Este capítulo tiene contenido maduro.
Nada ocurre por casualidad. Todo lo que pasa tiene un porqué. Tal vez tu cerebro no lo sepa, puede que jamás lo imagine. Pero tu corazón lo sabe. Tu corazón siempre lo sabe.
Anonimo
—Todos en el blog quieren saberlo. ¿Cómo te sientes después de ser abandonado y engañado por Kurt Hummel? Ya sabes que te ha dejado por su ex torturador, Dave Karofsky. ¿Es cierto que mantienen una relación basada en el sadomasoquismo?
Blaine se queda sin saber qué responder. Ríe porque, de verdad, no sabe qué más hacer. No se imagina a Kurt diciéndole amo a Dave; tal vez al revés… Pero aun así no cree que a Kurt le vaya mucho eso de los golpes. Puede ser bastante mandón, y quizás sólo piense en sí mismo la mayoría de las veces, pero no lo ve siendo parte de una pareja sadomasoquista. Jacob Ben Israel casi le mete el micrófono en la boca cuando no obtiene ninguna respuesta más que la risa de Blaine.
— Es…
—¿Es cierto que te irás de McKinley porque has descubierto que todos los miembros del club Glee son unos infieles y tienden a cambiar de pareja más rápido que de calcetines?
Blaine no sabe qué decir; después de todo, lo que sucede entre ellos tres no es precisamente algo que pueda explicarse o hablarse. Está a punto de decir que no hará declaraciones cuando la voz profunda y amenazante de Dave se escucha detrás de él.
—¿Sabes, Israel? Las cosas ya no son como antes y ya no soy el tipo popular que fui. Ya sabes, por eso del team gay y toda esa mierda. Pero aún puedo utilizar la furia contra ti. —La cara de Jacob Ben Israel se descompone y el camarógrafo instintivamente baja un poco la cámara. Y termina bajándola por completo cuando Dave camina para ponerse entre ellos dos y Blaine. —Ahora, si nos disculpan, caballeros, mi amigo Blaine y yo debemos arreglar algo importante. —Jacob asiente pero, antes de que se vaya, Dave lo agarra por la capucha de su sudadera. —Si llego a ver algún video o comentario sobre esto en tu blog te juro que me las arreglaré para meterte esa cámara por el culo. ¿Entendiste? —Dave le da unas cuantas palmaditas en el rostro y el chico sale huyendo despavorido.
—Eso fue… —Blaine se tiene un momento. ¿Es correcto decirle que eso fue caliente? Mira a Dave y se decide. Si las cosas tienen que pasar, que sea pronto. —Muy caliente. —Dave lo mira sorprendido y luego suelta una leve carcajada.
—¿No estás molesto por lo que dicen? Ese beso que Kurt me dio ha causado mucho revuelo. No me gusta que las cosas estén así. —Blaine le sonríe y se encoge de hombros.
—No me molesta en absoluto; uno de los dos debía terminar así y me gusta la idea de que seas tú. —En ese momento Blaine nota como David de descompone. —Dave…
—Yo… Tengo que irme. Las clases, ya sabes.
Blaine mira a Dave sintiendo un ligero sentimiento de culpa y también algo de exasperación. Debe tener cuidado con él cuando habla del tema porque no es fácil hablar de algo que parece existir tácitamente pero que aún no tiene nombre. Aunque un día u otro tendrán que ponérselo.
Para el final del día Blaine se siente algo cansado. Las continuas miradas en los pasillos cuando pasa con Kurt se le hacen molestas pero, sobre todo, lo que quiere es tirarse en la cama para poder pensar con tranquilidad sobre todo lo que tiene entre manos. Sabe que ninguno de los caminos es fácil. Por un lado puede alejarse de Kurt y Dave, pero sería innecesariamente doloroso para todos. Por otro lado está hacer eso esperando que nadie salga lastimado o herido de alguna forma. Hasta ahora Blaine cree que han hecho un buen ensayo, sólo falta añadirle una cosa más.
—Bien, chicos, eso es todo. Los quiero enfocados para las Nacionales. Éste es nuestro año, chicos. —La voz del señor Schuester hace que la mente de Blaine regrese al salón de ensayos.
—Como si en realidad nos enfocásemos en ello… ¡Si estamos más preocupados por dedicarnos canciones, ya sea ofensivas o amorosas, los unos a los otros! —Puck besa a Lauren y salen del salón. Blaine muere por tener ese tipo de tranquilidad ahora.
—Hola, guapo —le susurra Kurt. A continuación caminan unos cuantos pasos hacia David, que está hablando con Finn.
—Ey. Tenemos práctica. ¿Por qué no se adelantan a casa? —Dave pregunta como si fuera lo más natural del mundo que Kurt y él se pasen el día metidos en su casa, y en cierto modo lo es. Kurt y él pasan demasiadas horas allí, ya sea por Otto o simplemente por estar.
—Bien, entonces nos vemos más tarde. Yo estoy rendido. —Kurt besa la mejilla de Dave y luego enreda su brazo con el de Blaine.
—Suerte en la práctica, chicos. —Blaine le lanza una sonrisa tranquilizadora a Dave y de pronto siente que las cosas pueden funcionar mejor de lo que cree.
