A la mañana del día siguiente no pararon de llegar lechuzas de todos sus amigos, preocupados por Scorpius y por Theo. La causa es que el ataque se filtro a la prensa y El Profeta informaba del ataque en su primera plana.

Albus, Rose junto todos sus amigos decidieron que se reunirían en San Mungo, para ir a visitar a Theo y intentar o por lo menos distraer lo mas posible a Scorpius, después de decírselo a sus padres (Rose tubo que suplicar mucho para que la dejaran ir) fueron todos a San Mungo, con la escolta de Teddy.

Cuando llegaron al cuarto piso, vieron en la salita al padre de Theo, que nada mas verlos a todos se sorprendió mucho (éramos veinte personas incluidos James y Fred, que vinieron por propia iniciativa) pero cuando le contamos el motivo y que queríamos ver a nuestros amigos se mostró, muy, pero que muy complacido, llamo a Theo y a Scorpius.

Cuando ellos aparecieron recibieron muchísimos agrazos, y besos (por parte de las chicas, pero no como el de Molly del día anterior) y después de hablar de un montón de cosas sin sentido, Eleine dijo que tenía sed y con Rose, Albus y Scorpius se encaminaron desde las escaleras al quinto piso, donde estaba la salita del té.

Durante el encuentro y el camino a la salita de té, Albus noto que Scorpius apenas hablaba y si lo hacia contestaba triste "si" o "tal vez" con eso confirmo sus sospechas de la noche anterior, su amigo no volvería a ser el mismo y ni el ni Theo nos informaron del estado de la Señora Malfoy, y lo cierto es que tampoco, nadie pregunto, esperarían a ver al Señor Nott de vuelta solo o a un sanador que atienda el caso.

-Scor, ¿quieres tomar algo?-pregunto con mucha dulzura Eleine.

-No gracias-dijo Scorpius volviendo a bajar la vista, se veía muy mal, muy triste y dolido y a pesar de que era difícil, se veía más pálido que de costumbre.

-Eli, ¿me acompañas a comprar un pastelito?, James me pidió que le bajara uno- dijo Rose.

-Claro, vamos-dijo Eleine y las chicas se fueron, dejando solos a Albus y Scorpius.

-Al-llamo Scorpius-¿como te has enterado?-pregunto Scorpuis, se refería al día de ayer.

-El ministro, mando un patronum a mi padre y lo escuche-dijo Albus y armándose de valor y que estaba muy preocupado-Scor...-este le miro-¿como esta...tu madre?

-Sigue en coma-Albus vio que los ojos de su amigo se empañaban, pero no lloro- no se que pasara-ahora el propio Albus notaba también sus ojos empañados-Al...-este le miro recobrando la compostura- quiero vengarme.

-¡¿QUE?-Albus no se esperaba esta contestación por parte de Scorpius-Scor no puedes, son muy fuertes...

-Me da igual-interrumpió Scorpius-pagaran por lo que le hicieron a mi madre y a mi familia, y por su culpa volvieron a meter a mi padre en la cárcel y cuando tenga ocasión y descubra como eludir su hechizo de alarma, lo pagaran-dijo Scorpius con mucha seguridad en su voz.

-Te entiendo, y cuenta conmigo-dijo Albus, sabia que no conseguiría convencerle de lo contrario, y al demostrar su apoyo podría enterarse de lo que planeaba e impedir que cometiera una locura, además Scorpius era uno de los chicos más listos del colegio, tal vez pueda descubrir como eludir el hechizo.

Scorpius le miro confundido, pero al cabo de un rato esbozo una sonrisa y Albus esperaba que no se diera cuenta de sus verdaderas intenciones, y dejaron de hablar en cuanto las chicas llegaron, por el silencio que reino, Albus supuso que ellas no entraban en el plan y que no lo conocerían, era algo entre él y Scorpius.

Cuando se hizo tarde todos se fueron, y en los días restantes al regreso al colegio, Albus fue todos los días al hospital, la abuela de Scorpius ya le dieron el alta, al igual que la madre de Theo, y este también le dieron de alta el día anterior al regreso de Hogwarts pero le quedaran horribles cicatrices en los brazos y la cara de por vida, en lo que se refiere a la madre de su amigo, las cosas seguían estáticas ni mejoraba ni empeoraba, la situación era muy tensa, al igual que el caso de su padre en el que aun no había un veredicto claro.


El último día de vacaciones se despidió antes de la familia de su amigo, (Rose no fue, no la dejaron) de su amigo y de Eleine, que no falto ni un día para intentar animar a Scorpius, al igual que Molly con Theo.

