Asalto EXALT: Japón


Italia, Roma

Annette dio una mirada rápidamente por encima de su hombro a medida que atravesaba la densa multitud. No sentía ningún peligro inminente ni notaba a alguien especialmente sospechoso siguiéndola. Pero eso no era garantía absoluta de que no hubiera nadie allí. Casi la habían atrapado varias veces, y ahora haría todo lo posible para negarles cualquier oportunidad.

Casi lo había arruinado dejando Japón, pensando que podría conseguirlo con el control mental. Inicialmente funcionó, aunque varias personas la habían mirado con sospecha al verla pasar por las filas con una sola palabra hacia el personal de seguridad.

Había sido muy obvia, y si no se hubiera detenido a sentir el área en su alrededor inmediatamente después de salirse del avión en China, se la habrían llevado tres agentes de EXALT que la estaban esperando. Afortunadamente, esta gente era profesional. Demasiado profesionales para su propio bien, le facilitaba encontrarlos y le había sido suficiente una ligera sugestión para que abandonaran el área brevemente, dándole tiempo para irse.

Había sido mucho más cuidadosa luego de eso.

La semana siguiente a eso había involucrado escabullirse junto a maletas, tomar botes trenes y taxis en lo que esperaba fuera un patrón impredecible para EXALT. Parecía funcionar a grandes rasgos, y se había mantenido alejada del resto de los pasajeros si había alguien más con ella.

Pero ahora se preguntaba si eso no había sido un error. EXALT tenía que saber a dónde estaba yendo, y si no tuviera otra elección iría a cualquier otro lado. El único problema era que no tenía ningún otro lugar a donde ir. No podía confiar en nadie, ni en ningún gobierno.

Solo había dos opciones que le parecían buenas de momento, y podrían ser sus únicas. Primero tenía que encontrar a Latrell, pero esa era una solución temporal como mucho. EXALT averiguaría quien era, si no lo habían hecho ya, y los matarían a los dos o la tomarían prisionera otra vez. Su posición dentro de la policía francesa no les seria preocupación.

Así que una vez que hicieran contacto, solo había un lugar al que ir donde podría estar segura: XCOM.

Había logrado averiguar sobre la organización que estaba luchando contra los aliens invasores, así como también leyó sobre la historia de la invasión. Extrañamente, no podía encontrar mucho sobre ellos excepto que eran multinacionales, muy avanzados y muy secretos. Aparentemente se habían filtrado unos videos que mostraban a XCOM como asesinos, pero aparentemente habían sido probados como falsos rápidamente por XCOM misma.

No le importaba mucho eso de momento. XCOM era enemiga de EXALT, y como sabia como eran, probablemente era EXALT quien había filtrado el video en primer lugar. Pero eran enemigos, y eso era todo lo que necesitaba saber.

El único problema era como llegar a ellos. XCOM no tenia estaciones de reclutamiento, y nadie sabía desde donde operaban, sin mencionar que parecían hacer apariciones públicas solamente cuando era absolutamente necesario. Así que… eso le seria problemático, pero quizás Latrell supiera más que ella.

Estando fuera del aeropuerto, comenzó a caminar por la calle hasta que vio uno de esos puestos vendiendo esos celulares baratos con minutos limitados. Siempre se preguntaba quien pagaría por ellos, pero ahora agradecía su existencia. Había tomado algunas tarjetas de crédito de algunas personas en otras ciudades y esta vez solo había retirado una cantidad fija de dinero luego de desecharlas.

El dinero no le era un problema ahora, pero si las cosas le iban mal, tendría que hacerlo otra vez pronto. De momento tenía suficiente para conseguirse un celular y pagar por la gasolina del vehículo que se iba a robar. No quería hacerlo, pero no tenia elección y necesitaba un medio de transporte confiable que controlara.

Camino hasta el puesto, tomo el celular más barato y se lo entrego al hombre. No hablaba italiano, así que esperaba que hablara su idioma. "¿Cuánto por esto?"

"Veinte euros," le respondió cansadamente. No parecía importarle de una forma u otra.

"¿Y funcionará así sin más?" Presionó con la pregunta, tratando de asegurarse.

El giró sus ojos y cabeceó hacia un cartel. "Eso es lo que dice el cartel. Léalo."

Ella frunció el ceño, comenzaba a molestarle su actitud. "Lo haría, pero no leo italiano."

El suspiró. "Malditos turistas," murmuro. "Si, funcionara."

Estaba bastante tentada de controlar la mente de este tarado e irse. Pero ya estaba rompiendo suficientes leyes sin añadir otra. Pero no iba a dejarlo así. Se concentró en su mente mientras tomaba el dinero y la aseguró. Todo lo que dijera seria hecho. Los comandos complejos no funcionaban, pero los simples sí.

"Escúchame con cuidado," le dijo mientras dejaba el dinero en la mesa, mirándolo directamente a los ojos, mientras sus pupilas brillaban con un tono ligeramente violeta a medida que ejercía su poder sobre él. "En cuanto llegue tu próximo cliente vas a darle lo que sea que quiera gratis. Porque eres una persona buena y generosa." Tomó la funda del celular. "¿Entendido?"

"Si," le respondió sin tono. "Entiendo."

Ella chasqueó sus dedos rápidamente, un truco que descubrió ayudaba a enfatizar ciertos comandos rápidos. "Duérmete." Y el hombre se dobló en su asiento un segundo después, ya dormido."

Con algo de suerte pensaría que fue algún sueño o una memoria borrosa. Mientras no piense mucho sobre eso. Y basándose en la mente apática que parecía tener, probablemente no sería un problema. Se giro y comenzó a alejarse mientras retiraba la funda del celular y la arrojaba en un cubo de basura cercano.

Rápidamente ingresó el número de teléfono de Latrell y comenzó a escribir: [Reúnete conmigo en el lugar en el que casi me matas.] Presionó enviar y guardo el teléfono en su bolsillo.

Suponía que, si EXALT estaba observando sus mensajes, no sabrían de qué lugar estaba hablando. Latrell lo sabría, o eso esperaba. Habían ido a Niza, y habían insistido en ir a un restaurante de alto nivel que se negaba a nombrar ahora, insistiendo que era lo mejor de lo mejor. Naturalmente, ella había aceptado y luego de comer allí, había tenido envenenamiento por la comida y experimentó las peores doce horas de su vida.

Obviamente dejó una mala reseña, y desde entonces se habían referido a eso como su intento de matarla. Un chiste entre ellos que le parecía gracioso, pero a él lo mortificaba.

Era interesante lo mucho que había cambiado todo. Había gemido del dolor todo ese tiempo por un estomago adolorido, y ahora algo como eso ni le molestaría. Ahora tenía que concentrarse en el presente; llegar a Niza.

Continúo caminando, manteniéndose vigilante con las personas que entraban y salían de los vehículos en la calle. Observó durante un minuto y sonrió cuando vio un Lamborghini estacionando, y un hombre de negocios muy bien vestido salió de él. Bueno, esa era la oportunidad perfecta, si este tipo podía permitirse un auto como ese, probablemente podría permitirse otro. No era exactamente discreto, pero se sentía mejor tomando ese auto, que el de alguien que no estuviera tan bien económicamente.

Trotó hasta el mientras salía, y rápidamente se concentró en su mente, que estaba llena de números e imágenes. Era una colmena de distracciones incesantes. Una más podría entrar sin problemas. Era muy simple: Deja tus llaves en el auto y mantenlo desbloqueado.

Ella retrocedió, manteniendo su cabeza baja mientras se inclinaba contra la pared y esperaba que pasara. Una vez que lo hizo, lo siguió mientras entraba a uno de los bancos cercanos. Hora de la verdad.

Tiro del picaporte y la puerta se abrió con un chasquido leve. Se deslizo sobre el asiento de un auto que valía todo su salario anual. Disfrutaría el lujo más tarde, había una sola cosa que le interesaba ahora.

Ahí estaba. La llave aún estaba en su lugar y la giro, encendiendo el motor que rugió volviendo a la vida. Ella sonrió. Iba a estar abandonando este auto luego de encontrarse con Latrell, así que intentaría disfrutar todo lo que pudiera.

El teléfono vibró y bajo la mirada para ver la respuesta de Latrell. Corta y concisa: [Entendido.]

Asintió. Satisfecha, rompió el teléfono a la mitad, abrió la puerta y soltó las piezas en la calle. Poniendo los cambios correctos, acelero por las calles hacia Niza.

Ya casi terminaba. Al menos esta parte.


Francia, Niza

Asumiendo que venía desde su casa, le tomaría alrededor de ocho horas y media en llegar, y eso era si salía apenas recibía el mensaje, lo cual podría no ser posible. Aún tenía un trabajo, pero asumía que haría todo lo posible para irse temprano. El Lamborghini que había manejado incluyó un GPS muy útil que la había llevado hasta Niza sin problemas, incluso al restaurante en específico, el Les Amoureux.

Ahora ya era de noche, y como tuvo una hora libre manejo en círculos por un tiempo para ver si alguien la estaba siguiendo, pero no parecía haber nadie. Luego de detenerse y conseguir algo para comer, estacionó un poco alejada del restaurante y abandonó el vehículo. No quería que la atraparan con él.

Si alguien lo encontraba, lo encontrarían desbloqueado y listo para tomarlo. No le importaba que le pasara ahora, ya no era su problema. Ahora todo lo que tenía que hacer era esperar alrededor de este restaurante de lujo sin verse sospechosa. Vagar mucho podría llamar la atención, y no quería preocuparse por la policía de Niza, incluso si estaba segura de que podría escaparse fácilmente.

Estaba deseando tener un reloj ahora mismo, ya que no se sentía con ganas de mirar en el interior de tiendas aleatorias para encontrar un reloj. Consideró brevemente tomar uno de alguna de las muchas personas que pasaban, pero ya había hecho suficiente y no era un robo necesario. Si todo seguía yendo igual de bien, él podría aparecer en cualquier momento.

Latrell era puntual, pero esta vez no sabía si había circunstancias extenuantes que le previnieran llegar lo más pronto posible. No importaba, no se iba a ir. Se quedaría toda la noche si fuera necesario.

