Juntos
Visitarte siempre fue lo mejor que me podía ocurrir, hablar contigo, verte sonreír cundo jugábamos o por alguna payasada que se me ocurría. Cuando te conocí pensé "¿Cómo puede estar tan triste teniendo una familia?" bueno, no tenias a tu madre, pero aun así estaba tu padre, tu hermana y tu primo, mientras yo no tenia a nadie, pero después de conocer a tu padre supe el porque.
Me prometí ayudarte a sonreír y sin darme cuenta esa sonrisa poco a poco se convirtió en mi razón de vivir.
Si tan solo te lo hubiera dicho antes todo seria distinto, no te dejaría marchar y me enfrentaría a tu padre de ser necesario, pero ahora ya no estas y la carta que me dejaste es todo lo que me queda de ti.
Pero pese a todo nunca voy a olvidarte Hinata, y algún día te encontrare y no volveré a dejarte ir, porque te amo…
Atte: Naruto
Él joven rubio de 20 años guardo nuevamente la carta que nunca pudo entregar entre sus ropas, acto seguido se preparo para asistir a su primer día de clases de un nuevo curso en la universidad a la que asistía.
Por alguna extraña razón tenia el presentimiento de que ese día seria especial y que nunca lo olvidaría.
Caminaba sin mucho animo y casi de forma automática hasta que choco contra algo o mejor dicho alguien.
Ambos tardaron un poco en reponerse del golpe, limitándose a tratar de aliviar su propio dolor en el lugar lastimado.
—L-o siento… no vi por donde iba —Escuchó claramente una angelical voz, era la misma que creyó nunca escuchar nuevamente.
Sus ojos se abrieron al par al escucharla y su dolor desapareció al instante virando su vista a la persona a quien pertenecía esa voz.
Y la vio, su cabello era ligeramente mas largo de lo que recordaba al igual que sus atributos, pero su piel, sus ojos, sus labios y el resto seguían siendo iguales a como los recordaba.
Ella levanto la vista encontrándose con quien menos pensó que lo haría, la expresión de sorpresa no fue para nada reprimida y tampoco el sonrojo de sus mejillas.
—Toma —Murmuró apenas Naruto después de reponerse un poco y salir del lugar a donde haya llegado al ver fijamente los ojos perlas de Hinata, mostrando un papel bastante arrugado.
La Hyuga curiosa tomo el papel y lo desdoblo para conocer su contenido. Sus ojos se cristalizaron y una lagrima cayo seguida de varias mas, levanto su vista al chico y sin decir nada se lanzo a sus brazos uniendo sus labios con los de él.
Esto lo sorprendió sin lugar a dudas, pero también lo alegro desde lo mas profundo de su ser, correspondió el beso atrayéndola lo mas que pudo contando con la seguridad de que nada ni nadie los volvería a separar.
