DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Shadows11. Yo solo me adjudico la traducción.

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Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)


Capítulo 1: El proyecto

—Honestamente, estoy un poco cansado este año. Nadie parece llevarse bien así que haremos las cosas un poco diferentes. —Miré a Angela, la preocupación claramente presente en nuestros rostros. Era el primer día del último año, ¿qué había pasado para que el señor Danvers ya estuviera molesto?—. A cada uno de ustedes se le asignará una pareja.

Fuertes quejas llenaron la habitación. Reprimí el impulso de quejarme también. Eso no ayudaría en nada. Aunque miré alrededor de la habitación preguntándome quién sería mi pareja.

Angela era mi esperanza, pero tenía el presentimiento de que eso no sería posible dado el tono con el que el señor Danvers había hecho el anuncio.

Él ahora intentaba hacer que la clase obedeciera con una mala mirada.

—Créanme cuando les digo que quejarse no les será de ayuda. —Todos intercambiaron miradas nerviosas—. Como dije, todos tendrán una pareja este año. Esta pareja será su compañero de escritura por el año. Eso significa que cada tarea que ustedes hagan, se la mostrarán primero. Ellos les darán críticas constructivas de su trabajo. Creé una carpeta compartida en línea en donde subirán sus tareas. Para recibir el crédito completo tendrán que criticar el trabajo del otro y hacer ediciones basadas en las sugerencias que les den.

Con excepción del misterio alrededor de quiénes serían nuestras parejas, la idea no era mala. Me pregunté si tendríamos alguna opinión al respecto. Honestamente, me agradaba el señor Danvers como nuestro profesor de literatura. Lo teníamos desde hacía dos años y siempre nos alentaba a hacerlo mejor, por lo cual a la mayoría de los estudiantes les desagradaba. Pero a mí me gustaban los retos.

»Además de ser su pareja de escritura, también serán objetos de un ensayo. —Mientras hablaba, repartió una escala de evaluación para el ensayo. Me resistí las ganas de mirar los papeles y esperé para que él lo explicara.

»Escribirán un ensayo de tres partes de su pareja. Debe de ser de entre diez y doce cuartillas de longitud. El objetivo de este ensayo es intentar que ustedes vean más allá de la superficie, pensar en cómo creamos ideas sin realmente conocernos los unos a los otros. La primera parte serán sus primeras impresiones de su pareja. Esto desde una perspectiva superficial. Qué es lo que creen que saben, ya sea que esa información venga de rumores, experiencias de primera mano, apariencia, lo que sea. Solamente están rascando la superficie.

»La segunda parte será más profunda. Les asignaré periodos a ustedes y sus parejas para que se conozcan mejor. Aunque, necesitarán reunirse fuera de clase para que sea verdaderamente efectivo. La idea aquí es que se conozcan. Mirar más allá de esas primeras impresiones para descubrir al humano.

»La parte final del ensayo será acerca de cómo esta experiencia ha moldeado sus percepciones de la gente con la que interactúan a diario. Deber ser introspectivo. Piensen en la primera y segunda parte, cómo llegaron a conocer mejor a su pareja. Sé que esto suena a demasiado, es por eso que lo haré un proyecto para todo el año. Todos pueden arreglárselas para escribir este ensayo durante el transcurso del año. Y será una parte muy importante de su calificación. Todos son estudiantes de último año y no quiero que nadie se quede sin graduarse porque no se molestaron en aprender algo nuevo acerca de otro humano.

Todos nos quedamos en un silencio medio atónito.

El proyecto no era tan malo, pero el pensar en no poder graduarte por eso era otra cosa por completo. ¿Y si tu pareja no cooperaba? ¿Y si no querías que la gente te conociera mejor? Quizá esta idea no era tan genial después de todo.

—Sé que todos tienen muchas preguntas ahora, pero tengan en mente que esto es posible de realizarse. Y tienen todo el año para hacerlo. Si hay problemas, avísenme de inmediato. No debe haber excusas para no hacer este proyecto.

El brillo en sus ojos nos dijo que hablaba en serio. No tenía dudas de que reprobaría a quien no se tomara esto en serio.

Miré hacia Angie, ella lucía tan nerviosa como yo me sentía.

