Érzèsek


II. Tranquilidad

El rumor del viento entre las hojas, deslizándose en el bosque como el susurro de las hadas, danzando alegres sobre la mullida y cálida alfombra que era en ese instante el piso, y el agua cantarina, dulce, transparente y caldeada, la arrullaba dulcemente con su goteo constante y desigual, eran la delicia de su existencia en aquel momento. Esa era la vida en el Bosque de los Dioses, tan transparente y mística como ha de haber sido la vida en el inicio de los tiempos.

Arya, perfectamente tranquila, dormitaba en los estanques, flotando despacio por sus canales y escuchando toda la vida que a los hombres se les escapa en su vertiginosa forma de vivir. Ella, ahí tumbada y desnuda, oía claramente las pequeñas pisadas de las ardillas sobre las copas de los árboles, el aletear coordinado de las aves en el cielo y la suave respiración propia, que trataba de no perturbar la inhumana tranquilidad de aquel lugar.

En su vida, esa corta fracción de tiempo que había pasado entre los cercanos muros de castillo, la tranquilidad no había sido algo ni deseado ni otorgado, porque ella solo estaba para correr aventuras y divertirse a sus anchas, creando los más desproporcionados escándalos con cada una de sus ocurrencias, y el resto de los habitantes de su hogar estaban siempre corriendo de un lado a otro para cumplir con sus deberes. Solo su padre y Jon parecían conocer la verdadera delicia de ese refugió, y ahora ella, que podía sentirse allí tan dama como para nadar entre los estanques sin ser molestada y tan libre que no deseaba jugar sino quedarse quietita y escuchar el mundo que la rodeaba.

Ella, la lobezna de ojos grises, podía disfrutar de eso cuanto quisiera, cuanto le diera la gana, porque tan tranquila estaba que ni en la realidad se encontraba.

—Vamos, chico —Le llamó Forel para que despertara, haciendo acto seguido un reproche— ¿Escuchaste lo que te dije?

—Sí, lo escuché. Tercera lección: Tranquila como las aguas en calma.

— ¿Y sabe usted como son las aguas en calma?

—Como los estanques de Invernalia.