NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DISNEY, SOLAMENTE ME DIVIERTO ESCRIBIENDO ESTAS HISTORIAS.

Primero que nada, lamento toda la tardanza en actualizar. Intentaré tardarme menos.

He estado leyendo algunos comentarios y tienen razón: la historia no es tan profunda que digamos. A partir de este capítulo jugaré con los POV´S este chapter es muy corto y solamente tiene el POV de Rapunzel, pero ya en el próximo veremos más pensamientos. Intentaré meterme más en la mente de cada personaje. Probablemente haga ahora los capítulos más cortos.


Capitulo 4.

¡El Inicio de la Aventura!

POV de Rapunzel

Bien, respira. Primero debes inhalar, luego debes exhalar. ¿Tienes el sartén en mano? Si, me conteste a mí misma. Lo agarré con más fuerza, casi como si fuera una espada; la espada que al menos yo sé manejar. Miré nuevamente el armario delante de mí. De reojo, miré a Pascal.

"¿Estás listo?" le pregunté.

Él me miró y pude ver en sus ojos la respuesta que no podía pronunciar: Si.

Asentí nuevamente y abrí ambas puertas del armario. Aquel hombre cayó al suelo de forma instantánea. Me di cuenta que debía hacer algo, retenerlo de alguna forma si es que quería conversar con él. Fue cuando recordé todos los metros de cabello que tengo y aquello me dio una magnífica idea. No me pregunten cómo, porque ni yo sé de dónde saqué la fuerza para poder cargarlo y sentarlo en una silla, antes de amarrarlo con mi cabello. Así lo retendría.

Me sentí bastante orgullosa de mí misma. Pero me obligué a ser seria. Sabía que si quería que él cooperara debía mostrarme ruda, fuerte, intimidarlo de cierta manera. Y aquello iba a estar difícil… nunca había tratado con personas, sólo con mi madre, y era ella quien me intimidaba a mí. Actuar como mi madre podría tal vez funcionar, pero la verdad, sonaba tan complicado que ese pensamiento poco duró en mi mente.

El hombre comenzó a reaccionar y aquello me intimidó. En un acto impulsivo, usé un mechón de cabello lanzándolo al techo, donde se amarró a un peldaño de madera. Subí y me escondí en la oscuridad, viendo desde éstas cómo él despertaba.

Debo admitir que aquello fue… curioso. Jamás había visto despertar a alguien, salvo a Pascal. Madre casi nunca se quedaba conmigo a dormir, y si así era ella despertaba siempre antes que yo. Ver los ojos abrirse lentamente de aquel joven, fue algo nuevo para mí. Sus ojos se abrieron, cerrándose poco después al sentir la inesperada luz del sol, para abrirse nuevamente y ajustar su mirada. Volteaba a todos lados, queriendo saber dónde esta. Era curioso… sus expresiones detonaban confusión ¡Era la primera vez que veía a una persona! Y eso me emocionaba demasiado.

Me obligué a recobrar la seriedad, no podía darle ninguna ventaja. Si quería que hiciera lo que YO quería, era menester mostrarme lo más firme posible.

"¿Quién anda ahí?" preguntó.

Su voz sonaba varonil, era diferente a cualquier voz que hubiera imaginado de un hombre.

"Gritar…" callé ¡Rayos! Mi voz sonó tan dudosa.

El sartén en mis manos comenzó a temblar, los nervios me carcomían. ¡Rapunzel que estás haciendo! Por una vez en tu vida ¡Compórtate! Cerré los ojos y a la vez apreté el agarre de mis manos. El sartén dejó de moverse y entonces recupere el valor que, por unos segundos, se había ido.

"Gritar no te servirá de nada" me impresionó la fiereza en mi voz.

"¿Quién eres tú?" inquirió, mirando hacia todos lados.

Caí en la cuenta de que seguía oculta en las sombras. Usé un mechón de mi cabello para amarrarlo y bajar hacia el suelo. Dudé por unos momentos antes de pararme frente a él, con la luz solar bañándome entera y dejándole ver mi rostro.

"¿Quién eres y quién te ayudó a encontrarme?" demandé saber, ahora con la voz más ruda.

Él me miró antes de hablar.

"Yo no se quién seáis ni que treta me ha traído aquí" dijo con voz suave "Pero solo quisiera decir… Hola ¿Cómo estás?" lo último me lo dijo con una extraña sonrisa en su rostro, casi flirteando conmigo "Me llamo Flynn Rider"

¡Bueno, al menos ya sabía su nombre!

"¿Qué otro conoce mi ubicación?" lo amenacé aún más con el sartén.

"Quieta, preciosa" me habló.

"Rapunzel" corregí inmediatamente, ni siquiera lo conocía, no iba a permitirle que me hablara se ésa forma.

"Mira hermosa, te contaré" dijo en tono casual "Solo iba caminando por el bosque, vi tu torre y…" calló abruptamente, miró con ojos desesperados a su alrededor, la angustia tomando posesión absoluta de su ser "Oh, no, no, ¿dónde está? ¿Dónde está mi bolsa?

Por la manera en que me miró supuse que aquello era muy importante para él. No podía nada ser más perfecto.

"La escondí, y nunca la vas a encontrar"

Él miró alrededor y entonces señaló la vasija.

"Está ahí ¿Verdad?"

¡Maldición! La encontró.

No demoré en golpearlo nuevamente con el sartén. Quedó nuevamente inconsciente y aproveché ese momento para ocultar la bolsa. Esta vez, escogí un lugar tan, pero tan secreto, que ni mi madre conocía. Solo yo sabía dónde estaba esa bolsa… y Pascal, claro.