Blaine observa al techo y suspira; este tipo de paz es lo que necesitaba para aclara sus ideas. Baja la mirada y observa a Kurt dormido entre sus brazos, acurrucado contra su pecho y abrazado a él. Otto no está en la habitación; seguramente espera a Dave cerca de la puerta principal. Últimamente el perro se está haciendo dependiente de la presencia de su nuevo amo. Adora a Dave. Cuando Kurt y él están solos en la casa Otto no sube a la cama, ni anda paseando por la habitación; tal vez le incomoda la mirada atenta de Kurt, que puede ser muy estricto en ocasiones. Pero en cuanto ve a Dave las cosas son diferentes.
—Blaine. —La voz de Kurt sobresalta un poco a Blaine, que pensaba que Kurt estaba completamente dormido.
—¿Sí? —Resuena un leve suspiro proveniente de Kurt. Blaine presiente que tendrán una conversación importante.
—¿Estás molesto por lo que sucedió? Ya sabes: el beso, que la gente piense que te he dejado por Dave y…
—¿Que todo mundo crea que tienen una relación? —Kurt asiente. —No estoy molesto, Kurt. En absoluto. Es normal que después del beso todo McKinley piense esas cosas. Pero eso no me importa. Sólo nosotros sabemos qué ocurre realmente, lo que somos en realidad. —Kurt levanta un poco su cabeza para poder besar a Blaine y luego se hace un silencio muy pacifico. —Kurt, ¿tú crees que Dave esté bien con esto?
—Pues aún no le ponemos nombre pero creo que sí. ¿Por qué no lo estaría? —Blaine mira fijamente a Kurt.
—Porque no está enamorado de mí. —Kurt se sonroja pero en el fondo sabe que lo que dice Blaine es verdad. Dave tiene sentimientos muy importantes por Kurt. El mismo Blaine también los tiene, pero no cree que los suyos puedan ser un impedimento; no lo han sido hasta ahora. Pero con Dave es diferente. Quizá lo que Dave siente por Kurt haga que tenga celos de Blaine y eso lo estropee todo. O no…
Un ladrido feliz corta la tensión del momento. Se escuchan unos pasos fuertes seguidos de Otto. Dave abre la puerta de su habitación, arroja sus cosas a una esquina y se deja caer casi como un peso muerto sobre la cama al lado de Kurt pero boca abajo y con los ojos cerrados. Otto se echa en el suelo al lado de Dave quien baja una de sus manos y le acaricia perezosamente.
—La práctica fue mortal. Siento que me duele cada pequeño músculo del cuerpo. Espero que ganemos el campeonato el viernes porque, de no ser así, voy estar muy enojado con la entrenadora por hacernos pedazos para nada. —Kurt sonríe, se gira y empieza a acariciar la espalda de Dave sobre la tela de la camiseta.
David gime felizmente y la libido de Blaine se desequilibra. No puede estar en esa cama por más tiempo. En ese momento Otto se sube y empieza a jalar a Dave para que salga de ahí.
—Creo que a Otto no le gusta que se te acerquen. —Dave ríe mientras Otto empieza a jalarlo del pantalón.
—No, lo que quiere es que lo saque a pasear. —Cuando Otto ve que Dave no responde intenta meterse en medio de Kurt y David. Blaine ríe al ver el ceño fruncido de Kurt por la actitud de Otto. —¿Sabes, amigo? Tendrás que esperar para el paseo porque de verdad estoy muerto. Dame quince minutos. Y baja de la cama antes de que Kurt tenga un ataque. —Blaine y Dave se ríen y Kurt los mira ofendido.
—Deja, yo lo le doy su paseo. —Blaine se incorpora.
—No, quédate dónde estás. Sólo necesito descansar un poco. —Blaine no le hace caso, entre otras cosas porque está a punto de gritarle un par de verdades a Dave y luego, tal vez, termine besándole.
Blaine se pone de pie, va al armario de Dave y toma la correa para pasear a Otto, quien de inmediato baja de la cama y se abalanza sobre Blaine la mar de contento. Blaine reflexiona por un momento cuándo fue que los tres se hicieron tan íntimos, en qué momento empezó él a saber donde está todo en la habitación de Dave.
—En seguida regresamos. —Dave se gira un poco para mirarlos.
—Bien. No vayan muy lejos. Y ten cuidado si se encuentra con la rottweiler. Ya sabes cómo se pone. —Blaine sonríe y asiente. Otto tiene un enamoramiento con la rottweiler de una vecina y hacía dos días se había escapado sólo para perseguirla. Dave y él habían estado buscándole durante horas hasta que Kurt les llamó y les dijo que el perro había regresado a casa.
En cuanto Blaine sale de la habitación regreso a mi posición original: boca abajo y completamente desmadejado. Estoy muerto. Lo bueno es que papá se quedará hasta tarde en la constructora y Cristi tiene exámenes y, por lo tanto, tiene que estar en el colegio; eso me quita de tener que dejar la cama en un buen tiempo. Tal vez pueda convencer a Kurt de que nos deje pedir una pizza. A Blaine le encanta sobre todo la de doble de queso, que se le hace especialmente repugnante a Kurt.
De pronto siento una de las suaves manos de Kurt acariciando mi antebrazo. Giro la cabeza y lo veo sonriéndome. Sus caricias son delicadas y relajantes. No me resisto y llevo mi mano hasta su nuca para jalarlo hacia mí y besarlo. Kurt me responde gentil y maravillosamente ansioso. Cuando Kurt se separa de mí lleva su mano hasta mi nuca para acariciar mi pelo. No puedo pensar en un momento más relajado en toda mi vida.
—Dave…
—¿Mmm? —Mi mano va a su cadera y luego hasta su mejilla. Con el pulgar acaricio sus labios y le doy un beso en la frente.
