Capítulo 1: Me caso
Habían pasado varios años y Ángel y Cordy ya no vivían juntos, Cordy había conocido a un chico llamado Matt, estaba enamorada y decidió que era hora de marcharse de casa de Ángel y dejar de incordiarle. Después de despedirse de Connor se marchó de allí llevándose la alegría de la casa.
Era una noche calurosa y Ángel tenia la ventana abierta para que entrase el viento en su salón, con un vaso con sangre se sentó en el sofá frente a la televisión, Connor ya estaba dormido e iba a empezar un programa que siempre veía con Cordelia, se sentó cogió el mando y encendió la tele. Miró el teléfono y cuando salieron los anuncios el teléfono empezó a sonar. Se movió para cogerlo, era Cordelia.
- Hola grandullón.
- Cordy, me alegro de escucharte, estaba viendo nuestro programa de la tele.
- ¿El de las preguntas?
- Si, ese mismo. – Dijo Ángel riendo.
- Te llamaba para ver como estabais que esta tarde no he podido llamarte al trabajo, he estado de compras.
- Lo imaginaba.
- Hecho de menos que me acompañes. – Dijo con voz de niña chica.
- No creo que a Matt le hiciese mucha gracia. Por cierto ¿que te has comprado?
- Un camisón de tirantes
- Wow, seguro que estas preciosa. – Antes de que Cordelia pueda responder un hombre pasa por detrás de ella y entra en la habitación.
- Ángel te tengo que dejar ¿vale? Mañana te llamo y te cuento todo lo del caso que estoy levando ahora.
- Ok Cordy estaré pendiente de tu llamada. Que descanses guapa, buenas noches
- Buenas noches grandullón, descansa y dale besitos a Connor de mi parte.
- Lo haré, adiós Cordy. – Tras esto cuelga el teléfono y se tumba en el sofá tomándose el vaso que se había preparado mientras veía la televisión.
A la mañana siguiente están Ángel y Connor en la mesa de la cocina haciendo los deberes de Connor mientras Ángel leía el periódico.
- ¿No deberías haber hecho eso antes? – Pregunta Ángel sin levantar la vista del periódico.
- Es que se me había olvidado por completo. – En realidad se había pasado la noche chateando por el Messenger con su nueva chica. Esperaba que Cordy le ayudase a hacerlo y no pensó que estaría ahora así.
- Si tu lo dices… ¿Quieres que te haga algo para desayunar? – Dijo Ángel levantándose de la silla y dejando la taza de sangre en el fregadero.
- Vale. – Dijo Connor sin levantar la vista de los folios. Tenía mucha prisa por terminar.
Cuando Ángel estaba haciéndole unos gofres para desayunar se abre la puerta de la entrada y entra Cordelia muy enfadada. Va directa a la nevera a por algo de beber, iba con un chándal puesto.
- Cordy ¿qué ocurre? – Le pregunta Ángel sin obtener respuesta acercándose a la mesa.
- Anda mira una spice girl deportiva. – Dijo riéndose mientras su padre le daba una torta en la cabeza.
- Ey, que duele. – Sin darle mas importancia Ángel se acerca a Cordelia que se había sentado en la mesa.
- ¿Has discutido con Matt? – Le pregunta masajeándola los hombros.
- Si, pero no quiero hablar ahora de eso estoy demasiado cabreada. Connor observa a Cordy despacio.
- A lo mejor si me ayudas a hacer esto te olvides del tema. – Ángel le mira con cara de querer matarle, pero Cordy le mira y empieza a reírse.
- Me alegro de haber venido a veros, a ver déjame ver que es lo que llevas retrasado. – Connor le deja los apuntes y el libro y pasa la mañana ayudándole.
Más tarde después de haber cenado mientras recogen la mesa Cordy le cuenta a Ángel el caso que estaba tratando de llevar.
- Había estado más de tres meses poniéndome al día, la defensa de los otros son Wolfram y Hart, yo quería ese caso pero por culpa de los de correos no me llegó el paquete a tiempo y no pude hacer la presentación.
- Que asco, lo siento Cordy. Se que era muy importante para ti darles una paliza a esos cabrones. – Le apoyó Ángel mientras acababa de recoger.
- Gracias, eso es lo que quería oír. – Dijo mientras le ayudaba. Cordy se recogió el pelo en una coleta, volvía a tenerlo largo y oscuro como a Ángel le gustaba. – Necesitaba que alguien viera el trabajo que había hecho, esa maldita firma no nos deja de joder ni después de haber terminado con todo el tema de los demonios. – Cordy se sentó en el sofá mientras terminaba.
- ¿Y porque discutiste con Matt?
- Pues porque le comenté todo esto y sabes lo que me dijo. – Ángel la observa intrigado esperando que Matt metiese la pata hasta el fondo. – Que eso me pasaba por dejar las cosas para el final.
