No hay fórmulas para el éxito, salvo quizá la de aceptar de forma incondicional la vida y aquello que nos depara.
Arthur Rubinstein
Una vez fuera de allí Blaine les hace subir a su automóvil y conduce hasta el hotel en el que pasaron la noche de la graduación. La habitación sigue casi con la misma decoración, lo único que varía son dos sillones individuales que están frente a la gran cama con sabanas azules y cabezal de roble.
Dave se coloca detrás de Kurt para besar su nuca mientras Blaine lo hace en la boca. Pero Kurt tiene una idea; quiere que esa noche sea especial o, por lo menos, desesperar a los dos hombres de su vida lo suficiente como para tener un polvo explosivo digno de película porno. Se separa de ellos dejándolos confusos y, con una sonrisa diabólica, los encara y coloca las palmas de las manos sobre los pechos de Blaine y Dave. A ambos los hace retroceder hasta que los deja sentados en los sillones. Enciende el reproductor de música; no recuerda haberlo visto la primera vez que estuvieron allí pero, ¿quién lo puede culpar? Esa noche había perdido su virginidad con los dos hombres más calientes que ha conocido. Sonríe sin que se note cuando la música comienza a sonar. Mueve cadenciosamente las caderas sin girarse a encarar a los hombres sentados en los sillones. En cuanto escucha la voz de Madonna se deshace de su chaqueta y su corbata dejándolas caer al suelo y escucha satisfecho el jadeo de Dave.
I wanna kiss you in Paris
Se gira y los mira directamente a los ojos mientras va quitándose el chaleco y desabotonando la camisa sin dejar de moverse al ritmo lento y sensual de la música.
I wanna hold your hand in Rome
Camina hacia ellos con el torso descubierto y abriéndose los pantalones para mostrar un poco de su piel. Sabe que David y Blaine están excitados; sus ojos se lo dicen.
I wanna run naked in a rainstorm
Llega hasta ellos y ágilmente sale de sus pantalones para quedar con sólo su ropa interior que va deslizando lentamente para quedar completamente desnudo frente a sus chicos.
Make love in a train cross-country
Cierra los ojos. Con la mano derecha se acaricia el cuello. Las yemas de sus dedos hacen figuras sin sentido sobre sus pezones y esta vez es Blaine que gruñe necesitado. La mano sigue hasta que acaricia un par de veces su erección. Al escuchar un nuevo gemido de Blaine, Kurt abre los ojos, lo agarra de la corbata y lo pega a su cuerpo para luego frotarse contra él. Kurt acaricia todo el cuerpo de Blaine sobre la ropa y lo besa con firmeza mientras Dave gime roncamente.
Al separarse, Kurt se concentra en mirar a Dave. Le encanta cuando le sigue el juego. Justo en ese momento podría saltar y follárselos a los dos pero está esperando a que Kurt de la orden.
You put this in me
So now what, so now what?
Kurt frota su cuerpo desnudo de nuevo contra el de Blaine y hace que las manos de su chico recorran su cuerpo. Después, lo besa. Kurt sabe que está volviendo loco a Dave. Se separa de Blaine pero antes le susurra que se desnude.
Las manos de Kurt recorren lentamente las piernas de Dave, llegan hasta el enorme bulto que sobresale en la tela y lo acarician suavemente. Dave cierra los ojos y echa la cabeza hacia atrás. Kurt se inclina un poco más para cantarle al oído.
Wanting, needing, waiting
For you to justify my love
Dave gime; quiere mover las manos para tocar a Kurt pero éste lo detiene. Kurt se gira y baja su cuerpo lentamente hasta que sus nalgas se frotan descaradamente sobre la polla de Dave. Kurt gira el rostro y canta de nuevo.
Hoping, praying
For you to justify my love
Se pone de pie y besa a Blaine que está desnudo frente a ellos completamente excitado. Lo lleva hasta la cama y le hace una señal a Dave para que se les una. Antes de que Dave siquiera haga nada Kurt coloca la palma de las manos sobre su pecho, deja caer al suelo su chaqueta y le desabotona la camisa.
