RECORD OF A LONG FORGOTTEN CLOISTERED SLEEP
Prólogo
Todos tenemos un deseo. Ya sea tener un objetivo, una meta o un sueño; ya sea que lo que nos mueve sea la ambición, o la voluntad de proteger algo. Aquél que no cuente con uno puede ser considerado un muerto en vida. Pero el poder de desear por sí mismo puede ser algo muy peligroso, especialmente si esto interviene con las reglas que rigen al mundo. Hay límites que no pueden ser pasados, es a esto a lo que nos referimos como tabús. Aun así, los corazones de las personas son de una naturaleza muy peculiar, y esto origina que sus voluntades vayan hasta el final del camino, a pesar del dolor que pueda infligir la senda que se haya escogido recorrer, o los deseos que se vean extintos de otros. Esto la chica del ojo izquierdo dorado, cuya falda carmesí se revoloteaba por los pasillos de la base de DEM con la gracia de una bailarina, entendía como el que más.
-…a pesar de todo, el sueño debe terminar… ¿no es así?
Una melancolía se denotaba en su reflexión. Una pila de cuerpos pertenecientes al personal de DEM yacía por todo el pasillo, el líquido rojizo que teñía el piso hacía parecer una alfombra roja cuyo final apuntaba a esa cápsula. La chica puso su mano sobre la fría superficie de la misma y, después de dar un largo suspiro, manifiesta un reloj gigante detrás de ella.
-La undécima bala… Yud Aleph.
Después de concentrar todo su poder espiritual en el cañón de la pistola en su mano, lo apunta lentamente a la cubierta metálica que tiene enfrente. Todo el sufrimiento, toda la sangre que ha derramado… todo por este momento.
-Ahora todo depende de ti… te estaré esperando, tal como tú lo has hecho.
Una lágrima cayó de su ojo carmesí resbalándose por su mejilla; acto siguiente, descarga en un último disparo la esperanza que yacía en su corazón, apostando su ser a las probabilidades de un final más brillante.
-Así que ha despertado, Ellen.
-…así parece.
La maga más fuerte del mundo asintió. Westcott no pudo sino evitar esbozar una sonrisa. Ahora el plan estaba en marcha.
-Para que Nightmare haya decidido una jugada tan arriesgada… pero no importa, ahora comenzarán a moverse los hilos. Espero grandes cosas de ti… Itsuka Shidou.
Un estruendo sonó en aquel cuarto, de la cápsula salió un joven, vestía una especie de bata con el símbolo de DEM Industries en el pecho. A sus pies se encontraba una banda para el cabello rojinegra. El muchacho peliazul, con un ojo castaño y un parche en el lugar donde debería estar el otro miró hacia el ser que tenía enfrente.
-…Phantom.
-¿Tú tienes un deseo, no es así? Estoy aquí para concederlo.
-Envíame hacia donde se encuentra mi ojo derecho.
Capítulo I
Era una mañana helada de diciembre, o eso se suponía en el papel. La realidad era que Shidou se encontraba jadeante mientras recorría el camino a la preparatoria. Se suponía que saldría antes de casa, pero al parecer la cama estaba muy deliciosa esta mañana, haciendo que se levantara tarde y se retrasara en la hora de entrada. Parecía que al inicio bastaba con un trote ligero para compensar el tiempo perdido, pero el dúo de la tempestad al ver su comportamiento no pudo evitar convertir esto en una competencia para ver quién llegaba antes.
-¡Kuku! Para ser mi caballero aún careces de condición.
-Observación. Shidou, deberías considerar hacer atletismo.
-Ustedes…
En lo que intentaba recuperar su aliento, sintió que alguien jaló su manga.
-…Buenos días, Shidou.
-Buenos días…¿Tohka?
A su espalda se encontraba la chica de ojos violetas, con la nariz un poco roja.
-De nuevo olvidaste tu bufanda, ¿no es así?
-Mu…pero esta vez es culpa de Shidou, te vi salir corriendo y me olvidé de ella para alcanzarte.
Llevándose su mano a la cabeza, Shidou no pudo evitar suspirar y sonreír.
-Toma, si no la llevas te resfriarás.
El joven enredó su bufanda alrededor del cuello de Tohka, esta sintiendo un ligero rubor en sus mejillas por el gesto.
-Pero…
-No te preocupes, después de todo mi abrigo es bastante cálido.
-Umu.
-Fuu, ¿seguimos aquí, saben?
-Afirmación. Es demasiado temprano para comportarse como un par de tórtolos.
-¡No! ¡Ustedes no entienden nada!
Y así el pequeño grupo comenzó a reír mientras se dirigían a sus salones.