—¿Tú estás bien con esto…? Con lo que tenemos nosotros dos y Blaine. ¿Has pensado en que nos alejemos de él? —Suspiro. ¿Que si estoy bien? La verdad es que desde que Blaine me ha hecho ese comentario esta mañana lo he estado pensando.
—No me molesta, Kurt. Y jamás te alejaría de Blaine.—Él sonríe y se acerca más a mí. Su mano acaricia la piel de mi nuca.
—Y tú…, ¿podrías alejarte de él? —He pensado en eso muchas veces, en alejarme de Blaine, y no sé la respuesta. Una parte de mí dice que sí, que podría alejarme de él, pero otra muy grande dice que tal vez no podría lograr alejarlo de mi mente para siempre.
Blaine y Kurt son muy parecidos pero tienen pequeñas cosas que los hacen diferentes. Y no puedo mentirme, Blaine es atractivo, atrayente. Hay algo en él que siempre me tiene pendiente. Sé que no lo parece pero Blaine es frágil y de vez en cuando necesita que alguien sostenga su mano. Kurt me robó el corazón desde siempre con sus ojos azules, sus sonrisas y esos momentos en los que me parece que se romperá, pero siempre sale a flote. Sé la respuesta a la pregunta de bonito.
—No. Ni de ti ni de él. Te amo, Kurt. —Siento su cuerpo tensarse y continúo. —No te lo digo para que me respondas, lo digo porque quiero que lo sepas. No tengo ni idea si se puede amar a dos personas a la vez pero sí que te pueden gustar dos personas a la vez. Y eso es justo lo que me pasa ahora con ustedes. Te amo, pero Blaine es un chico maravilloso que no puedo apartar de mi mente. Sé que esto no es fácil y no creo que la gente lo tome del todo bien, pero estoy bien con esto tal y como está. —Kurt sonríe y besa mi mano.
—Sabes que las cosas no sé quedarán así siempre, que en algún momento esto evolucionará y nosotros…
—Créeme, eso no me preocupa. Ya nos hemos besado, los he visto besarse y el enorme monstruo celoso que tengo en el pecho ni siquiera se mueve. —Kurt me da otro pequeño beso y luego se impulsa para sentarse en la parte baja de mi espalda. Después pone las manos en mis hombros y se inclina para hablarme al oído.
—¿Estás seguro de lo que dices? ¿Estás seguro que esto es lo que quieres? —Beso sus dedos y asiento.
—Sé qué tenemos. Y esto durará mientras los tres estemos conformes y felices con ello. Si algún día no estamos cómodos entonces hablaremos y veremos cuál es el siguiente paso. Por lo pronto, soy muy feliz con esto.
Kurt me da un beso en el cuello y se incorpora. Siento sus manos aún sobre mis hombros. Empieza a darme un ligero masaje. Suspiro y me remuevo para quedar en una postura más cómoda. Las manos de Kurt intentan colarse por el cuello de mi camiseta para poder acariciar mi piel.
—¿Sabes? Es completamente injusto que tú me ya me hayas visto besar a Blaine pero yo nunca he visto un beso entre ustedes dos—me dice Kurt en el oído antes de morderme en el lóbulo de la oreja —. Sácate la camiseta. —Algo en la voz de Kurt provoca que me estremezca. Con dificultad y la ayuda de Kurt logro quitármela sin moverme de mi posición.
Siento una línea húmeda sobre la piel de mi nuca; es su lengua recorriendo mi piel. Luego son sus manos sobre mis hombros, acariciándome, y sus besos repartidos por el cuello y los omoplatos. No puedo evitar gemir cuando me muerde la piel sobre la clavícula. Todo el cansancio que sentía cuando llegué se ha ido y ha sido remplazado por un enorme sentimiento de lujuria. Estoy terriblemente duro y quiero saber si él también lo está.
Me giro tumbando a Kurt sobre la cama y cubriéndolo con mi cuerpo. No le doy tiempo para que se queje y lo beso profundamente. Sus manos se enredan en mi pelo. Instintivamente eleva la cadera y puedo sentir su erección a través de los finísimos pantalones de diseñador. Mierda, Kurt es tan jodidamente caliente. Le saco la camisa de los pantalones; necesito tocar su piel.
—Dave… —Las manos de Kurt viajan por mi espalda y llegan hasta mi abdomen para volver a subir poco a poco. No sé por qué pero me parece que Kurt está muy interesando en el vello de mi pecho.
—¿Quieres que me detenga? —Mis labios van a su cuello y lo beso. Me encanta toda su piel. Kurt niega, echa mi cuerpo hacia atrás y me besa de nuevo.
Le ayudo para que se quite la ropa. Mi mente se nubla una vez que su pecho está desnudo. Mis manos se deslizan por su torso desde la cadera subiendo poco a poco por los costados. La respiración de Kurt es entrecortada. Me recuesto en la cama y coloco a Kurt sobre mi cadera. Mis pulgares se encuentran con sus pezones y empiezo a acariciarlos. Los gemidos de Kurt inundan mi habitación. Me besa. Sus manos aún siguen en mis pectorales, sus dedos pasando distraídamente por mi vello. Cuando se separan de mi boca, sus labios van a mi cuello. Mis manos bajan hasta sus nalgas a la vez que su lengua se pasea por mis pezones. Sé que Kurt no está preparado aún pero me encantaría follar con él ahora mismo hasta hacerlo gritar mi nombre en una agonía total.
