Albus se encontraba tendido sobre tierra húmeda, sentía que estaba embarrado de la cabeza a los pies, pero no se podía mover, estaba completamente atado y estaba boca abajo.

De repente vino a su mente las imágenes que había vivido hace unos momentos, (aunque sintiera que eran años los que llevaba tendido en el duro suelo, porque le dolía todo el cuerpo), el mapa, el ataque, los gritos de todos, los gritos de su hermano para intentar salvarle, cuándo les tiraron al lago, Albus intento serenarse, y intento convencerse a si mismo de que estarían bien, que alguien les salvo, pero no lo podía saberlo y tal vez nunca lo sabrá...recordó a Scorpius...

Y se dio cuenta, haciendo un gran esfuerzo, levanto su cabeza, notaba su corazón latir fuertemente, no solo tenia planeado en matarle a el, sino a Scorpius también... miro a su alrededor se encontraba en un saliente de roca contra una pared de piedra, era un terreno muy irregular, mostraba pequeños montículos y gritas grandes en el suelo, no sabia donde se encontraba, pero no era muy grande...

Gira la cabeza, (con esfuerzo, porque le dolía profundamente la cabeza, notaba como si lo golpearan) y por fin vio a su amigo tendido a su lado, boca arriba...inconsciente...o eso deseaba Albus.

-Sc...Scor...-le llamo con dificultad, tenia la boca seca y con tierra. Pero su amigo no reacciono..., Albus se estaba asustando...no podía haber perdido a gran parte de su familia y a sus amigos en una sola noche, se negaba desesperado a creerlo... aunque sabia que su final, también estaba próximo, y aunque estaba más asustado que nunca en su vida, superaba el miedo con una rabia inmensa..., esos no se saldrían con la suya, al menos sabia que no quedaran libres por mucho tiempo y puede que el no llegue a saberlo jamás.

-Scor-dijo con un poco más de fuerza. Nada, Albus se removió un poco en su posición como pudo y pudo ver mejor a su amigo, tenia un gran golpe en la cabeza que teñía su pelo rubio platino de rojo, su sangre, entendió rápido que a el también le habían golpeado. Y con todas sus fuerzas, movió lo suficiente sus piernas para golpearlo, ignorando su propio dolor y mareo.

Después de esto, Scorpius por fin pareció reaccionar, para alivio de Albus, no estaba muerto, pero sin embargo tenia el rostro muy pálido y se imagino que el no tendría mejor aspecto.

-Al...-dijo por fin Scorpius abriendo muy lentamente los ojos, aun estaba muy conmocionado.

-Scor, despierta...-le dijo Albus, no quería quedarse solo en esa situación.

-Rose...-dijo Scorpius.

-¿Que?-pregunto muy extrañado Albus, pensó que por culpa del golpe su amigo deliraba.

-Rose...les salvara-acabo Scorpius y este volvió a cerrar lo ojos. Su tono era nervioso y temblaba ligeramente, pero cuando le dijo esto mostraba seguridad.

Albus se paro un momento a pensar, no entendía muy bien lo que quiso decir Scorpius, pero se mostraba muy convencido, recordó que Scorpius y Rose cumplían juntos su castigo, y que a Rose no la vio en ningún momento...tal vez... a ella no la vieron, tal vez logro evitar a los Lestrange y salvo a su familia, si... eso era una esperanza se aferro a ella...pero no podía tener la seguridad de Scorpius...

Albus dejo caer una vez mas su cabeza en la tierra, no podía moverse, se sentía mal y muy mareado, pero no dejo de pensar en lo ocurrido y en las cosas que dijeron los Lestrange, y un profundo odio surgió en su pecho, recordó como se cernían sobre el, el intento de pegar a Eleine, los gritos de todos, en especial los de James... Albus se quedo sorprendido, James era muy distinto a el, bromista, irrespetuoso, pesado, cabezota, orgulloso... todo lo contrario a lo que Albus era, pero jamás olvidara como pedía ir el en su lugar, morir en lugar de Albus, en ese momento sabia (aunque siempre lo supo) que no podía haber tenido mejor hermano... y si salía de esta, se lo diría...

-Al, tengo...-Scorpius tosía-tengo la varita de...Rosie...

-¿Donde?-logro preguntar Albus, ahora sus mínimas esperazas desaparecieron, sin su varita Rose no podía hacer nada-¿y por que la tienes tu?

