Por fin Niki y Harry llegan a Howarts ¿Qué aventuras les estarán esperando?
Entré en el castillo donde estaba todo iluminado. Me parecía muy bonito todo aquello. Me paré delante de una vitrina con un montón de trofeos y fotos de equipos de un deporte desconocido para mí. Una de las fotos me llamaba mucho la atención y me acerqué. Aparecía un chico como Harry, llevaba incluso las gafas como él. A su lado había una chica que por el color blanco y negro debía de ser rubia. Aunque estaban con el resto del equipo, parecían amigos íntimos.
-Oye ¿Qué haces aquí?-dijo una voz al final del pasillo. Di un respingó por la sorpresa, vi a un chico rubio y alto que venía hacia mí.
-¿Serviría decirte que me he perdido?-dije.
-No creo que alguien de tu curso empieze en Howarts.
-Pues yo sí. ¿Algún problema?
-No, no. ¿Eres una alumna de intercambio?- pregunté.
-Si, vengo de Italia.-dije sonriendo. Mejor era decir eso.
-Tu ingles es muy bueno.
-Me he tenido que poner al día.
-¿Estabas viendo los trofeos de los partidos de Quidich?
-Em… Si, claro. Estaba viendo este cuadro en especial.
-Ah. Claro. Ahí esta el padre de Harry Potter.-dijo señalando al padre de Harry.
-¿Y ella?-dije preguntando por la chica rubia que estaba a su lado.
-Ella es Ana, murió intentando salvar a los padres de Harry, a Harry y a su hija. De su hija no se sabe nada, dicen que Hagrid no llegó a salvarla otros dicen que murió al poco tiempo. Nunca vino a Howarts por lo que se ve.
-¿Mu-murió?-dije mirando otra vez aquel cuadro. Era mi madre quien estaba a su lado. Y para el resto del mundo yo estaba muerta.
-¿Cómo te llamas?
-Niki.-dije, no sabía como afrontar eso.
-Yo soy Lewis.
-Encantada.-solo supe decir.
-Venga, vamos al comedor.
El comedor estaba lleno de gente, yo solo tenía en la mente la idea que mi madre jugaba al Quidich con el padre de Harry. Tenía una fotografía para recordarla, ella estaba tan feliz… Si no hubiese muerto, todo hubiese sido diferente, yo hubiera sido una maga feliz que hubiese ido al colegio cuando tenía la edad adecuada. Hubiera sido amiga de Harry sin complicaciones y él no hubiera sufrido con sus tíos. Suspiré al llegar a la mesa de Gryffindorf, la cual me indicó Lewis. Me senté al lado de Neville quien rápidamente me dio conversación. En la mesa de los prefectos estaban Ron y Hermione, al verme ella suspiró de alivio. No había rastro de Harry por ninguna parte. Neville me dijo que Harry había ido a buscarme. Al rato apareció suspiró aliviado.
-¿Dónde te habías metido?
-Pues estaba buscando el comedor cuando me perdí y un chico me ayudó a encontrarlo.
-Bueno te digo quien es quien de los profesores.-dijo y señaló a un hombre de pelo negro un poco largo y bastante grasiento.- Ese es Snape, nos da posiones, tienes que tener cuidado con él, a los de Gryffindorf nos tiene manía.-luego señaló a la profesora Mcgonagal.- Ella es la profesora Mcgonagal, nos dará clase de transformaciones.-luego señaló a una señora y dijo que esa era la señora se llamaba Ponfey, después señaló a Hadgrid.- Hagrid nos enseñará cosas sobre criaturas mágicas. La mujer del vestido rosa con cara de sapo supongo que será la nueva profesora de defensa contra las artes oscuras.
-¿La nueva?
-Ese puesto está maldito.-dijo uno de los gemelos pelirrojos.-Encantado, soy Fred. Ningún profesor ha durado más de un año.
