Después de oír esto, Scorpuis hecho a correr detrás de Albus, rumbo a las mazmorras de Slytherin, seguidos de James, que eran los más rápidos.
Unos metros más atrás iban Rose con todos sus primos, también corriendo.
-Tenemos que pedir ayuda-dijo Mimi, sacando su varita- Expecto Patronum- y tras esto una mariposa se perdió por la ventana.
-Es verdad-dijo Lucy- Expecto Patronum- un caballito de mar salio impulsado escaleras arriba.
-Expecto Patronum- dijo Louis, una medusa se fue flotando hacia los terrenos. Rose ya sabia que los Patronum se utilizaban para comunicarse, seguro que llamaron a sus amigos para ayudarnos, mientras siguieron bajando escaleras.
En poco tiempo Scorpius había alcanzado a Albus, este se fijo en la cara de su amigo, estaba asustado. Cuando llegaron al gran corredor, que conducía a la Sala Común de Slytherin, vieron a muchos Slytherin fuera de ella, al otro lado del pasillo, estaba Theo, inconsciente.
-THEO- grito Scorpius, en el momento que Albus, James y Scorpius aparecieron los Slytherins volvieron a amenazar con sus varitas, pero no atacaron, de todas formas James conjuro un Protego, pero a Albus le dio la impresión de que querían disfrutar un poco más de la escena.
-¡NO!- grito Molly, acababa de aparecer junto todos los Weasleys. Se agacho sobre el cuerpo de Theo junto Scorpius, Albus, Rose, Eleine y Alice.
-Molly, respira, pero no oigo su corazón…- dijo Alice muy preocupada y asustada.
-Enervate- dijo Molly, nada paso- ENERVATE, Theo, enervate…-Molly no pudo reprimir las lágrimas que caían sobre su rostro, Albus aparto la mirada y vio a Scorpius que temblaba de la cabeza a los pies.
- Ese hechizo no dará resultado- la hermana mayor reía con crueldad y los Slytherin reían con crueldad- eso lo pasa por subestimarnos.
-¿Qué le habéis hecho a Theo?- Pregunto Vic, empuñando su varita, al igual que todos los Weasleys.
-Eso no es de tu incumbencia Weasley, ya le teníamos ganas a ese estúpido de Nott- dijo su mellizo.
-LO PAGAREIS CARO- bramo Molly, empuñando su varita, tenia la vista nublada por las lágrimas.
Dicho esto, los Slytherins atacaron, pero desde las escaleras se escucharon…
-Protego-gritaron tres voces.
Albus giro la cabeza y eses eran Ben, el novio de Mimi. Dana y Sam, los amigos de Lucy y Louis.
-Chicos espero que no hayamos llegado tarde- dijo Sam preocupado.
-No, llegáis justo a tiempo. Ahora ya estamos todos- dijo Louis
-Alice, protege a los pequeños y a Nott, por favor- dijo James, poniéndose en posición.
Los Slytherin y los Weasleys, con sus amigos estaban a punto de batirse en duelo todos, pero en ese momento la puerta que se encontraba al final del corredor se abrió de golpe.
-Maunum- dijo una voz fría y cruel y una llamarada violeta salio de ella.
En ese momento todo se quedo paralizado, los hechizos conjurados explotaron en el aire, los escudos mágicos se rompieron, las varitas volaron hasta el techo y allí se quedaron y nadie parecía poder moverse, las piernas de Albus no respondían a sus impulsos, tampoco podía girar la cabeza para saber quien había conjurado semejante hechizo.
-Bien, ahora quiero saber quien comenzó con todo esto - dijo la voz fría, no era una pregunta, por el tono de voz era una orden.
Albus y los demás ya se podían mover pero las varitas seguían en el tejado. Al girar la cabeza vio a la madre de Eleine, su profesora de Defensa. Era una mujer de una belleza inigualable al igual que su físico, muy parecida a su hija, su pelo caía formando los mismos tirabuzones negros perfectos, sus ojos profundos iguales a los de Eleine, pero estos eran fríos y crueles, su expresión, podía hacerte helar el alma, su expresión era despiadada, vestía una túnica negra sobre unos pantalones cortos y corpiño rojo sangre adornados con motivos negros, lo que hacia crecer una sensación de belleza exuberante y temor. En su hombro, Albus aprecio lo que sin dudas era una tarántula, pero de un momento a otro cambio para convertirse en una serpiente que se enroscaba en su cuello, con esto sumado, su profesora parecía la bruja más oscura y despiadada de todas.
-Fu...e, fue mi...Culpa-dijo Eleine con miedo, a Albus, no pudo menos que sentir miedo, quiso defenderla, pero estaba paralizado y no tenia nada que ver un hechizo con esto, estaba paralizado de miedo ante esa bruja. Esta puso su mirada sobre su hija, sin cambiar de expresión.
-¿Por qué?- pregunto con la misma voz fría y cruel.
-Porque esa cría se metió conmigo-dijo la chica Borgia más joven.
La mujer giro su cabeza y en ese momento, la chica palidecía (más si era posible), ante la mirada de escrutinio de la profesora.
