Después de salir de la clase de Herbologia, (Rose y Scorpius, por acertar a las preguntas, el profesor Longbottom le regalo puntos a Gryffindor), volvieron a entrar al castillo, para su clase de Encantamientos.
Al entrar en clase, el profesor Flitwick ya les estaba esperando, su clase tenía forma circular, tipo anfiteatro, donde en el medio de la estancia estaba la mesa del profesor, este se asomaba por encima de la mesa gracias a que estaba de píe encima de unos enormes libros. El profesor Flitwick, era muy pequeño y delgado, parecía muy anciano, pero en su rostro se distinguía clara emoción al encontrarse con sus nuevos alumnos, emoción que compartíamos con el.
-Bienvenidos a Encantamientos- dijo el profesor con su voz chillona- venga sentaros, estaréis ansiosos por empezar- y era verdad, pero el más ansioso parecía el.
Los cuatro nos sentamos en la parte más cercana al profesor. Albus se había sentado con Eleine, y al otro lado estaban Scorpius y Rose, por su cara, no muy convencidos.
-Bien, empezamos pues- se aclaro la garganta- la propiedad más esencial en un mago es la levitación o el poder de hacer que los objetos vuelen. Este encantamiento se debe realizar con una pequeña floritura de la mano, mirar- describió un circulo concéntrico con la varita- Wingardum Leviosa- y la pluma que estaba enfrente de el, se alzo al vuelo- ahora quiero que lo intentéis vosotros y a haber que os sale- dijo con emoción su pequeño profesor.
A Albus lo intento y no fue capaz en su primer intento, pero como ya se había acostumbrado su prima y su mejor amigo lo lograron al igual que Eleine (para sorpresa de Albus).
-Muy pero que muy bien, veinte puntos a Gryffindor y veinte a Slytherin- dijo el profesor, Albus levanto la vista y vio que Borgia también fue capaz de hacer levitar la pluma al primer intento.
-No se que hago mal- dijo Albus con fastidio.
-El problema es que no te lo crees-dijo Eleine- debes sentir que eres capaz de hacerlo.
-Veinte puntos más a Slytherin- dijo el profesor Flitwick, sobresaltando a Albus y Eleine- y dime señorita, ¿Quién le ha dicho eso?- pregunto el profesor con una sonrisa.
-Mi padre- contesto Eleine, muy sonrojada.
-Si, su padre, debí de imaginarlo- el profesor reía- Un mago muy talentoso y de gran bondad, fíjese que cuando me dirigí a el, en el banquete de bienvenida, como profesor tubo la intención de restar puntos a Ravenclaw, casa de la que yo soy Jefe- dijo Flitwick, mientras todos reíamos y Eleine se ponía mas colorada-Que sepa señorita, que es un gran honor contar con sus padres este año, y sobre su madre se escribirán libros enteros- dijo Flitwick, con orgullo en su aguda voz- desde la muerte de un gran amigo, pensé que no volvería a ver semejantes proezas en la magia, y su madre ha realizado muchas en su corta vida, dentro de unos años, no me extrañara que la consideren la bruja con más talento de nuestro tiempo junto a Albus Dumbledore y, desgraciadamente, al Que-no-debe-ser-nombrado- concluyo Flitwick con tristeza en su voz.
Eleine estaba radiante, Albus supuso que era la primera vez que hablaban de su madre sin describirla como temible, oscura, y por que no, como malévola, el profesor solo dijo que se convertiría en una gran bruja, que pasara a la historia.
Después de que sonara la campana y se dirigían al Gran Comedor.
-Me gusta Encantamientos, por fin descubro que algo se me da bien- dijo Eleine con felicidad.
-Que suerte tienes, ojalá a mi se me diera algo bien- refunfuño Albus.
-Tranquilo Al, ya veras como descubres pronto que algo se te da bien- dijo Rose convincentemente.
-Para ti es fácil decirlo, es el primer día de clase, tú y Scorpius ya habéis ganado ochenta puntos para Gryffindor-dijo Albus haciendo que su prima se sonroje y Scorpius igual- no sabia que eras un cerebrito, Scorpius- dijo Albus en tono burlón, a pesar de lo sucedido estos días apenas había hablado con el, directamente.
-Pues no se- contesto Scorpius, encogiéndose de hombros- solo me gusta leer, me pasaba las tardes leyendo todo tipo de libros en casa.
-Pues entonces…- Albus se callo de repente.
¡CRACK!
Y un elfo doméstico apareció en las escaleras que conducían al Gran Comedor agarrando un pequeño pergamino, pero unos segundos más tarde se convirtió en un gato persa blanco, que salto sobre el regazo de Eleine llevando la nota en su boca.
-TRAICY- chillo Eleine de la sorpresa, y cogiendo el pergamino que tenia en la boca, lo leyó rápido y su expresión de alegría se borro inmediatamente- chicos lo siento, pero es una nota de mis padres, me piden, que cene con ellos, mañana nos vemos ¿si?- dijo mirando a Rose y Scorpius- y Albus, si no nos vemos esta noche en la sala común- aclaro.
Y se marcho, rumbo a las mazmorras con la extraña mascota de su madre, que en eses momentos se convirtió en un mono horroroso.