A menos que…

Annette levantó la cabeza rápidamente y sus ojos se abrieron en cuanto se le ocurrió una nueva posibilidad. ¿Qué pasaba si lo habían secuestrado y lo torturaban por información? ¿Y que si ya estaban de camino? No, no.

Sacudió su cabeza, intentando ralentizar su acelerado corazón. No, no lo matarían. Aun no, la querían a ella y tenían que saber que si alguien más que no sea el aparecía entonces sabría que era una trampa. No podían permitirse matarlo, a ninguno de los dos, no aún. Por alguna razón la querían con vida a menos que no les deje elección.

Por supuesto que podrían forzar a Latrell a que actúe como carnada… no, él no se los permitiría. Moriría antes de entregarla… ¿No? Tragó saliva. Incluso el tenia sus límites, también existía la posibilidad de que amenacen a su familia para conseguir su cooperación. Entonces… en ese caso todo estaba arruinado. Pero las buenas noticias eran que, si lo usaban de carnada, podría sentirlo.

Ella asintió. Si. Tenía la ventaja, sin importar que tan extensos y avanzados sean.

Podía controlar mentes. Ellos no.

La mejor solución mientras esperaba seria probablemente dar vueltas. Caminar alrededor del restaurante, dar la vuelta a la manzana y repetir hasta que apareciera el o EXALT. Incluso si no lo veía la primera vez, sabía que él no se iría hasta al menos mirar a su alrededor. Todos ganaban, ella mataba tiempo y no se veía sospechosa, y le permitía tiempo para que el llegara.

Así que caminó.

Cada vez que terminaba de dar una vuelta al restaurante, con sus ojos buscando cualquier señal de él, mantenía sus ojos al suelo e intentaba formar algún sentido del caos de mentes a su alrededor. Gritos, susurros, alaridos, las voces solo existían y luchaban por su atención. Ahora era capaz de bloquearlas voluntariamente, pero abrirse para escucharlas casi la superaba.

Podía señalar una mente en especifica si tenía contacto visual con la persona, no estaba segura de porque, pero era casi imposible indicar una persona especifica a través del laberinto de mentes y denso ruido sin sentido. Pero al final, no le importaban mucho las voces específicamente, ella buscaba las emociones.

No la estaban cazando mercenarios o asesinos llevados por la venganza. La cazaban profesionales, y los profesionales eran fríos. No se sostenían a las emociones de los civiles, especialmente si eran militares. Eso era lo que buscaba. Frio, concentrado y dedicado.

Ayudaba que había sentido a soldados EXALT antes, quienes pensaban de forma muy distinta comparados a las personas normales. Aun eran humanos, pero tenían una forma de pensar muy distinta. Era una fuerza y una debilidad que tenía pensado explotar. EXALT era demasiado profesional.

Llegó al restaurante otra vez y revisó el estacionamiento en busca de su vehículo. Aun nada. Suspiró y miro hacia el restaurante todo lo que pudo. Tampoco lo vio allí, aunque eso tenía sentido. ¿Porque entraría ahora? No había forma de que fuera a entrar para comer.

Sacudió su cabeza y continuó caminando alrededor de la cuadra. Sintió como si hubieran pasado horas, pero en realidad solo habían sido un puñado de minutos. Una hora casi, no había razón para preocuparse aún. Aunque podría ser una buena idea variar su ruta un poco. Si alguien la estaba observando, se preguntarían por una extraña mujer estaba caminando en círculos.

Aun no sentía a nadie-

"[¿Annette?]"

Se congeló.

La voz vino detrás suyo. Tomo un segundo para sentir la mente que la seguía. Emitía una esperanza controlada, y felicidad, todo junto. No sentía nada malicioso. Temblando levemente, se giró y lo vio debajo de la luz de un poste. Latrell vestía su uniforme fuera de horario, que era una chaqueta de cuero negra que sostenía su pistola escondida, vaqueros y botas militares.

Nunca había estado tan feliz de ver a alguien en toda su vida.

Corrió hacia él y lo rodeo con sus brazos, hundiendo su rostro en su hombro. El la abrazó instantáneamente y se quedaron de esa forma por unos segundos. "[Lo lograste,]" le suspiro ella. "[Lo hiciste.]"

"[Te dije que lo haría.]" Le respondió con un suspiro. "[Estaba considerando ir a buscarte desde antes de que me enviaras tu mensaje.]"

Lo soltó y retrocedió, sonriendo con una felicidad que no había sentido en meses. "[Te dije que confiaras en que te encontraría.]"

Él sonrió ante eso, rascándose la barbilla pensativamente. "[Lo sé,]" admitió. "[Pero ahora mismo no me importa. Me alegro de que estes bien.]"

Y con eso la realidad volvió con toda su fuerza. "[No estamos seguros,]" le dijo urgentemente. "[¿Dónde estacionaste?]"

El tomo su mano. "[Por aquí,]" le dijo mientras comenzaban a caminar. "[Logré conseguir un vehículo de policía, así no nos detendrán.]"

No estaba segura de que eso fuera una buena idea, pero se detuvo de decírselo de momento. "[Solo llévame a casa.]"

El apretó su mano. "[No te preocupes, nadie te va a llevar otra vez.]"

Ella sonrió al escuchar eso. Incluso si no estaba segura de eso, le pareció dulce y se sentía mucho más cómoda con alguien a su lado. "[Te dejaste crecer la barba.]"

El parpadeo, claramente no lo esperaba. "[Oh, sí. Supongo que no lo habrías sabido.]"

Antes de que todo esto hubiera pasado, consideró decirle que lo apoyaría si lo hacía con esfuerzo. Ya que su oscura barba era muy buena, parecía que había seguido su consejo, incluso sin que estuviera allí. Quizás era una forma de recordarte, pensó repentinamente. Después de todo, habían asumido que había muerto.

Pero le quedaba muy bien, suavizaba sus facciones más duras, aunque no podía negar que eran sus penetrantes ojos lo que incomodaban a mucha gente. Combinados con su altura y posición, lo convertía en cierta figura intimidante. Aunque ahora, suponía que eso les serviría.

Finalmente alcanzaron el automóvil y la dejó ir cuando sus ojos se entrecerraron y luego se abrieron al ver su mano. "[¿Qué le paso a tu mano?]" le pregunto incrédulamente, tomándola con mucho más cuidado.

Oh. En todo lo que había pasado, se le había olvidado como se veían sus brazos y manos. Estaba tan acostumbrada a eso que ni siquiera se había preocupado en considerar la reacción de Latrell. "[No es tan malo como se ve…]" comenzó a decir mientras bajaba la manga de su chaqueta.

"[Y una mierda,]" dijo gruñendo, enojándose cada vez más mientras miraba a su deformada y cicatrizada piel. "[¿Qué te hicieron?]"

Ella retiró su mano. "[Te diré todo,]" le dijo ella, mirando alrededor. "[Solo comencemos a manejar.]"

El asintió varias veces rápidamente y ambos entraron al vehículo. Annette se quitó la chaqueta, para que pudiera ver todos los daños hasta sus hombros. Aun no los había revisado, pero estaba segura de que estaba empezando a alcanzar su pecho y cuello. Pero aun podía funcionar, así que lo ignoraba de momento.

"[Es una larga historia,]" le advirtió a Latrell mientras comenzaba a manejar.

"[Es un viaje de ocho horas,]" le respondió el, sin desviar la mirada del frente. "[Tenemos tiempo.]"

Annette suspiró.

Y comenzó a hablar, describiendo primero como la habían raptado y llevado unos extraños. Gente de quienes no conoció su identidad por meses. Luego describió los meses de tortura y drogas por los que había pasado. No dejo ningún detalle fuera, Latrell trataba con estas cosas frecuentemente.

Aunque nunca con gente que amaba.

Mientras más hablaba, más se enfurecía él. Sus manos estaban casi blancas con manchas rojas de tomar el volante con tanta fuerza. Reflejaba lo que sentía de él, una furia justiciera creciente que no se iría pronto.

"[Entonces llegó la primera vez que dijeron la fecha,]" continuó Annette, acercándose a los eventos más recientes. Miró por la ventana hacia los pacíficos campos, tan diferentes comparados a lo que había vivido. "[Esperaba que ese fuera el final, que cualquier droga que estuvieran planeando probar en mi me matara y terminara con todo esto.]"

Ella sacudió su cabeza. "[Pero por azar del destino no fue así. Pero en ese momento deseaba que así hubiera sido,]" dijo señalando su cabeza. "[Se sentía como si mi cerebro se estuviera partiendo en dos, podía escuchar cosas, voces que me gritaban. Dentro de mi cabeza, y en los primeros momentos pensaba que me estaba volviendo loca.]"

"[Claramente no fue así,]" comento tensamente Latrell.

"[No,]" Dijo Annette de acuerdo, preguntándose que tan bien se tomaría lo siguiente. "[No me estaba volviendo loca, pero esa droga me hizo algo. Me dio… habilidades. Habilidades que no deberían ser posibles.]"

Latrell se giró para verla. "[¿Cómo qué?]"

"[Va a parecer una locura,]" comenzó dudosa de sus propias palabras. "[Pero… puedo controlar la mente de las personas. Esas voces eran reales y eran de personas de verdad. Podía escuchar sus pensamientos.]"

Latrell parpadeo, su boca se abrió levemente. "[Entonces… eso significa que ahora mismo…]"

"[No exactamente,]" dijo suspirando. "[Puedo sentir lo que sientes; cuáles son tus intenciones generales. Pero no puedo de verdad leer tu mente. Es demasiado a la vez. Simplemente me supera.]"

"[¿Y con eso escapaste?]" Supuso cuidadosamente Latrell.

"[Estoy llegando a eso,]" le dijo Annette mirándolo. "[Pero si, así fue. Tampoco es lo único que puedo hacer.]"

Latrell se río sin gracia. "[¿Cómo podrías superar leer mentes?]"

"[Puedo invocar algún tipo de energía,]" comenzó a explicar Annette, flexionando su muñeca mientras miraba a su distorsionada carne. "[Y… bueno, puedo usarla como un arma.]"

