Presentaciones, Exploración, Veranos y Nuevos Comienzos
El final del curso estuvo casi encima de ellos antes de que Severus se percatara. Su calendario había sido tan frenético que estaba esperando el final, saboreando la idea de tener tiempo para planificar, para elaborar, para descansar. Estirándose, Severus recordó que hoy era el día que le había dicho a Dumbledore que se reuniría con el personal de Hogwarts. Cerrando los ojos brevemente, comprobó sus escudos oclumánticos. Estaba seguro de que Dumbledore los pondría a prueba hoy. En unos minutos había empacado mentalmente todo lo que pudiera ser incriminatorio y lo había colocado en una estantería dentro de su mente. Arrastrándose fuera de la cama, se preparó para reunirse con sus antiguos profesores pero esta vez como un igual.
Todavía era temprano cuando se apareció en el Callejón Diagon. Dirigiéndose a la lechucería pública envió sus pedidos de pociones y luego se encaminó a Gringotts para hacer la comprobación mensual de sus cuentas. Rockward estaba haciendo un buen trabajo con las inversiones hasta ahora. Severus estaba considerando hacerle invertir en negocios Muggles también.
Un poco más tarde, se pasó a ver a Tom en el Caldero Chorreante. Se había asegurado de tomar una comida allí cada dos semanas para guardar las apariencias. Hojeó el papeleo que Rockhard le había entregado. Ahora iba a invertir en un par de empresas de electrodomésticos y algunas otras en el mundo Muggle. Rockward pensaba que era una buena manera de redondear esa cuenta. Si el duende seguía haciéndolo bien, consideraría poner más responsabilidad en sus manos. Un vistazo al reloj le dijo que era hora de dirigirse a Hogwarts.
Se sorprendió cuando Dumbledore se encontró con él en las puertas. "Buenos días, Director."
Albus le sonrió. "Buenos días, Severus. He convocado una reunión de personal y decidí acompañarte hasta la sala de profesores." Hizo un gesto para que el otro lo siguiera. "¿Has pensado algo más en las plantas que te gustaría que Pomona cultive en el invernadero? Por supuesto que puede que ya las tenga allí, pero no hace daño preguntar."
"Por supuesto, Director. Tengo mi lista para que ella la examine cuando tengamos un momento." Se encontró con los ojos azules que estaban observándolo. Fue entonces que sintió el intento de entrar en su mente. Ocluyó cuidadosamente, pero hizo todo lo que pudo por aparentar no estar haciéndolo. Mantuvo el pensamiento de la lista en la mente, y hábilmente desvió el intento de Dumbledore de ver cualquier otra cosa. 'Así que ésa es la razón para encontrarse conmigo. Puede probar para ver cómo se comportan los escudos.'
Albus sonrió, sabía que el muchacho era un natural y se mostraba. Ya no era capaz de entrar y tenía problemas incluso para decir que estaba siendo bloqueado. "Tendrás oportunidad tras la reunión de personal." Continuó mezclando charla sin importancia al azar con ataques de Legeremancia, al igual que lo había hecho en cada encuentro desde que había advertido al muchacho, hasta que llegaron a la sala de profesores.
Severus entró en la sala, sus ojos barriendo la mesa. Reconocía a casi todos los rostros allí. Parte de él deseaba un conjunto diferente de caras bien conocidas, pero El Final estaban todos firmemente atrapados en el mundo Muggle. Parte de él se alegraba, estaban un poco más seguros allí. No había nada mágico asociado a su ciudad de procedencia. Su madre había escogido bien en su intento de dejar atrás el mundo Mágico.
Albus miró a todo el grupo, el orgullo mostrándose en su rostro. "Gracias a todos por reunirnos esta mañana. Como estoy seguro habéis oído a estas alturas, Horace no estará acompañándonos el próximo año. Sé que todos le deseamos suerte en su retiro. Hoy quiero que conozcáis a su reemplazo. O más bien, que volváis a encontraros con él. Estoy seguro de que la mayoría recordáis a Severus."
Una habitación llena de ojos se enfocó en él. Fue Slughorn quien habló primero. "Snape, no pensaba que hubiera terminado con su educación todavía."
Severus sonrió un poco burlón. "Aprobé mi examen de Maestría durante la época de exámenes de año nuevo." Observó cómo sus rostros se quedaban un poco en blanco, tratando de averiguar algo.
Fue McGonagall quien habló primero. "Pero se graduó hace tres años. Seguramente ése no fue tiempo suficiente para ganar su Maestría."
Los ojos de Albus centellearon alegres mientras les sonreía grandioso. "Os presento al Maestro de Pociones más joven en siglos, el Maestro de Pociones Severus Snape." Miró hacia las caras en shock. "Sí, tenías razón, Minerva, lo hizo en tres años. Ahora estoy seguro de que a todos os gustaría hablar con él, pero me gustaría que Horace le mostrara las salas de pociones y estoy seguro de que a Pomona le gustaría hablar con él sobre las plantas del invernadero. Poppy también podría querer discutir la elaboración de las pociones de la enfermería para el próximo curso. Tomaos tiempo para hablar con él en algún momento hoy antes de que se marche." Se volvió hacia el antiguo Maestro de Pociones. "Horace, ¿le mostrarías los alrededores?"
Slughorn se levantó y avanzó a zancadas hacia la puerta. "Por aquí, Sr. Snape."
Con un rápido asentimiento hacia los demás, Severus giró en sus talones y lo siguió. Por hábito, lo hizo con el pulcro movimiento que permitía que la bata de laboratorio restallara contra sus piernas. Le sorprendió felizmente cuando su túnica ondeó a su alrededor. Mientras seguía a Slughorn pasillo abajo, notó que el ondeo permanecía. 'Perfecto. Ése objetivo está alcanzado ahora.'
El disfrute de su logro fue lentamente ensombrecido por una sensación de calidez invadiéndolo. Habían pasado tres años, casi cuatro, pero no había olvidado lo que era esa sensación. Era la sensación de Hogwarts, la sensación que estaba intentando replicar en Spinner's End. Era la sensación del hogar.
La sensación se incrementó cuanto más se acercaba a las mazmorras. Sus ojos se lanzaron mientras alcanzaba tentativamente para ver si podía sentir la magia entretejida a través de los muros del castillo mejor de lo que podía cuando era estudiante aquí. Cerca de él pudo sentir líneas cruzando el aire a través del vestíbulo y de los muros. Retrocediendo un poquito, se concentró en Slughorn cuando se detuvieron junto a una puerta.
