Capitulo 5

Debían de ser cerca de las diez de la noche. Rin se encontraba en el comedor de pie frente a los tres jóvenes. Ella le lanzaba una mirada asesina a cada uno de ellos. —Ya déjate de bromas, explícame bien todo lo que pasó—. Dijo Rin, con un evidente tono de molestia al tiempo que señalaba las marcas rojas que habían aparecido en la mano izquierda de Piers.

—Ya te dije lo que paso. Veníamos de regreso y nos encontramos con Saber y Sasaki, eso es todo—. Le respondió Piers quien ya parecía un tanto molesto por el tiempo que llevaban discutiendo sobre el mismo tema.

Efectivamente, a ellos no les había tomado más de veinte minutos explicar todo lo que había sucedido. Pero el hecho de haber sido excluida, había molestado bastante a Rin, provocando aquella ridícula pelea con Piers. Una pelea que ya no tenía como objetivo explicar que había ocurrido antes, sino una cuyo fin era exclusivamente la victoria de uno sobre el otro.

—Por favor podrían dejar de pelear ya—. Los interrumpió Shirou, en un intento calmarlos a ambos.

Rin y Piers miraron a Shirou simultáneamente y luego procedieron a mirarse el uno al otro. Una mirada desafiante, era como si estuvieran retando al otro a disculparse primero.

—Lo siento—. Dijieron ambos al mismo tiempo.

Ya habiéndose calmado Rin procedió a sentarse en la silla detrás de ella. —Disculpa por lo que acabas de ver Sasaki, pero podrías decirnos lo que sabes —. Ella dijo todo esto con una sonrisa en su rostro, aunque estaba claro que para todos los presentes, que aquella sonrisa era solo un intento de ocultar el enojo de antes.

Sasaki asintió levemente con la cabeza y entonces comenzó a hablar. —No estoy muy seguro de cómo me invoco, cuando me di cuenta ya estaba allí. Estábamos en la azotea de unos edificios cerca de donde me encontré a ustedes, había tres personas allí, la chica contra la que estaba peleando, Saber. Un joven alto, no pude ver su cara pero traía consigo dos lanzas. Por último un hombre, vestía completamente de negro —.

—Araya. Su nombre es Araya, él fue el mago que te invoco y también a los otros dos que estaban con él—. Le interrumpió Piers. —Necesitamos que nos digas todo lo que sabes sobre él—.

—No hay mucho que pueda decirles, no hablamos demasiado—.Sasaki cerró los ojos mientras decía esto, en un intento de recordar todo los detalles que pudiera. —"Tu tiempo en este mundo es limitado, yo puedo darte todo el tiempo que quieras, solo te pide que obedezcas mis órdenes". Eso fue lo primero que él me dijo, no entendí lo que significaba eso en un principio pero después que comencé a pelear lo comprendí inmediatamente—.

—Una fuente de mana que te permita permanecer en este mundo—. Afirmo Rin. —Espera, si fue él quien te invoco ¿porque necesitaría tu aprobación para realizar el contrato?—.

—No estoy seguro de cómo funciona, pero aquellos tatuajes, los sellos de comando ya estaban grabados en mi brazo cuando fui invocado—.

—Eso significa que los "Servants" pueden elegir con quien hacer un contrato, y tú te negaste por eso él le ordeno a Saber asesinarte. Pero si él puede controlar a Saber y a Lancer ¿Por qué no te controlo a ti también? —. Pregunto Rin.

—No lo sé, no me pareció alguien en quien pudiera confiar así que me negué a trabajar para él. Dijo que ya no necesitaba más marionetas, y luego ordeno a Saber me atacarme, eso fue todo lo que sucedió—.

Piers abrió los ojos de golpe al escuchar la última frase de Sasaki. Parecía como si hubiese descubierto algo. —Shirou, la Saber con la que te enfrentaste era más débil o más fuerte que la última vez que la viste—.

