El héroe nocturno es un caballero de armadura ensangrentada. Está sucio, y hace todo lo que puede para negar que es un héroe todo el tiempo.
Frank Miller
Blaine está intranquilo; no sabe si se está metiendo demasiado en la vida de Dave. Pero también comprende que alguien tiene que hacer algo. La muerte Tom es un dolor para David, algo que debe cerrar. Y además está lo de su madre. Aún no les ha contado nada ni a Kurt ni a Dave porque por un lado están los ensayos para las Nacionales y por el otro Dave aún no ha digerido lo mal que andan las cosas con su madre.
Blaine repasa una y otra vez en su mente la conversación son Damián Ross, amigo de su abuelo y notario de la familia.
Ir a la notaria de Damián Ross no era una actividad agradable para Blaine. El señor Ross había sido prácticamente un hermano para su abuelo y verlo le recordaba las tardes que los veía juntos. Tardes que no regresarían jamás porque su abuelo ya no estaba con ellos. Blaine entró al despacho del señor Ross y éste le recibió con una sonrisa.
—Blaine, hijo, pasa. Vamos, pasa. —El señor Ross le dio un afectuoso abrazo. —Me da gusto verte de nuevo. Siéntate. —Cuando Blaine tomó asiento y miró al señor Ross a la cara supo que esa no iba a ser una conversación alegre.
—¿Pasa algo? —El señor Ross suspiró pesadamente y luego asintió. Le dio a Blaine una carpeta que contenía varios documentos. En cuanto Blaine empezó a leer sintió un fuerte golpe en el corazón.
—¿Subastar la casa de mi abuelo? ¿Qué coño? ¡Esa casa ha sido de los Anderson por generaciones! ¿Cómo pudo papá atreverse a hipotecarla y luego perderla? —Blaine sintió que el corazón se le salía del pecho.
—No ha sido tu padre. Estoy casi seguro de que William Anderson no lo sabe. —Blaine intentó recobrar la compostura. —Ha sido tu madre. Hipotecó la casa y casi la ha perdido. —Intentaba que las lágrimas no salieran de sus ojos.
—No… ¿No hay alguna forma de salvarla? —Damián Ross sonrió.
—Sí, sí que la hay. Y por eso me he atrevido a llamarte. Tu abuelo te dejó, entre otras cosas, bastante dinero en efectivo. Vamos, que podrías comprar unas diez veces esa casa y aun así tendrías dinero. Así que estaba pensando que tú podrías comprársela al banco. ¿Qué dices?
—Por supuesto. Haga los arreglos necesarios. —Damián Ross sonrió de una forma tan afectuosa que caló en el corazón de Blaine. —¿Usted sabe cómo ha llegado mi madre a esto? —El notario negó.
—Lo siento, hijo. Tengo algunas amistades en el banco y por eso me he enterado de la subasta de la casa pero no tengo ni idea de por qué. Sospecho que William no lo sabe porque él habría detenido las actuaciones del banco. Habría sido un escándalo si el banco se hubiera apoderado del lugar y William no es muy afecto a los escándalos. —Blaine asintió. Esperó un momento para digerir lo que el notario le había dicho y luego tomó una decisión.
—Señor, ¿usted podría contratar a las personas adecuadas para investigar un par de asuntos? —El viejo notario lo miró por unos segundos y luego asintió. —Quiero que investigue las actividades de mi madre. Y hay otra cosa, algo que es muy importante para mí. Necesito que averigüen donde están los restos de un chico llamado Thomas Allen.
—¿Allen?
—Era hermano de la ex esposa del señor Karofsky.
—Bien. Te mantendré informado, hijo.
—Muchas gracias, señor Ross.
Su madre casi termina con una de las cosas que su abuelo más amaba, la casa en la que había vivido toda su vida, donde había sido tan feliz. Y Blaine se pregunta por qué, qué era tan importante o poderoso como para que su madre hubiese hecho tal locura.
—Blaine. —La voz del señor Schuester le saca de su ensoñación. Se detiene en mitad del pasillo. Está llegando tarde a español, aunque no importa mucho si su profesor es, precisamente, el señor Schuester. —Desde hace días estoy dándole vueltas a una idea en mi cabeza. ¿Crees que Dave, Kurt y tú puedan cantar algo en las Nacionales? —Blaine no tiene ni idea de qué decir.
—Pues no lo sé…
—Es que ustedes tiene una gran química y estaba pensando en aprovechar eso para el escenario. Y hay en una canción en la que los tres se lucirían muy bien, con Finn y Puckerman apoyándoles. ¿Qué opinas?
—Pues…
—Bien, hablaremos con Kurt y David hoy en el ensayo. Todo saldrá genial. Entre las canciones originales de Rachel y ustedes, estoy seguro de que este año conseguiremos el primer lugar.
