Disculpen la tardanza en actualizar, es solo que como estoy empezando mi ultimo año de universidad andi vuelta loca con tareas y de mas y tambien con los preparativos de mi boda, a siq ue ando con la cabeza lios.

Les agradezco a todas el apoyo que me dan con los reviews, como dicen por hay alimentan las ganas de seguir adelante.

Espero poder actualizar una vez por semana por como les digo la universidad y las cosas de la boda detienen algo pero no lo abandonare.

Asi que a lo que vamos, disfruten de este nuevo Cap.

- EL TRATO-


Disclarimer:

Personajes afortunadamente de J. K. Rowling (por que si no los inventa ella quien mas)

Historia inspirada en los libros de Charlaine Harris


Me desperté tarde al día siguiente, ya que no tenía ida al trabajo en el ministerio. Me acurruque bajo las colchas de la cama estirando todo mi cuerpo para despabilarme, fui recordando los sucesos de la noche anterior poco a poco y me percate que Draco no estaba en cama. Siendo asi me levante de la cama y me dirigí hasta su habitación y no estaba ahí.

Me dirigí hacia la cocina y pude ver que la bandeja que use para lavarle los pies a Draco ya no estaba en el suelo, estaba ya en el lavatrastos, y en la mesa estaba el desayuno ya servido.

Sobre la mesa había dos platos servidos con pan francés, fresas, kiwi y piña de acompañante. En medio de la mesa había una jarra con zumo de naranja natural, a lado de él se encontraba uno de los viejos floreros de mamá con unas hermosas lilas adornando la mesa. – a parecer a Draco no se le ah olvidado por completo su magia-

- Hola Hermione- dijo tras mi espalda

- Ho.. hola Draco, ¿Qué es todo esto?- le pregunte un poco asustada por el a verme hablado tras mi espalda

- Oh eso – señalando la pesa con su mano izquierda – es solo un agradecimiento.

- Pero como…

- No preguntes como se sobre cocina que la verdad no lo recuerdo.- comento soltando una ligera carcajada.- pero por favor siéntate.

Se dirigió hacia la silla de cabecera y la estiro, él hizo un gesto con la mano derecha y haciendo reverencia para poder sentarme en ella. Me senté en la silla y él me puso una servilleta sobre mis piernas y me sirvió poco de zumo de naranja.

Todo esto me recordó a como era Ron conmigo cuando éramos novios y vivíamos juntos en su departamento. Me entristeció tanto que unas cuantas lágrimas traicioneras salieron de mis ojos. No podía permitir que Draco viera mi vulnerabilidad ante este acto asi que me limpie cuidadosamente las lágrimas.

- Estas bien Hermione?- pregunto.

- Sí, estoy bien gracias – conteste sin sentido.- gracias por el desayuno, ¿Desde cuándo cocinas?, yo me imaginaba que tu nunca harías nada y menos cocinar.

- Sinceramente, no sabría decirte a ciencia cierta cómo es que se cocinar, solo llegue a la cocina, abrí el refrigerador y empecé a preparar.

- Esta m-m-muy bu-e-eno – tenía un pedazo de pan francés dentro de la boca- te juro Draco que nunca me hubiera imaginado que TU cocinaras y mucho menos tan bien.

- Muchas gracias, ¿quieres un poco de zumo?

- Si por favor- me sirvió una cantidad considerable del zumo de naranja- Gracias

Terminamos de desayunar y empecé a recoger las cosas de la mesa cuando escucho que tocan a la puerta, en ese instante Draco y yo nos volteamos a ver y le pedí por favor que se fuera a esconder ya que no sabíamos a que nos ateníamos en esos momentos.

Fui rápidamente a mi habitación y cogí mi varita y fui hasta la puerta, volví a escuchar que tocaban de nuevo la puerta, al momento de preguntar me di cuenta que era Luna.

- Herms, ábreme rápido que me estoy congelando por favor.

Abrí la puerta y rápidamente entro Luna directo a la sala.

- Hola Herms, no crees que está muy frio aquí dentro de tu casa.- y lanzando un hechizo directo a la chimenea la encendió.- asi está mejor.

- Hola Luna, ¿Como estas? Hace mucho que no te veía, ¿Se te ofrece algo?- le preguntaba rápidamente ya que tenía miedo que descubriera que estaba Draco en casa y se que si se entera me linchara.

- Cálmate Hermione, solo vine a saludarte y a venirte a invitar un café en el Callejón Diagon.- me observo pensativa y arrugando el entrecejo pregunto- es acaso que estas o-cu–pa-da Hermy?-

Hizo la pregunta y yo me tense de mas, empezarón a sudarme las manos y a enrollar uno de mis mechones suelto en mi hombro.

