Bueno ya saben, lo típico de todas estas historias, he he. LOS PERSONAJES NO SON MÍOS, SON DE LA FABULOSA STEPHENIR MEYER, Y PUES LA HISTORIA SI ES DE MI AUTORÍA xD.

Este Capi se llama Pelea y Debilidad

Tiene un poco de lenguaje sucio, por así decirse...así que cada uno es responsable de lo que lee.

Disfrútenlo!


Solo una puta semana, una mendiga puta semana de clase y todo este rollo se acabaría.

- BELLS! – gritaron, bueno, grito Jacob, ya que como era de esperarse me llama del modo en el que cuando éramos novios.

- Que quieres – dije girándome para poder encararlo.

- Bueno…yo quería saber si hoy quieres ir a ver una película conmigo. – Dijo retrocediendo un paso por mi actitud – obviamente – y sobándose un poco la cabeza

- Depende – respondí secamente

- Depende ¿de que?

- De que película quieras ver.

- Bueno, yo quería ver la que está ahora en cartelera "Recuérdame"

- No – dije retomando mi camino hacia mi auto

- ¿Entonces cual quieres ver?

- Terror en la Calle Elm, o The Runaways, pero no románticas.

- Ok, ¿a qué hora quieres que pase por tu casa?

- A las siete te parece bien? – dije después de pensármelo unos minutos.

- Claro, a esa hora nos vemos. Adiós – y sin preguntármelo abrió, me arrancó las llaves de mi auto y lo abrió para que yo pudiese entrar, para que acto seguido me diese un casto beso en los labios – Te Amo – susurro

No pude hacer más que asentir y entrar a mi coche, pero no sin antes quitarle mis llaves.

Ante esa confesión, no sabía que hacer, es cierto que todavía lo amo, y ahora que me dio el beso, mi corazón saltó de aquí hasta quien sabe dónde, solo con ese pequeñísimo pero pasional roce.

Conduje sin detenerme una sola vez, ni cuando estaban los semáforos en luz roja o en las señales de stop – una de estas me ve la policía y me monta una multa, eso de seguro – hasta que pude llegar a mi casa. Todo esto de los sentimientos encontrados hacia una persona, y los sentimientos guardados hacia otra persona, me estaban matando.

Pero una cuadra antes de llegar a mi casa, me detuve, di vuelta en "U", y me dirigí hacia al hospital, hace días que no visitaba a Rose, y bueno, no es que sea mala hermana pero no he tenido tiempo, con todo esto de los preparativos para el baile de fin de año, los preparativos para la graduación, en fin, un sin fin de cosas.

Llegue al hospital y como era de esperarse, me hicieron pasar por las mismas cosas de siempre, desinfectante, batas antibacteriales, guantes, bla bla bla.

Entré muy sigilosamente a cuidados intensivos, y ahí estaba mi hermana, como siempre. Pálida, sin vida.

Me fui hacia una silla que estaba alado de su cama – que generalmente era ocupada por Renée – pero ahora estaba vacía.

- Hola Rose – recogí su mano entre las mías y las entrelacé – sabes, ya solo falta una semana para la graduación, desearía que estés allí, no…no…sabes lo feliz…que…que eso me…me…haría – dije ya con lágrimas resbalando por mis mejillas. – A veces…desearía nunca haber venido a este maldito país… lo…lo único que pensamos que iba a ser nuestras vidas felices, y si…si pudieras verte en…en..este mis..mismo instante no sabrías por…por lo que estamos pa…pasando. – y ahora sí, me desarme en lágrimas.

Pase muchas horas de la tarde en el hospital, más bien dicho, para mi, pasaron solamente minutos, pero para los demás habían pasado casi más de cuatro horas.

- Rose, me tengo que ir, pero te prometo que tan pronto me desocupe mañana, vengo de inmediato.- bese su frente y me alejé hasta llegar a la puerta.

- No te vayas – susurraron. Yo me quedé plasmada en el lugar donde estaba, me giré lentamente, para encontrarme con que Rose estaba tratando de abrir sus ojos.- Por favor, no te vayas – repitió.

- No…no me voy a ninguna parte, te lo aseguro – corrí a su lado en solo unos minutos apretando rápidamente el botón para llamar a las enfermeras, que no tardaron en llegar.

- ¿En que le ayudamos? – dijo una de ellas, la más anciana

- Mi…mi hermana ha despertado – se dieron cuenta de lo que trataba de decir. Entonces una se fue a traer inmediatamente a un médico y otra – la anciana- se quedó viendo y anotando en una de sus libretas los signos vitales de Rose.