Blaine camina junto al señor Schuester alegrándose un poco de que alguien esté tan emocionado con las Nacionales; los chicos en ocasiones le parecen más metódicos que emocionados. Pero siempre se recuerda que esa será su segunda y última oportunidad para ganar las Nacionales.
Kurt intenta concentrarse en su lectura sobre tratamientos faciales pero no puede. Y tampoco puede creer el motivo por el cual su atención no está sobre ese artículo tan interesante de su COSMO. Porque él no puede… Él no es así… Él… Él… Él esta terriblemente caliente y con unas ganas enormes de follar. Coloca la revista sobre su regazo e intenta pensar en otra cosa, aunque no ayuda mucho estar recostado en el nuevo sofá de la habitación de Dave. Frustrado mira hacia la cama donde Blaine está terminando su tarea de español. Dave está en su puff jugando alguno de esos videojuegos con titulo impronunciable para Kurt. Y Kurt se pregunta cuando se ha convertido en un adolescente más que sólo piensa en sexo.
Aunque esos dos tienen la culpa de todo. Él no era así hasta que los vio haciéndose cochinadas el uno al otro. Y ahora Kurt es el que quiere hacer cochinadas con ellos. Cierra los ojos y, sin querer, recuerda el despertar que les ha dado Dave esa misma mañana. Kurt casi puede sentir la cálida boca de Dave sobre su polla. Y luego el roce de la erección de Blaine. Ambos se corrieron casi a la vez en la boca de Dave con tanta fuerza que Kurt por poco se cae de la cama. Kurt alcanza a detener un gemido; se le acaba de ocurrir una idea genial.
Se pone de pie y camina hasta David, que parece no notarlo por estar muy entretenido llevando un comando armado hasta una zona segura, o por lo menos eso piensa Kurt. Delicadamente coloca las manos sobre los tensos hombros de Dave, acerca el pecho a su espalda, le besa lentamente la nuca hasta llegar al lóbulo de su oreja derecha y lo muerde un poco. Para ese momento sabe que tiene toda la atención de David Karofsky por el tremendo gemido salvaje que le acaba de escuchar. Se gira y descubre la atenta mirada de Blaine. Camina un poco y deshace los nudos de la espalda de su chaleco para hacer caer la prenda. Da un paso más y se quita la camisa blanca, que cae al suelo al mismo tiempo que un jadeo escapa de David. Un paso más y lo que sigue es el pantalón; Kurt sale de ellos con gracia y observa a Blaine, quien parece a punto de explotar.
Cuando termina de desnudarse sabe que la mirada de David está directamente sobre sus nalgas mientras Blaine aún tiene la boca abierta. Chúpate esa, Blaine Anderson es lo que piensa Kurt, que no sabe por qué pero últimamente se siente el chico más sexy del planeta. Ver a Blaine con esa mirada hambrienta y saber que David está a punto de saltar de su sillón hacen que Kurt se sienta sensual, sexy y atractivo como nunca. No sabe donde ha quedado esa imagen de bebé pingüino que antes proyectaba cuando quería ser sexy pero ha sido reemplazada por un sentido de la sensualidad despierto y siempre con ganas de salir a la luz. En ocasiones Kurt piensa que toda esa seguridad se debe a Dave; saber que él lo desea y lo ama le hace sentir seguro cuando explota todo lo que puede su cuerpo. Eso es algo que debe agradecerle a Dave Karofsky. A Kurt le gustaría poder ayudar a Dave con su autoestima para que deje de verse como un patito feo y sabe que un buen camino es la seducción. Tener a Blaine babeando por él es un plus en la ecuación.
Kurt sube a la cama y mira a Blaine, quien se saca el cárdigan, la camisa, los bóxers y los pantalones en un parpadeo. Kurt se hace a un lado y Blaine se tumba boca abajo. Kurt recorre con las yemas de los dedos toda la espalda de Blaine, que jadea y se retuerce debajo de él. Kurt saca de la mesita de noche el lubricante y una caja de preservativos. En ese momento Dave se pone de pie y mira intensamente hacia la cama. Kurt se siente mareado por un instante debido al nivel de excitación y lujuria que hay en la habitación.
Últimamente Kurt no puede evitar pensar en lo que se sentirá estando dentro de Blaine o de David. Justo en ese momento tiene a su disposición el cuerpo de Blaine así que… Se pone un preservativo y con el lubricante en la mano se coloca entre sus piernas. El lubricante resbala con tanta facilidad que Kurt piensa que ni siquiera será necesario pero jugar con el interior de Blaine es una de las cosas más calientes que Kurt ha vivido. Después, Kurt entra poco a poco en Blaine. Dave se encuentra frente a ellos, completamente desnudo y con su enorme polla erecta. Kurt traga saliva; David se ve imponente y lo único que está haciendo es estar de pie frente a ellos. Su pecho sube rítmicamente. El vello sólo lo hace ver más viril. Kurt no puede creer que Dave se afeite por la mañana y que para la tarde ya tenga una sexy sombra de barba en su rostro.
