Conspiración Francesa

POV Nessie

Por el amor a todo lo sagrado que alguien ya calle a Heidi y a Felix!

No habían dejado de hablar desde que subimos a su camioneta en el aeropuerto. Primero parlotearon sobre las cajas que recibieron con nuestras pertenencias y que dejaron en el departamento. Luego continuaron hablando sobre sus años viviendo en el que iba a ser nuestro nuevo hogar -el departamento-; comentaron sobre las marquitas en el marco de la puerta de la cocina que eran las estaturas de los gemelos. De ahí hablaron sobre sus hermosos retoños rubios: Alec y Jane, el gemelo lascivo estaba estudiando ingeniería y administración en una prestigiosa universidad, la gemela malvada estaba estudiando Literatura Inglesa y Francesa en la Universidad de Versalles. Al hablar de universidades preguntaron por mis estudios en América, mentí al decirles que me quedé a un semestre de graduarme de Georgetown -por que se supone que soy mayor de lo que soy-. Después de mis estudios comenzaron a hablar sobre la época en la que los tres estuvieron en Harvard, de como Felix se peleaba constantemente con Leah; llegados a ese punto Heidi murmuro:

-No seas insensible, Nessie viene con nosotros, no creo que ella quiera hablar o escuchar sobre la ex de Jacob.

-En realidad, no me importa - repliqué desde el asiento trasero que iba compartiendo con Jake.

-No? - preguntaron los tres adultos al mismo tiempo mirándome desconcertados.

-Lo que no fue en mi año no es mi daño. Se que Jacob y ella siguen en contacto. Por que no habrían de hacerlo? Tienen un hijo en común y compartieron una gran cantidad de años juntos, la mayoría antes de que yo incluso naciera...-bromeé-. Así que por que habría de afectarme el que hablen de ella? - me encogí de hombros y continué mirando por la ventanilla del auto.

-Jacob, te juro que si algún día dejas a esa chica, le haces daño, la lastimas o le pones la mano encima... yo mismo te quiebro el cuello - masculló Felix desde su asiento tras el volante.

-Te voy a tomar la palabra, Felix... De hecho antes de venir a París, Jacob hizo algo que me molestó demasiado... Si quieres puedes al menos golpearlo, te lo agradeceré y se que lo disfrutare.

-Que le hiciste? - cuestionó Heidi girándose en su asiento para mirarnos.

-Me llevo a un lugar que... El sabe que odio ese lugar y que esas personas me odian a mi de igual manera y el me llevó contra mi voluntad - me aclaré la garganta para deshacer el nudo en mi garganta.

-No te odian, Ness - Jacob trató de tomarme de la mano.

Pero yo alejé mi mano y me crucé de brazos.

-A donde te llevo? - preguntó Felix muy serio.

-A un lugar al que no pienso volver - respondí entre dientes tratando de calmar mi errática y enfadada respiración.

Algo en mi tono ha de haber alertado a Felix y Heidi que era un tema delicado y guardaron silencio unos minutos.

Al fin!

Si he sabido que eso los haría callar desde hace mucho que hubiera sacado el tema.

Pero después volvieron a la carga, hablando sobre el viñedo, la casona de la colina, así como que tal y como lo prometieron la vez pasada, la piscina que ya estaba en funcionamiento y que podíamos usar a la hora que quisiéramos.

.

Al llegar a la casa nos instalamos en la habitación que nos asignaron en diciembre, mientras desempacaba y comenzaba a sentirme mas agusto en aquel bello entorno lejos de mi triste y solitario pasado, Jacob continuó disculpándose.

-Jacob, por favor ya cállate - mascullé entre dientes lanzando de nuevo mis trajes de baño a la maleta-. Créeme que harás mas si te callas y jamas, jamas, jamas vuelves a hablar de ellos. Estamos en Francia, lejos de ellos, lejos de todo... Solo somos nosotros dos.

Jake me miró sin expresión alguna en su bello rostro, después de unos segundos asintió y me dedicó una tímida sonrisa.

-Bien?

-Bien - respondió sacando unos pantalones de su maleta y se dirigió hacia el guardarropa que compartiríamos.

En cada viaje que hacíamos de la maleta sobre la cama al armario, nuestras manos o nuestros brazos se rozaban dándome escalofríos. Tenia un millón de horas sin tocarlo, sin besarlo, sin estar entre sus brazos... Lo extrañaba demasiado, lo necesitaba, así que a la siguiente vez que nuestros brazos se rozaron cuando el venia del guardarropa hacia la cama, lo jale del cuello para atraerlo a mis labios.

