Death Note no me pertenece. ¿Obvio? Demasiado...
Bueno, lo primero siempre es lo primero: agradeceros por los reviews del capitulo anterior que, como de costumbre (y aunque vuelva a sonar repetitivo) me animan mucho a continuar mi historia.
En este capítulo intentaré no escribir la situación de los personajes y pasar a la acción. Espero lograrlo. Espero que os guste. Espero que me digais vuestra opinión en los reviews. :))
LIFE NOTE- Guerra Santa
El día amaneció terriblemente soleado. Era un viernes cualquiera, en el que cada persona hacia sus labores diarias, ya sea en sus casas, el trabajo, la escuela o la calle. Y en aquel momento Albert hacía lo suyo, que era dormir.
Tenía la costumbre de levantarse tarde e irse a dormir tarde. Solía llevar una mala vida pero su aspecto nunca se veía afectado por ello. Se levantó a la hora de la comida, que para él era la hora del desayuno. Bebió la leche directamente del envase y no se molestó en separar las oreos, limitándose tan solo a morderlas con indiferencia.
Estaba sentado en el pequeño sillón de su pequeño piso, el cual pagaba a duras penas.
Debo encontrar un trabajo pronto..., se dijo mientras encendía la televisión por un canal musical cualquiera. No solían gustarle las canciones comerciales, porque no le provocaban nada. No pensaba en nada cuando las escuchaba, porque no le producían ninguna sensación. Tal vez por eso solían hacerle un poco de compañía; no les prestaba atención pero de igual modo no se veía envuelto en el devastador silencio que llenaba su apartamento siempre, al mediodía.
Cogió el cuaderno llamado "Death Note" y lo examinó de nuevo, como si las dos horas que se estuvo la noche interior para asimilar toda la información transmitida hubieran sido inútiles y quisiera comenzar de nuevo.
Las normas parecían senzillas: escribía el nombre de alguien y éste moría de un ataque al corazón poco después.
Pero habia sentido un relámpago inquietante en cuanto la tocó. Las cosas no se limitaban tan sólo a eso. Era un artilugio para matar mucho más complicado que eso.
-Hmm...- Suspiró algo cansado, sentándose de piernas cruzadas encima del sofá.- Death Note SS, ¿eh?
Observó la contraportada con interés, pero regresó a la página de delante.
En ese mismo momento, algo alejados de aquel pequeño pero importante pueblo, entre la vegetación de un bosque húmedo por las recientes lluvias y la humedad general del ambiente, Light y Ryuk estaban conversando sobre cierto cuaderno misterioso.
-¿Death Note SS?- El shinigami más viejo estaba confundido.- Exactamente, ¿qué es eso, Light?
-Es algo muy simple.- El nombrado esbozó una sonrisa de suficiencia.- Lo escuché de uno de tus más viejos compañeros, no recuerdo su nombre. Resulta.- Prosiguió a contar.- Que cuando una Death Note ha sido usada por un humano más de 100 veces, adquiere poderes especiales.
-¿Poderes especiales?
-Así es. A partir de las 100 víctimas, y progresivamente, el cuaderno va augmentando su poder mortífero. Dado que maté más de 200 personas con la mía, su poder se ha duplicado. No entiendo exactamente si será o no verdad, pero el mundo shinigami está podrido.
Un pájaro revoloteó agitadamente cerca de dónde se encontraban ambos dioses de la muerte, provocando que Ryuk sintiera ganas de comérselo por un motivo desconocido. ¿Cuántas veces le habrá dicho a Light en su otra vida que su mundo era un completo aburrimiento? Suponía que muchissimas.
-Y si un humano recoge dicha Death Note...
-... se le otorgará un poder inmenso capaz hasta de matar a los shinigamis.- Light terminó la frase con una sádica sonrisa, provocando que los vendajes que rodeaban su cuerpo le hicieran ver cientos de veces más horrible de lo que ya era. Sus dientes se alinearon a su manera hasta que el dios de la muerte terminó su risa.
Aunque aquello no le parecía gracioso a Ryuk. ¿Acaso sabía Light lo que estaba haciendo al otorgar aquel cuaderno a un humano? Era cierto que se cansaba pronto de su vida como shinigami, pero no queria morir a manos de un horrendo humano.
-Pero no hace falta preocuparse, Ryuk.- Light volvió a su tono de voz habitual.- Porque dicho humano no tiene por qué saber que tiene el poder de asesinarnos.- Se relamió con gusto.- Y ese no es solo el poder de la Death Note SS. ¿Conoces los cinco deseos imposibles, Ryuk?