Al llegar a su casa, Albus se imagino la estampa de todos los años, su madre gritando a su hermano por sus travesuras mientras preparaba la ropa de sus hijos para el colegio y su hermanita enrabietada porque quería ir a Hogwarts ya... lo de todos los años.

A la hora de la cena, sus padres invitaron a sus tíos Ron y Hermione, y de paso traer a su hija Rose, porque ellos mañana no pueden llevarla a la estación porque tienen trabajo, más aún por lo de estos días y también a Hugo, que se quedara el día de mañana y así no notaban tanto a sus hermanos que se iban.

-Papa, ¿como va el caso de Malfoy?-pregunta Albus, en los últimos días se mostró muy interesado.

-Aun los magos no han llegado a un acuerdo para revisar su caso, Albus-dijo su padre cansado.

-Pero, ¿por que tardan tanto?-pregunto Rose, con aspereza.

-Rosie-dijo dulcemente su tía Hermione- los ex presidiarios no pueden volver a utilizar las varitas, lo tienen prohibido, bajo amenaza de cadena perpetua, si el caso sale adelante, tendríamos que volver a redactar esa ley, y el resto de criminales podrían incumplirla alegando peligro de vida, dejando un ambiente de inseguridad, y riesgo de fugas, ¿entiendes?.

-Además, a muchos magos les gusta que los partidarios que tuvo el Innombrable, estén en la cárcel-dijo Ron, con un tono que aprobación de sus propias palabras.

-Papa, Scor, pudo haber muerto si no llegara a estar allí su padre y su madre esta muy enferma-dijo Rose muy enfadada. Albus nunca vio a Rose enfadarse con su padre, siempre acataba lo que sus padres le decían, esta era una curiosa novedad.

-Rose, lo lamento mucho por la familia de ese chico, se que no tiene la culpa de quien sean sus padres, pero las cosas son así-dijo tío Ron en un tono que zanjaba la discusión, pero ni el ni Rose estaban de acuerdo.


Por fin llego la mañana del día siguiente, Albus se fue al dormitorio de invitados a despertar a su prima Rose, pero no fue capaz y luego fue Lily, y con el grito que pego, su querida prima se cayo de la cama, bajaron a desayunar, todos aún riéndose y Rose echa una furia, comieron, y le fueron a buscar sus baúles, sino llegarían tarde. Subieron en el coche del ministerio que puso su padre a su disposición, el no nos acompañaría, solo vendría su madre Ginny.

Los chicos de acomodaron en el asiento de atrás con sus mascotas, James no tenia mascota, prefería la escoba, Albus y Rose se acomodaron lo mejor que pudieron con Fher y Sius en sus jaulas.

Cuando llegaron a la estación y cruzaron la barrera del anden vio a casi todos sus primos y a los amigos, después de despedirse subieron inmediatamente al tren y allí, en la puerta se llevaron una sorpresa, estaba Eleine.

-Eli, ¿que haces aquí?-pregunto muy contenta Rose.

-Le dije a mis padres que me dejaran venir en el tren...os echaba de menos-contesto con una sonrisa.

-Eli, ¿has visto a Scorpius en el tren?-pregunto Albus

-Estoy aquí-dijo una voz a sus espaldas, era Scorpius acompañado de Theo, ya no tenía ninguna venda, pero lo que si tenía, era una fea marca desde la sien a la barbilla en un lado de la cara.

-Genial ya estamos todos-dijo James- si nuestra queridísima Victorie quisiera, podría hacer uno de esos hechizos de aumento...

-...en un compartimiento, para que cojamos todos, ¿no?-remato Fred poniendo pucheros a Victorie.

-Theo... ¿que te parece si buscamos un compartimiento...para nosotros... dos?-dijo Molly rojísima- para hablar...

-Vale-contesto Theo coloradísimo. Y se fueron en busca de un compartimiento vació.

-Supongo que tienen que hablar por lo del beso-dio inocentemente Eleine.

-¡¿QUE?-preguntaron todos, nadie habíamos dicho nada de lo que hay entre Molly y Theo, ni ellos tampoco, después les contaron a todos lo que había pasado en el hospital.

-Esa no quiere hablar con Theo solo...-dijo James con una sonrisa maliciosa.

-Nuestro deber es proteger a nuestra Molly-dijo Fred con una risita y nada más decir esto se fueron tras Molly y Theo.

