Un tigre al menos de un metro de altura les miraba desde la mesa del profesor, este empezó a caminar hacia donde estaban los alumnos y estés retrocedían asustados, todos, excepto Eleine que se adelanto.

-Eli, ¿Qué haces? Te va a morder- dijo Rose muy preocupada.

Pero Eleine no le hizo caso, y comenzó a acariciar al tigre. En el momento, en el que la mano de Eleine toco al tigre este se convirtió en un hombre.

En su padre, era un hombre rubio, alto, de gran atractivo, tenía una barba recortada que lejos de envejecerlo lo rejuvenecía dándole un aspecto rebelde y actual. Sus ojos sin duda era los mismos ojos verdes y brillantes de Eleine, pero su expresión era totalmente distinta a la de su esposa, nos dedicaba una sonrisa verdadera, amable, su expresión era afable y se reía de la cara de asombro de sus alumnos.

-Bienvenidos a vuestra primera clase de Transformaciones, dado que no es la primera mía- añadió con una tierna sonrisa- Vuestra primera lección en Transformaciones es que: nada es lo que parece- todos reímos al igual que el, era un profesor muy simpático- y me llamo Matt, nada de profesor y menos de Señor, que tampoco soy tan viejo, y no os quedéis de pie, entrar, que no muerdo- los alumnos junto al profesor soltamos una gran carcajada.

-Eli, no sabia que tu padre era animago, ¿Por qué no me lo dijiste?- pregunto Scorpius con fastidio.

-Por nada en especial Scor, mi padre casi nunca se transforma- contesto Eleine, sentándose en la primera fila, junto Rose. Albus se sentó detrás de ellas junto Scorpuis, miraba a Matt coger una cajita sobre su escritorio.

-Hoy empezaremos con el hechizo más fácil en Transformaciones y también el único-añadió riendo, mientras abría la caja y cogía un alfiler-Transfor- y el alfiler se convirtió en un tornillo- este hechizo solo puede usarse en objetos del mismo material y que guarden similitudes en la forma, por ejemplo este alfiler solo lo podemos transformar en un tornillo o un clavo, nunca en…una rata, ¿entendido?- todos asentían riendo, a Albus no le quedaron dudas de que Eleine heredo el carácter de su padre y solo la belleza de su madre, para su alivio y de los demás.

-Pues ahora os toca intentarlo a vosotros- dijo mientras repartía los alfileres por toda la clase- y el primero que logre transformar el alfiler le regalare diez puntos para su casa. ¡Adelante!

Albus se concentro, pero no fue capaz, al tercer intento de Rose, consiguió hacer aparecer un clavo en el lugar de un alfiler, lo mismo que Scorpius.

-Bien, pero que muy bien, y además a la vez, bueno como prometí veinte puntos a Gryffindor-dijo Matt- y mi enhorabuena Scorpius y Rose. Albus oyó un bufido en la parte de atrás de la clase, se giro y vio a Borgia, que miraba su alfiler con malicia.

-Gracias Profesor-dijo Rose

-No, no, nada de profesor recuerda al principio de la clase, me llamo Matt, no me hagas quitar puntos a Gryffindor por eso-añadió esto con un tono burlón muy frecuente en James, mientras guiñaba un ojo a Eleine que se reía de la broma de su padre y de lo colorada que estaba Rose.

Después de dos horas y que toda la clase consiguiera transformar sus alfileres en clavos o tornillos (Rose y Scorpius avanzaron y lo convirtieron en una chincheta, Matt le regalo diez puntos a cada uno) y de tomar apuntes sobre el hechizo, la campana sonó para que salieran de clase.

-Eli, ven aquí- dijo Matt, sus amigos se quedaron mirando- vosotros también quedaros, si queréis.

Después de que los demás se marcharon.

- Eli-dijo comprensivamente Matt-recuerda lo que hablamos al venir, no quiero que te metas en problemas, las cosas aquí son un poco distintas, aún después de la guerra y la caída de Tom Riddle, muchas familias siguen defendiendo sus ideales y esa es una opción como otra cualquiera, no se pueden obligar a aceptar hechos que detestan por la fuerza, ¿entiendes?-dijo Matt, con un tono suave, muy distinto al de su mujer, mientras cogía la mano de su hija.

-Si lo se, pero… - dijo Eleine.

-Pero eso no te preocupa, si confías en mí y en tus amigos dilo- dijo Matt suavemente- sino espero que llegues a la respuesta tu misma, pero no olvides que tal vez, solo tal vez, puedo ayudarte.

-Mama…- dijo Eleine simplemente

-Ya veo, sabes que tu madre es una bruja muy…particular-dijo después de un rato- no lo tomes en cuenta Eli, tu y yo somos lo más importante en su vida, somos su vida y nos ama de la misma forma que nosotros la amamos a ella, aunque no lo exprese- dijo riendo- es la mujer más increíble que he conocido, grandísima hechicera, grandísima esposa y grandísima madre- añadió- y junto con ella tengo lo mas preciado, lo que nadie más tiene, algo que jamás nos defraudara y que defenderemos hasta el último aliento, sabes de que hablo ¿no?

-De Traicy ¿no?- dijo Eleine sonriendo, ya sabia que se referían a ella.