Sin decir una sola palabra nos arrancamos la ropa, literalmente, los botones de mi blusa y su camisa salieron volando por todas partes. Incluso un botón de su camisa me pegó en la frente y uno de los míos le pegó en la ceja. Entre risas terminamos de desvestirnos y cuando menos lo pensé estaba siendo empalada contra la pared.

Dos horas mas tarde, bajamos a la piscina tomados de la mano y con una sonrisa boba que casi nos delataba.

Jacob se había puesto su bañador azul y suelto que le llegaba arriba de las rodillas, no quiso ponerse el corto y pegadito que le compré. En cambio yo si me tuve que poner el traje de baño negro de dos piezas que el me regaló semanas atrás. Al llegar al jardín trasero lleno de frondosos arboles que daban sombra en el césped recién cortado -al final de este jardín estaba la piscina en forma de rectángulo- nos encontramos con Jane y Alec tomando el sol en las sillas de playa que había alrededor de la alberca.

-Hola, chicos! - saludé llamando su atención.

Como resortes y de manera casi sincronizada, se levantaron quitándose sus lentes de sol.

-Hola! - Jane me abrazó con fuerza.

-Hola, Black Widow! - Alec me miró de arriba a abajo después de darme un beso en ambas mejillas.

-Black Widow?! - preguntamos, Jake, Jane y yo al mismo tiempo.

-Vamos, Jacob, tienes que admitir que Ness se parece a Black Widow.

-Si claro, soy la hermana gemela de Scarlet Johanson - solté a reír y me senté en una de las sillas para ponerme bronceador.

Mientras, Alec y Jake comenzaron a hablar no se que tonterías sobre la Liga Europea o algo así. Creo que hablaban de fútbol soccer. Minutos después llegaron Felix y Heidi vestidos con sus trajes de baño y con una jarra de margaritas, nos sirvieron una copa a cada uno. Heidi propuso un brindis y después de este le pedí ayuda a Jake con el bronceador. No podía rociarme la espalda, no soy contorsionista.

-Te dije que no compraras el de spray, como se supone que voy a poder toquetearte con esto? - se enfurruñó en voz baja mientras rociaba mi espalda y volvía a atar los cordones negros.

-No pienso dar un espectáculo frente a tus amigos y sus hijos, Jake. Gracias - le di un besito rápido en los labios.

Tomé la botella del bloqueador solar, también en spray y rocié su espalda y brazos.

Después de tomarme mi margarita me uní a Jane en el agua fresca.

-Te puedo preguntar algo... y no te enojas? - susurró Jane mientras flotábamos en la larga piscina.

-Claro!

-Por que estas con Jacob? El tiene la edad de mi padre! Tu estas muy joven como para estar con alguien tan mayor... Es...

-Repugnante? Asqueroso? Pervertido? Enfermo? - cité todas las palabras que me había gritado Edward, cuando se enteró de lo mio con Jake al leer mi diario.

-Bueno... si.

-Citando a Anne Hathaway en El Diario de la Princesa 1... El me vio cuando era invisible.

Jane frunció el ceño.

-Yo no tuve unos amorosos padres como los tuyos... Bueno, los tuve durante un tiempo -susurré-, los tuve hasta que mi hermana pequeña murió.

Jane ahogó un grito cubriendo su boca.

-A partir de ese día... nada volvió a ser igual. Para mis padres yo fallecí junto con ella, me ignoraron, me hicieron a un lado... Fueron años de sufrimiento y soledad.

Me quedé callada un momento pensando que decirle.

-Poco antes de conocer a Jacob me preguntaba una y otra vez: Que pasaría si yo... desapareciera? Alguien notaria mi ausencia? Alguien se preguntaría donde esta Renesmee? -dos gruesas lagrimas se derramaron por mis mejillas al recordar lo sola que me sentía. Al recordar la respuesta a esas preguntas. La respuesta era no. Nadie notaria mi ausencia, nadie preguntaría donde estaba yo-. Así que... Jake... el me miró cuando era invisible, el cuidó de mi, el curó mi corazón, el... el lo es todo para mi, Jane. Así que no, no es repugnante, no es asqueroso, no es pervertido y no es enfermo. Como lo puede ser cuando su amor es limpio, puro y sincero? El me esperó. El me ama... El me enseñó a amar, el si quiso recibir mi amor... Hubo momentos en los que me apartó de su lado como mis padres, pero solo por que el, así como tu, tenia prejuicios. El decía que era una niña y me alejó de el, se alejó de mi... Pero volvió y no nos separamos. El es para mi. El me cuida y a cambio deja que lo ame.