Dave jadea al sentir las manos de Kurt deshaciéndose de su cinturón y luego bajando la cremallera de sus pantalones negros. Dave sigue prácticamente vestido y eso es algo que a Kurt le encanta; existe algo puramente sexy en verlo así. Le da espacio para que caiga sobre Blaine y lo bese con desesperación. Las manos de Dave recorren el cuerpo sobre la cama. Blaine de inmediato coloca sus piernas sobre los hombros de David. Eso quiere decir que los juegos previos han terminado.
Dave entra en Blaine sosteniéndole de la cadera. Cierra los ojos y respira profundamente porque sabe que no aguantara mucho. Se mueve lentamente. Las piernas de Blaine se enredan en la cintura de David y en ese momento Kurt se coloca sobre la polla de Blaine para que entre en él. Un estruendoso gemido se le escapa al sentir la estrechez de Kurt rodeándole y Dave se detiene hasta que ve a Kurt más relajado.
Dave y Kurt se besan apasionadamente y sincronizan sus cuerpos para darle el placer que Blaine necesita. Los dos son perfectos en eso, en moverse furiosamente para que Blaine sea el primero en correrse en el interior de Kurt. Dave gime descontroladamente hasta que se corre dentro de Blaine. Es tan fuerte su orgasmo que termina saliendo de él y cayendo sobre la cama rendido. Kurt sonríe, se separa de Blaine, se coloca a su lado y se acaricia frenéticamente hasta que se corre sobre los cuerpos de sus chicos para luego caer igual de desmadejado.
En algún punto de la noche los tres logran acomodarse debajo de las sabanas y dormirse profundamente en brazos de los otros. Además de la lujuria y el sexo, en esa habitación se respira paz y felicidad, dos cosas por las que los chicos han estado trabajando desde que se iniciaron en esa relación para muchos imposible. Para ellos es su razón de seguir adelante.
Estoy despierto pero no quiero abrir los ojos. El polvo de anoche fue explosivo, caliente y tierno pero, sobre todo, muy, pero que muy necesario. Fue como la reconfirmación de que Blaine estará con nosotros desde aquí hasta… Siempre. Blaine se mueve entre mis brazos y abro los ojos para mirarlo. Me sonríe. En ese instante Kurt gruñe apretando más la cintura de Blaine entre sus brazos para luego abrir sus hermosos ojos azules.
—Buenos días —suspira satisfecho. Sé que está pensado: Esto es genial. Y será siempre así. Joder, gracias que todo ha regresado a la normalidad. Esas son las cosas que me dice su suspiro mañanero.
—Buenos días, bonito. —Inclino mi rostro y beso su brazo derecho que esta sobre el mío. Esto es como una estúpida y cursi luna de miel para tres.
—Deberíamos ir a casarnos a Ámsterdam. —Kurt sale con eso de la nada después de besar el cuello de Blaine y dejarse caer de espaldas sobre la cama. Blaine y yo nos reímos pero Kurt sigue. —¿Qué? Hace una semana leí de un tipo que se casó con su perra chihuahua. No creo que se les haga raro que tres chicos vayan a casarse.
—Yo no necesito casarme con ustedes. Creo que así estamos bien pero, si quieres hacer una fiesta fastuosa para que todos nos vean felices, podemos celebrar una. —En ese momento Blaine salta de la cama y tanto Kurt como yo nos sorprendemos. Respira profundo y eso me asusta.
—Hay un chico —Kurt de inmediato se sienta en la cama y yo le sigo —, su nombre es Albert. —Kurt eleva unas de sus cejas inquisitivamente.
—¿No crees que es de mal gusto hablar de otro tipo nada más despertamos después de un polvazo entre los tres? —Blaine ríe nerviosamente.
—Albert no es un tipo. Es uno de mis alumnos. —Kurt resopla.