—Como se podrán imaginar este proyecto sería algo difícil de hacer con alguien con quien ya son amigos. Sin mencionar que bastante inútil. He llegado a conocer a la mayoría de ustedes bastante bien durante los años y, por lo tanto, no solamente sé quiénes son sus amigos, sino que también sé con quiénes no interactúan. Les daré a todos una semana para que me digan con quién les gustaría trabajar. La persona que elijan no puede ser su amigo. Les reitero, sé quiénes son sus amigos así que no piensen ni por un segundo que pueden salirse con la suya al pedir a su mejor amigo. —Nos lanzó otra dura mirada.

Mi estómago se hundió un poco.

Angie hubiera sido una pareja tan increíble.

Miré alrededor de la habitación, tratando de decidir a quién conocía menos. El problema era, casi todos nosotros habíamos sido amigos desde el preescolar. Todos vivíamos en un pequeño pueblo en donde todos se conocían entre todos. Quiero decir, claro, no salíamos todo el tiempo, pero había familiaridad en la habitación.

—Sugiero que cada uno piense muy bien en quién quieren que sea su pareja. Espero un esfuerzo de cada persona en esta clase, y si una pareja no está cooperando habrá repercusiones. —Esperaba que fuera así—. Quiero que este sea un proyecto en donde se desafíen a ustedes mismos. Todos tienen la capacidad de mirar hacia dentro para descubrir más acerca del otro y de ustedes mismos.

Capacidad, claro. Deseos, no.

—Una cosa más. Quiero que sean honestos con sus ensayos. Algunas veces las primeras impresiones pueden lastimarnos. Dado que esto puede ser un tema sensible, esta será la única tarea que su pareja no revisará. Estaré evaluando el contenido más que la gramática y la ortografía. Aun así espero su mejor esfuerzo, pero el contenido será lo más importante.

Una silenciosa contemplación se apoderó de la habitación.

Todos mirábamos alrededor, evaluando con quién queríamos pasar el resto del año conociéndonos mejor.

—Puedo ver que ya están pensando, así que les daré el resto de la clase para hablar entre ustedes y hacer cualquier pregunta que puedan tener.

Las pláticas comenzaron enseguida.

—Esto apesta. —Angie lucía totalmente abrumada.

—Mmm —coincidí sin palabras—. Deberías preguntarle a Ben. —Sus ojos se ensancharon en horror.

—¿En qué planeta estás? Yo no… no podría —soltó. Sonreí.

—Sí, puedes hacerlo. Quiero decir, si yo no puedo ser tu pareja, podrías usar esto a tu favor. No se conocen bien, él es muy dulce, y no es un idiota así que eso hará tu vida más fácil.

Sacudió la cabeza. Rodé los ojos.

—Vamos. No es como si él tuviera que saber que pediste ser su pareja. Podrías preguntarle al señor Danvers. Le caes bien, apuesto que lo haría.

Estaba segura que no podría sonrojarse más. Le lancé una mirada.

—Oye, es eso o no dices nada y terminarás emparejada con alguien que no te agrada en absoluto. —Mis ojos de inmediato se fueron hacia Lauren. No es que ella fuera tan mala, más que nada era que actuaba como si nuestro pequeño pueblo le aburriera. Había sido transferida a nuestra escuela en el décimo grado de la gran ciudad de Atlanta (aquí comienzo a rodar los ojos). Todo era una comparación a su vida anterior. Rápidamente se volvió muy aburrido escucharla.

—Bueno, ¿y qué hay de ti? ¿A quién vas a escoger?

Miré alrededor de nuevo. Nadie en particular me llamó la atención.

—No lo sé. Tal vez le pregunte a Tyler. —Más o menos nos conocíamos. No éramos amigos, pero no éramos ignorantes del otro. Habíamos estado en las mismas fiestas, compartíamos amigos. Era difícil pensar en alguien que no encajara en esas categorías, de todas formas.

—Oh, ¿qué hay de…? —Se detuvo cuando la persona en cuestión y otro compañero se acercaron.

—Hola, chicas. —Tyler me lanzó una sonrisa. La otra persona apenas me miró. De hecho, lucía aburrido. Casi rodé los ojos ante el claramente distante Edward Cullen.

Ya no sabía qué pensar de él. Una vez amigos, ahora apenas conocidos. Me ponía triste pensar en la distancia que ahora estaba ahí.

