NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DISNEY, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO HISTORIAS.
Muy bien ¡Al fin este es el último capítulo! Me falta solo el epílogo que subiré en los treinta minutos reglamentarios y si es que me quedo dormida (son las 10:15 p.m) será el día de mañana a más tardar... o en las siete horas que regularmente duermo.
No tengo muchas cosas que decir, solo una: Gracias.
Revisión de Comentarios:
Princezz: Estoy de acuerdo, el epílogo se sale de la película así que creo les gustará. Lo siento, no fue mi intención tardar tanto. Espero me perdones ^^
Estrella: Gracias por leerme, y tu comentario de verdad me agradó. Creo que te gustará mi nota al final de este chapter.
Itzel: ¡Sip! el epílogo ya está terminado y lo subiría ya de no ser porque las reglas de Fanfiction me lo impiden... pero no demoraré NADA en dárselos.
Condesa: Me gustó la idea del epílogo, pero usé otra, gracias por la recomendación y por leerme. De verdad. Gracias.
Capitulo 12.
Encuentro.
La manita de Rapunzel se aferraba a la dura y grande de Eugene, apretándola con mucha fuerza en un intento de calmar los nervios que le hacían garras el estómago vacío. La otra mano, inconscientemente, fue colocada sobre su vientre en un intento de mitigar el dolor
"Te he dicho que comieras algo antes de venir" dijo él. Rapunzel quiso darle un golpe, se contuvo.
"Calla, no estoy de humor" fue su contestación, con un tono de voz demasiado agrio y que sin embargo, lo que causó en el antiguo ladrón fue una ligera carcajada.
"Conmigo no te enojes" respondió "Todo saldrá bien"
Y le dio un pequeño abrazo antes de voltearla para que viera el reino, tan majestuoso desde esa sobria vista en el balcón del castillo.
Haber despertado de la muerte para saber que tu ahora novia era la hija perdida de los reyes, esa que llevaban dieciocho años buscando, no era algo fácil de llevar. Eugene estaba haciendo su mejor esfuerzo por mantenerse sereno. Y es que, la verdad, era costoso si se consideraba el hecho de que hasta hace unos días había penetrado ese mismo palacio para robar su mayor tesoro: la corona de la princesa.
La ironía no pudo darle peor jugarreta que aquella. Pero, viendo la incertidumbre en los verdes ojos de Rapunzel y su cuerpo temblando de ansiedad, hubo que contenerse para transmitirle a ella toda esa calma que necesitaba.
El reino parecía estar a sus pies, al menos, eso simulaba viéndolo desde esa altura. La vida seguía en aquellas calles concurridas por todos sus pobladores, gente yendo de aquí para allá en su rutina diaria. Verlos transitar fue una excelente distracción para los dos.
Ir hacia el castillo no fue una decisión fácil de tomar. Eugene era un fugitivo y debieron entrar al reino con extremo cuidado. Los guardias al principio no creyeron nada de sus palabras y trataron de encerrarlo nuevamente. Pero nadie pudo negar el increíble parecido entre la reina y esa chica morena que el famoso ladrón Flynn Rider llevaba con ella.
Debió acudir otro de los soldados, uno más veterano y que conocía a la familia real desde mucho antes de que fueran coronados. Dictó que esa chiquilla de ojos verdes era idéntica a la reina cuando ésta fue joven. A la vez, que llevaba en sus facciones algún rasgo del rey. Físicamente, no pudieron negar nada.
Al final, lo que les hizo creer que Rapunzel era la verdadera princesa perdida, fue cuando la vieron con la corona robada puesta. Lo compararon con los retratos de la bebé. Ya no hubieron más dudas. Y unas cuantas preguntas disiparon la duda del más incrédulo soldado.
Un guardia salió corriendo para avisar a los reyes. Ya nadie le prestó importancia a Eugene, la noticia más importante ahora era que la princesa finalmente estaba en casa. Pero los reyes no aparecían todavía. Y la esperaba se estaba tornando tortuosa para los dos.
Ni Eugene ni Rapunzel estaban seguros de cómo debían actuar. Rapunzel estaba enfrentándose a la realidad de que conocería finalmente a sus verdaderos padres. Aquellos de los que Gothel apartó bruscamente cuando era un bebé, perdiéndose la oportunidad de crecer en el seno de una verdadera y afectuosa familia. Sabía que sus papás la amaban, la fiesta en su honor cada cumpleaños se lo decía. No obstante, las dudas estaban ahí ¿La reconocerían? ¿Ella los recordaría? ¿Podrían formar una relación afectuosa tras tanto tiempo? ¿La aceptarían tal y como era? ¿Podría soportar ser una princesa y la vida en el Palacio? ¿Y qué sería de Eugene? Lo más espeluznante ¿Qué les diría cuando los viese?
