Hola queridas y queridos lectos si es que los hay. disculpen la tardanza y la ccalidad de este capitulo. espero y les guste. y si no pues lo siento mucho.

Lamento mucho la tardanza pero el tiempo se agota y no te das cuenta de ellos.

Espero y les guste

Disclaimer: Personajes de J.K Rowling, Idea de la trama es de Charlaine Harris.

Disfruten.


- Cómo ha podido suceder? – le pregunte al fuego cuando todos se hubieran ido.

Todos, excepto mi enemigo del alma Draco Malfoy al que supuestamente debo cuidar y proteger, y tirar mi trabajo a la basura por él. Ya que antes de irse Pansy se giro antes de entrar en la chimenea y me dijo – Oh inventas una enfermedad en tu trabajo o renuncias , pero de dejar a Draco solo ni se te ocurra, obtendrás más de lo que ganaras en 6 meses de trabajo en el mugroso ministerio- entro a la chimenea junto a Zabini y desaparecieron.

No me dieron más opciones de la cual escoger, sentada enfrente de la chimenea, viendo como se consumían la leña por el fuego, asi que lance una pequeña chispa a la chimenea ya empezó a brillas a todo su esplendor ya que necesitaba hacer a un lado todos los problemas que había acarreado en las últimas 24 horas gracias a mi enemigo del alma.

Por el rabillo del ojo vi un pie muy grande y descalzo. Draco se había sentado a mi lado en la alfombra.

- Disculpa por haberte metido en este problema Hermione. Sé que eres muy valiente, más bien lo intuyo no lo sé, pero prometo no causarte problemas fuera de los que ya tienes encima. Sé que tienes miedo al igual que yo- dijo esto Draco tan acertado que me di cuenta que en realidad comenzaba a tener nuevamente miedo.

- ¿Cómo te sientes con todo esto?- jamás en mi vida le hubiera preguntado esto al Draco original, pero seguía comportándose de una forma tan diferente; tal vez ya no estaba tan aturdido como al principio si con un poco de miedo pero más tranquilo, pero continuaba con rasgos muy distintos al Draco habitual.- me refiero a que te ven como un paquete que han guardado en un cajón, y que se cajón soy yo.

- Me alegro en cierto punto de que me teman hasta el punto de tener que preocuparse por mí.

- Ya - dije amablemente. Ya que no era la respuesta que hubiera querido escuchar.

- En condiciones normales debo de ser una persona muy respetada y aterradora. ¿o será que inspiro lealtad a través de mis buenas obras y mis modales amables?

Reí por lo más bajo que pude.

- Ya me parecía a mí que no.

- Eres una persona por asi decirlo normal,- lo dije para reconfortarlo en parte, pero viéndolo bien él no es de las personas que necesitan que lo reconforten, pero queriendo o no esta bajo mi responsabilidad - pero con un padre, mejor dicho con una familia fuera de serie- no pude aguantarme las ganas de decirle eso de su familia.-

- ¿Cómo que fuera de serie?

- Como te lo explico?, tu fue un poco menos habitual al resto del mundo mágico.

No sabía ciertamente como decírselo pero como es ya mi responsabilidad debería de empezar a explicarle poco a poco como era su familia en el pasado. Ya que pasare 24/7 (24 horas 7 días a la semana) pues necesitaba un poco de atención a alguien que ha perdido completamente la memoria. Desgraciadamente me pagaran por los cuidados que le daré, asi que tendré que mentirle al ministerio no se que cosa para que me manden mi trabajo a casa. Cogí la vieja manta con cuadros rojos. Naranjas y amarillos, que había quedado en el respaldo del sofá, y le tape las piernas y pies, porque pensaba que debía de tener frio. Me deje caer ligeramente sobre sus piernas.

- Es realmente horrenda – observo Draco a manta cogiendo un pedazo de la esquina.

