Capítulo 3: ¿Hay abogada para todos?

Es temprano y un feliz Ángel estaba haciéndole el desayuno a Cordy, algo nuevo que había sacado de la tele. Cordelia siempre había echo de su conejillo de indias, a Ángel le gustaba mucho cocinar para ella.

- ¿Estas lista? – La pregunta.

- Lista y preparada, date prisa que me muero de hambre. – Dice Cordelia mientras espera con los cubiertos en la mano.

- Pues aquí lo tienes mira a ver como está. – Cordelia le da un bocado y le mira.

- Ángel esto esta increíble, como puede ser que alguien que solo come líquidos cocine tan bien. – Ángel feliz la observa comer olvidándose que tenia algo que comentarla.

- Ah Cordy tenia algo que decirte antes de que se me olvide.

- dime

- Te acuerdas que te he hablado de un muchacho que viene a mis clases? - A Ángel no le hacia mucha gracia esta propuesta pero Cordy no andaba bien de trabajo y no estaba para rechazarlo.

- Si, claro que lo recuerdo

- pues veras anda con un lío, sin demasiada importancia, sobre hacienda y necesita un abogado. Cordelia suelta el tenedor y le mira.

- No te interesa verdad? No pasa nada que se busque otro abogado.

- No, no es eso pero no se si aceptar, es cierto que necesito el dinero pero no se, no creo que sea un problema al que yo este acostumbrada puede que le vayas mejor con otro abogado que tenga mas experiencia en el tema.

- Si, total a Greg seguro que no le ponen inconveniente en otro bufete. - Cordy casi se ahoga con la comida al escuchar el nombre del chico.

- Greg? El Greg de tu clase, el moreno de ojos azules, si si, acepto el trabajo. - Ángel la miraba extrañado, no le estaba gustando lo que oía. Ahora menos que antes quería que Cordy aceptase el trabajo.

- Pero de verdad que no es necesario Cordy. – Insistió pero Cordy estaba ahora mas decidida que antes.

- Si no es molestia ninguna Ángel. Cuando le veo para hablar del tema. – Ángel la miraba levantarse de la mesa dispuesta a salir a la habitación a arreglarse. Para ese chico parecía ser, hecho que le estaba reconcomiendo las entrañas no quería que ella se arreglara para él ya era bastante hermosa de forma natural.

- Pues… no se tendría que llamarle y comentárselo. – Cordelia le miraba desilusionada ella esperaba encontrarse con él hoy mismo.

- De acuerdo pues… dime algo cuando hables con él, yo estoy libre toda la tarde y mañana también puedo hacer un hueco cuando él pueda. O mejor llámale ahora mientras recojo la cocina.

- ¿Tú vas a recoger? – Pregunta Ángel completamente fascinado. ¿Tantas ganas tenia de ver a ese chico? Porque no se habrá estado callado.

- Si no hay problema. Tu ve llamándole y dile que estoy dispuesta a lo que él quiera. – Ángel va hacia el teléfono pero la mira cuando escucha lo que acaba de decir. – Para el caso digo. – Ángel comienza a llamar al chico y le comunica que Cordy esta interesada, ahora no sabia como salir de esta, con Cordy delante no podía decirle que no y al teléfono no podía decirle a Cordy que al final no la necesitaría. Antes de seguir pensando en que hacer Cordelia le quita el teléfono.

- Hola, soy Cordelia la abogada. – Cordelia sonríe mientras sigue hablando.

- Ah te acuerdas de mi. Genial. ¿Y cuando podemos quedar? – Ángel observa como todos sus planes se estropeaban. – Si esta tarde puedo, pásate por mi oficina.

- Cordy se encamina hacia la habitación mientras Ángel se hunde en el sillón. - ¿Cenar? Claro tengo esa costumbre desde que nací. – Cordy se encaminaba a su habitación a hablar tranquilamente con el chico.

Mientras Ángel sigue pensando en lo estúpido que ha sido por haberles presentado él mismo entra Connor en casa y va directo a su padre emocionado.

- ¡Papa!

- Connor, ¿qué pasa? ¿ Qué haces aquí tan temprano?

- He conseguido trabajo – Ángel se alegra que a su hijo le cogieran porque no tenia mucha experiencia además esperaba que trabajando se diese cuenta que era mejor estudiar pero el dinero les venia bien a ambos. – Es en un bar del centro, bueno es un bar karaoke. Lorne me ha ayudado a conseguirlo.

- Vaya eso es genial.

- Queria pedirte algo.

- Claro hijo lo que quieras.

- Es que esta noche es mi primer día y como yo no he trabajado nunca estoy un poco nervioso y prefiero atender a gente que conozca, podríais ir tu y Cordy esta noche? También puedes decírselo a Angelus de todas formas voy a ir a verla ahora así que ahora se lo digo yo.

- ¿Vas a ver a Angelus otra vez?

- Si papa. – Connor observó como su padre le miraba con cara de pocos amigos. – Papa tranquilo Angelus ha demostrado que a cambiado…

- No ha cambiado tanto Connor.