Había pasado un mes desde que Shidou había sellado a Origami. Desde entonces no había existido altercado mayor del qué preocuparse. Si bien Tohka y Origami siguieron manteniendo su relación (más bien rivalidad) como antes, no se respiraba malicia en ella, y los días habían pasado en una armonía junto con el resto de espíritus vecinos de la residencia Itsuka.
Yoshino, Kotori, las hermanas Yamai, Miku que ocasionalmente les hacía visitas cuando tenía tiempo libre de su apretada agenda, Natsumi, Origami y, por supuesto, Tohka, todas ellas coloreaban los días del estudiante de preparatoria promedio que era Shidou. A pesar del caos que estaba hecha su rutina desde hace unos meses cuando sucedió aquel terremoto donde conoció por primera vez a Princess, hoy en día no podía sentirse más bendecido por la compañía, amistades, momentos y sentimientos que compartía con cada una de ellas. A pesar de su condición de no recordar claramente su pasado, todas ellas decidieron abrirle su corazón. Y esto había poco a poco, día a día, estado cambiando al chico.
-¡Cuidado!
-¡..!
Un agudo dolor se sintió en la sien derecha de Shidou.
-Shidou, ¿qué fue eso?
Tonomachi se acercó rápido a su amigo que se encontraba derribado con su mano en la cabeza.
-Vamos, ni siquiera fue tan fuerte. No serás la persona más atlética del mundo, pero definitivamente no había manera de no haber esquivado ese tiro.
Era la clase de educación física, los chicos estaban practicando fútbol hasta que un pelotazo impactó a un Shidou desconcertado.
Qué demonios fue eso… de repente perdí de vista la posición del balón.
-Y bien, ¿seguro que no sientes nada extraño?
-No… me encuentro bien, de verdad.
Kotori miró fijamente a Shidou.
-Hmpf, aun así, te haremos pasar por una revisión en Ratatoskr más tarde.
-Uh…en serio no es necesario. Además, aún tengo que preparar la cena, ¿sabes?
-…
-Gracias por preocuparte por mí, mi querida hermanita.
-…¡Idiota!
Kotori cerró con fuerza la puerta de la habitación, ocultando su claramente rostro enrojecido. Sin embargo, no podía si no sentir una ligera preocupación y quizás, presentimiento sobre lo que había sucedido en la mañana. Después de atender a Shidou y escuchar de Tonomachi lo acontecido este se sumió en un estado de inconciencia por un par de horas. Según lo escuchado, sonaba algo excesivo para un simple golpe con un balón, pero la pequeña decidió enterrar sus dudas asumiendo cansancio en su hermano.
-Quizá deberíamos ser un poco más consideradas, ¿eh?
Y con esa reflexión en mente, fue a proponer a sus vecinas el preparar la cena.
-Tohka, ya te dije que dejaras de comerte los ingredientes…
-Mphh…umph…muuhm.
-¿Podrías por lo menos intentar no hablar con la boca llena? Por eso no cabe duda que jamás serás la pareja ideal para Shidou.
-*gulp* Guu…Origami, ¿qué haces aquí?
-Calma, ustedes dos. Invité a Origami para hacerle una cena sopresa a Shidou, al parecer no se ha sentido muy bien últimamente, por lo que no estaría demás subirle los ánimos un poco.
Mientras Kotori explicaba, Yuzuru, Kaguya y Natsumi lavaban los vegetales en el fondo.
-Pregunta. ¿No creen que hace falta alguien?
-Kuu… de repente sentí escalofríos.
Expresaba la joven peliverde cuando se escuchó un portonazo en la residencia.
-¡Chicaaaaas! ¡Cuánto tiempo! Oh, ¿se encuentra bien Darling? Vine en cuánto pude al enterarme por Kotori-chan. ¡Woah! ¡Cuántas bellezas! A dónde crees que vas Natsumi-chan~
Y, como por resignación, la pequeña Natsumi se dejó envolver por los brazos de Miku.
-Bien, parece estar todo casi listo. Supongo que iré a decirle a mi hermano que venga hacia acá.
En cuanto Kotori alcanzó la manija de la puerta, un fuerte sonido se escuchó desde la calle.
-¡Un terremoto espacial! ¿Pero cómo es posible? ¿Por qué Reine no me contactó antes?
Intentó un par de veces establecer comunicación con la base de Ratatoskr pero no obtenía respuesta alguna.
-¡Reine! ¡Reine! ¿Qué está sucediendo?
-K…o…ri. Kotori, ¿Me escuchas?
-¡Kanazuki! ¿Dónde se encuentra Reine?