"Ésta es mi aula. Estoy seguro de que la recuerda." Hizo un gesto hacia el largo pasillo sinuoso que conducía más profundo en las mazmorras. "Todas éstas son aulas de pociones y también hay aquí algunos despachos de maestros. Esta aula," abrió la puerta y dejó que Severus le precediera en la sala, "es un poco más pequeña, y el armario de ingredientes no es tan grande, pero es un buen espacio cómodo, cerca del resto del colegio."
Severus miró alrededor. La sala le recordaba a todas las veces que había estado allí como estudiante. No había cambiado. Incluso los diferentes niveles de energía eran los mismos.
Las palabras de Patterson resonaron en su cabeza. El consejo había estado vertiéndose de ellos cuando mencionó durante una reunión de pasillo que iba a subir al colegio para conocer al profesorado. 'Si tienes ocasión, toma una sala que no se utilizara para química recientemente. O al menos no utilizada por el maestro al que estás reemplazando. Los alumnos ya van a compararte con él, así que no se lo pongas fácil. Si no tienes opción, asegúrate de cambiar la sala todo lo que puedas. Necesitas tallar tu propio lugar.'
Había habido mucho más, la mayoría de ello sobre cómo debería actuar como él mismo y no ser deferente hacia el resto del profesorado.
'Eres bueno, así que confía en ti mismo.'
'Pide ayuda si la necesitas, pero no permitas que te hagan pensar que no sabes lo que estás haciendo.'
'Conserva las miradas fulminantes y los suaves tonos de advertencia. Funciona para ti, los niños se acostumbrarán.'
El último dato había sido de Tavers, pero las demás habían concordado enseguida.
La voz de Slughorn interrumpió sus pensamientos. "Ah, sí. No deje a los estudiantes utilizar los tres escritorios de allí. Las pociones explotan como si estuvieran sobrecargadas. No sé por qué, pero simplemente parece ocurrir."
Severus echó un vistazo atrás al Maestro de Pociones. 'Honestamente no se da cuenta de que hay líneas de energía aquí. No puede sentirlas.'
Sintiéndose aturdido, Severus miró alrededor de la sala notando que la zona que había preferido como estudiante estaba vacía de toda capa de energía. Había sido capaz de sentir las capas de energía de estudiante, pero no a este nivel. Las diferencias eran tan grandes que harían diferentes todas las pociones de una clase igualmente hábil. No utilizaría esta sala. Incluso mientras decidía eso, estaba preguntándose si podría usar las líneas y capas de energía para realzar sus propias pociones.
Volviéndose de nuevo hacia el anciano Profesor, asintió. "¿Puedo ver las otras aulas y despachos?"
Slughorn asintió mientras señalaba a Severus que abandonara la sala. "Puede visitarlas todas y escoger la que desee. Los laboratorios privados están por aquí. Se los mostraré y luego le dejaré deambular por su cuenta un rato." Dobló un corredor que Severus había visto pero nunca recorrido antes.
Echando un vistazo atrás Slughorn se aseguró de que le seguía. "Le daré una copia del currículo que necesita impartir antes de que se marche. Sólo pásese por mi despacho. ¿Recuerda dónde está?"
"Lo recuerdo." Severus miró las puertas cerradas, preguntándose lo que había tras ellas.
"Todos éstos son diferentes laboratorios y almacenes privados. Puede ocupar cualquiera que desee, la mayoría de ellos contienen muebles viejos y cosas así. Mi laboratorio privado está al final del pasillo." Hizo un gesto a la derecha. "Sí le pido que permanezca fuera sin mi permiso."
"Por supuesto." Severus fulminó ligeramente al anciano. No era idiota. No entraría en el laboratorio privado de alguien sin permiso.
Slughorn asintió. "Entonces me separaré de usted aquí de modo que pueda explorar y decidir sobre su propio espacio. Si decide que desea los que yo estoy utilizando, estará bien. Los tendré despejados para el verano."
Caminó pasillo abajo, dejando al pronto miembro del profesorado a su suerte.
セブルススネイプ
Albus y los demás observaron cómo salían Severus y Slughorn. Albus se volvió al profesorado que seguía sentado allí. Sonriendo, esperó sus preguntas. Estaba seguro de que las tenían.
Filius habló primero. "¿Realmente ganó su maestría tan rápido?"
Albus asintió. "Sí, lo hizo. Aprobó su examen con una de las calificaciones más altas en un siglo y a la primera. Es un Maestro de Pociones de primer nivel ahora. Tenemos suerte de que esté dispuesto a enseñar. Hay compañías de investigación que están haciendo cola para conseguir que se una a ellas."
Pomona lo recordó trayendo la violeta y su comentario sobre compañías de investigación. Su tono no pareció mostrar que las prefiriera. "Pero, ¿es capaz de enseñar? A veces a los mejores en la materia les resulta difícil explicarla."
"Una cuestión válida, Pomona." Aunque la voz de Dumbledore mostró que no estaba tan preocupado. "Dio clases particulares a muchos de sus compañeros mientras estuvo aquí y fue del todo capaz de explicar la información."
"Pero Albus, su actitud. Es una persona muy abrasiva. ¿Cómo va a llevarse con los estudiantes?" Minerva golpeteó levemente los dedos en su brazo mientras esperaba cómo iba él a defender esto.
"Es abrasivo, pero creo que los estudiantes y él pueden trabajar juntos. Lo resolverán." Iba a tener que explicarle mejor las cosas a Minerva, sabía eso. No sólo era su Subdirectora en el colegio sino que estaba en el mismo puesto en la Orden. Le dirigió una mirada que le dijo que hablara con él más tarde.
Sinistra se recostó en su asiento. "Dadle una oportunidad al muchacho. Quizá será justo lo que los niños necesitan. Alguien que sea intenso, sensato, y se tome su asignatura muy seriamente. Como McGonagall. Quizá habrá menos accidentes de pociones, o al menos heridas."
Albus les sonrió a todos. "Sólo aseguraos de hablar con él si lo deseáis. Subirá aquí periódicamente antes del curso."
Captó los ojos de Minerva mientras le señalaba que fuera con él. Ella lo siguió fuera de la puerta. El paseo hasta su despacho se completó en silencio. Mientras entraban, él envió una mirada de advertencia a los retratos de modo que supieran que nada dicho ahora debía ser repetido o compartido. "¿Te apetece un té o un caramelo de limón?"
"Té, gracias, Albus." Minerva se sentó en un sillón junto a la chimenea. Albus se sentó en uno a su lado. "¿Por qué no estuve presente en su entrevista? ¿O al menos fui informada de ella?" Tomó un sorbo de té mientras esperaba su explicación.
Albus se recostó en su asiento, su taza de té descansando en la rodilla. El centelleo estaba desvaneciéndose de sus ojos. "No está aquí por elección propia. Sé agradable con él y ayúdalo, por favor, Minerva."