—Eso lo hace peor, Blaine. —Una risa más, esta vez un poco más segura.
—Él está en el armario. Es un chico que pertenece al equipo de fútbol y que está muy confundido. Eso me hizo pensar en los chicos que están como Albert. En Nueva York quizá encuentre ayuda más rápidamente pero en lugares como Lima, Ohio, o Westerville las cosas no siempre son así. Por lo tanto estaba pensado en que tal vez podríamos hacer algo por esos chicos y…. No sé.
—Lo que sea. —Se lo digo casi sin pensarlo y Kurt asiente. —¿Alguna idea? —Blaine lo piensa un momento y luego niega. —Bien, no importa. Tenemos tiempo para pensar en lo que sea que necesitemos, ¿ok?
—Muchas gracias. Sé que esto es una locura pero desde que ustedes fueron a cantarme y me encontré a Albert en el estacionamiento llorando he tenido esta idea de hacer algo, lo que fuera.
—Estamos contigo, cariño. —Kurt le sonríe. En ese momento mi móvil suena con Eye of the tiger. Leo el mensaje de mi viejo y sonrió como un idiota.
—Papá ha invitado a vuestros padres a su casa para celebrar. No pregunten por qué, no lo sé, pero nos quiere en dos horas en la casa.
—¿Dos horas dices? —Kurt se levanta de la cama y mira a Blaine que sigue frente a nosotros, desnudo. Una ola de deseo me invade y también me pongo de pie. Los dos abrazamos a Blaine, esta vez Kurt desde atrás y yo frente a él. Blaine coloca sus manos sobre mis pectorales.
—Chicos, apenas tenemos tiempo de llegar. —Kurt asiente mientras besa el cuello de Blaine. —No vamos a llegar temprano, ¿verdad?
—No —gruño como respuesta mientras hago resbalar las manos de Blaine por mi pecho. Él gime y cierra los ojos.
—Deberíamos tomar una ducha —nos dice Blaine entre jadeos.
—Excelente idea. —Me inclino para colocar el abdomen de Blaine sobre mi hombro derecho y luego tomo a Kurt sobre mi hombro izquierdo. Ambos quieren zafarse de mi agarre; Kurt particularmente grita más que Blaine. Sé que llegara el momento en el que ya no pueda hacer esto y los tres vamos a extrañarlo así que, mientras siga pudiendo, lo haré.
Solo tuvimos un retraso de dos horas y media después de todo. Contando que nos detuvimos para que Kurt se comprara un nuevo atuendo para la ocasión considero que llegamos temprano.
Me da gusto ver que nuestras familias se llevan bien y convivan entre ellos. Después de decirle al señor Hummel toda la verdad las cosas se han relajado bastante. Sinceramente admiro al hombre; no cualquiera acepta lo que hace su hijo, no cualquiera se pone en el lugar de su hijo. Este tipo de cosas son de las que admiro de mi padre y del señor Hummel. Puede que ellos no lo entiendan pero intentan ver que detrás de las decisiones de sus hijos hay una felicidad pura que no se basa en el sufrimiento de nadie. Pueden estar o no de acuerdo con las decisiones que tomamos pero no hacen nada más que ayudarnos a comprender si en realidad es eso lo que queremos. Kurt y yo tenemos los mejores padres que chicos como nosotros pudieron soñar.
Quizás no darle un nieto a papá es una de las cosas que más lamento pero también lo veo feliz con Nora, empezando con los regaños y las buenas enseñanzas con Michael. Y Jake algún día le dará un nieto, eso lo sé. Me tranquiliza pensar que a papá se le cerró una vida en la cara cuando dejó a mi madre y sin embargo ahora tiene una vida nueva al lado de una mujer maravillosa y que, casi sin querer, se ha rodeado de hijos que lo aman y lo respetan por igual, sin importar si llevan su sangre o no.