- Eso mismo decía mi mama cuando venia por acá- me coloque boca arriba sobre sus piernas para verlo mejor- me la regalo Ron.

- ¿Dónde está ese tal Ron?

- Tengo entendido que en Perú

- ¿Te dijo que se iba?

- Si

- ¿Tengo que asumir que tu relación con él ha decaído?

Era una forma agradable de decirlo

- Ya no nos vemos. Y empieza a ser una situación permanente.- dije sin alterar mi tono de voz.

Me levante de sus piernas y me acosté boca abajo en la alfombra con mi cabeza apoyada en mis manos, él también se tumbo boca abajo y se apoyó sobre los codos para seguir hablando. Lo sentía cada vez más cerca de mí, y en cierto modo me sentía cómoda, pero no quise decirle nada para que se apartara. Se volvió para cubrirnos a los dos con la manta.

- Cuéntame cosas sobre él- me propuso inesperadamente.

- Conoces a Ron- le dije – estudiábamos en el colegio juntos. Imagino que no puedes recordarlo, pero Ron… bueno, él es agradable y tranquilo, y demasiado protector junto con otro de mis amigos, y es en parte testarudo, ya que varias cosas no le entrar en la cabeza.- jamás en mi vida me habría imaginado haciendo una recopilación de mi relación con Ron enfrente de Draco.

- ¿Te quiere?

Suspire, y mis ojos se llenaron de lagrimas, como solía suceder cuando pensaba en Ron; era una llorona irreversible.

- Él me decía que si.- murmure deprimida- pero luego entro en contacto una ex novia de él, una vieja lagartona y se largo con ella, en mejor explicación fueron amantes por el tiempo en que yo anduve con él, y en los 4 años que estuvimos juntos nunca me di cuenta, él empezó con ella un año después de andar juntos.- mire de reojo a Draco, levantando las cejas para dar énfasis a mi palabras, y vi que estaba fascinado- simplemente me lo arrebato de las manos y yo de estúpida nunca me di cuenta de ello, y ahora no sabemos donde esta, ya que no se ha comunicado en las de 3 semanas.

- ¿Perdón?

- Si no hemos sabido nada de él desde que se fue a Perú, lo último que supe es que después de su viaje se iría a Francia con esa perra, pero que vendría antes para terminar nuestra conversación pendiente y eso no ha sucedido. Tengo miedo de que lo hayan secuestrado como la última vez, ya que es cliente frecuente de los mortifagos.

- ¿Qué lo secuestraron? ¿y que paso?

Aquello era un tanto divertido como hablar con Luna. Pero con él es mucho diferente ya que nunca me hubiera imaginado que estuviera interesado en la vida de Ron.

- Pues tenía una misión en la que él era el jefe por asi decirlo. Pero el ataque salió mal y a él fue al que capturaron y lo torturaron de la manera más vil que podría existir, ya que combinaron la tortura mágica y la muggle- Draco abrió los ojos como platos - ¿te imaginas? El tipo de tortura que debió recibir – Draco movió la cabeza de lado a lado con incredulidad-. Bueno, da igual, el punto es que fui yo a buscarlo personalmente ya que los del ministerio no hacia absolutamente nada – Draco asintió- encontré pistas en un bar de mala muerte en el callejón Knocturn y pude averiguar que lo escondían en una casucha en una colina cerca de un pueblo de Francia. Gracias a mi valentía y mis conocimientos logre salvarlo, pero salí muy mal parada.

- ¿Qué paso?

- Me clavaron una daga, lo creas o no. Nunca te vas a imaginar que un mortifago pueda tener entre sus manos una daga muggle.

- ¿Te ha quedado cicatriz?

- Si, aunque… - y me callé

Hizo una ademan con la mano indicando que continuara.

- ¿Qué?

Por suerte mía lograron llegar a ayudarme.

- ¿Y quién te ayudo?