- ¿Hace cuánto que pasó esto? – pregunto.

- No se, uno o dos minutos.

El médico llego en unos cuantos minutos, y verifico los datos que anteriormente había anotado la enfermera. Mientras ella le ponía una cosa –creo que se llamaba morfina- en uno de esos tubos que daban directamente al brazo de Rose

- Bueno, creo que esta noche la dejaremos aquí, solo por precaución, y mañana veremos que pasa. ¿Le parece? – dijo el doctor.

- Si, creo que es lo más seguro para Rose – y ahora la pregunta que me estaba incomodando – ¿yo puedo quedarme con ella, solo por esta noche?

- Claro, necesitamos que alguien esté con ella por cualquier cosa que pudiese pasar. Además, le hemos administrado un poco de morfina, que la dejará dormir por mucho más tiempo.

- Gracias. – y sin más el doctor se fue y nos dejo a mi y a Rose a solas. Aproveché el tiempo que Rose estaba dormida, para llamar a mi casa y darles la noticia.

Renée se puso de más feliz, y ni se diga Jasper, que hasta creo que ya estaba por venir al hospital, pero yo lo convencí de que se quedase a descansar en casa porque todavía no se sabía como podría reaccionar Rose, así que no se opuso y dijo que la vendría a ver en cuanto se despertase, yo por mi parte no me quería mover de ahí. Estaba tan feliz de que al fin mi hermana haya despertado, y feliz también porque ella me vería graduarme y como recojo mi diploma. Sin duda ese día sería el mejor de mi vida.

Pase toda la noche junto a Rose, tal y como le prometí, no me separé ni un minuto de su lado, aunque era muy incomodo estar en esos sillones, pero me da igual, cualquier cosa por mi hermana.

A la mañana siguiente, una enfermera me aviso que Renée había llegado y que se quedaría con Rosalie hasta que yo acabase el colegio. Regresé a mi casa, me di una ducha, que por cierto relajó mis músculos que se habían tensado por estar durmiendo en ese – rectifico- incomodo sofá del hospital, me puse una ropa simple, pero bonita, me maquille como siempre y me hice una coleta alta, dejando mi fleco a un lado.

En unos minutos estuve en el instituto, me estacione en el lugar de siempre y cogí mi bolso, para irme directamente a clases. Pero como en esta vida, no todo lo que planificas sale como te lo propones….

- Oh pero miren, si es Isabela. – ugh maldito el día en que me pusieron ese nombre.

Me quedé parada donde me encontraba, al sentir que me rodeaban todos los chicos del equipo de fútbol.

- Que quieren.

- Nosotros nada, el que quiere algo e Jacob, y nos pidió que te buscásemos. Esta realmente muy enojado. – dijo Peter, un chico alto, castaño, ojos azules, pero tenía un acento sureño, como si fuera de Texas, en Estados Unidos. Obviamente amigo de Jacob ya que el muy imbecil se había metido al equipo.

- Díganle que yo no tengo que nada que ver con él, y si quiere hablar, que él me busque, no que mande a sus guardaespaldas para que me den el mensaje. – hice ademan de irme por un lado pero ellos me lo impidieron. – Y AHORA QUE! – grite

- No hace falta que me den el mensaje, porque ya estoy aquí – el muy maldito se había escondido!, ugh lo odio, pero sin embargo no sé cómo puedo seguir amándolo. –Déjennos solos – Jacob hizo una seña para que ellos se fueran, cosa que hicieron de inmediato.

- ¿Qué quieres Jacob? - dije lo más tranquila posible.

- Que ¿Qué quiero? – se puso el dedo índice en la barbilla tratando de parecer como si pensase. – Bueno, quiero saber por qué ayer me dejaste plantado! – rugió, y es literalmente, rugió como un perro, ¿o un lobo?, no se

- ¡¿QUE?

- Lo que oíste, porque mierdas me plantaste ayer- Por todos los santos, era cierto, habíamos quedado en ir al cine, y yo por estar con Rose no me había acordado.

- Lo siento, pero la verdad es que Rose despertó del coma en el que estaba y yo estaba con ella, y no me iba a separar de ella después de lo que ocurrió, de verás lo siento mucho. – pero fue tarde, ya había sentido como algo impactaba en mi mejilla derecha, que inmediatamente me empezó a arder. Instintivamente lleve mi mano a mi mejilla, y obviamente las lágrimas no se hicieron esperar.

