Bueno ya saben, lo típico de todas estas historias, he he. LOS PERSONAJES NO SON MÍOS, SON DE LA FABULOSA STEPHENIR MEYER, Y PUES LA HISTORIA SI ES DE MI AUTORÍA xD.
Este Capi se llama Conflictos.
Disfrútenlo!
Sonó el timbre del final del día, y no pude estar más alegre por eso, recogí mis cosas y me fui a guardarlas directo a mi casillero.
Casi tropiezo por todos los libros que no alcancé a coger, pero da igual, al fin ya llegue.
-Hola Bella, tanto tiempo sin verte.
No por favor, que no sea la persona en la que estoy pensando.
Cerré muy despacio la puerta del casillero, para encontrarme con esos ojos negros, los cuales había extrañado todo el tiempo.
-Y bien, ¿ni un saludo?- abrió sus enormes brazos invitándome a el, lo que no dude en hacer, ya que lo había extrañado tanto, como para dejarlo ir de nuevo.
-Hola – susurre recargando mi cabeza en su escultural pecho – te extrañé, no sabes cuanto
- Y yo a ti pequeña, ¿cómo has estado? ¿Que has hecho sin mi? – se fue separando poco a poco de mi, para después de un momento de estar viéndonos fijamente, recogió un mechón de mi cabello, para ponerlo detrás de mi oreja.
- Jum!, haber, déjame pensar – hice una mueca como que si estuviese pensando, poniendo más énfasis con mis dedos en mi barbilla – he estado muy bien, he hecho muchos amigos, más que cuando estaba en New York, ¿te lo imaginas?, y pues sin ti no soy nada, pero he hecho mucho sin ti.
- ¡Vaya!, parece que te has divertido – suspiro dramáticamente
- Sip, como no tienes idea, pero, ¿qué hay de ti?
- Pues, me gradué como ingeniero en sistemas, y vine a seguir estudiando aquí en Londres, en la universidad de Oxford. Pero tampoco he hecho mucho sin ti.
- Ya lo creo, pero… tu eres de mi edad, ¿como te dejaron graduar tan rápido?
- Contactos Bells, contactos- reí suavemente moviendo la cabeza negativamente. Sabía que este chico era así, nunca se daba por vencido, y menos si era por mí. Me fui caminando hasta llegar a mi preciado auto – que por cierto ya lo habían arreglado, quedando como nuevo – y dejando la puerta del copiloto abierta para que pudiese entrar. Lo que hizo sin dudar y poniendo la música a todo volumen.
- No deberías estar en la universidad? – pregunte.
- No, ya salí, hoy era un día de esos… como son… un día festivo, Lunes de Pascua…
- ¡Oh! Enserio!, rayos me lo perdí por completo. – que mal, me había perdido el lunes de pascua solo por estar en clase
- Si nena, pero sabes, todavía queda un poco de la tarde, y toda la noche hasta las doce. – desvié mi mirada de enfrente -ya que por suerte había parado por la luz roja -, y lo vi alzando las cejas sugestivamente.
Me reí por su insinuación, creo que todavía seguía creyendo que todo lo iba a tomar muy fácil, aunque cuando estaba en New York, no era como la que soy ahora, pero estaba floreciendo, creciendo en lo que soy ahora.
- Tu no cambias, verdad?, creo que ya has escuchado uno que otro chisme que andan por el instituto, pero no te dejes llevar por todo lo que dicen esas zorras, bueno solo algunos. Pero no todos, ¿eh? – le dije apuntándolo con el dedo.
Su suave risa inundo el auto, haciendo que cada parte de mi cuerpo reaccionara ante todas las cosas que el hacía, y no era para menos, todo este tiempo sin el, sin risas, sin llantos y sin sus idioteces, que, aunque parezca tonto, me gustaba que me hiciese sentir así. Protegida entre sus brazos, sin nadie quien nos interrumpa, bueno, aparte de su hermana, pero después nunca, nunca más.
- ¿Donde quieres ir esta noche? – dijo sacándome de mis pensamientos.
- Mmm, no se – me encogí de hombros – tengo que pedirle permiso a Renée.
- Creí que ya no hacías eso, como dijeron en tu instituto, salías sin el consentimiento de tus padres. Además de que te drogas.
Me quedé estática donde estaba, no sabía que decir.
- Co…como sabes eso? – ups, creo que me cogieron infraganti
- Ya te dije, las malas lenguas de tu instituto, pero veo que no están mintiendo por como te pusiste ahorita.
- Solo…solo no le digas a tu hermana, por favor- pedí, miento, le suplique que no le dijese nada a ella.
- ¿Porque?, temes a que no sea más tu amiga? – ahora se puso serio, y yo no quería verlo así.
- No, no es eso, si no que ella tiene… tiene un mal concepto de las personas que son… que somos así – negó con la cabeza y cuando la volvió a levantar vi tristeza, dolor y… ¿decepción?
- No creí que ibas a caer tan bajo Bells
- Perdón, sé que he hecho mal, pero por favor no te alejes de mi, ya te tengo de nuevo, no quiero perderte otra vez.
