Devil. Muy buenas a todos. disculpen la tardanza y aquí un nuevo cap de este fic,... que es mas turbio de lo que pensé.
/
El familiar chisporroteo de la carne en la sartén inundó los oídos del joven de cabellos rubios mientras que el olor de la carne cocina llegaba hasta sus fosas nasales. Una mueca apareció en su rostro al ver la simple carne a la plancha que se iba a comer por tercera vez en el día.
Miró a un costado para ver su refrigerador medio abierto donde se podía ver un montón de contenedores de carne y justo al lado del electrodoméstico estaban una serie de gabinetes de los cuales la parte superior era usada como mesada para la cocina.
El joven se agachó y rebusco entre estos hasta encontrar un libro de cocina.
-Veamos- Dijo Denji ojeando el recetario
En este había muchos consejos para manejar la carne, desde marinados hasta acompañamientos. Una leve sonrisa apareció en su rostro al pensar en las posibilidades y algunas alternativas ya le estaban haciendo agua a la boca.
Miro el reloj notando que apenas eran las 10 AM. Quizás era buen momento para comenzar a hacer un buffet carnívoro con cena incluida.
5 Horas después.
Una lagrima escapo de los ojos del muchacho de 17 años al ver todo lo que había creado, Era una obra de arte culinaria todos y cada uno de los platillos a los cuales no podía esperar a hincarle el diente, pero tenía que controlarse ya que aún no era el momento.
Denji se ajustó su delantal rosado con dibujos de gatitos antes de ponerse guantes y se acercó al horno para abrirlo. En este se encontraba una bandeja de metal en la cual se podían ver muchos jugos burbujeantes con un hermoso tono oscuro por la cerveza.
Con un cucharón junto el caldo y comenzó a bañar un pedazo de carne atado con hilo, con ramitas de romero, tomillo y orégano. Una vez que eso estaba remojado volvió su atención a la parte superior del horno donde ahora reposaba una salsa de ciruela con la que iría la carne.
Se tomó un momento para ver en el refrigerador donde reposaba su ensalada César con trozos empanizados de muslo, junto a un aderezo de mostaza djon. Asintió al comprobar que estaba listo y verifico que también tenía un vino tinto por recomendación del señor Kishibe.
Se tomó un momento para abrir la ventana y dejar que los vapores salieran a la calle. Inhalo fuertemente el aire fresco que entró por la ventilación y se puso a pensar un momento en todo lo que había pasado.
Se llevó a la boca un taco de lengua para comerlo y decir.
-Necesita picante.- Dijo viendo el taco.
Por otro lado en su freidora estaban listas las empanadas de nalga.
Ambos son un excelente aperitivo.
Por último pasó a ver en su armario donde colgaba unos 6 metros de salchichas toscanas que se iban a curar en unos días, hizo de 2 tipos, de ajo y hierbas finas.
Mientras todo entraba en el proceso de reposo el joven adulto se sentó con sus aperitivos en la mesa central de su departamento que tenía la altura estándar de una mesa de café. Abrió una lata de gaseosa antes de darle un mordisco a la empanada y ponerle un poco de ketchup para la siguiente mordida.
Estos últimos dos años han sido una montaña rusa emocional y financiera.
Aunque tenía que estar feliz de que nunca tuvo que hacer nada muy extremo para poder sobrevivir cuando una mañana el portal que conectaba a la casa de sus padres simplemente se cerró y desde entonces no ha sabido nada de ellos.
Ahora que lo piensa, fue gracias a sus padres que la misteriosa deuda que tenía se saldó de la noche a la mañana. Denji frunció el ceño en pensamiento, quizás mataron al viejo y por eso su nieto quiso tomar venganza.
Se encogió de hombros, de todos modos ambos mafiosos estaban bien muertos, como la relación de Jhonny y Amber.
Una sonrisa apareció en su rostro.
Su infancia fue muy rara, pero es algo que atesora.
-Ojalá pudiera ir a verlos.- Mencionó al aire.
Toc Toc Toc Toc
-¿Quién podría ser? - Preguntó en voz baja sabiendo que no podría ser el Señor Kishibe, así que pensó que sería probablemente un error.- Váyanse, estoy ocupado.