- ?Yo con alguien?, no Luna, ¿Qué te hace pensar esa barbaridad?

- Primero porque hay en el brazo de tu sillón hay uno curiosos y llamativos calzoncitos color verde esmeralda. Segundo, se que odias el Verde y tercero y más importante, son de hombre a no ser que le tires por oros lados o sean mas cómodos que los de mujer.

Rápidamente dirigí mi mirada hacia el sillón y pude darme cuenta que hay donde decía Luna y pude percatarme que era cierto lo que decía el Idiota de Draco había dejado sus malditos calzoncillos en el brazo del sillón y yo fui mas idiota por no haberme dado cuenta de ello.

- Este mmm son de Ron, si eso es son de Ron.

- Si Hermione, si me vas a engañar a mí a la Lunática. Pero bueno como tu digas, entonces quieres ir a tomar un café?

- Emm, muy bien solo dame 15 minutos en lo que me arreglo. Toma asiento – le señale la sala- no tardo- le dije cogiendo rápidamente entre mis manos los calzoncillos de Draco.

Fui rápidamente al cuarto donde estaba Draco y lo encontré sentado a la orilla de su cama. Alzo el rostro y me observo con aire preocupado. Nunca podría haberme imaginado que Draco Malfoy el heredero de toda la fortuna Malfoy, el Rey de Slytherin fuese a estar en mi casa de Londres muggle. Si esto me lo hubieran dicho me hubiera reído hasta que me doliera el abdomen de tal barbaridad. Pero como leí una vez "no digas de esta agua no eh de beber".

- Draco saldré por un par de horas, no salgas de casa, estaré de regreso para un poco después de la comida.

- No quiero que te vayas, tengo mucho miedo.

- No te pasara nada Draco eres un buen mago, mas viéndolo bien no tienes varita. Creo que te iré a comprar una por el momento.

- No Hermione, ¿Y si vuelven por mi?

- No vendrá nadie por ti, ya que la casa está protegida con el Hechizo fidelius, asi que si sales no podrás entrar de nuevo.

- ¿Estás segura de ello?

- Tan segura como cuando éramos niños te odiaba con todos mis fuerzas.

- Odiaba, ¿es acaso que ya no?- pregunto suspicazmente.

- Puede decirse que fueron tantos años sin verte que ya se me había olvidado.

- A muy bien, siento mucho si te hice mal en el pasado, no se cuales pudieron ser las causas no lo que te hice pero perdón de ante mano, amigos- estiro la mano hacia mí.

- Muy bien amigo mío- y le cogí la mano y se la estreche.- pero ahora si me arreglare, llegare más tarde cuídate. Puedes leer o ver algunas películas, están en mi recamara están en un estante.

Me fui directo a mi recamara, y me bañe rápidamente, me coloque unos mallones morados con un blusón de color negro de cuello alto y mangas largas, me puse unas botas largas color negro y me recogí en cabello en una trenza.

Salí rápidamente de mi recamara y me encontré con Luna en la sala, nos dirigimos hacia la puerta cogí mi abrigo y salimos.

Ya en el callejón Diagon, entramos a una pequeña cafetería que acababan de abrir. Yo pedí un café negro irlandés y luna un espumoso capuchino de caramelo.

- Ahora si Hermy, podrás decirme con quien pasaste la noche.

- Luna no pase la noche con nadie, todavía está muy reciente con lo de Ron, y no podría meterme con otro hombre a casi dos meses de haber terminado, eso es intachable en mí.

- ¿Todavía lo amas?

- ¿A quién a Ron?, o claro que sí lo amo demasiado pero me duele muchísimo que él me alla engañado de esa manera por más de 3 años de relación, y más conociendo como es ella, ya ha pasado más del mes desde que se fue y nada que regresa, me prometió que vendría a verme antes de marcharse hacia Paris con su adorada Brown. Y es fecha que no ha ido a la casa.- se me llenaron los ojos de lagrimas, trataba de no cerrarlos para que ninguna lagrima traicionera saliera de ellos.

- ¿Y no le has preguntado a Harry o a Ginny sobre él?

- A Harry le pregunte hace como 3 semanas y me dijo que no había recibido nada del, y había enviado una carta al hotel donde se iba a hospedar y le dijeron que lo había dejado dos días antes.

- ¿No estará con Brown ya viviendo en Paris?

- La verdad no sé, y me duele y me da un coraje el solo imaginarlos juntos abrazados y durmiendo juntos en la misma cama. Hay veces que deseo encontrarme a un hombre que realmente me valore y no que solo me alla querido 6 meses y me haya puesto el cuerno por 3 años.