-Ya te lo contare, esta en mi bolsillo, no puedo cogerla, no llego...-dijo Scorpius, que forcejeaba para soltarse de las cuerdas mágicas sin éxito. Albus forcejeo también con las pocas fuerzas que tenia, pero le resulto imposible moverse, menos soltarse...

-No puedo...-dijo derrotado Albus, estaba al borde de las lágrimas iban a morir y no podían hacer nada para impedirlo...

-Valla, por fin despertáis...-dijo una voz, la voz que tanto odiaba Albus, la de Rodolphus...

-No te saldrás con la tuya-le dijo Scorpius, su voz a pesar de estar asustado demostraba determinación.

-Mi padre os encontrara, y os encerrara para siempre-le dijo Albus, ya no le importaba nada ni nadie, iba a morir.

-No me hagas reír-contesto el hombre con una sonrisa malévola-tu padre no nos capturo hasta ahora y no nos capturara, porque no huimos...-concluyo.

-¿Que pretendéis?-pregunto Scorpius.

-Venganza-repitió.

-Pero... ¿de que os sirve vengaros?-pregunto Albus, necesitaba saber el motivo.

-No queremos que nuestro Señor Oscuro caiga en el olvido...-contesto solemnemente.

-No necesitáis esto, ese bastardo ya es suficientemente recordado-dijo Scorpius con odio.

-COMO TE ATREVES...-grito el hombre-CRUCIO- Scorpius gritaba de dolor.

-SCOR...-logro gritar Albus.

-No vuelvas... a mencionar...nada, sobre el Maestro...-dijo asesinamente Rodolphus.

-Scor...-le llamo Albus preocupado, reconocía que no fue inteligente lo que hizo Scorpius, pero no soportaba que lo torturaran.

-El Señor Tenebroso, merece un último sacrificio en su nombre...antes de que sea olvidado...-continuo diciendo el hombre, más para si mismo que para los chicos.

-¿Por que?-le pregunto Albus. Veía como Scorpius intentaba recobrarse, difícilmente a la maldición y quería distraerlo, para que no le torturase más.

-Se acerca... el nuevo poder, alguien más poderoso que nuestro Maestro...-dijo el hombre.

-No, no puede ser... no...-decía Albus, era imposible que eso pasara, no podían estar en amenaza.

-Si...pronto nos uniremos y ahora si reinaremos, no habrá los fallos del pasado...-seguía diciendo Rodolphus.

-¿Por que nos queréis matar?-pregunto Scorpius, aun respirando con dificultad- el resucitara si nos matáis ¿o que?-pregunto con rabia y burla, Albus se puso de los nervios, si seguía desafiándole así le mataría y la sola idea de la resurrección, le ponía los pelos de punta.

-No, desgraciadamente eso no es posible... pero sabemos que le gustara que el hijo de Potter muera y también el de los traicioneros Malfoy, por culpa de Potter el Señor Tenebroso no alcanzo la inmortalidad... no podemos volver atrás, pero el nuevo líder no tendrá piedad, será el mejor y mucho más poderoso-concluyo convencido.

A Albus eso le parecía imposible, esos se habían vuelto locos, no había nadie así, habían alcanzado la paz, jamás volverían los regimenes oscuros... estaba convencido de ello...

Pero de repente una sensación de miedo y desesperación le inundo, notaba más frió que antes y veía en su amigo esa extraña sensación reflejada en su rostro, no sabia a que se producía y pensó que les había hechizado.

-RODOLPHUS-oyó un grito, correspondía al otro hermano Lestrange-tráelos, no me gusta esto, tenemos que hacer rápido las cosas... matémosles.

A la orden de su hermano, Rodolphus cogió de mala manera a Albus y a Scorpius, por fin el miedo en su cuerpo primaba sobre la rabia... iba a morir y no quería, también veía la misma expresión en el rostro de su amigo, cuando le conoció ni se imagino que terminarían de la misma forma los dos.

El hombre le condujo a la parte las alta del lugar, Albus vio que se trataba de un montículo, puede que de una pequeña isla, en medio de una laguna en alguna parte.

-Despedíos...-dijo el otro hermano Rabastan, mientras le colocaba espaldas a Scorpius. Albus miro a todos los presentes... a los diez secuaces de los Lestrange y para su sorpresa vio que todos eran muy jóvenes, rondarían los veinte, veinticinco años, incluso los había que parecían mas jóvenes, como se hiciera poco que dejaron el colegio.

