-Death Note no me pertenece, ni su historia ni sus personajes.

Bueeeno, aqui estoy de nuevo con este capitulo "Experimentando". Sabemos que a Albert le gusta Laia, ¿no? Pero que no es recíproco. Estamos en el dia 16 de Septiembre, ¿si? :)) Dejo de hablar, espero que disfrutéis de éste capitulo.

LIFE NOTE II- Guerra Santa

Aquel dia, Near y Mello estaban encerrados en su piso y aun siendo las seis de la tarde y comenzando a ocultarse la luz del Sol tras las montañas, no habian aparecido por el apartamento que Cala compartía con Matt.

Según tenía entendido, el rubio se habia empeñado en superar a Near en el número de casos resueltos en un día, por lo que ambos estaban trabajando. Mientras, Cala estaba tumbada en su cama observando su escritorio, más concretamente, la consola que le dejó a Near para que provara a jugar.

¿Había hecho bien? Sentía que tal vez él se habia sentido incómodo al toparse en algo con lo que no fuera bueno, pero a ella no le habia importado aquello y le habia insistido.

Y es que, aún llevando en esa relación casi tres años, seguía pensando que en realidad las cosas no habian cambiado demasiado. Todas las mañanas recibía un beso en los labios. Solía levantarse al lado de Near, a veces, incluso, llegando a estar abrazada a él. Siempre se sonrojaba y, por lo común, él no mostraba en absoluto sus sentimientos. A veces los notaba, pero suponía que era por la costumbre de llevar tanto tiempo con él. Además de que, en aquellos días, casi no habia pasado un rato largo con él. Ni siquiera habia dormido a su lado y, aunque las cosas hubiesen sido así siempre, se sentía insatisfecha.

Se giró de lado en la cama, mirando hacia la pared algo deprimida.

¿Por qué pensaba en aquello justo en ese momento? Porque temía que él estuviera a su lado solo por la costumbre, que la besara todas las mañanas por la costumbre, que se dejara abrazar por la costumbre... si ella fuera él, se sentiria algo humillada al ser más bajita. ¿Se sentiría él de ese modo? No quiso pensarlo.

Un golpe en la puerta la sacó de sus tristes cavilaciones. Murmuró un "pasa" bajito mientras se incorporaba en la cama y miraba como Matt entraba con algo de pereza por la puerta.

-Hola.- Lo saludó.- ¿Ocurre algo?

El pelirrojo se sentó al lado de Cala y observó la consola en el escritorio, con una pequeña sonrisa.

-¿Has estado jugando a la consola que te dí?

-No mucho, la verdad.- Se rió un poco.- Sigo siendo demasiado mala para poder jugar bien contra ti...

Matt también soltó una risa débil, mientras se apoyaba con la espalda contra la pared, y Cala hacía lo mismo. Durante unos segundos, estuvieron en un silencio absoluto. Ella, preguntándose por qué motivo en concreto el gamer habia decidido visitar su habitación, y él pensando en cómo comenzar una conversación con la castaña, aunque realmente no fuera esa su intención.

Lo cierto es que sin Mello cerca, Matt se aburría. Y sin Near cerca, Cala solía empezar una discusión consigo misma sobre si él la queria o no, como si fuera una quinceañera enamorada de su principe azul.

Suena demasiado estúpido, se dijo a sí misma mientras dirigía una mirada a Matt.

-Esta noche es la fiesta mayor de un pueblo cercano.- Dijo al pelirrojo.- ¿Te apetecería ir?

Él giró su cabeza algo sorprendido, pues realmente ese verano lo habian pasado en las fiestas del pueblo vecino y el suyo, sin alejarse en demasía.

-Estaria bien.- Aceptó.- ¿Tu y yo?

-Supongo que a Laia no le molestará venir.

-Hm, no me cae mal.

Matt habia tenido algún contacto con Laia, aunque estaba demasiado interesado en sus videojuegos que no le prestó demasiada atención. Recordó un día en que ella y Mello tuvieron una fuerte discusión y, de algún modo, la compadeció. Discutir con el rubio era sumamente irritante, aquello lo sabia por Cala.

-Bueno, voy a llamarla.- Se levantó y cogió el teléfono móbil y, entre la conversación, le preguntó a Matt:- ¿Tienes coche o carnet de conducir?- Él negó, y Cala se lo dijo a su vez a Laia quien pareció tener una buena idea, hasta terminar colgando el teléfono con una sonrisa.

-¿Y bien?- Quiso saber él.

-Iremos con el Bus de la fiesta. Sale a las doce y regresa a la cinco por tan sólo 2€.- La castaña mostró una amplia sonrisa.- Será mejor olvidar este ambiente casi deprimente y perpararnos para la fiesta.- Intentó levantar a Matt para animarlo, aunque al salir de la habitación de la chica se dirigieron directamente al salon y, encendiendo la televisión con el volumen al máximo, echaron unas carreras al Need por speed mientras la luz del Sol terminaba de esconderse tras las montañas.