Es una lástima que mamá no continuara con su vida, que no buscara la felicidad después de que todo lo que tenía se derrumbase. La entiendo, para ella debió ser muy difícil olvidar que amaba a papá. Porque de algo estoy seguro, mis padres se amaron y de alguna manera aún se aman; lo veo en los ojos de papá. Ama a Nora profundamente pero lamenta mucho la muerte de mamá.
Veo a Blaine y Kurt hablando animadamente con Rachel y Finn. De pronto alcanzo a ver que la puerta de la cocina que da al jardín se abre rápidamente. Michael es escoltado por Jake y parecen tener algún tipo de discusión. Los sigo hasta la parte más alejada de la cocina donde apenas se puede oír la música.
—¿Me vas a explicar qué es ese golpe o tengo que llamar a papá? —Escucho la voz firme de Jake.
—Tuve una pelea —es la respuesta de Mike.
—Ya, una pelea. ¿Sabes?, lo imaginé. Lo que quiero que me digas es con quién y, lo más importante, por qué.
—Fue con Ryan…
—¿Por qué? —Hay un silencio raro y sofocante que Mike corta al hablar.
—Él dijo cosas malas de Dave. —Cuando mi nombre sale por sus labios todo mi cuerpo se pone rígido. —Dijo que Dave era un sucio maricón, que era un enfermo por besar a Kurt y Blaine. Pero lo que me hizo liarme a golpes con él fue que me dijo que mi hermano se quemaría en el infierno por sadomista. No sé qué es eso pero la parte de quemarse en el infierno suena horrible. —Jake se ríe un poco y suspira. Yo detengo el aire en mis pulmones y me preparo para escucharlo.
—Mike, tú sabes que Dave es gay. —Trago saliva al no escuchar ninguna respuesta. —Alguien que es gay siente atracción por personas de su mismo sexo. ¿Entiendes eso?
—Claro que lo entiendo. No soy tonto, Jake. Puede que tenga diez años pero sé lo que quiere decir ser gay. —Jake se ríe de nuevo.
—Bien, sólo quería confirmarlo. Y también quiero confirmar que sabes que el ser gay está bien y es completamente normal. Digo, si te sientes así cuando seas mayor y tú… Cuando llegue el momento podrás hablarlo conmigo o con nuestros papás, ¿bien?
—Imagino que sí. —Jake suspira una vez más y su voz se vuelve más seria.
—Mike, en el mundo hay todo tipo de gente y en ocasiones nos vamos a encontrar con personas que no entienden que ser gay es normal. Ese chico con el que te liaste a golpes sólo repite lo que le dicen sus padres, tal vez ni siquiera entienda bien qué es lo que significan sus palabras. Pero tú sentiste su intención y sabes que decirle maricón a alguien es bajo y ruin. Comprendo que lo hayas defendido así y, créeme, yo también hubiera hecho lo mismo. Pero también tienes que entender que no podemos andar por el mundo liándonos a golpes con ese tipo de escoria. Tenemos que aprender a hacer oídos sordos a esos comentarios y recordar que siempre, siempre, vamos a estar orgullosos de Dave y de sus decisiones y que estaremos a su lado. Porque es nuestro hermano mayor y él siempre ha estado ahí para nosotros.
Decir que estoy conmovido es poco. Me trago el nudo de la garganta y limpio una de las lágrimas que caía por mi mejilla derecha.
—¿Se lo vas a decir a papá? —pregunta Michael casi en un susurro.
—No. Anda, ve a jugar con los primos Adams. —Mike sale corriendo de la cocina hacia el jardín. En ese momento yo salgo también de mi escondite.
—Yo… —dejo que el aire salga de mis pulmones y tomo valor.
—¿Escuchaste todo?
—Sí, y muchas gracias. Lo que has dicho… De verdad te lo agradezco mucho. —Jake me da una sonrisa afable.