Ella alzo su brazo. "[Pero también es doloroso. Esto no me lo causo EXALT. Fue la Psionica.]"

"[¿Psionica?]"

"[Así se refería EXALT a estas habilidades,]" le explicó Annette. "[Supongo que era esto lo que estaban evaluando todo el tiempo. Yo tampoco era la única.]" Continúo contándole sobre los otros sujetos de prueba, las Furias, y su eventual escape en el avión de carga.

"[Y ya conoces el resto,]" finalizó agotada, hundiéndose en su asiento. "[Esa es mi historia.]"

El sacudió su cabeza incrédulamente. "[No… no sé qué decir. ¿Qué puedo decir ante eso?]"

"[Hey,]" le dijo Annette calmadamente. "[Que estes aquí es suficiente.]"

"[No se siente así,]" continuó el, con la furia pura entonando su voz. "[EXALT debe ser destruida por lo que te hicieron. Como mínimo.]"

"[Tenemos que concentrarnos en escapar de EXALT antes de destruirlos,]" lo interrumpió Annette. "[Nadie quiere destruirlos más que yo. Pero son más poderosos, son más extensos e influénciales que nosotros dos.]"

"[Tiene que haber algo,]" insistió el. "[No pueden controlar todo.]"

Annette tragó. "[Tienen un enemigo. ¿Conoces a XCOM?]"

El asintió. "[Todo el mundo la conoce. ¿Acaso estas diciendo que-?"

"[Si,]" finalizo ella. "[XCOM es la enemiga de EXALT.]"

Latrell silbó. "[Bien por ellos,]" murmuro. "[Espero que los maten a todos.]"

"[Si,]" dijo Annette de acuerdo. "[Pero no podemos esperar a que pase eso. Tenemos que contactar a XCOM, conseguir asilo. Protección.]"

"[Buena idea,]" dijo Latrell de acuerdo, frunciendo los labios. "[Excepto que nadie sabe cómo contactar a XCOM. Tendrías mejor suerte intentando contactar a los SEALs que a ellos.]"

"[Tiene que haber alguna forma,]" insistió Annette.

Latrell abrió su boca unos segundos antes de hablar. "[Podría haber una. XCOM está aliada con Alemania e Israel… quizás alguien allí sepa como contactar a XCOM.]"

Annette sintió la esperanza creciendo en su interior otra vez. "[Si!]"

"[No celebres tan rápido,]" la precavió él. "[Dudo que alguien fuera de los niveles más altos del gobierno sepa cómo-]"

"[¡Entonces vamos a por ellos!]" declaro firmemente Annette, su mirada se endurecía mientras miraba por la ventana.

"[¿Cómo vamos a llegar a gente como Nowinski o Habicht?]" Le preguntó el, intentando no sonar muy escéptico. "[La gente como nosotros no tiene acceso como ese.]"

Ella frunció el ceño y formó su mano izquierda en un puño, tomando el poder y manifestándolo. Su piel se abría a medida que la energía se arremolinaba alrededor de su antebrazo y muñeca, convirtiéndose en una bola de energía en su mano.

Latrell quedó boquiabierto ante eso, mirándolo incrédulo sin saber cómo procesarlo. "[No soy como la mayoría de la gente,]" declaro ella. El poder duplicaba su voz. "[No lo somos. Tomare el control de sus mentes si me fuerzan, pero no seré capturada por EXALT otra vez. Incluso si tengo que controlar al mismísimo Primer Ministro.]"

Dejó ir la energía y esta se desvaneció, dejando su brazo rojo, cortado y adolorido. Pero lo había soportado antes y lo haría otra vez por cuanto tome. Respiró profundamente. "[¿Te parece bien?]"

El asintió rápidamente. "[Lo que sea necesario. Deberíamos planear un poco más al llegar a mi casa. Si vamos a hacer esto, no puede ser improvisado. Tengo que saber exactamente que puedes hacer. Pero ahora deberías dormir un poco. Realmente lo necesitas.]"

Annette asintió, le pareció una buena idea. Necesitaba dormir desesperadamente y como su vida no estaba bajo un peligro inmediato, rápidamente se quedó dormida, sabiendo que Latrell la estaría cuidando.


La Ciudadela, Oficina del Comandante

Existían ciertas desventajas de su nueva fuerza que no le habían sido aparentes previamente. Principalmente que tenía que tener mucho más cuidado al tratar con objetos más delicados, como vasos, ya que sino los partiría en su mano sin darse cuenta. No era como si esto lo estresara o enojara cuando pasaba. Casi sin darse cuenta lo había apretado un poco más y lo había destruido.

Lección aprendida, ahora tendría más cuidado al manipular objetos delicados.

Carmelita había tenido la modificación genética exitosamente y parecía estar disfrutando sus nuevas habilidades. Vahlen estaba usando esto como una oportunidad para conseguir más datos en los límites de la modificación, y Carmelita la ayudaba con gusto.

Dentro de unos pocos días más, Mordecai, Sarah y Samuel pasarían por el mismo tratamiento, y ahora mismo estaba buscando expandir la lista con algunos más. Creed, varios de los nuevos agentes AT, probablemente Leonid y Veronika, y probablemente Patricia. Se preguntaba si su Psionica interferiría de alguna manera, pero Vahlen le había asegurado de que no tenían nada de lo que preocuparse ya que no estaban modificando el cerebro en sí.

También había preguntado si se podría hacer que Myra tuviera la modificación del corazón secundario. Era la única parte de su cuerpo que podían modificar ya que su vista era mejorada mecánicamente y la mayoría de sus extremidades fueron reemplazadas por prótesis metálicas. Shen había dicho que, aunque el esqueleto había sido reforzado con implantes mecánicos, los órganos en si no habían sido cambiados, así que podría ser posible.

Y si esta racha de buena suerte continuaba, dentro de unos días más tendrían más soldados pasando por el procedimiento CEM. Bradford y Van Doorn habían identificado algunos candidatos potenciales, y serian traídos a la Ciudadela prontamente.

Había estado relativamente sorprendido de que el Consejo se había mantenido en silencio durante todo el incidente del video filtrado. El hecho de que no habían comentado sobre eso significaba que habían aceptado que las cosas estaban finalmente bajo control o se estaban preparando para deponerlo, aunque pensaba que la primera sería más probable. Probablemente era solo por su rápida respuesta, un poco más tarde y probablemente le estarían saltando encima.

Aunque ahora, tenían nuevas preocupaciones. Con XCOM finalmente utilizando MEZCLA, tendría que tener cuidado con sus almacenes de esta materia. Tenían un sobrante importante ahora, pero tendrían que asaltar varios OVNIs para mantener ese nivel. No les preocupaba quedarse sin MEZCLA, pero la situación podría cambiar dentro de unos meses.

Pero ahora estaba más concentrado en el futuro. De XCOM, del Consejo, las Naciones Unidas y de la humanidad en sí. Había algunos países más con los que tenía intención de formar alianzas, y eso lo llevaba a un potencial problema en el futuro. La financiación que estaba teniendo XCOM era buena, pero no iba a ser suficiente.

XCOM no era lo suficientemente grande como para llevar a cabo una guerra completa contra los aliens. Eso era un hecho duro que lo presionaba. Sin importar cuanto financiamiento recibieran, sin importar cuanto progresaran científicamente, incluso si rivalizaban a los aliens en esto, no sería suficiente, no por su cuenta.

La solución no era difícil. Las naciones debían unirse.

La humanidad debía unirse.

Lamentablemente, era más fácil decirlo que hacerlo. La única posibilidad que tenían era un ejército único y singular compuesto por la mayoría de las naciones del mundo, dirigido con el solo propósito de retirar a los aliens. Los países que estaban aliados con ellos ahora intentarían usar su tecnología lo mejor que pudieran, pero estarían solos, restringidos, y no serían una amenaza por su cuenta.

En teoría, eso era el propósito de las Naciones Unidas. Un poder de verdad en vez de un consejo sin dientes. Pero como las Naciones Unidas no eran eso, las cosas se complicarían.

No quería unas nuevas Naciones Unidas que converjan alrededor suyo, con XCOM a cargo. Se vería como una toma de poder, y empeoraría sus relaciones con todos. Sin mencionar que no quería estar a cargo de un ejército u organización así de grande. No era su fuerte, y había muchos generales y almirantes competentes de entre los que elegir.

Pero la razón más grande era que quería que XCOM se mantuviera independiente de cualquier cuerpo político. Si hacían que los alienígenas se retiraran, una nueva lucha política estallaría, centrada alrededor de XCOM y la tecnología alienígena. Muchos podrían ver la necesidad de romper XCOM para los países más grandes, así como su tecnología.

Desafortunadamente para ellos, no dejaría que eso pasara. Tenía planes para XCOM, planes para resolver la invasión a gran escala que se avecinaba.

Irónicamente, era gracias a Israel que estaba escribiendo este nuevo documento ahora. Tendría que compartirlo con Nowinski cuando llegue la hora.

Una luz parpadeante le indicó que había alguien afuera. Desbloqueo la puerta, inclinando su cabeza mientras intentaba adivinar quien seria ahora. Hasta donde sabia, no tenía nada preparado. Probablemente era uno de los soldados.

Pareció tener razón, aunque no era solo un soldado. Eran dos. Patricia y Creed ingresaron, ella claramente estaba nerviosa sobre algo, y Creed se veía tan estoico como siempre. Realmente era mucho más grande que ella, y Patricia no era una pequeña mujer.

Minimizó la pestaña en la que estaba trabajando y se giró para verlos. "Patricia, Creed," los saludó, asintiendo hacia cada uno. "¿Qué puedo hacer por ustedes?"

Ambos intercambiaron una mirada, Creed indicaba con sus ojos que ella debía continuar. Interesante. Había pocas cosas que pudieran incomodar a Patricia, así que sea lo que sea esto probablemente sería importante. "Me dijo que lo mantuviera actualizado sobre cualquier desarrollo con mis habilidades psionicas," comenzó Patricia, removiéndose el cabello hasta detrás de sus orejas. "Bueno, hubo algunos desarrollos."

