-Ya llegamos-

Anunció el chofer en medio de los gritos y chiflidos de mis compañeros, todos salieron disparados del autobús, yo estaba sentada al lado de inuyasha, lo miré sonriente y él me tendió su mano

-¿Lista?-

-¡Claro!-

Salimos del autobús y la luz solar me segó un poco, parpadeé para acostumbrarme a la iluminación y lo que vi me impacto, todo estaba cubierto de prado verde y abundante, había muchos senderos por donde ir

-Muy bien chicos- anunció inuyasha, de inmediato todos pusimos atención a sus palabras, en especial yo, se veía bien con una remera negra ajustada a su cuerpo y esos jeans grises y rotos de las rodillas

-No está demás decirles que se porten bien y nos iremos de aquí a las cinco de la tarde, de ahí en fuera hagan lo que quieran-

En cuestión de segundos todos mis compañeros habían desaparecido dejándonos a mí y a inuyasha solos, se acercó a mí pero sentí como alguien me tomaba del brazo alejándome de él

-Higurashi vamos que te pierdes la diversión-

Me detuve abruptamente y me salí del agarre de hoyo

-Lo siento hoyo pero yo voy a ir a otro lugar-

-Si quieres te acompaño-

¡Maldición! Ahora como me quitaría de encima a la chinche de hoyo

-Lo siento pero tengo que hablar de unos asuntos con la señorita Higurashi y me temo que me llevará toda la tarde resolver esos asuntos con ella-

Inuyasha…, me giré y vi como inuyasha miraba mordazmente a hoyo

-Bueno pues yo podría a compa…-

-En privado-

Declaró inuyasha, miré a hoyo y el no tuvo de otra más que irse

-Que molestia-

Inuyasha me abrazó por la espalda colocando su barbilla en mi hombre derecho y suspirando sonoramente

-Inuyasha nos pueden ver-

-No me importa-

Me besó en la mejilla

-Solo quiero pasar la tarde con mi NOVIA-

Resaltó la palabra novia en su oración, me limite a sonreír y a dejarme llevar, que bien sonaba eso

-Ven vamos tenemos que disfrutar del parque-

Me tomó de la mano dándome una vuelta sobre mis pies y caminando a mi lado

-¿Por qué reaccionaste así con hoyo?

Inuyasha se adelantó caminando, ese hombre a veces era terco como una mula pero no me rendiría tan fácilmente, corrí detrás de él y cuando lo tuve cerca salte sobre el tirándolo al pasto, rodamos un poco y terminé debajo de él, me estaba sonriendo como un niño pequeño

-¿Te gusta jugar verdad?-

Asentí con la cabeza, simplemente lo vi reír como un muchacho de mi edad

-Dime porque te comportaste así con hoyo-

Su sonrisa desapareció, intentó levantarse pero lo tome del cuello de su remera y lo obligué a verme a los ojos

-Dime-

-¡Estaba celoso bien!-

-¿Qué?- esto era nuevo para mi

-Ya lo dije estaba celoso ¿contenta?-

-¿Por qué estabas celoso de hoyo?, él y yo solo somos amigos-

-Eso es lo que tú crees-

-¿Qué?-

-No quiero hablar de esto pequeña-

-Habla conmigo, desahógate conmigo-

Me miró pensativo y de un movimiento rápido me cargo en brazos y se sentó en un tronco conmigo en sus piernas

-Él hablo conmigo- declaró inuyasha

Le presté total atención

-¿De qué te hablo?-

-Quería que le dijera como conquistarte-

¿Qué?, hoyo… pretendía… ¿conquistarme?

-¿Y qué le dijiste?-

-Simplemente le dije que fuera él mismo, que si él aparentaba ser algo que no era tarde o temprano tú te darías cuenta y lo rechazarías-

-¿Lo tomaste con calma?-

-¡Claro que no!-

Me miró enojado

-Estaba furioso de saber que alguien más te pretendía aparte de mí-

¿Él ya me pretendía?