—Que mi mamá y Paul se enamoraran es lo mejor que nos pudo pasar a ambos. Y no lo digo sólo por vivir en este pedazo de casa, poder ir a la universidad, el coche nuevo y el excelente empleo en la constructora. Me refiero a la sonrisa de mamá cada mañana durante el desayuno, a los consejos de Paul para conquistar chicas y a mi familia animándome en los partidos. Paul, Cristi y tú llegaron a nuestras vidas para darnos una familia y yo pelearía cualquier batalla por papá y por ti, que eres una de las personas más importantes en su vida.
Para evitar que Jake me vea llorar le doy un gran abrazo que creo que ha hecho crujir su caja torácica. Me gusta sentir que mi hermano me abraza con la misma fuerza. Al separarnos los ojos de Jake también están algo enrojecidos.
—Disculpa, es… —suspira entrecortadamente —. Megan está embarazada y creo que soy yo el que se ha puesto sentimental. —Sonrió y le doy una palmada en la espalda.
—¿Lo saben? —Jake niega.
—No se lo he dicho. Megan tiene veintitrés años y apenas está en su último año de universidad. Estoy seguro de que papá lo entendería pero mamá me diría lo duro que es formar una familia si no tenemos algo seguro y que aún somos muy jóvenes, que necesitamos ser mayores, más responsables, más… No sé. Mamá vive pensando en que no eche a perder mi futuro. —Voy a la nevera y tomo dos cervezas. Jake se bebe prácticamente la mitad de la suya de un solo trago.
—Sé que mamá no estará muy conforme pero tu futuro es tuyo. Megan y tú se pueden arreglar. Será duro, muy duro y eso es lo que a mamá no le gustaría porque para ella lo fue. Los padres que aman a sus hijos lo que menos quieren es que sufran por algo en la vida. Pero si tú te crees preparado para afrontar lo que viene sabes que siempre podrás contar conmigo.
—Lo sé. Megan y yo hablamos después de que tu madre murió. No lo hemos decidido del todo aún, necesitamos saber lo que piensas, pero nos gustaría que nuestro hijo fuera tuyo. —Mi mandíbula se afloja y cae. —Ella diría a los médicos que es tu hijo biológico y te daría la patria potestad para perder todos los derechos.
—Jake…
—Tiene cuatro meses de embarazo; aún pueden pensarlo. Diles a los chicos y ya hablaremos.
Esa noche hablo con Azimio y a él no le agrada mucho la idea. Cuando regresamos a Nueva York hablo con los chicos. Puedo ver un brillo especial en los ojos de Blaine; por ese brillo haría lo que fuera. Sin embargo Kurt analiza bien las cosas y me dice que antes de tomar una decisión tenemos que pensarlo mucho. Cualquier paso en falso podría poner en peligro la familia de papá y Nora.
Blaine mira a Albert, que está nervioso y moviendo las piernas sin cesar. Sus padres no tardarán en llegar y la conversación que se avecina será muy difícil para él si sus padres no le abren el corazón.
—Todo estará bien, Albert. Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea pero casi estoy seguro de que tus padres te dirán que te aman y que nada ha cambiado entre ustedes.
En ese momento llaman a la puerta. Los padres de Albert acaban de llegar. La madre es una mujer menuda de no más de cuarenta años con el pelo corto y la mirada serena. El padre es un tipo alto, casi tanto como Dave, con la espalda ancha y barba y bigote encanecidos. Sus facciones son duras. Lleva puesto el uniforme de aviador con insignias y todo.
—Por favor, tomen asiento. —Ellos se sientan a cada lado de su hijo, miran a Blaine y él les sonríe. —Los he citado porque Albert tiene algo muy importante que decirles. —Albert se pone de pie y encara a sus padres.
—Sé que ustedes han estado preocupados por mí, por mi repentina ira hacia todos y por mi comportamiento tan errático —Albert guarda silencio por unos segundos—. Yo he estado molesto todo este tiempo porque había una cosa de mí que no podía conciliar muy bien. Sentía que el mundo me tragaba y que nadie podía entender lo que me estaba pasando. —La mirada del padre de Albert se vuelve menos dura. Su madre le sostiene la mano. —Supongo que lo quiero decirles es que… Soy… Gay.
