Capitulo 3
Rin no respondió ante el saludo de Piers. Ella primero dirigió su mirada hacia Shirou e inmediatamente después la volvió a poner en Piers. Luego de esto ella se quedo un par de segundos mirándolo fijamente, como si se preguntara si realmente él se encontraba allí.
—No me has visto en dos años y así es como me saludas Rin. Realmente eres una pésima anfitriona—. Dijo Piers, con el mismo tono burlón de antes.
Aquellas últimas palabras terminaron de exasperarla. — ¿Qué estás haciendo aquí?—. Le grito Rin mientras le lanzaba una mirada asesina.
—Cálmate Rin, estoy trabajando—. Le respondió Piers, dejando por el tono burlón de antes.
Rin no entendía a que se refería eso. — ¿Trabajando? —.
— Siéntate y tranquilízate, te explicare todo—.
Ya habían pasado cerca de treinta minutos. Rin se encontraba sentada al lado de Shirou meditando todo lo que Piers le había dicho. Ella parecía preocupada pero había logrado mantener la compostura mejor que Shirou. — ¿Qué va a hacer la asociación respecto a esto?—. Pregunto de repente.
—Tú los conoces mejor que yo, Rin. En estos momentos se están peleando con la iglesia para saber quien tiene mayor culpa por esto y por quien es más poderoso para realizar un trabajo tan peligroso—.
Rin se mostraba claramente preocupada al escuchar la noticia, aunque no parecía realmente sorprendida por ella. — ¿Qué hay de Erin? ¿Ella no está contigo?—.
—Mi maestra ya le ha dado bastantes problemas a la asociación en el pasado, además de estar involucrada en la investigación del Grial, por lo que después del fallido asalto al laboratorio de Araya, la han mantenido bajo vigilancia. Yo estuve en América estos dos últimos años, así que ni la asociación ni la iglesia me vio como una amenaza a sus intereses, por lo que pude venir sin que ellos me pusieran atención, aunque debido a eso no tenemos ningún respaldo. Estamos solos en esto—.
—Espera, eso significa que tendremos que pelear solos nosotros tres contra ellos —. Pregunto Shirou.
— ¿Tres?—. Pregunto Piers desconcertado. —Pensaba que Illyasviel estaba viviendo aquí también —.
—Illyasviel se encuentra en un internado fuera de Fuyuki—. Le respondió Rin. —Ella había vivido toda su vida encerrada en la mansión de los Einzbern, y quería a prender a relacionarse mejor con las personas además de nosotros por lo que quiso asistir a una escuela internado fuera de aquí—.
—Ya veo—. Dijo Piers claramente desanimado al saber que no contaban con Illya. Si bien ella no era la mejor para el combate en aquella situación donde no sabrían contra que se enfrentarían hasta la menor ayuda era bien recibida.
Los tres jóvenes se quedaron callados, cada uno estaba pensando alguna forma de afrontar el problema que tenían al frente.
— ¿Alguien tiene alguna idea?—. Pregunto Rin,
—Lo único que podemos hacer de momento es reunir información. Quisiera ver los puntos donde el Grial puede ser llamado, quizás eso nos podría dar una pista sobre el Grial de Araya—. Respondió Piers mientras se levantaba de su asiento.
—Supongo que es lo único que podemos hacer, será mejor que vayamos de inmediato—. Dijo Rin quien también había procedido a levantarse.
—Iré con Shirou solamente, Rin. Tú te quedaras aquí—. Le contesto Piers de inmediato.
— ¿Qué estás diciendo?, no creas que me dejaras fuera de esto—. Comenzó a replicar Rin, pero antes de que pudiera decir más fue interrumpida por Piers.
—Necesitamos una nueva barrera para esta casa, Rin. Y no creo que Shirou pueda crear una más fuerte que la tuya—.
Ella se quedo de pie unos segundos intentando encontrar un hueco en el argumento de Piers. Pero al no poder encontrar ninguno, ella solo se limito a asentir levemente con la cabeza.
Inmediatamente después Piers le hizo una seña a Shirou para que se levantaran y se fueran, entonces ambos chicos procedieron a salir del comedor.
— ¿A cuál vamos ir primero?—. Pregunto Shirou, estando ya afuera de la residencia Emiya.