Toc Toc Toc Toc
Siguió intentando un par de veces que se fueran, pero luego de 5 minutos sin conseguir su cometido supo que no se iban a ir.
-Con un demonio.- Maldijo.
Ya con mal humor se levantó de su lugar y fue directamente a abrir la puerta.
-¿!Que son sord-
El joven adulto no pudo decir palabra alguna cuando dos pequeños seres saltaron directamente hacia su pecho y lo tumbaron al suelo con un ruido sordo, causándole un leve dolor de cabeza pero que se quedaba insignificante ante el remolino de emociones en su pecho.
Perdió el aliento por unos instantes antes de que sus ojos se tornaran vidriosos y unas traicioneras lágrimas escaparan de ellos..
-¿Mamá? ¿Papa?
Fueron las únicas palabras que salieron de su boca, y en lugar de recibir una respuesta verbal solo recibió un abrazo más fuerte lo cual fue suficiente para que pudiera sentir una emoción tan fuerte en su pecho que sentía que su corazón estaba por salir a correr por su cuenta.
Denji abrazo a ambos demonios de color rojo mientras asumia una posicion sentada aun sin soltar a dos de las personas más importantes de su vida.
-¡No puedo creer que están aquí!- Comentó sorprendido luego de soltar a sus padres.
-No voy a mentirte, no fue fácil conseguir venir.- Dijo Moxie con suficiencia.- Pero valió la pena.
-Te extrañamos mucho.- Esta vez dijo Millie mientras tocaba la mejilla de su hijo antes de apretarla para sacudirla levemente.- ¡Mira lo grande que te has vuelto!
El adolecente se sintió avergonzado, es cierto que había pegado el tirón desde que ellos desaparecieron, pero tampoco es que ellos fueran demasiado altos tampoco. Ahora con el de rodillas tenían casi la misma altura, siendo Denji una persona de 1,75 de altura.
-Por favor siéntense, hay mucho de lo que hablar.- Pidió a su padres antes de sacar el vino del refrigerador.
Millie miro el departamento viendo que estaba algo vacío.
-¿Es este tu departamento?- Pregunto antes de mirar a su esposo buscando las palabras que decir.- ¿Está algo…?
-¿Minimalista?- Expresó su idea sin estar seguro.
-Me acabo de mudar, y si es totalmente mio.- Dijo Denji antes de hinchar el pecho con orgullo.- Ya soy un adulto funcional.
La Imp de cabellos negros aplaudio suavemente por el logro de su hijo. Mientras que su padre comenzó a notar el maravilloso olor que estaba viniendo del horno y no pudo evitar acercarse a verificar.
Al estar frente a frente abrió los ojos.
-¿Eso es Carne de cerdo…
-A las hierbas y cerveza con mermelada de ciruela?- Término Denji dándole una copa de vino en mano.- Así es.
-Aprendiste bien.- Felicito el Imp.
Pero en ese momento su madre noto algo.
-Denji.. ¿Dónde está Pochita?
Esto hizo que el joven rubio se detenga en seco cosa que fue notada por ambos adultos.
-El…- Comenzó buscando las palabras.- Él ya no está con nosotros.
Millie se llevó ambas manos a la boca sorprendida por la revelación sabiendo cuán importante era ese demonio para su hijo, ella miró a su esposo el cual se notaba consternado igual que ella.
-¿Qué pasó?- Preguntó Moxie.
Denji se sentó nuevamente en la mesa mirando fijamente la copa con vino que tenía en su mano.
-Pasaron muchas cosas.- Dijo antes de acercar el recipiente.- Demasiadas.
Ambos demonios se acomodaron en la mesa a ambos lados de su hijo el cual comenzó a contar básicamente todo lo que le había ocurrido desde que Pochita se convirtió en su corazón hasta el problema del cual se estaba encargando ahora.
Fueron largos momentos donde ninguno dijo nada, mientras que por fuera mantenían una expresión seria con una actitud de escucha por dentro estaban más que preocupados por el estado mental de su hijo.
Mientras que Millie quería abrazar a su bebe, Moxie estaba más preocupado ahora que sabía de la verdadera naturaleza de la carne que se estaba cocinando en el horno.
