DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Shadows11. Yo solo me adjudico la traducción.
Link del grupo en facebook: www facebook groups / itzel . lightwood . traducciones
Link de la historia original: www fanfiction net /s/ 13521158 /1/ Playing-Pretend
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
Epílogo
Bella
Los días se volvieron semanas, y las semanas meses. Papá no pudo llegar a casa para Navidad después de todo, pero estaba bien. Me alegraba que estuviera mejor.
Dejó el centro de rehabilitación los últimos días de enero, pero me quedé con los Cullen hasta inicios de marzo mientras él trabajaba en tener el apartamento listo y, más que nada, aprendía a vivir por sí solo de nuevo. Durante ese tiempo solo me quedé con él los fines de semana, pero era lo mejor, para los dos.
Ciertamente fue un periodo de ajuste, ir de un nulo involucramiento a que papá estuviera presente en casi cada parte de mi vida.
Las cosas no siempre se dieron bien, tampoco.
Estaba acostumbrada a tener demasiada independencia. Me quedé completamente sorprendida cuando él me dio un límite de horario.
—Entre semana te quiero en casa a las nueve, y a las once los fines de semana —me había dicho. Su rostro estaba serio.
—¿Estás bromeando?
Sinceramente pensé que se trataba de una broma. Una terrible, pero una broma, después de todo.
Sacudió la cabeza y entonces me invadió una ola de ira.
Estaba tan molesta que ni siquiera pude hablarle por un par de días.
Una parte de mí estaba siendo una adolescente un poco petulante al respecto, pero no es como si le hubiera hecho la ley del hielo. En realidad estaba preocupada por decir algo de lo que pudiera arrepentirme. Así que mantuve la boca cerrada, a menos que me preguntara algo directamente.
Programó una cita con Garrett, su terapeuta, para que los dos pudiéramos ir y hablar al respecto.
—Bella, hemos escuchado las razones de tu papá para el límite de horario, pero no hemos escuchado por qué te opusiste a él. ¿Puedes explicarle a Charlie por qué esto te está molestando? —sugirió Garrett. Siempre hacía eso. Hacer que nos habláramos entre nosotros y no a través de él.
—Porque ni siquiera hablaste conmigo al respecto. Fue una orden, que salió de la nada. Y entiendo que quieras que me vaya bien en la escuela y que no me meta en problemas, pero he estado haciendo eso sin ningún límite de horario, por años.
Estaba al borde del llanto y podía ver que papá estaba tan emocional como yo.
—Yo… —pausó y asintió—. Tienes razón. No lo discutí contigo. Como tu padre no sentí como si necesitara hacerlo. Sentí que poner un límite de horario era una cosa normal de los padres. —Lucía totalmente perdido.
Ni siquiera pude responder a eso. Él no era un papá normal, y nuestra relación no era una normal. Garrett intercedió para seguir adelante.
—Bien. Tomémonos un momento para respirar y pensar acerca de lo que cada uno está diciendo. —Asentimos, estando de acuerdo—. Charlie, lo que estoy escuchando de ti es que estabas intentando establecer nuevos límites con Bella e un intento de ser lo que tú consideras un padre "normal" o "real". ¿Eso es correcto?
Papá asintió.
—Sí.
—Bella, ¿te gustaría responder a eso?
Tragué profundamente y bajé la cabeza.
—Yo… siento resentimiento por eso —logré decir. Los ojos de papá se ensancharon—. ¿Cómo te sentirías si estuvieras en mis zapatos? Se siente como si estuvieras tratando de controlarme para hacerte sentir mejor, no porque se supone que me ayude.
Su garganta se movió mientras veía como comenzaba a darse cuenta de por qué estaba tan molesta.
—Yo… no estaba tratando de controlarte, Bella. He estado intentando tanto recomponer todo y reconocer mi responsabilidad en todo. Tienes razón; me siento increíblemente culpable cuando pienso en cómo no he estado ahí para ti. Y no puedo cambiar lo que hice en ese entonces, solo pensé que esto es lo que puedo hacer ahora. Ser un padre ahora y todo lo que eso conlleva. Creo que he estado tan enfocado en intentar tomar el control de mi propia vida, que comencé a hacerlo contigo. Y lo lamento mucho.
Lloramos. Demasiado.
Y fuimos capaces de avanzar desde ahí.
Pequeñas cosas pasaban aquí o allá, pero en general, con la ayuda de Garrett, fuimos capaces de hablar las cosas.