—Al templo Ryuudou, será mejor empezar por el último lugar en donde apareció el Grial —. Contesto Piers inmediatamente.
Entonces ambos comenzaron caminar en dirección al templo con la esperanza de encontrar allí alguna pista que los ayudara a saber cómo enfrentar todo lo que estaba por venir.
El sol ya se había ocultado, propagando por completo la oscuridad alrededor de Fuyuki. En esa infinita oscuridad dos personas se encontraban combatiendo. Debido a la velocidad con la que se movían y a la ausencia de una fuente de luz particularmente grande, lo único que se podía distinguir de ellos era el reflejo de sus espadas que brillaban gracias a la luz de la luna en el cielo.
Ambos peleadores parecían ser bastante diestros en el arte de la espada, razón por la cual aquella pelea se mostraba igualada, aunque se podía distinguir claramente que una de las figuras retrocedía en mayor medida que la otra.
Entonces la figura más pequeña embistió en contra de la que estaba retrocediendo, esta última aunque logro defenderse del ataque, la fuerza de este lo envió volando varios metros atrás.
Debido al último ataque ambos luchadores quedaron a varios metros de distancia el uno del otro, así mismo ambos finalmente se habían detenido, lo que permitía, a pesar de la escasa luz, finalmente distinguirlos.
El hombre que acaba de ser derribado era un joven alto de aproximadamente veinte años, llevaba un hakama (notas al final) junto a un kimono japonés de color azul índigo, tenía el cabello azul oscuro amarrado en una coleta que le llegaba hasta la cintura, en su mano derecha tenía una katana larga que debería medir no menos de metro y medio. Al frente de él se encontraba su oponente, Saber.
Aquel joven apoyo la punta de su espada en el suelo y la uso como apoyo para levantarse y procedió a observar a su oponente. Ella era alguien increíblemente fuerte y a pesar de que intentaba asesinarlo, él no pudo dejar de sentir respeto por aquella espadachina. El combate hasta ese momento había estado relativamente parejo y él realmente había disfrutado el combatir contra alguien del calibre de ella pero, él hubiera deseado una pelea contra ella cuando ambos estuvieran al cien por ciento de sus capacidades.
Si, era verdad ninguno de ellos se encontraba haciendo uso pleno de todas sus capacidades, por su parte, él no contaba con una fuente que le proporcionara mana, por lo que el mero hecho de encontrarse de pie respirando lo debilitaba cada vez mas y mas. El caso de Saber era completamente distinto, si bien ella estaba en pleno uso de sus capacidades físicas, en ese momento ella no era más que una marioneta, una simple máquina de matar. Instinto, sentido común, todos esos elementos que hacen a un espadachín, eran cosas de las que ella carecía completamente en ese momento.
Él sabía que no podía ganar el combate y escapar tampoco era una opción viable en el estado en que se encontraba.
Entonces mientras él pensaba en alguna manera de salir de aquella esa situación Saber embistió en su contra. Al ver esto él joven también procedió a atacarla, entonces juntando toda la fuerza que le quedaba en sus piernas embistió contra ella. Ambos espadas chocaron produciendo un ruido sordo que se extendió por todo el lugar. Inmediatamente después él giro sobre sí mismo y continuo con su ataque esta vez dirigido hacia el cuello de Saber. Ella se agacho para esquivarlo e inmediatamente procedió a atacarlo desde abajo. El joven espadachín logro esquivar la hoja ascendente por cosa de milímetros y entonces lo vio, la oportunidad que él estaba buscando. Él avanzo y golpeo la parte baja del brazo de Saber con el mango de su espada, desestabilizando a esta última.
Solo eran unos segundos los que logro conseguir con el último ataque, pero tendría que conformarse con eso. Rápidamente se dirigió al muro más cercano a él y procedió a saltarlo, entonces usando la parte alta de este como apoyo procedió a salir de allí.
Había corrido cerca de cinco minutos, él no sabía a qué distancia se podría encontrar Saber respecto de él, pero ahora no tiempo para preocuparse por eso, debía de encontrar alguna forma de salir de aquel aprieto. Él miraba en todas direcciones, parecía haber llegado a una zona residencial pero aun así no había nadie. Saltaba de techo a techo en busca de algo que le pudiera ayudar pero finalmente su cuerpo lo venció. Perdió la poca fuerza que le quedaba en las piernas y término cayendo a la acera en un golpe seco.