- Este Emm… tu. No sé a que ibas hay pero me encontraste tirada y le pediste a unos de tus amigos o ayudantes no sé que me sacaran de allí y que me llevaran a San Mungo junto con Ron y después de ahí ya no supe nada más. Hasta hoy. Asi que como antes te había dicho que llevaba años de no verte pues no es cierto, te vi hace mas de 5 meses pero fue casi como un sueño.

- Asi que pudiste salvar a Ron

- Si gracias a tu intervención inmediata, pero si, le salve el culo al muy desgraciado. – me puse boca arriba y lo miré. Era una suerte tener a alguien con quien hablar. Me subí la camiseta y me puse ligeramente de costado para que pudiera ver la cicatriz. Se quedo impresionado. Tocó la zona más brillante con la punta del dedo y movió la cabeza.

Volví a poner la camiseta en su sitio.

- Y que les paso a los mortifagos que te hicieron esto?

- Pues no se que paso después de que perdí el conocimiento pero supe que 3 de los mortifagos que aturdí fueron capturados, dos desaparecieron y a uno lo mate, al que me ataco con la daga.

Draco me miro fijamente. Me resultaba imposible interpretar su expresión.

- ¿Habías matado antes a alguien?

- ¡Por su supuesto que no!- respondí indignada- ni cuándo fue la guerra mágica mate a alguien, solo aturdia o petrificaba pero nunca al grado de matar.

- Asi es que nunca ha asesinado a nadie. ¿Y que sentiste al momento de asesinar aquel hombre?

- La verdad al principio como que sentí una liberación pero viéndolo bien eso no es lo mío. Pero no me arrepiento porque mi vida estaba en juego.

- Pero si eres una leona, los leones matan por sobrevivir no tienes por que sentirte mal por tus actos- dijo el ligeramente y me sorprendió tanto que me dijera de que soy una leona.

- No sé cómo diablos sabes de que soy una leona, pero la misión del león es ser valiente no atacar a la primera presa que se nos presenta bueno si a la primera pero la acechamos primero, no atacamos a lo pendejo. Sabes que no sé cómo dar un término acertado para justificar mi acto. Pero tienes razón es cierto sentido- le dije bajando la mirada hacia la chimenea.

- Pero lo que si se, es que eres una leona muy hermosa. Se me antoja que yo sea el león y tu el antílope para poderte acariciar son la menor delicadeza.

La situación estaba empezando a tornarse un poco sombría. Me sentía como un antílope a punto de ser atacado… por un león que era un pervertido.

Me sentía más a gusto cuidando a una víctima aterrorizada.

- Draco- dije con mucha cautela- ya sabes que aquí eres por decirlo un invitado, a la fuerza pero un invitado. Y necesito que siempre seas sincero conmigo y te pido respeto.

- ¿he dicho algo que te haya incomodado?- estaba o aparentaba estar realmente arrepentido, sus ojos grises transmitían sinceridad y miedo. – lo siento solo quería continuar con tu pensamiento. .

Me acosté hacia media noche, dejando a Draco absorto con mis dvd´s de la primera película de "El señor de los anillos." (Realmente no me gusta el señor de los anillos pero fue un regalo de Harry hace como 3 años, riéndome que no sabía que libro regalarme ya que prácticamente tengo todos.) Draco se moría de la risa con los estilo de magia que utilizaban en ella y se los seres extraños que aparecían en ella. El escucharlo reírse me daba el consuelo de saber que había alguien en mi casa.

Tarde un poco más de lo habitual para conciliar el sueño, porque no podía dejar de pensar en todo lo sucedido a lo largo del día. Draco estaba, en cierto sentido, acogido al programa de protección a testigos, de cómo lo maneja la policía para cuidar a un testigo importante. Nadie en el mundo excepto sus dos compinches y yo, sabían donde se encontraba el dueño de la mayor empresa de ingredientes de pociones del mundo mágico.

Estaba metiéndose en mi cama.