-Es obvio que se aman... pero por muy sola que me sintiera... no creo que estuviera con un hombre tan mayor - replicó antes de sumergirse por completo y después volver a salir.

-No es tan mayor. Ademas míralo! Vas a decirme que se ve viejo? Vas a decirme que tiene panza, canas, arrugas, que esta... flácido? -ambas miramos en dirección a Jacob quien se reía a carcajadas con Alec y Felix.

Mi hermoso hombre aun era muy atractivo, cuerpo fuerte y trabajado, cabello negro azabache sin una sola cana, su rostro aun no tiene arrugas y su abdomen estaba marcado. Su deliciosa piel acaramelada era como el canto de sirena; me era imposible no querer pasarle la lengua por toda esa piel. No se veía de cuarenta y dos pero para nada, se veía de unos treinta y dos como mínimo.

-Pues la verdad esta muy bien conservado, no se ve como mi papa - murmuró Jane dándome la razón.

Miramos a Felix, quien a diferencia de Jake si tenia arruguitas alrededor de los ojos y tenia unas cuantas canas.

-Cambiemos a temas mas ligeros. Estoy empezando una nueva vida al lado de Jake y eso significa que deje todo lo malo en América. Así que... dime... Tu estas con alguien? Hay algún chico en la vida de la señorita rubia?

-Pues así como que este con alguien? No. Estaba saliendo con un chico, pero no era nada serio - Jane arrugó la nariz.

-Oh. Y tu hermano?

Jane bufó.

-La navidad pasada... el estaba completamente enamorado de ti y me pidió mi ayuda para... No nos odies... pero, el quería separarlos a ti y a Jake.

Jadeé de la sorpresa.

-Que?!

-Lo se, fue muy estúpido e infantil, en verdad pensaba ayudarlo. No sabia como era tu relación con Jacob, pensé que solo eras... su... su...

-Ya dilo, su puta - escupí la palabra.

-No! Pensé que te estaba utilizando, que era de esos viejos rabo verdes que andan con jovencitas y las cambian cada dos meses... Pero vi como se comportaban y como se miraban y ahorita me acabas de confirmar que es realmente amor, no solo es algo lucrativo para ambos.

-Y Alec sigue con esos planes?

-No! Claro que no, sino no te lo estuviera diciendo. Alec solo estaba encandilado con la chica americana, no se que loca idea se le metió en la cabeza. Pensaba tener un romance pasional y clandestino contigo, su fantasía es tener sexo entre las viñas; te rogaría que lo eligieras a el, que dejaras a Jacob... Pero lo mas probable es que luego se aburriría de ti en unos meses.

Me hundí en el agua y me quede en las profundidades hasta que no pude contener la respiración, salí de nuevo a la superficie jadeando en busca de aire. No sabia si reírme o nadar hasta la orilla y gritonearle a Alec.

-Recuerdo como me veía -murmuré al fin-, como me saludó el día en que nos conocimos. Casi me besa en la boca... pero hoy cuando lo vi de nuevo... me besó en las mejillas. Si me miró de arriba a abajo, pero no de manera grotesca ni nada por el estilo. Incluso bromeó, no me dijo ningún comentario sugestivo.

-Ya no eres la novedad, creo que se dio cuenta de que ahora eres como de la familia. Es mi hermano y lo quiero pero... no es buen material como novio. Aprendí a las malas que no debo presentarle a mis amigas. Cuando estábamos en la preparatoria salió con todo mi grupito, a todas les prometió la luna y las estrellas. Y sabes que pasó?

Negué con la cabeza.

-Me quedé sin amigas! - refunfuñó golpeando sus palmas en el agua salpicándonos a ambas.

Me solté riendo. Pobre Jane y su hermano coqueto y conspirador.

-Y si le hacemos pagar? - susurre de manera conspiratoria.

-Que?

-Si, vamos a pretender que me gusta, a ver que hace - me encogí de hombros.

-Harías eso por mi?! - murmuró con los ojos muy abiertos.

-Primero tendría que hablarlo con Jacob - le advertí.

