Después de tanto tiempo, hola de nuevo.
Creo que la espera por este capitulo vale la pena, aunque eso lo decidis vosotros y no yo.
Me ha costado mucho hacerlo, no me venia la inspiración así que me ha costado como nunca pero me gusta el resultado.
Disfrutad y comentad.
Ahora comenzaba la guerra para Shinji.
Shinji: ¡Ramiel, detente!
Ramiel: Hahahel, por mucho que seas mi hermano, ¡no me detendré!
Shinji: Has dañado a Etsuko, mi segunda parte.
Ramiel se puso pálida, aún más de lo que ya era. Rei aprovecho ese pequeño descuido para atacar al ángel sin compasión pero el ángel lo notó y de un golpe lanzó lejos a la chica.
Ramiel: Ni te me acerques, Lilith.
Shinji estaba furioso, Ramiel había herido a personas con las que él había combatido a su lado.
Sus manos empezaron a brillar y aquella luz se tornó dos pistolas.
Shinji: Prepárate, Ramiel.
Shinji corrió hacia donde el ángel estaba y empezó a disparar pero Ramiel lo esquivaba con gran destreza y le devolvía los ataques.
Shinji: ¡Mierda!
El cuerpo de Shinji empezó a cambiar bajo la mirada de Harael.
Ramiel: ¿Pero qué? ¿¡Cómo te conviertes en Hahahel si aún no estás completo!
Shinji volvió a la carga pero esta vez su velocidad era vertiginosa, Ramiel y Shinji tenían, casi, la misma velocidad. Era una batalla muy igualada, ninguno de los dos era herido por el otro.
Shinji: ¡Te asesinaré!
Ramiel: ¿Cómo hiciste con Tabris? O me absorberás como hiciste con Shamshel y Sachiel?
Shinji: Explícate.
Ramiel: De acuerdo, pero dejemos de luchar y me tendrás que ganar.
Shinji bajo las armas.
Shinji: ¿Y en que te he de ganar?
Ramiel: A un juego, jugaremos a… recordar.
Shinji quedó perplejo ante la respuesta de Ramiel, no sabia a que tipo de juego jugarían, pero si eso le daba respuestas, no le importaba.
Shinji: Acepto, juguemos.
Ramiel sonrió, puso sus pies en el suelo y empezó a caminar en vez de levitar. Cuando estaba a pocos centímetros del chico, se detuvo. Un hilo de luz salió de la frente del ángel a la frente del humano.
Una sucesión de imágenes recorrieron la mente de Shinji. Eran los recuerdos de Ramiel. La sucesión se detuvo en uno, una luz recorrió la imagen y Shinji, entró al recuerdo.
El cuerpo lo notaba ligero, tranquilo, relajado, cada músculo, de pies a cabeza, estaba en completa relajación, sin estrés, liberado, sentía su respirar lento, en el vacío tranquilo, silencioso, oscuro, se movió, no había nadie, no había nada, sólo, estaba él, sólo, importaba él, sólo quedaba la más tranquila oscuridad, se sentía cansado, la relajación le superaba, el sueño le invadía, se iba durmiendo. Una luminosa y clara luz, entonces apareció, quitando el sueño que se apoderaba de él, despertando del embrujo que tenía, ya no estaba cansado, se sentía con energía, una energía brillante, nueva, fuerte; la oscuridad, se había vuelto luz, la nada era una ciudad, un paisaje, el silencio ya no reinaba, se oían ruidos extraños, un gigante lila amenazador apareció del suelo, lo reconocía, Shinji lo había piloteado, el chico por fin lo comprendía, Ramiel le estaba mostrando como se siente la lucha por parte de los ángeles. Shinji sentía que no quería luchar, pero tampoco quería morir, disparó al gigante morado para defenderse. Le dio de lleno, se sentía mal, no quería hacer daño, era pacifista pero tenía una misión que cumplir, después del disparo, el gigante empezó a irse por donde había venido, sentía alivio, ya no tendría que hacerle más daño al gigante. Sacó el taladro, tenia que llegar a donde se encontraba su objetivo... ¿su objetivo?... ¿Quién era su objetivo? No era importante, sólo debía cavar, no importaba qué. Alguien le disparó, amenaza, eso pensó, mostró su escudo y devolvió el disparo ¡Booom!, escuchó, ¿Alguien ha sufrido? No importaba ese detalle, había de cumplir su misión y eso era lo más importante, sus sentimientos, no importaban. Shinji recordó esa sensación: la sensación de tener que hacer algo desagradable porque era su cometido, la conocía bien, la sentía cuando recordaba a Kaworu. Con el taladro, siguió penetrando la tierra hacia su objetivo, tenía que darse prisa, no sabia cuando ni como lo atacarían de nuevo. Cuando oscureció, se detuvo, algo andaba mal, toda la energía eléctrica que había notado, se esfumó, entonces, un rayo de energía se dirigía hacia el ángel y este envió un ataque al notarlo, las energías se evitaron sin dejar su objetivo e impactaron, el enviado por el enemigo del ángel falló y el del ángel fue interrumpido por otro gigante, esta vez naranja, que, con un escudo, interceptó el disparo pero de eso el ángel no se dio cuenta, bajando sus defensas y permitiendo que el segundo disparo lo alcanzase. Cuando el disparo lo alcanzo, una oscuridad envolvió las imágenes y se fue disipando, mostrando la realidad donde se encontraba antes de sincronizarse con los recuerdos del ángel.
Shinji: Lo siento...
Ramiel: Me has ganado, felicidades.
La sonrisa que puso Ramiel era triste, sonríe como Kaworu, pensó Shinji. El ángel le dio un abrazo a Shinji.
Shinji: Responde a una cosa: ¿Qué son esas esferas de luz?
Ramiel: Nuestras almas, para encontrar la salvación entraremos en ti, formaremos parte de tu alma para que, cuando uses el Espíritu Viviente del Ángel, nos des un destino.
Shinji fue a decir algo cuando el ángel empezó a brillar y a convertirse en una esfera de luz.
Shinji: Gracias.
Ramiel: Nunca cambies, eres tan bueno como antes, Hahahel.
La esfera de luz se poso en las manos de Shinji y este la abrazó antes de que desapareciera. Cuando esta desapareció, Etsuko y Rei recobraron el sentido y Shinji fue corriendo a ayudarlas a pararse en pie, Asuka seguía inconsciente.
Una luz debajo de sus pies se los llevo.
…::En la sala de tubos::...
Akagi: Bien hecho, chicos.
Al ver que Asuka no recobraba el sentido, Akagi hizo llamar al equipo médico que se llevó a la chica rapidamente.
Rei: Todo lo ha hecho Shinji, Dra. Akagi.
Akagi: Bien, nos reuniremos cuando Asuka recobre el sentido, hasta entonces, descansad.
Etsuko: Shinji, ¿Qué te mostró Ramiel?
Shinji: Ya te lo explicaré, de momento, obedezcamos.
Etsuko: De acuerdo, Dra. Akagi.
Etsuko, Rei y Shinji salieron de la sala, dejando atrás a la doctora Akagi.
Akagi: Cuanto han crecido en tan poco tiempo, Shinji y Rei.
No ha habido mucha acción pero el capitulo cumple con lo que deseaba escribir.
Tanto si os gusta como si no, comentad, por favor ^^