No me apetecía abrir los ojos y ponerme a pelear con él. Estaba justo en aquel momento especial que hay entre la vigilia y el sueño. Cuando la noche anterior se había metido en la cama, Draco tenía tanto miedo que había despertado mi instinto maternal y por eso de tenerlo acostado a mi lado ya no me parecía tan neutral.

- ¿Tienes frio? – murmure, viendo que se acurrucaba contra mi cuerpo.

- Hmmm- susurro. Yo estaba tendida boca arriba, tan a gusto que ni se me paso por la cabeza moverme. Él se había puesto de lado con cara hacia a mí y me había pasado el brazo por la cintura. Pero no se movió ni un centímetro más y se relajó por completo. Después de un momento de tensión, también conseguí relajarme y me quede profundamente dormida.

Lo siguiente que recuerdo es que era de día y sonaba el teléfono (ya que como vivo en el mundo muggle, es por eso que tengo uno). Gire mi rostro y encontré a un Draco dormido apaciblemente de lado hacia la puerta de baño. No quise despertarlo ya que no sabía cómo era él si lo levantaban tan temprano en la mañana.

Fui directo al teléfono y conteste.

- Si ¿bueno?

- Hermione, hija. ¿Como estas?

- Ma-ma. Hola, bien, bien. ¿Como estas tu mamá?

- Muy bien hija, perdón por despertarte tan temprano, pero te tengo una gran sorpresa.

- ¿Cuál mamá? – le conteste con tanta desgana que no me imagine lo que me fuera a decir más adelante.

- Te iremos a visitar hija.

Al momento en que escuche "visitar" mis alertas cerebrales se encendieron y comprendí la bronca en la que me metería si se enteran mis papas que estoy solapando a un ex mortifago en mi casa.

- Este, que alegría mamá, pero ¿cuándo va a ser eso? – dije sin poder ocultar mi miedo en mi tono de voz.

- En una semana mi niña. No te alegra, siento que no lo es.

- Si claro que me alegra mama, pero saldré de viaje dentro de 3 días – no me gustaba mentirle a mis padres pero la situación lo ameritaba- y no sabría cuando regrese, ya que en por tiempo indefinido. Ya sabes como son los del ministerio.

- Pero mi amor, no puedes cancelar tu viaje, tu padre y yo estamos entusiasmados en verte.

- Y a que se debe su visita. ¿Ya se cansaron de Australia?

- Por supuesto que no, solo que te extrañamos demasiado, ya que no nos hablado en los últimos días y nos hemos estado preocupados por ti. ¿Estás bien?

El considerar que tienes a un hombre de 1.90 m. acostado en la cama, con solo la parte baja de su pijama. Que no recuerda absolutamente nada y para rematar el caso, es mi peor enemigo de la infancia. Viéndolo de esa manera, si estoy absolutamente bien.

- Estoy excelentemente bien mama, solo que he tenido demasiado trabajo y eh estado organizando ese viaje que te digo.

- ¿Pero a donde iras hija?- presentía que mama no me creía, ya que para suerte o desgracia de ella, sabia distinguir una verdad de una mentira.

- Este eeem, iré aaa… aaa… New York mamá, sé que es muy lejos pero tengo que ir al ministerio de alla para ver unos pergaminos y que no está permitido enviármelos. Es por eso.

- No estoy muy convencida hija, pero está bien. Solo ten cuidado, y hablamos mas seguido te extraño mucho.

- Si mamá, está bien yo les hablare más seguido. Cuídense los quiero.

Una vez que colgué el teléfono la lechuza de Harry estaba en el alfeizar de mi ventana picoteando el cristal. Al momento en que la abrí, vi que tenia atado su pata una nota. Se la quiete y le algo de comer y empecé a leer la nota. Me sorprendí tanto, ya que no creía el contenido de ella.

Hola Hermione.