-Me temo que no lo sabemos, pero estamos detectando una fuerte concentración de energía espiritual, nunca habíamos medido una cantidad tan grande.
-¿Qué estás diciendo? ¿Se trata de un espíritu inverso? ¿Dónde se encuentra?
-Aún no podemos decirlo con seguridad, estamos intentando calibrar los sensores para tener una imagen más exacta, pero se parece como si distintas fuentes de poder estuvieran resonando...
-¿Distintas fuentes? Pero si las chicas están aquí, y Kurumi por sí sola no puede ser, no me digas que…
-¡Hemos detectado la ubicación! ¡Kotori aléjate de esa puerta!
Las chicas estaban escuchando desde atrás, pero todas compartían la misma reacción: una especie de confusión generalizada e incredulidad. Como por un hechizo, la chica de coletas con listones negros abrió la puerta para ver lo que se encontraba parado frente a la residencia de las espíritus.
Vestido aún con el uniforme de la preparatoria se presentaba en medio de la calle el mayor de los Itsuka. Blandiendo en su mano derecha la manifestación de Sandalphon se mantuvo inerte el joven viendo hacia el departamento a sus ojos.
-Shidou…
No, algo no encajaba. Su semblante daba una impresión diferente. Cómo explicarlo, ¿inexpresivo tal vez? Se preguntaba la joven comandante. No sabía si era su impresión, pero Kotori identificaba en el sujeto frente a ella a una especie de marioneta, un caparazón sin alma.
Después del shock ante tal vista, iba a formar unas palabras, pero alguien se le adelantó.
-Shidou, te hemos estado esperando. ¿Te encuentras bien?
-Un momento, Tohka, no te acerques a él, no parece ser el Shidou que conocemos.
-Pero…estoy segura que es él, ¿no? Shidou es Shidou después de todo.
Y, dando un paso hacia el exterior, Tohka le extendió su mano al sujeto con la amplia y cálida sonrisa que la caracteriza.
-¡Vamos!, entra a casa, todas nos esforzamos por prepararte una buena sorpresa.
Entonces, el joven lentamente alzó la espada por encima de su cabeza. En ese momento…
-¡Shidou! ¡No!
Kotori intentó alcanzar a Tohka para apartarla del camino, pero fue demasiado tarde. Un corte salió de la hoja de la espada con dirección hacia la residencia. Un fuerte estruendo agitó el vecindario; los siguientes minutos fueron algo confusos.
Despierta, o si no la persona más importante para ti…
-¡Tohka!¡Tohka! ¿Me escuchas? Por favor…tienes que despertar.
De fondo se esuchaban sollozos, "¿acaso era esa Kotori?" se preguntaba Tohka. Pero, por alguna razón, no podía abrir los ojos.
-¡Tohka, por favor! ¡No dejes que se te acerque!
¿La persona más importante para mí? Cierto, lo paso muy bien con las chicas. No recuerdo nada sobre mí antes de aterrizar a este mundo, pero, aun así, las tengo a ellas, incluso a Origami. De todas maneras, ¿por qué me siento de esta forma? Me duele el pecho, ¿qué será acaso este sentimiento? Ah, es verdad, la persona más importante para mí es…
En ese momento, un fuerte resplandor surgió del cuerpo de Tohka.
-¡Ella es!..
Con un vestido astral completo violeta y negro, un color de iris más intenso que el usual y el rey demonio Nahema manifestado. Con el porte de una emperatriz, el alter ego de Tohka se dirigió al muchacho.
-No dejaré que le pongas un dedo encima, insecto.
Apuntando con el filo de su espada hacia el chico, la versión inversa de Tohka arremetió una serie de ataques feroces contra él. A pesar de la destrucción provocada hace unos momentos, contrario a la portadora del rey demonio, Shidou no parecía mostrar indicios de saber técnicas de espadachín, por lo que la resistencia fue prácticamente nula. En pocos segundos, este salió disparado a algunos metros de distancia, no sin antes la chica haberse asegurado de haber roto la manifestación de Sandalphon. Ella no podía dejar que profanaran el ángel protector de Tohka de ninguna manera. No obstante, con una fuerza sobrenatural, el chico se levantó lentamente, pero sin algún tipo de perturbación o síntoma de dolor en el cuerpo, a pesar de tener unas pequeñas llamas ardiendo en lugares donde tenía abiertas heridas por los cortes ocasionados.