De repente Albus nota como le elevan en el aire, aun de espaldas a Scorpius, y empezó a temblar de miedo, lo mismo que su amigo.

-Al...-decía Scorpius asustado- ha sido un placer conocerte...

-Lo mismo te digo, Scor...-le contesto tembloroso.

-Haz tú los honores, Rabastan, ya hemos visto que la maldición de expulsión de entrañas es tu especialidad...-oyó que decía Rodolphus mientras su hermano les apuntaba...

Pero en ese instante, varias cosas suceden, de la nada sale un rugido terrible que Albus no había escuchado nunca en su vida, pero de pronto ante el, ve lo que no se hubiera imaginado nunca... a un enorme dragón de color negro.

-¿Traicy?-pregunta Albus a la criatura, porque no podía ser un dragón autentico, o eso esperaba...

-¡NO!-grito Scorpius alegremente, para sorpresa de Albus- ¡ES MI PADRE!

Y de repente una nueva esperanza brota en el pecho de Albus, ve como todos los magos retroceden ante... ¿el dragón?, y esta desconcentración por parte de los magos provoca que Albus y Scorpius caigan al suelo, pero antes de que lo toquen, de la nada aparece un tigre que les hace de colchón y evita que salgan heridos, Matt también estaba allí y de un zarpazo rompe las cuerdas de Albus y Scorpius, sin hacerles daño.

-¿Estáis bien?-pregunta Matt, transformándose en persona.

-Ahora si-acierta a decir Scorpius viendo como su padre... desciende sobre ellos y se transforma también.

-Hyperion...-decía su padre abrazando a su hijo con una expresión relajada-menos mal que estas bien, pero tu cabeza...

-No es nada, no te preocupes-le contesto Scorpius

-ALBUS-gritaron dos personas, sus padres, se gira y los ve aparecer por las cavidades escarpadas de la isla.

Mientras el también es abrazado por sus padres, siente que por fin están a salvo, con sus padres ve que también llegan Teddy, el Señor Nott, su tío Ron y la Directora McGonagall.

-¿Están los demás bien?-pregunto Albus. Era la duda que seguía sin dejarle respirar con tranquilidad.

-Si-le contesto tío Ron sonriéndole-mi pequeñita les salvo-dijo con orgullo en su voz

-Potter y Draco...-dijo Rodolphus Lestrange enfrente de ellos con su pequeño ejército-que bien que halláis llegado a tiempo, para ver el final de vuestros pequeños... y que sorpresa lo del lagartito...-añadió con desprecio.

-NO VOLVERAS A PONERLE LAS MANOS ENCIMA A HYPERION-bramo el Señor Malfoy.

-Tú, siempre fuiste un cobarde, ¡la vergüenza de tu familia!-le grito Rodolphus-al igual que tu madre-le grito.

-No, volverás a tocar a nadie de nuestra familia-dijo su padre, Harry, sacando su varita como todos los que lo acompañaban.

-Albus, Scorpius-dijo su madre cogiendo a ambos del brazo-escondeos hay...-dijo señalando a una abertura del irregular terreno a sus espaldas, ambos se pusieron donde les mando y se prepararon para la batalla que comenzaría, pero aun faltaba algo...

Y de repente una sensación de frió y miedo se volvió a apoderar de todo, la misma sensación de hace unos instantes, pero ahora veía que era la que lo producía, levanto su vista y detrás de los doce magos aparecía..., Albus no podía dar crédito, su profesora de Defensa... volando, sin escoba ni nada, volaba y a su alrededor, levitaban las criaturas que tanto temía... dementores...

-Bien, Alda, justo a tiempo-dijo Matt sonriente- mi mujer de cacería será un espectáculo...- menciono con su sonrisa característica, ante la cara de desconcierto de todos.

-MCKINNON-gritaron los Lestrange a la vez asustados.

-Fue un error, haber atentado contra la vida de estos muchachos-dijo la Señora Prince con tranquilidad-...pero fue peor haberlo echo... CONTRA MI HIJA-grito desgarradoramente, asustando a todos y en ese instante los dementores se lanzan contra los magos pero logran espantarlos con patronums sin forma, y ven para su horror como la Señora Prince encara ella sola contra los dos Lestrange y estos le plantan cara.