Él negó con la cabeza, esperando curioso a que su compañero le contara sobre eso.
-Con esos deseos, tienes el poder de matar a quién quieras. A lo qué quieras. Sea mortal o no, y también de revivirlo. Con esos cinco deseos imposibles puedes ser capaz de revivir a quién quieras... ¡lo entiendes! ¡Es un poder magnífico!
Light comenzó a reír de un modo que hacia tiempo que Ryuk no le observaba reír. El viejo dios de la muerte observó algo desanimado el pueblo que se extendía bajo los pies de esa montaña, y entonces volvió a sonreir. Claro que lo entendía. Sólo aquella idea ya contenía la palabra "diversión" grabada a fuego en ella.
...
Near estaba sentado en su posición habitual en el suelo, resolviendo un rompecabezas que habia solucionado cientos de veces antes, pero que aun así insistía en montar una y otra vez. Habia estado algo molesto aquel día, y con el paso del tiempo comprendió lo que sentía.
Celos.
Era un sentimiento desagradable para el chico. Lo habia sentido pocas veces antes. De ese chico llamado Carlos años atrás, y en alguna que otra ocasión, pero llevaba tiempo sin recibir su visita en su recién descubierto corazón.
El caso era que, con la llegada de Cala a su mundo, su frialdad habia ido desapareciendo poco a poco. Seguía siendo frío, pero no del mismo modo en que lo conocieron Matt y Mello.
-¿Near?- Cala se asomó con cuidado por la puerta de su apartamento, hasta comprovar que, efectivamente, el albino se encontraba en medio del suelo con un montón de piezas de puzzle rodeandole. Era tan lindo cuando le encontraba así...
Cerró la puerta tras de si y se sentó junto a él, en silencio, esperando pacientemente a que el chico terminara con lo que estaba haciendo para, luego, mirarla a sus ojos marrones interrogativamente, preguntándole qué era lo que quería.
-Elius ha vuelto.- Dijo.
Hacia tiempo que no recibian la visita de ese angel. A Near ni le agradaba ni le desagradaba, pues cuidaba de la persona que quería y gracias a él fueron posibles muchas cosas que nunca hubieran sido ni tan solo imaginables sin su ayuda.
-Dice que tiene un mensaje del mismo rey de su mundo, para nosotros.
El rostro de Near se volvió, como de costumbre, inexcrutable. Pero la curiosidad le mataba, sin que nadie lo notara.
Se levantó con tranquilidad. Vió a Cala de nuevo tan cerca y, aunque solo la tranquilizara, le dió un suave beso en la mejilla, acompañado de una efímera per linda sonrisa, mientras se encaminaban al apartamento de la castaña, que habia esbozado una amplia sonrisa. Como siempre que cosas como esas sucedían.
Una vez acomodados, y tras haber recibido la salutación del vivin de largos y rubios cabellos, éste prosiguió a contarles exactamente lo mismo que, pocos días atrás, el rey vivin habia confiado a L.
-¿Un poder inimaginable?- Mello mordió una de sus tabletas.- Es decir, otra Death Note.
-No del todo.- Elius se rascó la cabeza pensativamente.- No ha querido darme muchas explicaciones, solo quiso que os avisara y que os pidiera que buscarais al poseedor de esa posible Death Note y lo detuviéramos tan pronto como fuera posible.
-¿Algun motivo en especial?- Dijo Matt, saliendo un poco del trance en que su dichosa maquinita le tenia metido.
La mirada seria del angel les advirtió de que aquello era peligroso.
-Hasta los shinigamis quieren encontrar a quien pueda usarla.
-Es decir, que no cualquiera puede usar ese cuaderno.- Mello conluyó con total normalidad aquello.- ¿Quién puede y quién no puede?
-No estoy seguro.- El vivin observó a todos y a cada uno de ellos.- Se trata de una antigua leyenda y prefiero no creer mucho en ellas. Pero tengo el presentimiento de que solo las personas que se hayan relacionado antes con shinigamis pueden usarla.
-¿Huh? ¿Con shinigamis? ¡Tsk! Es algo un poco simple.
-No, Mello.- Near intervino por primera vez.- Apuesto a que no se tiene que haber relacionado con un shinigami cualquiera.
Elius suspiró.
-Así es.
-¿Y entonces, con quién?
-Con el rey del mundo shinigami.
Siento la tardanza, aqui tenéis el capitulo de Life Note II- Guerra Santa. Espero que os haya gustado, dejad vuestras opiniones en lo reviews :))