-Pero lo que más me enojó hasta hacerme rabiar fue que él te quería como una aventura de una noche-

¿Qué?, lo miré sorprendida, ¿Cómo era posible que hoyo pensara así de mí?

-Dijo que no eras una hembra fácil y que eso le llamó más la atención, que le gustaban las mujeres que se hacían las difíciles porque cuando finalmente logras someterlas te sientes como el macho líder-

-¿Eso te dijo?-

-Dijo que siempre le gustaste, desde el primer día de clases en que te vio pero que por tu fama de golpear al primero que intentara propasarse contigo decidió hacerse pasar por tu amigo y que cuando llegara el momento indicado atacaría-

Ese canalla

-Traté de convencerlo de que te dejara en paz, que tú no estabas interesado en él… ¿y sabes qué fue lo que me respondió?

Negué con la cabeza

-El muy estúpido dijo que tú estabas en su lista de hembras y que tarde o temprano te haría suya-

Ese hijo de perra, cuando lo viera tendría razones de sobra para partirle la cara

-Después de eso supe que tenía que decirte que te amaba lo antes posible- me miró intensamente a los ojos y sonrió como si recordara algo- pero tú te adelantaste a eso- me sonrojé al recordar que yo fui la primera en declararle mis sentimientos

-Inuyasha yo…-

-Eso me hizo inmensamente feliz- dijo interrumpiéndome

-Estaba feliz de saber que mis sentimientos eran correspondidos y lo único que hice fue obligarte a admitirlos sin decir mentiras-

-Sí, y por eso casi me muero de vergüenza al declararte todo lo que sentía por ti-

-Pero al final estamos juntos ¿no?-

Sonreí, era imposible que me enfadara con él, lo besó tímidamente, era el primer beso que yo le robaba, sentí como sonreía en el beso y me correspondía, nos separamos lentamente

-Aun eres tímida- dijo sonriente

-Cállate- declaré con un sonrojo en mis mejillas

Me abrazó y se levantó colocándome en el suelo

-Ven vamos a ver la cascada-

Le sonreí, antes de bajarnos del camión había dejado notar exageradamente mi entusiasmo por la pequeña cascada que tenía el parque, justo cuando nos dirigíamos a la cascada sango llegó corriendo hacia nosotros

-¿Maestro nos puede acompañar a la cascada?-

-¿Por qué?-

-La vigilante no nos deja ir sin un adulto a cargo-

-¿Son muchos?-

-La mitad del grupo-

-Está bien los acompañaré-

Sango salió corriendo en dirección a la cascada, cuando llegamos más de la mitad del salón estaba ahí con jóvenes que ni siquiera conocíamos, la vigilante nos permitió el acceso y todos salieron corriendo, inuyasha y yo íbamos bajando las escaleras tranquilamente disfrutando de la paz de ese paisaje, al llegar abajo nos esperó una caminata un poco larga, después cruzamos un pequeño puente donde inuyasha me cargó estilo nupcial ya que con mis pequeños pasos no podía cruzar el puente, caminamos juntos tomados de la mano y subimos más escaleras y cruzamos más puentes, en uno de ellos al mirar hacia abajo vi como unos chicos se deslizaban en un tobogán de agua con ayuda de una llanta inflable, caminamos un poco más y escuchamos el sonido del agua corriendo

-¡Ya casi llegamos!- grité emocionada

Inuyasha estaba detrás de mí, nuestras manos estaban unidas en todo momento, seguimos subiendo las escaleras hasta llegar a tierra firme, caminamos un poco más y ahí estaba la cascada, era pequeña pero por lo menos era un poco más grande de lo que esperaba, el agua caía salvajemente mojándonos con algunas gotas traviesas, en medio de la cascada había unas piedras donde podías pasar al otro lado, inuyasha le tomó una foto a la cascada con su celular

-Esta fría el agua-

No me respondió, a cambio me beso con ahínco sin importarle si nos mojábamos o no, nos separamos del beso