—¿Qué hay? —preguntó Tyler inclinándose casualmente contra mi escritorio. Noté que su entrepierna estaba un poco demasiado cerca de mi rostro. Retrocedí para darme un poco de espacio.

—Eh, solo tratando de decidir quiénes serán nuestras víctimas. ¿Tú?

Él rio. Un poco fuerte, pero no completamente detestable. Podía trabajar con eso. Observé mientras Edward miraba en nuestra dirección. Traté de no distraerme tanto con sus brillantes ojos verdes.

—Igual. ¿Quieres ser mi víctima? —Mostró sus dientes blancos hacia mí. Tenía una sonrisa algo linda. Para ser honesta, todo él era algo lindo. Altura y físico promedio, facciones bronceadas, cabello oscuro. Una chica podría hacerlo peor.

Pero también, una chica podría hacerlo mejor. Mis ojos se fueron hacia Edward.

Él era tan alto como siempre, delgado y tenía esa actitud de despreocupación. Normalmente era algo cero atractivo, pero de algún modo funcionaba en él. No es que él tuviera particularmente una imagen de chico malo. Simplemente no le importaba.

Regresando mi atención a Tyler, le di una media sonrisa.

—Eso de la damisela en peligro no es lo mío. Pero si te estás ofreciendo como sacrificio, no seré arrogante.

Rascó su barbilla, pensativo.

—Sacrificio, ¿eh? Quizá me interese, si habrá mordiscos involucrados. —Alzó las cejas sugestivamente, aunque en una obvia broma.

Vi como Edward rodó los ojos. Lo ignoré.

—No lo sé. Morder suena como cosa de vampiros. Soy más una chica de zombis. Me gustan los cerebros.

Se rio de nuevo.

—Eres todo un viaje, Bella —me dijo Tyler sacudiendo la cabeza.

—Sin el equipaje —coincidí—. Pero sí. Podemos ser pareja si Danvers lo aprueba.

Asintió.

—Genial. Nos vemos luego.

Mientras se alejaban, me dio la impresión de que Edward estaba molesto. Me molestó que él estuviera molesto.

No es como si lo hubieran obligado a venir a hablar con nosotras.

Traté de quitarme el enojo de encima mientras miraba a Angie.

—¿Qué pasa? —Estaba frunciendo el ceño de forma pensativa.

—No lo sé. Solo no me gusta este proyecto.

Le di un empujón juguetón.

—Oye, anímate. Todo estará bien. Sabes que Danvers no te dejará reprobar en caso de que tengas una pareja horrible. Y de todos modos no creo que eso vaya a ser un problema.

—No sabes eso.

—Deberías ir a preguntar. No es la gran cosa.

—Quizá no para ti, pero no soy tú, Bella. No me es fácil hablar con las personas.

Tenía razón. Tan tímida, pero con tanto para dar.

Decidida, de repente me levanté de mi silla y caminé hacia el frente del aula, en donde Tyler, Ben y Edward se habían detenido. Solo Edward me miró mientras me acercaba.

En realidad me hizo una mueca.

Me giré para darle a Angie una sonrisa reconfortante. Ella estaba lanzándome cuchillos con la mirada.

Caminé hacia delante con una sonrisa en mi rostro.

—Hola. Dame tu teléfono. Pensé que podría darte mi número para poder encontrarnos más tarde para el proyecto —le dije a Tyler mientras caminaba. Él me sonrió y me lanzó su teléfono.

—Listo —dije solo unos minutos después. Me giré hacia Ben que nos veía en silencio. Me recordaba un poco a Angie—. ¿Ya encontraste a tu pareja?

Tyler se rio.

—Oye, no te retractes. Ahora eres mía. —Su tono era juguetón, pero la idea de pertenecerle a alguien me molestaba.

—No le pertenezco a nadie, señor. —Arqueé una ceja hacia él.

Él alzó las manos a modo de derrota.

—Umm. No, no le he preguntado a nadie —me dijo Ben suavemente. Me gustaba eso de él.

—Deberías ver si Angie aún está disponible; es una gran escritora. —Me encogí casualmente de hombros.

Sus ojos se iluminaron.

—¿Oh, sí?

Asentí.

—Sí, hombre. La escogería si pudiera. Me ha estado ayudando con mi escritura desde la secundaria.