Kurt empieza a moverse lentamente mientras alcanza con la boca la polla de Dave. A la vez, Blaine le pasa la lengua por el escroto. Dave gime por la doble estimulación y acaricia la espalda de Kurt con vehemencia. Blaine juega con las bolas de Dave, intercambiando una y otra en su boca. Esto hace que Kurt se excite aún más y empieza a embestirlo con un ritmo más rápido, aunque eso lamentablemente dificulta un poco tener la deliciosa polla de Dave en la boca. David parece entenderlo y se separa de su boca haciendo que Kurt gima lastimeramente.
Dave sube a la cama mientras Kurt sale de Blaine para cambiar de posición. Le da la vuelta, se coloca una de sus piernas sobre el hombro y lo penetra de golpe para moverse con más libertad y profundidad. David se recuesta en la cama y separa las nalgas de Kurt para hacerle sentir cómo su lengua húmeda busca el agujero de su culo.
—¡Mierda!
Blaine sabe lo que está pasando porque cierra los ojos y empieza a acariciarse con frenesí. Kurt se mueve con las mismas ganas. El interior de Blaine se estrecha aún más y Kurt se maravilla al ver a Blaine viniéndose copiosamente provocando unos deliciosos espasmos en su interior.
David sigue estimulando a Kurt, quien sale lentamente de Blaine, se lanza sobre David y lo besa profundamente. Dave busca a tientas la caja de preservativos. Cuando por fin la encuentra, Kurt le ayuda a ponerse uno. En cuanto lo hace la polla de Dave se ve aun más apetecible.
Kurt sabe cómo lo quiere y sabe que le dolerá, pero no le importa. Se sube encima de las caderas de David y se coloca la punta de la polla en el culo. En ese momento, Dave lo detiene.
—Kurt…
—Será así porque tengo ganas de que sea así, ¿entendido? —Dave traga saliva y decide ayudar a Kurt, quien va cayendo poco a poco sobre la erección del atleta.
Escuece, pero eso no detiene a Kurt, que se siente terriblemente bien con David dentro de él de esa forma. Se mueve, primero lentamente, pero luego la excitación le hace ir más y más rápido. No deja de acariciarse hasta que termina corriéndose sobre el pecho de Dave y llenando su maravilloso vello de una capa de semen. Dave rodea la cintura de Kurt con los brazos y se incorpora hasta que tira a Kurt en la cama y le folla con fuerza. Blaine, que en ese momento llega hasta ellos, besa a Dave. Kurt se les une justo cuando David se corre abrazado a los dos.
Éste ha sido el polvo más caliente que hemos compartido. Bueno, sólo el hecho de tenerlos a los dos en mi cama ya es algo muy caliente. Sin embargo, por alguna extraña razón, hoy Kurt se ha comportado de una manera extremadamente sensual. Es más, no sé ni cómo he aguantado tanto rato sin correrme viendo a Kurt en esa pose dominante casi me causa un infarto.
Por fin las piernas de Kurt, que estaban enredadas en mi espalda, me liberan y puedo dejarme caer en la cama. Kurt rueda hasta que se acomoda en mi pecho. Río cuando empieza a jugar con su rostro con el vello de mi pecho. Blaine se acerca hasta nosotros. Abro mi brazo izquierdo y él también se acomoda. Mentiría si no dijera que esta posición me encanta. Nunca habíamos estado así pero poder rodear a los dos con mis brazos me hace sentir estúpidamente feliz.
—No es que me queje, todo lo contrario, pero, ¿a que ha venido esa muestra tan descarada de sensualidad? —dice Blaine mientras recorre todo mi abdomen con la palma de la mano provocando que casi ronronee.
—Bueno, es su culpa. Antes yo era un chico tranquilo, el sexo no era parte de mi vida, no necesitaba ver pornografía porque me parecía, y me lo sigue pareciendo, Blaine —afirma Kurt cuando Blaine empieza a sonreír socarronamente—, algo completamente sucio y triste. —Kurt se incorpora un poco y nos mira con una de sus lindas cejas elevada —Sin embargo puedo decir que a ustedes los encuentro positivamente estimulantes y eso, inexplicablemente, me hace sentir muy sexy.
Sonrío estúpidamente y lo jalo hacia mí para besarlo. Mi mano se enreda en su pelo suave y perfecto.
—Tú eres sexy desde siempre, bonito. Además, te ves genial en esa pose de Amo. Casi me matas de un infarto. —Kurt tiene la puntada de sonrojarse.
—Dave tiene razón, cariño. Y me fascina saber que por fin te encuentras feliz con tu cuerpo que, si me permites decirlo, es maravilloso. —Kurt sonríe.