-Tiene que ser muy sutil al principio, sonrisitas, halagos, tocarlo en los brazos. Ya sabes el típico coqueteo. Después abrazos espontáneos, proponerle paseos o fingir que no sabes o no puedes hacer algo y le pides su ayuda. Cuando lo tengas comiendo de tu mano o se te declare... ríete en su cara, ridiculizarlo frente a todos.

-Tienes una mente malvada, Jane! - le di una palmadita en el brazo.

-Eso les hizo a mis amigas. Cuando ellas pensaban que ya andaban en serio y se lo decían, el se reía de ellas y les decía: Aw, cariño, solo nos estábamos divirtiendo. La diversión se acabó y ahora estoy con fulanita.

-Pero que bastardo! - grité indignada.

-Lo se, como dije: me quedé sin amigas.

-Pobre Jane- me acerqué a ella y la abracé por los hombros.

Luego, la hundí en la alberca empujándole la cabeza. En venganza, me jaló de los pies hundiéndome con ella.

Cuando salimos a respirar ambas nos reíamos y tociamos al mismo tiempo.

-Es bueno tener una amiga de la cual se que no caerá en las redes de mi hermano - murmuró sentándose en la orilla de la alberca.

-No te preocupes... el caerá en las mías - murmuré de manera conspiradora sentándome junto a ella.

.

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-Aw, cariño, solo nos estábamos divirtiendo. La diversión se acabó, estoy con Jacob - le dije a Alec, acariciando su mejilla izquierda.

Sus ojos azules me miraron atónitos, parecía que no estaba respirando.

Le había contado a Jake mis planes de humillar a Alec y darle una cucharada de su propia medicina, pero el no había estado muy de acuerdo, así que el muy chismoso fue y le dijo a Felix y Felix le dijo a Heidi. Heidi fue la que había estado mas que de acuerdo con el plan malvado de su hija. Tenia tiempo diciéndole a Alec que no fuera un patán, ella no lo había criado de esa manera, así que ella fue quien nos guió durante la conspiración.

Durante las ultimas tres semanas me había vuelto la sombra de Alec, paseamos juntos por el viñedo, pasábamos las mañanas en la piscina, le ayudamos a Heidi a cocinar la cena en mas de una ocacion. El rubio era un encanto, todo un caballero, jamas me propuso algo indecoroso, pero cada vez mi mirada se cruzaba con suya parecía como si me estuviera desnudando.

Todo aquel tiempo que pasamos juntos, nos llevó a este momento en el que me propuso huir con el a París. Se me declaró iniciando con: Renesmee, tienes que dejar a Jacob por mi!

Yo me reí de el y fue cuando solté su celebre frase.

Jane soltó una carcajada a sus espaldas y Alec parpadeó saliendo de su doloroso trance, giró sobre sus talones y fulmino a su hermana con la mirada.

-Tu! Tu le contaste como me sentía por ella, tu le dijiste que... Ella solo estaba... - masculló entre dientes con los puños apretados a sus costados.

-Y tu le rompiste el corazón a mis amigas! - replicó su gemela.

-Exacto - la secundé.

-Por Dios, Jane, eramos unos niños!

-Eso fue el año pasado! Dejaste plantada a Monique en el baile de graduación, por ir con la zorra de Valerie! Una chica nunca olvida esas cosas Alec. Tienes que darte cuenta de el daño que le causas a las chicas que hay en tu vida. Estabas dispuesto a destruir la relación de Jacob y Renesmee. Supongamos que ella se hubiera enredado contigo en navidad, estarían juntos ahora? Te hubieras casado con ella... o al menos comprometido como lo están ellos?

-Estas comprometida con Jacob? - me miró enfadado.

-Uno no deja su vida entera en otro continente si no pensáramos pasar el resto de nuestras vidas juntos, Alec. Pero respondeme esto: Que iba a ser yo para ti en dado caso que dejara a Jacob por ti?

Alec se quedó callado mirando el suelo.

-Me hubieras tenido, me hubieras usado y luego botado. Me dirías que solo fue diversión... o me equivoco?

-No - contestó aun mirando el suelo.

-Eres un total y completo idiota, Alec - murmuró Jane pasando a su lado.

La gemela me tomó del brazo sacándome de la biblioteca y nos dirigimos a su habitación.

-Gracias por haber jugado con el, espero que aprenda la lección.

-Y yo espero que no me odie - susurré deseando no perder a mi amigo.