-Te amo-

-Yo también-

Él me sonrió feliz de la vida, cruzamos las piedras aun tomados de las manos, subimos más escaleras y llegamos a otro extremo del parque, por suerte había una tienda, inuyasha compró una botella de agua y me la ofreció, yo la tomé gustosa y le di un par de tragos, se la devolví y él se tomó toda el agua que quedaba, tiramos la botella vacía en un contenedor de basura y yo miré el cielo, era raro, en un momento había un sol de treinta grados y ahora estaba totalmente nublado e incluso el viento se sentía fresco, sin previo aviso comenzó a llover, inuyasha y yo tratamos de buscar un refugio donde escondernos de la fuerte lluvia pero no había nada, llegamos hasta un árbol, pose mi espalda en el tronco mientras inuyasha estaba enfrente de mi con sus manos a ambos lados de mi cara, nos miramos y nos reímos por lo empapados que estábamos, de un momento a otro las risas cesaron y nos miramos intensamente, me perdí en los ojos ámbares de inuyasha cuando de repente el me besó y yo le correspondí el beso, nos separamos y miramos como llovía, la lluvia duró muy poco pero ambos estábamos escurriendo de lo mojados que estábamos, pero no nos importó, caminamos por todo el parque pero aun no nos secábamos por completo así que sin avisarle a inuyasha salí corriendo de su lado, sentía el viento en rosar mi cara, miré a mi derecha y por arte de magia inuyasha estaba a mi lado corriendo como si nada, le sonreí y el me devolvió la sonrisa, nos detuvimos por el cansancio y nos sentamos una mesa de una tienda que estaba cerca, para nuestra buena suerte ahí estaban todos los maestros repartiendo un pequeño refrigerio a todos los alumnos, inuyasha se levantó y pidió el mío y el de él, se sentó junto a mí y ambos nos comimos un sándwich acompañado por un jugo de sabor a mango, terminamos de comer y los maestros nos anunciaron que solo faltaban treinta minutos para que nos fuéramos de ahí, todos protestaron pero no había de otra, inuyasha y yo nos levantamos desapareciendo de la vista de todos, primero yo y luego inuyasha, caminamos por el parque hasta llegar a un estanque donde para mi sorpresa había una pareja de cisnes, nos acercamos lo más que pudimos y observamos a los cisnes, estaban nadando uno junto al otro, de repente uno se colocó en trente del otro deteniéndole el paso, yo pensé que se iban a pelear pero para mi sorpresa ambos juntaron sus picos formando con la ayuda de sus cuellos un corazón, no pude evitar emocionarme por eso, sentí como mi corazón daba un vuelco al ver a los cisnes formando ese corazón, inuyasha me abrazó por la cintura y yo me recargue en su pecho

-Es hermoso- suspiré

-Sabias que cuando la hembra de un cisne muere ellos cantan tristes y después se quitan la vida-

-¿En serio?- me gire entre sus brazos

-Sí, cuando un cisne macho pierde a su hembra prefiere morir a vivir sin ella-

-Eso es romántico pero muy triste-

-No pienses así, tal vez ellos se vuelvan a reencontrar en otra vida-

-Eso sería maravilloso-

Al poco rato anunciaron por los altavoces del parque que nuestra escuela ya debía de irse, me separé de inuyasha ya que él tenía que tomar asistencia y ver que todos subiéramos al camión, me senté en los asientos de atrás poniendo mi brazo en el otro asiento para que supieran que estaba apartado y mientras esperaba que inuyasha viniera a mi lado me quedé pensando en lo que me había dicho, era triste saber que un cisne macho moría sin dudar cuando perdía a su hembra, pero me reconfortaba saber que por lo menos antes de su muerte el disfrutaba al máximo el tiempo con su compañera, inuyasha llegó y se sentó a mi lado, yo estaba cansada así que simplemente me recargue en su brazo y caí presa del sueño pensando que sería maravilloso que inuyasha y yo nos reencontráramos en la otra vida.