- Yo en tu lugar también estaría igual de enojada y todo lo que quieras, pero Hermy, ya paso el tiempo y él te engaño. Afróntalo, no te merecía, da Gracias a Morgana que se ah ido de tu vida.

Llego en ese momento la orden y acerque a mis labios el caliente café. Me estremecí un poco por el cálido liquido que cruzaba por todo mi cuerpo. Coloque de nuevo la tasa sobre la mesita donde estábamos sentadas Luna y yo.

La cafetería era un tanto anticuada, ya que por todas partes colgaban objetos antiguos desde lentes de los años 20 hasta los discos de acetato. Se me hacía muy raro que dentro de la cafetería tuvieran cosas muggles. Luna y yo estábamos sentadas en una de las mesitas de la cafetería luna estaba sentada en un banquito sin respaldo y yo en un cómodo y elegante sillón individual, en medio de nostras se encontraba una exquisita mesa de te color caoba con detalles en dorado.

El lugar era encantador y muy cómodo y reconfortante para esos tiempos de frio.

- Y dime Luna, ya intentaste algo con el apuesto y competencia mía en inteligencia de Theodore Nott.- luna se puso tan roja que parecía que hubiera pasado tanto tiempo bajo el sol sin ponerse protección.

- Este, emm, no nada no eh hablado nada con él, y ni se te ocurra leer mi mente Hermione Granger. Maldigo el día que ese hechizo haya fallado. Bueno lo maldigo en parte porque es muy útil en parte.

- No te apures yo también hay días que maldigo ese desliz y apuro en conjurar ese hechizo, pero volviendo al tema actual, porque te pones tan roja cuando digo Theodore Nott, si no es nada tuyo por el momento. Oh es que me ocultas algo Lunita, sabes que puedo averiguarlo- lo dije señalando mi cabeza.

- Ni te atrevas, mira que hora es, es tardísimo- dijo viendo su muñeca sin ningún reloj aparente en el- tengo que irme- saco un par de galeones y se levanto de su sillón- yo invito Adiós Hermy, te quiero.

Dicho eso, se fue rápidamente de la cafetería, se me hizo un poco raro, pero sabiendo que es Luna lo pase por algo. Termine mi café sin apuro y me levante de mi sillón para dirigirme hacia la puerta de la cafetería. Salí y me quede en medio de la acera observando un lado a otro sin saber a dónde dirigirme primero asi que opte con dirigirme a Londres muggle para comprarle ropa a Draco y la varita me esperare para ver que decide Pansy.

Estando ya en las tiendas en el Centro de Londres muggle, entre a cuanta tienda pude y encontré unos cuantos cambio a Draco. Unos jeans azules, 3 pares de camisas de algodón, color negro, ya que me imagine que ese sería un buen color para él, con eso que cada vez que lo veía estaba de negro asi que opte por el negro. Y un paquete de trusas- espero haberles atinado a la talla- un par de zapatos y un saco de lana ¾.

Me dirigí a la casa inserte la llave en la cerradura y quite al instante los hechizos que tenia anti intrusos. Ingrese a la casa y deposite las cosas en la sala, y opte por quitarme mi abrigo y cerrar la puerta con llave.

Me dirigí hacia la cocina y abrí la puerta del refrigerador y me percate que tendré que hacer el mandado ya que no había suficiente comida. – Draco- le grite y no sucedió nada, volví a grita y volvió haber puro silencio, me preocupe mucho asi que me dirigí hacia la habitación de él para ver si se encontraba dormido pero no fue asi y empecé a sugestionarme yo sola a que si lo habían encontrado, se habrá salido de la casa y asi hasta que a lo lejos escuche un ligero ruido desde mi habitación.

Me dirigí a ella abrí un poco mi puerta y pude ver que hay estaba dormido sobre mi cama con la televisión prendida con una película finalizada, saque la película y vi que era la de Fantasma de la opera. Me acerque a la televisión para apagarla y acto seguido fui hacia la cama y pude contemplar al ángel que se encontraba dormido sobre ella. Era algo que nunca en mi vida me hubiera imaginado. Estaba acostado con la espalda sobre las almohadas y la cabeza ladeada y le corría un hilito de saliva por la comisura izquierda, se veía tan adorable. - Hermione no deberías tener esos pensamientos – me reprendí yo sola.

Me le quede mirando un rato mas y me sorprendí al ver que mi mano derecha se dirigía hacia su mejilla y empezaba acariciarla dulcemente. Él emitió un ligero sonido y se voltio completamente quedando en posición fetal. Retire rápidamente mi mano y me quede contemplándolo más rápido, ya que no podía creer que mi mayor enemigo estuviera dormido sobre mi cama en mi casa de Londres muggle.

