¡Quinto y último capítulo de este mini-fic!
La emoción que nos quedaba era el rencor y decidí dejarla para el final. Ahora veréis por qué.
Disclaimer: Audrey y Percy, así como el resto de personajes que puedan aparecer, son de J.K. Rowling.
Cuando Percy encontró a Audrey
Rencor
Un mes cualquiera de un año cualquiera.
―Audrey, no te enfades, por favor.
―Vete a la mierda, Percy.
El brujo encaja el golpe como mejor puede. En todos los años que llevan juntos, Audrey jamás le ha dicho una cosa así y, aunque ella tiene sus motivos, no puede evitar que una parte de él los considere insuficientes. ¡Fue hace tanto tiempo! Quizás, hubiera sido mejor no contarle nada, pero estaba seguro de que se lo tomaría a broma. Lo intenta una vez más.
―Vamos, Audrey. Fue hace mucho. Y ya me conoces. No debería sorprenderte tanto.
El silencio es la única respuesta que obtiene.
―Audrey, ¡por favor! Llevamos así desde anoche. Yo ya no sé cómo decirte que lo siento―insiste, un poco menos cortés que anteriores ocasiones. Su paciencia empieza a rozar el límite.
―Eso no me sirve, Percy. ¡Intentaste borrarme la memoria! ¿A ti te parece normal? Yo nunca hubiera hecho una cosa así. Jamás.
Conteniendo el impulso de recordarle que ella no tiene varita y que, aun si la tuviera no podría usarla, Percy decide cambiar de estrategia.
Con pasos suaves y cautelosos, se aproxima a su mujer y la abraza por la espalda. Audrey se tensa, pero no lo rechaza; eso es buena señal.
―Oye…―empieza con tranquilidad―. Entiendo que estés enfadada. Es sólo que pensé que te haría gracia la anécdota. A fin de cuentas, ese idiota algo prejuicioso te gustó lo suficiente como para salir a cenar con él, ¿no?
Audrey asiente, con una cabezada seca y Percy sonríe, aliviado. Puede que Audrey aún no lo haya perdonado, pero está muy cerca de hacerlo.
―Mira, podríamos llevar a las niñas con mis padres y salir a cenar, ¿te parece?
Mala idea. Audrey se da la vuelta y lo encara, furiosa.
―¿A cenar? ¿Crees que me voy a olvidar de esto por salir a cenar? ¡Ja! ―dando un portazo, sale de la habitación.
Percy niega con la cabeza, agotado. Ha cometido un error de principiante y es probable que ahora el enfado le dure unos cuantos días más. A lo lejos, escucha a Audrey despotricar mientras coge sus llaves y se va de casa (probablemente a correr para relajarse) y no puede evitar que un largo suspiro escape de sus labios.
¡Y luego el rencoroso es él!
C'est fini!
Quiero dejar claro, por si las moscas, que esta discusión no implica nada en absoluto. Las parejas discuten, aunque se quieran, y está claro que entre estos dos hay amor del bueno. Además, intenté darle un toque "divertido" con el motivo por el que ella se indigna tantísimo. En fin, espero que os haya gustado.
Gracias por leer, por los reviews y por las alertas de favoritos.
¡Hasta la próxima!
