A la mañana del día siguiente, Albus fue el primero que entro en el Gran Comedor y sentado en la mesa de Gryffindor estaba Scorpius con su lechuza.
-Scor-dijo corriendo hasta el-¿que tal estas?-pregunto contento Albus acariciando a Aurum.
-Bien, muy bien-dijo un contento pero muy cansado Scorpius- ayer pude ver a mi padre y la profesora también me llevo al hospital a ver a mi madre-dijo con una sonrisa- ella se esta recuperando y hoy al llegar fui a la cabaña de Hagrid y Aurum también esta fenomenal, aunque aun no puede volar.
-Me alegro-dijo Albus mientras miraba a la lechuza de su amigo, que comía del plato de su amo, aun tenia una pequeña venda en la ala y en el costado-Scor...-dijo con cuidado Albus-no vas a intentar encontrarte con los Lestrange, ¿no?
-No, mi padre me lo prohibió, no quiere que acabe como el... ya sabes, encerrado, además no puedo enfrentarme a ellos, no tengo poder...-dijo Scorpius un tanto abatido.
-¿Y que tal esta tu padre?-dijo Albus con la intención de cambiar de tema, pero se arrepintió de hacer esa pregunta al momento, pensó que había metido la pata.
-Bueno, el se ve bien, cuando le dije que mi madre se estaba recuperando se puso más contento. Me dijo que no me preocupara, que seguiría luchando por su libertad, también me dijo que siempre estaría donde le necesitamos si corríamos peligro-dijo más contento Scorpius.
Después poco a poco, el Gran Comedor se iba llenando de gente y ya no pudieron seguir hablando, nada más verle Eleine le dio un beso en la mejilla y para sorpresa de todos, también Rose.
Los días en clase pasaron y llegaron a Marzo, Hufflepuff, gano sin miramientos a Ravenclaw, para acongojo de sus amigos Sam y Dana, que jugaban en el equipo, Dana como cazadora y Sam como buscador (ya no tenia posibilidades con la copa al perder dos de tres partidos) pero Hufflepuff era muy fuerte, además estaba capitaneado por Ben Diggory, el mejor buscador del colegio, bueno hasta la llegada de Lía Borgia. Ravenclaw se enfrentaría a Gryffindor en el último fin de semana de Marzo.
-Tenemos que ganar a los águilas, o nuestro prestigio quedara por los suelos-Rose oía a Vic en la sala común, en una de esas charlas que les daba al equipo- Sam es un muy buen buscador, y Dana es rápida, son los mejores de su equipo, del resto no nos debemos preocupar, ¿entendido?, Jay confió en ti para parar literalmente a nuestra Dana- Jay le guiño un ojo sonriéndole- y Leark marca a Sam, se su sombra y por favor no le pierdas de vista-dijo Vic exasperada, Leark asintió- si no ganamos este partido le damos la copa a Hufflepuff o Slytherin, pero si ganamos, nos enfrentamos a Ben y a su equipo y si le ganamos a estés obtendremos la venganza si Slytherin pierde el último partido contra Hufflepuff-dijo Vic con fuego en su mirada.
-Hermanita, creo que deberías bajar tus expectativas-dijo Mimi, que estaba sentada en un sillón leyendo.
-¿Por que?-dijo Vic mirando mal a su hermana.
-Los de Hufflepuff son buenísimos, son los favoritos para parar a los Slytherin, no creo que les podáis ganar-dijo Loius que estaba con su hermana Mimi.
-Lo que me faltaba, ni mis hermanos creen en mi-dijo ofendida Vic.
-No exageres Victorie. Solo decimos la verdad, tendréis que trabajar mucho para llegar al nivel de Hufflepuff, y ya no hablamos de Slytherin-dijo Mimi con razón en opinión de Rose.
-Lo lograremos, entrenaremos todos los días-dijo Vic molesta-sin excepciones-concluyo.
-¿Que?-dijo James sorprendido.
-Nos mataras-dijo Fred con cara de agobio.
