Lamento el haber tardado tanto en actualizar, sin más les traigo el siguiente capítulo, espero sea de su agrado…
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de ser así, Kakashi, Neji, Naruto, Sasuke, Shikamaru (porque no, me late el vago), Shino (estoy segura que debajo de esa chamarra y lentes hay cosas sumamente interesantes), Kiba, Gaara e Itachi, serian míos, míos y solo míos (soy poquito posesiva e individualista).
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ANHELANDO UNA OPORTUNIDAD
by
Adi-chan Hyuga
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En otro lugar de la aldea, tres personas caminaban por las calles de Konoha con rumbo a su casa.
-no pensé que fuera tan importante esa niña y esos raros para Sasuke-kun – menciono Karin.
-pues ya ves – le contesto Suigetsu.
-es una lástima lo que le pasa a la señorita – menciono con pena reflejada en sus palabras Juugo.
-es cierto, es muy bonita Sakura-chan, es hermosa – expreso Suigetsu con cara bobalicona.
-¿hermosa?, esa mocosa no es hermosa – comenzó a refunfuñar Karin, mientras Suigetsu reía y Juugo se mantenía pensativo.
-acaso escucho un timbre de celos, zanahoria – comenzó burlarse el Hozuki.
-quien va a tener celos de esa frentona pelo chicle – contesto molesta.
Iniciándose así una pelea entre la rastreadora y el espadachín.
-es raro que Orochimaru no haya creado un antídoto – menciono el grandulón, llamando la atención de sus dos compañeros.
-que dices grandulón – le llamo, pues parecía que lo anterior lo había dicho mas para el que para los demás.
-que es raro que no creara algo tan mortífero sin crear un antídoto – reitero lo que había dicho pensando las cosas seriamente.
-en eso tienes razón, ese loco nunca haría algo así – le dio la razón el espadachín, meditando también la situación - lo crearía solo con la condición de poder aprovecharse de el.
-eso es cierto – le contesto, dándole la razón Karin, que hasta ese momento se había mantenido al margen de la conversación.
-¿pero entonces donde esta esa cura maravillosa? – menciona pensativo Juugo.
-¿si fueras un loco psicópata, enajenado con el gobernar el mundo y la inmortalidad donde colocarías un antídoto? – habla Suigetsu, mientras posa su mano en su mentón, en una imagen de meditación.
Unos según después, Karin comenzó a caminar cambiando la dirección hacia donde se dirigían.
-¡zanahoria!... ¡¿a dónde vas ahora?... – comenzó a gritarle al ver que se alejaba de ellos, sin obtener una respuesta - Karin!
-sigámosla – recomendó el gigante del equipo, asintiendo su compañero en respuesta.
Y así comenzaron a seguirla intentando entender hacia donde se dirigía.
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Un nuevo día se iniciaba en la aldea oculta entre las hojas, la generación de oro de Konoha se comenzó a reunir poco a poco a las afueras del hospital. Una vez reunidos se adentraron al inmueble, sabiendo el lugar a donde tenían que ir se dirigieron sin perder mas tiempo, en la sala de espera la hokage y Shizune les esperaban.
-bien, pueden pasar y esperar a que despierte – les indico – solo no hagan escándalo – advirtió mirando a Naruto, Kiba y Lee.
-hokage-sama – hablo Kakashi – en cuanto tiempo despertara la pequeña Sakura – pregunto Kakashi para saber.
-en menos de una hora – les aclaro mientras les daba paso a la habitación de la joven.
Dentro en un sillón cerca de la puerta se encontraba Sai, quien al notar que la puerta se abría se puso de pie, al lado de la cama, sentado en una silla, se encontraba Yamato, quien igualmente se puso de pie.
La primera en entrar era la hokage, detrás de ella veían Shizune, Kakashi y Naruto, seguidos por todos los demás integrantes de la generación y curiosamente por taka.
-hokage-sama – saludaron tanto Sai como Yamato, para después observar a sus acompañantes – buen día – saludaron a los presentes.
-bien, les dejo, en lo que Sakura despierta – les aviso mientras se dirigía hacia la puerta junto con Shizune – no hagan escándalo ¿entendido? – les volvió a advertir a lo cual, tres simplemente asintieron temerosos, para después salir de la habitación.