- Bueno puede que con la gente extraña y contigo no pero conmigo se ha portado genial, como si él también fuese mi padre. – Ángel tuvo que dar su brazo a torcer, Angelus se comportaba como un real capullo ante todo el mundo, siempre siendo grosero y queriendo ser malicioso con la gente pero con Connor nunca ha sido así se ha preocupado por él le ha ayudado y le ha aconsejado a Connor le gustaba estar con Angelus y aun que a Ángel no le hiciese mucha gracias tenía que aceptarlo. Angelus también se comportaba muy decentemente delante de Cordelia pero Ángel sabia perfectamente porque era, es mas que evidente que Cordelia es una mujer muy hermosa y Ángel la quiere desde hace años si Angelus ha estado notando ese amor que Ángel sentía por ella probablemente este obsesionado con ella, es lo más lógico. Además Cordelia tenia una facilidad que siempre había fascinado a Ángel, Cordelia no había aguantado a Ángel todos estos años, no era como había sido con Buffy, con Buffy todo era lamentaciones, Buffy no quería un vampiro siempre estaba melancólica por las cosas que no podían hacer y por los inconvenientes que tenían. Cordelia por el contrario no solo les acepto tal y como eran sino que los potencio, le gustaba que fuesen vampiros diciendo que sino no los querría tanto y que ya que son lo que son deberían aprovecharlo. Trabajando por la noche, ayudando a la policía como hacían hace tiempo y además les daba esa alegría que les faltaba, poniendo flores de plástico en el sótano para que no se marchitasen o poniendo canela en su sangre para que cambiasen de vez en cuando. Había veces que se iba temprano y aparecía horas después con una bolsa llena de tubos de sangre, la sangre de cordero era cara, normalmente ellos comían de la de cerdo pero en ocasiones especiales Cordelia siempre se la conseguía. También celebraba sus cumpleaños aunque cumpliesen 250 años, era una alegría tenerla cerca y saber que le aceptaban por eso entendía que Angelus estuviese fascinado por ella pero no iba a permitir que Angelus se aprovechase de ella, porque Cordelia era su amiga y era su mujer.

En el sótano del trabajo de Ángel estaba Angelus entrenando, aun quedaban un par de horas para abrir y estaba aprovechando para su entrenamiento matutino. Sonó la puerta y Angelus se extrañó de quien sería a esas horas pero un olor familiar le llegó, al otro lado de la puerta estaban Cordelia y Connor, era extraño ver a Angelus con una sonrisa tan sincera como la que ponía cuando veía a su hijo y a Cordy.

- Buenos días chaval. – Le dice chocando la mano con Connor y dejándole pasar. Se pone delante la puerta antes de Cordelia pueda entrar.

- Princesa, esta mañana te ves especialmente radiante. – Cordelia le levanta una ceja sonriendo. Cordelia estaba dudosa un día era con ella como un galán y otras veces se iba con cualquier tipa y no la decía nada. ¿Bueno y a mi que me importa con quien se vaya Angelus?

- Si, es que me he pasado el fin de semana en un spa. – Dice sarcásticamente.

- Pues así lo parece.

- Puedo pasar o me vas a dejar aquí en la entrada, eso no es del caballero que te consideraba. – Angelus le sonríe maliciosamente.

- ¿Qué me das a cambio de dejarte pasar? – Cordelia hace como que se lo piensa.

- Las gracias. – Angelus se ríe y la deja pasar. – Gracias.

- Las que tu tienes hermosa. – Comenta mirando como entra andando delante de él.

- Te he traído el desayuno. – Dice Cordelia poniendo la bolsa con el baso de sangre en una silla.

- Si es que no se como puede existir un ángel como tu madre. – Le comenta Angelus a Connor. Éste le mira de reojo como va hacia Cordelia y le da un beso en la mejilla antes de que ella pueda darse cuenta de que estaba a su lado. Esto preocupaba mucho a Connor, no quería meterse entre Ángel y Angelus pero Cordelia estaba en el medio sin si quiera saberlo.

- Parece mentira que hayas aprendido a ser dulce Angelus. – Comenta Cordelia sonrojándose débilmente ante el beso de Angelus.

- Bueno y que hacéis por aquí tan temprano. – Comentaba mientras aprovechaba que estaba allí Cordy y se quitaba la camisa sudada dejando ver sus músculos que brillaban por el sudor que recorría su pecho. Cordelia no pudo evitar quedarse embobada cuando le vio quitarse la camiseta, nadie podía dudar que Angelus tenia un cuerpo que te quitaba el sentido, cuando Angelus se giro para mirarla ella apartó rápidamente la mirada.

- Quería venir a decirte que he encontrado curro.

- Genial. – Dijo chocando su mano de nuevo con la de Connor.

- Si y quería que vinieras esta noche para echarme una mano, quiero que mi familia este conmigo. – Angelus ya se encaminaba hacia Cordelia mientras hablaba con una expresión seductora, sabia que Cordelia había estado viéndole y que últimamente respondía a su cuerpo cuando Angelus se le acercaba. La ultima vez que se vieron Angelus iba con la chica rubia y casi noto un atisbo de celos en los ojos de Cordelia cuando se fue.