-Pero será posible...-dijo Vic siguiéndolos al igual que todos por el corredor, andaban muy apelotonados. Una vez llegados a los vagones de la mitad del tren encontraron a Fred y James manejando unas cuerdas de color carne, eran las orejas extensibles de la tienda de bromas del tío George.

-No debéis espiarlos-oyó que decía su prima Vic.

-No vengas a darnos la lata, seguro que vosotros también tenéis curiosidad-dijo James dándoles cuerdas a sus primos y amigos, para sorpresa de Albus todos cogieron las cuerdas.

-Venga hermanito-dijo James

-No, ni de broma, os van a pillar-dijo Albus-Rose, Scorpius...-dijo al ver que sus amigos cogían una cuerda y la compartían.

-Si ellos se basan en proteger a Molly, yo protejo a Theo-dijo Scorpius.

-Si Señor Escorpión Malfoy, ya empieza a hablar como todo un Gryffindor-dijo Fred, pasándose de orgullo en su voz, Albus vio como Scorpius sonreía y eso le alegro, pero el y Eleine fueron los únicos que se quedaron al margen. Pasara lo que pasara en el compartimiento lo acabarían sabiendo y mejor no correr riesgos, tanto Molly como Theo son muy buenos con las varitas y a Theo se le sumaba el factor puños. Mientras todos los demás espiaban Eleine y Albus se sentaron en el compartimiento de al lado a esperar la hecatombe.


Rose junto su cabeza con la de Scorpius a oír lo que decían en el compartimiento.

-...gracias Theo, por ayudarme con el baúl-oyó que decía Molly-¿no te has echo daño?-pregunto preocupada.

-No, no te preocupes las heridas de los brazos están curadas, solo me quedaran las marcas-dijo Theo.

-La verdad no entiendo como no fueron capaces de quitártelas...-se lamento Molly.

-Era una maldición y los daños no se curan nunca-dijo Theo con tristeza, Rose noto en el perfil de su amigo la preocupación, estaban llegando a un tema doloroso para el.

-Si, pero aún así...-dijo Molly apenada

-No pierdo nada, nunca fui muy guapo-dijo riéndose nerviosamente Theo

-No, eso no es verdad...bueno-se la oía balbucear-quiero decir, bueno Theo no eres...feo-Rose pensaba que el color de mejillas de Molly no tenia nada que envidiar a los de ella.

-Gracias Molly-dijo Theo nervioso y se quedaron un rato en silencio. Rose miraban a sus compañeros que todos se reprimían las ganas de reírse, Molly siempre era un chica segura no balbuceaba y Theo, la cara de Theo tenia que ser...indescriptible.

-Molly ¿en que estas pensado?-pregunta Theo al cabo de un rato.

-En el día en que nos hicimos amigos-contesto Molly- ¿lo recuerdas?

-Claro, para olvidarlo-dijo con fastidio Theo- fue en tercero y los matones de turno de la escuela me quería encerrar en la casa de los gritos, tu nos viste y habías llamado a Teddy y Victorie para que me ayudaran y lo hicieron, desde entonces les guardo mucho aprecio a esos dos-Rose vio como la mayor de sus primas miraba con culpabilidad su cuerda, pero siguió allí- y desde entonces nos hablamos y por haberme ayudado te regale el colgante que llevas y que desde entonces no te lo has quitado-concluyo muy contento Theo.

-Si es verdad-dijo Molly apesadumbrada.

-Molly... ¿que pasa?-pregunto con miedo Theo.

-No quiero perder tu amistad, Theo-dijo Molly muy triste.

-No la perderás, te lo prometo, pero...-dijo Theo con cuidado-¿por que me... has besado en el hospital?-concluyo Theo inseguro. Rose intercambio miradas con todos, esa era la parte interesante.

-Pues, porque pensé que...-la voz de Molly indicaba que estaba a punto de llorar- te perdía y lo último que te dije es que te odio y eso no es verdad.

-Molly lo se, siempre lo supe, y lo siento, siento mi comportamiento en el baile, no pude controlarme-dijo apesadumbrado Theo.

-Yo también lamento haber ido al baile con ese idiota de Leark...-se oía a Molly la voz quebrada. Rose miro a sus amigos todos (sobretodo James y Fred) tenían cara de jubilo.

-Molly, después del ataque me hice una promesa a mi mismo, pensé que moriría ese día, y ya que no lo hice, tengo otra oportunidad-dijo Theo, pero su voz tomaba seguridad.