-Vamos a ganar y ni una palabra más-dijo Victorie subiendo las escaleras a su dormitorio mientras los miembros del equipo se miraban abrumados.
-Tu prima Victorie si que es dura-dijo Scorpius medio riendo- no me gustaría estar en la piel de esos-dijo señalando al equipo.
-Ya, y que lo digas- le contesto Rose. Esos dos estaban acabando la redacción de Defensa, "Los motivos y causas de la Defensa: Petrificus totalus". Pero la cabeza de Rose no pudo evitar distanciarse de la redacción, ella sabia que Scorpius había hablado de lo sucedido con Albus y Eleine, en cambio con ella no, supuso que no confiaba en ella lo suficiente.
Por fin había pasado el día del partido contra Ravenclaw, y Gryffindor había conseguido una victoria muy apretada de 170-150, porque las chicas habían metido muchos goles pero fue Sam quien cogió la snitch, ahora si Gryffindor ganaba a Hufflepuff y Hufflepuff gana el último partido a Slytherin, la copa para los leones, si Slytherin gana en el ultimo partido al equipo de Ben la copa para Slytherin y si Hufflepuff gana los dos partidos la copa para los tejones. Muy ajustadas las cosas, que se decidirían a la vuelta de las vacaciones de pascua que seria la segunda semana de Abril.
En los días anteriores a la vuelta a casa, las clases fueron más relajadas (menos la de Defensa Contra las Artes Oscuras), Eleine por fin logro desarmar a Scorpius, también consiguió volar, pero siguió sin gustarle. Y tanto ella como Albus lograron ponerse al día en Historia gracias al libro que Scorpius les había regalado (el regalo de Eleine era el mismo que el de Albus, "Historia de la Magia: en chuletas…para los jóvenes muy ocupados, como para perder el tiempo estudiando"), Albus mejoro mucho en encantamientos, gracias a la ayuda que le prestaba Eleine, lo de buena profesora, a Albus le pareció, que se lleva en la sangre, sin embargo su amigo y su prima seguían siendo los mejores de clase sin discusión, seguidos de Lía Borgia, que se mostraba exuberante ante la "casi" derrota de Gryffindor ante Ravenclaw.
-Estoy muerta, no puedo más- dijo Eleine sentándose cerca de la orilla del lago, donde veían los tentáculos del calamar gigante salir a la superficie y saludar a los alumnos.
-Eli no podemos pararnos, nada más llegar de las vacaciones tendremos los exámenes, deberíamos aprovechar el tiempo-dijo reprochadoramente Rose.
-Rosie, hoy es el último día en el colegio, antes de separarnos y no te veré en una semana-dijo fingiendo tristeza Eleine- vamos a pasarlo bien, por favor...-poniéndole pucheros que rápidamente pasaron a un sonrisa.
-Vale-acepto Rose suspirando-pero aquí me aburro, ¿donde están los chicos?
-No lo se...-dijo Eleine tumbada sobre la hierba a su lado- Rosie, mira, ¿no es esa tu lechuza?-dijo Eleine señalando al cielo sin nubes grises.
Rose levanto la cabeza y vio a Sius que volaba difícilmente hacia ella portando un sobre que era un poco más grande que la lechuza. Cuando Sius aterrizo (en la cabeza de Rose, como era costumbre en el) cogió la carta y la desdoblo:
Querida Rosie:
Te escribo para que sepas que las vacaciones de pascua las pasaremos todos juntos en la casa de tus tíos, Harry y Ginny, dado la situación actual es mejor desplazarnos. Papa estas vacaciones no estará con nosotras, tiene que viajar con el Ministro al extranjero por unos asuntos sobre los criminales fugados, sospechan que tal vez estén fuera del país.
Por otra parte tu hermano esta deseando que llegues, te echa mucho de menos cuando estas en el colegio, no para de preguntar cosas sobre ti, y tu lechuza es muy lista, me recuerda un poco a la lechuza que tenia tu tío, Hedwig, tenia pensado en mandarte la carta por correo lechuzil, ya que tu padre se llevo consigo a Pigwidgeon, pero de la nada apareció, es asombroso y eso que no tiene ni un año.