Y todo el tiempo Edward me había apoyado en todo.
No le agradaba más que a mí el estar separados, pero nos las arreglamos para encontrar un buen equilibrio. Con un poco de compromiso, me dieron permiso de quedarme en su casa una noche a la semana.
Había sido una de las conversaciones más difíciles, afortunadamente Garrett había sido fundamental para ayudarle a ver a mi papá que Edward y yo éramos adultos. Que yo ni siquiera tenía que vivir con Charlie si no quería hacerlo.
Había sido una conversación dura.
Aun así, se resolvió, y los meses pasaron más rápido de lo que pensé que lo harían. Antes de saberlo, la graduación había llegado.
Había sido un día brillante y hermoso.
Risas y lágrimas de felicidad en muchos rostros, seguidos de silbidos, gritos y la emoción general de haber terminado oficialmente la preparatoria, para siempre.
Ahora teníamos grandes cosas por decidir.
Como a qué universidad iríamos.
Afortunadamente, Edward y yo ya habíamos resuelto eso.
—Entonces es en serio, ¿irás a Platt U? —me había preguntado Edward alrededor de un mes antes de la graduación.
—Sí. Quiero decir, de verdad me gusta el programa de periodismo que tienen ahí. Y con mi papá haciéndolo tan bien por su cuenta, no me sentiré mal acerca de estar al otro lado del estado. —Mis ojos se fueron hacia él—. Además, hay un muy lindo chico que está pensando en ir ahí, y de verdad me gustaría verlo.
Se había reído sacudiendo la cabeza, luego me abrazó con fuerza.
No habíamos hecho los planes aún, pero estaba tan malditamente feliz de que fuéramos a estar en el mismo lugar.
No es que estuviera en contra de la larga distancia, pero no nos veía a ninguno de los dos siendo felices por los siguientes cuatro años de esa forma.
Ahora, rápidamente se acercaba el inicio del semestre.
Angie y yo aún teníamos que finalizar nuestro arreglo de vivienda. Ella tenía un problema con casi cada lugar que revisábamos y para ser honesta, estaba enloqueciéndome un poco.
Casi suspiré, pero alejé esos pensamientos para enfocarme en el presente. Lo que incluía acurrucarme con mi muy apuesto novio mientras veíamos la puesta del sol sobre el agua, nuestros dedos enterrados en la arena.
—¿Bella?
La voz de Edward puso una sonrisa en mi rostro mientras lo miraba. El sol que se desvanecía le daba un brillo naranja a su rostro, dejando mi corazón lleno de adoración.
Dios, soy una romántica.
—¿Hmm?
Sus ojos bailaron con lo que parecía ser nervios, pero no estaba segura del porqué.
—Quería hablarte de algo.
Bien, vaya manera de ponerme en alerta.
Estaba segura de que mi alerta fue aparente por la forma en la que me dio una risa ahogada y me apretó con fuerza.
—No es nada malo. Al menos no lo creo.
Ahora tenía curiosidad.
—¿Biiiieeeenn? —arrastré las sílabas.
Se rio con mayor facilidad esta vez.
—Sé que este año ha sido demasiado, para ti, y bueno para mí también. Quiero decir, un año atrás ni siquiera podía imaginar ser lo suficientemente afortunado como para llamarte mi novia.
Froté mi mejilla contra su hombro y lo abracé. La calidez invadió mi pecho ante su sonrisa.
»Supongo que lo que estoy diciendo es que, incluso aunque las cosas han estado yendo muy rápido, todo contigo se siente realmente bien, y bueno.
Tragué con fuerza.
—Jesús, ¿estás tratando de hacerme llorar? —Lo golpeé con una media risa.
—Quizás. —Su sonrisa burlona fue lenta, pero rápidamente fue reemplazada con algo más serio.
—No quiero que te sientas apresurada, pero quiero que sepas lo mucho que te amo y que quiero estar contigo. Y lo que estoy tratando de decir, preguntarte, es ¿si te gustaría mudarte conmigo?
La pregunta casi abrupta me tomó por sorpresa.
Estaba bastante segura de que solo lo miré, con las cejas arqueadas.
Él soltó otra risa nerviosa antes de gentilmente acariciar mi mejilla.
—No tienes que decir que sí. Sé lo mucho que te ha emocionado buscar un lugar con Angie. Y si aún quieres hacer eso, prometo que no herirás mis sentimientos.