Hay un silencio que se prolonga lo suficiente como para que Blaine note las diferentes caras de las personas en su despacho. La madre de Albert se muerde nerviosamente el labio inferior y aún sostiene la mano de su hijo. Los nudillos de Albert están casi blancos. El padre de Albert tiene los ojos llenos de lágrimas; su rostro sigue siendo duro pero no aparta la mirada de su hijo.
—Te quiero, hijo —es lo primero que dice su madre—. Nada me haría quererte menos y siempre estaré para apoyarte. —Se levanta y abraza a su hijo. Cuando se separan mira a su marido. —¿Tú no vas a decir nada, Brian? —El hombre cierra los ojos y luego los abre.
—Yo… Lo voy a intentar.
Blaine habla con Albert y sus padres por espacio de dos horas. Eso le basta para decidirse. Tiene el proyecto empezado en su cabeza. Sólo le queda decirles a Dave y Kurt sobre su idea y ver cómo reaccionan.
Después de la cena Blaine sienta a sus chicos en el sofá más cómodo del departamento y les da dos carpetas que contienen sus ideas en bruto: una asociación civil que se dedicaría a encaminar a los chicos gais y sus familias en Lima, Ohio.
—Mi idea es hacer algo más cercano a los chicos, que ellos vean que ser homosexual no significa ningún cambio en su vida y que su sexualidad es un proceso normal sin importar las etiquetas que la sociedad les dé. Claro que eso necesita de logística y planeamiento, de un terreno enorme y de mucho apoyo del gobierno para darlo a conocer. —Blaine espera que el nombre de la asociación no moleste a Dave.
—Blaine esto es… Gracias. Sociedad de Aceptación a la Universalidad Sexual Thomas Allen. Es maravilloso. —Blaine sonríe.
—Sé que es un proyecto en bruto pero quería que el nombre de Tom formara parte de esto. Sé que no podemos tener un hijo propio pero con esto, de alguna forma, estamos siendo parte de la formación de muchos chicos que nos necesitan porque creen que están solos —Kurt ríe suavemente.
—Ya tengo pensadoel logo. Será genial, Blaine.
—Y yo tengo el lugar ideal. La granja Allen es perfecta y enorme. —Blaine niega de inmediato.
—David, eso no. Es tu herencia.
—Fue el hogar de Tom durante su infancia y será perfecto que ahora le pueda rendir un tributo tan bueno como este.
Cinco meses después Jake me llama al celular. Habíamos hablado de que estaría presente en el nacimiento de su hijo. Nuestros padres siguen sin saber nada. Megan había estado tratándose en Boston y durante el embarazo nunca dejó de estudiar mientras le fue posible. Kurt y yo viajamos a Boston pero a Blaine le ha sido imposible venir porque tiene ensayos de su nueva obra.
Jake nos lleva hasta los cuneros para mostrarnos al niño. Tiene una pequeña pelusilla marrón en la cabeza, está sonrosado y es perfecto. Kurt tiene sus brazos enredados en mi brazo izquierdo; puedo sentir cómo se tensan sus músculos y veo sus ojos azules brillando en el reflejo del vidrio. Kurt no es un chico paternal pero tiene un corazón enorme y ver a un bebé tan adorable le hace plantearse la idea de ¿qué tal sí…?
—Dave, nosotros estamos dispuestos a hacerlo ya. —Miro a Kurt y pienso en Blaine. Ellos me dijeron que aceptarían cualquiera que fuera mi decisión y que afrontarían las consecuencias.
—Me quedaré con su custodia. Mark Ross me dio un documento que ustedes tienen que firmar. No es una adopción. Tienen que visitarlo y vigilarme en su cuidado. En cuanto tenga conciencia le diré que ustedes son sus padres. Tú eres Jake Karofsky, el apellido será el mismo, los demás creerán que es mi hijo pero él sabrá la verdad.
—Nos odiará. —A Jake se le quiebra la voz.