- Draco - le dije lentamente, pero no despertó – Draco, despierta ya llegue – le dije nuevamente un poco más fuerte. Y fue ahí que abrió sus ojos y me miraron directamente a mis ojos y esbozo una cálida y sincera sonrisa.

- Hola Hermione, ¿Cómo te fue?- empezó a enderezarse y quedo sentado sobre la cama con los pies unidos- Perdón por haberme quedado dormido en tu cuarto pero me llamo mucho la atención ese aparato con personas dentro y me quede aquí, se acabaron de ver esas personas y vi que tenias unos extraños espejos con agujero en medio y vi la maquina –me contaba las cosas mientras se desperezaba y se rascaba un poco la cabeza - para no hacerla larga no sé como puse la imagen y aparecieron nuevas personas dentro de la caja.

- Esa caja como el dices tú es una televisión, los espejos son dvd's o mejor dicho películas y la maquina es donde se reproducen. te entretuvo la película, esa es una de mis preferidas.

- Tanto que me quede dormido cuando la secuestra el hombre con la máscara.

- Mmm, veo que no son de tu gusto veré después que te puedo conseguir. – por que dije eso si ya se va air con sus amigos – bueno Draco tus amigos llegaran pronto. En tu habitación te deje una par de jeans, camisas y zapatos.

- ¿Amigos?

- Pues si ellos se pueden decir amigos, si tus amigos ya no tardaran en venir por ti.- le dije rápidamente sin detenerme – Pansy vendrá por ti y no sé quien más podría venir con ella. Pero por lo general es ella.

- ¿Quién es Pansy? Siento que no me gustara para nada esa persona.

La conversación estaba agarrando otro rumbo y yo no era la indicada de decir y saber si Pansy era o no su amante, porque novia no lo es, si no estuviera en el profeta a cada rato. Le conté hasta lo que pude, su mundo en los negocios y varias cosas de las que era fiable decirle, pero la verdad es que no lo conocía lo bastante bien para informarle completamente todo.

- No sabes muchas cosas sobre quién soy y lo que hago verdad.- me observo detenidamente.

- Solo se de ti por medio del profeta, nos dejamos de ver desde que salimos del colegio y no somos tan buenos amigos que digamos, con decirte que una vez te golpee en la nariz.

- ¿Me golpeaste una vez en la nariz? ¿Tan malo fui contigo en el colegio?-me pregunto en un tono de preocupación.

- Malo que digamos malo, no pero eras de las personas más sofocantes y odiosas que pude haber conocido y como esa vez me hartaste más de la cuenta pues te solté un puñetazo directo a la nariz.

- Lo siento tanto si te hice algo en todos esos años, no sé cómo pude ser un patán enfrente de alguien tan hermosa como tú.

Me dije a mi misma que no creyera en ninguna de sus palabras ya que pronto se iría, recobraría la memoria y me odiaría igual o más de lo que me odiaba por haber permanecido más de 24 horas a mi lado y en mi casa rodeado de objetos muggle. Para ser sincera extraño al antiguo Draco que me peleaba con él a cada vez que me lo topaba o competíamos en la clase de pociones por conseguir las mejores notas. Al menos con el antiguo Draco sabía a que atenerme con este nuevo Draco es completamente Draco en mi rama de peleas con los Malfoy. Asignatura extra agregada en el colegio.

Oí que tocaban a la puerta.

- Espérame aquí no salgas por favor, más bien mejor vete a tu habitación y cámbiate de ropa y mientras no te hable no salgas, por favor.- se le veía preocupado y se dirigió hacia su habitación, como un niño castigado. Me dirigí a la sala y me preocupe un segundo ms en darme cuenta si recogí la ropa de la noche anterior. Cruce la sala completa en dirección de la puerta, esperando no llevarme otra sorpresa como la de la mañana.

-. ¿Quién es? – pregunte, acercando mi ojo a la mirilla de la puerta.

- Ya estamos aquí Granger, abre rápido que nos estamos congelando.

Empecé a girar el pomo, me detuve, y recordé que como demonios sabían donde vivía si no les había enviado mi dirección.

- ¿Cómo es que supieron mi dirección, si yo en ningún momento se las envié?

- Granger eso es lo de menos, asi que abre rápidamente la maldita puerta o la abriré a la fuerza tu sabes.

La abrí lentamente y pude ver a Pansy con el cabello negro y liso, es blanca como un pétalo de magnolia. Aparte de eso, parece una joven común y corriente que trabaja media jornada como maestra en un kínder.