- No… hay que tener huevos para decir eso.
- Eso pensé yo pero eso no es lo peor.
- ¿Hay más? – Preguntó Ángel sonriendo para sí.
- Me enfade y me puso a gritarle y me dijo. No te pongas histérica, eres idéntica a tu madre. – Ángel abrió los ojos como platos.
- Si estuvieses en un programa de la tele ese sería el momento de saltarle al cuello.
- Lo sé. – Dijo Cordy levantándose del sofá.
- Esta noche te quedas aquí, ve a dejar tus cosas en la habitación. – Cordy se va hacia la habitación mientras no deja de comentar.
- Eres idéntica a tu madre, ¿que tipo de persona dice una cosa así?
- El tipo de persona que debiste dejar hace un año. – Dice Ángel mientras se sienta en el sofá.
- ¿Qué?
- Nada, es la tele. – Respondió mientras cogía rápido el mando y encendía la tele.
Mientras espera a que Cordelia salga del cuarto de baño entra Connor con unos amigos.
- Papa, ¿podrían quedarse esta noche mis amigos? Vamos a hacer unos trabajos y nos quedaremos hasta tarde.
- Connor veras, Cordy se quedará esta noche en casa. – Connor le observa preocupado.
- ¿Cordy? ¿Es que ha ocurrido algo?
- No tranquilo es solo que ha discutido con Matt.
- Ah. Normal, es idiota.
- Connor. – Le riñe Ángel mirando por si Cordy esta cerca. – Es su novio así que no hables mal de él mientras esté aquí.
- Esta bien. – Cordy salió por la puerta del baño.
- Hola Connor. – Dijo acercándose a el y dándole un beso.
- Cordy ahora no, están mis amigos aquí. – Cordy saluda a los demás chicos.
- Bueno pues nos iremos a casa de alguno a hacer eso, me quedaré ya en su casa. – Ángel le observa y al final cede.
- Esta bien pero no la líes como siempre. – Connor se acerca a su padre y le habla al oído.
- A ver si la vas a liar tu. Aprovecha ahora papa. – Ángel le da en la cabeza otra vez con la cara un poco sonrojada. Connor se va enfadado.
- Siempre igual me trata como a un niño pequeño. – Dice saliendo por la puerta y cerrando de un portazo, a los segundo suena el timbre de la puerta.
- ¿Si? – Dice Ángel sacando la cartera del bolsillo.
- Déjame algo de dinero. – Dice sin mirarle a la cara a su padre. Ángel le da dinero en la mano y Connor se va dando la gracias mientras cierra la puerta.
Ángel se gira y ve a Cordelia riéndose en la barra de la cocina.
A la mañana siguiente Cordy está hablando con un cliente en su despacho, esta llevándole un caso financiero y el cliente parece estar muy satisfecho con el trabajo de Cordy. Cuando el hombre se ha ido Cordy aprovecha para llamar a Ángel que estará dando clases en el sótano donde tenia colocado un teléfono. Ángel coge el teléfono sabiendo que seria Cordelia.
- ¿Si?
- Hola grandullón. – Dice Cordy recogiendo unos papeles.
- Hola Cordy, ¿cómo estas?
- Mejor pero podría quedarme esta noche en tu casa otra vez.
- Claro puedes quedarte lo que necesites. – Cordelia escucha mucho alboroto a través del teléfono.
- ¿Esta todo bien Ángel?
- Si, es que Angelus aun no ha llegado y tengo esto lleno de gente y niños descontrolados. – Ángel escucha a Cordy reírse a través del teléfono. – No tiene gracia…
En ese momento entra Angelus por la puerta del sótano con unas gafas de sol.
- Siento el retraso. – Ve a Ángel hablando por teléfono. - ¿Quién es?
- Cordy ya está aquí te dejo luego hablamos.
- ¿Es Cordy? – Dije Angelus emocionado corriendo hacía el teléfono. – Déjame hablar con ella. – Ángel le pasa el teléfono de mala gana.
- Date prisa la clase va a empezar ya.
- Hola preciosa. – Le dice a Cordelia que aun se está riendo.
- Hola Angelus, ¿cómo te va?
- Pues muy bien, me he enterado que no andas muy bien con el plasta ese con el que salías, porque no te vienes esta noche a mi casa y te invito a cenar. – Ángel cogé el teléfono y cuelga. – Ey ¿que haces? Estaba hablando.
- Dejala en paz pesado, esta mal con Matt pero no lo han dejado, esta noche dormirá en mi casa otra vez.
- Oh ya veo lo que ocurre
- ¿Qué ocurre?
- Connor me lo contó todo.
- ¿Connor?
- Tú lo que quieres… Antes de terminar unas chicas hablaron
- Empezamos la clase ¿o que? Que pagamos por esto sabéis. – Angelus de mala gana se dispuso al vestuario a cambiarse de ropa mientras Ángel empezaba la clase.