Los chicos se sentaron en la mesa de Gryffindor donde ya estaban los demás comiendo, Albus se percato de que su hermano no tenia buena cara y miraba con reproche hacia la mesa de los profesores.
-Escorpión, ¿qué castigo te mandaron a ti?- pregunto de repente James.
-Maldita sea- dijo Scorpius, golpeándose en la frente- se me olvido pasarme por el despacho del Jefe de Gryffindor- y añadió- Potter te importaría pronunciar bien mi nombre, es Scorpius o si lo prefieres, Malfoy- concluyo.
-Valla, valla, así que por fin el escorpión demuestra que tiene lengua ¿no?-dijo James en tono de burla.
-Basta, James- dijo Albus antes que Scorpius dijera algo, Albus se fijo en que Theo y Molly reprochaban a James, y volviéndose a Scorpius- si quieres después de la cena te acompaño a la cabaña de Hagrid, ¿vale?
-De acuerdo- contesto Scorpius
-¿Tu vienes Rose?- pregunto Albus.
-No, no creo, porque quiero acabar de leer Historia de Hogwarts- dijo Rose- pero dale a Hagrid recuerdos de mi parte, Al.
-Vale, Rosie-contesto su primo.
Pero en el momento en que Albus y Scorpius se disponían ir a la cabaña de Hagrid, la directora McGonagall, se puso en pie y llamo la atención de los alumnos.
-Hoy me han informado de un suceso vergonzoso- dijo con dureza la Directora- quitare quince puntos a cada alumno, que estuvo involucrado en tal situación, por lo tanto: treinta puntos menos para Hufflepuff, treinta puntos menos para Ravenclaw y…-se empezaba a oír murmullos de protesta- ciento ochenta puntos menos para Gryffindor- ahora no eran murmullos- pero los que se llevan la palma son los integrantes de Slytherin, trescientos treinta puntos menos para esta casa- y ahora eran quejas a viva voz- Y ALEGRAROS QUE NO OS CASTIGUE A TODOS; NO QUIERO QUE ESTE COMPORTAMIENTO SE VUELVA A REPETIR; PORQUE SINO; EL CASTIGO SERA LA EXPULSIÓN- grito la Directora haciéndose escuchar por encima de las voces, y estas cesaron pero la tensión se palpaba en el ambiente.
Después de esto, Albus y Scorpius se encaminaron hacia la cabaña de Hagrid, Albus entendía el castigo de la profesora, pero le daba muchísima rabia que a ellos también les castigaran sin haber hecho nada, Slytherin era la casa que iba en cabeza el primer día de clase y ahora se quedo sin puntos, en eses momentos la líder era Hufflepuff.
-Creo que deberíamos alegrarnos- dijo Scorpius- por menos, estamos castigados, ¿recuerdas?
-Es verdad, será difícil que Slytherin pueda luchar por la copa de las casas, si todo esto pasó el primer día, ¿no crees?
-Y que lo digas, nunca me imagine mi primer día en Hogwarts así- dijo Scorpius con fastidio- en Gryffindor, castigado y además aguantando a Potter.
A Albus esa confesión lo cogió desprevenido, no se paro a pensar que tal vez Scorpius no quería ser amigo suyo.
-Lo siento, no quería decir eso- dijo Scorpius de repente.
-Pues para no querer decirlo, lo has hecho- contesto Albus de mal humor, dándose la vuelta para volver al castillo.
-Espera- dijo Scorpius agarrando del brazo a Albus- no me refería a ti Albus, me refería a tu hermano.
Albus se giro y siguió mirando mal a Scorpius, pero en el fondo se alegraba de que no fuera a el a quien le decía eso, a pesar de haber hablado poco con el, sentía que Scorpius estaba en la misma situación de Albus y que podía confiar en el.
-Ya se que volví a meter la pata- dijo con fastidio Scorpius- pero no podemos decir que tu hermano me lo esta poniendo fácil, me ha puesto a prueba ¿sabes?, para demostrar no se que cosa Weasley, pero la verdad me esperaba ese comportamiento por parte de el, pero no me esperaba el tuyo Albus-aclaro.
-¿Qué no te esperabas el que de mí?-pregunto Albus confundido.
-Pues que tu me consideres un amigo- dijo Scorpius con sinceridad.
Albus ahora si que estaba sorprendido, la primera impresión que tuvo de Scorpius era la de un chico reservado y tímido, pero ahora veía que era directo y claro, definitivamente muy valiente.
-Pues la verdad, no quería prejuzgarte, como nos dijo Eleine en el tren, además eres el único en Hogwarts que puede entender mi situación, se me hace muy raro estar en Slytherin, además lo que paso con nuestros padres paso con ellos, no con nosotros, y creo que el tópico de odio Malfoy/Weasley, Gryffindor/Slytherin no es para nosotros dos- dijo Albus riendo mientras veía reírse a Scorpius.
-Y que lo digas-dijo Scorpius- me alegro de no encontrarme solo en esto- tendiéndole la mano- ¿amigos?
-Amigos- dándole la mano a Scorpius riendo.
-¡Así me gusta!- dijo una potente voz, que hizo asustarse a los chicos.