- ERES UNA MALDITA PUTA METIROSA! – pero yo no podía responderle, estaba congelada sobando mi mejilla. Trate de retirarme, pero Jacob me cogió muy duro de mi brazo, haciendo que quedase viendo el suelo. – ¿Porque me mientes? – dijo tranquilo, pero con un toque amenazador. - ¡RESPONDE!

- No tengo nada que responderte, si no me crees es tu problema, así que haz el favor y me sueltas ahora mismo – levante la mirada y solo vi furia en sus ojos. Trate de zafarme pero lo que conseguí es que me cogiese de mi muy elaborada coleta.

- No te voy a soltar hasta que me digas que mierda hiciste ayer

- No tengo porque seguir dándote explicaciones, ya te lo dije una vez y no te lo voy a repetir. Suéltame – de un brusco movimiento me soltó, dejándome caer al piso. Deje que se fuera para no tener más problemas, pero veo que no estaba sola, al otro extremo del estacionamiento estaba la familia Cullen, o sea, Alice y Edward, viéndome con los ojos como platos.

No quería tener la lástima de nadie, hací que recogí algunas cosas que se me habían caído, arregle mi coleta, y me fui directo a clase. Lo que no pasó desapercibido para algunos de mis compañeros fue mi mejilla totalmente roja, ya que algunos me miraban explicándose como me había ocurrido eso. Tal vez, hubiera sido mejor irme a maquillar otra vez, pero no tenía tiempo para maquillarme todo el santo día.

El día paso demasiado lento, para mi gusto, ya que quería estar todo el tiempo con Rose, y no malgastarlo estando en clase, pero como ella sabe decir, "para se una profesional como nosotros, aunque nos estamos encaminando para serlo, tienes que tener buenas notas y sacrificarte por ellas, porque sino vas a ser la persona más mediocre de todos los que te conozcan", y bueno en parte era verdad, porque si no tienes estudios no tienes trabajo, y si no tienes trabajo no tienes dinero, y si no tienes dinero eres pobre, mal, muy mal.

Era la hora de salida, estaba caminando hacia mi auto de mala gana, ya que no quería hacer es nada.

- Bella! – gritaron, me di la vuelta para ver quien me estaba llamando, pero mi sorpresa fue ver a Edward y a Alice viniendo hacia donde yo me encontraba.

- Si? – respondí cordialmente.

- Queremos hablar contigo. – y yo ya intuía de lo que querían hablar.

- Sobre lo que paso con Jacob esta mañana verdad? – los mire a los ojos y enseguida vi ese destello de culpa que tanto caracterizaba a las personas.

- Si – dijo Alice – no entendemos como te pudiste haber dejado maltratar con alguien semejante como Jacob.

- La verdad – suspiré – no lo se- me encogí de hombros – soy una chica débil, y el desde que estábamos en Estados Unidos, me trataba con cariño y eso adoraba de el, lo quería por eso, no, rectifico lo amaba, pero ahora que está aquí, me trata de otra manera, como si yo fuese su objeto, como si yo le perteneciera. – baje mi cabeza – mirando el suelo, como si fuera lo más fascinante que había en este momento- ante tal confesión, nunca le había dicho a nadie esto, inmediatamente sentí como me abrazaban no tuve más remedio que devolver el abrazo aunque no se quién me lo dio, si Alice o si Edward, pero por los fuertes brazos que sentí, obviamente no iba a ser Alice.

Respire hondo, embriagándome con su aroma a menta, tabaco y algo más que nunca supe descifrar.

- ¿Estas mejor? – preguntó. Solo le atiné a asentir con la cabeza porque no creía que la voz me saliese, o tal vez que si la abriese me saliera un sollozo en vez de mi propia voz, y no me quería ver débil ante nadie. Me sequé las pocas lágrimas que me salieron y me separe poco a poco de Edward.

- Gracias – dije con mi voz un poco ronca.

- ¿Por qué? – dijo Alice, un poco dudosa por mi respuesta.

- Por estar siempre conmigo, por cuidarme y por hacer en mi vida un huequito de felicidad, cariño y honestidad. De veras, gracias.

- No hay de que Bella, sabes que con nosotros puedes contar cuando sea y como sea – dijo Edward pasando uno de sus brazos por mis hombros.

- Y conmigo puedes contar para esos días de súper compras, días de spa y muchas cosas más – dijo una muy alegre Alice, que ya estaba dando saltitos por todo el estacionamiento.