—Ella era mucho más débil que antes, estoy seguro de eso—. Le respondió Shirou inmediatamente.

Piers llevo su mano derecha a su frente y luego se levanto de su silla, seguido de esto comenzó a caminar alrededor del comedor. Él no decía nada, tan solo caminaba de un lado al otro. Habría pasado poco más de un minuto cuando finalmente se detuvo, miro a los tres un momento y entonces comenzó a hablar.

—Marionetas, se refiere a Saber y a Lancer. Por lo que sabemos ellos fueron los primero en ser invocados, eran la base de su experimento y necesitaba su cooperación. Así que de alguna manera logro suprimir sus personalidades, pero en ese estado nos les permite usar su máximo poder. Y tal parece que él necesita que los Servants cooperen con él voluntariamente, así que aquellos que no quieran cooperar son simplemente asesinados—.

—Es solo una suposición pero tendremos que trabajar con eso—.Le interrumpió Rin. —Controlar a un Servant como lo hace el no es ningún juego, si lo hace de ese modo debe de usar enormes cantidades de mana para lograrlo—.

—Exacto, pero además de eso él necesita también darles el mana necesario para que puedan usar sus habilidades. Se convierte en un juego de resistencia, si forzamos a uno de ellos a pelear con todo, el hechizo que los controla debería de debilitarse, pero si peleamos contra los tres al mismo tiempo, entonces—.

—Podríamos romperlo permanente—.Termino de explicar Rin

Aquello no era más que una suposición, una simple teoría, pero a fin de cuentas era un plan, y la opción más viable que tenían en esos momentos.

—Parece que ustedes ya lo tienen todo resuelto—.Dijo Sasaki mientras reía ligeramente.

—Es solo una suposición pero es lo mejor que tenemos—.Dijo Rin mientras se levantaba de su silla. Enseguida ella procedió a mirar el reloj del comedor, eran casi las doce. —ya es tarde, será mejor que vayamos a descansar. Shirou diles donde van a dormir—.

Shirou se levanto primero, seguido por Piers y Sasaki. Ambos le siguieron hasta llegar hasta sus respectivas habitaciones.

— ¿estarán bien con esto?—. Pregunto Shirou.

—Sí, será más que suficiente—.Respondió Sasaki.

—Estaremos bien Shirou, deja de preocuparte y vete a descansar —. Dijo Piers al tiempo que entraba a su habitación.

Sasaki también entro en su pieza.

Luego de eso Shirou procedió a retirarse. Ellos tenían razón, no sacaba nada con preocuparse debía descansar y con esto en mente se dirigió a habitación dispuesto a dormir.

Había pasado poco más de una hora desde que se fueron a dormir.

Piers se encontraba acostado en el techo, con los brazos cruzados detrás de su cabeza de mirando hacia el cielo.

—Veo que sigues sin poder dormir dentro de una habitación como una persona normal. No sabemos cuándo nos van atacar, es peligroso que te quedes allí a estas horas—.Dijo Rin, quien se encontraba de pie en la entrada de la casa que daba al patio.

— ¿Hace cuanto que estas allí, Rin?—. Le pregunto Piers al tiempo que procedía a bajar del techo.

—Tan solo unos minutos—. Respondió ella, sin mucho entusiasmo.

—pareces desanimada ¿te encuentras bien?—. Piers decía esto mientras se acercaba a ella.

Rin levanto su cara para mirar a Piers directamente, esta tenía una expresión de absoluta seriedad combinada con una ligera sombra de enojo es sus ojos azules —Déjate de tonterías y dime la verdad ¿Cuál es la verdadera razón por la que viniste?—.

Piers no respondió. Lo único que él hizo fue voltearse, quedando a espaldas de Rin.

—Si hubieras participado, probablemente habrías ganado. De todos los "Máster" tu debierais de ser el único que podía pelear a la par contra ellos, junto a un Servant con el que te hubieras llevado bien no hubieras tenido problemas. Pero te negaste a participar. Y ahora estas aquí ¿Por qué? —.Rin dijo esto intentando contener el volumen de su voz.