Para cuando salió la hokage de la habitación el silencio se había hecho presente, al poco tiempo y poco a poco las voces habían iniciado, ninguno sin levantar la voz, taka había aprovechado para socializar de una mejor forma con aquellas extrañas personas (a su punto de vista).
Naruto, Sai, Kakashi y Yamato se encontraban hablando acerca de cómo había pasado la noche, mientras que Ino, Tenten, Hinata y Karin, se encontraban entablando una conversación, la pelirroja de taka se sentía rara, no mal, solo rara, era algo nuevo para ella el tener una relación así con mas mujeres, es algo que no ocurría desde que era niña y estaba en su aldea, la aldea de la hierva. Mientras que Suigetsu se encontraba platicando con energético Lee, Kiba y un Chouji que llevaba con el una cesta de frutas, el cual se veía tenia ganas de comenzar a comer, pero se contenía, otro de los grupos que se enconaban eran uno donde estaban Shikamaru, Neji y Shino, los cuales se mantenían una conversación con Juugo, y en ocasiones escuchando la conversación que se llevaba a cabo frente a ellos, los cuales eran los integrantes masculinos del equipo Kakashi.
Lo que nadie noto, fue el momento en el que un pelinegro había llegado a la habitación, es mas nadie se dio cuenta de su presencia, pues mas bien parecía que el no quería ser notado, estaba ahí, recargado en la pared, justo frente a la cama de Sakura, a la espera de verla abrir sus ojos.
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En contra de los pronósticos de la hokage, llegaban casi a las dos horas de estar ahí para que aquel par de jades se abrieran, de forma cansada y perezosa, frente a ella un par de ojos negros la atraparon haciéndola contener la respiración mientras ambos se observaban.
Así, viéndose fijamente a los ojos, observándose y analizándose, ambos en un mundo en el que había tanto por decirse, tanto por aclarar, en el que ninguno de los presentes existían, tan solo ellos dos.
Hasta ese momento ninguno de los demás en la habitación habían notado que Sakura ya había despertado, y no fue hasta que dejo salir el aliento contenido, justo en el momento en el todos habían callado, atrayendo su atención rápidamente, por unos instantes todos la observaron, mientras que ella giro su rostro para ver a todos los hai presentes, al ver a todos y como habían cambiado en el tiempo que había estado fuera de la aldea, en su rostro se pinto una sonrisa, una sincera sonrisa al tiempo que sus ojos se cristalizaban.
Mientras los presentes no estaban muy distintos, sobre todo las mujeres, a quienes también sus ojos se cristalizaron, y sin mas dejaron correr las lagrimas por sus mejillas, mientras los hombres miraban a la joven que estaba acostada en la cama con una sonrisa, en algunos sumamente grande, en otros casi imperceptible pero presente, pero todos felices. Nadie se atrevía a hablar solo estaban ahí, hasta que una rubia no aguanto mas y se lanzo hacia su amiga, seguida de ella una castaña y una pelinegra llegaron a su lado y así poco a poco todos se fueron acercando hasta la cama de la joven, todos con abrazos efusivos y palabras para la joven a la que hacia tiempo no veían, casi todos, taka se mantenía al margen, siendo hasta el final, ya cuando todos se habían pasando quedando libre que se atrevieron a acercarse.
-señorita… - comenzó a decir el grandulón con una sonrisa tímida.
-Sakura – le interrumpió diciéndole su nombre, el peli naranja enrojeció ante la sonrisa que le dedico la joven.
-Sakura-chan! – intervino Suigetsu con una gran sonrisa mostrando sus filosos dientes, en respuesta la joven le sonrió también.
–Bueno nosotros sentimos…. – comenzó a decir el Juugo.
-no tienen nada que decir de eso, no ha pasado nada – les interrumpió mientras les sonreía, para después continuar antes de que les replicara - en verdad no hay nada – termino de decirles con una sonrisa – demo… me gustaría saber sus nombres.
