Soy un Idiota

POV Jacob

Me apresure al lado de Ness cuando la vi tocar el timbre de su antigua casa. Me acerque a ella, pero no la toque, temí que se alejara de nuevo de mi, que me rechazara. Pero no. Me miro con sus enormes ojos llenos de terror y me tomo de la mano.

-No me dejes sola - susurro muy bajito pegándose a mi costado derecho.

-Nunca, muñequita. Eso nunca.

La puerta de la gran casa blanca a la cual solía acudir por las noches para ver a la princesa que ahora tenia a mi lado, se abrió de repente. Bella y Edward sonrieron forzadamente al vernos juntos, pero cuando los ojos de Bella -iguales a los de Ness- se cruzaron con los de su hija comenzó a llorar.

-Mi niña - sollozo lanzándose a sus brazos.

Solté la mano de Ness para que pudiera abrazar a sus padres, pero ella no me soltó.

Edward trato de abrazar a su hija, alejándome a mi, pero los dedos de Nessie seguían fuertemente entrelazados a los míos.

Entre sollozos Bella nos dio el pase y nos condujo hasta la sala. Ness por supuesto que se negó a sentarse junto a ellos, se sentó junto a mi en un sillón de dos plazas.

-Que es lo que quieren? Para que el numerito de la hija prodiga que regresa a casa? - pregunto sin emoción alguna mientras Edward nos servia un vaso de te helado.

-No es un numerito, Renesmee - replico el medico-. Queremos verte, te extrañamos. Tu nunca respondes nuestras llamadas, mensajes, correos... nada. Queremos saber como estas... Si no fuera por Jacob que... -mi suegro se trago la bilis- que tiene la cortesía de ponernos al día de vez en cuando...

No! Cállese! Les dije mil veces que no dijeran nada!

Oh, oh! Ness parece que quiere asesinarme con la mirada.

-Luego hablo contigo -mascullo entre dientes y yo me afloje un poco el nudo de la corbata-. Para que quieren saber lo que ocurre en mi vida si durante años pretendieron que yo no existía? Para ustedes yo morí junto con Carlie...

-Eso no es verdad - se apresuro Bella a contradecir a su hija.

-Claro que es verdad! Solo en mi cumpleaños se acordaban de mi y eso para aparentar frente a sus amigos.

-Crees que fue fácil ver morir a Carlie? - casi grito su madre inclinándose hacia ella.

-Perdimos a nuestra hija, Renesmee. No pudimos hacer nada, ese virus la ataco por que su sistema inmunologico no la protegió, nos sentíamos culpables... No hubo nada que pudiéramos hacer... - replico Edward al borde de las lagrimas, sus ojos veían a la distancia, como si estuviera viendo morir de nuevo a su pequeña hija.

-No solo perdieron a Carlie, yo perdí a mi hermana, los perdí a ustedes -Ness sollozo y no dejo que la consolara, necesitaba desahogarse-. Ella lo era todo para mi, cuando la perdí quise refugiarme en ustedes y solo obtuve su desprecio. En lugar de que ustedes me cuidaran, me abrazaran que me dieran a mi el amor y el cariño que ya no le podían dar a Carlie... me alejaron. Pretendieron que yo había muerto junto con ella, me ignoraron durante meses, solo cuando había invitados o algún evento al que me tenían que llevar, pretendían quererme...

Renesmee temblaba de pies a cabeza con cada fuerte sollozo que salia de su dulce boca, la abrace y ella me dejo. Se refugio en mi pecho tomando su sus puños las solapas de mi saco.

-Yo los amaba, Jake y ellos me dejaron -hablo llorando como si sus padres no estuvieran a un metro de ella-. Ellos no me quieren y si lo hacen ya es muy tarde, yo los necesitaba cuando aun vivía aquí... ya no. Ahora te tengo a ti, sácame de aquí - sorbió su nariz y me miro con sus ojos grandes y rojos por el llanto.

Yo le hice eso, yo la hice llorar. No solo sus padres, sino yo trayendola a esta casa llena de malos recuerdos para ella. Yo la hice recordar todo aquello que le hacia daño.

Sin decir una palabra la puse de pie y nos dirigimos a la puerta.

-No te vayas, Renesmee, por favor - suplico su madre.

-Ya es muy tarde, Bella -susurro Ness limpiándose las lagrimas con el pañuelo que le ofrecí-. Aun los quiero y eso me duele. Tuve que aprender a no necesitarlos, a refugiarme en cualquier otra cosa, distraerme y dejar de pensar en ustedes tal y como lo hicieron ustedes. Ya no me hagan mas daño, se los suplico. Regresare en un año... No les estoy cerrando las puertas en mi vida... simplemente si yo los quiero ver o hablar con ustedes me pondré en contacto...

Ness dio media vuelta y abrió la puerta de su antigua casa, dejando a sus llorosos y arrepentidos padres con la palabra en la boca.

-Les juro que yo cuidare de ella, como lo he estado haciendo - les asegure antes de irme.

-Señor Black - me detuvo la doctora tomándome del brazo.

-Si?

-Gracias... Aun no aprobamos del todo esta extraña fijación que tienen usted y Renesmee... pero... gracias. Ella se ve bien, esta mejor cuidada y protegida que cuando... - sollozo mi suegra.

-No es una fijación, doctora. La amo y ella a mi.

-Gracias - mascullo Edward con la mandíbula apretada.