Ah, eso tenía más sentido. Había pocas razones para su incomodidad, todas estas tenían razones para ser positivas, negativas, y riesgos de seguridad. Alzó una ceja. "Explícate."

"Estaba practicándolas con Creed," comenzó Patricia, asintiendo hacia él. "Estoy consiguiendo mensajes más claros, supongo, durante la última semana o así. Puedo escuchar pensamientos completos, imágenes, cosas que esperaría. Pensé que podría intentarlo sobre él."

El hecho de que estaba mejorando pasivamente ya le eran noticias. Incluso si parecía algo sin importancia, hacia que Patricia pudiera ser muy útil o muy peligrosa. Afortunadamente, no tenía la necesidad de preocuparse mucho por ella. Era de confiar. "Ya que estas aquí, asumo que fue un éxito." Le dijo, enviando su mirada a Creed. "Leyó tu mente."

"No fue solo eso," aclaró Patricia. "La cambié."

El Comandante se inclinó hacia adelante. Eso era interesante. No había forma alguna de que Patricia, o Creed siquiera, estuviera mintiendo. Lo habría notado en sus rostros. "Cuando dices que la cambiaste…"

"Quiero decir que puse algo en su cabeza y él no lo supo," finalizó sombríamente ella.

El Comandante los miro a ambos. Bueno. No estaba demasiado sorprendido ante eso. Una vez que Patricia le había dicho que podía sentir sus sentimientos, y algunas veces voces y pensamientos, supuso que sería solo cuestión de tiempo hasta que pudiera leer mentes, y luego de eso seguiría que pudiera alterarlas. "Interesante."

Creed hizo un ruido de ahogo con su garganta. "¿Interesante?"

"¿Tienes alguna otra palabra para ello?" Le preguntó el Comandante, alzando una ceja. "Útil seria otra. Aunque probablemente te estes concentrando en preocupante, o peligroso. Estas también son ciertas."

"¿Sabe? por alguna razón pensé que te sorprendería," comentó Patricia incrédulamente. "Pero… no fue así. Le causó curiosidad, sí, pero no sorpresa."

"Supuse que pasaría tarde o temprano," comentó el Comandante, inclinando su cabeza hacia ella. "Eso era hacia lo que trabajabas, ¿no? Supe que lo averiguarías eventualmente, y alterar las mentes vendría poco después. Aunque no diré que esperaba que sucedieran a la vez."

"Le preocupa el potencial abuso," declaró finalmente Creed, casi suspirando., "Eso es lo que la molesta. Probablemente podría hacérselo a usted también."

"Probablemente," dijo el Comandante de acuerdo, viendo donde estaba su preocupación. Todo lo que hacía eso era reforzar su decisión de dejarla continuar. Aquellos que podrían abusar de su poder no dicen cosas como estas, y ciertamente no se preocupan por eso. "Pero a menos que hayas cambiado significativamente desde nuestra última charla, no veo razón alguna para preocuparme. No nos vas a traicionar de repente, ¿no?"

Ella sacudió su cabeza. "No."

"Bien," asintió el Comandante. "Entonces no veo razón para preocuparme, y ustedes tampoco deberían. Sugiero que practiques estos talentos para usarlos contra los aliens y EXALT."

"Te lo dije," le murmuró Creed.

"Está bien," dijo ella suspirando, mirando a ambos. "Pero necesitaba contárselo."

"Así es," dijo el de acuerdo. "Y te lo agradezco."

"A usted también, Comandante." Le dijo ella, dándole su saludo e inclinando su cabeza. "Gracias por entenderme y confiar en mí."

"Te lo has ganado," dijo el Comandante asintiendo. "Probablemente te necesitemos pronto, así que estate preparada. Puedes irte. Tú también Creed, continúa acompañándola."

Él le sonrió levemente. "Por supuesto, Comandante." Entonces le dio su saludo y salió de la sala junto a Patricia.

A pesar de lo que había dicho, Patricia si tenía una preocupación muy válida sobre el abuso de los poderes psionicos. Habría más como ella eventualmente, y probablemente no confiaría en ellos tanto como en ella. Debía haber algún tipo de defensa contra ellos, más allá de ser Psionico uno mismo. Esta era una de las razones por las que había hecho que Vahlen comenzara a trabajar con su propio proyecto de Candidato Manchú.

No era ciego ante los peligros que causaban los psionicos. Pero no iba a actuar debido al miedo o la irracionalidad. No, este problema sería resuelto igual que cualquier otro. Eficientemente, lógicamente y definitivamente. Le daría algo de tiempo a Vahlen, y si nada venia de eso, tendría que buscar otros métodos para limitar el abuso Psionico.

Pero mientras tanto, iba a usar todo el potencial de Patricia.


La Ciudadela, Control de Inteligencia XCOM

Si sus últimas visitas a la oficina de Zhang sin avisar eran alguna indicación, había una gran posibilidad de que estaría enviando a Patricia más pronto de lo que esperaba. Zhang parecía haber conseguido una nueva información que había dicho seria "muy útil", y le pidió que viniera lo más rápido posible.

Las puertas se abrieron con un silbido y Zhang estaba frente de una Holo-mesa encendida que mostraba lo que parecía ser alguna base aérea de algún tipo. Su Director de Inteligencia estaba mirando una tableta, aunque estaba angulada de cierta forma para que no pudiera ver que había en ella exactamente. Un segundo después, Zhang levantó la mirada y la dejo en la mesa. "Comandante. Bien."

"¿Cuál es la situación?" Demandó el Comandante mientras se le acercaba para ver más de cerca el holograma.

"EXALT se ha revelado accidentalmente," respondió Zhang, logrando sonar sobrado y neutro a la vez. Todo lo que sentía del proyectaba la satisfacción.

El Comandante descansó sus manos sobre la holomesa y miró a Zhang. "Continua."

"Hace poco más de una semana, algunos agentes sospechados de ser EXALT comenzaron a moverse a la vez," continuó Zhang, uniendo sus manos detrás de su espalda. "Todos, lo cual ya es extraño. No estoy seguro de que causó esto, pero nos ha permitido indicar varios agentes potenciales más, y gracias a eso hemos sido capaces de rastrear uno de estos agentes hasta una pista de aterrizaje protegida por nuestro amigo de Rusia."

Tomó su tableta y se la entregó al Comandante. "Mi agente fue capaz de conseguir estas imágenes y basados en ellas tenemos esta reconstrucción holográfica aquí."

Zhang tenía razón sobre como esto definitivamente era una instalación de EXALT. Estos soldados parecían ser los mismos que en Rusia, llevaban bandanas rojas y parecían muy profesionales. Estos se veían un poco más acorazados, similar a aquellos vistos en México.

"Esto parece ser un poco más importante que Rusia," notó el Comandante mientras observaba las imágenes. "¿Has conseguido un número de soldados?"

"Entre veinte y treinta," concluyó Zhang. "Podría haber más adentro de los que no sabemos, y tampoco son todos entrenados para el combate. Pero está viendo imágenes de hace un par de días. EXALT también ha estado haciendo sus propios saltos tecnológicos mientras tanto."

El Comandante cambió la imagen otra vez y alzó una ceja. "Parece que han logrado desarrollar armamento laser. Supongo que solo era cuestión de tiempo."

"Desafortunados. No tendrán tiempo de disfrutar su nuevo armamento," comentó secamente Zhang. "Estuvieron a un solo paso detrás nuestro."

El Comandante sonrió ante eso. "Creo que nuestros soldados disfrutaran mostrar sus nuevas armas gaussianas. Sin mencionar que nuestra armadura puede soportar golpes laser sostenidos. La de ellos no."

"Podemos atacar virtualmente desde cualquier ángulo," le dijo Zhang, indicando al holograma. "El almacén no está protegido, y la mayoría de los soldados está al frente."

"No hay mucha cobertura," notó el Comandante, observando la pista. "Eso podría ser un problema."

"No si golpeamos rápido y fuerte," indicó Zhang. "Están igual de limitados, y nuestras armas gaussianas podrían superar su cobertura por completo. Si pueden atravesar acero alienígena, unas cajas de metal podrían no ser tan seguras como piensan."

El Comandante observó el holograma. "¿Cuántos soldados suelen proteger el frente?"

"Me han dicho que tantos como doce o tan pocos como seis," respondió Zhang, frunciendo el ceño. "Aunque no creo que importe mucho. Si comienza una lucha, los llamará a todos."

Los labios del Comandante se curvaron en una sonrisa. "Estoy contando con eso. Esto es lo que haremos."


La Ciudadela, Barracas

"Entonces, ¿Dónde te colocaron para el protocolo Atlas?" Preguntó Samuel mientras movía su pieza en el tablero. Levantó una carta. "Todos me pagan cincuenta."

Hubo gruñidos suprimidos e insultos mientras todos le daban cincuenta dólares a Samuel, quien sonreía sobre confiado. "Odio esa carta." Murmuró Blake. "Tienes suficientes propiedades sin tener que robarnos nuestro dinero."

Soran sonrió ante eso. Samuel había sugerido que jugaran a uno de los juegos de mesa que estaban sobre una de las estanterías. Rápidamente se hizo evidente porque Samuel había sugerido Monopoly, era muy bueno.

Aunque Soran no estaba muy por detrás. Esta marcaba la primera vez que había jugado el juego y se sorprendía por lo mucho que lo disfrutaba. Era la combinación exacta de estrategia, engaño y suerte. No era algo fácil, y ayudaba que el objetivo era bastante simple, y sutil.

"Me tienen en la parte del equipo de respuesta de Control de Misión," respondió Soran a la vez que tiraba el dado. "Quizá lo hayan cambiado desde que llegaron los nuevos soldados. ¿Tu?"

"Igual," respondió Samuel mientras organizaba su dinero. "Me imagino que ese será uno de los puntos mas vulnerables en la Ciudadela."

"Me tienen en los laboratorios de Investigación," añadió Blake, observando con espanto como Samuel aterrizaba en el Estacionamiento gratuito y coleccionaba la suma no insignificante en el medio. "Supongo que es porque conozco el área bastante bien."