En ese momento, la puerta de mi cuarto se abre. Por un segundo pienso que puede ser mi padre o Nora pero no, ellos jamás abrirían así, primero llamarían. Sólo hay tres personas que pueden hacer eso: Cristi, que está en el internado; Kurt, que esta encima de mí, y… Blaine. Tanto Kurt como yo volteamos hacia la puerta. Efectivamente, Blaine nos observa con la boca ligeramente abierta. Cierra la puerta y hace resonar el sonido del seguro. Ahora la puerta está bloqueada.
Lo veo caminar hacia nosotros. Kurt se aparta de mí y mira a Blaine. Me doy cuenta de que en los ojos de Blaine hay lujuria, hambre, deseo… Kurt se pone de pie. Trago saliva al verlos tan cerca. Hay un momento de vacilación y luego se besan. Blaine lleva sus brazos a la cintura de Kurt y lo acerca a su cuerpo. Las manos de Kurt van al cárdigan azul de Blaine y luego a su camiseta para dejarlo con el torso completamente descubierto. Kurt termina el beso y le dice a Blaine algo en el oído. No sé qué es pero me lo imagino por el gemido que Encantador suelta.
Kurt se separa de Blaine y éste cae en la cama conmigo. Colocó mi mano derecha sobre el abdomen de Blaine. Él gime mientras mi mano sigue avanzando por su torso. He querido hacer esto desde que lo vi en el bar en Cleveland. El vello de su pecho es tan suave como imaginaba. Hay muchas diferencias entre su cuerpo y el de Kurt pero ambos son muy excitantes. Mi mano llega a su cuello. Él me sujeta la muñeca y lleva mi mano hasta su boca para besar cada uno de mis dedos. Al terminar su lengua pasa por mis dedos índice y medio. No lo soporto más. Me suelto violentamente de su agarre, le envuelvo completamente la nuca con la mano y me lo acerco para besarlo con ferocidad.
Kurt gime desde algún punto detrás de nosotros. Las manos de Blaine van a los botones de mis vaqueros. Rápidamente se deshace de ellos y logra colar su mano derecha para darle un fuerte apretón a mi adolorida erección. Siempre me había preguntado si Blaine tenía algún tipo de experiencia sexual y ahora estoy seguro de que la tiene; sus caricias y besos no son para nada como los de Kurt. Con rapidez le desabrocho los vaqueros para llevar las manos hasta sus nalgas sin importarme si le estropeo la ropa interior.
Sentimos el peso extra de un cuerpo sobre la cama. Jadeando, ambos rompemos el beso y miramos a un Kurt completamente desnudo que nos observa fascinado. Blaine se pone de pie y se quita la ropa que aún trae puesta. En seguida, Kurt y él terminan de desnudarme. Blaine besa a Kurt, que aún sigue tumbado en la cama. Los miro por un segundo hasta que decido ponerme de pie. Miro como Kurt serpentea por mi cama mientras Blaine va bajando los labios por su torso y hasta terminar mordiéndole la piel de la cadera. Blaine apoya su cuerpo sobre sus rodillas y se inclina sobre el cuerpo de Kurt exponiéndose completamente para mi deleite. Me muevo para quedar detrás de Blaine. Puedo ver a la perfección como su boca juega con el vello de la entrepierna de Kurt.
De pronto, se detiene. Con su mano derecha me busca y me acerca a su espalda. Mi polla choca con sus nalgas y ambos soltamos un gemido.
—Ya sabes lo que tienes que hacer. —Kurt jadea junto conmigo. Lo observo y el asiente enérgicamente. Me inclino para abrir el cajón de mi mesa de noche. Tengo una caja de preservativos desde que regresé de Cleveland y un lubricante que siempre utilizo en mis noches solitarias.
Cuando el lubricante cae mis dedos trago saliva. Está pasando y casi no me lo puedo creer, pero imagino que estas cosas pasan así, y más cuando existe tanta tensión. Beso el hombro izquierdo de Blaine, quien ha regresado a su tarea y ahora tiene la erección de Kurt en la boca.
Recorro primero con los dedos toda la piel entre las nalgas de Blaine. Hay un jadeo que provoca que Kurt gima. Me pongo más lubricante en los dedos y busco la entrada de Blaine. Logro entrar y él separa la boca de la erección de Kurt. Muevo mi dedo índice en su interior y él se retuerce. Un momento después llevo el segundo dedo a su entrada. Blaine gime con desesperación y besa a Kurt con la misma hambre que cuando llegó. Para cuando mi tercer dedo entra en él ya estoy desesperado por follármelo. Utilizo todo mi autocontrol para no correrme tan sólo con la idea de estar en su interior. Blaine me sujeta la muñeca y aparta mis dedos. Por un segundo creo que he hecho algo mal pero luego lo veo regresar a la erección de Kurt y lamerla con desesperación. Miro los ojos de Kurt y es casi como si me dijera: es el momento.
Coloco el preservativo en su lugar, me masajeo la erección con la mano y luego lo hago entre las nalgas de Blaine. No espero para embestirlo de un solo golpe. Blaine se separa de inmediato de Kurt, se levanta y toda su espalda se apoya en mi pecho. Su cabeza termina recostada en mi hombro y es cuando puedo ver su expresión de dolor.
—Te he lastimado, ¿cierto? —Quiero salir de él pero me detiene. ¡Joder! Sabía que no debía hacer esto.
—Por favor, no te muevas —me dice cerrando los ojos—. Eres enorme, Dave. Ninguna preparación hubiera sido suficiente. Sólo necesito —traga saliva— acostumbrarme a ti.
