Disclamer: No soy ella. Sino Sirius y Draco fueran mis actuales esposos ¬¬

Cap III: Las cosas si pueden empeorar.

EL fin de semana se paso más rápido de lo esperado. A primera hora del día una lechuza picoteo la ventana (que en realidad era un tragaluz mágico que pusimos con mis compañeras el año pasado para que entre un poco de claridad a la mazmorra) y reconociendo el color pardo de esta, me eche la almohada sobre mi cara tratando de amortiguar el sonido; sabía que no se iría hasta entregar su encargo, pero quería dilatar lo más que se pudiera mi tortura.

-Calla a ese maldito pajarraco si no quieres que me encargue de echarle al lago con un bloque de cemento amarrado a la pata.- hablo aun con los ojos cerrados Reghiny.

Solté un gruñido resignándome y poniéndome de pie a trompicones antes de llamar la atención de mi otra compañera de litera.

El ave se poso en mi mesita de noche y tendió su patita hacia mí. Suspire cansinamente y desaté el pergamino que contenía.

"siete horas controladas de tutoría distribuidas entre lunes y martes a alumnos de primero con graves problemas en materias especificas. Sus baúles han sido trasladados la noche anterior hacia el dormitorio de prefectos.

Directora Minerva Mcgonnagall"

Al parecer esa era la tarea del día y la última noche que dormiría en mi habitación por lo menos en esa semana. Me desperecé y no me sorprendí al encontrar solo mi uniforme a una esquina de mi cama, estaba lista con media hora de anticipación a que empezaran las actividades del día. Salí de la habitación y me senté en uno de los sillones negros de la sala común.

Dado el hecho de que el día anterior no había podido dormir bien, no me sorprendió tampoco que mis parpados se volvieran pesados al tiempo…- ¿deberías sentirte muy cómoda en uno de esos no Weasley? en casa de tus abuelos de seguro duermes en un armario si es que cuentan con espacio para uno.- di un respingo ante la intromisión de aquellas palabras cerca de mi oído y casi me resbalo del sillón.

-¡Maldita sea Malfoy! tu si sabes cómo arruinar mi día desde el inicio.- bufé incorporándome y encarándolo con mis ojos como rendijas estaba aun adormitada como para poder contraatacar a su estúpido comentario.

-Un placer.- saboreo como si le hubiese hecho un cumplido.

Yo le empuje mientras decidía irme teatralmente ofendida, pero como él no se movió ni un centímetro de donde estaba parada yo, al olvidarme por el coraje que este hombre me causaba de las palabras iníciales de Mcgonnagall rebote al rebasar unos centímetros más del metro de distancia del que estaba permitido separarnos chocando contra su espalda y como era de esperarse perdiendo el equilibrio de ambos.

Fue cosa de un segundo, en donde habría jurado que poso sus manos en mis caderas al caer sobre el.-Ya sé que te mueres por estar lo más cerca posible de mi Weasley, pero podrías controlarte un poco. Tengo una reputación que cuidar.- mascullo entre dientes a mi espalda.

-¿Cual la de cabrón engreído? O la de ¿Narcisista imbécil?-inquirí fingiendo inocencia.-Descuida sin importar la que sea, ambas las tienes aseguradas por mucho rato Malfoy.- dije poniéndome como pude de pie en el acto. El también se incorporó- Eso vuelve loca a las chicas y lo sabes.- dijo y con el porte de sex symbol que se echaba encima siempre y se dirigió hacia la habitación de los hombres. Lo ocurrido anteriormente se volvió a repetir y esta vez el termino encima mío y a pocos centímetros de mi rostro. Mi respiración se volvió superficial y no sola por el peso que tenía sobre mí.

El se quedo clavando en mí sus pupilas grises por unos segundos para después hacer una mueca y apartarse rabiosamente un mechón que rozaba mi frente con un movimiento de cabeza. -Maldita Mcgonnagall.- mascullo poniéndose al fin de pie.

No quería volver a repetir por tercera vez el incidente así que con mi varita invoque mi maleta llena de libros de la habitación de las chicas.

-Tendrás que acompañarme a la habitación, eh dejado mi varita ahí.- dijo autoritariamente, me prepare para refutar y decirle que no era su elfo pero él se me adelanto acercándose a mi oído.- A menos que quieras pasar todo el día el uno encima del otro.- siseo con malicia. Enrojecí hasta las orejas y me moví antes de que se diese cuenta y intentara mofarse.- Muévete Malfoy.- gruñí plantándome a su sombra.

