¡Segundo capítulo del fic! En esta ocasión, el sentimiento es la ansiedad. Sentimiento difícil que nunca había plasmado (creo). A ver qué tal ha ido.Espero que disfrutéis de la lectura, ¡nos vemos abajo!
Disclaimer: Audrey y Percy, así como el resto de personajes que puedan aparecer, son de J.K. Rowling.
Cuando Percy encontró a Audrey
Ansiedad.
Marzo, 2005.
¡Malditos sean Ron y Hermione! ¡Maldita sea su casa en un barrio muggle! ¡Maldita su idea de aparecerse en el salón sin avisar!
Percy recorre una y otra vez, incansable, el pequeño pasillo del hogar de su hermano. A su lado, Ron mira al suelo, con las orejas rojas e igual de nervioso que él. Y no es para menos. En un acto de espontaneidad impropio de él, Percy había decidido aparecerse en casa de Ron y Hermione para felicitarlos por el embarazo de esta última. Lo que no había previsto es que esa tal Audrey también estaría allí.
La pobre chica se había quedado blanca del susto y sin pronunciar palabra tanto rato que temieron que le hubiera dado un síncope. Percy quiso desmemoriarla de inmediato, pero su cuñada no se lo permitió. Prefería intentar hablar con ella antes y explicarle el asunto porque, a fin de cuentas, la chica era una gran amiga. ¡Explicárselo! ¡Cómo si de un simple ejercicio de transformaciones se tratase! ¡Por las barbas de Merlín!
Percy mira el reloj y suspira. Han pasado más de veinte minutos desde que Hermione los echó a él y a Ron del salón y sigue sin oírse ningún ruido que provenga de aquel cuarto.. Y eso que Ron y él no han pronunciado ni media palabra. No es para menos, la situación es tensa y delicada. El Estatuto del Secreto se ha visto comprometido y todo por su irresponsabilidad. Diablos, ¡cómo le gustaría enterarse de lo que ocurre dentro de aquel cuarto!
Al cabo de unos instantes, Ron levanta la mirada del suelo y dice:
―Qué bien nos vendrían ahora las orejas extensibles que inventaron George y Fr…― la voz de Ron disminuye hasta convertirse en un murmullo inaudible y Percy le aprieta en el hombro con cariño, intentando animarlo.
Pensar en Fred duele. Siempre lo hará.
En aquel momento, se escucha un golpe proveniente del salón y ambos se giran. ¿Se puede saber qué está pasando ahí? Percy se sorprende rezando porque Hermione haya lanzado un obliviate a la joven y el ruido provenga de su cuerpo al desplomarse.
Con paso firme, los dos hermanos entran en la sala y lo que se encuentran los deja con la boca abierta. Audrey y Hermione se ríen descontroladas en el sofá, mientras la segunda, haciendo uso de su varita, mueve los muebles y los coloca de decenas de formas diferentes, formando extravagantes figuras en el aire.
Ron suspira, divertido.
―Bueno, Perce, parece que Hermione ha solucionado tu metedura de pata.
Percy bufa, malhumorado. A pesar de que el secreto parece estar a salvo (por el momento), no puede evitar pensar que lo mejor hubiera sido borrarle la memoria. A fin de cuentas, eso es algo que el Ministerio hace constantemente con los muggles. Y lo que dicte la ley no puede estar equivocado.
¡Tatatachán! ¿Qué os ha parecido? Cuando la historia empezó a tomar forma en mi cabeza, imaginé esta escena enseguida. Además, que Audrey sepa la verdad, facilita las cosas a Percy para una futura relación, ¿no? He de decir que me lo paso pipa leyendo fics en los que Percy (o cualquier otro mago) le confiesa a Audrey (o cualquier otro muggle) que es un brujo, pero también me gusta esta versión. ¿Y a vosotros?