"Probablemente," dijo Shun de acuerdo, evaluando el tablero. "Parecen estar intentando aprovechar nuestras fortalezas."

"Tiene sentido," añadió Samuel asintiendo. "¿Dónde estás tu?"

Shun se inclinó y tomó el dado. "En defensa de hangar," respondió lanzando el dado. Soran se cruzó de brazos mientras ella movía su pieza.

"A pagar," la incitó, ya que tenía la costumbre de escaparse del pago de la renta pasándole el dado a la próxima persona como si nada.

Ella frunció el ceño y casi le lanzó el colorido dinero. "Este juego es horrible."

Blake giró sus ojos. "Solo porque no estas ganando."

"No ayuda," dijo Shun de acuerdo, mirando a sus propiedades. "Soran, ¿Quieres hacer un intercambio?"

El inclinó su cabeza. "¿Por qué?"

Ella indicó sus cartas de propiedad. "¿Plaza Santiago por Oriental?"

Soran bufó. "Vamos, ¿de verdad crees que voy a caer en eso? Contraoferta, Indiana por Oriental.

Ahora eran sus ojos los que se agrandaban. "¿En serio?"

Eso le forzó una sonrisa. "Bueno, sí. O ambos conseguimos un monopolio o ninguno. Y si ninguno de nosotros lo hace, el," dijo indicando a Samuel. "Nos va a forzar a la bancarrota."

"Dentro de unos días," murmuró Blake.

"Mi punto es que podemos continuar perdiendo dinero, o tomar esa posibilidad," continuó Soran. "Tu turno."

Ella lo pensó por unos minutos y luego murmuro. "Bien," y le dio Indiana, recibiendo Oriental. Conteniendo una sonrisa, el coloco la carta en su monopolio completo. Perfecto, ahora se podía decir que tenía la ventaja. Unas rondas en las que no aterrizara en el camino de casas de Samuel, y podría crear su propia trampa.

Después de eso, tenía que esperar a que Blake cayera en todo lo malo, y una vez que aterrizara en sus propiedades, utilizar sus propiedades verdes restantes para completar un segundo pasillo trampa.

Las cosas le estaban yendo bien-

Su buena disposición fue interrumpida en cuanto su muñequera vibró. Miró a Samuel y vio que el suyo también vibraba. Ambos intercambiaron una mirada y se pusieron de pie. "Lo siento," se disculpó Samuel mientras se dirigía a su casillero. "Nos llama el deber."

"Buena suerte," les dijo Blake.

Solo les tomó unos minutos prepararse. Una vez que Soran se puso su casco y dejó que se inicie la interfaz, tomó su nuevo rifle gaussiano que le habían dado a todos los soldados. Se había hecho hincapié en que ambas armas tenían sus ventajas y desventajas, pero tenia curiosidad de probar la nueva tecnología de XCOM.

La armería en si también había sido mejorada, con una variedad mucho mas grande de armas y equipo que no habían tenido disponible previamente. Había decidido traer un botiquín adicional en caso de que fuera necesario y varias granadas perforantes adicionales. El rifle gaussiano era mucho más pesado que el rifle laser, pero parecía mucho más… robusto, por así decirlo.

Era un arma sólida, y se sentía como un arma sólida. La había disparado unas veces y era sin duda el arma más poderosa que jamás había usado.

No, esa no era la palabra que buscaba.

Una de las más poderosas.

Satisfactoria. Era el arma más satisfactoria que jamás había usado. Las armas balísticas tenían un elemento de fuerza que no se podía replicar en las armas de plasma o laser. Samuel también había elegido probar el rifle gaussiano mas pesado, la variante pesada del rifle normal. Ambos habían elegido mantener sus pistolas laser.

Estando ambos totalmente equipados, intercambiaron una mirada. "¿Listo?" Le preguntó Soran.

Samuel tomó su rifle firmemente. "Siempre. Vamos."

Ambos trotaron hasta el hangar, el camino estaba tan grabado en sus mentes que solo les tomo unos minutos llegar. Había varios otros allí ya, dos de ellos nunca los habían visto, junto a Galia. Todos estaban mirando al techo por alguna razón.

"¿Hay alguna razón por la que están mirando arriba?" Preguntó bromeando Samuel al acercarse. "Las distracciones no son buenas antes de una misión."

"Solo mira," dijo uno, definitivamente ruso basándose en su acento.

Soran levantó la mirada preguntándose si un globo había subido o algo, e inmediatamente retrocedió al ver a un soldado de XCOM colgando de una de las vigas del techo.

¿Como diablos…? Tenia que estar al menos a seis metros de altura, si estaba atrapada, ¿Por qué nadie la estaba-?

"¿Me creen ahora?" Les dijo desde arriba.

Carmelita. Esa tenia que ser su voz. ¿Pero como estaba-? "¿Soran? ¿Samuel? Me alegra que pudieran ver esta demostración."

"Esto no es normal," murmuró Galia. Ya que no sabía exactamente qué estaba pasando, no podía comentar. Aunque sí que lo ponía un poco nervioso lo fácil que los había podido identificar. A esa distancia debería de haberle sido casi imposible, especialmente con su armadura.

"Bajando," les avisó. "¡Retrocedan!"

Soran frunció el ceño por detrás de su casco. ¿Qué iba a-?

Contuvo un grito al ver a Carmelita soltarse casualmente y caer toda la distancia directamente hasta el suelo. Samuel hizo amague de acercarse, pero Soran lo interrumpió con su brazo. Claramente había algo que no sabían. Carmelita no era alguien a quien consideraran la mujer más estable, pero no era estúpida y definitivamente no era suicida.

Golpeó el suelo con un ruidoso estruendo, sus rodillas se doblaron ligeramente antes de ponerse de pie. Que demonios. "Probablemente deberías explicarnos que nos perdimos," declaro Soran sin tono. "Como, por ejemplo, como hiciste… eso."

"Modificación genética," explicó Carmelita mientras se les acercaba. "Nuevo programa de XCOM. Puedo leer eso que esta escrito en esa pared allá, tengo otro corazón que me ayuda a sobrevivir, y puedo saltar y caer distancias fatales y sobrevivir.

"Wow." Comentó Samuel, sonando dividido entre shock e incredulidad.

Muy interesante. "Sospecho que esto nos será útil," comentó Soran, intentando ver si había algún cambio físico obvio. Luego de un segundo de observación, no pudo ver por la armadura.

"Oh, estoy esperando con ansias probarlo," dijo Carmelita flexionando su muñeca y dedos. Su tono era incómodamente impaciente mientras tomaba su rifle de su espalda.

"Y aquí yo pensando que seria un intercambio relativamente aburrido," murmuró uno de los rusos. "Bueno entonces," se giró hacia Samuel y Soran. "Pavel Maxim," le indico al hombre a su lado. "El es Alexei. Ambos somos agentes anti terroristas rusos."

"Agentes AT," confirmó Samuel "Bien. Me alegra ver que se unen a la lucha."

"Y yo pensando que Aluma tendría toda la atención," murmuro Galia mientras se acercaba para unirse a su círculo. Soran bajó la mirada para ver a la perra con… armadura. Armadura de verdad.

Samuel también bajó la mirada, y rápidamente volvió a levantarla. "Siento que entre a una realidad alterna en la que están comenzando a pasar cosas raras."

Alexei bufó. "Bienvenido a XCOM, supongo. Es mucho mas raro de lo que esperaba."

Las puertas del hangar se abrieron con un silbido y Patricia, Myra y otro soldado nuevo ingresaron. Fallen Sky también estaba con ellas, ya preparado. Iba a ser diferente ahora que los Skyrangers podían llevar ocho soldados en vez de seis. Sumando a Myra y su fuerza se había hecho mucho más fuerte.

El hecho de que Myra venia con ellos le decía que esta sería una misión importante. "¡Carguen todo!" Señaló Patricia, cargando un cañón automático gaussiano que era casi la mitad de alto que ella. "¡Tenemos soldados de EXALT que matar!"

"¡Si Supervisora!" Respondieron y abordaron el Skyranger rápidamente.


Skyranger, camino a la Zona de Aterrizaje

"Todos, este es Jamali, agente del ISOF," Patricia introdujo una vez que estaban sentados. "Pavel y Alexei, ¿no?" Les preguntó a los dos agentes AT.

"Correcto, Supervisora." Confirmó Pavel, inclinando su cabeza.

"Bien," continuo, concentrada en sus tareas. "Soy Patricia, ex Marine de la Realeza. He estado luchando contra los alienígenas y EXALT desde el principio. Sigan mis órdenes y no habrá problemas, ¿entendido?"

"¡Si, Supervisora!" Le confirmaron.

ISOF. Hmm, no estaba del todo seguro, pero creía que esa era la rama de fuerzas especiales iraquíes. Le pareció interesante que estuvieran contribuyendo con XCOM, aunque suponía que no era del todo inesperado. "¿Cuál es la operación, Supervisora?" Preguntó Samuel.

"Eso se lo dejare al Comandante," respondió Patricia firmemente. "Carmelita, tengo entendido que has tenido modificación genética. Ya que no conozco tus capacidades completas, te dejare sugerir como utilizarlas."

"Eso no será un problema, Supervisora," le aseguró Carmelita.

"Tiene un rol importante en esto, Especialista Alba," los interrumpió la voz del Comandante. "Uno perfecto para tus nuevas habilidades."

"Estamos escuchando, Comandante." Dijo Samuel.

"Entonces escuchen, Equipo Pistón," continuó el Comandante. "Se dirigen a una instalación japonesa de EXALT. No estamos seguros de que protegen, pero parece ser algún tipo de pista de aterrizaje, posiblemente almacenan equipo y armamento allí. Aterrizaran y los eliminaran."

"¿Qué oposición tendremos?" Preguntó Alexei, evaluando su pistola gaussiana.

"El Director Zhang estima entre veinte y treinta soldados armados," respondió el Comandante. "Eso no tiene en cuenta los que podrían estar dentro del almacén en sí. También estén enterados que tienen armamento laser, y estamos actuando en la asunción de que es tan poderoso como el nuestro. Tomen las precauciones apropiadas."

