La Princesa Dice Adiós

A partir de ese día, comencé a ir a su habitación a las diez de la noche y por las mañanas le enviaba una docena de tulipanes blancos. Los tulipanes eran puros como ella y su alma. Claro que no los enviaba con una tarjeta, pero ella sabia que eran de mi parte.
Al entrar a su habitación, ella me esperaba despierta, me recibía con un beso suave, lento, y húmedo, que me dejaba a punto de ebullición. Me acostaba a su lado mientras ella me contaba de su día. Su cabeza reposaba en mi pecho lo cual me saba acceso al intoxicante aroma de su cabello.
-Iras al baile de este viernes? - le pregunte al siguiente lunes.
-Nop.
-Por que?
-No tengo disfraz.
-Ve. Yo me inscribí como chaperón, por que pensé que irías.
-Mmm... mañana me comprare un antifaz.
A la mañana siguiente, moví cielo, mar y tierra consiguiendo un disfraz de Blanca Nieves. Me parecía apropiado ya que ella era inocente y encantadora como aquel personaje.

Para mi buena suerte, Leah y Seth se enfermaron. Tenían gripe estomacal y no pudieron ir al baile. Leah había comprado un vestido y una gran tiara, se disfrazaría de reina y a mi me disfrazaría de rey. El disfraz no me gustaba, pero quedaría acorde con el de Nessie. Ella seria la encantadora Princesa Blanca Nieves y yo su Príncipe Azul. En que estupideces estoy pensando?!
El gimnasio del colegio estaba decorado para la ocasión, con telarañas, calaveras, ataudes y ese tipo de cosas. Converse con otros padres de familia, sobre nuestros hijos, la familia, los negocios. Estuve entretenido en eso hasta que ella llego.
En verdad parecía Blanca Nieves.
Aparte del vestido azul con amarillo, pero parecía... y se veía con esa aura de ingenuidad y ternura, tan propia del personaje de Disney. Tan propia de ella. Sus largos risos caían por sus hombros y eran domados por un liston rojo. Pensé que tras de ella entrarían unos animalitos del bosque y los siente enanos.
Lamentablemente no me pude acercar a Nessie, siempre estaba rodeada de sus amigos y compañeros y yo rodeado de padres de familia y maestros.
-Hola, señor Black -saludo su dulce voz a mis espaldas-. Como sigue Seth?
-Supongo que bien - admití, viendo sus enormes ojos achocolatados.
Desee con toda mi alma besar sus labios rojos, comérmela a besos, estrecharla entre mis brazos.
-Supone? - pregunto divertida.
-Si... Yo les iba a llamar, pero... me distraje - conteste con honestidad.
-Iras hoy? - pregunto muy bajito.
-Si - respondí de inmediato.
No había noche en que no quisiera ir a su casa.
-Te esperare.
Cuando entre a su habitación, ella no estaba en su cama como cada noche.
-Nessie?
-Bu! - salto tras de mi.
-Me asustaste - susurre riéndome de su broma.
-Ven -Renesmee me tomo de la mano y me sentó en su cama-. Besame.
Se subió a mi regazo y metió su dulce lengua en mi boca, haciendo que mi cuerpo reaccionara de inmediato.
-Me encantas, Renesmee.
-Y tu a mi, Jake - cuando me dice Jake, me siento mas joven.
Que estúpido, como si eso en verdad me hiciera mas joven.
La respiración de Nessie, así como la mía se convirtieron en un jadeo superficial y violento. Me sentía sumamente acalorado y necesitaba mas de ella. Ya no me eran suficiente los besos y las caricias a su cuerpo sobre la ropa. Metí mi mano bajo su blusa de la pijama y acaricie su espalda. Era tan suave, sedosa y ardiente.
No, esto no era suficiente... Necesitaba tenerla entre mis brazos, murmurando mi nombre.
-Tengo que irme, Renesmee - le dije lavantandola de mi regazo, con un gesto violento.
-Tan pronto? - sus ojos me miraron con tristeza y me hizo un puchero.
-No es que no quiera estar contigo... Es exactamente por eso. Quiero estar contigo.
-Y yo contigo - se acerco de nuevo con intenciones de besarme.
-No puedes querer eso, Nessie - detuve sus manos.
-Por que no? Yo te quiero...
-Me quieres? - pregunte con voz ahogada.
Ella asintió.
-Yo tambien te quiero. Te quiero mas de lo que debería.
-Entonces por que no quieres estar conmigo?
Oh Nessie, si supieras las ganas que tengo de arrancarte esa linda pijama rosa, atarte a la cama, besar cada centimetro de tu piel ardiente...
-Eres una niña.
-Sabes que... esto ya me esta hartando -se separo de mi-. Si no querías nada en serio conmigo, si solo ibas a jugar con lo que yo siento por ti... No hubieras venido nunca a mi habitación.
-Nessie...
-Yo te quiero. Pero si en verdad no ibas a... estar conmigo en serio... Si en verdad solo me ves como a una niña, es mejor que ya no vengas. Es lo mejor para ambos.