Un beso y un abrazo
Mamá
-Oh no-dijo tristemente Rose.
-¿Que pasó?-pregunto asustada Eleine.
-No veré a mi padre, esta de viaje con el Ministro...-dijo tristemente Rose.
-Rosie, lo siento, pero piensa, Scor no podrá ver más a su padre fuera de una cárcel-dijo tristemente Eleine-tienes suerte, el volverá de ese viaje.
-Es verdad-dijo vergonzosamente Rose-no me di cuenta.
-Además mis padres me dijeron que se van a ir con Traicy a buscar a los Lestrange, yo me quedare con Hagrid-dijo Eleine resignada- me encanta Hagrid, pero lo malo es que me moriré de hambre-dijo con una sonrisa. Hagrid no era buen cocinero.
-Entonces, ven conmigo-dijo de repente Rose.
-No, gracias pero no quiero molestar, me lo paso muy bien con Hagrid-contesto Eleine rápidamente.
-Hagrid casi siempre en vacaciones se pasa por casa de mis tíos, así que mas da, ven directamente conmigo, estoy segurísima que a mis tíos no les importara, además estaremos con James, Albus y si vienes podrás conocer a mi hermanito y a mi prima pequeña-intento convencerla Rose.
-Rosie, gracias, pero no creo que a mis padres les parezca buena idea-dijo Eleine.
-Eso no lo sabes, hasta que lo preguntes-insistió Rose-además no eres tu la que estaba triste por separarnos-dijo Rose con sarcasmo, a esto Eleine no pudo rebatirle.
Cuando entraron en el la vivienda que ocupaban sus padres en el castillo, después de que Rose le mandara una carta a su madre, no pudo sorprenderse más, ya que no esperaba encontrar a su tío allí.
-Tío Harry-dijo y le abrazo.
-Rosie, ¿como estas?-le pregunta también abrazándola.
-Bien-dijo Rose y pensando que no hay mejor oportunidad que esa- tío, ¿Eli puede pasar la semana en casa con nosotros?-pregunto
-Claro que si, Rosie-le dijo su tío dedicando una sonrisa a su amiga, esta se sonrojo-siempre que a sus padres no les importe-concluyo.
-Si Eli quiere y usted no tiene problema Señor Potter, no hay inconveniente-dijo Matt con un guiño a Eleine y Rose-Eli ve a tu cuarto y prepara tus cosas.
-Gracias, Señor Potter-y con una leve inclinación ante el y sus padres se fue sin antes dedicarle una sonrisa a Rose
-¿Donde esta Albus?-pregunto su tío a Rose.
-No lo se-contesto con sinceridad.
-Potter y Malfoy se encuentran en el campo de quidditch, junto con Borgia y los suyos- dijo la profesora con su mirada fija en un punto, pero volviéndose a su marido- Matt, ¿podrías ir a echarles un vistazo?
-Claro-dijo cansado Matt- no paran de meterse en líos estos...-y se fue.
-Señor Potter, por lo que hablábamos, antes de la pequeña interrupción de Weasley y Eleine, los Lestrange no están en el extranjero, sino en el país, no me caben más dudas, Traicy sigue sus huellas con sigilo, también tienen el hechizo con mi ser, ella descubrió que el alcance del hechizo es de aproximadamente un kilómetro, y... ya le he comunicado... mis sospechas, Potter-dijo su profesora clavando sus ojos en Rose, esta se asusto, ella allí estorbaba.
-Adiós tío-se despidió a correr Rose-profesora...-y se fue.
De vuelta al vestíbulo vio a su primo y a Scorpius, estaban bien, pero Matt les regañaba. Rose le dijo a su primo que su padre estaba en el castillo y camino a la torre de Gryffindor.
-Scor, ¿por que estabas con Borgia y sus amigos en el campo de quidditch?-pregunto una curiosa Rose.