"Entendido," confirmó Patricia. "¿Tenemos que recuperar algo del almacén o del área?"

"EXALT está utilizando tecnología alienígena. Preferiría que no fuera dañada, si es que tienen algo. Pero esta no es una operación de recuperación, Supervisora. No dañen las computadoras, aunque probablemente las limpien apenas entremos."

"Algunos de los que nos encontremos probablemente sean trabajadores," indicó Soran. "¿Qué hacemos si los encontramos?"

"Tómenlos prisioneros de ser posible," ordenó el Comandante. "Si atacan, mátenlos. Los dejare a su discreción. Los cautivos son útiles, pero no necesarios."

Honestamente, Soran no estaba convencido del todo de que la opción mas piadosa sea capturarlos. Tenía la impresión de que el Comandante no extendería los derechos normales que venían con los prisioneros de guerra. Pero EXALT eran traidores de la humanidad, y probablemente haría lo mismo con los alienígenas en el futuro, así que no se sentiría muy mal sobre matarlos.

Patricia dejó un dispositivo negro pequeño en el suelo del Skyranger y presionó un botón en el lado. Hubo un parpadeo en una luz y un holograma miniatura de lo que asumía era la zona de la misión apareció. Era muy básico, pero podía ver la pista de aterrizaje y el almacén.

"El área circundante es abierta," dijo Patricia, indicando las zonas abiertas. "No estamos seguros de cuanta cobertura tendremos, pero tendremos que trabajar con lo que tengamos."

"¿Y si no hay ninguna?" Preguntó Samuel, mirándola.

"Carmelita hará reconocimiento," dijo el Comandante. "Sabremos como es el terreno antes de atacar. La cobertura de la oscuridad también ayudara."

"Me mantendré dentro del bosque," dijo Carmelita, descansando sus antebrazos sobre sus piernas. "Tendrán lo que necesitan antes del ataque."

"Una vez que sepamos contra que nos enfrentamos, atacaremos desde el frente," dijo Patricia indicando la pista frente al almacén. "Nos atrincheraremos aquí, y atraeremos a tantos como sea posible."

"¿Atraer?" Preguntó Jamali, sonando confundido.

"Queremos dirigir su atención al frente," continuó el Comandante. "Manténganlos contenidos en el área frente al almacén. No dejen que los rodeen. Tenemos la ventaja tecnológica."

"¿Asumo que Carmelita se nos unirá mas tarde?" Adivinó Samuel.

"Lo hará," confirmó el Comandante, sonando alegre. "Pero su rol será mantenerlos en formación. Una vez que comience la lucha, saltara a un tejado y esperara a que la mayoría de las fuerzas de EXALT converjan. Tienes las granadas simbiontes y el rifle. Úsalos para mantener a EXALT allí."

Soran miró el extraño rifle. No había podido verlo de cerca, pero claramente no era gaussiano, laser, o balístico. El cañón era mucho más amplio y tenía varios tubos más que el normal. "¿Simbionte?" Preguntó el, mirando a su alrededor.

"¿Conoces esa cosa verde que los aliens ponen en sus capsulas de abducción?" Preguntó Carmelita, tomando una negra granada que parecía una bola. "Esta es la versión de XCOM. EXALT no podrá salirse de esta tan fácilmente."

Le causaba curiosidad saber porque XCOM no lo usaba más, parecía un arma realmente útil, aunque seria un poco arriesgado usarla ya que no era letal y podrían fallar el tiro. "Entendido."

"Eso debería ser suficiente para eliminar a la mayoría de los soldados de EXALT," finalizó el Comandante. "El resto probablemente se retirarán dentro del almacén."

Había una gran pieza que faltaba allí. "¿Myra va a llegar junto con el ataque inicial?" Preguntó Soran.

"El plan es esperar a que el ataque este completamente activo," respondió Patricia, señalando a una zona marcada del holograma. "Una vez que Carmelita ataque, Gray Sky soltara a Myra en el medio de todos."

Los labios de Soran se alzaron. Inteligente y efectivo. "Bueno saberlo."

"Asumo que EXALT tendrá medios para asegurar el almacén más allá de lo ordinario," el Comandante continuó. "Probablemente intentaran forzarlos a un cuello de botella. Patricia, ¿puedes desorganizarlos?"

Soran frunció el ceño ante eso, ya que no estaba seguro de que podría hacer ella que el resto no. "Puedo hacerlo," le aseguró al Comandante. "Mientras haya algunas otras distracciones."

Es verdad. Era Psionica. Debía haber mejorado si ya le ordenaban usar sus habilidades. Samuel también pareció estar confundido inicialmente. "¿Cómo podrías interrumpirlos desde afuera?"

Ella se encogió de hombros. "Soy Psionica."

Casi todos excepto Soran y los nuevos soldados se cayeron sobre sus asientos o se sobresaltaron. "¿Eres que?" Demandó Samuel, sonando más confundido que enojado.

"Psionica," repitió neutramente. "Les contare todo mas tarde si quieren, pero todo lo que necesitan saber ahora es que puedo usarlo contra EXALT y los aliens."

Carmelita silbó. "Wow."

"Es verdad que entré a este mundo contrario," murmuró Samuel. "¿Sabes algo sobre esto, Soran?"

El hizo una mueca. "Sospechaba algo."

"Las habilidades psionicas de la Supervisora Trask son conocidas y no les suponen un peligro," interrumpió el Comandante, su voz era firme incluso a través de los parlantes. "No dejen que esto interrumpa su misión. Buena suerte, Comando de Ciudadela, fuera."

La línea cerro con un chasquido muerto. "Me preguntaba si los humanos podrían usar habilidades psionicas," dijo Pavel, mirando a Patricia. "Supongo que tenía razón. ¿Cómo pasó?"

"Por accidente," fue su brusca respuesta. "Como dije, explicare todo más tarde si están interesados."

Aparentemente nadie iba a hacer la básica pregunta de que podía hacer. Probablemente porque nadie quería saber exactamente que podía hacer cuando se dirigían a la batalla. Era mucho más difícil concentrarse en el enemigo cuando te preguntabas si tu superior podía leer tus pensamientos.

Soran no estaba muy preocupado. Patricia era una mujer razonable y honrada. No leería su mente intencionalmente, pero no todos serian tan confianzudos. Un problema para después.

Luego de un tiempo, las luces destellaron con un color rojo solido y la voz de Fallen Sky les llegó. "Al habla Fallen Sky con Equipo Pistón, estamos llegando al aterrizaje. Esperen."

Soran sintió como se hundían rápidamente y perdían velocidad lentamente. Tomando su rifle, espero la orden. "¡Prepárense para desplegar!" Ordenó Patricia, poniéndose de pie y tomando el frente, lista para salir. Soran tomo posición detrás suya, con Samuel a su lado y todos estaban de pie a medida que el Skyranger se acercaba al suelo.

Con un sacudón final, golpearon el suelo y la rampa se desplegó con un silbido. Soran fue golpeado por una ráfaga de lluvia mientras se abría, mostrando un bosque que recibía la fuerza completa de una tormenta eléctrica inesperada.

Buena idea de Shen el haber hecho sus armaduras a prueba de agua.

"¡Desplieguen!" Ordenó Patricia mientras cargaban contra la lluvia que los golpeaba, preparados para traerle la retribución a EXALT.


Japón

"Pensaba que habrían mencionado la lluvia," comentó Jamali mientras caminaban a través de las capas de blanca agua que caía sobre ellos, goteando de su armadura y armas.

"Comando de Ciudadela tiene ese gusto de sorprendernos a veces," respondió Patricia, deteniéndose de repente en cuanto alzó un puño. "Esperen."

Todos se detuvieron y alzaron sus armas. Soran podía ver su mapa mostrándolos acercándose a la instalación. "Carmelita," Patricia miró a la mujer a su lado. "Adelante."

"Si, Supervisora," saludó Carmelita y cargó hacia la derecha por los arboles a toda velocidad, dejándolos detrás. Soran no estaba tan molesto por la lluvia, la armadura estaba tan sellada que no sentía el agua, al menos no aún.

Patricia se giró hacia el resto del escuadrón. "Esperaremos a su señal para ponernos en posición, luego marcharemos directamente hasta que lleguemos al campo abierto. Recuerden, queremos que nos vean."

Podía escuchar la sonrisa en la voz de Samuel. "Me pregunto qué pensaran."

Alexei descansó su rifle sobre su hombro. "Lo que cualquier soldado sentiría al ver a siete soldados pesadamente acorazados caminando hacia ellos en la lluvia. Miedo."

Soran no estaba exactamente convencido de que los soldados de EXALT tuvieran esa respuesta en particular, eso era de esperarse de ejércitos o policías normales. Aunque, estos podrían no ser soldados de EXALT exactamente, podrían ser solo guardias, no acostumbrados al combate.

No que fuera a importar al final.

Esperaron unos minutos hasta que la voz de Carmelita les llegó a través de las comunicaciones. "Estoy en posición Supervisora. Iniciando protocolo de visión de escuadrón."

"Copiado," respondió Patricia y cada uno toco el botón en sus cascos que les permitía sincronizarse con las imágenes de otros soldados. Soran eligió la opción de conversión total en vez de una interfaz. Su interfaz parpadeo y vio la versión real del área holográfica que había visto antes.

Afortunadamente, parecían haber bastantes suministros en el campo abierto, estacionados por la pista en cuadrados simétricos y ordenados. Los de EXALT eran muy meticulosos para su propio bien. Les daría bastante cobertura para su asalto. Tenían lonas sobre ellas, probablemente debido a la tormenta que las hacia volar en el viento con cada nueva capa de lluvia que caía.

Había pocos guardias, como era de esperar durante una tormenta así. Ocho de los guardias de EXALT estaban en grupos de dos relativamente cerca al almacén, cuatro de ellos cubrían la puerta, el resto estaban separados por las varias cajas de suministros. Todos se veían miserables.

"Mala seguridad," murmuró Galia, sacudiendo su cabeza. "Pensarías que cubrirían todo el perímetro, no solo el frente."