Perdón por enviarte tan temprano a Hedwig, pero es algo que no puede esperar más tiempo y como me involucra a mi te involucra a ti. Como bien sabemos Ron no se ha comunicado, pero el realmente por el momento no me preocupa. La que si me preocupa es Luna, no hemos sabido nada de ella desde hoy en la mañana que vino a ver a Ginny, que solo era una visita rápida, que mas tarde regresaría.

Ginny se quedo preocupada por su visita fugaz que fue a casa de Luna y le sorprendió ver que la puerta está abierta y adentro no había nadie y todas sus cosas está en su lugar. La buscamos por todos sus lugares concurridos (los que conocemos) y Ginny se quedo en su casa apara esperarla, pero ella nunca llego. Solo Ginny alcanzo a ver a dos personas que se asomaban por la ventanita de la cocina. No logro identificarlos y no supo si eran hombres o mujeres.

Solo quisiera saber si tú la has visto, nos está preocupando este asunto.

Repórtate lo más pronto posible.

H.P.

Rápidamente me dirigí hacia mi pequeño escritorio de caoba en la biblioteca de la casa y cogí un pedazo de pergamino y le respondí, diciéndole que si ayer vi a Luna en la mañana pero que repentinamente se tenía que ir y que después de eso ya no supe mas de ella.

Fui rápidamente a la cocina y le ate el pergamino en la patita a Hedwig y salió volando y se perdió entre las nubes londinenses. Me preocupaba mucho el que Luna no apareciera, ya que aun sabiendo que era media extraña, era muy cuidadosa y atenta a lo que le rodea, y el dejar abierta la puerta de su casa y no aparecer en toda la noche me apuraba.

Regrese la biblioteca y me senté frente a mi delicado escritorio estilo secretaire de color chocolate y con grabados muy antiguos en las orillas. Era de mi abuelo, me contaba historias de cómo en ese escritorio escribía las más hermosas cartas de amor que le daba a mi abuela.

Recordando mí pasado se me salió una traicionera lágrima, pero me reprendí yo misma ya que Luna en ese momento era primordial. Cogí otro pedazo de pergamino, escribir en él, la selle y fui directo hacia donde tenía a Luca mi lechuza. Y le pedí que fuera a la dirección de la persona con quien probablemente pudiera estar.

Me fui directo al baño para ducharme y asi poder despabilarme y pensar más claramente. Me bañe rápidamente, por si la nota había ya llegado a cas ay asi poder ir a avisarle personalmente a Harry y Ginny que no se preocuparan. Me vestí con unos jeans azul marino y una blusa de cuello alto color rojo, me recogí el cabello en una trenza. Saliendo de mí habitación vi que Draco seguía profundamente dormido, y lo admire ya que no se levantaba con el más fuerte de los sonidos que hubiera fuera de la casa. Me fui hacia la cocina y me prepare un café bien cargado, gire para ver el reloj y eran apenas las 9:30 de la mañana y me sorprendí al ver que en tan poco tiempo había recibido dos noticias desalentadoras.

Decidí que podían existir varias posibilidades.

La primera y mi favorita aun que no lo crean. En algún lugar de Londres mágico se encontró con su príncipe azul, y olvido por completo regresar a su casa a asegurarla como siempre lo hace y está disfrutando del mejor sexo de su vida. (si a un que no lo crean Luna, le gusta tanto el sexo, como a mi leer libros de la sección prohibida del colegio) si a alguien se le dijera que a Luna le gusta el sexo un poco más que a cualquiera, la gente se reiría ya que no se imaginarían a la inocente, despistada y excéntrica Luna teniendo sexo desenfrenado.

Segunda encontró un lugar tan mágico con los seres que solo ella puede imaginarse como los blibbers maravillosos, los Snorkack de cuerno arrugado, Hadas blancas, entre otras creaturas que solo ella puede ver. Le fascino tanto este lugar que no se percato que ya era hora de regresar a casa.

Un repiqueteo en la orilla de la silla de mi mesa me saco de mis pensamientos y vi que hay esta Luca avisándome de su llegada. Fui directamente hacia el i me levanto la patita para que pudiera coger el pergamino.