Esa noche estaban cenando todos en casa de Ángel, Wesley y Fred habían venido y también Lorne dijo que se pasaría en cuanto saliese del bar, cuando estuvieron todos se dispusieron a cenar.
- Ángel. – Llamo Fred.
- Dime
- ¿Has sabido algo de Buffy? – Después de lo de Gunn Ángel estuvo una temporada en Sunnydale pero en unos meses Buffy le echo de su casa.
- Él no pero yo si. Y esta muy mal, ropa deshilachada, pelo estropeado, esta muy triste. – Comento rápidamente Cordelia.
- Pero ¿que dices? Si yo la vi hace poco y estaba bien. – Cordelia le lanzó una mirada asesina.
- ¿Para que has venido? – Le preguntó Cordelia quitándole el plato de la cena. Ángel sonrió al ver la escena y cogiendo el plato que Cordelia le daba la dio las gracias.
- Gracias por intentarlo.
- El pelo horroroso, enserio.
- Lo sé. – Dijo mientras metía los platos en el lavavajillas. – Bueno ya esta todo podemos jugar a las preguntas cuando queráis.
Se sentaron todos en el sofá grande del salón que estaba muy cerca del comedor.
- Oye Ángel al final, ¿te quedaras con el piso? – Le pregunta Wes.
- Pues espero que si aun que es un poco caro tal vez tenga que hablar con Connor sobre coger un trabajo temporal al mismo tiempo que estudia porque las clases no me dan para pagarlo todo.
- Uf, a ver lo que te dice Connor, esta de un susceptible últimamente… - Dijo Cordelia sentándose de golpe.
- A mi me lo vas a contar, que vivo con él. – Comenta Ángel. – Bueno empecemos cuando queráis.
- Yuhuuu. – Comentan todos.
- Toma Ángel estas son tus preguntas. –Ángel las coge y cuando escucha a Wesley decir, tiempo, empieza a preguntar.
- Mmm, lo que hace tu madre en navidad.
- Cosas asquerosas.
- Bien
- Lo que te paso en tu segundo año en la universidad
- Cosas vergonzosas.
- ¡Sí!
- Lo que te cantaba Johnny en el instituto
- Cosas tristes.
- Perfecto.
- Una barra, una barandilla…
- Mas pistas
- Mmm el uno en el otro
- Cosas en las que te apoyas
- ¡Sii! – Cordelia se tira en los brazos de Ángel y le abraza. Habían acabado antes de que se acabase el tiempo. Wes y Fred les aplaudían.
- Dios mío aún me sorprendo cuando hacéis esas cosas. – Comenta Fred.
- Si, es increíble. Con Matt no te sale tan bien. – Comentó Wesley.
- Si. – Dice Cordy mientras se ríe. – Voy a cortar con él.
- ¿Qué? – Preguntan todos.
- Si, ya se acabó, hemos llegado a un punto que no quiero continuar y bueno… se acabó. – Lentamente se aleja hacia la puerta de su habitación. Ángel la observa irse hacía su habitación.
- Cosas que arruinan una reunión de amigos. – Dice Lorne.
Cordy paso la noche en la habitación sin salir y Ángel no se atrevió a entrar, prefirió dejarla su tiempo que notase que allí con él estaba cómoda y agusto.
Temprano esa mañana Ángel llama por teléfono a Cordy para ver como había ido la charla con Matt.
- ¿Cómo ha ido todo?
- Pues no como esperaba.
- Vaya lo siento mucho Cordy.
- No, en realidad… Ángel.
- Dime.
- Me ha pedido que me case con él. – A Ángel casi se le cae el teléfono de las manos cuando escucha esto. – Luego te llamo y te cuento. – Colgó el teléfono y por la puerta entro un mensajero con un ramo de claveles. Eran de Matt y Cordy sonrió mientras los olía.
Mientras comían Ángel le comentaba a Connor lo que pasaba con Cordelia.
- No se que hacer.
- Dile la verdad papa, que no te gusta Matt.
- No puedo hacer eso.
- ¿Por qué no?
- Porque no puedo decirle con quien tiene que casarse.
- Pero si a ella le importa tu opinión es porque quiere la opinión real.
- No, ella quiere mi opinión pero quiere que le diga que me parece genial y no se como decirle que no esta bien sin hacerla daño.
- Pues si estas en un buen marrón. – Comenta Connor mientras termina de comer. – Si quieres se lo digo yo, de todas formas ese tío no se la merece. Ella es estupenda y preciosa y él es un gilipollas.
- Connor no digas palabrotas mientras comemos. – Le regañó su padre.
Esa misma noche Cordy paso por casa de Ángel para contarle su decisión, Ángel estaba viendo una película y se dispuso a contársela pero Cordelia le interrumpió.