"¿No por su propia elección?" Los ojos de Minerva se entrecerraron mientras esperaba que continuara.
"Era Mortífago." Levantó una mano para prevenir su estallido. "Voldemort quería que nos espiara… a mí. Así que le envió a obtener un puesto docente. Lo que Voldemort no sabe, es que el muchacho ya había cambiado de bando. Es nuestro espía en el círculo de Voldemort. Es quien nos advirtió del peligro hacia los Potter, también ha sido quien nos pasa información sobre los asaltos y otros ataques que han estado ocurriendo. Tal como es ahora mismo, Voldemort cree que en verdad está espiando para los Mortífagos y que yo creo que está espiándolos a ellos para mí. Lo opuesto es realmente la verdad."
Minerva esperó unos momentos para asegurarse de que había terminado. "Pero, ¿cómo estás seguro? ¿Y si en realidad está espiando para Quien-Tú-Sabes?"
Los ojos de Albus comenzaron a centellear de nuevo. "¿Confías en mí? ¿En mi sentido del carácter?" Cuando ella asintió que sí, él continuó. "Sé que está de nuestro lado. Confío en que haga lo que necesite hacerse. Pero sólo que sepas que va a tener que…" Se interrumpió intentando determinar cómo expresar lo que quería decir.
"Va a tener que favorecer a quienes Quien-Tú-Sabes quiera que lo haga. Lo que significa principalmente los Slytherin." Concluyó ella por él.
Él asintió. "Y esto no puede salir de esta habitación. Nadie salvo nosotros tres puede tener ningún conocimiento de la verdadera postura de esto hasta que termine la guerra. Ha proporcionado mucha información valiosa y no quiero ponerlo en peligro."
Ella asintió en acuerdo. "Necesitamos decirle que lo sé. Así que me reuniré aquí con él más tarde hoy."
"Estaré encantado de ser el anfitrión de la reunión." El centelleo estaba de regreso con toda su fuerza.
セブルススネイプ
Severus se detuvo un momento observando cómo Slughorn lo dejaba solo. No es que le importara estar solo, pero Dumbledore esperaba que estuviera supervisado todo el tiempo. Decidiendo que dependía de Slughorn que Dumbledore lo averiguara, se dirigió de regreso al pasillo de aulas.
Encontrar una buena aula era su primera prioridad. Entró en cada una que pasó, comprobando las concentraciones de energía, chequeando la disposición de la sala, y el tamaño del almacén. Estaba a mitad de camino pasillo abajo y todavía tenía que encontrar una que no tuviera un nivel de energía desigual. No le importaba que la sala estaba estuviera inundada de poder, pero tenía que ser el mismo por toda la sala. Fue tras la octava puerta que por fin halló lo que estaba buscando.
Abriendo la pesada puerta, Severus notó que la sala estaba envuelta en suciedad, al igual que lo había estado Spinner's End cuando había atravesado la puerta por primera vez en febrero. El polvo se arremolinó alrededor de sus pies mientras cruzaba el umbral. Mirando atrás a la puerta en su mano, notó el grosor de la madera. 'Es el doble de gruesa que todas las demás puertas de aulas.' Dejó que se cerrara, apreciando el pesado golpe sordo cuando lo hizo.
Sonriendo un poco burlón por cómo reaccionarían a eso los estudiantes, se volvió a encarar la sala ahora completamente oscura. Cerrando los ojos se concentró en la energía que había estado sintiendo pasando a través de las demás salas. No había nada. 'Los muros tienen la energía pasando a través de ellos, pero la sala… está vacía. No un vacío malo, no como si hubiera sido amortiguada, pero se siente lo que asocio normalmente con Hogwarts. Cálida y reconfortante.' Empapándose de la sensación, se preguntó si el resto de la sala sería tan bueno.
Levantando su varita hacia el techo, conjuró un simple lumos, preguntándose si la cámara podría ser completamente iluminada por el hechizo. Para su sorpresa, los apliques en la pared y el candelabro se encendieron, haciendo fácil ver dentro de la sala. El polvo se arremolinaba por las mesas de laboratorio que estaban dispuestas en arco alrededor de la habitación, cada una ladeada ligeramente para encarar la pizarra colgada al fondo de la sala. Paseándose a través del centro del pasillo entre las mesas de laboratorio, escuchó el modo en que sonaban sus pasos sobre el suelo de piedra. Girándose bruscamente ante el escritorio del maestro, encaró la sala. Había justo suficientes pasos para hacer saber de su presencia, pero no demasiados para hacer que los estudiantes dejaran su tarea por su viaje.
Patinó la mirada sobre la zona de los estudiantes, notando que sólo había mesas de laboratorio, a diferencia de algunas de las aulas que había mirado y que tenían tanto una zona de lecciones como una zona de laboratorio. Estas mesas de laboratorio eran un poco más largas y viejas en estilo que las de la sala de Slughorn. Localizó un gran fregadero a lo largo de la pared derecha del fondo envolviendo el rincón, y estanterías lo suficientemente cercanas a él para no impedir el paso, pero todavía lo bastante lejos del fregadero para estar a salvo del agua. Un lugar perfecto para almacenar las pociones de elaboración larga que se hacían durante las clases de EXTASIS. Volviéndose hacia el fondo izquierdo localizó la puerta del almacén. Dejando sus dedos pasar por el escritorio del maestro, caminó hacia ella. Abriéndola, lo golpeó el olor a polvo e ingredientes de pociones viejos. Iluminando la habitación, notó que el olor a ingredientes debía estaba atrapado en la madera de las propias estanterías ya que no había ninguno en el armario. El mismo armario era al menos del doble del tamaño que el que estaba utilizando Slughorn. Cerrando la puerta, se asomó a la sala. ¿Podía verse enseñando aquí?
Paseándose de regreso al escritorio, consideró si podía controlar esta sala. ¿Había un punto ciego? ¿Había un lugar donde los estudiantes pudieran ocultar lo que estaban haciendo? Dejó que sus pasos lo llevaran a todos los rincones de la sala y cada ubicación entre ellos. En cada punto tenía una buena vista de todas las mesas y su escritorio. En algunos puntos perdía la vista de los fregaderos y la puerta del almacén, de modo que sería cauto con ésos. Sus pasos terminaron ante su escritorio.
Sonriendo burlón, se apoyó en el escritorio e inspeccionó la que planeaba fuera su nueva aula. Casi podía imaginar los proyectos colgados en las paredes como en su aula actual. Incluso mientras la imagen aparecía en su cabeza se percató de que eso no podía ocurrir. No había forma de que los sangre-pura le permitieran enseñar así. Tendría que hacerlo a la vieja usanza. 'O hacer que parezca que estoy haciéndolo así. Puedo intentar incorporar tantas ideas como pueda mientras las disimule como el modo de enseñanza tradicional.'