Nuevamente el mas grande los integrantes del equipo enrojeció, ya que era cierto ninguno de ellos se habían presentado cuando se conocieron en aquella aldea, mientras que Karin miraba a la joven con interés, pues quería saber y entender porque era tan importante para todas esas personas, incluso para que Sasuke, quien había llegado a aquella habitación a la espera de que ella despertara, sin que nadie lo notara.
-cierto Sakura-chan! – comenzó un energético Suigetsu, haciéndola recordar por un momento a Naruto, Kiba y Lee, quienes tenían esa misma energía, sin poder evitarlo sonrió – yo soy Suigetsu Hozuki – mientras se señalaba colocando un pulgar en su pecho y con una enorme sonrisa que mostraba sus filosos dientes, para después señalar al gran hombre a su lado – el es Juugo.
-un gusto señorita Sakura – expreso con una sonrisa tímida, para la joven la cual le respondió con una sonrisa.
-y ella – menciono el Hozuki mientras señalaba a la pelirroja – ¡es la zanahoria!
Después de eso solo se sintió un aura asesina en la habitación para después de unos segundos ver a un Suigetsu sumamente golpeado y a Karin con la respiración agitada, para después acomodar sus lentes y como si nada hubiese pasado se giro hacia la peli rosa.
-soy Karin – aclaro molesta la taka mirando de reojo a un golpeado Suigetsu.
-mucho gusto – le respondió Sakura, sonriendo nerviosamente ante lo que había visto, mientras los demás tenían una gota en la nuca observando lo que había pasado y uno que otro no evito recordar a cierta persona que hacia algo muy similar a los demás, sobre todo a Sai y Naruto.
Antes de que pudieran continuar con la platica la puerta se abrió dando paso a la hokage.
-¿Sakura, como te sientes? – pregunto la preocupada rubia.
-bien – le respondió con una sonrisa, la hokage le respondió de la misma forma para después acercarse a ella.
-vamos a ver como estas – le dijo, iba a descubrirla, pero al notar todos los presentes se giro a verlos – ¡que esperan una invitación!, largo de aquí o esperan que la revise frente a ustedes – y sin decir nada mas, comenzaron a salir rápidamente, dejándolas solas.
La rubia se giro a ver a la peli rosa la cual le sonrió, haciendo que la rubia también lo hiciera, para después quitarle la manta, para comenzar a revisarla.
Afuera todos los demás esperaban a que la rubia saliera para poder estar de nuevo con la joven. Nuevamente se habían formado grupos platicando, ahora más tranquilos y en cosas aun mas triviales que anteriormente. Karin se pregunto a donde habría ido Sasuke, pues afuera de la habitación con los demás son se encontraba, sin embargo al ser invitada a conversar con las demás kunoichis dejo eso de lado por el momento, ya que aun podía sentir el chakra cerca, solo que no con ellos, ni en la habitación.
No paso mucho tiempo cuando la puerta se abrió, mostrando en el marco de la puerta a la rubia quien les hizo una seña para que regresaran a la habitación.
Al hacerlo encontraron a una sonriente Sakura, que estaba semi-acostada, la rubia había elevado la cama en la cabecera para la comodidad de la joven.
-como esta Sakura-chan? – se escucho la pregunta paternal de Kakashi, mientras se acercaba a la joven y acariciaba sus cabellos, mientras la joven se sentía querida y consentida por aquel hombre.
-se encuentra bien – contesto la rubia por la jovencita.
-¿cuando podrá salir? – se escucho la voz de la Hyuga.
-normalmente debería de estar mínimo 3 días en observación – comenzó a hablar mirando a los presentes - sin embargo y debido a que está y estará bien cuidada mañana podrá salir – dijo mientras, sonreía y miraba de reojo hacia la ventana, donde un joven pelinegro se encontraba recargado, mirándola fijamente.
La alegría en los presentes fue palpable, las sonrisas y los gritos de alegría se hicieron presentes, había una gran algarabía en la habitación.
Mientras un muy feliz Naruto se acercaba a la peli rosa para abrazarla, la rubia menor se acerco a la mayor, comentándole algo, que hizo que ella se pusiera a meditar, nuevamente la rubia menor se acerco y le dijo algo que hizo que la hokage, sonriera y sus ojos brillaran, mientras asentía, haciendo también sonreír a la Yamanaka.