Eugene no estaba mejor. El Rey y la Reina eran de cierta manera sus enemigos, no, mejor dicho, él fue su enemigo, desde el momento en que robó la corona. ¿Le condenarían, o el hecho de traerles de vuelta a su hija les haría tener misericordia de él? Eugene no solo temía por su vida, si no por la misma Rapunzel. Ella no estaba acostumbrada en absoluto a lo que era vivir, y si ser una persona normal era difícil, ser una persona de la realeza lo era peor. Quería estar con ella y acompañarla en ese proceso de educación y refinamiento, enseñarle y ayudarle a que sus presiones—si es que tenía—fueran más llevaderas. ¿Le dejarían hacerlo?
Ninguno de los dos habló nada, solamente se tomaban las manos en un intento de consolarle mutuamente las tantas cuestiones rondando en sus mentes, las preocupaciones latentes. Los corazones entonces dieron un salto de adrenalina cuando la puerta fue bruscamente abierta. Voltearon enseguida.
Ahí, en el umbral, estaban las dos figuras que marcarían un cambio definitivo en sus vidas de ahí en adelante.
La Reina dio el primer paso, era tan parecida a Rapunzel. El mismo color de cabello, las facciones, y la complexión idéntica. Los ojos de esa mujer miraban con una esperanza e ilusión inmensas a Rapunzel. Ésta, dio otro paso adelante, guiada por un instinto indescifrable que latía con su corazón.
Los Reyes, después de otra noche con linternas alumbrando cada rincón del reino, habían llevado esa mañana lo más calmados que podían. Un año más sin saber nada de su pequeña hija. Comenzaban a perder las pocas esperanzas que les quedaban. La Reina trató de distraerse leyendo un libro y el Rey observando las barcas partir para comerciar.
Y de repente, un soldado había interrumpido su delicada estabilidad emocional para decirles que la princesa fue encontrada. Miles de sueños pasaron por sus mentes, metas realizadas, anhelos solidificados en una realidad demasiado hermosa para ser verdad.
Corrieron. La Reina levantando sus faldas y el Rey sosteniendo sus pesadas cadenas de oro. Lo más pronto que pudieron hacia le balcón. Tuvieron que detenerse un momento para observarse mutuamente y armarse valor. Ellos desconocían todo sobre su hija, lo que fue de ella en esos años, sus gustos, su aspecto físico, su identidad absoluta les era ajena. Encontrarla era el principio de una nueva etapa que apuntaba ser más dura a la sufrida con anterioridad.
Y sin embargo, abrieron la puerta. El miedo no les impediría tener a su tesoro nuevamente entre sus brazos.
Los ojos de la Reina y los de Rapunzel se unieron en una profunda mirada que penetró hasta sus almas. Y ahí, encontraron la respuesta. Se unieron en un abrazo que trató de compensar aquellos perdidos en años de ausencia. Ambas mujeres dejaron al llanto emerger y fluyeron en él todas sus emociones. La dicha reinaba en el ambiente, la alegría de un sueño cumplido.
Los fuertes brazos del Rey rodearon a las dos mujeres más importantes de sus vidas, estrechándolas contra su pecho donde el corazón pudiera sentirlas y así regocijarse. Eugene contempló a la familia real, unida después de años, y sintió que por primera en mucho tiempo, había hecho algo bien. Encontrar a Rapunzel había causado más felicidad a más personas que ninguna otra cosa en tanto tiempo.
No contaba el chico con que la Reina lo uniría en aquel abrazo familiar, infinitamente agradecida con ese hombre que le permitió tener en sus brazos a su adorada hija. Ya después tendrían mucho tiempo para hablar y hacerse las preguntas que necesitaran. Por el momento, lo único importante, era sentir.
*Aviso*
Después de estar horas pensando y pensando "¿Que podría ser una buena secuela?" Finalmente se me ocurrió una idea. Es bastante curiosa y sale un poco del "Felices por siempre" de hecho, pinta más al drama de una vida real. Escribiré el primer capítulo y lo publicaré cuando le termine, depende la revisión que tenga para continuarlo.
Gracias por leerme. Sé que fue un capitulo muy corto, aun así espero que les guste y me dejen un comentario ^^
chao!