Golpeteando los dedos al borde del escritorio, asintió para sí mismo antes de apartarse del escritorio y salir de la sala. Llamó un suave nox mientras se cerraba la puerta.
Le llevó menos tiempo encontrar un despacho que se ajustara a sus necesidades. Había un punto donde podía elaborar si necesitaba mantener un ojo en la poción mientras estaba allí. Y había estanterías que podía llenar con lo que considerara necesario. Sabía por sus charlas con El Final que las cosas deberían tratar de su asignatura y posiblemente algún trabajo de los estudiantes. Lo último de lo que fue en busca fue su laboratorio privado. Esta sala iba tener suficiente espacio para hacer todas las pociones que necesitara tener en marcha al mismo tiempo para ASP y lo que fuera que necesitara el colegio.
Sus pasos le llevaron por el largo pasillo en que lo había dejado Slughorn. 'Quiero que tenga líneas de energía de modo que pueda experimentar con sus usos. ¿Necesito ir más profundo o más arriba?' Inspeccionó los muros de la mazmorra, intentando sentir dónde necesitaba ir. Dándose por vencido debido a la confusa cantidad de líneas, se dirigió más profundo, alejándose de lo que pensaba inconscientemente como el dominio de Slughorn.
Puerta tras puerta fue abierta. Laboratorio tras laboratorio fue mirado y descartado por numerosas razones. Algunos eran demasiado pequeños, su antiguo laboratorio en la sala de estar era más grande. Algunos carecían de espacio de almacenamiento de ingredientes, o espacio de curado de pociones. En algunos la ventilación simplemente no estaba funcionando bien o no había ninguna presente. Algunos tenían demasiadas líneas de energía. Quería experimentar, no ser sofocado por ellas. Pero al final, tuvo que conformarse con un espacio de laboratorio que era bastante prolífico en líneas de energía. Al menos el centro de la sala estaba limpio y era allí donde estaba situada la mayor parte de la ventilación.
Mientras Severus se dirigía de regreso al despacho de Dumbledore, contó las puertas de modo que pudiera informar al Director dónde quería ser ubicado. Deteniéndose ante la gárgola se preguntó cuál era la contraseña. Decidió volver a golpearla y requerir ver al Director como lo hizo la primera vez que había estado allí desde que se había graduado. La espera fue un poco más larga esta vez, pero eventualmente se le permitió subir al despacho.
Albus observó cómo entraba Severus en la habitación. Se había tomado un momento para llamar por flu a Minerva de modo que pudiera hablar con ella antes de dejar subir al joven. "Severus, muchacho, ¿te apetece un té? ¿Caramelo de limón?"
"Té." Se instaló en su ahora asiento habitual, el incómodo lo más lejos posible del calor de la chimenea.
Albus le tendió una taza. "Entonces, ¿has encontrado todo lo que necesitabas? ¿Horace respondió todas tus preguntas?" Estaba preguntándose por qué Horace no lo había traído allí.
"El Profesor Slughorn me mostró su aula, señaló su laboratorio, y me dijo dónde encontrar los demás. Entonces me dejó mirar por mi cuenta." Severus mantuvo el tono amable. Se negaba a mostrar el poquito de decepción que había sentido cuando lo había dejado solo. En realidad fue en su beneficio que lo hubiera hecho, pero le hizo sentirse más como una carga que cualquier otra cosa por el modo en que Slughorn lo había abandonado.
"¿Alguno de los otros profesores te encontró y te mostró los alrededores?" A la respuesta negativa de Severus, Albus golpeteó el dedo en el borde de su taza. Había sentido un poco de irritación cuando notó que Severus había sido abandonado a viajar hasta su despacho por su cuenta. Se multiplicó por diez cuando se enteró de que el muchacho había estado solo la mayor parte del tiempo que había estado allí. No es que no confiara en el chico, era el hecho de que no estuviera haciéndole sentirse bienvenido al colegio. Y estaba la improbable posibilidad de que pudiera haberse perdido, habían pasado casi cuatro años desde que el muchacho había estado en las mazmorras.
En ese momento, Minerva entró en el despacho. "¿Deseaba verme, Director?" Echó un vistazo a Severus, insegura de cómo se sentía respecto a él. Había pasado las últimas dos horas y media intentando aceptar lo que se había enterado.
Albus asintió e hizo un gesto hacia su sillón habitual. Una taza de té flotó hacia ella mientras se instalaba. "Sí, sé que deseas hablar con Severus ya que lo contraté sin tu conocimiento. Pero, danos un momento más." Se volvió hacia Severus, que parecía estar analizándolo todo. "¿Encontraste alguna sala de tu gusto?"
Severus sonrió burlón, podía ver la irritación irradiando del anciano. Estaba en sus gestos. "Sí. Deseo la sala que está a tres cuartos del pasillo de las aulas de las mazmorras. Era la octava puerta, creo; la que tiene mesas de laboratorio antiguas." Había echado un vistazo al resto de las salas mientras estaba buscando un despacho, ésa era la única sala con mesas así. "Y el último despacho en ese pasillo, el del final. El laboratorio privado que deseo es la duodécima puerta del pasillo de laboratorios. Requerirán gran cantidad de limpieza antes de ser utilizables. ¿Debería venir un poco más temprano pata encargarme de esto?"
Minerva le lanzó una mirada sorprendida. Un Mortífago no se ofrecería a venir a limpiar un aula. Quizá Albus tenía razón.
Albus sonrió gentilmente. "No, querido muchacho, los elfos domésticos se encargarán de ellas ahora que saben que las salas van a utilizarse. ¿Hay algún mobiliario que te gustaría retirado o añadido? ¿Deseas que trasladen los ingredientes de pociones allí también?"
Severus sacudió la cabeza. "Una vez estén limpias, serán justo lo que requiero. Y los elfos domésticos pueden ayudar a trasladar los ingredientes de pociones cuando esté aquí para dirigirlos." 'Elfos domésticos… ¿cómo olvidé eso? Demasiado tiempo en el mundo muggle.' Percatándose de qué pensamientos estaban al frente de su mente, los empujó atrás tras su barrera y esperó que Dumbledore no los hubiera recogido.
"Bien." Severus observó cómo el rostro sonriente de Dumbledore se volvía serio. "Ahora bien, Severus, necesito que sepas que Minerva no sólo es mi Subdirectora aquí en Hogwarts, sino que también es mi Segunda en la Orden." Albus observó cómo los ojos oscuros parpadeaban entre él y Minerva. "Así que le he hablado de tus dos cargos."