-Porque Al quería practicar sobre la escoba, para el examen de vuelo que se avecina y aparecieron esos a molestar, el resto ya te lo imaginas-dijo Scorpius encogiéndose de hombros.
-Me lo imaginaba-dijo Rose con tristeza-¿Scor donde pasaras las vacaciones?-cambiando radicalmente.
-En casa de la hermana de mi abuela, quiero estar cerca del hospital y visitar lo más posible a mi madre, Teddy no esta y ocupo su habitación porque se va de escolta del Ministro y además mi casa esta... bueno... nadie la reparo desde lo que paso y no quiero volver allí-concluyo Scorpius muy serio.
-Ya...-pensando en lo que le dijo- así que Teddy se va con mi padre y el Ministro, se harán rara las vacaciones sin sus cambios de aspecto-dijo Rose intentando por todos los medios cambiar de tema.
-Lo siento, se lo que es no estar con tu familia... cuando deberías estar con ella-bacilo Scorpius, pero inmediatamente subió a su dormitorio, dejando a Rose con lágrimas en los ojos.
Albus estaba sentando en la cocina de su casa, su madre estaba preparando el desayuno para los demás miembros de la familia y Eleine, su padre y tía Hermione se fueron a trabajar. Cuando escucha la puerta de la cocina y por ella entra Eleine.
-Buenos días Señora Potter-dijo inclinándose brevemente-Hola Al-añadió sonriendo.
-Hola Eli-le devolvió el saludo, ambos estaban en ropa de dormir.
-Buenos días Eleine, siéntate, ¿que quieres para desayunar?-le pregunto.
-No se moleste, ya lo hago yo-dijo Eleine y para asombro de Albus y su madre era muy buena cocinando a la manera muggle, sin magia.
-Valla, ¿quien te enseño?-pregunto asombrada su madre.
-Mis abuelos -contesto feliz Eleine llevando su desayuno a la mesa, para ella y también para la madre de Albus.
-¿No son magos?-pregunto extrañada su madre.
-No, para nada-contesto Eleine- mis abuelos paternos son muggles, que murieron hace tres años y la abuela materna, el abuelo materno era un Squib, solo conocí a los papas de mi padre, la abuela murió cuando nació mi madre y el abuelo murió al poco de nacer yo-dijo triste Eleine.
-Lo siento, Eleine-dijo su madre.
-Yo no les conocí, pero me hubiera gustado mucho, lo pase muy mal cuando papa me dijo lo de los abuelos-dijo con tristeza Eleine.
-Yo tampoco conocí a los abuelos James y Lily-le dijo Albus intentando animarle.
-Ya lo se, la historia del Señor Potter si es trágica...-dijo Eleine pensativa.
-Si, pero ahora Harry ya es feliz-dijo sonriendo su madre.
-Buuuueeennos Díiiasss-dijo James bostezando y entrando por la puerta de la cocina-¿que huele tan bien?-pregunto mirando el desayuno de Eleine.
En los días siguientes, Albus noto que Eleine y su hermana Lily se llevaban a las mil maravillas, Rose por otra parte no paraba de darles la vara con que deberían estudiar, Hugo también encontró a un digno adversario en el ajedrez ya que Eleine era muy buena, pero al final siempre ganaba Hugo. Y James, más de lo mismo, desquiciando a mama, mientras escribía sus artículos de quidditch (era reportera de la sección de deportes en El Profeta)
-Hola a todos-dijo su padre, apareciendo por la chimenea junto con la tía Hermione, este se agacho y acaricio a Hocicos.
-Papi-dijo Lily, corriendo a abrazar a su padre.
-¡Papi!-dijo James imitando a Lily de forma burlona.
-JAMES-bramo su madre, este se paralizo al momento-no te burles de tu hermana-dijo mientras todos reían y Lily le hacia un gesto altanero.
Era la última noche en su casa, Albus le mando una carta a Scorpius con Fher y le había contestado a la misma diciendo que todo estaba bien, para su alivio y el de las chicas.