A partir de ese momento la lucha comienza por distintos frentes, Albus ve como su padre y tío Ron se enfrentan juntos contra dos magos, estés les contraatacan y ven como luchan violentamente, al limite de sus fuerzas, al igual que los Señores Nott y Malfoy contra otros dos, Matt se enfrentaba el solo contra un mago, y a pesar de todo Albus observa con incredibilidad como aún así no pierde la sonrisa, otro combate de dobles que sucede, es el que se encuentra más cerca de ellos, son Teddy y su madre contra otros dos magos, todos parecían luchar al limite de su capacidad.

Pero lo que deja a Albus impresionado es que ve como la Directora McGonagall, se estaba enfrentando ella sola a tres de los atacantes y ni los tres juntos era capaces de medirse a la mujer, la Directora esgrimía su varita con una habilidad sorprendente ni los tres magos juntos eran rivales para ella, además en ese momento, para su asombro, vio como derribaba a uno de ellos sin perder terreno ni la compostura y andaba hacia ellos como si tal cosa...

Pero la batalla más impresionante que se sucedía era sin lugar a dudas la de la Señora Prince y los Lestrange... pero esa batalla, al contrario que de las demás, era a muerte, como observaba con horror Albus, de las varitas de los hombres salían rayos verdes, que la Señora Prince esquivaba como si nada o dementores que volaban a su alrededor protegiéndola y sin daños, pero Albus no sabia que hechizos salían de la varita de su profesora, pero cada uno de ellos le ponía los pelos de punta...

-Lupin, veo que has mejorado...-dice uno de los magos que esta luchando contra Teddy y su madre, haciendo que Albus deje de prestar atención a la batalla de su profesora.

-Curtis, sabía que no acabarías...-pero un rayo aturdidor de su rival le golpea y cae al suelo.

-TEDDY-grita su madre, pero no puede hacer nada porque el otro mago le sigue atacando.

-Adiós, Lupin...-vieron como decía ese Curtis apuntándole.

-PETRIFICUS TOTALUS-grito Scorpius a su lado, empuñando la varita de Rose, el chico que iba a atacar a Teddy cae de espaldas congelado.

-Cien puntos para Gryffindor, Señor Malfoy- dijo la Directora McGonagall a sus espaldas asustándoles, ya se había desecho de sus rivales inmovilizándolos, se acerco a Teddy, puso fin al hechizo y ataco con cuerdas a ese Curtis.

Albus ve que por fin las cosas se ponen de su parte, ve como Matt y su madre, que en esos momentos luchaban juntos se deshacían e inmovilizaban a sus atacantes lo mismo que su padre, su tío, los Señores Nott y Malfoy.

-SE ACABO-bramo la Señora Prince y para asombro de Albus ve como su profesora alza su varita y desde el cielo, caen dos truenos que impactan muy cerca de los Lestrange derribándolos y provocando que caigan de espaldas inconscientes, su profesora alzo la varita hacia ellos, y su expresión... era mortal...

-ALDA-grito de repente Matt-BASTA, HEMOS VENCIDO, ¡DETENTE!-le grito y por primera vez, Albus vio como Matt perdía la sonrisa, pero ante los gritos de su marido, la Señora Prince dirige su varita al cielo y en el lugar donde estaba la marca tenebrosa apareció momentáneamente el nombre "McKinnon" antes de desaparecer por completo del cielo, y su profesora volvía a la expresión fría y cruel de siempre.

-Scor... nos salvamos...-dijo Albus sin casi poder creerlo.

Y poco a poco todos se acercaban a los chicos, Albus abrazo una vez más a sus padres, igual que Scorpius a su padre, Teddy también se acerco a ellos y le dio las gracias a Scorpius por salvarle la vida.

-Mis criaturas...-dijo la Señora Prince a los dementores-estoy en deuda con vosotros...- la veintena de dementores se acercaban a ella- sois libres de vagar por donde deseéis-continuo diciendo- pero no os permito atacar a nadie y estaréis a mi disposición siempre que os llame...adiós-concluyo la Señora Prince y los dementores se alejaron, cada uno en una dirección distinta.

-Ahora, nos llevaremos a toda esta gente a Azkaban-dijo tío Ron.

-Pero no puedo creerlo, todos son muy jóvenes...-dijo por primera vez el Señor Nott.

-Curtis, incluso es de mi año, no nos llevamos muy bien, que digamos...-informo Teddy con odio.