Minerva observó cómo el rostro de Severus se volvía una máscara en blanco, ocultando cada trazo de emoción, incluso sus ojos estaban vacíos. "Comprendo que mientras esté aquí, va a tener que favorecer a la casa Slytherin, si no podría ser peligroso para usted. Pero creo que eso va a causar un desequilibrio en los puntos de casa." Ella se recostó en su asiento, esperando a ver cuál sería la respuesta de él. Fuera la que fuera, le diría mucho sobre su carácter.
Severus asintió, su rostro relajándose cuando notó que ella no estaba arremetiendo contra él. "También voy a tener que penalizar más a Gryffindor. Podríamos resolverlo de modo que lo equilibremos. Usted quita más puntos a Slytherin y añade más a Gryffindor. Puede incluso declarar que está intentando equilibrar mi prejuicio."
'Buena respuesta. No se puso de inmediato a la defensiva, y pensó en el problema. Esto podría funcionar.' Minerva golpeteó los dedos sobre el costado de su taza mientras pensaba en su sugerencia. "Creo que ésa es una buena idea, pero les dejaré sacar sus propias conclusiones sobre por qué estamos ajustando los puntos."
Severus se inclinó adelante ligeramente, dejando su taza descansar en sus manos mientras sus codos estaban en sus rodillas. "Le pediría que compruebe para ver por qué retiré los puntos antes de volver a añadirlos. Si fueron justificados, querría que permanecieran."
Minerva asintió accediendo. "Pido la misma consideración a cambio."
"Por supuesto." Él se recostó en su asiento.
Ella frunció el ceño hacia él. "¿Realmente no quiere enseñar?"
Severus lanzó una mirada hacia Dumbledore. ¿Qué había estado diciéndoles a todos? La pregunta debía haber sido fácil de leer en su rostro porque Dumbledore la respondió.
"Sólo le he dicho a Minerva que no estabas enseñando aquí por elección. Y que estás espiando para nosotros."
Severus cruzó las manos mientras pensaba en la respuesta. ¿Realmente quería enseñar? "Cuando recibí el puesto en primer lugar, no, no quería esta carrera. Pero desde entonces, lo he aceptado y creo que me gustaría darle una oportunidad." Observó cómo el centelleo se magnificaba en los ojos de Dumbledore y Minerva le dirigía una pequeña sonrisa apretada.
"Entonces, Sr. Snape, si necesita ayuda, puede venir a pedírmela." Minerva se encontró con sus ojos. "Podríamos tener que ocultarlo bajo una rivalidad, pero estaré dispuesta a ayudar lo mejor que pueda."
Él sabía cuánto le costaba a ella decir eso. Sabía que estaba incómoda con él desde que había entrado en la habitación. Estaba seguro de que era porque era Mortífago. También se dio cuenta de que estaba disminuyendo desde que comenzó a hablar con él. Podía verlo en su rostro, en su postura. Sus palabras resonaban con el sentimiento en que había oído insistir a la Sra. Compton y los demás. Deberías hacer cualquier cosa que puedas por los estudiantes, pero no permitírsela. Obviamente McGonagall creía lo mismo que ellos. Los estudiantes eran lo primero. Sosteniendo sus ojos, Severus dejó su máscara caer lentamente. "Gracias."
Minerva y Albus miraron alucinados la calidez que provenía del rostro ante ellos. Nunca lo habían visto con ese aspecto, tan abierto. Incluso mientras observaban, las barreras volvieron a elevarse lentamente.
Esa única mirada le dio a Minerva más confianza en que ésta era una buena idea. "De nada."
Uno de los retratos se aclaró la garganta, llamando su atención e interrumpiendo el momento. "La Profesora Sprout está de camino aquí. Está buscando al Profesor Snape."
Severus se sobresaltó por el título unido a su nombre. Sentaba casi tan bien como ser llamado por su título de Maestro. Sentaría igual de bien una vez se lo ganara.
"Gracias." Albus agitó una mano y retiró las protecciones adicionales de su despacho mientras abría la gárgola.
Sprout no dio ocasión a la puerta a abrirse por completo antes de comenzar a hablar. "¿Director? ¿Sabe dónde está Snape? Quería que viniera a ver su Violeta Venenosa y dejarle explorar los invernaderos." Sólo cuando hubo concluido lo vio sentado en una silla, dejando su taza de té.
"¿Cómo está VV y sus hijas?" Las palabras cayeron calladamente en el ahora silencio. Levantándose, sacudió un poco de polvo de su túnica y se perdió por completo los ojos azules centelleando y la mirada sorprendida en el rostro de Minerva.
"Está mucho mejor de lo que hubiera esperado. He intentado cultivar esa especie aquí antes, pero ni siquiera en el invernadero han sobrevivido. He estado preguntándome si hay una mutación que le haya permitido vivir en estas condiciones, o si quizá es una subespecie diferente de la que estamos acostumbrados a tratar. ¿Los ingredientes reaccionan de modo diferente cuando los utiliza en pociones?"
Intensos ojos negros se encontraron con los igualmente intensos ojos castaño claro. "No, reaccionan igual. Pero si fuera una subespecie diferente, entonces debería haber algún tipo de diferencia en la manifestación de la planta. No hay nada que pueda distinguir ésta de cualquier otra excepto su capacidad de sobrevivir un invierno inglés. Eso por sí mismo no justificaría hacer de ella una nueva subespecie. Es sólo una variación de la misma especie." Se volvió hacia McGonagall y Dumbledore. "Señor, Madame, si han terminado conmigo…" Dejó que el resto se interrumpiera.
Dumbledore lo despidió con un gesto. "Adelante. Y Pomona, por favor pasaos por la enfermería de modo que Poppy pueda decirle qué quiere que elabore para el próximo año antes de salir a los invernaderos." Movió su mirada a Severus. "Y Severus, toma los ingredientes que necesites para completar su pedido, por favor." Recibió un breve asentimiento antes de que el hombre moreno se deslizara fuera de la habitación en los talones de la profesora más baja. Volviéndose a Minerva sonrió suavemente. "¿Y bien, querida?"
"Creo que nos llevaremos bien. No te equivoques, puedo ver discusiones en nuestro futuro, pero creo que todos aprenderemos a trabajar en torno a las personalidades de los demás." Terminó su té y se preparó para salir. "¿Hay algo más, Albus?"
Él sacudió la cabeza negativamente. Él manejaría lo demás que necesitara hacerse. Se aseguraría de que el muchacho recibiera toda la información que necesitara para impartir la clase de pociones antes de marcharse. Ya estaba planeando su reunión con Slughorn.