Aunque dudo completamente que alguien quisiera dejar a sus niños a su cargo. Nunca le eh visto nada extraordinario, pero ella presume ser mejor que cualquier mago, es muy directa, es la reina de las mentiras y no tiene pelos en la lengua, común en las serpientes. Estoy segura de que si hubiera participado en la guerra a favor de los mortifagos, se vería obligada a actuar de alguna forma horrorosa para su propio bienestar, lo haría sin perder el sueño al día siguiente por el remordimiento. Parece un estar muy bien en el puesto que Draco le haya puesto ya que ella es muy ambiciosa.

Zabini es harina de otro costal, es el mejor amigo de Draco, su mano derecha en cualquier cosa. Pero aun asi no confió absolutamente él y nunca me eh sentido cómoda a lado de él. Es una persona que a simple vista es inofensiva, pero una vez conociéndolo es todo lo contrario, es la persona más grosero que se puede conocer – en el sentido que no tiene respeto por una persona que lleve falda y un par de tetas bien puestas – Zabini iba con un traje completamente negro con una corbata morado uva que contrastaba con su traje. Pansy iba vestida con un esponjoso jersey color rojo y unos pantalones entallados color blanco.

Llame a Draco y entro lentamente a la sala. Se le veía desconfiado y preocupado.

- Draqin – dijo Pansy al verle. Su voz delato una sensación de alivio - ¿te encuentras bien? Esta sangre sucia no te hizo nada – la volteé a ver con ojos de odio y ella miraba a Draco ansiosa.

- Amo – le dijo Zabini, siendo que imagine que era una manera de saludarse entre ellos.

Intente no interpretar de ninguna otra manera lo que estaba viendo u oyendo, pero se supone que los distintos tipos de saludos que se daban era una manera entre ellos tres.

Draco estaba desconcertado.

- Los conozco- dijo, intentando que sonara más como una afirmación que como una pregunta.

Los otros dos intercambiaron miradas.

- Trabajamos contigo – dijo Pansy – siempre hemos estado juntos desde que tenemos memoria.

Me dispuse a abandonar la sala, segura de que querían hablar sobre temas secretos. Y si algo no quería saber, era precisamente cosas de ellos.

- No te vayas, por favor- me pidió Draco. Hablo con voz asustada. Me quede paralizada y mire detrás de mí. Pansy y Zabini me miraban por encima del hombro de Draco y no digamos que era una mirada amigable. Pansy me miraba con odio y Zabini parecía estar divirtiéndose con todo lo sucedido.

Intente no mirarlos directamente a los ojos, para asi irme con la conciencia tranquila, pero la verdad no funciono. Draco no quería quedarse a solas con ellos dos. Pues bien, maldita sea. Me dirigí hacia el lado de Draco. Fulminando con la mirada a Pansy.

- Como puedes pedirle a esta asquero….

No logro terminar, su adjetivo favorito hacia mí porque Draco la acorralo contra la pared y le puso su mano derecha sobre su cuello haciendo un poco de presión, la mirada de Pansy hacia esa reacción fue igual a la que tome yo o menor a ella. Ella le sostenía las mas manos de él con las suyas intentando separarlas de su cuello.

- ¿Dra-co-o-o, que e-e-st-a-as ha-ci-en-do? – pregunto Pansy toda asustada.

- En tu vida vuelvas a decirle de esa forma a Hermione, ¿entendiste?- dijo Draco haciendo un poco mas de presión en el cuello de ella.

- Amigo ya déjala, compréndela esta celosa- le dijo Zabini posando su mano derecha sobre el brazo derecho de Draco para disminuir la presión.

Draco la empezó a soltar poco a poco pero no le quitaba la mirada de encima, como calculando alguna mala jugada de esa mujer.

- En primera no estoy celosa – lo dijo dirigiendo su mirada a Zabini sobándose su cuello- y en segunda como puedes defender a esta san… a esta, Draco.

- Primera la defiendo porque me encontró – lo dijo levantando su dedo índice de la mano izquierda- y segundo – levantando el siguiente dedo- no te conozco asi que mientras yo esté a cuidado de ella nadie le habla mal a Hermione, ¿Entendiste?

Pansy asintió con la cabeza aun sobándose el cuello.

- Muy bien – dije yo – como vamos arreglar este ligero asunto que me adjudique por estas últimas 24 horas y como bien saben nos somos amigos desde la infancia para que sean bienvenidos a mi hogar.

- Primero que nada – dijo Zabini – buenas noches, se que está mal educada amiga nuestra no te las dará pero yo sí preciosa- dijo esto y miro como Draco lo asesinaba con la mirada- no te preocupes Draco no es mi estilo meterme con amigas de mis amigos, solo cuando hay permiso del amigo – dijo alzando rápidamente las cejas en dirección de mía como coqueteándome.- primero que nada queríamos pedirte un favor que sabemos no podrás decir que no aunque nos cueste.