Respiro profundamente y apoyo mi mejilla sobre su cabello. Soy una bestia, no debí hacer esto. Siento que mi erección va disminuyendo aún dentro de él. Kurt se levanta de la cama y se pone de rodillas. Una de sus manos acaricia mis brazos, que rodean la cintura de Blaine. Se acerca para pegarse completamente al cuerpo de Blaine. Lo besa suavemente mientras su mano libre acaricia mi mejilla. Deja de besarlo y empieza a besarme a mí con la misma calma dándome tranquilidad.
—Blaine está bien —me dice sonriendo—. ¿Cierto, bebé? —Blaine asiente aún con los ojos cerrados pero el semblante más relajado. —Ahora vamos a ayudarle para que se sienta mejor, porque es normal que duela.
Kurt besa el cuello de Blaine, baja por su pecho, le muerde los pezones y sigue hasta llegar a la polla que aún está semierecta. Abre la boca y tentativamente pasa la lengua por toda la base del miembro. Luego, tímidamente, la introduce en su boca. Ver a Kurt así hace que mi polla vuelva a todo su esplendor y Blaine parece sentirlo porque mueve su cadera. Después, Kurt hace lo más jodidamente excitante que he visto en toda mi puta vida: nos mira a ambos con esos ojos azules tan llenos de inocencia. ¡Joder! ¿Cómo puede ser tan sexy con tan sólo una mirada?
—Muévete ya.
Blaine habla con la voz pesada y llena de excitación. Sé lo que tengo que hacer ahora para que Blaine disfrute: debo encontrar el punto exacto. Nunca he tenido sexo con nadie pero he leído un montón, he visto mucho porno y he fantaseado un mundo sobre esto. Cada embestida es cambiar de ángulo y estudiar las reacciones de Blaine hasta que lo logro. Se le escapa un gemido gutural y casi cae sobre la cama, pero se sostiene de los hombros de Kurt. Me muevo con más fuerza y él jadea aún más. Separa a Kurt de su erección y echa su cadera hacia atrás para que pueda penetrarlo con más facilidad.
Kurt nos mira mientras se toca. Siento que incrementa el ritmo de su mano y yo lo hago con el de mis embestidas. Blaine me pide más y más. Todo esto es tan caliente… El cuerpo de Blaine se estremece; puedo sentir que está a punto.
—Ven —digo mirando a Kurt. Él se acerca. Blaine lo toma de la cintura y lo besa. Mis manos buscan entre ambos cuerpos y logro tomar sus erecciones. Kurt jadea y abre los ojos para mirarme. Blaine acerca más su cuerpo al mío. Froto sus pollas con mis manos y luego entre ellas. Los jadeos son aún más fuertes cuando ambas pollas se frotan entre sí. No dejo de acariciarlos ni de moverme. Las manos de Kurt van a mis brazos, acariciándome.
Blaine es el primero en correrse, tan fuerte que parte de su semen termina cayendo en mi barbilla. Utilizo la lubricación extra para lograr que Kurt también se derrame sobre mis manos y el pecho de Blaine. Kurt cae desmadejado sobre la cama. Inclino a Blaine sobre el cuerpo de bonito, lo sujeto de los hombros y lo embisto furiosamente hasta que siento mi orgasmo recorrerme el cuerpo empezando desde mis bolas y terminando en mi polla. Me corro tan deliciosamente como nunca lo he hecho en mi vida.
Suspiro y salgo de Blaine, que termina sobre Kurt respirando aún irregular, igual que yo. Kurt se reacomoda en la cama llevándose a Blaine entre sus brazos y yo me dejo caer al lado de Encantador. Miro al techo sin saber qué decir, ni siquiera me creo que esto de verdad haya pasado. Mi respiración se normaliza y me giro para mirarlos. Blaine toma mi brazo derecho y hace que lo envuelva por la cintura.
—¿Esto de verdad ha sucedido? —Ellos ríen por el tono de mi pregunta. Blaine se mueve para frotar su culo contra mi cuerpo y hace una mueca de dolor.
—Creo que sí ha sucedido. Seguramente no pueda sentarme con normalidad hasta dentro de un par de semanas. —Cierro los ojos cuando él besa cariñosamente mi mejilla. Luego observo a Kurt, que está ligeramente sonrojado y algo incomodo.
—¿Qué pasa? —le pregunto. Blaine al verlo también se intriga.
—Es que… Yo no estoy preparado para… —Comprendo enseguida lo que quiere decir. Blaine le besa en los labios mientras yo le acaricio las manos.
—No tienes por qué hacer nada que no quieras, Kurt. David y yo jamás te presionaremos. El día que estés listo lo sabrás. Por ahora haz lo que quieras con nosotros.
—Exactamente, bonito. Tú no tienes que demostrarle nada a nadie, ¿ok?
Kurt asiente. En ese momento mi móvil suena. Es un mensaje de papá diciéndome que no vendrá a dormir esta noche. No es común pero en ocasiones papá tiene que quedarse en la constructora, sobre todo cuando tiene algún gran proyecto entre manos. Lo único que me tranquiliza es que el señor Adams está con él.
—¿Pasa algo? —Kurt me mira algo preocupado.
—Nada. Papá se queda en la oficina esta noche. —Kurt salta fuera de la cama mostrando su increíblemente hermoso cuerpo desnudo.
—Bueno, me daré una ducha. —Blaine se acurruca en mi pecho y yo termino abrazándole gustoso. En este momento creo que parece un enorme gato.
