Bueno algunos ya sospechais quien es S.B pero da igual, para los que tengáis dudas. El libro se narra a partir de la Orden del Fénix, donde en verano Harry pasó parte del verano en la casa de Sirius por los dementores. Como la historia se narra a partir del punto de vista de Niki no se sabe lo que pasa en ese tiempo. Podeís hacer congeturas. Ya se sabe que S.B es muy obvio, pero disculpen pero no me encontraba con mucha imaginacion en ese momento.
La nueva profesora de defensa contra las artes oscuras se llamaba Dolores Umbridge, pertenecía al Ministerio de Magia y como supe gracias a Hermione, eso significaba que el Ministerio quería tener bajo control Howarts. En medio de la mesa de madera se encontraba un hombre mayor con una larga barba y unos ojos azules detrás de sus gafas de medialuna. Era Dumbeldore, por lo que oí cuchichear a Fred y George. Parecía que estaba tranquilo, demasiado. Levanté una ceja y me miró. Me sonrojé como una niña y miré a mi plato. Harry me llevó a la sala de Gryffindorf donde luego me reuní con Hermione para subir a la habitación. Nos acostamos temprano, yo porque tenía a una prefecta en mi habitación y ella por serlo. Pero cuando parecía estar dormida me levanté y salí de mi cuarto a buscar el cuadro y darle las buenas noches a mi madre. Por fin llegué y me senté en el suelo contemplando a mi madre. Estaba intentando despeinar al padre de Harry y se reía. Sonreí, tenían que ser muy amigos.
-Hola.-dijo una voz al lado de mí.
-Ho-hola señor.-dije levantándome.-Yo ya me iba.
-Oh, puedes quedarte, no me importa. ¿Estás mirando a tu madre?-dijo Dumbeldore.
-Si.-dije más tranquila.-¿La conocía?
-¿Quién no iba a conocer en el colegio a Ana? Era muy lista, muy leal a sus amigos y no le podías decir que pensara en contra de sus principios. Se llevaba muy bien con los padres de Harry, al igual que tú con Harry por lo que se ve.
-Fuimos juntos al colegio. ¿Me podría contar…algo más? Bueno, me podría decir quien es mi padre si lo supiera.
-Bueno a decir verdad, lo sé. Pero él te lo contará cuando llegue el momento.
-¿Cuándo llegue el momento?
-Claro. Además, una de las cosas que te impulsan a estar en el colegio es descubrir quienes son. No te voy a dejar sin ninguna.
Había dado en el clavo, pero ahora que había venido, no quería irme. Todavía me quedaba por averiguar muchas cosas. Estando sumergida en mis pensamientos no vi que un precioso fénix se acercaba volando hasta que se posó en mi hombro.
-Este es Fawkes, como verás es un fénix. Te podrá hacer falta para que no te pillen deambulando por los pasillos.
-Gracias señor.-dije inclinando la cabeza al estilo japonés. Él se empezó a reir.
-En el aspecto eres como tu padre pero también igual que tu madre en tu forma de ser. Que no se te olvide.
-No se me olvidará señor.
-Bueno Niki. Buenas noches.-dijo Dumbeldore dulcemente.
-Buenas noches señor.-dije y salí detrás del fénix corriendo.
Llegué a la habitación donde me esperaba mi mullida y calentita cama. Fawkes no se fue, sino que se hizo un ovillo a mis pies, quedándome dormida