- Claro Connor allí estaré para ayudarte. Cordy. – Cordelia observó como se acercaba a ella, noto como se ponía nerviosa pensando que iba medio desnudo hacia ella. ¿Pero porque me pongo nerviosa? maldita sea. – Iremos a verte, ¿verdad Cordy? Podemos ir juntos, te recojo y pasamos la tarde noche juntos en el bar de Connor. – Angelus se había puesto a su lado y tenia un brazo sobre los hombre de Cordelia, esta le miró en la misma posición.

- Si claro que iré, Connor ya lo sabe pero podemos vernos allí he quedado con Ángel para ir al despacho. – Cuando escucho esto Angelus quito el brazo casi automáticamente del hombro de Cordelia, acto que a Cordelia no le paso desapercibida, Cordy no era tonta sabia perfectamente que Angelus sentía algo por ella y si no eran sentimiento al menos si sentía deseos pero era evidente que hablar de Ángel y ella juntos no le gustaba nada. Angelus había cruzado la habitación había cogido sus guantes y volvía al entrenamiento sin decir una palabra más.

- Pasarlo bien yo iré más tarde Connor, cuando acabe de hacer unas cosas. – Connor sabia que no era fácil para Angelus ver a su padre y a Cordy juntos porque Angelus sabia perfectamente lo que Ángel y Cordelia sintieron una vez, parecía que el sentimiento de Cordelia se había enfriado pero Angelus conocía los sentimientos de Ángel mejor que el mismo Ángel y sabia que nada haría que dejase de amar a Cordelia Chase. Y tenia miedo de que Cordelia volviese a sentir lo que sintió una vez por él.

- Vale Lus pásate cuando puedas tío. – Cordelia se había metido al cuarto de baño. – Además dejare tu numero a las clientas mas guapas. – Angelus le sonrío.

- Ese es mi niño, pero no te cortes déjales el tuyo también. Eh pero solo a las de tu edad, que te va a ti mucho el rollo maduritas. – Habían pasado ya casi 7 años desde lo ocurrido con Jasmine, un año después de lo acontecido cuando Cordy despertó del coma era muy duro para ellos hablar del tema, Connor estaba obsesionado con Cordelia tanto que le llevó a la locura y Cordy no pudo sobreponerse del asco que se daba a si misma por lo que hizo con su propio hijo. Ángel decidió tomar medidas en el asunto no quería ver a las dos personas que mas amaba tan destrozadas por algo de lo que no tuvieron la culpa, hablo con los altos cargos de Wolfram y Hart y había conseguido que borrasen lo ocurrido desde ese día, ellos solo recordaban que el día que hicieron el juego de Lorne y volvieron a ser jóvenes en su mente Cordy al recuperar la memoria quedo en coma. La obsesión que Connor tenia por Cordelia no se disipó del todo Connor sentía un gran cariño por Cordelia, tanto que a veces hacia que Ángel se preocupase pero Cordelia era distinta sentía un cariño de madre por Connor como suponía que hubiese pasado si todo salía bien, ella le reñía y le echaba la bronca cuando la cagaba pero también era la persona que mas le apoyaba y le aconsejaba por eso sabia que todo iría bien, el amor que le tiene Cordelia a Connor había echo que la obsesión de Connor por ella se convirtiese en admiración, una admiración por una madre que le ayudaba a crecer y madurar. No hubiese imaginado una madre mejor para su hijo aunque ella no soportaba que Connor la llamara mama decía que la hacia parecer muy vieja, ella quería que le llamara Cordy.

- Oh vamos me dirás que no están mejor.

- Déjate, tu ocúpate de las de tu edad que de las otras ya me encargo yo.

- O mejor, tu te encargas de las de tu edad y yo me hago cargo del resto. – Angelus le miro de reojo.

- ¿Las de mi edad?

- Claro, las muertas. – Connor empezó a reírse a carcajadas y Angelus sonreía. Cuando Connor dejo de reírse Angelus se abalanzó sobre el y empezaron a pelear, hacia mucho que Connor no entrenaba estaba flojo en peleas.

- Será mejor que te pases algún día Connor, estas muy desentrenado. – Le dice Angelus con Connor en el suelo. Antes de poder levantarse vuelve a sonar la puerta. – ¿Y quien coño es ahora? - Angelus levanta a Connor del suelo con una mano y se dirige a la puerta, tras ella había un chico de metro setenta con el pelo moreno y ojos azules.

- Hola. – Dice el chico.

- Lo siento pero el sitio esta cerrado hasta dentro de una hora. – Dice Angelus de mala gana y a punto esta de cerrar la puerta cuando al muchacho comente.

- no, es que vengo buscando a… Ángel. – Angelus le mira extrañado.

- ¿A Ángel?

- Si me dijo que me pasase antes de empezar las clases, tu eres su hermano gemelo ¿no? – Angelus se rió normalmente eso es lo que le decían a los clientes porque evidentemente eran iguales.

- Si, pasa. Es por algo de las clases, tal vez pueda ayudarte. – Comenta Angelus dejándole pasar.

- No, es sobre una amiga… - El muchacho no sigue hablando porque ve salir del baño a Cordelia y va directo a ella. Angelus ve hacia donde dirige su mirada y antes de que se de cuenta había sacado los colmillos, Connor que ha visto todo lo ocurrido va hacia Angelus corriendo a tranquilizarle.

- Hola preciosa. – Cuando escucha como ha llamado a su Cordy suelta un gruñido.