—¿Quieres algo de cenar? —le digo a Kurt antes de que entre al baño.
—Sí, pero algo que no sea esa horrible pizza que tanto les gusta a ustedes. —Blaine se ríe, cierra los ojos y suspira satisfecho. No puedo evitar besar su pelo y me doy cuenta de que su gomina en gran parte se ha ido.
—Yo sí que tengo ganas de esa horrible pizza —me dice dándome un beso en el cuello. Podría acostumbrarme a esto fácilmente.
—Yo también. Veré si tienen algún tipo de ensalada para Kurt.
La cena llega. Tenemos una estúpida conversación los tres y, después de una intensa sesión de besuqueo y caricias nada inocentes, Blaine y Kurt terminan profundamente dormidos en mi cama. Yo, por más vueltas que doy, no puedo dormir, así que me levanto con mucho cuidado de no despertar nadie, en especial a Kurt, que tiene su cuerpo enredado al mío. Cuando logro zafarme los observo por un momento. Blaine duerme en el lado derecho, boca abajo, con el cabello revuelto y sin gomina después de la ducha que se ha dado. Kurt está en medio de la cama, con un brazo de Blaine en la cintura y las manos descansando sobre el lugar que acabo de dejar vacío.
Camino por la habitación. Aún estoy desnudo y de pronto siento no me siento cómodo estando así. Tengo la idea de buscar algo que ponerme pero no quiero que Kurt o Blaine se despierten. Me olvido de esa idea cuando llego a la ventana. Miro hacia fuera; la noche está completamente despejada, incluso puedo ver algunas estrellas, y la luz de la luna es magnífica. La observo largo rato perdiéndome en mis pensamientos y temores. De la nada, siento unos brazos que rodean mi cadera, una barbilla que se apoya en mi hombro y una mano que viaja por mi pecho acariciando mi vello con deleite.
—¿Por qué has salido de la cama? —La voz de Kurt es calmada y dulce.
—No podía dormir. —Kurt suspira. Sus manos se quedan en mis pectorales. No sé cómo pero este gesto me tranquiliza.
—¿Qué pasa, Dave? —Gira mi barbilla para poder mirarme a los ojos y yo me derrumbo de inmediato.
—Kurt, yo… ¡Joder! No debería estar aquí. No merezco esto que ha pasado. Ni siquiera sé porque ustedes han terminado queriendo algo conmigo cuando evidentemente no soy ni la mitad de atractivo que ustedes ni…
Kurt no me deja terminar. Me besa desesperadamente frotando todo su cuerpo desnudo con el mío. Mierda, esto se siente tan bien. Levanto a Kurt tomándole de la parte posterior de sus perfectas piernas. Él las enreda de inmediato en mí y termino apoyando su espalda contra la ventana. Kurt gime y frota más su cuerpo con el mío. Después, se separa de mi boca y me mira con sus profundos ojos azules.
—Un día, Dave, un día te darás cuanta de lo atractivo que eres. Todavía recuerdo la primera vez que vi tu torso desnudo —las manos de Kurt resbalan por mis pectorales hasta llegar a mi abdomen—. Fue el día del granizado, ¿recuerdas? —Asiento. Me encanta su voz íntima y susurrante. —Prada santa, Dave. Lo primero que pensé es que no pareces para nada un chico de dieciocho años. Tu pecho, con este fino vello, casi me hace delirar. Ver tus enormes y musculosos brazos sin nada que me impidiera revisarlos bien. Fuerte, bien constituido… Sólo mírate ahora, sosteniéndome como si nada. Dave, eres un hombre increíblemente caliente.
Dejo que los pies de Kurt toquen el suelo y luego le doy vuelta para apoyar su pecho sobre el vidrio de la ventana. Le levanto los brazos y lo sostengo por las muñecas con mi mano derecha. La respiración de Kurt se corta cuando acerco mi cuerpo al suyo. De nuevo estoy imposiblemente duro. Mi mano izquierda recorre su torso y baja hasta su miembro. ¡Joder! Él también está duro.
—Un día, Kurt, un día voy a poder estar dentro de ti como lo ha estado de Blaine. Y voy a hacerte sentir de maravilla, bonito. —Kurt gime mientras mi mano acaricia su polla. Beso su cuello y aspiro ese increíble aroma que posee. —Blaine va a besarte y a acariciarte tal y como lo has hecho tú antes con él, y mientras yo voy a estar penetrándote, haciendo que nos pidas más y más. Y nosotros te lo vamos a dar, bonito, porque eres increíblemente caliente y porque te queremos hacer feliz siempre. —Kurt gime con más fuerza. Me está volviendo loco.
—Más… Más rápido, Dave. —Muevo mi mano más rápido. Beso su cuello, la piel de su nuca y jadeo al sentir su polla palpitar en mi mano. Después se corre sobre el vidrio de la ventana y apoya su cuerpo en el mío. Aún estoy increíblemente caliente pero no importa, me siento bien por haber reducido a Kurt hasta este punto.
Lo abrazo por la cintura pero él se gira para darme un beso e inmediatamente después lo veo arrodillado ante mí con sus finas y delicadas manos sobre mi erección.
—Kurt no tienes que… ¡Hostia puta! —Ni siquiera puedo terminar de hablar porque la boca de Kurt ya está sobre mi polla.
—Vas a tener que ayudarme porque no puedo contigo. Blaine no mintió cuando dijo que eres enorme.