- No me voy a ir a ninguna parte, siempre y cuando tu dejes ese vicio.
- Ya lo he intentado, y no puedo – sollocé, pero cuando ya no podía más, detuve el auto en seco al frente de mi casa y me eche a llorar en sus brazos, y susurré – Ayúdame.
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Edward Pov.
No puedo creerlo, y no puedo.
Lo que mis ojos nunca pudieron haber visto, lo vieron. Bella abrazando a otro chico con mucho cariño, el era un poco más alto que ella, vestía de jeans y una camiseta roja que se amoldaba a su pecho, ojos negros y cabello castaño.
Ella lo conocía, y más aún parecía que era más que solo amigos, ya que después el la miro con tanto cariño y le puso un mechón de su cabello detrás de su oreja, ¡como yo solía hacerlo!. Bella no me puede estar engañando, ella no es así, bueno si lo era, pero ella cambio. Cambió porque yo la ayude a cambiar, sin mi ella no fuese nada.
Pero cuando todo no podía estar peor cuando el, la extrañaba, me sentí devastado en ese momento, ¿cómo pude haber sido tan ingenuo y dejarme engatusar en las garras de tan peligrosa arpía?. Sí, eso era Bella para mí, una arpía que destrozó mi corazón en el minuto que tuvo oportunidad.
Pero no solo ella tiene la culpa, yo también la tengo, porque desde el primer momento que la vi, no pude dejar de pensar en ella, aunque estuviese con Tanya, no podía. Y ahora que ella se fue, tenía esperanzas de que Bella por fin me aceptase, pero veo que las cosas no siempre salen como tu las esperas.
Me fui muy enfadado directamente hacia mi volvo, ya no quería seguir viendo esa melosa escena, además tenía que calmar mis nervios y solo lo conseguía cuando estaba junto con mi amado volvo. Pero mi hermana tenía que salir de algún lugar.
- Uy, pero que humorcito hermano. – dijo muy sarcásticamente.
- Cállate Alice, en estos momentos no tengo tiempo para tus estupideces. – pero me arrepentí en el instante que acabé de decir eso. Alice no se merecía que la tratase así, mucho menos por mis problemas, ella era mi hermana no cualquier persona.- Alice, lo siento, estaba muy enojado. – me disculpe mientras abría el auto y dejaba que entre en el asiento del copiloto.
- Tranquilo Edward, se por que estas así, se que te afecta, pero tienes que entender que ella no fue tuya ni lo será.
- No puedo Alice, es que no entiendes. Mi mundo gira alrededor de ella, y verla con otro me pone mal.
Ver la cara de mi hermana con ese ceño fruncido me indicaba que ella no opinaba lo mismo que yo. Siempre tuvo su pensamiento aparte, y no la juzgo pero a veces dice cosas tan profundas que me duelen y ella no sabe lo que ocasiona en mi esas palabras.
- Cambiemos de tema. Vamos a casa de Jasper, hace tiempo que no lo veo – y como por arte de magia puso esos ojitos junto con un puchero, que siempre hacía para que le den todo lo que pide.
- No puedo Alice, Bella vive ahí y no puedo verla a los ojos después de lo que paso.
- Ok, entonces llévame hasta casa de Jasper, me dejas ahí y te vas. Luego te llamo para que me vayas a recoger, ¿de acuerdo? – asentí con la cabeza, incapaz de que me saliera alguna palabra.
Encendí el auto y tomé rumbo a la casa de…de Bella, solo el pensar y pronunciar su nombre, me dolía, y era un dolor profundo en el corazón, uno de esos reales, no los que se dice de mentiras, y se sentía horrible, como si alguien te desgarrara en el interior. Deje de pensar en eso antes de que Alice se diera cuenta, pero ya era muy tarde, la vi de reojo y me miraba con lastima, con dolor y tristeza, cosas que yo no quería que sintiesen por mi.
- No me mires así por favor.- le pedí.
- No puedo, me duele verte tan mal, sabes que somos hermanos, sabes que nos contamos todo y por eso mismo, por todos tus problemas no puedo dejar de sentir lo que siento por ti. Se que suena loser de mi parte, pero somos hermanos y los hermanos se quieren y se apoyan en las buenas y en las malas. Y tu estas pasando por una etapa muy dura en tu vida.
- Ya lo se, pero es que no puedo dejar de pensar en ella, es mi mundo, se ganó un lugar en mi corazón.
- Debes de dejar de pensar en Bella, ella te hace mal, se ha convertido en tu marca personal de heroína. Y no debes dejar que te siga consumiendo.
Después del comentario de Alice, no dije ni una sola palabra, no merecía que me vuelva a dar esos sermones. No estaba para soportarla y menos por Bella.
Seguí conduciendo rumbo a la casa de Bella, debía de ser fuerte aunque mi corazón dijera lo contrario. Bella estaba con otro chico, y para mi, ya no quedaba ni una sola esperanza.