—Oh. Genial. Ya vuelvo. —Se giró para caminar hacia Angie, quien aún estaba mirándome mal. Le lancé un guiño y alcé los pulgares. Ella se sonrojó con fuerza.

—Sutil —se escuchó el tono sarcástico de un Señor Cullen.

Me giré hacia él con una expresión que sentí era fría y calculadora.

—Ella es tímida. Y sería una grandiosa pareja. ¿Por qué habría de ser sutil al respecto?

Él me miró mal en respuesta. Era su típica actitud. Resistí el impulso de rodarle los ojos y miré a Tyler, quien tenía una expresión divertida en el rostro.

—No le hagas caso a Edward. Siempre es un idiota. —Edward bufó y se alejó—. Creo que es genial. Que intentes emparejar a Angie. Y Ben es un muy buen tipo.

Le lancé una mirada inocente.

—No tengo ni idea de lo que estás hablando.

Sonrió.

—Seguro que no.

La campana sonó, liberándome de responderle.

—Bueno, tengo que ir a mi siguiente clase. Te veo más tarde.

—Nos vemos, Bella.

Me alejé con la particular sensación de que estaba siendo observada. Tenía que recordarme no ser demasiado coqueta con Tyler. Él estaba bien y todo, pero no estaba interesada en nada más que un compañero de clase.

Caminando hacia Angie podía ver que ella estaba feliz y enojada conmigo.

—¿Y me agradecerás o me harás la ley del hielo por un par de horas? —pregunté juntando mis dedos como una villana malvada. Ella me sonrió parcialmente.

—De verdad debería odiarte. Eres la peor.

—Pero también la mejor —añadí, ella me sacudió la cabeza.

—Así que Tyler, ¿eh? —me preguntó mientras salíamos al pasillo.

Fruncí el ceño ante su tono.

—¿Qué? ¿No crees que sea una buena pareja?

—No, no es eso. Solo pensé que quizá habría alguien que fuera mejor.

—Sí, bueno, duh. Pero no podía tenerte, así que estoy trabajando con las mejores segundas opciones. —Ella se rio de mí.

—No es a lo que me refería.

—¿A quién tenías en mente? Si dices Mike, vomitaré. —Ella lucía casi horrorizada. Mike definitivamente no estaba en la lista de nadie. Casi igual que Lauren, él pensaba demasiado en sí mismo y era muy cansador estar a su alrededor. Y un poco incómodo.

—Dios, no. No lo sé. No importa de todos modos. Solo estoy lista para que este año termine y podamos irnos. —Estaba segura de que había más al respecto, pero no la presioné.

—Amén a eso, hermana —asentí—. Pero pronto estaremos en la universidad y seremos compañeras de habitación para toda la vida.

Soltó unas risitas.

—¿No crees que te cansarás de mí?

Le di una mirada ofendida.

—Diablos, no. Iremos a la misma universidad, viviremos en el mismo apartamento. Tendremos una boda/luna de miel doble. Nuestros hijos crecerán como hermanos y cuando nuestros esposos mueran, envejeceremos juntas. Esto es algo de por vida.

Se rio de nuevo.

—Ya lo planeaste todo, ¿eh?

Asentí.

—Síp. —Aunque estaba exagerando, el sentimiento era verdadero. Sí planeaba estar en la vida de la otra para siempre.

—Bueno, si conseguimos novios al menos deberíamos considerar habitaciones separadas.

Solté una risa.

—Eso es negociable.

Con eso nos separamos para ir a clase, y consideré que era poco probable que encontrara un novio pronto.

Incluso si las cosas con Tyler marchaban bien, sabía que él no era a quien quería.

Unos ojos verdes llegaron a mi mente.

Sacudí la cabeza pensando que sería un largo año si no me controlaba.


¡Bienvenidas a una nueva traducción! :D

Estoy muy emocionada porque conozcan esta historia, me encantó por completo y sé que a ustedes también les encantará ;)

Respuestas a preguntas frecuentes:

-Tiene 27 capítulos.

-Sí, tiene final feliz aunque hay un poco de drama en el camino.

-Las actualizaciones serán dos veces a la semana, aunque no les diré los días :P

Si tienen alguna otra pregunta, pueden dejarla en su review uwu

Gracias nuevamente a Yani por apoyarme y a la autora por permitirme compartir esta historia con ustedes :D

¿Qué les pareció este primer capítulo? :D