—Pues tú eres bastante atractivo también. —Se besan suavemente y yo me siento satisfecho de tenerlos. Aunque aún no sé por qué los tengo. Sigo siendo el mismo gordo sudoroso que seguramente se quedará clavo antes de los treinta. Todas las mañanas reviso mi cepillo para ver si no se me cae el cabello.
Kurt y Blaine me miran y creo que saben lo que estoy pensando. Esas miradas tan intensas me ponen nervioso. Intento relajarme pero ellos no dejan de hacer que me sienta incomodo con su atención.
—¿Qué? —Trago saliva. Quiero cubrirme con las sabanas porque esto no me gusta nada.
—Sabemos lo que estás pensando, Dave Karofsky. Y ya nos tiene un poco hartos. —¿Qué cosa? Odio cuando Kurt se pone así.
—Sí. La verdad es que entendía que antes tuvieras algunos problemas con tu autoestima pero pensaba que después de estos meses con nosotros a tu lado entenderías que lo que tú ves no es precisamente lo mismo que vemos los demás.
—Chicos…
—No. —Blaine se acerca más a mí. Está a pocos centímetros de mi boca y me mira directamente a los ojos. —Tienes unos ojos hermosos, David. Son extrañamente lindos. Verdes o avellana según les llegua la luz. Personalmente creo que son de un verde precioso. —Blaine no me besa en la boca sino que sus labios caen en mi cuello.
—Tienes una sonrisa que mata, David. —Kurt es quien me besa ligeramente mientras sigue hablando. —Es tan honesta, linda y pura. Cuando sonríes es como si el cielo se abriera y saliera una hermosa luz. —Kurt me besa profundamente y siento que mi mente se nubla.
La lengua de Blaine está ahora sobre mis pezones. Los muerde ligeramente causando que mi polla se levante de nuevo, rígida como una barra de titanio.
—Amo que seas tan musculoso. —La voz de Blaine es sexy profunda. —Que con tus brazos puedas sujetarnos con fuerza a Kurt y a mí. Adoro tu pecho definido y este bronceado natural que tienes.
Creo que me he muerto cuando siento dos lenguas sobre mi erección, dos bocas cálidas haciendo maravillas y… ¡Joder! Me podría correr en este momento pero me contengo. Estoy en el cielo y ellos son una maravilla. Una chupada particularmente deliciosa me hace llegar de un golpe jadeando terriblemente. Kurt se levanta y me mira con superioridad mientras se limpia con el pulgar los rastros de semen de la barbilla y luego se lo lleva a la boca.
—Entonces, ¿qué dice, señor Karofsky? ¿Ya ha notado lo sexy que es?
—Puede que necesite otras doscientas cincuenta mil muestras más de éstas para que me quede claro del todo. —Blaine le da un ligero apretón a mis huevos.
—Las que quieras.
Es fácil, sencillo y, sobre todo, necesario que los envuelva con mis brazos y me los acerque al pecho. En ocasiones creo que, efectivamente, puedo ser un enorme oso de peluche que sólo quiere abrazar y ser abrazado por estos dos. Claro que ni con el suero de la verdad lo diré. Si Azimio se enterara seguramente se burlaría de mí hasta el día de mi muerte.
—¿Esta noche podrán quedarse aquí? —Acaricio las espaldas de ambos mientras beso la frente de Blaine.
—Papá tuvo que ir a Columbus por unos materiales así que… Carol me dio permiso para pasar toda la noche aquí.
—Genial. Sería terrible tener que dormir solo después de esto. —Blaine sonríe y me abraza con tanta fuerza que enternece mi corazón.
—Pero aún es temprano. Oye, quiero cenar. Aguantarlos a ustedes dos no es algo fácil. —Kurt y yo sonreímos. ¿La vida es buena? Sí, joder. ¡Sí!
La emoción se siente por toda la sala. Están a escasos segundos de publicar cuales son los diez coros que pasan a la siguiente ronda. Kurt está a mi lado tomándome de la mano muy nervioso pero no deja que se le note. Blaine habla animadamente con Sam y se bebe tranquilo un café pero sé que está más nervioso que Kurt. Después de todo es la primera vez para los dos en un evento como este.
El hotel es fantástico. El señor Schuester nos ha tenido ocupados los últimos dos días en las habitaciones ultimando detalles de las canciones. Bueno, Kurt y Blaine estaban en eso y los demás chicos estábamos viendo la forma de apostar en un casino de verdad pero fuimos detenidos abruptamente por los miembros más sensatos del grupo. En realidad Kurt nos amenazó con cortarnos las gónadas si no nos estábamos quietos. Y conociendo a bonito todos preferimos sentarnos en un rincón. Y no es que le tuviéramos miedo; fue simple precaución.
La puerta doble del recinto principal se abre. Kurt se pone de pie y aprieta con fuerza mi mano. Blaine se mueve discretamente hasta que queda a nuestro lado. Los participantes del resto de los coros, que están en nuestra misma situación, se arremolinan frente a la placa que se acaba de publicar. Hay chicos llorando por todos lados, unos de felicidad, otros de tristeza, otros simplemente se abrazan.