-Parece imposible que muchachos tan jóvenes puedan tener esa maestría con las varitas- dijo su padre atónito.

-Potter...-dijo la Señora Prince-recuerde que le mencione... que podría tratarse de un nuevo alzamiento...-dijo con cuidado.

-Eso mismo es lo que nos dijo ese-dijo de repente Albus, señalando a Rodolphus, todos le miraron sorprendidos, menos la Señora Prince, y les contó lo que le dijo.

-Eso es imposible-dijo seria su madre -acabamos con el mal, hace casi veinte años...

-Ginny, mucho me temo, que la lucha contra el mal es y será infinita-dijo la Directora sabiamente.

-Ron, Theodore, Teddy y yo, nos llevaremos a estos a Azkaban-dijo su padre- saldremos de los limites del castillo con la ayuda de las sirenas y los tritones, y nos desapareceremos, ¿de acuerdo?-dijo mirando a sus compañeros, estos afirmaron con la cabeza.

-Potter, iré también-dijo la Señora Prince, con la vista clavada en los Lestrange, que seguían inconscientes. Y se ponen en marcha.

-Papa...-dice Scorpius dolorosamente.

-Hyperion, no te preocupes, ahora todo esta bien, si estas tu bien-dijo el Señor Malfoy con suavidad-debo volver... debes cuidar de mama, ¿vale?-concluye separándose de su hijo y encaminándose hacia los que se dirigen a Azkaban, Albus se da cuenta de que se refiere a que debe volver a la cárcel.

-Malfoy, vuelve a Hogwarts hoy... mañana decidiremos que haremos...-dijo su padre, Harry- pero dame tu palabra, de que no te fugaras y te quedaras en el castillo- le pidió

El Señor Malfoy se queda en silencio un momento viendo a su padre con detenimiento, sin dudas, no se esperaba eso, aunque Albus logra observar la misma expresión desconcertada en el rostro de su tío Ron.

-Claro, Potter-dijo el Señor Malfoy volviendo al lado de Scorpius y en la cara de este no podía ocultarse la alegría.

Y Albus con Scorpius, su madre, el Señor Malfoy, Matt y la Directora McGonagall, se encaminan hacia la orilla con cuidado.

-Directora... mi inclino ante usted-dijo Matt haciendo una breve reverencia- estuvo hoy impresionante.

-Matthew tan adulador como siempre-dijo la Directora contenta. Ya estaban en la orilla del lago- Bien, yo regresare al colegio de la misma forma en la que llegue-da tres palmadas y para su asombro ven como de las profundidades sale el calamar gigante, Albus le parecía imposible que en solo una noche vio a todo tipo de seres.

Con una elegancia única, la Directora McGonagall se sube en uno de los tentáculos más grandes de la criatura y se queda de pie tranquilamente mientras el calamar se sumerge dejando únicamente ese tentáculo en la superficie y nada a toda velocidad dirección al castillo.

-Y nosotros, ¿Como volveremos a Hogwarts?-pregunto Albus. Mientras ve como Matt convierte su varita en escoba, se sube en ella y sigue a la Directora.

-Volando-dijo alegremente Scorpius viendo como su padre se convierte en el dragón y se sube en el- Señora Potter, Al, subiros, es genial- le dijo Scorpius sonriendo.

-Scorpius no creo que sea lo más conveniente...-pero su madre deja de hablar cuando ve que el dragón se inclina para que suban y Albus se fija en que el dragón les mira con sus ojos grises, sin dudas que el Señor Malfoy es el animago más impresionante que conoce y que conocerá.

Su madre le ayuda a colocarse bien en el lomo del dragón y también se sube en el con una expresión de desconcierto total y por si acaso hace un encantamiento fijador para evitar accidentes, ya que en un dragón no había muchos lugares en los que agarrarse.

Cuando el Señor Malfoy o el dragón, despliega sus alas y se elevan, Albus por fin ve el castillo de Hogwarts y nunca pensó que llegaría a el, en el lomo de un dragón, que además era el Señor Malfoy, el rival de sus padres en el colegio y por lo que observo en el rostro de su madre, pensaba lo mismo que el, aunque Scorpius se mostraba tranquilo y feliz, Albus noto que no era la primera vez que viajaba de esta forma y debía reconocer que era alucinante.

Pero lo más importante, estaba vivo y feliz. Todo había salido bien... esta vez...