- Suéltame Connor bastante tengo con aguantar a tu padre baboseándola como para soportar a un pijolis que la toque. – Dice Angelus cabreado mientras Cordy parece alegremente sorprendida y le da dos besos. Angelus esta fuera de sus casillas y Connor no puede retenerle mucho tiempo.

- Se puede saber que es lo que quieres, ¿por qué te tomas tantas confianzas chaval? – Dice mientras se acerca a ellos, Cordelia muy enfadada le mira.

- Angelus, cálmate por dios solo es un cliente. Además a ti que mas te da, vete con tu amiga rubia y déjame en paz. – Cordelia soltó lo de la rubia por fin tenia tantas ganas de echarle en cara como se le ocurre salir con esa chica delante de ella.

- Tranquila que te voy a dejar en paz pero me extraña mucho que tu gusto haya desmejorado tanto. – Comenta Angelus mirando tan desafiante como podía al muchacho que se sentía un poco asustado. – Al final todas soys iguales. – Angelus solo intenta herir a Cordelia, no soportaba que se mostrase tan amable con otro hombres pero que le defendiera por encima de él que había estado a su lado, la había apoyado, ayudado, había echo por ella todo lo que ella siempre había necesitado pero prefería salir con cualquier tipo que no conocía que pasar un día con el, siempre intentaba quedar con ella y ella siempre le respondía lo mismo. Pero a Cordelia no le paso por alto ese comentario y se disponía a responderle cuando el muchacho respondió por ella.

- Eh tu. – Dijo dirigiéndose a Angelus. – Se ve claramente que eres un imbécil pero al menos podrías ser mas educado y pedir perdón a Cordelia por lo que acabas de decir. – Cordelia sabia que tenia razón se había pasado con lo que había dicho y esperaba que le pidiese perdón pero no era buena idea que en ese momento en el que Angelus estaba tan cabreado y con este chico precisamente que él mismo vaya a insultarle es como una sentencia de muerte. Cordelia mira a Connor en señal de ayuda. Angelus se había girado para mirar al muchacho directamente, su mirada era de un odio tan oscuro que Cordelia y Connor estaban asustados por si Angelus podría ser capaz de volver a matar a un inocente así que con todas sus fuerzas Cordelia tiro del chico fuera del sótano.

- Vámonos, déjalo. – Decía mientras tiraba de el lejos de Angelus, y Connor aguantaba el pecho de Angelus.

- Déjale Angelus, no vale la pena. Es un imbécil. – Angelus se tranquiliza cuando el muchacho se ha ido pero le da un puño al saco y lo rompe.

- Si es imbécil, pero se ha ido con ella. – Comenta recogiendo el saco del suelo. – Joder.

Fuera del sótano Cordelia esta mas tranquila y el muchacho sonríe triunfante sin tener ni idea de la que se acababa de librar.

- Sera mejor que no vuelvas a venir por aquí.

- ¿Por qué?

- Angelus no es como Ángel. Es… peligroso. – Greg la mira y le sonríe.

- Tranquila puedo defenderme. – Cordelia rueda los ojos, no lo dudaba pero lo que si dudaba es que pudiera defenderse contra Angelus.

- Mejor vamos a mi despacho y hablamos del caso ¿vale? – Cordelia aun no salía de su asombro, no vaía a Angelus así desde hacia mucho, ella sabia lo que significaba para él pero tanto como para ponerse así durante el viaje de taxi hacia su oficina no dejaba de pensar. ¿Es posible que no solo sea deseo lo que siente? Puede que sienta algo de verdad por mi?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el taxista que les indicaba que ya habían llegado, ambos salieron del coche y entraron en el despacho de Cordelia, allí estaba esperándoles Ángel. Nada mas entrar Greg se puso en guardia cuando Ángel fue a saludarle y este le miro extrañado.

- Es que hemos tenido problemas con Angelus en el sótano.

- ¿Cómo? ¿Qué te ha pasado con Angelus? ¿Y que hacías en el sótano Cordy?

- Había ido con Connor para decirle lo de esta noche y entonces llego Greg y bueno se lio un poco. – Ángel asentía entendiendo, sabia probablemente lo que había pensado Angelus cuando vio entrar a Greg preguntando por Cordy, las mismas ganas de estrangularlo que sentía el ahora mismo cuando veía como Greg ayudaba a sentarse a Cordelia y la acariciaba disimuladamente.

- ¿Y tu que haces aquí Ángel?

- Venia para ver como os iba con el caso de Greg. – Dice Ángel mirando a Greg con cara de pocos amigos y este le miro extrañado. Cordelia también lo miraba extrañada al fin y al cabo había sido él quien le había sugerido el caso.

- Pues íbamos a ponernos ahora – Dice Cordelia mientras Greg se levanta y se dirige hacia Ángel.

- Ángel ¿podemos hablar fuera un momento? – Ángel mira a Cordelia y esta se encoje de hombros sin entender. Ángel sigue a Greg fuera del despacho.

- Tío necesito un favor. – Ángel levanta una ceja.

- ¿Qué favor?

- He oído que esta noche vais a algún sitio, dime donde es y yo puedo aparecerme allí en plan sorpresa. – Ángel le mira sin decir nada.

- ¿Para que exactamente?