Volteando alrededor, se veían los cuerpos inconscientes de las demás espíritus en el suelo con signos de haber peleado momentos antes. En el instante en que Shidou lanzó su primer ataque, Yoshino, por medio de Yoshinon, intentó proteger la residencia en la que se encontraban. No obstante, solo pudo resistir un ataque ante la gran fuerza de poder espiritual que desprendía Shidou, pero fue lo suficiente para lograr que las demás salieran ilesas de dicho ataque sorpresa. Por supuesto, los alrededores quedaron prácticamente pulverizados.
Kotori recibió órdenes de Ratatoskr de intentar evacuar a las demás chicas, sin embargo, esto era imposible. No solo porque se dudaba en primer lugar si Shidou permitiría en su estado actual tal cosa, sino que ellas mismas no podían permitirse huir en dicha situación. Shidou no estaba bien, y si había alguna posibilidad de regresarlo a la normalidad, era actuando todas juntas. Sin embargo, solo podían manifestar un vestido astral limitado, y no contaban con que Shidou pudiera utilizar las habilidades de cada una de ellas para contrarrestarlas. El resultado, por supuesto, fue adverso para su causa.
Este humano…no, ¿qué será este tipo? Tohka, no podré resistir más tiempo, tienes que despertar, o si no, la persona más importante para ti…
La portadora de Nahema se puso de nuevo en guardia. En el momento en que se abalanzó para comenzar una nueva embestida, unos pilares dorados empezaron a aparecer dispersos en la zona.
-…yo…debo sellar a los espíritus, cueste lo que cueste.
¡…!
La chica de cabello violeta intentó esquivar los láseres que apuntaban hacia ella, sin embargo, eran demasiados y en un descuido, una gran bola de fuego emergente de un cañón portado por Shidou impactó en ella e incendió los alrededores, cayendo semi inconsciente al suelo. Inmediatamente, el chico comenzó a acercarse hacia ella.
Maldición, no puedo moverme, ¿por qué está pasando est… ¡!
En ese momento fue sujetada en los brazos de Shidou, su corazón dio un salto al encontrar sus labios sellados por los del muchacho. Por un instante, sintió como iba perdiendo energía de su cuerpo, pero logró apartarse en un esfuerzo sobrenatural del agarre del chico. Incapaz de recuperarse, se asombró al levantar la vista y ver como ahora el joven tenía un ojo del color de ella misma.
-Tú… ¿qué demonios eres?
-Tu energía espiritual es muy fuerte, necesito su totalidad para poder continuar con mi búsqueda.
Y volviendo a sujetar a la chica, ahora con más fuerza, volvió a dirigir sus labios contra los de ella; justo en ese instante un gran remolino los separó violentamente. La portadora del rey demonio perdió la consciencia por completo, mientras que Shidou se estrelló contra un muro al otro lado de la calle.
Del eje del vendaval apareció una figura a imagen y semejanza de Shidou. Tenía en su cabeza un parche cubriendo el lugar donde debía estar su ojo derecho, y portaba una indumentaria con el emblema de DEM Industries. Cuando Shidou se recuperó del impacto, ambos se miraron frente a frente. Del pecho de Shidou salió un pequeño cristal blanco, con una amalgama de distintos colores moviéndose en él. Este voló hacia las manos del otro muchacho, como si fuera un pájaro regresando a su nido.
En ese instante, Tohka recuperó la consciencia, solo para observar tal escena que parecía surreal.
-Shi…dou…
-…Esto es, la mitad de mi corazón que te di hace mucho tiempo. En cuanto mi tiempo comenzó a correr de nuevo, el sello se había roto. Ellas intentaron con todas sus fuerzas detenerte, pero un sello roto no puede ser devuelto de ninguna manera.
Y poniendo su mano en su propio pecho, el pequeño cristal se fundió con él, por lo que se llevó la mano al parche que tenía, removiéndolo y desvelando su segundo ojo café que hace un momento no estaba ahí.
-¡Shidou! ¡Shidou!
En el fondo se escuchaba a Tohka sollozar y gritar de manera desgarradora el nombre del joven que ella tanto admiraba.
-Siempre te he estado observando a través de mi ojo derecho. Todas las cosas que has hecho, y toda la gente que has conocido.
-¡Shidou!¡Por favor, escúchame!
El muchacho con apariencia igual a Shidou apretó los puños y dientes.
-¡El hecho de que consideres a Tohka como una persona importante para ti no viene de mi corazón! ¡Viene de ti!
En un instante Shidou manifestó una espada y arremetió violentamente contra su oponente. El otro joven pudo esquivar los un tanto torpes ataques de su contraparte, pero tal era el poder destructivo de la espada que portaba que no tuvo remedio más que tomar una distancia considerable. Fue en ese momento que lo vio, la espada que estaba manifestando Shidou no era otra más que la hoja del rey demonio, Nahema.