El señor Schuester camina lentamente hacia la pizarra. Kurt suelta mi mano y me hace una señal para que siga al profesor. En cuanto nos acercamos lo suficiente el señor Schuester comienza a respirar más pausadamente. Nos abrimos camino entre la gente. Yo soy el primero en alcanzar a ver los nombres. Lo hago de abajo hacia arriba, lentamente, e imagino que el señor Schuester hace lo mismo porque, en cuanto llegamos al segundo lugar de la lista, sonreímos como idiotas. Nuevas Direcciones está debajo de Adrenalina Vocal. Pero eso no importa, lo importante es que estamos en la siguiente ronda. En cuanto Kurt y Blaine me miran a los ojos sonríen igual que yo. Ellos saben, con tan sólo mirarme, que hemos pasado de fase.
Para la segunda ronda abrimos nosotros tres y eso me tiene casi al borde del infarto. Tengo que hacer un solo con mi guitarra. Lo he practicado tanto que sé que me saldrá bien. Aun así no entiendo porque Blaine escogió esta canción. No es para nada su estilo, esperaba algo más rosa, más tranquilo. Aunque los arreglos que hizo han quedado muy bien.
—Calma, todo saldrá bien. Respira hondo y cálmate. —Cierro los ojos, respiro tranquilo e intento concentrarme en las palabras de Kurt.
Cuando abro los ojos sonrío a Kurt, que me abraza con fuerza para reconfortarme. Le doy un beso en los labios. Ambos intentamos mantener nuestros nervios a raya. Claro que Kurt lo hace mejor que yo. Blaine sale del otro lado del escenario con la camisa azul y la corbata y los pantalones negros que el señor Schuester nos ha escogido para esta actuación.
Blaine se sienta en la banqueta y empieza a tocar las primeras notas de My sacrifice en una versión semi acústica que preparó hace días. Sigo sin entender el porqué de esta canción pero Blaine le pone mucho sentimiento. La verdad es que no me imagino a los jueces calificando mal las interpretaciones de Blaine y de Kurt.
Hello my friend, we meet again
It's been a while, where should we begin?
Feels like forever
Within my heart are memories
Of perfect love that you gave to me
Oh, I remember
Respiro hondo, salgo al escenario y escucho un aplauso generalizado. Esto se siente muy diferente a cuando sales con todos tus compañeros. Me aferro a mi guitarra. Una breve mirada a Blaine me da la fuerza necesaria para llegar. Blaine me dijo que esta parte era muy importante, que tenía que sacar todo en esta estrofa y esforzarme para que llegara a trasmitir cada palabra.
When you are with me I'm free,
I'm careless, I believe
Above all the others we'll fly
This brings tears to my eyes
My sacrifice
Ahora toca mi solo de guitarra. Cierro los ojos y me dejo llevar por las notas y la melodía, que va conjuntándose entre mi guitarra y el piano de Blaine. En ese momento, la delgada pero imponente figura de Kurt se para en medio del escenario y su voz inunda toda la sala.
We've seen our share of ups and downs
Oh, how quickly life can turn around
In an instant
It feels so good to reunite
Within yourself and within your mind
Let's find peace there
Kurt lo hace perfecto. Ahora Puck aparece por el lado derecho del escenario, Finn se coloca en la batería y se nos unen tocando mientras Kurt, Blaine y yo cantamos la siguiente estrofa.
'Cause when you are with me I'm free,
I'm careless, I believe
Above all the others we'll fly
This brings tears to my eyes
My sacrifice
I just want to say hello again
I just want to say hello again
La melodía es vibrante. La gente que está en el teatro está emocionada pero yo no me fijo en ellos. Sigo tocando, teniendo mis manos firmes en cada nota y haciendo vibrar las cuerdas de mi guitarra con toda la pasión que Blaine le ha puesto a esta versión. Damos el remate y al final sólo se escuchan el piano y las voces de Kurt y Blaine.
When you are with me I'm free,
I'm careless, I believe
Above all the others we'll fly
This brings tears to my eyes
I just want to say hello again
El teatro se cae en ese momento. Hay un aplauso estruendoso que hace que me conmueva pero me guardo esos sentimientos. De reojo veo a papá junto a Cristi de pie, como muchas otras personas, aplaudiéndonos. Es momento de seguir con la canción original de Rachel y rogar porque Nuevas Direcciones lo logre esta vez.
Los cinco coros, los cinco finalistas, estamos en el escenario. Kurt está al otro extremo del grupo tomando las manos de Rachel y Mercedes. Agradezco tener a Blaine a mi lado porque es el pretexto perfecto para poder tomarle de la mano sin que nadie sospeche. Han anunciado el tercer lugar y ahora anunciaran el primero. Algo me dice que esto está entre Nuevas Direcciones y Adrenalina Vocal.