-bien pueden estar un rato mas – les dijo a los presentes – pero sin hacer ruido – les aclaro, mirando mas seriamente a la bola de escandalosos de esa generación – nos vemos luego, Sakura – se despidió de la joven la cual le sonrió en respuesta para después disponerse a salir de la habitación, antes de cruzar la puerta se quedo, meditando algo – se pueden quedar hasta el cambio de turno – corrigiendo lo que antes había dicho - y para la noche considero que ya no es necesario que alguien haga la guardia – les dijo para después salir por completo y perderse entre los pasillos y el personal, que circulaba.
Ante esto, la algarabía continuo, se pusieron de acuerdo para permanecer con ella, decidiéndose estar por tiempos con ella y pasando así toda él con sus amigos y sus nuevos amigos los taka, a quienes en cierta forma le daba gusto conocer un poco más sobre ellos.
Llegada cierta hora, se vieron obligados a regresar a sus casas, asegurándole que al día siguiente se verían, cuando fueran por ella.
Exhausta, así era como se encontraba, a pesar de estar acostada en una cama, se encontraba cansada, le alegraba haber podido estar un rato con sus amigos, aunque algo le preocupaba, un par de ojos ónix, más bien el dueño de estos, estaba segura de que lo había visto cuando despertó, sin embargo con tanta algarabía lo había perdido de vista, sin embargo para esos instantes en los que se encontraba sola, nuevamente comenzaba a pensar en él y que tendría mucho problemas con el después, ya que lo había noqueado, además lo había besado… demonios ¡LO HABÍA BESADO! ¡BESADO!, como diablos se le había ocurrido hacer algo así, bueno si, era desesperación, pero aun así ¡como!
En un movimiento inconsciente elevo una de sus manos hasta tocar sus labios, rosándolos y recordando la sensación que la embargo cuando lo beso. Aun con su mano sobre sus labios, se acomodo acostada de lado, mirando distraídamente hacia la ventana y cortinas abiertas, haciendo que el aire y la luz de la luna entraran a la habitación, hasta que sus ojos poco a poco se fueron cerrando, el cansancio, la debilidad de su estado se hacían presente, haciéndola dormir profundamente, mientras rememoraba, hechos que ella sentía apenas ocurrieran momentos antes.
No mucho tiempo después de que Sakura se quedara dormida, una sombra adentro a la habitación por la ventana, encontrándose con la imagen de la joven durmiendo de lado, mirando hacia la ventana, mientras una de sus manos descansaba cerca de su rostro, el pelinegro que había entrado, noto como un viento frio soplo, viendo como la piel de la joven había reaccionado a esto, se acerco hasta a ella, para cubrirla mejor con la sabana.
Al estar tan cerca de ella, no pudo evitar acomodar un mechón que caía sobre su rostro, dejándolo así al descubierto, para después con sumo cuidado para no despertarla acariciar levemente su mejilla y rosar sus labios, rememorando aquel beso, sin embargo el contacto termino cuando la joven se movió un poco, temiendo que se fuera a despertar y lo encontrara ahí, retrocedió hasta donde las sombras de la noche lo protegieran.
-Sasuke-kun… - se escucho salir de los labios de la joven, para después con una ligera sonrisa volver a dormir profundamente.
Una sonrisa sincera se formaron en los labios del Uchiha, mientras se acomodaba donde la pudiera ver mejor mientras dormía, el sharingan se activo en sus ojos, pues no quería perder detalle de ella ni por un momento.
-Sakura… - fue lo único que salió de los labios de Sasuke, mientras la observaba dormir.
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Primero que nada mil disculpas por el retraso a esta y mis demás historias, han pasado muchas cosas que me han tenido abrumada, en ningún momento ha sido mi intención el abandonar la historia, tratare de actualizar y concluir la historia.
Ahora sí, esta historia está cercana a su final, así que espero que este capítulo por el que han esperado mucho haya sido de su agrado, mil gracias por sus comentarios, alertaS y favoritos, mil gracias a todos los que leen esta y mis demás historias.
Nos leemos pronto que estén muy bien!
Saludos!