No podía levantarse y su vista se tornaba borrosa, pero aun así logro ver a dos chicos acercarse corriendo a él. Tal parecía que lo habían visto caer y ahora corrían para socorrerlo.
A él ya no le queda mana, iba a desaparecer. Saber iba a llegar en cualquier momento, y él no quería a aquellos chicos murieran por intentar ayudarlo.
—Por favor váyanse ahora—. Dijo el espadachín moribundo.
— ¿Qué estás diciendo?, no podemos dejarte tirado aquí—.Dijo el chico pelirrojo que intentaba ayudarlo a levantarse. —Piers, por favor ayúdame a levantarlo —.Volvió a decir el chico esta vez dirigiéndose a su compañero.
Piers no se movió, él estaba mirando fijamente al espadachín.
Entonces con una velocidad prácticamente inhumana, Piers tomo a ambos por los hombros y los empujo hacia atrás e inmediatamente se centro en la figura que había aparecido arriba de ellos.
Saber dirigió su espada contra Piers, al mismo tiempo Piers puso su brazo frente a él con la intención de defenderse. Normalmente aquella espada hubiera cortado su brazo como cuchillo en mantequilla, pero estaba claro que Piers no era alguien normal.
La espada de Saber solo había logrado un corte superficial en su brazo derecho además de destrozar la muñeca de su chaqueta. Entonces sin perder tiempo Piers se adelanto para atacar a Saber. Ella no dudo responder haciendo un corte horizontal con su espada que Piers logro esquivar agachándose justo a tiempo. Él se puso de pie inmediatamente y levanto su pierna con intención de golpear a Saber. Su patada logro impactar en el sector del abdomen, y si bien la fuerza de la patada no era la suficiente para causarle un daño real, fue lo suficientemente fuerte para obligarla a retroceder unos cuantos metros. Ya habiendo logrado su cometido Piers salto hacia atrás, a donde se encontraban Shirou y aquel sujeto.
— ¿Están bien?— Pregunto Piers.
Ninguno de ellos respondió, pero Shirou se levanto de inmediato y dirigió su mirada a la persona que los había atacado.
—Eres un Servant ¿Cierto?—. Pregunto Piers al joven espadachín.
Él, quien todavía se encontraba en el suelo, respondió afirmativamente haciendo un movimiento con la cabeza al tiempo que reunía toda la fuerza que le quedaba para poder hablar. — ¿Quiénes son ustedes?—.
—Supongo que de momento somos lo más cercano que tienes a un amigo—. Le respondió Piers con el mismo tono burlón que había usado con Rin horas antes.
Piers le dirigió una mirada rápida a Saber, al cual no se había movido y luego la dirigió hacia Shirou, quien se encontraba tan solo a unos pasos adelante de él. Piers iba a gritarle que retrocediera pero Shirou logro hablar primero que él.
—No tienes que preocuparte, te dije que pelearía, ¿No es así?, yo me encargare de detenerla un momento, tú averigua todo lo que puedas—. Le dijo Shirou a Piers con un tono autoritario
—De acuerdo, asegúrate de no morir Shirou—. Le respondió Piers riendo por lo bajo sorprendió de la determinación de Shirou.
Entonces se dirigió hacia el joven espadachín en busca de cualquier cosa que les pudiera ayudar.
Acá termina el cap. 3
Ficha de personaje
Nombre: Piers Morrison
Clasificación: Humano (magus)
Fuerza: ?
Mana: ?
Resistencia: ?
Agilidad: A++
Suerte: B
Habilidades personales:
Ojo de mente: Capacidad de análisis de las condiciones de batalla, incluso cuando se está en peligro inminente, permitiendo deducir que acción es la más apropiada para la situación.
Refuerzo: Capacidad de mejorar la resistencia de un objeto mediante el revestimiento de mana
Las fichas eran originalmente solo para los servants pero creo que asi queda mas claro, ire actualizando las habilidades a medida en que las vayan mostrando para asi evitar dar spoilers.
Notas
Hakama: es un pantalón largo con pliegues (cinco por delante y dos por detrás) cuya función principal era proteger las piernas, por lo que originalmente se confeccionaba con telas gruesas y con algún diseño patrón.
Gracias por leer
