Hasta Pronto, Princesita...
-Papi, no! Que hiciste? Suéltame!
Mire a mi alrededor y primero vi el cielo nocturno, después a Ness forcejeando con sus padres.
-Te voy a hundir en la cárcel. Te quitare cada centavo, maldito! Como te atreviste a tocar a mi bebe?! - el doctor Cullen (mi suegro), me dio una patada en las costillas sacándome el aire.
-Edward, no lo toques! -sentí como unas tiernas y suaves manos levantaron mi cabeza del suelo-. Yo lo amo.
Nessie sollozo muy cerca de mi oído.
Aun me sentía mareado y no tenia ni idea ni de que decir o hacer. No podía creer que ese hombre flacucho me hubiera tumbado de un solo golpe.
-Tu no lo amas, eres una niña, Renesmee! - grito su padre, tratando de alejarla de mi.
-Edward prometiste no hacer un escándalo, entremos a la casa - hablo la madre de mi Nessie.
No se como, pero los padres de Nessie sabían de lo nuestro. Ella se los habrá dicho? No lo creo.
Me levante con ayuda de Renesmee, tratando de detener la sangre que salia casi a chorros de mi nariz; la cual dolía mas que una patada en los bajos.
Sinceramente no se como llegue a la cocina, pero di un respingo cuando algo helado toco mi nariz rota.
-Te odio, Edward - mascullo Ness entre dientes..
-Que le diste a mi hija, para que este contigo? La drogaste? Le prometiste la luna y las estrellas? Es un delito lo que hiciste, cerdo!
-Que cree que no lo se - respondí quitándome la bolsa de papas congeladas que Nessie me había dado.
El padre de mi muñequita se acerco para golpearme de nuevo.
-Papa, no lo toques! - aquella niña de risos se interpuso entre su padre y yo.
-Y tu no lo defiendas, Renesmee! Te iras a Londres con tus abuelos, jamas regresaras. Si te atreves a acercarte de nuevo a mi hija -se dirijo a mi-, te juro que te mato.
-No! - grito Ness empujando a su padre.
-Harás lo que se te ordene - mascullo la Dra Cullen mirando a su hija sumamente decepcionada de ella.
Renesmee era un baño de lagrimas y yo de sangre.
-Jamas veras a este... monstruo.
-No. No me lo quites a el! Si leíste mi diario, al menos lo hubieras leído bien. El me ama, yo lo amo, Edward.
-El no te ama! - su padre la sacudió por los hombros-. El solo te uso, el te violo.
-Yo nunca la toque de esa manera - me defendí por primera vez.
Por que rayos no me había defendido antes?
-Lee con atención mi diario, papa. Lee la frustración que sentía por que el no quería estar conmigo - Nessie le aventó al pecho una libreta negra de cuero-. A el no me lo quites - suplico de nuevo.
Por que decía eso Ness? A quien mas le habían quitado?
El dolor de cabeza, la nariz rota y la costilla probablemente también rota no me dejaban percibir muchas cosas.
-Por favor, papa. Mama... no me quites a Jacob. Me ire a Londres, haré lo que tu quieras. Estudiare Medicina en Yale, Darthmouth o Harvard, pero no me quites a Jacob... no me lo quites a el, por favor.
Nessie cayo de rodillas entre sus padres y yo, suplicándoles. Intente levantarla pero Edward me lo impidió, casi mostrándome los dientes. Mire a la madre de mi princesita y ella estaba llorando silenciosamente. En sus ojos pude ver la verguenza y el dolor.
-Regresaras días antes de que inicie el semestre - declaro la doctora, sorprendiendo a su marido quien ya había sentenciado a Nessie en Londres de por vida.
-Que estas loca?!