- Porque va a ser hermano. Tu has visto como esta tu amiga. – A Ángel le hervía la sangre.

- Pero… ¿es que te gusta? – Greg le mira un poco pensativo.

- A ver… ya se que es tu amiga y no quiero que te enfades. Gustarme gustarme… claro que me gusta esta buenísima pero yo realmente solo quiero… ya sabes. – Ángel se gira para no mirarle a la cara, como continúe hablando es capaz de callarle con un puño y no quería montar el espectáculo delante de Cordelia y menos en su despacho. – Ya sabes tio no me digas que nunca lo has hecho, acostarte con una tía cañón y luego pues ya se verá. – Ángel no pudo aguantarlo mas antes de darse cuenta le había dado un puñetazo con todas sus fuerzas y Greg había caído contra la pared, Cordelia había salido del despacho asustada.

- ¿Qué pasa? – Ángel tenia a Greg agarrado de la camisa y le tenia suspendido en el aire. – Ángel ¿Qué haces? Suéltale. – Le gritaba Cordelia. Cuando por fin consiguió que Ángel le soltara Cordelia le grito que se largara de allí.

- Ángel joder. ¡Lárgate!

- ¿Qué? Pero el… - Ángel no pudo seguir Cordelia le había vuelto a pedir que se largara de allí o llamaba a seguridad. Ángel acabo yéndose de allí mientras Cordelia entraba a Greg en su despacho y le curaba las heridas que Ángel le había dejado.

- Joder. Es que todos están locos en esa familia. – Cordelia le miró y apretó el algodón contra su herida y Greg se quejó.

- Perdón. – Sabia que era lógico después del puño que le dio Ángel pero no le gustaba que hablaran mal de su familia.

- Primero uno intenta acojonarme y ahora el hermano me pega y me rompe la camisa. ¿Sabes lo que cuesta esta camisa? – Cordelia le miraba, era exactamente igual a ella hace años cuando salía con los Scoobies a cazar y se manchaba. En ese momento había perdido todo el sexapil que había sentido por él. Lo último que buscaba es a alguien como era ella antes, con el tiempo que le había costado cambiar.

Esa noche cuando Cordelia llego a la casa Ángel no estaba, Cordy lo agradeció porque no sabia si echarle la bronca o pedirle perdón. Por un lado Ángel sabia que era nueva en el bufete y no podía liarsela así le daba muy mal prestigio pero por el otro ella le había echado del despacho sin tiempo para explicarse, puede que Greg se lo mereciera. Con lo "atento" que ha estado con ella todo el día podía imaginar que tal vez le comentara algo de ella a Ángel y entre el temperamento y el sentimiento sobre protector que tenia Ángel sobre ella probablemente no puedo evitarlo pero Ángel no era Angelus, él era mas civilizado no debería saltar así porque alguien se interesase en ella. Cuando Cordelia enciende las luces ve a Ángel sentado en la terraza asomado a la ciudad.

- Hola. – Dice Cordelia entrando en la terraza.

- Hola. – Responde Ángel sin mirarla.

- Ángel yo…

- Déjalo siento haber importunado a tu amigito. – Ángel estaba en plan defensivo y eso a Cordelia le sacaba de sus casillas, no soportaba que un tio tan grande como el siempre tirase por el lado de hacerse la victima con ella.

- Ángel deberías haberte comportado. – Ángel la miro sorprendido. Iba a contarla lo que Greg le había contado pero estaba casi seguro que no le creería que pensaría que lo hacia para justificarse. – Tu no eres como Angelus, tu deberías tranquilizarte y no pegar a tipos en la cara, sabes que tienes mucha fuerza, le dejaste la nariz destrozada.

- Oh cuanto lo siento.

- ¿Y porque le pegaste?

- Porque ese tío es un gilipollas y esta interesado en ti y….

- Eso no es problema tuyo Ángel, se me cuidar sola. – Ángel estaba harto de que no dejase que nadie la ayudara, estaba convencida de que podía cuidarse sola.

- Cordelia eres tan inocente. Siempre te pasa lo mismo. – Cordelia salía de la terraza.

- Si vas a ponerte con el "eres tan inocente" me largo se que me triplicas la edad Ángel pero soy mayorcita y se me cuidar de muchos demonios y vampiros como para no poder cuidarme de un tipo.

- Siempre te pasa igual Cordelia eres demasiado simpática con todo el mundo, especialmente con los chicos. – Cordelia se paro al escuchar ese comentario.

- ¿Que me estas llamando?

- No lo tuerzas, yo no te estoy llamando nada. – Cordelia le miro fijamente. – Vamos en taxis separados.

Mientras Cordelia y Ángel se preparaban para ir al bar Connor estaba en el sótano con Angelus, que ya estaba mas tranquilo y le estaba dando consejos sobre como tratar a los clientes. Angelus era experto en adular a la gente y le estaba prestando su mano para ayudar a Connor el cual lo agradecía porque al criarse sin gente no estaba muy habituado y menos cuando su trabajo dependía de ello, aunque en la universidad tenía amigos aun le quedaba mucho por delante.