Nunca, jamás en toda mi vida, había sentido esto, esta terrible necesidad de posesión. Me aparto de Kurt, coloco mi brazo derecho por debajo de sus nalgas y lo elevo hasta apoyarlo en la pared mientras sus piernas se enredan en mi cintura. Él sostiene muy bien su cuerpo cuando me separo un poco para poder masturbarme con libertad. La fricción de mi mano con la saliva de Kurt se siente asombrosa. Me parece increíble que hace unas horas estuviese muerto de cansancio y ahora estoy aquí, sosteniendo a Kurt con un brazo, caliente como el infierno y con unas ganas enormes de follarme a estos dos durante todo lo que resta de la noche.
—¡Joder! —Me corro con fuerza sobre torso de Kurt. Él se abraza a mí casi de inmediato y suspiro satisfecho.
Cuando los latidos de mi corazón se normalizan me doy cuenta de que Kurt aún sigue abrazado a mí pero que está algo suelto. Creo que se ha quedado dormido. Lo sostengo entre mis brazos y lo llevo a la cama, donde Blaine apenas se ha movido. Lo recuesto a su lado y tomo una toalla limpia del armario para limpiarle. Me derrumbo a su lado y él instintivamente busca mi pecho para acurrucarse. Blaine se gira y abraza a Kurt por la cintura. Y así nos quedamos dormidos.
Espero que esto no sea un sueño particularmente pervertido.
Kurt despierta con una sensación de calidez que le estremece. Sabe, aun sin abrir los ojos, que está completamente envuelto por los brazos de David y Blaine. No puede creer que toda esa tensión que sentían entre ellos desembocara en lo que sucedió. Fue tan caliente ver a Blaine y David besándose, tocándose y follando. Kurt se sintió otro, uno completamente diferente y más sexual que nunca.
Abre los ojos y, efectivamente, se encuentra rodeado por los fuertes brazos de David y los cálidos de Blaine. Para deleite de Kurt, ellos también han enredado sus extremidades. A pesar de lo seguro y tranquilo que se siente tienen que levantarse. Deben ir a la escuela y disimular.
Se remueve y Dave es el primero en despertar. Blaine simplemente se gira aún dormido. Kurt prácticamente salta de la cama la mar de sonriente.
—Voy a ducharme. No lo dejes dormir mucho porque se pone de malas. —Kurt besa la frente de Blaine y le da un ligero beso en los labios a David antes de encerrarse en el baño.
Una vez dentro escucha las voces de Blaine y David. Sonriendo mira sus productos en el lavabo. No sabe cuándo pero la habitación de Dave se ha vuelto en algo así como el cuarto de los tres. Le gusta esa sensación de pertenencia y también de libertad que existe entre ellos.
Blaine escucha la puerta del baño cerrarse y no sabe si moverse o no para abrazar a David. Lo que ha pasado no estaba en sus planes; simplemente no pudo detenerse cuando los vio juntos en la cama. Todo parecía tan dispuesto, tan perfecto para acabar con la pesada tensión que existía entre ellos. Las cosas habían llegado a un punto en el que tenían que hacer algo, lo que fuese, para terminar con esa ansiedad.
Claro que nunca imaginó que ese algo sería terminar follando con David mientras le hacia una mamada a Kurt. Nunca lo hubiese planeado así pero sucedió, y se siente bien con ello. Pero sabe que David ama a Kurt y no a él, y que probablemente Dave acepta todo eso sólo para tener contento a Kurt y porque Blaine le gusta. Pero, ahora que se ha dado el gusto, ¿cómo reaccionara David?
Blaine no tiene que esperar mucho para saber la reacción de David. Se alegra hasta la medula al sentir una de las manos del atleta acariciando su espalda. Blaine se acerca al cuerpo de David y se deja abrazar por él.
—Vas a tener que espabilarte porque en cuanto Kurt salga de la ducha va a querernos listos en menos de quince minutos. —Blaine asiente dejándose mimar un poco por Dave.
Dormita un poco más y cuando despierta Kurt ya está en el cuarto completamente vestido y viéndose maravilloso, como siempre.
—Voy a bajar a saludar a Nora, que seguramente ya tiene hecho el desayuno. No tarden.
—Ya oíste. —David besa su sien y lo remueve un poco. Blaine se estira, frota su rostro en el pecho de Dave e intenta salir de la cama de un salto pero se detiene cuando siente una punzada de dolor en su culo.
—¡Mierda! —David brinca de la cama y lo sostiene entre sus brazos.
—Ey, ¿estás bien?
—Un poco de dolor, ya sabes. Sólo me cayó de improviso, pero ya está. —Dave niega y carga a Blaine entre sus brazos. —¡Ey! ¿Qué haces? —David no responde nada, camina hasta la ducha y entra con Blaine en ella.
—Mato dos pájaros de un tiro. Te ayudo a ducharte y ahorramos tiempo, ¿ok? No quiero que las piernas te fallen de nuevo. —Blaine se siente casi conmovido por el tono preocupado de David. En realidad no hay malicia en su acción, simplemente quiere cerciorarse de que está bien.
Este inicio de mañana ha sido bastante curioso. Lo mejor ha sido descubrir que no estoy loco y que, efectivamente, Kurt, Blaine y yo hemos compartido la cama. Joder, tan sólo la idea empieza provocarme un calor que reprimo porque no puedo concentrarme en manejar con una colosal erección en mis vaqueros.
Estaciono la camioneta. Los tres bajamos del coche y yo, por instinto, tomo la mano de Kurt y hago el intento de pasar el brazo por los hombros de Blaine. Éste me mira y comprendo de inmediato. Las cosas no tiene por qué cambiar. Caminamos los tres hablando tranquilamente.