- Que intentas decirme con que no podre decir que no. Me están pidiendo que tenga aquí a Draco hasta que se sepa que le paso.

- Exactamente es eso lo que te queremos pedir.- continuo Zabini, Pansy estaba tan enojada que estaba roja, que me hizo recordar a cierta familia de pelirrojos- Nosotros no podemos llevarlo a ninguna de nuestras mansiones y menos a la de él ya que hay serán los primeros lugares en buscarlo y a la empresa menos.

- ¿Pero a que se refieren a que lo están buscando?

- Zabini se refiere a que hemos encontrado carteles por todo el callejón Diagon, y en cada taberna de Hogsmeade – dijo Pansy interrumpiendo a su compañero- diciendo "SE BUSCA" "Ha visto a Draco Malfoy" y en la explicación dice que lo han secuestrado y que nosotros sus amigos estamos ansiosos por tener noticias de él. La recompensa que dan es de cincuenta mil galeones de oro.

No procese rápidamente la información ya que hoy en la mañana estuve en el callejón Diagon y no vi nada al respecto.

- Asi que esperan que con estos carteles la gente empiece a buscarlo y lo entreguen supuestamente a ustedes.

- Exactamente sabelotodo, se nota que no haz perdido ese insufrible don – dijo Pansy con un tono de odio en su voz.

- Pues si no lo eh perdido, para tu lamentable información, pero volviendo al tema inicial esperan que yo me quede con Draco. ¿Y como piensan que mantendré sus gustos lujosos y todas esas comodidades que él está acostumbrado?

- Ese no es problema – dijo Zabini- nosotros nos encargaremos de todo. Nuestra comunicación será por medio de la chimenea ya que las lechuzas las pueden rastrar y averiguar dónde está y no queremos correr el riego.

- Me opongo rotundamente, no voy a poner mi trasero en peligro por salvar el pellejo a mi enemigo número uno, perdón Draco pero es cierto – le dije volteándolo a ver, ya que giro rápidamente su cabeza para verme y tenía una expresión de asombro por lo que acaba de decir.

- Pues Granger no tienes otra opción ya que tú fuiste quien lo encontró, y queramos o no eres alguien de fiar- dijo Pansy - aunque nos cueste decirlo asi es.

Mire sorprendía a Pansy por las palabras que me acaba de decir. Ya que si veía que es lo que tenía que elegir entre sus intereses de amigos a ser mi amiga personal… en mi cabeza no podía caber tal imaginación de se quedara a dormir en mi casa para cuidar a Draco y pegarnos una muy buena desvelada contándonos nuestros mayores secretos y haciéndonos trenzas una a la otra, eso sí que era para locura mayor.

- ¿A que va todo esto?- pregunto Draco. Su voz sonaba mucho muy fuerte- Explíquenmelo… Zabini

Paso prácticamente un minuto en el que la situación estuvo pendiendo de un hilo. Zabini se volvió hacia Draco y debió de sentirse un poco aliviado por que él estuviera bien.

- Fuiste atacado por los mortifagos que escaparon de la guerra, algo pasó o les hiciste para que te lanzaran un obliviate. Asi es que pensamos que es mejor que te quedes aquí con Granger, le pasaremos tus gastos y acoplaremos donde te quedes a tus gustos de la mansión.

- ¿Mortifago? ¿Gustos?, soy rico- pregunto con tono de indignación.

- ¿Que si eres rico?- dijo Zabini en un tono burlon-, hermano eres unos de los hombres más ricos en el mundo mágico. Y sobre los mortifagos, son la peor gente que puedas encontrar hoy en día sobre la faz de la tierra mágica y mucho más los que lograron escapar de las rejas de Azkaban. Y por alguna u otra razón te quieren a ti y como tus amigos no te pondremos en peligro- prosiguió Zabini.

- Gracias chicos por meterme en toda esta mierda, ahora que hare con él, si lo encuentran será mi culpa y si no se lo llevan tendré que lidiar con él. Todos muy buenos puntos a mi favor. - Les dije sarcásticamente y volteando los ojos.

Muy despacio y con cautela me dirigí hacia el sofá y me senté muy despacio como pensando que en cualquier momento los tres que estaban a mis espaldas comenzaran reírse y me dijera que era una broma. El que me alla sentado no enfrió para nada la situación. Después de un momentos de dudas, Draco se sentó en el suelo y acomodo su cabeza sobre mis rodillas. Pansy estaba que se le salían los ojos de las cuencas, ya que no aprobaba para nada esta situación forzada y sin planear .Zabini solo contemplaba la escena con brillo en los ojos. La atmosfera se tenso más de lo que ya estaba, esperando a que se destensara pero parecía que segundo a segundo se tensaba cada vez más, sentía las miradas taladrantes de Pansy en mi nuca. Quería que se fueran todos. Quería dormirme, soñar y despertar al día siguiente como si nada hubiera pasado en las últimas 24 horas.