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En el comedor pasamos desapercibidos porque esperamos a que la mayoría de asientos se llenaran para que pensaran que porque no nos quedo de otras nos sentamos en asientos contiguos. Pero la cosa cambio en clases porque al tomar asientos juntos la mirada suspicaz que nos brindaban algunos alumnos de la misma casa y de Ravenclaw también se hicieron presente... pronto empezaron a murmurar cosas como: "El hijo de ex-Mortífago traidor a la sangre-Los Malfoy no terminan nunca de manchar el apellido… " Me pareció desagradable. La profesora Mayrin Cope que se encargaba de impartir la materia de DCAO ese año dejo caer sin cuidado el pesado libro que solía llevar siempre para centrar la atención en la clase. Nunca antes había anhelado tanto ese gesto de total desatención hacia un libro.

Reghiny se había sentado con Albus la primera me miraba condescendientemente y el segundo con su típica mirada inquisidora.

Me mordí el labio y mire de soslayo hacia el Malfoy a mi lado. Inmutable, con apariencia de una estatua mortalmente seria y con el flequillo cayéndole sobre la frente. ¡Pedazo de imbécil! Por su culpa estamos en estas.

Merlín, debí haber sido Ted Bondy en otra vida para merecerme esto.

Las horas pasaron con fingida normalidad dada la interrogante y la tensión por parte nuestra. Al finalizar la jornada, Reghiny se llevó del brazo a Albus lejos de allí, agradecí al cielo por ello; no quería dar explicaciones ni afrontar las inquisidoras preguntas de mi primo, furia no, el azabache no es de ese tipo de personas, pero demasiado perceptivo e iba a terminarme sacando la verdad y como iban las cosas lo que menos me apetecía era estar más pegada a Malfoy.

Nos dirigíamos a la salida cuando una muchacha de cabello negro corto, perteneciente a la casa de las águilas se acerco a nosotros con una mueca de odio impregnada en el rostro al verme cerca del rubio. Después miro a Scorpius y apareció como por arte de magia una sonrisa y pestañando excesivamente a mí parecer.

-Scor.- empezó ella con voz melosa.- Ayer espere tu lechuza todo el día, te extrañe.- chillo con un mohín en la boca.

Unos segundos más y de seguro vomitaría al escuchar tal patética conversación. Lo que me faltaba: Malfoy y la tracalada de fofas que se les chorreaba las babas por el... osh!

-No tuve tiempo.- dijo el impasible.- Y ahora voy a estar ocupado. Hablamos después.- dijo dando por zanjada la conversación, me voltee y caminamos, pero ella al pasar ambos por su lado, tomo la mano del rubio para centrar nuevamente la atención en ella.

-¿No me digas que es cierto que tu nuevo plan de conquista es esa aberración de la sociedad mágica?- inquirió con sus ojos llenos de lagrimas.

Yo que todo ese tiempo había tratado de ignorar la conversación dándole la espalda a Malfoy y fingiendo leer mis apuntes me descoloque y voltee enfrentándome a la morena frente a mí.

-Ni siquiera me conoces.- reproche tratando de contener el coraje en mi interior.- Y si vas a decirme algo, dímelo en la cara.- afirme mordazmente.

-Claro que se quién eres: una aberración, eres la hija del pobretón Weasley un traidor a la sangre amante a los sangresucias como tu madre.- escupió con odio.

¡Racistas de mierda! ¿Que la guerra no les había enseñado que eso de la sangre no tenia prioridades? Al parecer por lo que veía no. Y me estaba humillando, no solo a mi; sino también a mi familia, eso no lo podía permitir. Mucho menos me podía permitir empezar a llorar como una débil en frente de una estúpida niñita.

-¿Y tu quien eres querida? ¿El resultado de una falla en la fábrica de condones?- dije sarcásticamente. -Debió haber estado ebrio el sombrero seleccionador cuando te puso en Ravenclaw ya que el aferrarte a algo tan cliché para insultarme solo demuestra tu falta de inteligencia.-

Malfoy esbozo una mueca parecida a una sonrisa aunque lo disimulo muy bien y la morena trato de abalanzárseme, yo ya estaba lista con mi puño cerrado para estamparle un buen golpe en su finísimo rostro (y de seguro lleno de maquillaje), pero unos brazos blanquecinos detuvieron su marcha hacia mí.