Antes de entrar a McKinley veo a Santana que se acerca corriendo hacia mí y se lanza a mis brazos hecha un mar de llanto.
—¿Qué pasa, Santana? —le pregunta Kurt frotando con cariño la espalda de mi amiga.
—Se lo he dicho a mis padres —dice Santana en un hilo de voz—. Ellos… —La abrazo con más fuerza. —Me han echado, David. Me han echado de casa. No tengo a nadie, no tengo familia… —Santana llora como nunca y eso me parte el alma.
—No. Yo soy ahora tu familia. Mi casa es tu casa y nunca estarás sola.
—Nosotros estaremos para ti. —La serena y clara voz de Blaine parece calmar a Santana.
—Vayan a clases, chicos, por favor. Me quedaré con Santana un momento.
Sé que ella no quiere que nadie la vea así y ahora estamos en un lugar muy público. Kurt asiente y me da un suave beso en los labios. Blaine me sonríe regalándome un poco de su serenidad para estas cosas.
Envuelvo a Santana entre mis brazos y la protejo lo mejor que puedo de las miradas curiosas. Llegamos al estacionamiento y el subo al asiento trasero de mi camioneta. No ha dejado de llorar. Estoy casi seguro de que me dejará marcas en los lugares donde sus manos se aferran a mí como si fueran garras. No dejo de abrazarla, de acariciar su cabello negro y de susurrarle que todo estará bien. El tiempo pasa y ella se tranquiliza hasta terminar quedándose dormida entre mis brazos.
Tomo mi móvil para hablarle a papá. Cuando mi viejo me contesta lamento molestarlo. Él parece muy tranquilo y acepta de inmediato que Santana venga a vivir con nosotros, pero me hace prometerle que Santana hablará después con sus padres y les dirá donde está. Si ellos no recapacitan entonces lo de Santana se volverá permanente, siempre y cuando Cristi también esté de acuerdo. Hablar con Cristi es más fácil; ella conoce a Santana y la quiere, así que de inmediato me dice que sí. En el fondo sé que le emociona la idea de tener una hermana, aunque no estoy seguro de que la influencia de Santana sea buena para ella ya que por sí sola mi hermanita ya es tremenda.
Me pone feliz saber que Santana ya no vive en el armario. Sea como sea se sentirá más libre cuando pase este shock. Santana despierta un rato después. Le sonrío y le doy mi pañuelo para que se seque la cara.
—¿Tienes hambre? —Ella se encoje de hombros. Una buena comida le caerá de maravilla, lo sé.
Me muevo hasta el asiento del conductor y arranco para ir directamente a mi cafetería favorita, esa donde Kurt y Blaine hablaron conmigo; además de traerme un buen recuerdo sirven unos almuerzos de campeonato. Cuando llegamos al lugar pido un café para Santana y unos panqués que seguro le encantarán. Santana se bebe el café y a la primera mordida del pan sus ojos se iluminan. Un poco de dulce siempre ayuda para alegrar el alma, sobre todo cuando lleva chocolate.
—¿Estás ahuyentado a los Dementores? —Santana me mira y asiente con una leve sonrisa. Al terminar de comer Santana se queda seria, mirándome.
—Dave, ¿puedo pedirte un favor?
—Lo que quieras. —Ella saca de entre sus ropas unas hojas y me las da. Es la letra de una canción.
—Cuando escuché esta canción pensé en Britt y yo quisiera que tú… —Asiento. —Quiero saber que esto valió la pena, que algún día tendré una oportunidad, aunque no sea pronto ni con ella.
Al llegar al club Glee me encuentro con las miradas preocupadas de Kurt y Blaine y les sonrío para tranquilizarlos. Santana se sienta en un extremo del salón; no habla con nadie y aunque su postura es la habitual. Admiro su temple. Me acerco a Blaine para decirle si me puede ayudar y él asiente. Hablamos con el señor Schuester, quien nos deja el camino libre.
Is this the end of the moment
Or just a beautiful unfolding
Of a love that will never be?
Or maybe be
Kurt nos mira y luego dirige su mirada a Santana. Se levanta, se coloca a su lado, toma su mano y le dice algo.
Everything that I never thought could happen
Or ever come to pass and
I wonder
If maybe
Maybe I could be
All you ever dreamed, cause you are
Santana mira a Britt, que está sentada al frente con la mirada perdida y cantando con nosotros la canción.
Beautiful inside
So lovely and I
Cant see why I'd do anything without you, you are
And when I'm not with you
I know that it's true
That I'd rather be anywhere but here without you
Blaine continúa con la siguiente estrofa. Hay un punto en el que nos observa profundamente a Kurt y a mí.
Is this a natural feeling
Or is it just me bleeding
All my thoughts and dreams
In hope that you will be with me or
Is this a moment to remember
Sigo cantando mirando a Blaine y luego a Kurt, quien tiene los ojos vidriosos. Aún sostiene la mano de Santana.
Or just a cold day in December?
I wonder
If maybe
Maybe I could be
All you ever dreamed, cause you are
Brittany se pone de pie. Los chicos la miran sin saber muy bien qué pasa. Ella camina hasta Santana, se sienta en sus piernas y la besa. Yo me acerco a Blaine un paso más y ambos terminamos de cantar mirando a Kurt.
Beautiful inside
So lovely and I
Can't see why I'd do anything without you, you are
And when I'm not with you
I know that it's true
That I'd rather be anywhere but here without you
