Planeando Nuestro Futuro
POV JACOB
Al día siguiente, llame a Felix para decirle que estaba en París.
El era mi compañero de dormitorio en Harvard, había iniciado la carrera junto conmigo y a un semestre de terminar, dejo todo y se mudo a París con una chica de intercambio que conoció, Heidi. Nunca vi señales de que ellos estuvieran juntos, solo compartimos tres clases con Heidi en los dos semestres que ella estuvo en América y de repente, Felix tomo sus maletas y se marcho con una sonrisa no haciendo muy felices a sus padres con su abrupta decisión. Aun siguen juntos y su esposa le sugirió a el que me contrataran como consultor del enorme viñedo, que heredaron del abuelo de Heidi. Mis amigos tienen dos gemelos de la edad de Ness, se llaman Alec y Jane. Aun no les he dicho que casi vivo con una chica de la edad de sus hijos; tal vez piensen que soy un monstruo y no me contraten en el viñedo por temor que le haré algo a sus hijos.
Al llamarlos solo les dije que estaba en la ciudad y ellos me invitaron a comer.
Hablamos de nuestros planes para el otoño cuando me mudara, si es que encontraba donde vivir con Ness.
-Pogque no te vas a nuestu depagtamento?! -pregunto Heidi muy animada-. Segia pagte del... como se dice... paquete de incentivos... -su acento francés estaba mas marcado de lo que recordaba.
Incluso Felix ya no habla nuestro idioma como antes, tiene un raro acento francés. Me hace reír cada vez que lo escucho hablar y que decir de su mujer.
-Su departamento? No lo se. Es...
-Es nada, esta cerca del Jardin du Luxembourg... y del Institut d'Art et d'Archéologie.
Espera, cerca del Institut d'Art et d'Archéologie? Ahí es a donde Ness mando solicitud antes de salir de vacaciones.
-Nosotros no lo estamos usando, ya sacamos todas nuestras cosas, se quedo completamente amueblado. Estamos viviendo en el viñedo, lo sabes Jake - Felix palmeo mi espalda tratando de convencerme.
-Es que... no me voy a mudar a París... solo.
Felix levanto una ceja.
-Ya tienes a alguien y no me lo habías dicho? Auch! Pensé que eramos amigos... - Felix poso su mano sobre el corazón, sintiéndose traicionado.
-Si y ella... -les digo o no les digo que le cuadriplico la edad?- Ella viene conmigo.
-Y como es? Cuenta! - Heidi se veía muy entusiasmada.
-No... no me juzguen, si?
-Pog que haguiamos eso? - ambos me miraron asustados.
-Es que... Nessie... es decir Renesmee... es... mas joven que yo... Realmente joven.
Ambos soltaron a reír. Rieron tan fuerte que en el restaurante todos nos voltearon a ver, mientras yo me sonrojaba. Lo se, me sonroje.
-Y eso que, amigo?! - Felix volvió a palmear mi hombro izquierdo y Heidi palmeo mi mano derecha.
-Queguemos conoceg-la! Vino contigo? Esta aquí? - Heidi miro para todos lados.
No se por que no nos limitamos a hablar en francés? No lo hablo tan mal como Heidi habla mi idioma... O si?
-No, no esta aquí - no en el restaurante, respondí luego de un largo suspiro.
Creo que iba a necesitar que Ness se caracterizara de nuevo como mi vecina francesa; a como usualmente se maquilla si se ve muy joven a mi lado. Bueno al menos a mis amigos no les había caído tan mal la idea de Ness se vendrá a vivir conmigo. Fue buena señal de que la quieran conocer, no?
Ademas Nessie tiene razón en cuando a lo liberales de los franceses; hemos visto que es mas común ver a una pareja donde uno de ellos sea mayor, que ver una pareja como Felix y Heidi que son mas o menos de la misma edad. Si, Ness y yo encajaremos perfectamente en París. Ella estudiando Historia del Arte, trabajando en algún museo o galería y yo ocupándome de las exportaciones a Estados Unidos del vino de los Vulturi.
No veo la hora de mudarnos a París!
