*Austin & Ally no me pertenecen (si fuesen míos ellos Trish y Dez estarían casados y viviendo con Ally) Son propiedad de Disney y sus creadores.
~SongFic Auslly~
Lunes por la mañana Austin Moon se acababa de presentar en Good Morning America, luego de una breve entrevista y una desabrida presentación su manager Trish de la Rosa se acercó rápidamente con cara de enfado.
–Es la peor interpretación de Steal Your Heart que has hecho en tu vida. –Gruño Trish. –Y tus fabulosos pasos se quedaron en Miami por que hoy parecías un elefante enfermo intentando bailar.
–Queridísima Trish. –Murmuró Austin con cinismo, pasando un brazo sobre los hombros de su pequeña amiga. –Creo que ya te había dicho antes que no quería cantar esa canción que escribí pensando en Ally. ¿Conoces a Ally verdad? Ya sabes, es tu mejor amiga… Mi ex novia.
–Claro, claro. Sé muy bien quién es Ally. –Trish se separó de Austin. Y lo miró enojada. –Pero al parecer tú olvidas de todo el esfuerzo que ha hecho ella y todos nosotros para traerte aquí donde estás Austin.
–Pues ahora que lo pienso, el llegar aquí me ha separado de Ally. –Espetó Austin enfadado.
–Eres un tonto. –Se quejó Trish. –Un completo idiota. –Gruño antes de salir enfadada.
Austin se encogió de hombros se dirigió al camerino tomó sus cosas y ya estaba listo para marcharse a Miami, no se pensaba quedar un minuto más en New York.
De camino al hotel, la limusina de Austin Moon se encontraba en completo silencio. Dos ocupantes estaban enfadados y miraban por sus respectivas ventanas ignorándose mutuamente. El tercer ocupante estaba sentado justo en medio de los otros. La tensión estaba en aire y a él le asustaba un poco preguntar qué era lo que estaba pasando.
Cuando por fin llegaron al Hotel, Trish de la Rosa desapareció entre la multitud, con el ceño fruncido y dando empujones a su paso.
– ¿Que le hiciste a Trish? –Preguntó Dez preocupado.
–Nada. –Respondió Austin sin ganas. –Yo sólo… Estoy molesto Dez. –Admitió. –Quiero volver a Miami ahora mismo. –Suspiro.
Dez lo miró atentamente, sus expresivos ojos azules lo miraban pensativos.
–Amigo –dijo Dez muy serio. –Trish no tiene la culpa de tu ruptura con Ally…
–Ya lo sé. –Reconoció Austin en voz baja. –Pero estoy enojado, mucho… Estoy muy triste, me siento frustrado. Yo realmente creía que las cosas con Ally esta vez iban a funcionar. Todo me parecía tan perfecto y de pronto todo se perdió.
– ¿Y qué piensas hacer al respecto? –Preguntó Dez. Austin lo miró confundido. –Digo, eres Austin Moon, puedes hacer todo lo que te propongas. –Explicó rápidamente. –Sólo déjalo salir. –Dijo alzando sus manos al aire. –Quizá Ally se sienta igual que tú.
Lester Dawson negó con la cabeza, en un gesto preocupado, miró desconcertado la presentación de Austin Moon en televisión, en su opinión el chico parecía enfermo, estaba pálido, apenas sonreía y se notaba bastante distraído. Síntomas muy similares a los que su hija Ally había presentado durante la última semana. Apagó la televisión cuando su ángel apareció por las escaleras, luego de estar bastante tiempo en la sala de ensayos con una expresión pensativa en el rostro.
¡Por Dios! No podía estar arrepentida, ella había hecho lo correcto, liberar a Austin era lo mejor que había hecho en el último tiempo. Pero se sentía como si hubiese hecho todo mal. Ella, quién prácticamente lo había empujado a tomar ese avión, casi lo había obligado hacer una gira por New York… Es que no entendía, había momentos en los que Austin la desesperaba y la volvía loca... y ahora lo extrañaba demasiado y lo quería de regreso.
Es que a veces el rubio olvidaba que ella también tenía una carrera musical, quizá aún no era tan exitosa como la de él, pero para ella era importante de igual manera. A veces no podía evitar sentirse desplazada por las abrumadoras exigencias de Austin Moon, y ser su compositora y novia al mismo tiempo era agotador. Pero debía reconocer que le encantaba cuando podían disfrutar de un tiempo juntos, sin pensar en sus respectivas carreras, solo disfrutar de poder ser ellos mismos.
Lo extrañaba, a él y todas sus locuras… Suspiró profundamente. Intentó sonreír al notar la atenta mirada de su padre sobre ella.
– ¿Estás bien Angel? –Preguntó él con dulzura.
–Sí papá. Estoy Bien.
Después de tres horas de vuelo Austin miró su teléfono celular por enésima vez indeciso, luego miró a sus amigos, Trish y Dez que estaban discutiendo por quién llamaría al taxi. Volvió la vista a su celular y decidió guardarlo, no era el momento más oportuno. Sobre todo por que Trish había lanzado al pelirrojo por la cinta de recogida de equipaje y el pobre estaba a punto de desaparecer y perderse junto con los bolsos y maletas… La morena se reía con ganas mientras Austin corría por la cinta intentando rescatar a su amigo, que gritaba como un loco sin moverse, preso del pánico.
– ¡Esta cosa me va a comer! –Gritaba Dez, mientras la cinta se acercaba al final de su recorrido para volver a la sección de carga.