セブルススネイプ
Apoyándoseen la pared, Severus observó cómo los estudiantes corrían fuera del pasillo. Era el viernes antes de la última semana de colegio, y a pesar de que los exámenes eran la próxima semana, los estudiantes todavía estaban muy excitados con el verano acercándose.
Mientras se filtraba el último, Zimmerman se volvió hacia él. "Entonces, ¿recibiste tus resultados?"
Severus fue de inmediato clavado por cuatro pares de ojos, cada uno esperando su respuesta. Antes de responder localizó a Compton y Eastaughffe viniendo por el pasillo. "Sra. Compton. Director."
"Para justo ahí." Patterson fulminó con la mirada a los recién llegados y luego a él. "Responderás esa pregunta antes de hablar con ellos. Hemos estado esperando pacientemente desde que fuiste a hacer el examen. Y también queremos saber cómo fue tu reunión en tu nuevo colegio. ¿Tienes tu propia aula? ¿Los planes de lecciones están presentados de manera similar? ¿Cómo son tus colegas profesores?"
Tavers se inclinó un poco. "¿Conseguiste un laboratorio decente? Dijiste que el Director te prometió que podrías continuar con tu investigación."
Wells se apoyó en la pared a su lado, estudiándose las uñas. "¿Y cómo es ese Director? ¿Necesitamos subir allí a hablar con él?"
Severus no pudo evitarlo. Por un momento miró fijamente a Wells, intentando imaginarlos en el despacho de Dumbledore, y dijo lo primero que le vino a la mente. "¿Cómo os gusta vuestro té, y sois aficionados a los caramelos de limón?" Apretando los labios, esperó su respuesta. 'Debo estar más agotado de lo que pensaba. Afortunadamente está llegando el verano.'
Wells parpadeó hacia él. "¿Cómo se relaciona eso con mi pregunta?"
Severus dejó que una sonrisa burlona agraciara sus labios. "Porque cuando irrumpáis en su despacho eso es lo primero que va a hacer. Ofreceros té y caramelos de limón. Luego un asiento, y después de estar servidos, se sentará y os escuchará con una mirada calmada y paciente en la cara, sin importar cuánto le gritéis. Entonces se recostará, responderá a vuestras acusaciones y discutirá vuestras sugerencias. Con calma. Sorbiendo su té y chupando un caramelo de limón."
Wells recogió su mandíbula y dejó de mirar fijamente. "Estás diciendo la verdad. Podrías gritarle al Director y simplemente te dejaría."
Severus alzó una ceja. "También os hará sentiros como si tuvierais cinco años de edad mientras está respondiéndoos, y os llamará querida chica o muchacho." Recordaba claramente el par de veces que había hecho eso tras una reunión de Mortífagos particularmente dura.
"Para responder vuestras otras preguntas. Mi aula sólo tendrá estaciones de laboratorio, pero las mesas son lo suficientemente largas para dejar sitio para preparar los laboratorios y tomar notas. El almacén se abre directamente a ella, como en la de Vance. No hay ventanas, pero hay mucha ventilación. Pude escogerla, y mi laboratorio privado, que se ajusta a la mayoría de mis requisitos. A las partes que no se ajustan puedo adaptarme fácilmente. Mis colegas profesores estaban ocupados ese día, pero la Subdirectora se tomó tiempo para hablar conmigo y me reuní con la enfermera del colegio además de pasar mucho tiempo con la maestra de Botánica. El maestro de Química que estoy reemplazando pasó la mayor parte del tiempo en su laboratorio y me dejó deambular por mi cuenta. El Director no estuvo contento con eso. Los planes de lecciones son un poco diferentes, pero será fácil convertir una forma en la otra. En cuanto a mis resultados, aprobé todo salvo Ley con las calificaciones más altas, y Ley estuvo un paso por debajo." Entonces se volvió hacia Compton y Eastaughffe. "¿Y qué podemos hacer por ustedes esta tarde, Director, Sra. Compton?"
Compton dejó su orgullo brillar cuando oyó sus calificaciones. "Felicidades por sus notas. Su colegio suena a que va a ser interesante. Al menos tiene la aprobación tanto del Director como de la Subdirectora allí." Ella sabía que el Subdirector Faraday había sido una irritación desde que fue contratado para su puesto actual.
Eastaughffe sintió sus ojos ensancharse. No sabía que Snape estaba contratado en un colegio el próximo año como maestro. Se preguntó por qué no le había pedido una referencia. "¿Va a enseñar el próximo año, Sr. Snape?"
Severus lo miró por un momento y decidió que podía saber tanto como los demás. "Fui contratado allí antes de venir a casa en febrero. He estado trabajando aquí para tener algo que hacer hasta que me marchara allí."
"Y aprendiendo los entresijos." Zimmerman le cortó una mirada que decía que no iba a dejar eso fuera. "Hemos estado dándote montones de lecciones de modo que estés preparado."
"Y gracias a todos por eso." Severus asintió hacia ella.
"Entonces, ¿está libre este verano? ¿Al menos por la mañana?" Eastaughffe parecía un poco nervioso.
Severus lo miró un momento, tratando de determinar lo que lo ponía ansioso. "Tengo clases este verano, así que mis viernes están ocupados. También tengo que trabajar en mi actual proyecto de investigación además de prepararme para mis clases."
Compton lo miró. "¿Puede impartir Química en la escuela de verano? Hay varios estudiantes de Meadowview y de aquí que la necesitan. Normalmente nos encargamos Vance y yo, pero ya que ella sigue fuera no puede ayudar, y ningún maestro de Meadowview se ofrece voluntario. Le dará ocasión de practicar el resto de laboratorios, e impartir el material. Si el Director Eastaughffe está dispuesto, puedo encargarme de sus clases los viernes de modo que pueda acudir a sus clases de laboratorio." Envió una mirada interrogativa hacia el Director.
Eastaughffe sabía que una vez más tenían la espalda contra la pared. Estaba seguro de que eso era por lo que la junta aprobaba que Snape impartiera la escuela de verano. Asintió. Preguntaría más tarde cuáles eran estas clases, pero ahora mismo sólo necesitaba saber que el puesto estaba cubierto.
Severus se enderezó y miró a la jefa de departamento. "¿Cuál es el horario?"
"Será sólo una clase, de ocho treinta hasta once treinta. Los estudiantes se marcharán a las once y tendremos media hora de planificación. La clase dura tres semanas. Es rápida e intensiva. No los mimamos. O bien hacen el trabajo o no lo hacen. Si se convierten en un trastorno se les envía a casa."
Mientras consideraba su respuesta, notó que los demás estaban observándolo con expresiones esperanzadas en las caras. 'Será la última vez que seré capaz de trabajar con ellos. Y puedo obtener alguna ayuda con la clase de Anatomía si están también aquí. Sus expresiones dicen que estarán.' Despacio, asintió. "Si la junta me aprueba, aceptaré."