- Ángel.
- Dime, ¿tienes hambre? Ha sobrado comida.
- Le he dicho que si. – Ángel se da la vuelta y la mira.
- ¿Qué? – Cordelia esta esperando su reacción. – Dios mío, eso es… eso es increíble. Ven aquí. – Se acerca corriendo a abrazarla. La coge en brazos y la da vueltas.
- A ver el anillo. – Cordelia se lo enseña.
- Wow es muy bonito, es sencillo. Perfecto para ti.
- Si lo sé.
- Sabes, tengo sed. – Dijo yendo hacia la nevera.
- ¿Qué? – Pregunta Cordy extrañada.
- Que hay que celebrarlo.
- Ángel ¿que pasa?
- Que pasa ¿de que? Estoy feliz me alegro por ti. – Cordelia se acerca y le mira.
- ¿Enserio?
- Pues claro tonta. – Y le da un beso en la mejilla. Cordelia sonríe y le abraza.
- Me alegro tanto de tener tu bendición tenia miedo de venir aquí. – Dice mientras se despega de su abrazo y coge su bolso dispuesta a salir. – Voy a decírselo a mis padres.
- No espera.
- ¿Qué pasa?
- No lo hagas
- Pero tengo que decírselo
- No, digo que… no te cases. – Cordelia pierde la sonrisa y le mira fijamente.
- ¿Qué?
- Ese tío no es para ti, eres preciosa, lista, valiente e increíblemente enérgica y ese tío no sabrá hacerte feliz. Tienes que estar con otra persona, él no es para ti. – Cordelia le mira sin decir nada. – Lo siento Cordy.
- Déjame en paz. – Cierra la puerta y deja a Ángel solo en la casa.
Al día siguiente Angelus esta hablando por teléfono con un cliente intentando hacerlo todo porque Ángel se acaba de ir al trabajo de Cordelia a buscarla.
La secretaria de Cordelia le dice que se ha ido al registro a casarse.
- ¿Qué? Pero como se le ocurre, así tan rápido. – Antes de que pudiese seguir quejándose Cordelia entra en la oficina vestida de novia.
- Cordy, gracias a dios. Quería decirte que lo siento mucho. Que te apoyo con la boda.
- ¿Si? Pues llegas un poco tarde.
- ¿Qué?
- Que no hay boda. ¿Y sabes porque? Porque mi mejor amigo, la persona que mas me importaba no quería que fuese feliz.
- Cordy lo siento, yo solo quiero que seas feliz.
- No, tu quieres que este sola como tú. – Ángel la observa y se aleja despacio.
- Es extraño, porque yo no pensaba que estuviese solo.
Ángel se marchó de la oficina dejando a Cordelia llorando en su oficina.
Eran las tantas de la noche y seguramente Ángel aun continuaba en el sótano de su casa, Cordelia entro por la puerta del garaje y vio a Ángel dándole puños al saco. Siempre le fascino ver esos músculos.
- Ángel.
- Cordelia. – Dijo al verla tras su espalda.
- Siento mucho lo que te dije. – Dice mientras se sienta.
- Ya, lo sé. – Se quita los guantes y se sienta a su lado.
- En el coche cuando íbamos al registro Matt me dijo que quería pasar el resto de su vida conmigo y yo solo podía estar pensando en ti, quería hablar contigo, no podía casarme sin ti.
- Cordy estas siempre pensando que todo se va a acabar como pasaba antes que estábamos al filo de la muerte día si y día también pero esos días ya se acabaron Cordy ahora puedes buscar algo mejor que Matt para compartir tu vida. Tu camino aun esta a la mitad y tiene que conocer aun a una persona mucho mas especial de lo que era Matt. – Cordy sonríe y le abraza se sentía tan bien en sus brazos. – Venga vamos a tomarnos algo.
- Me parece genial, quiero emborracharme.
- De acuerdo, pero que Angelus no se entere. – Ambos salieron del sótano riéndose. – Cordy ¿de donde has sacado ese vestido? – Cordy le mira mal y añade.
- Cállate he organizado una boda en 2 horas.
En el bar la gente quería brindar con Ángel por su "novia" que aun vestía el traje de novia, Ángel cogió la copa y brindo por Cordy que estaba bastante bebida. Cordy borracha se levantó sobre la silla y pronunció unas palabras por Ángel.
- Por Ángel, mi héroe, mi compañero del alma y yo soy una mujer mejor por quererte. – La gente aplaude y bebe frente a lo que acababa de decir Cordelia.
Nuevamente la gente pide que se besen la pareja Cordy y Ángel se miran, llevaban muchas copas encima. Cordelia se acerca a Ángel y le besa, todo se queda en silencio y ambos se sonríen. Cordy sin decir mas coge su velo y sale del bar. Ángel se queda en su asiento y se pide otro whisky más.