POV NESSIE
Nerviosa, empaque mi maleta. Era veintisiete de diciembre e íbamos a dejar París, para irnos al viñedo de los amigos de Jacob. Yo no quería ir, no quería conocerlos aun y mucho menos convivir con ellos una semana. Y si yo no les gustaba para su amigo? Y si intentaban separarnos? El cielo sabia que mi pobre corazón no resistiría otra separación. Lo necesitaba tanto como el aire para respirar. Se que si Jacob no estuviera en mi vida, yo ya no estuviera aquí. Para que vivir en un mundo donde nadie te quiere?
-Que tanto piensa esa cabecita? - la voz ronca de la razón de mi existencia, me saco de mis mas oscuros pensamientos.
Sus brazos se enroscaron en mi cintura y su mejilla roso la mía.
-Estaba pensando en... que tal vez... yo no les guste - le hice un puchero a la maleta abierta.
-Si les vas a gustar... Solo... asegúrate de ser mi vecina francesa esta semana y estaremos bien. No necesitan saber todos nuestros sucios detalles.
-Se que te avergüenzas de... de mi. Es mi culpa, si yo no te hubiera seducido...
-Oye -me giro para que lo encarara y me tomo delicadamente del mentón-. No me avergüenzo de ti, me avergüenzo de mi mismo y de lo que soy capaz. De lo que hice para tenerte, para que no te me fueras de las manos, para no perderte de nuevo.
Me refugie en su pecho como otras tantas veces. Mi oído llegaba exactamente en su corazón, es un sonido hermoso.
-Eres demasiado alto, sabias? - murmure haciendo mi cabeza hacia atrás.
-Eres demasiado bajita, sabias? - encuadro los hombros haciéndolo ver aun mas alto. Inalcanzable.
-Mido 1.63, lo que significa que mi estatura es la promedio. Tu que mides? Tres metros? - me burle.
-1.97 - me saco la lengua como si fuera un chiquillo.
Solté unas risillas tontas.
-Ya empacaste todo? - pregunto soltando sus brazos de mi cintura.
-Solo me falta lo que me regalaste en navidad - voltee de nuevo a la cama y guarde con cuidado en una bolsita especial las delicadas medias de seda, el liguero y el corse que trajo Santa Claus-. Voy a ir al salón por mi peluca, dijeron que ya tendrían hoy.
La amable recepcionista del hotel me había recomendado un lujoso salón de belleza que vendía las mejores pelucas de París, las hacen de cabello natural, así que se vera mejor que la que tengo en casa.
Había pensado en cortarme el cabello hasta los hombros, pero Jacob dijo que prefería que me comprara la peluca y así acostumbrarse mientras lo cortara en verano.
No se por que el cabello corto en verdad me hace lucir mayor. Fue una coincidencia que descubrí en la fiesta de cumpleaños de mi abuelo Carlisle el verano pasado. El verano mas horrible de mi vida, por que lo pase en Londres, lejos de Jacob. La fiesta que organizo mi abuela era de los años 20's, el hombre afeminado que la peino me peino a mi también; no se como le hizo para peinar mis largos risos haciéndolos ver muchísimo mas cortos. Me maquillo con sombras oscuras y, taran! Lucia al menos de unos veinticinco años. Genial!
Horas mas tarde estábamos llegando al viñedo Vulturi, en una Land Rover plateada con chófer incluido que nos habían enviado Felix y Heidi, los amigos de Jake. La carretera estaba flanqueada por hectáreas y hectáreas de viñas. Ni Jake ni yo sabemos la gran cosa de vinos. No tengo la edad legal para beber en los Estados Unidos. Pero eso no significa que no me haya embriagado un poco con mi Jake.
Jacob y yo acordamos decir que tengo veintidós años y no dieciocho, que nos habíamos conocido en una cafetería cerca de nuestro departamento sin saber que eramos vecinos. Era estúpido, lo sabíamos, pero era mejor que la verdad. No podía responder: Yo era novia de su hijo, el aun estaba casado, nos enamoramos y engañamos a nuestros respectivas parejas... Ah y era menor de edad cuando me entregue a Jake. Por cierto, mis padres se enteraron y nos separaron pero ahora estamos juntos. No es eso genial?!
