Nuestra heroína se ha encontrado con personajes conocidos como la profesora Mcgonagal o el señor Ollibander. En este capitulo Niki, volverá a ver a alguien que nunca pensó que volvería ver. Espero que disfrutéis.


El sobre que me había dado la profesora decía que tenía que buscar a Hermione Granger, busque a la chica de la foto. Por fin la encontré, empuje el carro donde llevaba todas mis cosas y me dirigí hacia ella. Era la prefecta de la casa Gryffindorf y era quien me ayudaría a ponerme al día en las clases. Ella estaba hablando con un chico pelirrojo con pecas animadamente. Carraspeé y dije.

-¿Por algún casual eres Hermione Granger?

-Si.-dijo ella con una sonrisa.

-Hola, encantada. Soy Niki. Me dijeron que te diera esto.-dije.

-No lo abras Hermione, puede que sea una broma.-dijo el pelirrojo.

-No. Me lo dio la profesora Mcgonagal.-dije.

Ella abrió la carta y la leyó con avidez, luego me sonrió y me dijo que tenía que fuera a buscar sitio a algún vagón. Asentí y fui a lo que me mandó a hacer. Miraba a todos lados. Vi que Draco estaba con un par de chicos y una chica. Me miró e hizo una señal a los otros para que le siguieran, seguí adelante. Ahora no tenía ganas de verle. No me caía muy bien, después de ver como hablaba creyéndose especial por ser quien era, no me apetecía que estuviera dándome la vara. Se interpuso entre mí y mi carro.

-Hola. ¿No te acuerdas de mí?

-Hola, si. Pero me tengo que ir.

-Eh, eh. Tranquila. Podríamos ser buenos amigos.

-No lo creo.-dije y fui a seguir caminando, pero otra vez estaba su pie ente mi carro y el camino. Suspiré. Iba a decir que me dejara en paz cuando alguien dijo…

-Malfoy, déjala en paz.-dijo una voz a mi espalda.

-O si no, ¿Qué?-dijo. Luego se dio la vuelta y se dirigió hacia mí- Bueno preciosa me voy, si tienes alguna pregunta, ve al vagón de Slytherin.

Me giré para darle las gracias al chico que me había ayudado. Entonces lo vi, era él, él parecía que se había dado cuenta de quien era yo. El corazón empezó a latirme con fuerza. No era como lo recordaba, ahora era alto, seguía conservando sus gafas redondas. Sus ojos seguían siendo de aquel verde brillante. Tragué saliva. Lo había encontrado. Pero lo más probable era que no se acordara de mí

-¿Niki?

-¿Harry?

Corrimos el uno hacia el otro como en las películas y nos abrazamos muy fuerte. No me creía que estuviera otra vez conmigo. Supe que el Potter al que se refería el señor Ollivander era él, mi Harry. Sonreía como una tonta.

-Pero, ¿Qué haces aquí?

-Una larga historia.-me limite a contestar.- Has cambiado mucho.

-Supongo que estaré más alto.