-Seguirás con tus planes de estudiar Historia del Arte en Georgetown -continuo Bella-. Pero no veras a Jacob durante ese periodo en Londres. Le diré a tus abuelos que no te dejen usar cualquier medio de comunicación, excepto cuando llamemos nosotros. Si cuando cumplas la mayoria de edad... insistes en este... capricho... Al menos ya no sera un delito. Pero durante tres meses tendrás oportunidad de redimirte en tus acciones tan faltas de moral. Y usted señor Black... si se acerca a mi hija de nuevo... le juro que ayudare a mi esposo a desmembrar su cuerpo después de haberlo matado.
Trague saliva con el ultimo comentario de la doctora Cullen. Algo en sus ojos me dio mas miedo que su marido.
-Mama no me hagas esto! -lloro Ness aun hincada-. No me alejes de el... Yo lo amo.
Lo que había dicho la doctora Cullen sonaba muy rasonable. Solo serian tres meses. Yo esperaría a mi princesita de porcelana incluso tres años, o tres decadas... Bueno tres decadas no, por que tal vez ni siquiera llegue a tantos años...
-Es lo mejor, Renesmee - murmure quitándome de nuevo la bolsa de papas congeladas de la nariz.
Bella y Edward hicieron un gesto al ver mi rostro.
-Que?! Estas de acuerdo con ellos?
Los enormes ojos chocolate de Renesmee me miraron asustados y traicionados.
-Renesmee... no te mandas sola... No aun. Tu y yo sabíamos perfectamente que estaba mal lo que hacíamos...
-Pero yo te amo... Jacob no me dejes. Tu no. Tu me prometiste... No me dejes - sollozo aun sentada en el piso de la cocina.
-No llores -me hinque junto a ella y no me importo que su padre tratara de detenerme-. Te amo corderita. Siempre te amare.
Me permití abrazar a Ness, como despedida a pesar de que a sus padres no les agrado.
-Tu me lo prometiste - sollozo Ness de nuevo estrujándome aun mas el corazón.
-Es por tu bien.
-No me dejes, tu no Jake...
La abrace con fuerza.
-Recuerda tu collar, Ness - susurre en su oído antes de darle un beso en la frente.
Me levante y me aleje de ella llorando a mares. Nunca había llorado tanto. Ni siquiera cuando Seth nació y me sentí como un pavoreal.
-Le aconsejo que vaya a un hospital - murmuro Bella al alcanzarme antes de que subiera a mi auto.
-Quiero que sepa que nunca toque a su hija contra su voluntad. Se que esto le parecerá grotesco... pero en verdad la amo. Nunca había amado a nadie así. Ni siquiera a mi ex-esposa y a ella nunca la engañe con Renesmee. No la buscare, se lo prometo. Incluso si ella viene a mi... Yo la amo, señora Cullen - solloce recargándome contra la puerta del auto.
Bella me miro aun llorando.
-De verdad debe ir a un hospital, señor Black - dio media vuelta y entro rápidamente a su casa.
Cuando Leah y Seth me vieron con la nariz rota y los ojos amoratados a causa de la fractura, se asustaron. Les invente que me habían asaltado cuando fui a correr y me atosigaron de preguntas a las cuales conteste con monosílabos.
En el bufete les dije lo mismo.
El día de la graduación de Nessie y Seth, solo la pude ver de lejos. Tenia una mirada triste y una actitud casi sombría. La vi subir al escenario del auditorio por su diploma, usando la toga y birrete azul rey. No sonrió, solo le dio la mano al director y camino con la cabeza baja y se posiciono junto a los demás graduados. Cuando el director termino su discurso, todos los alumnos lanzaron al aire su birrete, excepto ella. Solo se lo quito de la cabeza y lo dejo caer al suelo.
Deje de mirarla y limpie una lagrima que se derramo de mis ojos. Leah por supuesto creyo que lloraba de la emoción, por ver a Seth graduarse de la preparatoria. La verdad es que ni siquiera pensé en eso. Esa mañana solo tuve ojos para mi princesita de porcelana.