—No, entenderá que ustedes no estaban preparados para esto. Si le mintieran y le dijeran que es mi hijo entonces sí que nos odiaría a todos.
Un mes después, Kurt, Blaine, el pequeño Tom y yo viajamos a Baltimore y visitamos la tumba de Tom Allen. Los chicos me dejan a solas con él un momento.
—Este es Tom, mi sobrino, aunque muchos piensan que es mi hijo. Tiene tu nombre y unos hermosos ojos azules. Mañana vamos a celebrar la inauguración de una sociedad que mis chicos y yo hemos creado para apoyar a chicos con problemas con su sexualidad y a sus padres. No sé si tú tuviste a alguien especial en tu vida pero yo tengo dos hombres hermosos que hacen que mi vida se mueva. Blaine ha dejado su trabajo en el conservatorio para tener más tiempo para cuidar a Tom y para encargarse de la asociación. Kurt se levanta por la noche en cuanto Tom llora y no se queja de tener que sacrificar su sueño reparador. Incluso lo he llegado a ver suspirar cada noche cuando lo toma en brazos. He llegado tan lejos que no me lo creo. Era un chico asustado, aterrorizado, que se consumía por dentro. Ahora soy un hombre feliz, con una familia que me quiere y con dos chicos que aún no me creo que estén conmigo queriéndome. Estás aquí —mi mano va a mi corazón — y agradezco haber sabido de ti porque fuiste de gran ayuda para que me aceptase y para seguir luchando siempre.
Dejo las flores sobre la tumba. Tom, entre mis brazos, despierta y me mira con sus imposibles ojos azules para luego reírse. Camino de regreso hasta mis chicos. Kurt toma mi brazo derecho y Blaine el izquierdo.
—A casa entonces —nos dice Kurt cuando subimos al coche y nos conduce a nuestra casa en Baltimore.
En nuestro quinto año juntos Kurt nos entregó unas llaves. Había comprado una hermosa casa en Baltimore. Lo mejor de la casa es que está frente al río y la brisa nos llega por cualquier lado de la propiedad. Lo que más le gusta a Blaine es la enorme terraza donde Kurt mandó colocar un piano para Blaine. Esa noche, después de dormir a Thomas, Blaine camina hacia la terraza y empieza tocar el piano. Kurt lo abraza por detrás y besa una de sus mejillas mientras yo observo como el sol va ocultándose poco a poco.
Los brazos de Kurt me rodean y siento sus labios húmedos sobre mí. La voz de Blaine se escucha clara. Kurt me gira, enreda sus brazos en mi cuello y empieza a moverse con la música.
Can anybody find be somebody to love?
Each morning I get up I die a little
Can barely stand on my feet
(Take a look at yourself) Take a look in the mirror and cry
Lord what you're doing to me
I have to spend all my years in believing you
But I just can't get no relief Lord
Somebody (somebody) ooh somebody (somebody)
Can anybody find me somebody to love?
Blaine sabe lo mucho que me encanta esa canción. Queen fue de las primeras cosas que me mantuvo con vida en mis años de adolescente perdido. Escuchar la voz de Freddie Mercury calmaba la bestia que había en mi pecho.
I work hard (he works hard) every day of my life
I work till I ache my bones
At the end (at the end of the day)
I take home my hard earned pay all on my own
I get down (down) on my knees (knees)
And I start to pray (praise the Lord)
'Til the tears run down from my eyes
Lord somebody (somebody) ooh somebody (please)
Can anybody find me somebody to love?
Suspiro enterrando mi rostro en el hueco del cuello de Kurt. La forma en que Blaine logra que el piano se escuche es magistral.
Got no feel I got no rhythm
I just keep losing my beat (you just keep losing and losing)
I'm OK I'm alright (he's alright)
I ain't gonna face no defeat
I just gotta get out of this prison cell
One day I'm gonna be free Lord
Find me somebody to love find me somebody to love
El sol se va ocultando dejándonos ver el naranja y el azul del cielo dibujándose en el horizonte.