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Alice Pov.
Me dolía ver a mi hermano tan acabado, y solo por una chica. El que siempre se había caracterizado por ser el casanova del instituto, ahora, quien quiera que lo viese acabado por una chica, no lo creería.
Yo sabía que era por Bella, sabía que el la amaba como nunca antes, y eso me estaba matando, trate te ayudarlos con sus cosas, pero no resulto, al contrario, mi hermano salió mucho más lastimado.
Pero no creo que sea para tanto, es cierto que a Bella la vimos con un chico alto, con buen cuerpo, y bueno, porque no, simpático, y se estaban abrazando, pero bueno, tal vez sea un amigo, ¿no?, o tal vez un conocido, pero no es para descomponerse como lo hizo Edward.
Pero bueno, dejemos de pensar en eso y pensemos en lo que podemos hacer con mi Jazzy, aunque no hay muchas posibilidades de hacer nada, ya que Bella y su hermana Rose se encontraban dentro de casa, y bueno...
- Ya llegamos. – dijo sin mucha emoción Edward.
- Ven – cogí su mano – baja, y pasemos para ver si Bella nos aclare porque y quien es ese chico, y para que quites esa cara larga – si, soy una vil tramposa, pero ¡es por mi hermano!
- No Alice, por favor.
- Nada de que por favor, ven vamos. – y lo saqué a regañadientes del auto. Y como Bella me había dado la llave de su casa, para que pueda entrar cuando quiera y a la hora que se me pegue la gana.
Metí la llave en el picaporte, empecé a girar, hasta que logré abrirla.
- Hola!... – grite, pero mi grito se fue a la nada, viendo como Jasper, ¡MI JASPER! abrazaba con cariño a otra chica, un poco más alta que yo, rubia, pero no con mejor estilo de la moda que yo.
Claro, era el sueño de todo chico, tener en sus brazos a una escultural chica.
Sentí que las lágrimas invadían mi rostro, esas lágrimas que siempre delatan lo que sientes. Lágrimas traicioneras.
Jasper me vio, lo vi, nos miramos un momento, después se dio cuenta de con quien estaba, ya quien estaba abrazando. No aguante más.
- Vámonos Edward. – lo jalé del brazo por que el también se había quedado en estado de shock.
- ¡ALICE, ESPERA! – pero ya era tarde, ya habíamos subido al auto, y eso fue lo último que escuche de Jasper. Las lágrimas invadían mi rostro, no podía pensar con claridad.
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Bella Pov.
Escuche gritos dentro de casa, me separé de el, y nos fuimos directo arriba.
Jasper se golpeaba la cabeza con la columna de la puerta. Fui corriendo hacia el.
- Jasper, tranquilo, haber ya paso, ahora si, ¿que paso? – me hice un trabalenguas con mis propias palabras.
- No lo se, vino Jane, y pues como el otro día no tuvimos tiempo de saludarnos como se debe, la abracé, y en ese instante entro Alice, ya que ¡TU! – me señalo con su dedo – le habías dado las llaves de casa, y me vio abrazando a Jane.
- Tranquilo, voy a hablar con ella y veras que todo se soluciona, no estés así. – mire por todos lados pero no encontraba a Rose- por cierto, ¿donde esta Rose?
- Quien sabe, hace mucho tiempo que salió con un chico, creo que se llamaba Royce, no le preste mucha atención, pero se veía feliz, con el, más que cuando estaba con Emmett. – ay no, que no sea el Royce que estoy pensando.
- ¿Royce que?
- No lo se.
- Ok, está bien, mira quiero que veas a alguien. – y lo traje hacia donde estábamos.
- No, puede ser, dime que no es verdad.
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Bueno chicas, un nuevo capi.
Quien creen que sea?, sigue el misterio, hehe, quiero ver sus suposiciones. ;)
Se que con pedir disculpas no gano nada, pero igual lo voy a intentar.
Lo siento, lo siento y más lo siento, de veritas de veritas, por el retraso del capi. He estado con muchas pruebas, trabajos por entregar, etc, etc, todo esto en el instituto, y no me podía concentrar en el capi, y bueno, las que están todavía en el instituto me entenderán.
Ahora, si, espero que me perdonen, plis!
Perl Rose Swan
Hahaha, enserio no eres vengativa. Wow. Yo me inspire por que realmente soy demasiado vengativa y cuando me hacen o hacen algo malo a las personas que quiero, no saben con quien se meten. Hehe. Me gusta que te guste el capi, hehe, y bueno, Eddie, hahaha, pronto nos disipara algunas de esas dudad, solo pido paciencia, ;), y bueno, lo de Bella, se va a solucionar solo con la ayuda de este misterioso personaje, ¿Quién crees que sea?, hehe.
Besos!
Cuidate!
Yasmin-Cullen
Hahaha, si lo de Tanya estuvo, medio exagerado, pero me pone feliz que te guste, sobretodo el capi!
Cuidate!
Besos!
Bueno chicas, ahora si, hasta el próximo lunes.
Bye!