"Probablemente lo hicieron al principio," adivinó Soran mientras apagaba la visión de escuadrón. "Pero probablemente se cansaron y no vieron la necesidad. Después de todo, ¿Quién los atacaría?"

"Están a punto de descubrirlo," declaró Patricia mientras comenzaba a caminar. "Manténganse cerca y no hagan ningún movimiento repentino. Veamos cuanto nos podemos acercar."

Caminaron a través del bosque, pisando ramas mojadas y follaje húmedo mientras caminaba silenciosamente hasta el final. Con el barro cubriendo sus botas, aunque ya se limpiaba por la lluvia, caminaron hacia el campo abierto, aplastando el resbaladizo pasto. Adelante Soran podía ver la pista de concreto y el almacén.

"Avancen en formación," ordenó Patricia, con su voz endurecida mientras alzaba su rifle automático gaussiano. "Preparen sus armas y marchen. No disparen hasta que se los ordene."

Soran alzó su rifle igual que el resto, Samuel a su derecha y Patricia a su izquierda. Lado a lado marcharon a través de la lluvia y la luna de medianoche. El pasto suavizó sus pasos y la lluvia ahogaba cualquier ruido que hicieran.

Soran podía ver a los guardias de EXALT ahora, aunque no parecían notar a los soldados que se les acercaban aún. Soran preparó un disparo en el mas cercano, el rubio estaba jugando con su inundada bandana roja. No debería preocuparse por eso mucho más.

"Esperen…" dijo Patricia entre gruñidos en cuanto pisaron la pista.

"嘿!" gritó alguien desde el almacén. Los guardias de EXALT los miraron ahora, y ya estaban buscando sus armas al realizar que estaban bajo ataque.

"¡Abran fuego!" Ordenó Patricia y sus armas destellaron de un color rojo en cuanto los proyectiles gaussianos aceleraban a través de la lluvia para golpear a los expuestos guardias. La puntería de Soran fue perfecta y parpadeo en cuanto el disparo apuntado a la cabeza del guardia no solo lo mato, sino que prácticamente reventó la cabeza de la nariz para arriba.

La zona se iluminó con rayos rojos en cuanto EXALT comenzó a devolver disparos con sus armas laser. Soran y Samuel cargaron hacia la cobertura mas cercana y comenzaron a devolver los disparos. EXALT también se había escondido detrás de cobertura y comenzaba a intercambiar disparos.

Soran alzo su arma y analizó la situación. "¡Dos frente nuestro!" Les avisó, disparando varias veces en su dirección, fallando. Ahora había más soldados de EXALT saliendo del almacén. "¡Vienen más!"

"Los veo," Patricia gruñó mientras esparcía disparos por el campo, forzando a los soldados a que se agacharan detrás de cobertura o se lanzaran al suelo. Hubo varios gritos cuando Alexei y Galia golpearon a más soldados.

Soran escucho a Galia gritar algo en hebreo y Aluma cargó desde detrás de cobertura hacia un trio de guardias de EXALT que se acercaban corriendo. Todos gritaron en sorpresa en cuanto la enfurecida pastora alemana saltaba hacia ellos y comenzaba a arrancarle la garganta a uno. Los dos soldados retrocedieron y alzaron sus armas, claramente inseguros de si debían disparar, temiendo darle a su compañero.

Su decisión fue interrumpida en cuanto las balas gaussianas de Galia y Jamali los golpeo en el pecho y la cabeza, colapsándolos sobre el suelo. Aluma finalizó, con su boca cubierta de sangre, cargando de vuelta al lado de Galia.

"¡Soran! ¡Tenemos más!" Gritó Samuel disparando unas veces mas a los soldados de EXALT que estaban usando la cobertura portable para atrincherarse más aún.

"Lo veo," reconoció Soran mientras levantaba la mirada por encima de la cobertura, inmutable aun cuando había rayos láser volando cerca de su rostro. "Le apunto al de la izquierda."

Si las especificaciones del arma son correctas, las armas gaussianas deberían atravesar su escudo. Apunto al centro de la cobertura que la guardia de EXALT había colocado frente suyo y disparó una ráfaga breve. Las balas atravesaron y la guardia cayó al suelo gritando y con sangre saliendo de su pecho mientras pedía ayuda en su idioma.

"Uno menos," avisó Soran, mientras venían más soldados del almacén. Tenían que tener al menos quince, excluyendo cadáveres. Aunque ahora estaban atrincherados y el tiroteo se había estabilizado. Ahora todo lo que necesitaban era Carmelita y Myra. Un brillo en la lluvia le llamo la atención en la parte trasera de la línea de EXALT y sus ojos se ensancharon cuando se dio cuenta de lo que era.

¡Lanza misiles! Apuntado directamente hacia el… no, hacia Samuel, que estaba muy cerca. El soldado EXALT iba a disparar en cualquier momento y tenía una decisión que tomar. Pero al final, le fue sorprendentemente fácil.

Misil! ¡Abajo!" Gritó Soran mientras empujaba a Soran al suelo a la vez que el soldado disparaba el misil hacia ellos. Vio al proyectil que se acercaba rápidamente sabiendo que seria muy tarde para evitarlo saltando a un lado.

Así que saltó.

Juraría que sintió el misil debajo de sus botas a medida que pasaba por debajo de el y golpeaba el suelo en el bosque detrás suyo. Trastabillo unos pasos hasta que puso su espalda detrás de cobertura. "¿¡De verdad!?"

"¡Era eso o morir!" Dijo Soran rápidamente. "¡Y de nada!"

"¡Gracias!" dijo Samuel, aparentemente dividido entre el enojo y el alivio. "¡Pero no vuelvas a hacer eso!"

Soran sonrió ante eso mientras apuntaba su arma hacia el del misil. "No prometo nada. ¡Patricia! Creo que es hora."

"¡Así es!" dijo Patricia mientras llovía laser a su alrededor. Uno rozó su pecho, dejando una mancha negra. "Comando de Ciudadela, traigan a Myra. ¡Carmelita! ¡Bloquéalos allí!"

"Sera un placer," respondió Carmelita y Soran levanto la mirada al techo para ver a Carmelita levantarse, arrodillarse y lanzar varias de las granadas simbionte. No escuchó una explosión, pero si escucho lo que vino después fuerte y claro. Los soldados de EXALT gritaban y la mitad trasera comenzó a apuntar sus armas a la nueva amenaza.

Carmelita alzó su rifle a medida que los rayos laser volaban por encima de su cabeza. "¡Bloqueándolos aquí!"

"Se acerca el despliegue del CEM," declaró el Comandante, sonando muy satisfecho. "Aguarden un momento."

Soran alzó su rifle hacia los soldados de EXALT aun atrincherados frente suyo. Parecían congelados en mitad de su movimiento mientras intentaban averiguar a quien disparar. Soran tomo ventaja, alineando un disparo y volándole la cara a un hombre, al mismo tiempo que Samuel eliminaba a otra guardia de EXALT, llevando a un último grito final.

Un rugido desde encima le llamó su atención y Soran levantó la mirada para ver al transporte CEM volar por encima suyo y detenerse encima de los restantes soldados de EXALT. Unos segundos después, Myra se soltó y aterrizo sobre un atrapado soldado de EXALT con un ruidoso crujido.

Los soldados de EXALT estaban en pánico total, los que no estaban atrapados corrían hacia el almacén, gritando en su idioma mientras intentaban evitar ser atrapados por Carmelita disparándoles. Los atrapados solo le disparaban a Myra y a cualquier soldado de XCOM que se les acercara. Myra alzo las muñecas del CEM y disparó conos de fuego, cubriendo a los soldados más cercanos a ella.

Galia gritó otra vez y Aluma cargó hacia el dúo de soldados de EXALT cuyas espaldas estaban dadas vueltas. El perro saltó otra vez y probablemente le rompió el cuello al otro.

"¡Avancen!" Ordenó Patricia mientras Carmelita atrapaba a los restantes soldados de EXALT y Myra los reducía a montones de cenizas. Soran y Samuel corrieron de su cobertura, disparando al ultimo soldado de EXALT que claramente había entrado en pánico, basándose en sus ojos llenos de terror. Una bala de su rifle terminó con su vida rápidamente en una lluvia de sangre y cerebros.

Carmelita también se había cansado de simplemente encerrar a los soldados y decidió unirse. "Bajando," anunció y saltó del edificio, golpeando el suelo con una salpicadura. El soldado de EXALT más cercano había logrado agacharse por debajo de los lanzallamas de Myra y le disparaba inútilmente con su pistola laser ya que su mano estaba asegurada a la caja con la goma simbionte.

Carmelita cerro la distancia en un segundo, tomando el brazo que aun disparaba y lo partido con la facilidad de partir una rama mojada. El hombre gritó y Carmelita repitió el mismo procedimiento con su brazo atrapado. El resto de los soldados de EXALT estaban muertos o dentro del almacén con excepción de él, sus gritos solo se hacían mas fuertes a medida que Carmelita ponía su bota sobre su pecho y lo golpeaba contra la pista cubierta de sangre, doblando su brazo más allá de lo normal.

Soran frunció el ceño mientras se le acercaba. No había razón para eso. "¡Ya es suficiente!" Le informó.

Carmelita levanto la mirada hacia él, con su casco goteando agua cuando le devolvió la mirada, casi desafiándolo. "Deja de jugar con él," la interrumpió Patricia mientras se le acercaba, rodeada por Galia y Jamali. "Mátalo así podemos continuar."

Carmelita asintió y retrocedió. "Entendido, Supervisora." Con eso retiro uno de sus cuchillos y lo coloco en la garganta del sollozante hombre y la cortó. La sangre derramándose y la tos del hombre indicaba que ya se estaba ahogando en su propia sangre.

El resto del escuadrón ya estaba reuniéndose alrededor del almacén, pero Soran se detuvo frente del hombre antes de continuar, alzó su rifle y termino con su sufrimiento antes de continuar. Samuel se detuvo, lo miró y asintió aprobatoriamente mientras caminaban hacia Patricia.