Era obvio que aun no me tragaba.

-De nada, doctor Cullen. Seguiremos en contacto como hasta ahora, no se preocupen.

Si yo estuviera en su lugar, agradecería tener un poco de información de mi hijo aunque fuera clandestinamente. Les seguiría llamando de vez en cuando y enviando correos sobre Ness, aunque eso me iba a ganar uno que otro castigo por parte de ella.

.

Nessie no me perdono por haberla llevado a casa de sus padres; cuando tomamos el avión a París no quiso jugar conmigo en el baño. No había querido ni siquiera dormir en mi pecho como cada noche; tenia tres días sin tocarla, sin tenerla en mis brazos. Me hace falta, la necesito. Pero ya aprendí mi lección, no le volveré a mencionar a sus padres y mucho menos emboscarla.

-Felix y Heidi nos recogerán en el aeropuerto - murmure tratando de tomarla de la mano.

-Si ya me lo habías dicho - respondió, liberando su mano de mi agarre y se cruzo de brazos mirando por la ventanilla de su asiento de primera clase.

-Ness, mírame - suplique tomándola del mentón.

Me miro con sus ojos achocolatados y en ellos vi de nuevo el dolor y el rencor.

Se me revolvió el estomago. Y si ella ya no me quería después de eso? Y si ella se iba? Que iba a hacer yo sin ella? Nessie aun es joven -muy, muy joven- con toda una vida por delante, fácilmente podía conseguir otro departamento en la ciudad y seguir con su vida, lejos de mi.

-Perdóname - pedí tomando de nuevo su mano izquierda para besar sus pequeños y delicados dedos.

-No tengo nada que perdonarte - murmuro sin emoción volteando su rostro de nuevo.

-Entonces háblame.

-Que quieres que te diga? - replico sin verme, pero sin quitar su mano de entre las mías.

-Lo que sea. Di que me amas o que me odias... Lo que sea, solo háblame. Me mata que esta ley del hielo que me has estado dando los últimos días.

Ahora si alejo su mano.

-Todo lo que me has pedido, lo he hecho, Jacob. He hecho cosas por ti, he cambiado, acepte mi destierro, me fui de casa, en la cama he hecho cosas que ni siquiera sabia que se podían hacer, me mudare a otra ciudad, país... vamos me iré a otro continente al otro lado del mundo solo para poder estar contigo sin escondernos... -hablo pausada y tranquilamente, pero sus siguientes palabras las escupió entre dientes y con la mandíbula apretada- y tu... La única maldita cosa que te pedí fue que no hablaras de ellos y mucho menos llevarme y que fue lo que hiciste? Me traicionaste!

La voz se le quebró al decir esto ultimo. Ella lo veía de esa manera y era la verdad, la había traicionado.

No podía hacer nada, no podía retroceder el tiempo para ahorrarme esto y ahorrarle a ella el trago amargo de ver de nuevo a Bella y a Edward. Lo único que podía hacer era pedirle perdón y asegurarle que jamas lo volvería a hacer, lo que restaba del vuelo.

Al pasar por Aduanas vimos a Heidi y Felix sacudiendo sus manos sobre sus cabezas para llamar nuestra atención en ese gran mar de turistas. Automáticamente, Ness abandono su cara triste y herida y esbozo una amplia sonrisa.

Como ya se le había hecho costumbre a Heidi, abrazo a Ness con una fuerza apabullante hasta que Felix la alejo de ella.

-Me moría de ganas de que ya llegaran! -exclamo mi amiga en francés, abrazándome, no tan efucivamente como a Ness, claro-. Los extraño! Tengo muchos planes para ustedes...

-Carino, dejalos al menos salir del aeropuerto y luego ya los atosigas con tus planes. Ademas estarán aquí un año entero, tranquila - Felix puso los ojos en blanco ante el puchero de su mujer.

Mi amigo tomo la mano de Ness y la beso guiñándole el ojo.

-Oye! - le di un ligero empujón y el soltó una carcajada.

-Tranquilo, hermano -hablo en ingles-. No seas celoso, también a ti te toca beso - antes de que pudiera siquiera reaccionar me tomo de la mano y también la beso.

-No me lave las manos - dije muy calmado.

-Puaj! - Felix se paso la manga de su camisa por los labios.

Nessie y Heidi estallaron en carcajadas y yo junto con ellas.

-Asqueroso! - grito Felix dándome un puñetazo en el hombro.

-Es broma! Ademas que me voy a tocar con el dorso de la mano, idiota?! No soy malabarista.

Nessie se rió y me tomo de la mano pegándose a mi costado.

Solo estaba aparentando o en realidad ya me había perdonado?

-Iré por el auto, mientras, ustedes vayan por las maletas, les parece? - sugirió Felix aguantándose la risa.

Diez minutos después -por fin- estábamos tomando nuestras maletas de la banda sin fin y al ver la sonrisa de Ness no pude evitar preguntarme si ya me había perdonado. Seguía sonriendo.

Debía arriesgarme y preguntarle. Así que respire profundo cuando tome su maleta y la puse en el suelo.

-Aquí tiene, señorita Cullen.

-Gracias, señor Black - me guiño el ojo.

-Ya... ya me perdonaste?

-No, pero ya no estoy tan enfadada.

-Que puedo hacer para que me perdones?

-Aun lo estoy pensando - tomo su maleta y se alejo de mi con actitud desdeñosa.