Pensamientos Retorcidos e Inapropiados para una niña
Aquel día fue mas de lo mismo... Mis padres a penas si me miraron durante el desayuno, la servidumbre recorría la casa limpiándola, dejándola impecable.
A veces me pregunto si alguien notaria mi ausencia... Si alguien notaria en esa casa que no estoy...
En verdad dudaba que se dieran cuenta de que he dejado de existir...
Mire mi celular y tenia dos mensajes de Seth Black, diciendo que ya les había avisado a sus padres que hoy comeríamos en su casa. El era mi novio. Era un chico lindo que me había invitado a salir semanas atrás. Por supuesto que acepte, el me gustaba.
Me retire de la mesa solo diciendo un tímido hasta luego, el cual ni se molestaron en contestar. Al bajar las escaleras, Emmett, mi chófer y guardaespaldas personal ya me esperaba, tomo mi mochila y trato de levantarme el animo como cada mañana contándome un chiste. El era muy bueno conmigo, así como su esposa, Rosalie.
En el colegio, a pesar de tener un gran grupito de compañeras que desayunaban en mi mesa y se sentaban conmigo en clases... me sentía sola. Ni siquiera con mi novio Seth hacia que aquella soledad se fuera.
Ese día... salí una hora temprano, mi maestra de Francés tenia gripe y no quería contagiarnos. Estaba en el jardín frontal junto con mis compañeras y mire a un hombre moreno muy guapo, esperando a su hijo o hija en su auto.
Mi primer pensamiento fue que era el hombre mas guapo que hubiera visto en mi corta vida. El tenia era tipo de hombre con el que toda mujer de cualquier edad, fantasearía. Quería a un hombre como el, cuando fuera mayor. No, no cuando fuera mayor... quería a un hombre como el en estos momentos. Sentir como sus brazos fuertes me pegan a su pecho, como sus expertos labios besan a los míos casi inexpertos. Como sus manos grandes recorren mi joven cuerpo...
Por que rayos estoy fantaseando con un hombre mayor?! Tengo novio! Un novio que me gusta... pero no quiero.
Al que quería, era al hombre de ese auto frente a mi...
Mis compañeras contaron un chiste al cual no le encontré la gracia... pero aun así me reí. Mis ojos viajaron rápidamente al hermoso hombre del auto frente a mi y vi como me miraba. En mi cabeza me imagine acercándome a el y refugiarme en sus brazos, sintiéndome protegida, segura, amada y no invisible.
Solo me hice daño imaginando aquello. Como un hombre como el se iba a fijar en una niña como yo?
Pero... el me miraba. De todas las chicas que estaban a mi alrededor... el me miraba a mi. Sentí como mis mejillas enrojecían.
-Renesmee! - voltee en dirección al grito.
Era Seth quien grito. De reojo vi como el apuesto hombre salia de su auto. Mi novio corrió hacia mi y saludo muy cortes a mis compañeras.
-Hola, buenas tardes señoritas. Y hola a ti - me dio un beso en la mejilla.
No me gusto que lo hiciera, puesto que yo estaba fantaseando con el hombre del auto.
-Papa? -grito Seth, sobresaltándome-. Hola, que haces aquí?
-Vine por ti - respondió aquel hombre con el que momentos antes había fantaseado cosas inapropiadas.
Sentí como me sonroje violentamente. Me dieron nauseas y los arboles comenzaron a girar a mi alrededor. Seth malinterpreto mi sonrojo y susurro en mi oído:
-Es solo mi padre. No va a morderte.
Nos despedimos de mis compañeras, mi novio me tomo de la mano y caminamos en dirección a su padre.
Contrólate!
-Papa, ella es Renesmee Cullen -nos presento Seth cuando estuvimos frente a el-. Renesmee, el es mi padre: Jacob Black.
Aquellas palabras las sentí como si fuera una sentencia de muerte. Aquel bello hombre, era nada mas y nada menos que el padre de mi novio.
Que estaba mal conmigo? En verdad me sentía tan sola y desesperada como para fijarme en un hombre tan mayor?
Pero es que el era el hombre mas guapo del mundo y lo quería para mi! Quería que su sonrisa iluminara mi vida en penumbras. Quería que me rescatara de aquella lenta muerte, en la que cada vez estaba mas hundida... y a la cual quería darle la bienvenida cada mañana al despertar.
Quería que me tomara en brazos y me dijera que todo estaría bien de ahora en adelante. Que el cuidaría de mi , pero sobretodo cuidaría de mi roto y maltrecho corazoncito, hasta que quedara como nuevo... y después el se quedara con el para seguir cuidándolo.
-Mucho gusto, señor Black - extendí mi mano para estrechar la suya.
-El gusto es mio, Renesmee - su voz ronca casi hace que me caiga de rodillas.
Lo imagine acariciando mi cuerpo desnudo, estremeciéndose ante su tacto.
Renesmee, idiota! Deja de pensar en esas cosas raras. Eres una niña! Y el un hombre mayor. Un hombre hermoso con mirada intrigante e inteligente y con labios gruesos que invitan a ser besados.
-Suban, yo los llevo a casa - murmuro con voz calmada.
Seth abrió la puerta trasera con caballerosidad y subí al auto. Luego subió Seth para sentarse junto a mi.
Durante el camino a casa de los Black trate de no mirar a Jacob, pero tampoco a su hijo. Solo me limite a mirar por la ventanilla del auto, aun imaginando cosas inapropiadas con el padre de mi novio.
HELLOOOOOOOOO! Did you missed me, my beautiful LITTLE PERVERTS?!