Escucho entre ecos el ganador es. Respiro lentamente. Seguro que estoy lastimando la mano de Blaine de tanto apretarla. Los breves segundos que quedan para anunciar al ganador se me hacen una vida. Miro la zona del público en la que papá y los Hummel están esperando, tan expectantes como yo. El señor Schuester intenta guardar la calma pero sé que se muere por dentro. Hay otro el ganador es y luego el tan esperado nombre: Nuevas Direcciones. El auditorio explota de nuevo, Blaine me abraza y yo lo elevo entre mis brazos. Santana se nos acerca y le agradezco que haya cortado el momento. Blaine se separa de mí con una sonrisa y va siendo felicitado por todos hasta que llega a Kurt y se abrazan con fuerza. Cuando mi mirada se cruza con la de Kurt, me sonríe y corre hasta mí. Lo abrazo. Sus piernas se enredan en mi cintura y le doy una vuelta completa entre mis brazos. Esta radiante, feliz y tan lleno de alegría que no puedo evitarlo.
—Te amo, Kurt. —Él se separa de mí y empieza a besarme todo el rostro.
—Te amo, Dave. —Me congelo. Él también. Ninguno de los dos estaba preparado para esto.
En automático, volteamos hacia a Blaine y no es nada alentador lo que vemos. Blaine está de pie siendo abrazado por Finn pero mirándonos fijamente. Esto puede entrar en los cinco momentos más incómodos de mi vida. La verdad es que no quiero que Blaine piense cosas que no son, no quiero que piense que esto cambia algo porque, por lo menos para mí, no lo hace. Y sé que para Kurt tampoco. Puede ser que ame algunas cosas de mí pero también ama otras de Blaine.
Entre la ceremonia y la felicidad grupal no he podido hablar con Blaine y me preocupa lo que pueda estar pensando. Papá y los señores Hummel-Hudson han insistido en que tenemos que ir a celebrarlo. Bueno, papá y la mamá de Finn, Carol, que es un amor de ser humano y controla muy bien al señor Hummel, motivo por el cual ahora estamos en un bonito lugar de las Vegas, con las bebidas medidas y el señor Schuester cuidándonos; aunque de eso podría dudarse porque parece que está embriagado de alegría.
Kurt está bailando con Rachel, Brittany y Santana. La mitad de los chicos del bar deben querer estar en el lugar de Kurt por la forma en la que esas tres se frotan con él. He estado buscando a Blaine con la mirada pero desde que llegamos no he podido verlo solo, y ahora ni siquiera lo veo. Yo estoy en la mesa con Finn, Sam y Artie. Nos hemos pasado toda la noche hablando de lo que ha sido este año y burlándonos de Puck y Mike, que bailan con sus respectivas. Quinn se acaba de unir al animado grupo de Kurt aumentando seguramente las ganas de muchos chicos por intercambiarse por el lugar que ocupa bonito.
Sam Evans mira la pista con un deje de nostalgia. Papá le ha dicho a Cristi que no podía desvelarse y que era mejor que se fuera a la habitación. Al principio he pensado que mi hermanita se escaparía pero parece que anda de bien portada, o también puede ser porque mi querido viejo le advirtió que si lo desobedecía se podía ir olvidando del verano.
—Sam, ¿por qué no me lo dijiste? —Evans parece desconcertado por mi pregunta pero luego suspira y le da un largo trago a su cerveza.
—No sabía cómo reaccionarías. Además, estabas apoyando a Blaine con lo de su abuelo y… Cuando Cristi y yo cumplimos un mes saliendo pensé que era tiempo de que lo supieras pero ella decidió que sería a su modo. —Asiento sonriendo. Pero Sam aún tiene algo en su mirada que no me gusta.
—¿Qué pasa? —Él traga y bebe de su cerveza una vez más.
—No tengo nada que ofrecerle, hay veces que ni siquiera puedo invitarla a un café. Mis padres apenas se están recuperando, mis hermanos necesitan más cosas que yo y ustedes…
—¿Tenemos dinero? —Sam asiente con la cabeza y eso me parte el alma.
—Papá no nació con dinero; ha ido subiendo. Y nosotros no nos fijamos en esas cosas. Eres un gran tipo, Sam, algo raro pero un gran tipo, y Cristi te quiere. Lo único que papá y yo te pedimos es que la cuides, que no dejes que nada la lastime porque ella es nuestro pequeño tesoro.
—Pero… No sé ni siquiera cual será mi destino después de este año. Me gustaría ir a Cincinnati y estudiar.
—Tienes todo el verano. Y Cincinnati no esta tan lejos. Llévalo con calma, Sam. Nadie dice que te tengas que casar con mi hermana. Pueden conocerse y, si no funciona, nadie te dirá nada, ¿ok? —Sam sonríe. —Y si quieres un empleo durante este verano ven a la constructora; estoy seguro que papá tendrá algo para ti.