-Stephanie tranquilízate.- dijo con autoridad deteniéndola como si ella no pusiera fuerza alguna en avanzar aunque se notaba que si lo hacía.

-¡Esa idiota me está insultando y tu no haces nada!- le chilló con lagrimas en los ojos.- Yo soy sangre limpia, SOMOS superiores a ella ¿Que te sucede? Además pensé que te gustaba.- le reclamó.

Scorpius compuso una mueca de desprecio y la soltó bruscamente haciendo que casi perdiera el equilibrio.-Se lo que somos. Pero tú misma te lo buscaste, te dije que hablaríamos después.- Y con esto empezó avanzar conmigo a su lado marcando con nuestros cuerpos la máxima distancia permitida.- Y si, tienes razón me gustabas, en pasado. Pero a Scorpius Malfoy nadie le hace estas patéticas escenas.

-Que bien que tengas el ego bien elevadito Malfoy.- me aventure hablar unos metros más delante.- Pero lamento decirte que no eres superior a nadie.-

-Superior a ti. Seguro que si.-

-Nuestras notas son iguales. ¡Oh! Corrección, yo soy mejor en Transformaciones.- Dije fingiendo sorpresa.

-Pero yo soy más guapo.- respondió encogiéndose de hombros y avanzando unos pasos de mi.

Torcí el gesto y suspire al tiempo. Esto recién era el inicio de la semana más larga de mi vida.

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En la biblioteca ya nos esperaban 4 niños de once años.

-Soy Jenny- saludo una pequeña niña con un par de colitas en su cabello naranja.

-Y yo Janice- la otra niña que lucía exactamente igual a la primera a diferencia del cabello suelto se presento.

-Somos las hermanas Jones.- dijeron al mismo tiempo. - El es Sam Decken.- señalaron a otro niño tímidamente sentado en una esquina de la mesa de tez morena y ojos oscuros.- Y el es Dean Flick.- esta vez su manita se dirigió hacia un pequeño de cabello rizado y chispeantes ojos saltones que fijaban su atención únicamente a la puerta de la biblioteca.

Quede encantada con las pequeñas, me recordaron a las anécdotas que me relataban acerca de mis tíos Fred (Que en paz descanse) y George. Sonreí y cada una de las gemelas se acerco por un lado diferente y me plantaron al mismo tiempo un beso en cada mejilla y después hicieron lo mismo con Malfoy.

Scorpius por su parte tenía uno de sus prediseñados gestos de fastidio. Los niños en cambio saludaron con cierto recelo casi con miedo al rubio. Que sospechaba y de seguro había estado abusando de su puesto de prefecto otra vez.

-Que quieren.- hablo Malfoy con tono autoritario que lograba (si se podía aun mas) aumentar el temor a hablar de los alumnos.

-Tranquilízate Malfoy. No son tus hijos ni tus elfos para tratarles de ese modo.-

-Tenemos problemas en aritmancia.- dijeron en coro las gemelas.

-¡Y a mí que!- farfullo el slytherin.- ¿Les cuesta tomar un libro y estudiar?-

Le lance una de mis miradas asesinas.

-Podemos hablar un segundo- murmure entre dientes.

El se encogió de hombros y me siguió por una de las estanterías refunfuñando por lo bajo.

-¿Se puede saber qué diablos te pasa?- le reproche.

-Aunque no es de tu incumbencia, te lo diré si de ese modo me libro de tener estos encuentros a solas con tu persona.- dijo poniendo cara de desagrado.- Mi salida a Hogsmeade se arruino por completo por esta banda de mocosos.-

-Pero hoy no había salida a Hogsmeade... ¡Pensabas escaparte!- susurre con fuerza al razonar mejor.-Eres prefecto, no puedes estar haciendo eso...-

-No te incumbe.- me corto sin consideraciones el rubio. Ni bien terminó de decir eso y pego la vuelta con aspiración de concluir la conversación.

Esta vez no me iba a dejar con la palabra en la boca.

Le tome por el brazo obligándole a detenerse, pero el soltó bruscamente mi brazo como si tan solo el contacto de mi piel le quemase.

-No me toques.- silabeo sin siquiera mirarme.