Compton sonrió alegre. "Traeré el papeleo el lunes." Le hizo un gesto al director para que encabezara la marcha a su despacho.
Eastaughfee averiguó en el camino de regreso a su despacho qué había estado haciendo exactamente su departamento de ciencias durante el final del año.
セブルススネイプ
El verano pasó en un borrón de clases, solidificar amistades, pociones y prepararse para impartir pociones tan creativamente como pudiera. Logró aprobar ambas clases. Era alucinante cuánto más fácil era cuando había alguien que se lo explicara. Se alegró de que la mayoría de El Final impartiera la escuela de verano. Los demás vinieron durante ese tiempo para trabajar en sus aulas.
Mediados de agosto lo encontró empacando lo que tenía que llevarse consigo de Spinner's End en preparación para su traslado a Hogwarts. Antes de saberlo, era su última noche antes de abandonar su hogar. Había logrado hacer de este lugar un lugar que pudiera llamar hogar. Tenía amigos, e incluso casi una familia que llamar propia. Si lo necesitaba, tenía un empleo en que trabajar, y tenía una casa que era por fin su hogar. Sus ojos patinaron sobre las cajas que estaban en su sala de estar. No había mucho, principalmente los ingredientes de su laboratorio de abajo, algunas de sus túnicas y cosas así que se habían arrastrado en su armario, su mezcla favorita de té, y rollos sobre rollos de pergamino que trazaban las clases que iba a impartir.
Se echó el cabello atrás una última vez, y se aseguró de tener su regalo de agradecimiento antes de salir por la puerta delantera. Los jardines olían a las flores que estaban floreciendo. Los jardines estaban establecidos de manera que pudieran prácticamente no necesitar atención. Había escogido plantas que necesitaran poco o ningún cuidado. La Sra. Jameson le había prometido que ella las cuidaría hasta su regreso.
Cruzando el patio, sus pasos encontraron su camino hasta la puerta delantera de los Jameson. Mirando la puerta, se percató de que iba a extrañarlos. Lo habían atraído de regreso a su familia como si no se hubiera marchado. Conteniendo un suspiro, llamó a la puerta.
Fue la Sra. Jameson quien respondió. "¡Severus, entra! La mesa está puesta, ve delante y coge tu asiento." Mientras pasaba junto a ella, ella lo atrajo a su abrazo de bienvenida estándar y luego se volvió para llamar a Thomas para que bajara.
Severus se dirigió al comedor, dejando la lata de galletas sobre el banco de la cocina de camino. Sabía que las encontrarían más tarde, pero se habría marchado y no tendría que escucharles decir cuán innecesario era.
Sentándose a la mesa por última vez este verano, Severus miró la habitación asimilando la calidez que había allí. Cuando Thomas y la Sra. Jameson entraron, la cena comenzó como si fuera una comida normal. Fue a mitad de camino cuando el conocimiento de que ésta era la última por una temporada fue enfrentado.
"Voy a llevarte a la estación de King's Cross. No más discusiones por ello, Severus. Te llevaré." Chris Jameson fulminó con la mirada a su obstinado no-hijo. Éste había sido un punto de conflicto durante la última semana. Él quería llevarlo, y Severus insistía en que podía tomar el bus fácilmente. "Ya le he dicho al capataz que necesito el día libre." Ni siquiera le dio a Severus una oportunidad de comenzar con la cuestión. "Lo he hecho, así que me niego a desperdiciarlo. Te llevaré, fin de la discusión."
Severus igualó su mirada fulminante, intentando no gruñirle. ¿Cómo podía tomarse el día libre? El capataz ya estaba insistiendo en que el hombre mayor trabajara a tiempo completo. Y Lucius iba a encontrarse con él en su apartamento para ayudarlo a trasladarse a Hogwarts. 'O al menos ordenar a los elfos domésticos que trasladen mis pertenencias allí.' Había estado pensando en esto toda la semana, intentando planearlo de modo que ambos hombres obstinados, deseosos de ayudar, se contentaran. El único plan que pudo ocurrírsele fue dejar que el Sr. Jameson lo dejara y luego aparecerse hasta su apartamento. Era la única manera. Suspirando, asintió, mostrando que estaba dándose por vencido.
"Todavía no nos has dado la dirección ni el número de teléfono." Jessica Jameson le dirigió una mirada intransigente, ella tampoco renunciaría a esta cuestión.
Reticente, Severus sacó la dirección que había acordado con Rockward. El duende le dijo que le enviaría por lechuza el correo. "Sólo para emergencias. No tengo el número de teléfono, y sería larga distancia en cualquier caso. El colegio está en Escocia. Estaré en casa durante los veranos. Y escribiré si necesito algo." Era difícil para él darles un vínculo con el mundo Mágico, pero ya que era a través de Gringotts, estaba confiando en que fuera difícil rastrearlo directamente hasta él.
El resto de la comida había sido más alegre. Al mismo final de la velada, salió por la puerta reticente deseándoles buenas noches a todos.
El viaje en coche estuvo plagado de consejos útiles de los tres Jameson ya que todos insistieron en acompañarlo a King's Cross. Con los abrazos y la ayuda a cargar sus cajas en un carrito, por fin lo dejaron ir. Pasando a través de la barrera al andén nueve y tres cuartos, se apareció en su apartamento con sus pertenencias.
Le llevó sólo un par de minutos empacar el apartamento. Entonces Lucius estaba llamando a su puerta. "Buenos días, Lucius, ¿cómo estás hoy?"
El rubio lo miró antes de asentir. "Mantén puesto el brazalete, utilízalo si tienes que hacerlo." Entonces se volvió a inspeccionar el apartamento empacado. "¿Te llevas estos muebles?" Cuando Severus sacudió la cabeza negativamente, Lucius sonrió burlón. "Bien, eso significa que no discutiremos todavía esta mañana." Con esa declaración llamó a sus elfos domésticos para que trasladaran las cosas a los nuevos aposentos de Severus en Hogwarts.
Sus nuevos aposentos acabaron profundos en las bóvedas de las mazmorras. Cuando Lucius se enfrentó a Dumbledore por su ubicación, el Director le dijo que ya que Severus había escogido todas sus demás salas profundas en la mazmorra, pensaba que le gustarían. En privado, el Director informó a Severus de los pasadizos secretos que conducían fuera de los terrenos del colegio en diferentes áreas aisladas.
Severus pasó el siguiente par de días organizando el almacén de pociones y trabajando en su laboratorio probando la influencia de las líneas de energía. Los efectos eran interesantes, y estaba bastante contento de que su laboratorio estuviera cruzado por diferentes.