- Tenemos que… planear bien toda esta situación- dijo Pansy a tono forzado y como si le dolieran cada palabra dicha como dagas clavas en la boca.

- Primero que nada quiero saber cómo es que Draco se involucro con estos mortifago.

- Hace unas cuantas semanas nos enteramos que un grupo de mortifagos estaba rondando por el mundo mágico- explico Zabini- nos lo dijo una muy buena fuente, pero no queríamos creer hasta no investigar personalmente. Para nosotros no parecía una amenaza tan grande.

- Hasta que un día logramos localizar la guarida donde se escondía como unos 6 mortifagos- continuos Pansy-, estábamos decididos en atacar pero preferimos avisar al ministerio. Pero como bien sabemos los del ministerio no nos tiene tanta fe a los Exmortifagos realmente retirados y, bueno tú ya sabes- asentí con la cabeza- . Draco se enfureció tanto que un día sin decir nada desapareció y no sabíamos nada de él hasta que nos mandaste esa sorpresiva carta diciendo que te lo habías encontrado y con pérdida de memoria.

- Nos imaginamos que quieren vengarse de que él sí pudo reintegrarse en la sociedad mágica y ellos no. Pero la verdad no sabemos cuál podría ser la verdadera causa de esta venganza o desafortunado encuentro de Draco y ellos.

- Ellos quieren dinero como cualquiera, y como no lo tienen a quien más se lo podrían pedir, nadie mas y nadie menos que el rico y empresario Draco Lucius Malfoy

- Quiero que le den dinero a cambio de que me proteja.- dijo Draco rápidamente y alzando la cabeza de mi rodillas, todos nos quedamos mirándolo directamente sorprendidos.- tanto dicen que soy rico quiero que le paguen por protegerme.

- Pero Draco te daremos cualquier comodidad aquí, ella solo te está ofreciendo esta… casa si se le puede llamar asi.- dijo Pansy rápidamente

- Será muy su casa, pero está corriendo riesgo por mi culpa asi que le darán el dinero que sea necesario.

- Draco no es necesario- dije rápidamente- gano bien en ministerio y podría mantenernos a los dos.

Volvió a dirigir su cabeza hacia mis rodillas y me acariciaba mi pantorrilla con la yema de sus dedos.

- Oh Granger que bueno que mencionas ese punto, tendrás que dejar de trabajar hasta momento indefinido. Me dijo Zabini totalmente despreocupado.

- Eso sí que no, necesito trabajar. No puedo dejar mi trabajo asi de un dos por tres.

Eso último que me dijeron era inaudito, no podía aceptarlo. Estaban volviendo loca, quería sacarlos a patadas a los tres e mi casa y quedarme con mi vida sin aventuras nuevamente. El solo imaginar que tengo que lidiar nuevamente con mortifagos, me hacia tener la piel chinita.

- Olvidando ese estúpido punto que me acabas de decir Zabini, por que como bien sabemos no lo dejare. ¿Cómo es que Draco termino corriendo por las calles de Londres muggle sin ropa y descalzo?- pregunte para dar por finalizada esa absurda discusión sobre mi empleo.

Hubo mucho intercambio de miradas entre los amigos de Draco. Baje la vista para verlo de nuevo, parecía tan interesado en la respuesta como nosotros. Su mano estaba rodeando mi tobillo. Me sentía como su salvavidas.

- Ya te contamos lo que sabemos Granger- dijo Zabini- , él se fue muy enojado ya que el ministerio no quiso hacer nada, y el quiso hacer las cosas por su propia mano, y mira en lo que termino, perdiendo la memoria por un obliviate.

- ¿Y por que no hablan con el ministerio sobre este ataque?

- Porque el ministerio pensara que estamos volviendo a unirnos a ellos. O cosas por el estilo, ya sabes cómo son no perdonan a ningún Ex mortifago salido de las fijas.

- Los del ministerio esos- dijo Draco- me odian tanto como para imaginar que estamos volviendo a unirnos a esos mortifagos.

- No te odian a ti, si no a tus antecedentes familiares, y tú apellido.- comento Zabini- Asi que en pocas palabras si te odian tanto como para imaginar que estas volviendo a unirte a ellos.