Connor entraba a trabajar en 15 minutos y Angelus ya estaba en una de las mesas sentado tomando un whisky con hielo. Ángel llegó primero pensando que Cordelia ya habría llegado al sitio, se acerca a su hijo que estaba por allí y le dice que mucha suerte que se quedaran toda la noche mientras el trabaja para que se sienta acompañado y que le darían ánimos. Vio a Angelus sentado y se acerco a el.

- Ey. – Angelus seguía mirando al escenario.

- ¿Has visto a Cordelia? – Preguntaba Ángel.

- Aun no ha llegado. Pensé que vendría contigo. – Dice Angelus aun molesto.

- No, discutimos y dijo que vendría en otro taxi. – Comento sentándose en una silla al lado. Angelus sonrió.

- Cuanto lo siento. – Se encendió un cigarrillo aprovechando que Cordelia no había llegado.

- No sabia que fumabas. – Dice Ángel observando como se encendía el cigarro.

- Solo cuando estoy cabreado. – Angelus toma una tirada del cigarro y mira a Ángel. – Te quería preguntar algo.

- ¿Qué?

- ¿De donde coño ha salido el gilipollas ese? – Ángel le mira sabiendo a quien se refiere.

- Greg. – Ángel no sabia muy bien como explicarle sin parecer un idiota. – Bueno estaba buscando una abogada y yo sabia que Cordelia necesitaba el dinero así que pensé que… bueno que podría resolver el caso pero fue una mala idea. – Angelus no dijo nada le miro asintiendo y tomo otra calada del pitillo.

- Si es que eres idiota. – Angelus volvió a mirar al escenario. – Ese cara bonita quiere acostarse con Cordy.

- Lo sé. Pero dudo mucho que sea cara bonita. – Angelus le pregunto con la mirada. – Esta tarde me dijo que solo quería Cordelia para una noche y que yo le ayudara… pfff así que le parti la nariz. – Angelus le miro sorprendido y sonriendo.

- Vaya pensaba que el temperamental era yo, pero por primera vez y que no sirva de precedente, lo has hecho cojonudo. – Angelus continuaba fumando cuando la puerta del bar se abrió y entro Greg, ambos le miraron con cara de odio. Parece ser que Cordelia le había arreglado la nariz con magia y no parecía casi rota solo un poco amoratada he hinchada, Ángel maldijo por lo bajo por el poco efecto que tuvo su pelea y estaba dispuesto a levantarse y echarle de allí cuando alguien mas entro tras él. Cordelia había venido con él, solo para molestar a los "hermanos" estaba muy molesta con ambos por creer que ella no se podía cuidar sola de tipos como Greg y se lo iba a demostrar. Pero los ángeles no solo estaban sorprendidos porque Cordy viniese con él sino porque estaba increíblemente sexy se había puesto un vestido rojo escotado con tirantas que dejaba ver muy claramente sus curvas y se había pintado de manera que resaltaba claramente su belleza. Ángel se quedo de pie sin poder moverse, estaba tan hermosa que se había olvidado con quien venia mirándola, Angelus a su lado se quedo embobado tanto que el cigarro se le cayó de la mano y casi le quema el pantalón, mejor porque a Cordelia no le gustaba que fumara. Connor fue hacia su madre sin prestar atención a Greg y la saludo.

- Connor cariño, este sitio esta genial. – Comentaba mientras le abrazaba.

- Gracias Cordy, papa y Angelus están allí y por cierto estas muy guapa. – Cordy le sonrió y le agradeció el cumplido. Pero no se dirigió hacia los ángeles sino que se sentó en una mesa apartada de ellos con Greg.

- No lo puedo creer. – Comentaba Ángel. – De verdad va a salir con él. – Angelus los observaba de reojo intentado parecer que no le importaba per sabia que por dentro se estaba muriendo de celos.

- Tengo una idea. – Dice Angelus mientras miraba al escenario. Ángel le observa y le pregunta. – Cordelia probablemente en algún momento de la noche ira al baño, cuando eso pase le cogemos y le sacamos de aquí y el resto no es necesario que te lo explique. – Ángel le miraba, estaba totalmente de acuerdo. – Me da igual si Cordelia cree que puede manejar la situación no podemos dejar que se aprovechen de ella. – Ángel le miraba aún. - ¿Qué?

- ¿Cuanto tiempo llevas enamorado de ella Angelus? – Angelus se limito a reírse y no contestar.

- Los demonios no amamos.

- Vamos, a mi no me engañas. Veo como la miras y se que sentiste lo que sentí yo cuando aun éramos una misma persona.

- No debiste haberla dejado escapar. – Comento casi como un susurró.

- Así que es cierto, ¿la amas?

- Eso no es tu problema clon.

- ¿Clon?

- Si, yo estuve primero así que el clon eres tu. – Ángel no pudo hacer mas que sonreír a su comentario. Ya sabia que Angelus estaba enamorado de Cordelia solo quería reconformar de su boca.

Connor había empezado su turno y con la bandeja y la gente se había tropezado un par de veces, Greg se reía cada vez que veía a Connor tropezarse y Cordelia tenia ganas de partirle la cara, no iba a soportar ni una sola vez mas que se riera de Connor. Le había pedido que no se riera que era nuevo pero ya el echo de molestar a Ángel y a Angelus no era suficiente motivo para soportar que se rieran de Connor.