-No, eso no es verdad-dijo Eleine- Lo que paso…
-Ya se lo que paso- dijo la Señora Prince- Oficialmente hablare con la Directora, para que este caso quede aislado, y ella tome las decisiones pertinentes- dijo mirando a todos- pero extraoficialmente…-dijo girándose a los Slytherins- la próxima vez que alguien intente atacar a mi hija…creedme todo lo que se os pasa por la cabeza no hace justicia a la realidad- añadió con una sonrisa, que lejos de relajar su rostro, lo hacia más diabólico.
Todos los Slytherin temblaron de miedo, a Albus no le quedaron dudas de que era completamente capaz de llevar acabo tal amenaza. Cuando se giro para regresar por la puerta en la que había venido.
-Señora…, por favor, ayude a mi primo…- dijo Scorpius con valor, a Rose no le quedaron dudas que Scorpius había ganado otro punto, por la cara de miedo que tenían ella y sus primos.
-Apartad-les dijo con esa misma voz a Albus, Eleine, Rose, Scopius y Alice, que eran los que estaba delante del cuerpo de Theo protegiéndolo, a su orden se apartaron inmediatamente.
-¿Quién realizo el Cordis mortem?- clavando sus ojos en la más joven de los Borgia, por este echo, a Albus le pareció que la pregunta era innecesaria, ella ya sabia quien realizara el hechizo.
-Yo- dijo la hermana más joven reuniendo todo el orgullo que pudo, pero su voz estaba quebrada y sus manos temblaban- sin la poción no volverá a revivir y es imposible hacerlo sin ella, es una maldición muy poderosa.
Después de este pequeño discurso, otra sonrisa malévola se esbozo en el rostro de la profesora.
-Los conjuros no son poderosos, lo es el mago-dijo con su voz fría, y apuntando a Theo con su varita- ENERVATE - dicho esto Theo le levanto como si un gancho invisible tirase de el por el pecho. Los Borgia se quedaron asombrados, viendo como Theo (ahora despierto) recibía los abrazos de una llorosa Molly- Ahora- mirando a los Slytherins y haciendo un gesto con la mano por el cual las varitas bajaron del tejado de las mazmorras- fuera.
Dicho esto, desaparecieron escaleras arriba rumbo al Gran Comedor, sin perder tiempo.
-Y vosotros también, después hablare contigo Prince, ahora a clase- dicho esto se dio la vuelta y se fue por la puerta que había entrado, con la serpiente que se convirtió en un murciélago en su hombro.
-Tranquila Molly, estoy bien- dijo Theo con el brazo alrededor de los hombros de Molly, mienta ella se secaba las lágrimas.
-Theo…- intento decir Scorpius, pero fue callado cuando Theo le revolvió el pelo cuidadosamente ordenado de su primo.
-Theo, perdóname todo a sido por mi culpa- dijo Eleine llorando.
-No pasa nada, no te preocupes y no llores- dijo Theo y mirando a todos- ¿Qué ha pasado? ¿Qué hizo la madre de Eleine?
Rumbo al Gran Comedor le contaron a Theo lo ocurrido, Rose no pudo evitar ver la cara de asombro y miedo que aun tenían todos sus primos incluyéndose ella. Al llegar al Gran Comedor, miraron a la mesa de Slytherin, pero ni Albus, Theo y Eleine se sentaron allí, todos se encaminaron a la mesa de Gryffindor y se sentaron, nadie puso reparos, la norma de cada casa debía de sentarse en la mesa correspondiente quedo casi invalidada después de la Segunda Guerra, pero si seguía en practica en el banquete de Bienvenida y el de fin de curso.
Al llegar a la mesa Rose se sentó enfrente de Mimi y su novio, este era Ben Diggory y era de Hufflepuff, era el hijo de unos amigos de sus abuelos, cuando Mimi dio la noticia de su noviazgo el año pasado en casa, casi todos se alegraron, el único que no, fue tío Bill. Ben tiene el pelo rubio y los ojos azules y es un chico guapísimo que cursa su sexto año. En la mesa también estaban Samuel Turner, un chico de procedencia muggle, que tenia rasgos asiáticos, amigo de Louis y Lucy, tenia el pelo negro al igual que sus ojos, con ellos también se encontraba Daniela o Dana Creevey, que también estaba en cuarto, de pelo castaño, casi rubio y ojos castaños, ambos pertenecían a la casa Ravenclaw.
-Toma Rosie- le dijo Albus que estaba sentado al lado suyo, dándole los horarios - nos toca Transformaciones con el profesor Prince- Rose se fijo en que Albus miraba a su otro, donde estaba Eleine, pero esta no dijo nada.
También después de la última guerra, todas las casas de Hogwarts compartían clases con los alumnos de su año. Después del desayuno y de ir a recoger sus cosas a sus respectivas salas comunes (sin incidentes), quedaron de encontrarse en el pasillo del segundo piso, donde estaba la clase de Transformaciones.
Al pasar a la sala, Albus, Rose y Scorpius no pudieron reprimir un grito de miedo, mientras que Eleine reía felizmente por primera vez desde lo ocurrido esta mañana.