-Y bueno…- Finalizó Denji todo lo que había ocurrido.- Más o menos eso fue un resumen de los dos años que no estuvimos juntos…. Además de la pandemia, la Tercera Guerra Mundial y que Pique engañó a Shakira.
Un minuto de silencio y su padre fue el primero en hablar.
-No puedo creerlo.- Comentó luego de escuchar toda la historia de su hijo.
-Si, imaginate ser capaz de engañar a Shakira.- Comentó Denji luego de beber un sorbo del vino.
Moxie lo miró con una clara advertencia de que no estaba jugando.
-¿Estás bien?- Fue el turno de su madre en acercarse y tomarlo de la mejilla para que lo vea directamente a los ojos.
-Sí.- Respondió el joven.
Fue algo desganado por recordar malos momentos, pero en definitiva estaba más fuerte que la última vez, con más capacidad para proteger su frágil corazón para que la próxima vez aunque lo intentasen no pudieran tumbarlo, ya que una lección sin dolor no tiene sentido.
Sin embargo, una vez que hayas soportado el dolor y lo hayas superado, ganas un corazón más fuerte que los demás.
Un Corazón de Acero.
-¿De verdad?- Preguntó su madre.
-No.
Poco le duró su determinación antes de estrellar su cara contra la mesa mientras lloraba a todo lo que daba su garganta y golpeaba su puño contra el mueble.
-AHHHHHHHHHHHHHH
El golpe fue tan fuerte que una de las copas cayó al piso manchando la alfombra e hizo que los platos sonarán entre sí.
-Todos mis amigos estan muertos; No me gusta este vino, sabe feo; No me gusta este departamento; No se me para desde ayer; Todo está caro; Quiero tener sexo con una persona completa… Ya no quiero ser un adulto funcional.!
A su madre se le rompió el corazón al ver a su hijo teniendo este colapso mental, probablemente era una de las pocas veces en las que podía abrirse con total libertad. Ambos criadores sabían que este posiblemente era uno de sus puntos más bajos.
En ese momento Moxie se levantó de su asiento.
-Eso es todo, te vienes con nosotros.
Denji levantó su cabeza del charco de lágrimas que se formaba sobre la mesa para mirar a su padre, el cual se notaba más determinado que de costumbre. Fue uno de esos momentos raros donde este demostraba una tenacidad que casi rozaba la terquedad, ya que no iba a dejar a su hijo en este estado.
-Pero…
-Pero nada.- Dijo el diablillo sin dar lugar a cualquier tipo de discusión, era obvio que el joven no estaba en el mejor estado mental ya sea por finalmente expresar todo lo que sentía o el vino fue quien hablaba.
El humano tampoco es que pudiera discutir, o que tuviera ganas siquiera. Como había dicho antes, no tenía nada realmente que lo atase a este lugar, ni siquiera el nuevo catálogo de las plataformas de streaming o recordar a sus amigos.
Necesitaba alejarse de todo por un tiempo.
Ir al infierno real sería su manera de escapar de su propia versión metafórica.
-Millie, ¿Puedes recoger su ropa?- Preguntó el encargado de la situación.
-Yo me encargo, capitán.- Dijo esto con un leve saludo militar.
-¿Hay algo en especial que quieras llevarte?- Preguntó el padre a su hijo.
-Tengo que llevarme y comerme toda la carne… Son como unos 40 kilos que me faltan.
Moxie levantó sus cejas cuando escuchó de toda esa cantidad y francamente se encogió de hombros antes de abrir el portal a su departamento con ayuda del libro que había pedido prestado de su jefe. El Imp desapareció por unos instantes en el portal antes de volver con una hielera grande donde comenzó a cargar la carne.
Su madre también ya había recogido toda su ropa, la cual no era mucha, en un solo bolso de viaje y se notaba algo feliz, a sabiendas que tendrían que ir a comprar más. Ella se acercó a su esposo de cabello blanco y lo beso en la mejilla.
-Me encanta cuando te pones en modo Papá Oso.
Moxie sonrió con suficiencia.
-Todo listo?- Preguntó.
Denji miró el departamento ahora desprovisto de todas sus cosas, no hubo mucha diferencia realmente, y eso solo evidenciaba cuán pocos lazos tenía en este lugar. Esperaba que sea a donde sea que iría pudiera permitirse sanar.