Sentí por un momento como las lagrimas traicioneras intentaron amotinarse contra mí y desvié la vista esperando que él no se haya dado cuenta de que me afecto.

-Si quieres librarte lo más pronto de mí como yo de ti. Has bien las tareas que nos encomienden y sin chistar; ellos son niños indefensos e inocentes y no tienen porque aguantar tus malas caras ni gritos de lo que te pase en tu vida personal si tienes problemas o algo por el estilo.-

-A ti no te importa que pase en mi vida.- percibí cierta amargura en su voz puesto que no me daba la cara.

Sin esperar contestación alguna salió de inmediato de en medio de la estantería.

No podía creer lo que vi al salir.

Janice y Jenny estaban trepadas en las sillas y habían hecho una pirámide de libros con sus varitas mientras bajo las sillas de ellas ¡estaba Dean observando bajo sus faldas! El único que había permanecido en su sitio fue Sam que ocultaba su rostro con las manos agachado en la mesa.

-¡Flick, 15 puntos menos para Huflepuff!- exclame tratando de que la Sra. Pince no me escuchase.

A mis espaldas se escuchaba claramente a Malfoy destornillándose de la risa.- ¿Así que inocentes e indefensos Weasley?- se sostenía el estomago de tanto reír.

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Después de media hora ordenando (y tratando de que el imbécil de Malfoy deje de reírse) decidimos repartirnos dos niños a cada uno (¡Tampoco permitiría que me dejase todo el trabajo a mí!)

-Me quedo con Dean y con la cabeza de zanahoria.- señalo a los niños

-Malfoy, tampoco son muebles. Ellos escogerán con quien ir.-

-Vengan los que quieren aprender cosas relevantes conmigo.- solo la pequeña Jenny se movió a su lado y le tomo la mano. Scorpius tenía una cara de circunstancias al no saber qué hacer con una niña de once años prendida a él.

-¿Conmigo?- inquirí.

La otra gemela se acerco y se puso a mi lado. Dean se apresuro hacia mí y Sam sin más alternativa se movió con parsimonia hacia Scorpius.

Las horas pasaron rápido, me gustaba enseñar... ¡está bien! También me mataba la cara de Malfoy haciéndose nudo para tratar de explicar de manera entendible el factor de Kiloght a Jenny que evidentemente se hacia la inentendida solo para tener la atención del slytherin.

-¿Ya nos podemos ir?- pregunto con desgana el rubio evidentemente cansado.

-Si, pero primero voy a pedir unos libros de Encantamientos para empezar el ensayo que Fliwick nos envió hoy.-

-¡No puedo creer que aun tengas animo de hacer deberes cosa después de haber estado toda la tarde aquí!- exclamo sorprendido.

Le dedique una sonrisa ladeada.- ¿Que estábamos hablando sobre la superioridad?- le dije con sorna.

El torció el gesto el resoplo... esta vez había ganado yo.

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En la alcoba tuvimos otro, por decirlo así... "Tropiezo"

-Yo me voy a bañar primero y tu esperaras detrás del biombo.- ordene.

-No. Tu esperaras, las mujeres se demoran una eternidad y no está en mis planes envejecerme detrás de un estúpido biombo, esperando a que la insufrible sabelotodo de Weasley termine de lavar ese alambre de púas que tiene por cabello.- hablo arrastrando las palabras.

Fruncí el entrecejo. ¡Cómo es que este proyecto de hombre mal hecho tiene la facultad de sacarme de quicio!

-Metete rápido al baño... ¡Espera a que me coloque detrás del biombo. Aun no te quites la ropa!- chille señalando como descaradamente se quitaba la camisa frente a mí.

-Si me vieras desnudo morirías feliz Weasley.-El sonrió con suficiencia- Tienes una oportunidad envidiable.-

-Malfoy, si te viera desnudo probablemente moriría, ¡pero de risa! Y no tengo nada que envidiarle al montón chicas con neuronas en coma que se mueren por ti.-

Touchè.

Me coloque detrás del biombo y casi me quedo dormida esperando a que el susodicho rubio termine de bañarse, un olor varonil y fresco empezó a llenar aquel baño cerré mis ojos como un acto involuntario y...

-¿Por fin te moriste Weasley?- pregunto con sorna mirándome desde arriba.