- Eso ya lo sabía – dije entre risas – contigo siempre cuento con eso. Me tengo que ir al hospital, Rose ya despertó y no quiero separarme de Rose, por cierto le pueden decir a Emmett.

- ¿Rose….Rose ya despertó? – dijo Alice un poco impresionada

- Si, ayer estaba con ella, y despertó, me quedé toda la noche por si algo le pasaba y en la mañana me aviso una enfermera de que mi mamá ya estaba ahí porque yo tenía que ir al instituto.

- Eso es una gran noticia, pasaremos por ahí toda la tarde – dijo Edward, pero después dirigió su mirada hacia Alice- además tenemos que recoger a Carlisle del aeropuerto, porque ahora llega de su viaje de negocios.

- Es una buena idea – dijo Alice.

- Entonces los esperó allá. Adiós – y sin más me subí a mi auto, y arranqué rumbo a mi casa a cambiarme de ropa. No podía creer lo que me había pasado con Jacob, el no era de esa forma, había cambiado, como cuando yo lo hice cuando llegué a este país.

Una vez que llegue a mi casa, me di una ducha, y me puse otra ropa diferente a la que estaba puesta en el instituto, me maquille un poco, pero me esforcé más en mi mejilla, que muy rápidamente se estaba poniendo de un color verde, para después – ya sabía – pasar al morado. Deje mi cabello en ondas, y me puse una vincha que recogía mi fleco. Me di una vista al espejo vi lo que nunca creí ver, a una Bella que parecía buena, pero por dentro era una persona mala, dañina, mejor dicho era una persona jodidamente podrida.

Baje a la cocina para coger una manzana, e ir comiendo en el camino, salí de la casa, no sin antes poner seguro, Subí a mi auto, dirigiéndome hacia una floristería, para comprar un hermoso arreglo floral para Rose, e inmediatamente baje del auto, vi uno que estaba en la vitrina de flores blancas (N/A: la foto la pueden encontrar en mi perfil), las preferidas de Rose. Las compre sin chistar, aunque me costó un poco caro, pero todo sea por Rose.

Subí las flores en el asiento trasero de mi auto, y me fui directo al hospital. Llegue rápido, pero todo era por solo una razón, estar con mi hermana. Estacione mi auto, y pase la sala de espera, directamente hacia la habitación de Rosalie. Toque un par de veces y la voz de un hombre me respondió. Me sorprendió mucho es voz ya que no la conocía, así que pase con un poco de dificultad, gracias al arreglo floral. Pasé y lo que me sorprendió fue ver a ese hombre cogiendo la mano de mi hermana. Mis manos se separaron haciendo que el arreglo cayese al piso haciendo un ruido muy fuerte.

- ¡QUE HACES TU AQUÍ! – bramé.


Perdón, perdón, perdón y mil veces perdón.

Se que debí actualizar el lunes, pero con todo esto de exámenes – ya que estoy acabando el semestre- no e podido actualizar, lo siento de veras.

Saben, este capitulo tiene un poco de maltrato físicamente, no lo notaron? Sinceramente pienso que Jacob es un animal por haberle pegado a una mujer.

Pero Edward me encantó con su actitud, es tan tierno… - suspirando-

¿Ustedes qué piensan?

¿Quién creen que sea el hombre misterioso del cual Bella lo trata a la patada desde el momento en que lo ve?

Bueno, espero actualizar pronto la próxima semana, aunque creo que si es que llegamos a los 50 reviews podría actualizar rápido, ademas ya tengo vacaciones por ser Semana Santa…=)

Flexer.

Si lo se, yo también me quedaría con Edward, y después de lo que Jacob le hizo a la pobre, no lo dudaría ni dos veces.

Este capi todavía no relata lo que pasó con Rose, hehe, lo siento, el otro capi de verdad, ese si que relata todo, absolutamente todo lo que paso con Rose, se que prometí en este capi, pero bueno, este surgió de repente, y no podía desaprovechar la oportunidad. ¿Qué te pareció?

Cuidate!

Besos!

Paolacullenvsblack

Si, de verdad, a mi también me gusto la parte de la nana me inspire, me pareció muy romántica esa escena, por así decirlo.

Y por el lado de Rose, a nadie creo que le gustaría que ella esté con Royce, pero como le explique anteriormente a Flexer el otro capi se los detallaré porque Rose estaba con el.

Cuidate!

Besos!


Bueno chicas me despido, hasta el lunes.

Besos!

Bye