Incómodo
VII
Comenzaban las clases de Pociones, todos intentaban realizar poner atención al profesor Snape, pero la verdad era demasiado difícil teniendo como compañeros a los "chicos misteriosos", los chicos no podían dejar de ver a las jóvenes nuevas y las chicas a aquellos misteriosos galanes de nuevo ingreso.
Para los siete era bastante incomodo, el único que parecía disfrutar la popularidad era el egocéntrico de Draco, aunque para ser sincera, él mismo parecía algo incomodo, sobre todo cuando se trataba de ver a sus padres, pero vaya, ¿Quién no lo estaría?
Terminada la clase, el grupo de jóvenes comenzó a caminar y platicar despreocupadamente, jugueteando, riendo y bailoteando, al parecer, estaban muy aliviados, al llegar a uno de los corredores hacia los jardines, en un descuido Odele chocó con alguien.
Ouch…-dijo sobándose Odele-
Perdona no fue mi inten….O…O…Odele, yo, eh, perdona, no fue mi…lo siento mucho.
Regulus –pronunció sonrojada la chica –
Como lo siento – fue lo que hubo de decir antes de salir corriendo seriamente-
Claro, si, adiós. – decepcionada –
¿Quién era él Odele? – preguntó Luna –
Regulus Black – jueguetona y burlona dijo Calypso –
¿Black? El hermano de Sirius Black
Así es Hermione, el chico que tanto le gusta a Odele.
Calypso!
¿Qué? Además, ni que fuera mentira Artemis.
Pero eso no se dice así como así, no consideras los sentimientos de Odele.
Lo siento, tienes razón, perdóname Odi, no fue mi intención
No te preocupes, además, ni siquiera le intereso, solo es una faceta por la que debo pasar.
Ya Leil, no pasa nada – dice Artemis tomándola del hombro en señal de apoyo –
¿Leil? ¿Es por Soleil?
Sí, me gusta poner diminutivos, eres buena adivinando Luna.
Gracias.
Nada más se dijo sobre los chicos enamorados, evitando el tema de conversación, por el bien de las chicas, y de los oídos de los chicos.
Más tarde, después de clase Hermione y Luna se dirigieron a la biblioteca a continuar con su investigación, además de que querían despejarse un poco de la compañía de las tres compañeras amables, necesitaban "respirar" de tanta amabilidad, durante todo el día.
Luna, no podremos buscar en la sección prohibida hasta vacaciones navideñas, al parecer, están sospechando de el por qué vinimos tanto a la biblioteca y siempre hay algún prefecto cerca.
Bien, entonces, ¿en donde quieres que busque?
Pues ahora, iremos a la sección de Hechizos transportadores, tal vez ahí haya algo, no he revisado toda la sección, y tal vez releer me ayude.
Claro, y algo mas….
¿Qué sucede?
¿podemos dejar de susurrar ahora?
Ah…si *aclara su garganta* perdón, bueno, tu ahí y yo estaré por acá, si encuentras algo, cualquiera cosa, avísame.
Ok.
Y así, las muchachas escarbaron y escarbaron entre libros y demás, sin éxito alguno, nada, ni una sola pista, esto alteró de manera significativa a las dos, aunque regresaban a sus dormitorios como si nada pasase en realidad. Subiendo las escaleras, al parecer Hermione recordó algo.
Luna!, oh no, olvide mi bolso en la biblioteca, regreso en seguida, tu avisale a los demás lo de los libros ¿si?
Bien, ten cuidado
Si, ahora regreso.
Al llegar a la biblioteca, la chica corrió por su bolso, que aun se encontraba en una de las mesas junto a un estante, pero al voltearse para regresar a su dormitorio, notó a un joven bastante deprimido, alguien familiar, así que decidió ir a verlo.
¿James?
Eh…ah…hola…Hermione, ¿cierto? – dijo de forma distraída y triste?
Si, emmm….¿sucede algo malo?