Mi cerebro se tomó unos segundos para procesarlo todo. Y tenía una creciente sospecha de que quizá esto tenía que ver con el comportamiento de Angie en los últimos días.
—¿Tú-tú ya hablaste con Angie de esto?
Un ligero sonrojo invadió su rostro.
—Ben le pidió mudarse juntos también. Para ser honesto, creo que de verdad estaba emocionada, pero se sentía culpable por eso dado que realmente no era el plan.
Fruncí el ceño. Quería que Angie se sintiera emocionada. Era un gran paso, pero uno con el que sabía iba a estar feliz.
—Oh, eso… apesta. No quiero que se sienta mal. —La mirada de Edward se suavizó mientras me miraba—. ¿Qué?
—Eres tan, tan dulce. Para ser honesto, pensé que estarías enfadada.
—No, quiero decir, estoy un poco triste de que no me dijera que quería mudarse con él. Nosotras viviendo juntas solo era lo que tenía sentido en ese entonces. Pero hemos cambiado y también lo han hecho las circunstancias.
Su suave sonrisa me llenó de felicidad.
—Entonces, ¿eso significa que sí quieres mudarte conmigo?
Casi reí. No le había contestado aún.
—Hmmm. No lo sé —bromeé, ganándome que arqueara una ceja hacia mí—. Casi parece que no tengo muchas opciones dado que la compañera de mi elección se ha ido.
Rodó los ojos, pero rápidamente me atrajo para un beso feroz.
Mi cabeza se sintió ligera y mareada después de unos minutos.
—Síp, contigo estará bien.
Rio, su cabello cayendo en su rostro mientras sacudía la cabeza de nuevo.
—Pero tienes que decirle a mi papá —bromeé. Otra sonrisa astuta tocó sus labios y de verdad me sentía sorprendida ahora—. ¿Qué? ¿Cuándo?
Sus ojos brillaron con maldad.
—Hace un par de semanas. No estaba particularmente emocionado al respecto, pero creo que lo vio venir. Mis papás lo saben y están de acuerdo con eso, también.
Bueno, demonios.
—Ya lo tenías todo planeado, ¿no es así?
—Bueno, quiero decir no he firmado los papeles aún, pero digamos que ya encontré un lugar para que vivamos —sonrió astutamente.
Ni siquiera estaba sorprendida.
—¿Y si decía que no?
Se puso un poco serio.
—Te lo dije, nunca quiero que te sientas presionada. Ben y yo estuvimos de acuerdo en ser compañeros si tú o Angie no estaban listas aún. Y aún lo digo en serio. Si quieres vivir con ella, haré todo lo que pueda para ayudar.
Era demasiado dulce como para estar molesta.
Así que en lugar de decir algo, le di otro beso. Un beso intenso para mostrarle lo mucho que lo amaba y apreciaba todos sus esfuerzos. Pero más importante, para decirle lo mucho que apreciaba su respeto por mis límites potenciales y su disposición para trabajar dentro de ellos.
Lo amaba tanto.
Ambos estábamos sin aliento para cuando nos separamos.
—Entonces, ¿estás bien con todo?
Lucía dudoso, incluso después del beso.
Rodé los ojos, pero le lancé una mirada suave.
—Sí, Edward. Fue astuto, pero también muy dulce. Me sorprendiste, pero nunca me presionaste. De verdad me gustaría vivir contigo.
Esta vez saltó hacia arriba llevándome con él y girándonos alrededor en la arena.
Me sentía tan despreocupada y amada.
Exactamente como sabía que debería.
Quiero abrazar a Bella :´)
Oficialmente terminamos esta historia, muchísimas gracias por todo el apoyo que le dieron, las tqm :)
Gracias a las chicas que dejaron su review:
SpicyDreams, igniTrafford, Cary, ALBANIDIA, Maya, Smedina, MissanieL, Isis Janet, DarkLady-s93, patitofeo, jupy, Car Cullen Stewart Pattinson, alejandra1987, Noriitha, Tata XOXO, Adriana Ruiz, somas, arumy225330, Cassandra Cantu, tulgarita, Lupita Pattinson Cullen, irwin321, krisr0405, Kriss21, soledadcullen, EmilyChase, Lady Grigori, aliceforever85 y natuchis2011b :)
Mil, mil gracias y nos leemos pronto con otra historia ;)