"Puedo cortar una entrada en el tejado," declaro Carmelita mientras tomaba su pistola laser. "Solo dame la orden cuando estén listos para entrar."

"Adelante," le ordeno Patricia y Carmelita asintió y saltó al tejado con un clang. Iba a tomarle un poco de tiempo acostumbrarse a eso. "Alexei, Pavel, Myra; vayan a la parte trasera y prepárense para entrar. Soran, Galia, quédense conmigo y esperen mi señal."

El soldado asintió y todos cargaron hacia sus respectivas posiciones. Una vez que se fueron, Patricia caminó hasta la entrada del almacén, que estaba cerrada por supuesto. Soran tomo una posición a la derecha y Galia tomo el otro lado, con Aluma a su lado.

Patricia se quedó en el medio, descansando el cañón de su arma en el mojado suelo, apoyando su palma en la puerta. Nada paso al principio, pero Soran pronto vio una ligera distorsión a su alrededor, visible incluso a través de la lluvia en cuanto Patricia comenzó a ejercitar sus poderes.

"Hay quince adentro," murmuro Patricia, su voz sonaba distante. "Algunos están armados, otros no. Uno tiene un lanzamisiles. Creo que hay ocho trabajadores, varios están escondidos en una sala, mas aterrados que el resto."

Galia miró a Patricia una vez que terminó y Soran no la culpaba. La primera vez que experimentaba esto siempre era extraño, no era ni natural ni normal. Pero no dijo y nada y dejo que Patricia continuara. "Ingresen a mi señal," continuó, su voz aun sonaba distante.

Durante los próximos pocos minutos, Soran se sintió distintivamente perceptivo de las cosas… cambiando, por llamarlo de alguna forma. Se sintió calmo, concentrado, las cosas eran mas claras de lo que debían ser. Se sintió… conectado, esperando una señal que conocería instintivamente.

Sin pensar desenfundo su pistola laser y noto como Galia hacia lo mismo. La mano que Patricia colocó sobre la puerta se cerró en un puño y una explosión del interior inmediatamente sacudió la zona inmediata. Soran retrocedió instintivamente y comenzó a disparar un laser sostenido, comenzando a cortar un agujero lo suficientemente grande para que pase una persona.

Patricia pateo la pieza de metal que habían cortado frente suyo y asaltó el almacén y así se quebró un poco el trance que había notado. Era entonces que notó que Galia y el habían cortado mitades perfectamente simétricas de la puerta. No había tiempo para pensar sobre eso, en vez de pensarlo cargó hacia el interior para ver a cinco soldados de EXALT en un círculo, justo cuando una explosión del otro lado de Soran, Patricia y Galia revelaba a Myra junto a Alexei y Pavel.

Un cuadrado de metal perfecto cayó del cielo y Carmelita cayó de el y golpeó el suelo con un chasquido metálico. Eso fue suficiente para sacar a los soldados de EXALT de su trance, pero ya era muy tarde. Habían cometido el error de agruparse, lo que le dio la oportunidad a Myra de solo tener que alzar su brazo y disparar un cono de fuego de su muñeca, incinerándolos instantáneamente.

Incluso si eso no hubiera pasado, la lluvia de balas de Patricia, Soran, Carmelita y Galia aseguraron que murieran muertes rápidas e instantáneas. Los cadáveres incendiados y acribillados cayeron al suelo en cuanto los soldados de XCOM se reunieron en el centro del almacén. Las cajas estaban apiladas en las esquinas, pero estaba casi vacío.

Era entonces que Soran notó un trio de cadáveres de EXALT que ellos no habían matado. Estos habían sido reventados y había varias partes corporales esparcidas en su área inmediata. Los pedazos de carne restantes estaban cubiertos de esquirlas, huesos y piel quemada. Soran miró a Patricia. "¿Qué les hiciste?"

"Uno de ellos tenia un lanzamisiles," le respondió mientras señalaba la sala. "Los forcé a usarlo."

Soran frunció el ceño, pero se detuvo de hacer mas comentarios a medida que se alineaban fuera de la puerta. "¿Aquí es donde están los trabajadores?" Preguntó Carmelita, tomando su cuchillo.

"Si," respondió Patricia. "Comandante, ¿Cuáles son sus órdenes?"

"Tomen al líder como prisionero," respondió el Comandante. "Ejecuten al resto."

Los soldados mas nuevos, incluido Samuel, se miraron el uno al otro. Patricia no mostró nada, ni siquiera si le preocupaba. "Preparen sus armas," les ordeno mientras corría hacia la puerta y golpeaba su puño contra ella. "¡Todos afuera! ¡O abriremos fuego!"

Si Soran hubiera escuchado eso, habría estado corriendo para salir lo más rápido posible. Patricia retrocedió y alzó su rifle. El picaporte se movió lentamente y la puerta se abrió para revelar a seis hombres y mujeres en trajes de EXALT salir, con las manos alzadas y completamente aterrados.

"¿Quién está a cargo?" Gruñó Patricia, como si necesitara intimidarlos aún más.

Intercambiaron miradas entre sí, sin que ninguno hablara hasta que un ruidoso pop de una pistola Gauss siendo disparada rompió el silencio y una de las mujeres colapsó, tomando su brazo ahora cubierto de sangre. Soran se giro para ver a Carmelita sosteniendo la pistola hacia los otros trabajadores de EXALT.

"Respondan la pregunta," declaro sin tono, sin pasión. "¿Pueden entendernos?"

Todos asintieron, incluso la mujer a la que le habían disparado. "¿Quién está a cargo?" Repitió Patricia.

"Yo lo soy," uno de los trabajadores, un hombre mas viejo con cabello gris, balbuceó. "Soy el jefe de manejo de inventario."

Carmelita asintió, satisfecha, y enfundo su pistola. Alexei y Pavel se acercaron, hasta que Patricia alzó su puño. "Esperen."

Bajó su puño y dejo que su arma cayera al suelo en cuanto se acercó al hombre. "¿Tu estas a cargo?"

Con su rostro sudando, el hombre asintió. "Si."

"No," declaró Patricia, el casco de Soran apenas podía recibir las palabras. El tono era mas suave de lo que jamás había escuchado. "No lo eres. Estas mintiendo."

Sus ojos se abrieron más aún. "¡No! ¡No!"

"Patricia, ¿estas segura?" Preguntó el Comandante.

"Si."

"Mátalo."

Carmelita asintió y alzo su pistola, disparando otra vez, esta vez disparándole a la cabeza, la cual explotó cubriendo a sus compañeros cercanos y a Patricia con sangre y cerebros. Los trabajadores traumatizados estaban llorando abiertamente y temblando en cuanto Patricia comenzó a caminar frente suyo. Sin perder el ritmo, continuó.

"Preguntare otra vez, ¿Quién está a cargo? Repetiremos esto tantas veces como sea necesario."

"¡Yo!" Una mujer balbuceó, su cabello oscuro estaba cubierto con la sangre de su compañero. "¡Soy yo!"

Patricia la miró por unos segundos. Luego le indico a Alexei y Pavel que la tomaran. "Llévenla, es ella." Caminaron hacia ella y se llevaron a la mujer sin resistencia.

Ahora todo lo que tenían que hacer es terminar la ultima orden. Los ojos de los trabajadores de EXALT que aun quedaban se llenaron con un miedo renovado en cuanto vieron lo que iba a pasar. Soran alzó su rifle, aunque con algo de arrepentimiento cuando apuntó al hombre más cercano a él.

Por mas que le disgustara, suponía que esto no estaba motivado por el sadismo, pero el ser prácticos. XCOM no podía permitirse dar asilo a prisioneros por un tiempo indefinido, y todo lo de valor que pudieran saber probablemente lo sabría la líder. Patricia alzó un puño en cuanto apuntaron.

"Esperen."

Soran frunció el ceño en cuanto oyó al Comandante interrumpirlos.

"Ignoren esa orden," repitió el Comandante. "Esta gente aun nos puede ser útil. Arréstenlos y prepárenlos para ser transportados. Comando de Ciudadela, fuera."

Eso… no era lo que esperaba, y ahora Soran no estaba seguro de si mantener a estos trabajadores con vida era piadoso o no. El Comandante no los tomaría a menos que tuviera un uso para ellos, y con lo que sabia del Comandante, ese uso no seria bueno para ellos de una forma u otra.

Con sus ordenes claras, comenzaron a asegurar a los cautivos, todo mientras el se preguntaba si estaban haciendo lo correcto.

Pero la respuesta a eso se estaba haciendo cada vez más obscura.


Reporte Post-Acción

Operación: Caída de Titan

Personal:

Pistón 1 (Supervisora de Escuadrón): Especialista Patricia Trask

Estado: Activa

Bajas: 7

Pistón 2: Especialista Carmelita Alba

Estado: Activa

Bajas: 3

Pistón 3: Especialista Soran Kakusa

Estado: Activo

Bajas: 4

Pistón 4: Especialista Samuel Roche

Estado: Activo

Bajas: 3

Pistón 5: Especialista Galia Loeb

Estado: Activa

Bajas: 4

Pistón 5.5: "Aluma"

Estado: Activa

Bajas: 2

Pistón 6: Especialista Alexei Feodor

Estado: Activo

Bajas: 2

Pistón 7: Especialista Pavel Maxim

Estado: Activo

Bajas: 1

Pistón 8: Especialista Jamali Muhammad

Estado: Activo

Bajas: 2

Pistón 9: Soldado CEM Myra Rodríguez

Estado: Activa

Bajas: 8

Director de Misión: El Comandante

Piloto 1: Tristin Ward – Señal: "Fallen Sky"

Piloto 2: Barney Kimon – Señal: "Gray Sky"

Artefactos Recuperados:

-50x Equipo de Vivienda Variado

-17x Rifles Laser de EXALT (Condición Moderada)

-3x Rifles Laser de EXALT (Irrecuperables)

-4x Computadoras de EXALT

-100x Aleaciones Alienígenas (Sin Clasificar)

-100x Componentes de Armas Alienígenas

-4x Contenedores de MEZCLA

-4x Cajas de Oro

-4x Cajas de Objetos de Lujo sin Clasificar