:D
Respiró profundamente, quizá ir al centro comercial no había sido la mejor idea del mundo. Pero no sabía qué hacer, y ya estaba cansado, debía terminar con esa situación cuanto antes. A paso decidido se dirigió a Sonic Boom, poco antes de entrar a la tienda divisó a la castaña tras el mostrador, con rostro ausente y con un libro en sus manos que evidentemente no estaba leyendo. El rubio llegó nervioso a la entrada de la tienda, pero Ally ni se enteró de su presencia, podrían estar asaltando la tienda y ella ni lo habría notado.
Austin la miró por unos instantes, "accidentalmente" olvidó su celular en la estantería junto a la entrada y luego de dio la vuelta retrocediendo. Regresaría más tarde, pensó sonriendo.
Ally se sentía confundida, había escuchado unos comentarios bastante desagradables sobre la actuación de Austin Moon en televisión. Y su amiga Trish la había llamado hace unas horas, para quejarse de que su rubio representado se estaba comportando como un idiota.
A lo lejos escuchó una música incesante, parecida a la melodía de "Not a Love Song", casi igual al tono que tenía Austin en su teléfono celular, pensó. Buscando el origen de ese sonido, se sorprendió al encontrar el mismísimo celular de Austin sobre un estante lleno de violines junto a la entrada.
El rubio esperaba impaciente que la castaña contestara la llamada. Pero ella miraba el aparato sonando en sus manos insegura ¿Debía contestar?
– ¿Austin? –Escuchó el rubio al otro lado de la línea. Su corazón se aceleró.
–Hola Ally. –Extrañaba el sonido de tu voz, pensó. – ¿Cómo estás? –Preguntó nervioso.
La castaña al otro lado de la línea telefónica, estaba igualmente nerviosa y desconcertada por el tono de voz del rubio, tan asustado, un tono triste y nervioso. Decidió ella, muy impropio en él. Pensó preocupada.
–Estoy Bien. –Mintió. De pronto escuchar la voz de Austin la hizo sentir débil. – ¿Y tú? ¿Me podrías explicar cómo es que llegó tu teléfono a la tienda?
–No estoy bien, Ally. –Admitió el rubio, ignorando la pregunta de la chica. –Me siento mal y… Te extraño Ally. –Dijo de pronto, sin poder contenerse.
–Austin. –Susurró ella sintiéndose culpable de dejarlo solo. –Yo también te extraño, porque ante todo eres mi amigo. Pero….
–No Ally, no puedo ser tu amigo. No quiero ser tu amigo. Tú tampoco quieres ser mi amiga. Lo sé. –Dijo muy seguro de sus palabras. – ¿Es que acaso soy el único que se siente mal por todo esto? –Ella guardo silencio sorprendida por su actitud. –No lo creo. –Aseveró él.
De repente mi teléfono suena
Con tu tono
Yo dudo pero atiendo de todas maneras
Suenas tan solo
Y me sorprendo al oírte decir
Tú recuerdas cuando nos besamos
Tú lo sigues sintiendo en tus labios
El tiempo en el que bailaste conmigo
Cuando no sonaba la música
Tú recuerdas las simples cosas
Hablamos hasta que lloramos
Dijiste que ese es tu mayor arrepentimiento
La única cosa que deseabas olvidar
Es decir adiós
Decir adiós
Adiós.
Minutos después de acabar la llamada, un atractivo chico rubio atravesó la puerta de entrada de Sonic Boom con un pequeño ramo de flores en las manos ¿No se suponía que él estaba en New York? Se preguntó Ally. Aun así, la castaña no pudo evitar lanzarse en sus brazos y abrazarlo con todas sus fuerzas. Austin la levanto y la hizo girar en el aire, después la deposito lentamente en el suelo al tiempo que asaltaba sus labios apasionadamente, quizá debería ir con más calma pensó el rubio intentado apartarse un poco, pero se sorprendió cuando la castaña lo tomó por el cuello y lo siguió besando ansiosa.
La cabeza le daba vueltas cuando se separaron para tomar aire.
–Ally te quiero preguntar algo. –Dijo Austin incómodo, ella lo miró expectante. – ¿Me podrías explicar por qué Terminamos?
–Por qué creí que así sería más fácil para ti. –Respondió ella y él la miró confundido. –Tú no querías ir a Nueva York. –Explicó Ally. –Yo no te podía acompañar, Trish estaba enfadada por tu actitud y me dijo que hiciera todo lo posible para convencerte.
– ¿Trish te pidió que terminaras conmigo?
–No, claro que no Austin. –Aseguró la chica, abrazándolo. –Yo lo decidí, porque tú no querías dejarme aquí. Pensé que si terminábamos tu podrías hacer tus giras con más libertad, sin pensar en regresar pronto porque tu novia se quedó en casa. Y tú sabes que estoy trabajando en mi propio disco, no me puedes exigir que te acompañe a todos lados, sabes que no puedo. –Dijo mirándolo a los ojos.
–Lo siento… -Murmuró él. –No sabía que te estaba presionando tanto.
–Debemos adaptarnos a esta situación Austin, quiero que tengas muchas giras y seas exitoso en todo el mundo. Pero para lograrlo a veces hay que hacer pequeños sacrificios. –Dijo Ally con dulzura.
–Está bien. Pero hay una cosa que te quiero pedir. –Dijo abrazándola con fuerza. –Nunca vuelvas a decirme Adiós. –Susurró en su oído.
~Fin~
Holas!
Sip, lo sé. Tardé un montón en actualizar... Lo siento. Pero en la Universidad me explotan, me siento como una esclava a la que le dan con el látigo... Uff... Y por otro lado estaba sin internet (Fue Horrrible :'( Horrible) Pero aquí está.
Espero sea de su agrado. Quiero agradecer todos sus reviews, enserio muchas gracias!
Quizá a futuro me anime a escribir una historia más larga... Pero por ahora me conformo con leer las historias de alguien más.
Algún día nos volveremos a leer... Bye! 3
Militha93