- Como se puede ser tan torpe. – Comento por lo bajo pero ya fue demasiado y Cordelia se levantó cabreada. Ángel y Angelus la miraron.

- Bueno vale ya. – Grito Cordelia. – Puedes haber dicho lo que te ha dado la gana sobre esos dos porque estaba muy cabreada con ellos como para defenderlos. – Ángel y Angelus se miraron extrañados. – Pero lo que no te voy a consentir es que digas una sola palabra en contra de mi hijo.

- ¿Tu hijo?

- Si mi hijo, así que lárgate de aquí o te vuelvo a dejar la nariz como la tenías imbécil. – Cordelia paso por su lado dispuesta a irse y llego hasta la mesa de sus amigos. Antes de hablar oyó comentar a Greg.

- Lo que hay que hacer para pillar una noche. – Cordelia cogió la copa de Angelus con el Whisky doble recién echado y fue directa hacia él, se la tiró encima dejándole completamente empapado. En el bar las mujeres que habían que escucharon el comentario aplaudieron y el resto también por seguir la risa. Greg se levanto con intención de golpearla, Ángel y Angelus iban hacia allá tan rápido como podían pero antes de llegar Cordelia había cogido el brazo de Greg lo había doblado sobre su espalda y le había dado una patada sacándolo por la puerta. El tipo de seguridad aplaudía el trabajo de la chica y le daba la mano a Cordy. Volvió a la mesa de Ángel y Angelus que se reían y aplaudían, Ángel le tendió la silla para que se sentara y Angelus le sonreía sentado.

- Que agusto me he quedado. – Comento Cordelia nada mas sentarse. – Ángel se rió.

- Retiro lo dicho de esos tipos puedes cuidarte totalmente sola. – Cordelia le sonrió. – Siento lo de esta tarde. – Cordelia le agarró la mano y Angelus se sentía incomodo se giro la silla para no verlos.

- Yo también lo siento. – Ángel la abrazo para hacer las paces y ella le abrazo en respuesta. – Después se acercó a Angelus que se había dado la vuelta y sintió como le abrazaba por detrás con la silla por medio. Angelus sintió como un revuelo en su estómago que no le dejaba respirar.

- Siento haber acabado con tu copa. – Le comenta Cordy soltándole. Angelus se gira a mirarla.

- Estas de coña, yo creo que es el mejor uso que le podía haber dado. – Cordelia le sonríe y le tira de la silla para que se acerque. – Connor aparece tras ellos.

- La que has liado Cordy.

- Ay Connor lo siento mucho, ¿te la he liado mucho?

- Para nada, la jefa conocía al tipo, al parecer ella no lo vio tan claro como tu y dice que os invite a una ronda gratis.

- Genial, pues tráenos chupitos para todos. – Era una de las pocas veces que estaban los tres riéndose juntos, Connor observaba la situación y le hacia gracia, solo una cosa podía hacer que estos dos se llevaran bien, cuidar de Cordelia. Desde luego ella fue y sigue siendo el Corazón de investigaciones Ángel.

Estaban cerrando el bar y Connor estaba limpiando las mesas mientras se reía hasta llorar con su padre cantando a Barry manilow. Angelus le aplaudía y cantaba a su lado, Cordelia cerca del escenario se reía, los tras habían bebido demasiado. Cuando termino la canción Cordelia cogió el micrófono y canto para sorpresa de ambos muy bien, parece que borracha cantaba mejor que sin estarlo. Ángel la miraba desde abajo fascinado entra el vestido y la canción estaba pensando en casarse con ella allí mismo. Angelus parecía pensar exactamente lo mismo. Connor había terminado su turno y salía de la zona de empleados para ver a Cordy cantando, sonreía mientras miraba a sus padres, era lógico que ambos estuvieran locos por ella, Cordy era una mujer increíble. Se acercó a su padre y le llamó.

- Papá. – Ángel se giró para verle.

- ¿ya? ¿Nos vamos? – Ángel se dispuso a llamar a Cordelia para llevarla a casa pero Angelus le pidió que no.

- Déjala terminar la canción, se esta divirtiendo y ahora yo la llevo hasta vuestra casa. – Ángel le miro durante unos segundos y después asintió Connor estaba cansado y quería irse a casa y sabia que Cordelia hacia mucho que no salía a divertirse.

- Pero ten cuidado. – Le advirtió Ángel. Angelus le sonrió y observo como Cordelia acababa de cantar. Angelus le aplaudía desde abajo, Cordelia se dejo caer sobre él para bajar del escenario. Angelus la agarró de la cintura para bajarla y la dejo en el suelo, Cordy no podía mantenerse en pie así que la agarró de la cintura y ella se agarró a su cuello.

- Wow, ¿que bien canto verdad Ángel? – Angelus la miró molesto. – Uy perdón ¿donde esta Ángel se ha ido?

- Si pero yo aun estoy aquí. – Cordelia tiro los brazos al cielo.

- Si! Mi caballero de la brillante armadura siempre esta ahí cuando lo necesito. – Cordelia se abrazó a él. – Te he dicho que eres el mejor caballero que he tenido. – Angelus le miraba sonriendo mientras salían por la puerta hacia el coche de Angelus.