-Por supuesto- dijo su padre, siguiendo la broma de su hija- y bueno, creo que el profesor Binns se ha muerto de tanto esperar-todos rieron, el profesor Binns era un fantasma que da clase de Historia de la Magia- hasta la próxima clase- se transformo en tigre y fue a su escritorio. Sin dudas esa era su carta de presentación.

Después se colaron en su clase de Historia, (el profesor ni siquiera noto que faltaban), se sentaron en la ultimo banco (para disgusto de Rose) y Albus prestó atención, pero esta atención disminuía a pasos a agigantados, la voz del profesor Binns era monótona y le adormecía. Se fijo a ambos lados, tanto Scorpius como su prima no perdían la concentración en el profesor Binns, miro al otro lado de Rose y Eleine tenía los brazos cruzados sobre la mesa y su mirada perdida, ella se estaba aburriendo tanto como Albus y este deseaba que las dos horas pasaran rápido para ir a comer.

Cuando el timbre sonó Albus y Eleine salieron deprisa del salón del profesor Binns, seguidos de toda la clase, pero tuvieron que esperar por que Rose y Scorpius eran los últimos en salir.

-Es la clase más aburrida que he tenido en la vida- dijo Eleine exasperada.

-Y que lo digas, no se como voy a aprobar esa asignatura, si ni siquiera e sido capaz de mantener la atención durante cinco minutos- dijo Albus preocupado.

-No te preocupes, ten -mientras le daba unos pergaminos- copia los apuntes y mañana me los devuelves- ofreció Scorpius.

-Gracias- dijo Albus mientras se sentaban en la mesa de Gryffindor.

Al poco tiempo de estar comiendo, llegaron Roxy, Jay, Lucy y Louis.

-Eleine, tu madre es…- a Roxy le costaba encontrar las palabras.

-Una bruja temible, pero poderosa y formidable- concluyo Eleine, con cara burlona y voz monótona.

-Si- contestaron impresionados los chicos recién llegados, a la vez.

-Nunca, me pareció posible entrenar a un Boggart, y tu madre lo hizo, es impresionante- dijo Lucy, en ese momento Albus recordó al ser cambiante que había visto en el hombro de su profesora.

-Lo se, Traicy se puede considerar nuestra mascota- dijo Eleine riendo- pero a mi padre le vuelve loco que se transforme en todo tipo de seres horripilantes, y lo cierto es que a mi también me vuelve loca, solo acepta ordenes de mi madre, a mi padre y a mi nos ignora por completo, pero no nos ataca, porque mi madre se lo ordeno, claro- añadió con una claridad y lógica aplastante, muy desconcertante para los demás.

-Pero, a pesar de todo eso, nunca vi hacer semejantes conjuros- dijo Louis aun impresionado- el hechizo que lanzo a la mañana no le hace justicia, no quisiera tener que enfrenarme a ella.

-Si, mi madre causa esa impresión- dijo Eleine como si nada

-Oye Eli, ¿puedo preguntarte algo?- dijo Rose cuidadosamente, Eleine asintió- ¿tu madre es…?

-¿Una bruja oscura?, eso es lo que queréis saber ¿no?- dijo Eleine, pero sin enfadarse ni nada por el estilo, a ese punto de la conversación ya todos habían llegado y escuchaban a Eleine con interés, todos asentimos- no, no lo es, pero conoce las Artes Oscuras y no las practica, no del todo, al menos…-añadió dubitativa- siempre dijo que para defenderse de algo, primero hay que conocerlo, ella desarrollo hechizos temibles, el de la mañana lo creo ella, aunque no lo parezca, defiende el bien sobre el mal, no el poder.

Después de esto siguieron comiendo normal, pero a Albus recordó algo, el ya había escuchado hablar de Aldara Prince en su casa, su padre la mencionaba y hablaba de ella como una de las mejores Aurores del mundo, decía que todas las cárceles de Oriente las había llenado ella y también era muy respectada por esto, porque esa zona es muy difícil de controlar por los distintos conflictos bélicos muggles que hay allí, su padre a menudo la comparaba con Ojoloco Moody, pero también decía que era una de las pocas brujas capaz de dominar las Artes Oscuras y como su padre decía, a el no le quedaban dudas que en algún momento estas habilidades la harían presa y en ese caso, temían un nuevo Régimen Oscuro. Pero después de conocer a Eleine estaba seguro que esa mujer poseía bondad en el fondo de su alma y seria incapaz de crear un Régimen Oscuro, como lo intento hacer el Innombrable en el pasado.

Cuando terminaron de comer y se dirigían a los terrenos para su clase de Herbólogia…

-Albus- le llamo Theo.

-¿Qué pasa?-le pregunto Albus intrigado.

-Toma, esto me lo ha dado el profesor Slughorn- le dijo tendiéndole un pergamino- ahora me toca Transformaciones, hasta la cena-y dicho esto se fue con Molly hacia el segundo piso.

Albus abrió el pergamino y…

Señor Potter:

Por su mal comportamiento el día 1 de Septiembre esta castigado todo el presente mes. El castigo se llevara a cabo todos los sábados por la noche en la biblioteca. Su tarea consistirá en ordenar y clasificar todos los libros de la sección de Encantamientos, que mucho me temo que es un completo caos.

Atentamente:

Minerva McGonagall

Directora de Hogwarts

-Genial-dijo Albus con sorna, pasarse las noches de los sábados ordenando libros polvorientos no le apetecía ni lo más mínimo. Guardo la nota en la túnica y se encamino a los invernaderos con sus amigos.