Además ese día vendría a cenar Hagrid y la Directora McGonagall para entusiasmo de todos. Una vez que los invitados llegaron, su madre con la tía Hermione y su padre ponían la mesa y la comida.
-Eleine, que pena que no te quedaras, Fluffy, se hizo daño en la pata, pisaría algo o a alguien que no debía y me quede cuidándolo. Podrías haberle conocido, seguro que te encantaba- dijo con una sonrisa bondadosa su padrino.
-¿Que es Fluffy?-pregunto un tanto confundida Eleine, mirando a Hagrid.
-Mi perro gigante de tres cabezas, que lastima, te habría encantado-dijo Hagrid suspirando.
-Si, si, que lástima...-dijo Eleine con una voz más aguda de lo normal, mirando con agradecimiento a los padres de Albus. Todos intentaron contener la risa.
-Valla, no volvimos a saber nada de ese perro-dijo tía Hermione-¿que tal esta?
-Bien, seguro que lo que se clavo fueron lanzas rotas que dejan los centauros después de cazar-dijo Hagrid como si tal cosa, los chicos se miraron, Albus pensó que ni loco se volvería a meter en ese Bosque, perros gigantes, acromándulas, centauros cazadores... ni quería imaginarse que más se guarda en el Bosque.
-Señorita Prince, ¿ha tenido noticias de sus padres?-pregunto la Directora McGonagall, para cambiar de tema.
-Si-contesto Eleine-de vez en cuando Traicy se aparece de noche y me deja cartas de mis padres.
-Eso no es posible-dijo su padre-en la casa nadie se puede aparecer y desaparecer, ni los elfos- explico.
-Pero si los fénix, el Traicy-fénix, me trae las cartas que me escriben-le dijo Eleine. Su padre la miraba sorprendido.
-Ya tengo ganas de ver a Aldy-dijo Hagrid- no vi persona más cuidadosa y preocupada con la criaturas.
-Si, por eso a mama le gustas tanto Hagrid-le dijo Eleine- mi papa se pone celoso siempre que habla de ti-dijo Eleine y todos rieron ante esa idea.
-No-dijo riendo Hagrid-no es posible, soy un semigigante y Aldy es muy joven-concluyo riéndose más.
-Si, es asombroso su talento y solo tiene 27 años-dijo su padre- yo en toda mi vida no lograré capturar ni la mitad de los criminales que ya ha capturado ella.
-Harry, no creo que debas menospreciarte-dijo la Directora McGonagall- Aldara tiene un talento inapto, pero tu tuviste que encontrarte con casas terribles a muy poca edad- concluyo sabiamente.
-Un momento-dijo de repente Rose- no me cuadran las cuentas-dijo extrañada- Eli, ¿con cuantos años te tuvo tu madre?
-Con 16 años- dijo encogiéndose se hombros- a mis abuelos casi les da un ataque cuando se enteraron.
-Si, conocí a tu madre en su adolescencia, era una chica muy alegre, igual a ti-dijo la Directora mirando a Eleine- pero cuando asesinaron a Chad, su padre, no volvió a ser la misma, capturo a los responsables al poco que tu nacieras y desde entonces no paro-su mirada se perdió.
-Señora, ¿usted conoció a mis abuelos?-pregunto Eleine.
-Me temo que poco te puedo hablar de Chad y su esposa, pero tu bisabuela-paro un momento la profesora McGonagall-era una gran amiga mía, el Innombrable la mato el mismo, mato a toda su familia, vienes de una familia de magos muy poderosos, Señorita Prince-se volvió para observarla- vimos grandes proezas en su madre y no me caben dudas de que también las veremos en ti, Señorita Prince, con el tiempo-matizo la profesora.
-Nunca seré igual a mi madre-dijo Eleine, pero Albus supuso que no se refería solo a poder- y lo único que mi madre me hablo de mi bisabuela, es que el miedo aumenta si tememos a lo nombrado-concluyo segura.
-Debo decirle, Señorita, que hasta Albus Dumbledore aprendió eso de su bisabuela-dijo McGonagall con una sonrisa.