Draco parecía avergonzado por las cosas que se estaba enterando últimamente. Nunca se imagino se una persona mala, odiada y con un apellido manchado por generaciones pasadas a la de él.

- Draco no recuerdas absolutamente nada, cariño- hablo Pansy y Draco la volteo a ver con cara de pocos amigos.

- Creo que está más que claro que no se nada. Supe mi nombre por ella- dijo señalándome con la mirada- me encontró y me lo dijo, si no fuera por ella seguiría en el bosque perdido todavía.

- Alargue mi mano para acariciarle su espesa cabellera rubia que le caía elegantemente por la frente.

Draco parecía tan confuso y enojado que se veía como apretaba de vez en cuando mi tobillo.

- Solo recuerdo a partir del momento en que corría por la carretera, en la oscuridad y con demasiado frio. – dijo- hasta que me encontraste Hermione, tengo un vacio muy fuerte aquí- señalando su cabeza con el índice derecho.

Explicado asi parecía aterrador.

- Esto no nos da nada para con que iniciar.- dije- no puedo creer que todo esto alla sucedido solo en un par de horas.

Se produjo un pequeño silencio, durante el cual Zabini dijo.

- Granger no te apures por tu cuidado, dudo mucho que los mortifagos puedan asociarte a ti y a Draco juntos, ya ves la ligera reputación que tenía el trió dorado con los Malfoy.

- Dudo que alguien los haya visto anoche, cuando lo recogiste y mas por que fue en el mundo muggle- completo Pansy.

- Que pasara si alguien intenta obtener la recompensa que esta dicha en los carteles de "SE BUSCA"- dije mecánicamente y con sueño.

- Estaremos rastreando cualquier anomalía en estos próximos días de eso no se apuren –dijo Zabini con un ligero bostezo- de eso me encargare personalmente.

- Lo que si hay que estar al pendiente es de que empezaran a formar de nuevo grupos de ataque, empezar a investigar si están reclutando nuevamente, especialmente a metamorfos y hombres lobos.- le sugerí a Zabini.

- Muy bien empezare las averiguaciones sobre eso. Tienes mucha razón Granger si ya atacaron a uno empezaran lo ataque a los demás que desertaron de las filas.- dijo Zabini cambiando su peso de un pie a otro. Le iba a sugerir que se sentaran pero preferí que se quedaran de pie ya que no son tan bienvenidos a mi casa y más por la situación en la que me estaban metiendo.

La mirada de Pansy con la de Zabini. Estaban intercambiando ideas y eso no me gustaba, odiaba como se comunicaban entre ellos con la pura mirada y lo podía saber por que tenía ligeros flash de sus pensamientos. Draco era la causa de todo eso y tenía que empezar actuar antes de que fuera demasiado tarde.

Pansy se volvió hacia mí.

- Asi que esta definitivo, Draco tiene que quedarse aquí. Ya que el trasladarlo sería muy peligroso para todos en este momento. Sin él de por medio podremos tomar las medidas necesarias para encontrar a esto malditos bastardos.

Draco miro rápidamente a Pansy y se levanto lentamente para quedar enfrente de los tres.

- Pansy, Zabini esta idea es absurda como creen que podre protegerlo yo sola y sin ayuda. Mi casa podrá estar en el mundo muggle y podrá tener cuan conjuro me sepa sobre la protección, pero bien sabemos los mortifagos saben magia negra muy avanzada, y en eso mw tiene un poco en desventaja- les solté todo rápidamente.

Pansy y Zabini me miraron con la misma expresión de la perplejidad, como con la pregunta impresa en sus frentes "¿Y ahora a que viene todo eso, eres una de las mejores brujas?" a la mierda con la mejor bruja, me interesa más mi vida y primero salvo mi trasero a cualquier otro. ¿o no?.

- Como había dicho antes- dijo Draco ignorándome completamente- merece que le paguen por su cuidado a mí.

Se produjo como lo que es un silencio tan tenso que si pasa un poco de viento se rompería.

Me quede mirándolo boquiabierta si creer en la situación en la que me había metido.

Zabini y Pansy asintieron mecánicamente.

- Muy bien pero como bien sabemos no puede ser de tu cuenta de gringotts me encargare yo de pagarle- dijo Zabini- serán diez mil.

- Veinticinco mil- dijo Draco

- Draco por favor déjalo asi- le dije muy apenada.

- Veinte mil- repuso Zabini.

- Treinta mil- dijo finalmente Draco.

- Trato hecho- finalizo Zabini

- Mañana nos encargaremos de todo el proceso de búsqueda.


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Hasta la proxima.

Antes de aprender a meditar tienes que aprender a no dar portazos. - Monje Budista

AYSEL VERI