Empecé rápidamente a leer y me decepciono tanto que ya no sabía que otra cosa hacer y pensar.

Hola Granger.

Me extraña que me hayas mandado a mí una nota con ese tipo de contenido. Lamento decirte que no Luna no está conmigo llevo días sin verla.

A que viene tanto apuro por encontrarla debe de estar en una de sus esporádicas excursiones.

Pero en todo caso de que no sea asi, tenme al corriente de todo, al igual que yo lo estaré contigo.

Queda en ti.

Theodore Nott.

Me entristeció tanto leer esa carta, ya que tenía esperanzas de que Luna pudiera haber estado con él. Fui rápidamente a coger mi abrigo y a escribirle una nota a Draco de que saldría por un tiempo ya que no sabía cuánto podría tardar, que procuraría llegar temprano ya que se había presentado una emergencia.

La deje encima de la mesa y me dirigí hacia la chimenea, entre en ella y fui directo a Grimmauld Place.

Una vez estando en la sala principal de Grimmauld Place pude escuchar a lo lejos como un bebe lloraba a lo lejos. Me quite el abrigo y lo deje encima del bullido sofá rojo que estaba de espaldas a la ventana y empecé a subir las escaleras para llegar a la primera puerta del primer piso. Ahí se encontraban Ginny y Harry tratando de calmar a su segundo hijo Albus.

- Hermione ¿Qué haces aquí?- pregunto Ginny

- Nada solo vine a verlos y a ver si sabían algo de Luna.

- No hemos sabido nada, y me preocupa ella no es asi. Le deje una nota en su casa y es para que ya em haya respondido.

- Si yo le mande un mensaje a Theo, pensando que pudiera estar con él, pero em dice que no la ah visto en días.

- Theo, Theodore Nott, ¿por que Luna debería de estar con él?- pregunto Harry al momento en que volteaba a vernos a la par a Ginny y a mí.

- Querido, después te cuento esa parte de Theo. Ahorita lo importante es saber dónde está. Ya que me preocupa.

- ¿Y si se encontró uno de esos lugares mágicos nuevos y se quedo hay? Theo me dijo que era muy capaz de irse de excursión y no avisar.

- Sigo insistiendo ¿Por qué Nott sabe mucho de Luna?

- Querido Luna y él se han estado viendo un tiempo atrás pero no han formalizado nada aun, no te preocupes nostras la estamos cuidando. A-a-a-ah no replicas con que él es un Slytherin y cosas de esas. Ya pasaron muchos años desde que salimos de Hogwarts. La gente cambia cariño. Hay esta Malfoy, ¿no se regenero del lado oscuro?

Se me hizo un nudo en la garganta al escuchar esa aclaración. Si supieran la verdad es que realmente se ha regenerado.

- Hermy ¿estás bien?- me pregunto Ginny

- Si estoy muy bien, entonces que haremos. Quedarnos de brazos cruzados.

- Es mejor esperar un poco de más tiempo, como dice Nott capaz y si se fue de excursión y no aviso.- completo Harry

- Bueno está bien, ¿cuánto tiempo esperaremos, 3 días o más?

- Yo digo que con 3 días está bien, enviare a alguien a que este vigilando la casa de Luna por si hay alguna anomalía con esta situación. Tú no te preocupes Hermione, ella estará bien ya lo veras.- me respondió Harry muy consoladoramente. No es que me preocupe con facilidad, pero tenía un mal presentimiento con esta situación.

Saliendo de casa de Harry y Ginny fui directo a casa de Luna ya que no estaba a gusto sin saber nada de ella.