— ¿de qué hablas Rin? Acaso no me pediste que te viniera a visitar de vez en cuando—.

—Déjate de tonterías y responde—. Le interrumpió Rin.

Entonces él finalmente se volteo quedando cara a cara. —No tengo el orgullo de mago que posees tú Rin. Yo no deseo y nunca desee llegar al origen de todo. Tampoco tengo el sentido del honor de una familia de magos, y nunca me intereso el deseo del Santo Grial. Te lo dije antes, no voy a arriesgar mi vida por idioteces como esas—.

Rin no reacciono a ninguna de las palabras de Piers. Simplemente se encontraba de pie allí escuchando.

—Si yo he de arriesgar mi vida por algo, será por algo que de verdad me importe—.Mientras decía esto, Piers comenzó a caminar, pasando a un lado de Rin entrando a la casa y deteniéndose a unos centímetros de ella. —Dos de las victimas previas al incidente del laboratorio eran unos conocidos, eran mis amigos. Quiero saber la verdadera razón por la que murieron—.

Rin no podía ver la cara de Piers, pero estaba claro para ella, que su voz arrastraba un claro tono de tristeza.

—Pero tampoco deseo ver morir a otra de las personas a quien quiero. Yo no soy una buena persona como tú o como Shirou. Yo no estoy dispuesto arriesgar mi vida por unos extraños. Yo peleo bajo mis propias reglas, solo defiendo solo a quien deseo defender y solo arriesgare mi vida por aquellas personas quienes de verdad aprecio. Así he vivido mi vida hasta ahora y así es como deseo seguir viviendo—. Tras decir esto, Piers volvió a sonreír con aquella sonrisa despreocupa y burlona que Rin conocía muy bien.

Ella sonrío levemente al escuchar esto. Aquella no era la primera vez que escuchaba aquellas palabras. Ella las había escuchado hacia más de dos años, y con la misma sonrisa burlona en su rostro. Aquellas reglas que el mismo se había impuesto, reglas que habían sido forjadas por cada uno de los trabajos que había realizado. Las reglas que lo definían y que lo hacían feliz. Las reglas de alguien que amaba pelear, que amaba viajar y que anhelaban conocer más.

—Sigues siendo el mismo idiota de siempre—.Rin dijo esto con un voz calmada y serena, completamente distinta a la de antes.

— ¿A quién estas llamando idiota? En estos momento tu estas peleando por la mismas razones que yo. El deseo de ayudar a un amigo—.Y tras decir esto Piers procedió a retirarse. —buenas noches, Rin—.

Rin no le dijo nada, solo se limito a levantar su mano en señal de despedida.

Ella se quedo allí unos minutos más observando el cielo nocturno. Estando allí un lejano recuerdo se apodero de su mente.

"Una tarde fría, el cielo cubierto de nubes. Dos jóvenes se encontraban en la azotea de uno de los edificios, parecía como si estuvieran discutiendo. Ella tomo al chico por el pecho de su camisa al tiempo que gritaba con todas sus fuerzas. Inmediatamente después ella lo soltaría y se dispondría a salir de allí. Ella se encontraba furiosa, con él, y consigo misma, por perder la compostura y haber dicho aquellas palabras".

—Dos años y todavía no he podido disculparme por eso—. Rin dijo esto en voz alta, como si al hacerlo liberara parte del enojo interno que sentía por ella misma en esos momentos.

Rin permaneció allí hasta que el cansancio finalmente la venció y procedió a retirase a su habitación. Le dio una última mirada al cielo nocturno y se fue a descansar.

Acá termina el cap. 5


Notas:

Siento la demora, la verdad es que había terminado el capitulo hace ya una semana pero debido a que la U me tuvo bastante ocupado no me dio tiempo de corregirlo.

Bueno eso seria todo que disfruten el capitulo