Palmeo su rodilla y me voy a la barra. Tenemos derecho a cinco tragos y yo apenas voy por el primero. Eso de beber ya no es para mí pero de vez en cuando tomo algo para festejar, sobre todo después de ganar una competencia nacional de coros. La chica de la barra me guiña un ojo cuando me da mi vodka con tónica. La música cambia. Esta canción me encanta. Kanye West, me hace recordar una época en la que Azimio y yo estábamos obsesionados con él.
I'm not loving you, the way I wanted to
What I had to do, had to run from you
I'm in love with you but the vibe is wrong
And that haunted me, all the way home
So you never know, never never know,
Never know enough, 'til it's over love
'Til we lose control, system overload
Screamin' "No! No! No! N-No!"
I'm not loving you, the way I wanted to
See I wanna move, but can't escape from you
So I keep it low, keep a secret code
So everybody else don't have to know
Me encanta esta canción, es cadenciosa y sexy. La letra no es precisamente muy bonita pero eso es lo de… Mis ojos se van a una parte oscura de la pista. Ese parece ser Blaine. Sí, ese es Blaine con un tipo, un chico que lo sujeta de la cadera, lo pega a su cuerpo y lo toca. ¿Lo toca? ¿Qué coño se cree ese imbécil?
So keep your love locked down
Your love locked down
Keepin' your love locked down
Your love locked down
Now keep your love locked down
Your love locked down
Now keep your love locked down
You lose
Dejó mi vodka con tónica en la barra y en tres zancadas estoy detrás de Blaine. El chico que baila con él no es como aquel del bar gay de Cleveland, éste no se asustará tan sólo con verme. Endurezco el rostro, sujeto a Blaine de la cadera y lo jalo hacia mí. El tipo con el que baila reacciona pero Blaine se le adelanta.
—¡Qué quieres!
—Que te alejes de este imbécil. —El tipo me sujeta de la manga pero yo me lo quito de encima.
—¿No entiendes? No quiere irse contigo. ¿Por qué no dejas que el pequeño y yo sigamos con nuestros asuntos? —El hijo de puta se atreve a palmearle el trasero a Blaine. Y hasta ahí.
Alejo a Blaine del imbécil colocándolo detrás de mí y le doy un puñetazo en el estomago al pendejo. El idiota quiere devolverme el golpe pero lo esquivo fácilmente y termino sentándolo en el suelo. En ese momento me doy cuenta de que Kurt, junto con otras muchas personas que estaban bailando, ha visto todo el numerito. Blaine también parece comenzar a tener conciencia de lo sucedido. Kurt se separa de las chicas y me mira con ferocidad.
—¡Ya basta! Ustedes dos se largan a la calle y arreglan lo que tengan que arreglar. Ya hemos hablado de lo que sucedió, Blaine, y me sorprende que hagas esto. Y tú, David, ¿en serio? Mira todo lo que has hecho. ¡Fuera, fuera! ¡No quiero verlos hasta que se arreglen!
Kurt ayuda al pobre tipo que está en el suelo sangrando y me sigue mirando con una fiereza que me hace trizas el corazón.
—Kurt… —Blaine lo intenta pero Kurt le lanza la misma mirada.
—¡Fuera, ahora!
Salimos esquivando a las chicas y al resto de la gente de la pista. Tenemos suerte de que el señor Schuester no se haya dando cuenta de nada. Y diría que tampoco los chicos, pero seguro que Rachel no tardará mucho en decírselo a Finn y con eso habrá otro pequeño drama en el que el Finn-hermano-sobre-protector me va a reclamar por andar defendiendo el honor de un chico que no es mi… Novio.
La música del lugar es estridente. Caminamos por el estacionamiento hasta alejarnos lo más posible del bar. Blaine mira hacia al suelo. Ambos estamos nerviosos.
—No entiendo por qué lo has hecho. —La voz de Blaine es profunda y triste. —No tienes derecho a portarte así conmigo. No soy tuyo, no tenemos nada, no me amas y la parte física la puedo conseguir con cualquier otro. —Quisiera creer en las palabras de Blaine, quisiera pensar que de verdad está ofendido por lo sucedido con Kurt, pero sé que hay algo más, algo que sus ojos no esconden del todo.
—¿Qué es toda esta mierda, Blaine? —Él se pone tenso pero firme a unos pasos de mí.
—¡Que se ha acabado! ¡Que todo esto se ha acabado! —Me lanzo sobre él y lo abrazo. Mis brazos crean una cárcel firme sólo para él.
—¡Si vas a acabar esto hazlo por las verdaderas razones que tienes en la cabeza y no por toda esa mierda que te estás inventando para disculpar tu comportamiento! —Blaine parpadea, casi puedo escuchar su corazón acelerado, y de pronto suelta el llanto. Mis brazos se relajan un poco sobre él pero ahora es Blaine quien esconde su rostro en mi pecho. —¿Qué es lo que está pasando, farmec?