-¿Que promesa?-pregunto una insegura Molly

-La promesa de decirte: "Te quiero, Molly"


Albus, pasado un rato en el compartimiento, oyó un grito general de júbilo en el pasillo, seguidos de unos gritos y se asomo, esa es la hecatombe que sabía que iba a pasar.

-¿NOS ESTABAIS ESPIANDO?-pregunto una muy enfadada Molly.

-Molly, lo sentí...-intento decir Dana con valor.

-Chicos, calmaos y bajar las varitas-dijo Sam con miedo, el resto permanecían callados.

-CALLATE-le espeto un enfadado Theo.

-NO ME PUEDO CREER ESTO DE MI FAMILIA-dijo Molly y los dos juntos levantaron las varitas, Albus y Eleine se metieron rápido en el compartimiento para evitar los hechizos.

-TARANTALLEGRA-gritaron Molly y Theo a la vez, y los demás entraron en el compartimiento que ocupábamos difícilmente, porque sus piernas se movían a un ritmo endiablado.

Mientras todos se reían, Vic alargaba el compartimiento, Ben y Mimi ponía fin al hechizo de Molly y Theo.

-Solo espero que no nos espiasen el día en el que me declare-dijo Ben mirando a Mimi cómplice. Todos se aguantaron la risa.

-LO HICISTEIS-grito Mimi, entre enfadada y divertida.

Cuando el tren aminoro su marcha todos bajaron al andén, con muchas dificultades, porque sus piernas aun tenían leves espasmos después del hechizo. Esto supuso que perdieran todos los carruajes (tirados por Thestrals, aunque no los veían) y solo quedaba uno, en el estaban Theo y Molly.

-No vais a subir, así aprenderéis a no espiar a la gente-dijo Molly con malicia en su mirada.

-¿Yo puedo subir?-pregunto con miedo Alice.

-No, a ti también te vi espiándonos-contesto Molly.

-Los únicos que pueden subir son, Eli y Al-dijo Theo con orgullo- ellos no nos espiaron y luego que digan que a Slytherin solo van los peores-dijo Theo mientras subía el equipaje de Albus y Eleine. Ellos contentos subieron al carruaje.

-No nos podéis hacer esto-dijo Scorpius con fastidio.

-¿Como que no?-dijo Theo amenazadoramente-mirad-cerro la puerta del carruaje.

-Vosotros iréis cómodamente andando al castillo-dijo Molly y el carruaje se empezó a mover acompañado de los quejidos de los chicos, quejidos que pronto se apagaron.

En el carruaje, Albus se fijo en Theo y Molly, parecían muy felices.

-Theo, Molly-llamo Eleine, estés le miraron- ¿sois novios?-pregunto con una sonrisa. Ellos se miraron, sonrieron y asistieron.

-Estupendo-dijo Albus y Eleine también sonreía emocionada, Molly se puso colorada y Theo le sonreía muy contento. Albus volvía a tener esperanzas de que Scorpius volviera a ser el que era, antes del ataque, pero estaba más que seguro que el camino con todos sus primos y amigos seria de todo menos aburrido.


Albus, Eleine, Theo y Molly, ya estaban sentados en el Gran Comedor cuando sus amigos llegaron.

-Hermanita, perdónanos, por favor-decía Lucy con cuidado al acercarse a Molly.

-Esta bien, pero fue muy embarazoso, no os pensaba capaz, bueno a James y a Fred si, pero al resto...-dijo Molly un poco más contenta.

-Oye-dijeron "ofendidos" James y Fred.

-¿Sabéis lo que nos a costado llegar?-pregunto fastidiado Scorpius, sentándose de lado de Albus- aun se me mueven las piernas-dijo un poco más contento.

-Te lo merecías-dijo Theo-¿desde cuando eres un cotilla?-Scorpius no dijo nada.

-Y bueno-dijo Lucy emocionada-¿tengo o no, cuñado?-pregunto muy contenta Lucy. Los chicos se pusieron muy rojos.

-Si, Theo y yo estamos juntos-dijo Molly, ante la alegría del resto. Lucy pego un gritito y se fue a abrazar a Theo, al igual que todas las chicas y a Molly también.

-Theo, bienvenido al club de los hombres más odiados por los Weasleys-dijo Ben tendiéndole una mano riendo a Theo-ahora ya somos tres.

-Y eso debería tranquilizarme ¿no?-pregunto Theo con sarcasmo, pero se reía igual.

Después de cenar, se fueron a sus habitaciones, (Theo llamo a Leark en el Gran Comedor y le pidió perdón, pero por la cara de Leark, parecía que le amenazaba).