...

Albert caminaba por las calles del pueblo con tranquilidad, pensando, asimilando la situación. Tenia que ser meticuloso. Tenia que ser perfecto, y parecerlo.

Aquella noche era la fiesta mayor de un pueblo cercano. Sabia que Laia habia ido todos los años, y no dejaria pasar de nuevo esta gran oportunidad para acercarse a ella. Ya le podían llamar acosador, que poco le importaba en ese momento, en el qual se alejaba hacia un parque solitario para poner en orden sus ideas y sus pensamientos.

Habia un banco algo alejado con unos pedales que no opusieron resistencia a sus pies cuando se dispuso a pedalear un rato bajo la tintineante luz de la farola, apenas a un par de metros de él.

-Buenas tardes, Albert.- Dijo una voz.

El rubio se alteró y buscó al dueño de ese saludo, hasta toparse con una criatura cubierta de vendajes, con un cabello marrón, muy provablemente oscurecido por la suciedad que lo envolvía y con una amplia sonrisa, llena de dientes, algunos de ellos con sarro. Evitó una mueca de asco ante tal imagen, y dejó que ese monstruo hablara.

-Veo que siempre llevas contigo esa Death Note SS.- Dijo, acercándose al chico.- Eso es bueno. ¿Sabes? Esa libreta me pertenece.

-Puedo devolvértela si quieres.- Aunque en realidad a Albert no le interesaba devolverla ahora que cada vez se veía más cercano a descubrir el misterio que envolvía el cuaderno.

-No, no, no me interesa. Será tuya, ahora. Pero dime, ¿sabes lo que puedes hacer con ella?- El rubio asintió, pedaleando de nuevo algo más relajado.- ¿Y lo has provado?

-Todavía no. No le guardo suficiente rencor a alguien como par escribir su nombre.

Interesante, precavido y bastante confiado, dedujo Ryuk, invisible a los ojos de Albert, mientras sonreía ante la fingida generosidad de su compañero de diversiones, Light.

-Bueno, déjame explicarte algunas cosas interesantes sobre el poder de esta libreta...

...

Aquella misma noche, Laia, Cala y Matt subieron al autobus que les llevaria por 2€ hasta el pueblo, y los llevaría de vuelta a la hora acordada. Momentos antes, la castaña habia intentado convencer a Near para que fuera con ellos, sin ningún éxito.

"-Las fiestas no son útiles y suelen deteriorar la mentalidad.", dijo, regresando a su papeleo. A Mello ya ni siquiera se molestó en preguntarle, pues estaba enterrado entre montañas de papeles en ese momento. Cala se preguntó de dónde sacaban todos esos casos.

De todos modos, ahora estaba manteniendo una animada conversación con Laia, aunque esta desviaba un poco su mirada hacia un asiento vacío un par de filas hacia adelante (comprobando el estado de cierto pelinegro empeñado en acompañarla), y también hablando con su amiga.

Llegaron temprano. El ambiente festivo comenzaba a rodearles y unas amplias sonrisas recorrían el rostro de ambas jóvenes. Matt, por su lado, se limitaba a fijjar su mirada en la pantalla de su PSP, ajeno a la situación.

Estuvieron durante un par de horas en el baile, disfrutando, bebiendo y, obviamente, bailando varias de las canciones que pusieron, hasta que un chico se acercó a Laia con las claras intenciones de ligar con ella.

-Hola guapa.- La saludó, algo borracho. Ella le miró de arriba abajo y, dando un suspiro, se alejó un poco de él. Sin embargo, al ver que éste persistía y comenzaba a hablar de temas más o menos interesantes, consiguió el permiso de su acompañante y bailó un rato con él, hasta que un inquietante acontecimiento la puso blanca como el papel.

El chico dejó de moverse. Se quedó parado completamente y, entonces, comenzó a encogerse, agarrando su cuello como si quisiera ahogarse a si mismo, con mucha fuerza.

La rubia intentó sujetarle antes de que cayera al suelo, pero fue demasiado tarde. Tanto Matt como Cala se ofrecieron voluntarios para ayudarla a llevarlo al médico, pero la noticia que recibieron por parte del doctor fue paralizante.

-Se trata de algo que no ví jamás antes.- Comenzó, con tono preocupado. Esperó unos segundos antes de preparar lo que iba a decir.- Pero parece que, simplemente, la traquea se ha cortado.

-¿...?- La cara de asombro de todos fue monumental.- ¿Co... cortado? ¿Como es eso posible?

El doctor negó con la cabeza.

-Tal vez esté equibocado, porque no ha sido un análisis muy profundo, pero al tocarle la zona que se sujetaba, me ha parecido notar eso. Puede que esté equibocado.- Añadió.- Pero parece la causa más provable.

Siento si me tardé en actualizar esta vez, y si fue algo tedioso el capitulo. En el siguiente se explicara exactamente qué ha pasado con el borracho de la fiesta. ¿Reviews? :))