Al momento de llegar a su casa, aparentemente estaba todo bien tal y como lo dijo Ginny hace un rato. Entre a la casa de Luna con cuidado y pude ver que todo estaba en su lugar. Aparentemente nada faltaba, pero algo en mi decía que si faltaba algo. Subí las escaleras de caracol y entre a la primera habitación que encontré y era su estudio de arte, donde había un centenar de diversos cuadros, con rostros de nosotros, animales y creaturas extrañas, pero lo que más me sorprendió fue ver un cuadros de una persona mitad humano mitad pantera. Hace muchos años atrás había leído que había existido hace varios siglos pero que se extinguieron, o desaparecieron del mundo mágico y ahora se encontrar escondidos en el mundo muggle.

Me extraño tanto ver ese cuadro ya que estaba puesto en el estribo y sin terminar y el rostro parecía de un hombre sumamente puesto. La curva de su mandíbula finamente marcada y con una sonrisa que hechizaba a cualquiera y llena de sensualidad, su cabello más negro que el carbón, unos ojos negros, atrevidos una delicada nariz que encajaba ala perfección con el delicado rostro de aquel hombre pintado en el cuadro. Su cuerpo por lo que se podía apreciar era espléndidamente proporcionado y de poderosos músculos. No sabría como respondería mi cuerpo si lo viera delante de mí a tan semejante ser.

Me intrigaba totalmente el que esa persona son nombre estuviera en el estudio de mi amiga. Pudiera ser que se alla ido con él a una de esas excursiones extrañas o en uno de los mayores casos y más preocupantes de que la hallan secuestrado.

Salí del salón de mi amiga y me dirigí hacia la puerta de la casa para irme hacia la mía. Le deje otra nota por si acaso regresaba esa noche que me mandara una nota, o que fuera a mi casa a la hora que fuera necesaria.

Al momento de llegar a casa pude ver la puerta de mi casa semi abierta y eso me preocupo bastante, ya que yo la había cerrado y nadie podía entrar a no ser que fuera alguien de mis amigos. Entren a la casa con varita en mano y vi que todo estaba apagado menos la luz de la cocina, y pude distingir la silueta de Harry sentado en una de las sillas. Me preocupe tanto de que se alla dado cuenta de la presencia de Draco asi que fui directo a la cocina.

- Hola Harry ¿Qué haces aquí?- le dije sin intentar ocultar mi tono de voz.

- Hola Hermione solo vine para darte una noticia que no te gustara para nada.

- Solo dame 5 minutos en lo que dejo mis cosas en mi recamara no tardo, espérame.

Salí corriendo hacia mi habitación y vi que Draco estaba saliendo de la ducha, con solo la toalla tapando la parte baja de su cuerpo. Sentí un extraño calor subiendo por mi cuerpo, pero lo aparte ya que tenia mayores prioridades en este preciso momento

- Draco te pido que no salgas y hagas el mas mínimo ruido, hay alguien aquí y no debe saber que estas aquí.

- Que ha pasado, te siento extraña.

- No lo sé, tu quédate aquí

Salí rápidamente de cuarto y fui hacia la cocina nuevamente.

- Ahora si Harry dime que paso.

- Me acaba de llegar esta nota a mi oficina. Después de que te fueras le dije a Ginny que tenía que ir por unos pergaminos al ministerio y a arreglar eso de que fuera alguien a cuidar de casa de luna y me encontré con esto en la parte superior de mi escritorio.- me tendió un pedazo de pergamino lo cogí y al momento de terminar de leerlo se me escapo de las manos y cayo lentamenta al suelo de la cocina.

"Tenemos a Luna Lovegood"


Muchas gracias a tods lectores.

Aysel veri

QUIEN CREE EN LA PERFECCIÓN ES UN SOÑADOR
QUIEN AMA CON EL CORAZÓN ES UN IMBÉCIL
QUIEN SE JACTA DE AVENTURERO ES UN POBRE LOCO
QUIEN CREE EN LA VIDA ETERNA ES UN ENFERMO
QUIEN DISFRUTA CADA MINUTO DE SU VIDA ES UN DIOS..

Los reviews alimentan el alma.