No, bueno, en realidad si, bueno, en realidad son tonterías.
¿tonterías? No puede ser así si son tonterías.
Si bueno, lo son.
¿hay algo en lo que pueda ayudar?
No lo creo – dijo antes de suspirar resignado – aunque, una buena compañía nunca es mala – dijo de manera amable aun triste –
¿de verdad no soy inoportuna?
No, para nada, hablar con alguien me sería muy útil, últimamente no he tenido nadie con quien hablar, ven siéntate – señalo a una silla junto a él –
Oh, no creo que….claro, ¿Por qué no? – pasó un mechón de su cabello detrás de su oreja y se sentó de manera muy delicada-
De nuevo, ¿Cómo es que te llamas?
Hermione, Hermione Gr…Thornwell.
Y bien, Hermione Thornwell, ¿Qué hace una chica tan…..inusual por aquí?
¿te parece que soy inusual? – preguntó preocupada la castaña –
Sí, pero inusual linda, no me malinterpretes.
Oh, muchas gracias – sonrojada contestó –
Perdóname si fui grosero, no soy muy bueno con las chicas.
No, fue muy…..caballeroso de tu parte, bien pues, soy una estudiante de intercambio, junto con mis amigos.
Ya veo, y ¿de qué escuela vienes? Claro, si es posible saber.
Pues, por ahora, no puedo decirlo, es algo…..personal.
Ya veo, disculpa, a veces pregunto cosas que no son
No te disculpes, de hecho, te disculpas demasiado, ¿Por qué?
Pues no sé, eres de esas personas que al estar con ellas, invocas la necesidad de "debo darle una buena impresión" o si no me derrumbare – dijo casi hipnotizado al verla a los ojos –
Am…..*se sonroja un poco y baja la mirada* muchas gracias – contesto apenada pero sonriente –
Perdón, *aclara su garganta apenado* soy un imprudente. Ya es tarde, deberíamos regresar a los dormitorios.
Si, tienes razón
¿vamos juntos?
Claro.
Los dos jóvenes, continuaron caminando, hablando de manera muy formal y evitando conversaciones personales, se limitaban a situaciones escolares, o maestros, Hermione, y no sabía por qué, tenía una extraña sensación hacia el joven, algo que no había sentido, y algo, a lo que temía, después de todo, él era el padre de Harry. Al caminar junto a este chico, su corazón se sentía acelerado, intentaba controlarlo, pero no podía. Suena increíble, pero James, estaba igual, en su formal conversación, había dos corazones agitados sin motivo alguno, al menos para ellos.
Iban subiendo las escaleras, y todo parecía tranquilo, sin embargo, Hermione, al llegar a uno de los escalones, tropezó y antes de que cayera, James, la atrapó por detrás en el intento de protegerla, haciendo que los dos cayeran hacia el piso, uno sobre el otro.
Ambos, bastante aturdidos, sobaron su cabeza, sin darse cuenta de la situación en la que se encontraban, de repente la castaña abrió los ojos para ver donde se encontraba, y para su mala suerte, vio que estaba encima del joven Potter, al darse cuenta inmediatamente su cara hubo de ruborizarse, y quedo en algo como en un shock.
Hola, ¿estás bien? – preguntó de manera inquietantemente alegre James-
Yo…aaa….yo…..como lo siento – dijo levantándose cual rayo – como lo siento, soy una torpe, una gran gran torpe.
Tranquila – se levantó el chico – fue un accidente, pero ¿segura estas bien?
Sí, yo emm…..debo irme, buenas noches.
Fue lo último que dijo la avergonzada joven antes de subirse corriendo hasta su dormitorio. Ambos estaban tan extrañados, pero por alguna razón se sentían bien, James solo sonrió y pensó "tal vez no todo sea malo" mientras que Hermione por muy incómoda que le haya parecido la situación, no podía evitar dibujar un sonrisa en su rostro. Ambos, se sentían algo incómodos.