Se tomó un momento para escribir una nota que dejó pegada en el electrodoméstico.
-Sí.- Dijo Denji atravesando el portal dejando el mundo humano atrás.
20 minutos después.
-Oye, Denji.- Kishibe entró en el departamento y no fue hasta que entró que vio que estaba completamente vacío.- Oh…
El experimentado cazador de demonios entró en el departamento de una sola habitación y noto algo pegado con un imán en el refrigerador, sin pensarlo demasiado la tomó de su lugar y la acercó un poco a su cara para poder leer su contenido.
Querido Maestro Kishibe, ¿recuerda ese incidente con la monja y los huérfanos?
Pues decidí seguir el consejo de la señora esa e irme junto a mis padres al infierno. Si necesita ayuda con algo, solo llamame.
P.S: En el refrigerador hay leche, huevos y mermelada. Por favor comanselos o dáselos al vecino
El hombre mayor frunció el ceño por un instante como si intentara comprender lo que pasaba, casi como si se pudieran escuchar los engranajes en su cabeza llegando a la conclusión de que si bien su mejor agente se había tomado unas vacaciones inesperadas, no tenía que preocuparse de que había dejado trabajo pendiente.
O al menos se había llevado el trabajo consigo.
Aunque estaba curioso por el incidente de la monja y los huérfanos, que recuerde no tuvo ningún tipo de interacción de esas bajo su mando pero ya estaba viejo y puede que se esté olvidando de algo que no le importaba. Por ello sacó su nuevo teléfono inteligente con la esperanza de poder sacar algo más de información de su descuido.
Denji debía enseñarle a usarlo, pero al menos le configuró la búsqueda por voz. Pensó un segundo en las palabras clave antes de decirlas en voz alta.
-Ok,Google.- Dijo Kishibe activando el comando.- CSM Incidente iglesia.
El Asistente de Google le contestó.
"Buscando - Conchesumadre Enrique Iglesias"
-No, no. Buscar "Denji golpea monja"
"Buscando - Neji no la remoja"
-Maldita sea.- Maldijo por la tecnología.- ¿No puedes hacer algo bien?
"Se pedirá un Uber que lo llevara a la ubicación guardada como Casa. ¿Desea confirmar el viaje?"
Kishibe bajo la cabeza con un suspiro ya que derrotado por la tecnología en esta ocasión.
-Si.- Dijo, ya que era más barato que un taxi.
Tres días han pasado en un abrir y cerrar de ojos para la familia que ahora vivían todos juntos bajo el mismo techo acostumbrándose poco a poco a su nueva normalidad, en las cuales el joven tuvo que comer hasta casi atragantarse con toda la carne que trajo ya que no tenían cómo conservarla por mucho tiempo.
Fue en la mañana del cuarto día cuando todos estaban reunidos en la cocina/comedor, que surgió el problema de que Denji no podía quedarse todo el dia en el departamento que alquilaban, por lo que siguiendo una sugerencia de Millie le iban a preguntar a Blitzo si podía darle un trabajo temporal.
La familia estaba reunida justo afuera de la oficina de su jefe, ya dentro del edificio. los padres estaban hablando entre ellos mientras el joven se preparaba.
-¿Crees que le de un trabajo?- Pregunto Millie
-Oye, contrato a Loona, ¿No?- Contestó Moxie sin ocultar su desagrado por la hellhound.
-Bien dicho.
A su lado, el joven estaba más preocupado mirando su disfraz de demonio. Algo relativamente simple pero que ocultaba todos los rasgos humanos que pudieran delatarlo, con algo de magia desde el segundo día había adquirido una nueva apariencia.
Su piel de melocotón ahora era de un rojo intenso, sus cabellos rubios ahora eran de un color blanco y con cuernos negros muy picudos en la parte trasera que eran idénticos a los de su forma Motosierra. Se ajustó la corbata negra y se aseguró que su camisa blanca no tuviera ningún tipo de manchas o arrugas.
Incluso su lonchera con un sandwich lucia profesional, si eso fuera posible.
Su madre vio que tan nervioso estaba y le dio un consejo.