Pascal me ayudó a despertar a Flynn, tocándole su oído con la lengua. Él despertó nuevamente y gritó.

"¡Ya deja de hacerme eso!"

"Ahora si, la escondí en donde nunca podrás encontrarla" le dije "Contesta ¿Qué piensas hacer con mi cabello? ¿Cortarlo? ¿Venderlo?"

"¿Qué? Oye, lo único que quisiera hacer con tu cabello es quitarlo de aquí" señaló sus ataduras "Literalmente"

"Ah y… ¿Qué? ¿No quieres mi cabello?"

"No, alguien me seguía, encontré una torre, la subí ¡Y eso es todo!"

Su voz sonaba más desesperada ahora.

No pude evitar sentir más emoción. Ese hombre llamado Flynn Rider no sabía nada acerca de las propiedades mágicas de mi cabellera. Mi secreto estaba a salvo. Suspiré aliviada, esto sí que era excelente, bueno.

"¿Todo eso es verdad?"

"Si"

Pascal recorrió mi brazo y se posó frente a Flynn, mirándolo analizadoramente. Aquello me intrigó, sabía que estaba dando su veredicto. Flynn parecía aún más impresionado por la fría mirada de Pascal hacia él.

Pascal regresó conmigo. Le di la espalda a Flynn y lo puse en mis manos. Hablé con él a susurros: ¿Debería o no debería hacerlo? ¡Era ya mi única oportunidad! Entre los dos, llegamos a una conclusión: ¿Acaso no valía la pena arriesgarse?

Puse el sartén bajo mi brazo y voltee.

"Ahora, Flynn Rider, voy a proponerte un trato" le dije.

Él me miró ceñudo.

"¿Trato?"

Le di la vuelta y escalé entonces la chimenea, abriendo la cortina para que se viera mi nueva pintura.

"¿Reconoces esto?" se las señalé.

Me di cuenta de que ahora mi voz sonaba no solo seria. Si no también fluida. Era como si mi mente ya hubiera aceptado la presencia de ese hombre; todos los nervios que antes tenía fueron reemplazados por la más grande seguridad que nunca antes tuve. Y esto me hacía muy, pero muy feliz.

"¿Hablas de las linternas para la princesa?"

Al escuchar su voz recordé que le estaba proponiendo un trato. Cuando lo vi, tuve que contenerme las ganas de reír al encontrarlo tirado en el suelo. Entonces, analicé lo que me dijo.

"¿Linternas? ¡Sabía que no eran estrellas!"

Volví a ver mi creación. Mi mente repasó cada vez que las veía alzarse, hermosas, hacia el cielo. Aquel enorme deseo me dio aún más valor.

"Este es mi trato" le dije "Tú me llevas a ver esas linternas y yo te devuelvo la bolsa"

"Ehh no. Mi relación con el reino no es precisamente amistosa" me contestó.

Aquí empezaban los problemas. Todo estaba marchando a la perfección. Sin embargo, él se estaba negando. Tenía que convencerlo y obligarlo directamente no me serviría de mucho. Así que decidí cambiar la estrategia. Salté y caí al suelo. Caminé hacia él, levantando la silla al jalar mi cabello y colocándolo frente a mí.

"Una fuerza te trajo aquí, Flynn Rider. Llámala como quieras, destino…"

"Un caballo" me interrumpió. Lo ignoré.

"Y tomé la decisión de confiar en ti"

"Terrible decisión, en verdad"

"Solo te voy a decir" jale la silla de modo en que Flynn cayera al suelo, pero antes de que pudiera golpearse la detuve con mi brazo y me coloqué a pocos centímetros de su rostro. Obligué a mi rostro a tener una mirada más fiera "Si quieres destruye esta roca piedra por piedra, pero sin mi ayuda no vas a encontrar esa bolsa"

"Haber si entendí" me dijo "Te llevo a ver las linternas, te regreso y me das mi bolsa"

"Lo prometo" dije con más seriedad "Y cuando prometo algo, jamás rompo la promesa"

Me miró muy serio y desconfiado.

"Jamás" repetí.

"Oye, oye. No quería hacer esto, pero no me dejas opción. Es mi arma mortal"

Dijo, bajando la mirada. Esperé lo peor. Claro que no me imaginé su suplicante mirada de cachorrito. Mi corazón se conmovió inmediatamente, pero mi deseo de ver las linternas era mayor. Él pareció sorprenderse.

"Este no es mi mejor día, jamás me había pasado esto" dijo "¡Bien, tu ganas! Te llevaré"

Salté de emoción. Escuché un golpe y entonces me di cuenta de que lo dejé caer al suelo.

"Oh, lo siento" le dije.

"Acabas de romper mi arma mortal"

Reí por lo bajo. Aquel hombre parecía ser divertido.

Lo desamarré y él agarró dos flechas, para empezar a bajar por la pared de la torre. Coloqué mi cabello en el gancho, para salir de a torre. Miré inquiera el exterior.

Nunca antes había salido de la torre. Mi vida entera estaba en esa torre. Todo el valor que tenía comenzó a desaparecer y mi voluntad a flaquear. ¿Y si las cosas salían mal? ¿Y si madre se enteraba?

¡No! Era demasiado. Por un lado, tenía demasiadas ganas de ir a ver las luces. Por el otro, temía demasiado que las cosas no fueran tal y como las soñé. Pensé. Hasta que caí en la cuenta.

Esta era mi oportunidad y sepa dios cuando tendré otro. El mayor pecado de todos, sería no tomarla. Desaprovecharla.

Respiré.

Y salté.


Espero que les guste, es la primera vez que intento hacer POV´S Así que acepto cualquier tipo de crítica para mejorarlos.

En el próximo capítulo veremos POV de Flynn ^^

chao!