Blaine se abraza más a mí y beso su pelo. Sabía que esto no tenía que ver del todo con lo que había pasado.
—Mi madre hipotecó el hogar de mi abuelo. Ella… Lo perdió y ni siquiera sé por qué. —Hay algo más, lo sé. —No puedo creer que ni siquiera eso respetara. Mi familia es una mierda. Sin amor ni cariño. Estoy tan jodidamente solo y…
—Nadie te quiere. —Blaine asiente. Le levanto la barbilla con los dedos y lo miro con ternura, con toda la que se merece. —Farmec, Kurt te ama y yo...
—¿Me vas a decir que también me amas? —Me está retando con la mirada.
—Claro que no; jamás te mentiría con algo tan importante. Te quiero en mi vida, aún no descubro que siento por ti pero sé que esto es algo que quiero, algo que me hace feliz, y quiero luchar por ello, por que estemos los tres juntos. Farmec, antes de iniciar este año yo sólo quería terminar e irme a una universidad en Chicago o en Michigan para estudiar cualquier ingeniería que me gustara. Ahora me iré a Columbus, estudiaré algo terriblemente difícil pero no por ello menos estimulante y además tengo el plus de que ustedes estarán ahí. No sé si esto dure para siempre pero quiero sacarle todo el jugo que pueda.
Blaine baja la mirada pero yo no dejo ir su rostro. Lo abrazo aún más y luego le susurro al oído.
—Quédate conmigo, farmec. Sígueme en este viaje hasta donde nos lleve y te juro que siempre estaré ahí para ustedes. Sólo quédate conmigo, por favor.
—Dave, yo hice algo que tal vez te moleste. Le dije al notario que investigara sobre el lugar donde enterraron a tu tío Tom. —Sonrío y lo beso esperando que nadie nos vea porque entonces sí que esto se convertirá en un pandemónium.
—Farmec, no entiendo por qué haces cosas por nosotros y no dejas que Kurt y yo nos encarguemos de ti. Déjanos llegar a ti. No tienes por qué mostrarte siempre firme, seguro y valiente. Tienes derecho a tener todo el miedo que quieras y después vencerlo. Pero entiende que no estás solo.
Por primera vez, Blaine sonríe. Permanecemos abrazados durante bastante tiempo hasta que por fin se relaja.
—Ahora sí hemos hecho un numerito, ¿no? —Beso su frente y asiento.
—Y se lo hemos hecho a Kurt, que es lo peor. No creo que vaya a estar muy contento después de esto. Lo que me recuerda que tenemos que regresar. —Blaine suspira pesadamente. Seguramente está pensando en el chaparrón que se nos avecina.
—Bien, vamos y ojalá no nos linchen en cuanto entremos.
Cuando entramos en la pista no hay nadie de Nuevas Direcciones y eso es malo. Vamos a las mesas y allí están todos. Kurt nos mira con una de sus cejas elevada y un mohín que me recuerda muchas de las cosas malas que le he hecho.
—¿Y? —Su voz es fría y distante.
—Perdón, Kurt. He actuado de una forma total y absolutamente irracional. No ha sido mi intención que ese tipo creyera cosas que no eran y lamento mucho que Dave haya tenido que ir para calmarlo. —Kurt sonríe y veo alivio en sus ojos. Está feliz porque seguimos juntos.
Se acerca a Blaine y le da un cálido beso en la mejilla. Luego viene conmigo y me rodea el cuello con los brazos.
—Vamos a bailar. —Sé que es sólo un pretexto pero aun así es mejor que recibir una bofetada de su parte por ser un neandertal idiota. Desde la pista veo a Blaine hablando con Puck. Sonríe como siempre y eso me hace sentir mejor. —¿Cómo está?
—Tiene problemas en su casa. Su mamá le hizo una trastada. —Kurt suspira y coloca su cabeza en mi hombro. Sentir sus besos en mi cuello me encienden y parece notarlo porque empieza a frotar su cuerpo contra el mío.
—Van a tener que compensarme por todo lo que ha sucedido. —Beso su rostro y luego su cuello.
—¿Y cómo lo haremos?
—Pues no lo sé aún pero lo que es seguro es que tendrán que obedecerme en todo lo que les pida. —Un gemido indecente se escapa de mi garganta.
—Como desees, bonito —Kurt sonríe.
—Esta noche, mejor Amo. —Mi polla tiembla de necesidad. Quiero seguir frotándome con él pero Kurt se aleja de mí. —La de hoy será una noche interesante. Seguro que les será muy fácil colarse en mi habitación. —Kurt me muerde el labio inferior y se va hacia las mesas dejándome con una tienda de campaña entre las piernas.