-Hey,no te preocupes.- Dijo ella poniendo una mano en su espalda.- Solo tienes que ser asertivo.
Al cabo de unos minutos, el joven fue llamado al despacho y con un suspiro se adentro.
La habitación era relativamente simple, un ventanal de un lado, un escritorio en el centro, pero fue el demonio detrás del mueble quien llamó verdaderamente su atención. Sus ojos amarillos coincidieron con una sonrisa de burla que solo indicaba su futuro.
Su apariencia es la de un larguirucho con una cola puntiaguda, una cabeza grande y puntiaguda con cuernos rizados. La piel carmesí con manchas blancas que cubren su ojo derecho y la punta de su cola, cuernos a rayas en blanco y negro con un pequeño cuerno negro entre ellos y sutiles marcas negras alrededor de sus ojos y su extremidad trasera.
-Así que tú eres el muchacho de Mox y Mils.- Dijo con una sonrisa.- Pasa, y siéntate.
El humano encubierto se sentó en la silla frente al escritorio y fue cuando comenzó el interrogatorio.
Blitzo sonrió ya que había escuchado de vez en cuando durante el último año algunos comentarios sobre este muchacho y esta sección de preguntas y respuestas sería nada más para conseguir munición para seguir molestando a esta familia que tanto quiere.
El demonio sacó un cuaderno y un bolígrafo para comenzar a escribir.
-Y dime muchacho…. ¿Cuánto te mide?- Preguntó con un tono serio pero con una pequeña sonrisa.
Denji frunció el ceño, ya que su padre le había dicho sobre el constante acoso y sabía de esta táctica para obtener información para usar en su contra. Lo mismo hizo un antiguo jefe cuando trabajó en un Oxxo, por lo que no iba a darle oportunidad y era el momento de demostrar dominio.
Comenzó a seguir el consejo de su madre para ser asertivo, pero se le fue la mano.
-Lo suficiente para que te atragantes.- Respondió.
Blitzo sonrió.
-Chico rudo, eh?- Desafío.- Eso me gusta... ¿Qué prefieres por delante o por detrás?
-Que no me la metan, de preferencia.
-Algo aburrido, pero aceptable... ¿Experiencias laborales?
-Matar demonios para vivir, trabaje en una estación de servicio, luego fui funcionario público para matar demonios.
-Hmmm…- Dijo anotando todo en su cuaderno, notando que este chico tenía experiencia laboral variada. Quizás hizo algunos trabajos ya que sus padres le habían dicho que trabajo en el exterior, o algo así- ¿Qué tal tu relación con tu último jefe?
-Me la comí con tomate.
Blitzo anotó algo en su libreta sin pensarlo antes de abrir los ojos por lo que escuchó. Levantó la vista para ver a su futuro empleado remangarse la camisa hasta por encima de los codos y se aflojaba la corbata.
-¿Cosa más difícil que has tenido que hacer?
-Comer una parte luego de haberla usado más de 20 veces en 2 días.
El demonio entrecerró sus ojos y fijó la vista en el joven, ahora ambos enfrascados en un duelo de miradas.
Pero Denji sin dejar el contacto visual sacó un sándwich de albóndigas donde una de las bolas de carne en salsa roja miraba directamente al demonio indicando que claramente aún estaba viva aún pese al mojo de ajo.
El joven lo miraba directamente a los ojos mientras se comía ese sándwich que también lo miraba.
Fuera de la oficina Millie y Moxie estaban a la espera del resultado.
-¿Crees que esten bien?- Pregunto Millie.- Han estado callados por un tiempo.
-Voy a revisar.- Dijo Moxie levantándose del asiento.
Se acercó con cuidado y silencio a la puerta de su jefe para abrirla suavemente hasta que esté lo suficiente para hacer pasar su cabeza y dar un vistazo adentro. Lo que vio lo llenó de orgullo y puso una sonrisa en su rostro.
Blitzo estaba acurrucado en una esquina de su despacho con Denji ejerciendo su dominio proyectando una sombra con la T-Pose.
El padre sacó su cabeza y levantó un pulgar a su esposa.
-El está muy bien.
Devil. Y CORTEN
Como ven este Denji es un poco... diferente.
Y ya pueden ver un poco el tono que manejara esta historia.