- Anda sube a mi corcel. – Angelus sentó a Cordelia en el lado del copiloto. – ¿Tu siempre bebes hasta reventar o es solo esta vez?

- Yo no bebo. – Dice Cordelia indignada.

- Es verdad perdón como he podido. – Dice Angelus riéndose. – Vámonos.

- ¿A dónde vamos? – Pregunta Cordelia.

- A tu casa. – Cordelia le mira asombrada.

- Nooo a mi casa nooo. Ángel me echara la bronca si me ve así. Mejor vamos ha tu casa hasta que se me pase. – Angelus sabía que Ángel no la iba a decir nada porque sabía perfectamente como estaba Cordy pero no iba a discutir con ella si quería ir por voluntad propia a su casa.

Paró en el garaje de la casa y Cordelia intentó salir del coche por su propio pie pero no era capaz de mantenerse recta, Angelus se puso a su lado y agarrándola de la cintura la entró en casa.

- Espera, ¿no me tienes que invitar a entrar?

- Cordy el vampiro soy yo no tu. – Cordelia se rió de forma exagerada.

- Es verdad. – Continuo riéndose.

Entraron en la casa y Cordy le dijo que era preciosa, era muy grande y estaba muy bien decorada al estilo vampiro. Cordy parecía que se encontraba mejor pero ahora le tocaba el momento bajón y sintió como las lágrimas le venían a los ojos. Angelus estaba en la cocina cogiendo algo para ayudarla con la borrachera pero cuando vio que estaba llorando fue corriendo hacía allí.

- Cordy ¿qué te pasa?

- Que soy una idiota. – Dijo abrazándose a él.

- ¿Por qué? No digas eso.

- Soy una fracasada. Tenía un buen trabajo y lo deje, tenía un novio y lo deje, tenía una casa y la deje. Sólo me quedáis tú y Ángel, bueno y Connor.

- Bueno ya es más de lo que tengo yo. – Cordy se separó un poco y le miró.

- ¿Por qué dices eso?

- Bueno yo no tengo familia, mi único amigo eres tú, tengo un hijo que gracias a dios ahora si me quiere, pero no tengo trabajo, ni vida, ni nadie con quien compartirla, solo tengo esta casa y un coche que cambiaria por alguien que de verdad me quisiera. Todos se empeñan en desconfiar de mí pero las únicas personas que no desconfían de mi son las únicas que me muestran el cariño que necesito. – Cordelia le miraba en silencio escuchando.

- Te sientes solo

- Si, eso es lo que siento. Estoy contigo y con Connor pero algún día no estaréis y tengo miedo de volver a ser quien era. – Cordelia notaba como las lágrimas le recorrían el rostro. – Pero no llores princesa, aun que estas igual de preciosa no es necesario.

- Yo también me siento sola. – Angelus la miraba cuando decía eso como si fuese algún tipo de indirecta o eso esperaba él, la tenía tan cercha y estaba tan sumisa. No es como otras veces que el la acorralaba, era ella la que podía soltarse y no lo hacía. No dejaba de mirar sus ojos, esos lindos ojos avellana y sus labios, que no dejaba de soñar con ellos, con besarlos, con morderlos. Sentía la respiración de Cordelia tan cerca que casi estaba temblando. La deseaba y la amaba tanto que no nadie hubiese podido creerle. Pero estaba muy borracha normalmente ella nunca había reaccionado así sólo estaba así porque estaba muy borracha y Angelus no quiere aprovecharse de ella, Angelus quiere que Cordelia le ame, no que se despierte mañana y se arrepienta de todo, eso le dolerá más. Iba a apartarse de ella cuando Cordelia cogió su cabeza y junto sus labios, Angelus tenía los ojos abiertos, el beso le pillo totalmente por sorpresa pero Cordelia tenía sus manos en la nuca de Angelus y le besa ferozmente, Angelus sabía que todo esto lo hacia el alcohol pero no podía evitarlo, si Cordelia le estaba besando él no tenía fuerza para resistirse, agarró a Cordelia de la cintura y lo acercó a él y escuchó como Cordy soltaba un gemido al notar las manos de Angelus en su cintura. Las manos de Cordelia viajaban por la espalda de Angelus haciendo que se derritiese. El beso se había vuelto mas salvaje, mas deseoso. Cordelia casi no necesitaba aire sólo necesitaba sus manos sobre ella. Angelus cogió a la pierna de Cordelia y la puso sobre él, agarrándose a su cintura, paso su mano por su muslo, era tan suave. Cordelia soltó su boca solo un segundo, soltó un gemido contra el cuello de Angelus que hizo que éste se estremeciese, Angelus hundió su boca en el cuello de Cordelia. Y cuando la mano que estaba en el muslo de Cordelia se introdujo más allá del muslo, Cordelia abrió los ojos.

- Ángel. – Dijo Cordelia en un susurró apenas audible pero Angelus lo había escuchado.

Ambos se quedaron quietos como si el tiempo se hubiese parado. Angelus no sabía que hacer, había dicho el nombre de Ángel no el suyo. No sólo estaba borracha sino que estaba viendo a su gemelo en su cuerpo. Pero no pudo desprenderse del cuerpo de Cordelia. Fue ella quien se aparto de él se colocó el vestido y con lágrimas en los ojos salió corriendo de la casa de Angelus.