Odio Cumplir Años
Renesmee grito como chica en una película de terror, cuando bajo de su MiniCooper rojo frente a la cabaña. -Había llegado a la ciudad un día antes y me llamo para vernos-. Corrió a mis brazos y salto entrelazando sus piernas en mi cintura.
-Te extrañe mucho - sus labios suaves recorrieron mi rostro a besos.
-Y yo a ti, Ness. Mi Ness...
A pesar del frió, no entramos a la cabaña calientita por estar besándonos.
-Te vas a enfermar, entremos - murmure bajándola a regañadientes, unos minutos después.
-Tengo mucho que contarte, Jake. Mis abuelos me llevaron a París en año nuevo - exclamo emocionada frotando sus manitas cubiertas con unos guantes de cuero color caramelo.
-Te divertiste en París?
-Deja tu la diversión! Son... -abrió los ojos ilusionada, tratando de encontrar las palabras-. Encontré el lugar donde quiero vivir el resto de mi vida - soltó de golpe.
-Oh - me senté frente a la chimenea, imaginándola en algún café parisino con un chico junto a ella.
-Ahí no nos veran raro, Jake -se sentó junto a mi acurrucándose en mi pecho-. Vi a cientos de parejas, aun mas disparejas que nosotros. Nadie los juzga, son felices... Son muy liberales y modernos. Podemos vivir en un pequeño departamento frente al Sena. Iremos los fines de semana a los viñedos a emborracharnos con sus catas de vino... Investigue y puedo estudiar Historia del Arte aquí en Estados Unidos y transferirme a una universidad en Francia al año siguiente y...
Nessie continuo hablando sobre un futuro juntos en París y que podía trabajar en museos o en galerías de arte autentificando las valiosas piezas. Incluso podía trabajar como agente de seguros de arte. Había todo un mundo inexplorado que ella quería conocer... conmigo a su lado.
La cabeza me dio vueltas y casi me ahogo en un mar inmenso lleno de felicidad. Renesmee hablaba de nosotros, de nuestro futuro, no solo el de ella. Nessie quería estar conmigo tanto como yo con ella.
Los días pasaron como un borrón en donde no dejaba de sonreír y de alegrarme de que esa pequeña niña estuviera en mi vida. Ese otoño ingresaría a la universidad y también cumpliría los 18 años. Ni siquiera estaba seguro de estar con ella, cuando tuviera la mayoria de edad. Yo no era para ella, no debería de estar con alguien como yo. Renesmee debería entregarse a alguien de su edad, alguien joven, no un anciano de cuarenta años como yo.
El día de mi cumpleaños -enero catorce- Nessie quiso celebrarlo conmigo en la cabaña, pero yo no estaba de humor. Estaba de los mil demonios. Le grite a medio mundo en el bufete, insulte a un cliente, tire los papeles en mi oficina haciendo un desastre.
Por que tenia que ser ella tan joven? Por que tenia que ser yo un anciano? Tenia la edad de sus padres!
Nessie me llamo por la noche para saber si ya estaba mejor. Me había alterado hasta casi gritarle. Y en esa llamada no fue la excepción.
-Como voy a estar bien, Renesmee? - pregunte de manera cortante.
-Jake, no es para tanto. Yo te amo.
-Eres una niña, que no lo entiendes?! Que va a saber alguien como tu, lo que es el amor? A penas si has vivido! Que sabes tu de la vida?
No contesto.
-Nessie, lo siento. No debí haberte gritado. Yo...
Ella colgo.
Genial, lo que me faltaba. Una pelea con Renesmee!
Durante dos días intente comunicarme con ella. No contesto mis llamadas y las flores que le envié, terminaron en la basura. Las vi cuando fui a su casa por la noche para disculparme en persona, pero tenia la ventana del balcón cerrada.
No me quedaba mas remedio que irla a buscar a la escuela. Pero se vería de lo mas extraño que me acercara a ella frente a todo el cuerpo estudiantil, incluido mi hijo. Así que lo unico que me quedaba era esperar a que ella contestara mis llamadas, para poder disculparme.
Sentía que me faltaba el aire si no la veía, si no la estrechaba entre mis brazos y le pedía perdón de rodillas.
Pero es que mi cerebro ni mi corazón podian hacerce a la idea de que aquella princesita de porcelana me amara. No podía amarla.
Desde que tengo uso de razón se que esta mal que un adulto como yo se acerque a una niña como ella. Pero no podía dejar de pensar en sus ojos, sus labios, su sonrisa, sus senos, su cintura, sus caderas, sus tordeadas piernas. En su mirada tan tierna, en su manera de abrazarme. No podía dejar de imaginarme a su lado por el resto de mi vida. Pero algo me decía que eso no estaba bien.
Una semana después de mi cumpleanos, Nessie respondió a mi llamada.
-Que quiere señor Black? - murmuro con enfado.
-Nessie, perdóname. Yo no quería... Mi intención no era... -hable precipitadamente levantándome del sofa de mi sala.
-Solo soy una niña... Eso lo se mas que de sobra, por que tu no dejas de decirlo. Llámame estúpida, ilusa, lo que tu quieras... Por que si lo soy.
-Ness...
-Si lo soy. Soy una estúpida como cada mujer en el planeta, que le ha entregado su corazón al hombre equivcado. Te lo pregunte hace mucho y te lo vuelvo a preguntar: Por que no quieres estar conmigo? Ya me canse de rogarte, de decirte que te amo, de... En verdad te amo, Jacob. Eres lo mejor que hay en mi vida... Pero si tu en verdad no ves ni quieres ningun futuro conmigo, solo dímelo. Me duele cada vez que me rechazas, cada vez que me haces a un lado. Es mejor que te alejes de mi de nuevo y esta vez ya no vuelvas - sollozo.
-Ness... - me senté de nuevo llorando.
-Es lo mejor, Jacob. Yo acepte esperar hasta la mayoría de edad, por que te amo. Hago planes en los que nos veo a ambos... pero en realidad no lo estas. No estas conmigo. Sigues hablando de la edad hasta el cansancio, sabiendo que eso a mi no me importa. Te amo, te conocí ya siendo mayor, un anciano como tu dices... Y eso a mi no me importa! Pero en realidad ya me canse, ya es año y medio con lo mismo. No importa que edad tenga, nunca me veras como tu igual, siempre seré una niña para ti. Una muñeca de porcelana a la cual te da miedo tocar, por que piensas que me quebrare. Pero ya me quebraste sin siquiera tocarme.
-Nessie...
-Adiós, Jacob.
-Nessie, no. Por favor. Te lo ruego, yo te amo. Me odio por hacerte esto. Por amarte, por haber hecho que me amaras. Yo solo quiero protegerte, de no cometer un delito.
-No es solo eso, Jacob! Debo colgar...