Abrí los ojos de golpe y la imagen fue de algún modo, perturbadora. A continuación frente a mis ojos estaba plantado el slytherin con su cabello y cuerpo aun goteando agua solamente cubierto por una toalla, mi vista se paseo rápidamente desde su cuerpo bien formado a causa del quidditch hasta su rostro con una ceja enarcada y su típica sonrisa de "Decías Weasley"
Trate de desviar al de prisa mi rostro color tomate de la vergüenza.- ¿No conoces el pudor Malfoy? O acaso te regocijas en exhibirte por donde sea.- dije tratando que mi voz sonara convencida y menos nerviosa de lo que me sentía en ese instante.

-Pues tu mirada no decía lo mismo hace un momento.- afirmo triunfal.

-Bufé y me levante de un respingo empujándolo al pasar a su lado hacia la tina de baño.- ¡Tu no vayas a verme!- le advertí mientras él se empezaba a vestir detrás del biombo.

Salió un momento ya con un pantalón de seda negro vistiendo -Weasley, que te hace pensar que yo tendría el asqueroso gusto de querer verte desnuda a ti, Tu cuerpo ha de ser como aquellos libros que lees incesablemente: Seco, frígido y sin gracia.-

Era la segunda vez en el día. Y no lo quería soportar más. Esta vez el había ido demasiado lejos y una rebelde lagrima callo desde mis parpados humedeciendo mi mejilla. La limpie rápidamente esperando inútilmente a que el no la hubiese visto y me volteé- Ándate a la mierda Malfoy.- espete con voz carente de emoción. Me empecé a desvestir y mis lágrimas se mezclaron con la tibia agua al sumergirme totalmente para lavar mi cabello.

Este imbécil de Malfoy siempre lograba hacerme ver que las cosas podían ir peor y esto, esto era recién el inicio de la Peor semana más larga de toda mi vida.

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Hola y gracias a los que habéis llegado hasta aquí, eh vuelto con un capitulo especialmente largo justificando el tiempo de mi ausencia. Mi laptop ha resucitado! :D *Festeja y da brinquitos: D* Así que tratare de actualizar el prox cap en lo posible. Gracias a todas por los favoritos y las alertas, espero que este capitulo compense su espera y les guste. Agradecería los comentarios acerca de su opinion sobre el fic, o acerca de que porque nosotras no podemos tener a Scorpius parado frente a nosotras vistiendo solo una toalla jijiji xP en fin! Disfrutad del chapter y besos a tods! :*

Respuesta a los reviews en los últimos capítulos:

lizzie rodriguez: Me encanta que te haya gustado este comienzo del cap, a partir de aqui empieza a tomar forma ;) y si, hasta la fecha eh leído que Rose queda o en Gryffindor o en Ravenclaw, pero después de todo Snape siendo mestizo entro, por que no ella? :)

myflights: No sabes cuanto me animo tu rrvv con tu "awww" (si lo se, soy exagerada pero en fin n.n) Y si, Scorpius es un amor y actuo mal jum! Y ahi las consecuencias U.u aunque en este cap. Se paso a mi parecer con lo ultimo D:

LoveDamonSalvatore: Mas es por saber que opina la gente y si le va gustando que por chantajismo propiamente. Scorpius hizo lo que pudo para obtener la amistad de la niña castaña y ella lo desprecia, aunque no tanto despues de unos años ;) ojala y te guste este cap besos!

revoltosa 2.0: Eh aqui lo que sigue! Aunque como ves, lo menos que quiere Rose en estos momentos es estar mas pegada a nuestro rubio favorito xD jiji pro no le echo la culpa, este Malfoy cuando quiere ser odioso, lo es! espero y te guste este cap! :D nos leemos lueguito!

Maane deLaasa: He actualizado en cuanto eh podido, como ves la gente no se lo ha tomado tan bien, en especial el ultimo ligue de Scorpius jajaja xD espero que este capitulo sea de tu agrado y también espero tu review para saberlo xP jiji.. Bsitos!

SMagicRose: Holitaaa! Me alegra que te haya gustado, este capitulo esta algo pasivo pero es el comienzo de la semana, aunque a diferencia de Rose no creo que sea tan horrible despues jijiji ;)

RonLoveHermione: awwww! Gracias por tu review, cortito pero espeso, me encanta que haya encantado! xP ojala y este capitulo te guste :D

Besos a tods y muchas ranas de chocolate también! ^.^

Maik

La futura ingeniera con frustracion de escritora :P