Así que así son las cosas…
Tomando una postura más firme, el joven se dirigió a Shidou.
-Cuando te di la mitad de mi corazón, te dije a través de la cámara: antes de que el sello del ojo derecho se deshiciera, y mi corazón se separara de ti, un corazón que no fuese mío si no tuyo nacería en tu interior. Yo… confié en esa verdad. Confié que con la gente con la que vivías día a día, tu propio corazón se acogería y crecería, pero…
Y en ese momento una fuerte manifestación de poder espiritual se acumulaba cerca del joven, este juntó sus dos palmas y comenzó a salir de su mano un rayo de luz violeta.
-Si cuando llegara el momento y el sello debiera romperse, y a pesar de todo el tiempo que pasase no fuese suficiente, y tú estuvieras sin un corazón… si continuabas siendo solo una existencia creada que actuaba por instinto y por fuerza…
Con la fuerza de un látigo, solidificó en sus manos una espada. La contraparte de Nahema, Sandalphon.
-Yo…¡te eliminaría!
Como si fuera un relámpago, el joven se aproximó a Shidou con una gran destreza, conectó un par de golpes contra la espada de su oponente y, viendo una abertura gracias a su gran habilidad como espadachín, derribó a Shidou dejándolo en una posición completamente vulnerable.
Al abalanzarse hacia él para dar el golpe final, justo con el filo de la hoja apuntando al cuello del muchacho, se detuvo en seco al escuchar una fuerte voz que le resultaba familiar.
-¡Detente! ¡No mates a Shidou!
El joven volteó a ver el origen del sonido. Era Tohka, que a pesar de su cuerpo en mal estado por las heridas de la pelea de hace un momento y con el rostro lleno de lágrimas, aún tenía fuerzas para hacerse escuchar.
El joven dudó un instante hasta que un fuerte dolor invadió sus sentidos.
-¡Ugh!
Su pierna derecha se vio atravesada por la punta de Nahema. El intenso estímulo y la naturaleza del rey demonio le quitaron las fuerzas de soporte a su cuerpo, cayendo de rodillas al suelo. La imagen era tan grotesca que Tohka no pudo si no llevarse las manos a la boca del asombro.
Al retirar la hoja de la pierna de su oponente, Shidou comenzó a caminar hacia Tohka. La sujetó en sus brazos, y este examinó de cerca su rostro para ver si aún se encontraba el poder de su manifestación inversa, pero al parecer se había ido, solo quedaba la chica tierna e inocente que había conocido. Sin embargo, esto ahora poco interés despertaba en él. Del cielo se escuchaba un sonido de un helicóptero, poco después se supo que era de DEM Industries. Shidou se dirigía hacia él, dejando tirada a Tohka, no obstante, esta en un último esfuerzo, tomó de su manga.
-Shidou…espera…
-No hay más espíritus en esta zona, necesito ir a la siguiente para poder sellarlos.
Las anteriores palabras fueron dichas de manera tan fría e inexpresiva, como si el adolescente estuviera programado por una máquina.
-Shidou, por favor, no te vayas…
Por un pequeño instante, el joven volteó a ver a los ojos húmedos de la chica que yacía de rodillas suplicante, pero inmediatamente se dio la vuelta y siguió su camino abordando el helicóptero.
-Shi…dou…
Tohka solo pudo ver desconsolada cómo se alejaba el joven que significaba tanto para ella y, no pudiendo resistir más la fatiga, se desplomó en el frío suelo de la noche de Tengu.
Hasta aquí la primera parte de esta historia. Es la primera vez que escribo un fanfic (por lo menos con la intención de publicarlo), por lo que mi mayor preocupación es si pude lograr describir de manera correcta la imagen mental que tenía de lo que acontecía, espero que haya sido el caso o, por lo menos, haberlo hecho de una manera decente.
Respecto a la historia, la base de la misma está inspirada en la obra Tsubasa Chronicle de CLAMP. La idea me surgió cuando estaba leyendo las novelas de Date a Live, y mientras más avanzaba la historia y algunas de las explicaciones o trasfondos de los elementos de la misma se desvelaban, como ejercicio mental no pude evitar relacionar los eventos y encajarlos en la historia mencionada, especialmente porque hubieron algunas cosas que no me convencieron en su justificación o que se sentían desconectadas de la historia principal. Al final no es más que una interpretación de ambas historias, por lo que si bien, mezclaré algunos de los elementos que las componen, no necesariamente significa que siga al pie de la letra una u otra. Espero que les haya parecido una lectura interesante.
Sin más que agregar, me despido por el momento.