Antes de saberlo, los estudiantes estaban regresando. Sus ojos se lanzaron por el Gran Comedor, mirando todas las mesas que se extendían por el suelo hasta que su mirada se posó en las puertas.
Flitwick se inclinó un poco hacia el nuevo Maestro de Pociones. "Estarán aquí en cualquier momento. Prepárese, el nivel de ruido se incrementa significativamente cuando llegan aquí, pero durante el siguiente par de semanas disminuye. Un poquito al menos." Captó los ojos negros por un momento, intentando enviar una mirada tranquilizadora antes de volverse hacia el más reciente en la línea de maestros de Defensa para repetirle su mensaje. La puerta se abrió de golpe cuando terminó.
Severus observó cómo los estudiantes entraban bullendo. Eran tan ruidosos como los recordaba. Manteniendo el rostro como una máscara de calma, inspeccionó las mesas buscando potenciales alborotadores. Incluso mientras escogía a los probables, los estudiantes de primer año entraron y comenzó la selección.
Severus observó cómo los estudiantes iban a sus mesas respectivas, preguntándose cuántas amistades eran dañadas esta vez, cuántas se forjarían, y cuántas sobrevivirían los próximos siete años. Fue sacado de sus reflexiones por el discurso de Dumbledore.
"Buenas noches. Ahora que todos estamos acomodados, me gustaría dar la bienvenida a todos los que regresáis, y a aquéllos que estáis aquí por primera vez. Como estoy seguro de que estáis hambrientos, dejaré las presentaciones y los anuncios hasta después de que hayamos disfrutado la maravillosa comida preparada para nosotros." Con un movimiento de su mano, las mesas se llenaron.
Por hábito, Severus comprobó su comida en busca de manipulación antes de comerla. Lo había salvado demasiadas veces como para no hacerlo. No había confiado en la habilidad para elaborar pociones de los Merodeadores, al menos no con pociones que debieran ingerirse. Mientras comía, escuchó las conversaciones que estaban flotando a su alrededor. Las dejó ir y venir en torno a él, pero no se unió. Lentamente transcurrió la cena y pronto sólo había unos pocos que todavía estaban disfrutando su postre.
Dumbledore se tomó este tiempo para hacer anuncios. Severus no estaba seguro de si era mejor idea mientras los estudiantes estaban distraídos por el hambre o cuando estaban saciados y somnolientos. "Hoy tengo el placer de presentaros a dos nuevos maestros. Desafortunadamente el Profesor Baddams es incapaz de unirse a nosotros este año. Para tomar su lugar impartiendo Defensa Contra las Artes Oscuras está el Profesor Micheal Trotter." Hizo un gesto para que el Profesor Trotter se levantara. Esperó a que los aplausos terminaran antes de continuar. "El Profesor Slughorn escogió retirarse al final del último curso, así que nuestro próximo nuevo profesor estará impartiéndoos Pociones. Por favor, dad la bienvenida al Profesor Severus Snape."
Severus se levantó y fulminó ligeramente a los estudiantes mientras aplaudían. Iba a comenzar como pretendía continuar. No lo hizo amistoso. Volviendo a acomodarse en su asiento, esperó a que los estudiantes fueran despedidos. Estaba cansado y quería estar fuera de los focos.
"Y ahora os deseo a todos buenas noches. Prefectos, acompañen a los estudiantes de primer año a los dormitorios."
Severus observó cómo los estudiantes salían del salón. Mañana sería el primer día. En ese momento se alegró de corazón de haber trabajado en Stoner.
Durante el desayuno los estudiantes miraban fijamente sus horarios intentando averiguar dónde eran las clases de pociones y defensa. El primer grupo de estudiantes de pociones, Slytherin y Hufflepuff de cuarto año, estaba determinado a averiguar dónde estaba la sala.
Severus observaba desde las sombras del pasillo cómo los estudiantes se alineaban fuera de su puerta. Esperó pacientemente hasta que fue un poco más cerca de la hora antes de hacer conocer su presencia. Se había sorprendido cuando Sinistra le había dicho que los maestros no se paraban en el pasillo, aunque sabía que no debería haberlo estado. No recordaba a nadie haciendo eso cuando era estudiante allí. Así que decidió que podía ocultarse en las sombras y esperar. No quería perder la oportunidad de observarlos antes de que entraran a la sala.
"¿Por qué está cerrada la puerta?" Un Slytherin de cabello oscuro empujaba contra la pesada madera.
"Entonces, ¿crees que estamos en el lugar equivocado? La puerta de Slughorn siempre estaba abierta." Una Hufflepuff pelirroja echó un vistazo pasillo abajo como si estuviera tratando de ver si había otra posibilidad.
Severus sacudió la cabeza. Nunca deberías dejar entrar a un estudiante en un laboratorio sin supervisión. Un rápido vistazo le mostró que la mayoría de los estudiantes estaban allí. Saliendo de las sombras, se deslizó hacia la puerta y, con un movimiento de varita, abrió la puerta e hizo un gesto a los estudiantes para que entraran. "Emparejaos."
Esperó hasta que el último estudiante hubo entrado antes de caminar majestuosamente hasta su escritorio, su capa ondeando a su alrededor y la puerta cerrándose con un ruido sordo tras él. "Bienvenidos a su clase de pociones. Hoy me mostrarán lo que saben. Abran sus libros por la página cuarenta y cinco."
Se detuvo ante su escritorio y giró bruscamente para encarar a los estudiantes. "Elaborarán una sencilla poción de limpieza. No juguetearán. No actuarán como lerdos. Si prestan atención a lo que están haciendo, entregarán una poción perfecta antes de marcharse hoy. Si no lo hacen, recibirán lo que se habrían ganado, un Trol."
Dejó una mirada fulminante ligera rastrillar sobre ellos mientras se apoyaba en su escritorio. Con su varita, señaló a la derecha, abriendo el armario de ingredientes. "Los ingredientes están allí." Bajó su varita mientras miraba hacia los estudiantes de aspecto ansioso. "Pueden comenzar."
Mientras se revolvían para obtener sus materiales, Severus los observó atentamente. Sí, estaban nerviosos, pero eso estaba bien. Se acostumbrarían a él bastante pronto.
Envainando su varita, comenzó a pasearse por la sala. Era hora de poner en práctica lo que había pasado los últimos cinco meses aprendiendo.
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N/T La serie no termina aquí. En los próximos días publicaré el siguiente relato, el one-shot titulado "El Portador de Malas Noticias" y a continuación el long-fic "Una Vez Director…" en los que continuarán las aventuras de nuestro Severus en el universo Spinner's End de sheankelor.
