Cap - 20

Volver Amar

By:Rossardlay

Candy se encontraba muy asustada, pues no entendía por que la tenia atada de manos y un cuarto obscuro y deplorable, por que Susana la había engañado, de esa manera.

Candy solo rogaba a dios y recordaba cuando se encontraba en Londres, en el convento con su madre Pony, cuando había estado para ella siempre, en las buenas y las malas le había enseñado a orar, para poder sobrellevar su inmensa tristeza mas amena, pues al no ser visitada por su padre, ninguna vez eso la hacía sentirse peor y muy triste, pero Pony siempre estuvo ahí, a su lado para sobrellevar su tristeza hasta su ultimo dia. Cuando escucho que alguien abría la puerta y encendía la luz, y la sacaba de sus recuerdos.

Así que tu eres la dichosa esposa, del estupido de William Ardlay, mira nada mas pero si no tiene, mal gusto el imbécil ese. Al contrario eres muy hermosa agarrandola para levantarla y dándole hacer una vuelta para mirarla con lasciva.

Por favor se lo ruego, déjame ir yo hablare con mi esposo y se que le dará lo que usted le pida, pero no me haga daño por favor, lo decía entre voz entrecortada y llena de terror. Pues ese hombre le causaba una sensación extraña en ella y mucho miedo.

Cuando la agarraban de su mentón, con mucha fuerza haciendo que mirara al hombre. Mirame señora Ardlay, aquí las órdenes las doy yo, entiendes no tu asi que deja de decir estupideces, para después aventarla hacia el piso, haciendo que la rubia cayera en secó y muy asustada.

Por favor se lo ruego, no me haga daño se lo suplico pues estoy embarazada, y no quiero que le pase nada a mis hijos.

A de manera que el imbécil ese ya te premio, pues en verdad no me habia dado cuenta que tienes abultado ya tu vientre, estas tan deliciosa que ni mire bien ese detalle, pero sabes a mi no me importa si estás embarazada, o no pues pienso divertirme contigo, no dejaré pasar esta oportunidad de estar con tan hermosa dama, ademas he escuchado que es tan placentero estar con alguien que está de encargo.

La rubia al escuchar, a ese hombre castaño hablar así sintió terror, mucho y empezó a temblar por lo que ese hombre le decía, y se acercaba de nuevo a ella. NOOOOO….. gritaba la rubia.

En la delegación Susana ya había declarado y le habían hecho retratos de los hombres que había describido, cuando los agentes los reconocieron al ver las imágenes de alguno de ellos, lo tengo decía el agente Millers, a este individuo lo hemos estado buscando, pues por un terrible error lo dejaron libre hace tiempo y no habíamos poder dar con él, pero con la información que ha dado aquí la señorita Marlow, podemos ubicarlos pues con el celular del señor Grandchester puedo ubicarlo, pues al parecer no tomó en cuenta ese detalle.

Vamos los tenemos ubicados, en donde se encuentran, yo voy también dijo el rubio, no pienso quedarme a esperar aquí.

Señor Ardlay, por favor nosotros la rescataremos, confié en nosostros.

George por favor no dejes que me impidan ir, yo quiero estar Al lado de mi esposa, por favor George haz algo por favor, lo decía suplicante.

Agente déjenos ir con ustedes, nosotros iremos a otro carro por favor, no nos lo impida, respetaremos sus indicaciones.

Está bien, pero quiero que sean prudentes. Claro señor salieron todos deprisa.

Edward se quedó al lado de Susana, pues la iban a tener detenida hasta que localizaron a la rubia y después sería juzgada. Pero Edward, quería tratar de qué le dieran arraigo domiciliario a Susana, que no se quedará en la cárcel aunque le pusieran un grillete en su pierna, no quería que se quedara en la cárcel. Así que iba hacer todos los trámites junto a la rubia que estaba hecha un mar de lágrimas y lamentándose por la estúpida decisión que había hecho, de ayudar a Terry GRANTCHESTER.

Cuando estaban por subir a un auto él y George fueron interceptados por los sobrinos Cornwell. Tío tengo la ubicación de tu esposa, pues hice todo una investigación sobre ex novia Susana Marlow y se con quien está enredada con el el estupido de Terry Grandchester, lo conocemos y sabemos de sobra de lo que es capaz, es un abusador de mujeres George sigue la ubicación que te dice mi dispositivo, decía Stear.

Cómo, es que lo conocen pregunto el rubio.

Cuando fuimos a estudiar al San Pablo en Inglaterra, tuvimos el disgusto de tenerlo por unos meses, pero fueron los más largos de nuestra vidas, ya que nos hizo la vida más agónica pues era un joven consentido y hacia lo que se le daba en gana si ver a quien se llevaba entre las patas, hasta no lo vas a creer que a pesar de que nuestra prima Eliza Legans, que no es de nuestro agrado, fue una de sus víctimas, pero eso te lo contaremos más adelante.

Candy forcejeaba con Terry pues, el castaño quería hacerla de él, para darle donde más le dolería al rubio. Cuando el castaño forcejeaba fuertemente con la rubia, se decía asimismo que era una maldita salvaje, pues se veía tan pequeña y frágil que no sabía de dónde le salía tanta fuerza a. Esa mujercita "basta" gritaba el castaño, metiéndole un puñetazo en la mejilla de la rubia, y haciendola que por unos segundos quedara inmóvil, pero dándole alcance a la rubia que alcanzara la lámpara que se encontraba cerca de ella en el pequeño buró agarrándola y estrellarlo en la cabeza al castaño y que perdiera la noción del tiempo.

Candy al verlo bañado en sangre se asustó mucho pero ahora no, solo podía pensar en alguien tan miserable como ese tipo, ahora tenía que pensar solo más que en ella y cómo escapar de ahí, con mucha cautela se asomaba haber si habia alguien mas, en ese espantoso lugar, cuando vio una ventana y se asomó a ver si habia alguien mas afuera, escucho voces a lo lejos así que se apresuró y abrió la ventana y salió como pudo de ahí, era un poco alta así al caer callo en seco, sintió un pinchazo abajo del vientre pero se dijo si no salgo de aquí ahorita no podré salir nunca mas, levantándose para mirar que nadie la podía mirar y echarse a correr y agarrar camino así se metió entre un bosque que se encontraba cerca de ahi y poder cubrirse y evitar que la vieran cuando llevaba algo ya avanzada su caminata miró hacia la carretera que se veia a la a orilla del camino, vio varios carros parecían patrullas así que se apresuro para pedir ayuda, pero no pudo dar alcance y dejándose caer en medio de la carretera llorando desesperadamente, pues empezó a sentir dolor en su bajo vientre.

Dale más recio George, nos han dejado muy atrás por dios gritaba, desesperado el rubio. Si George Date prisa vas muy lento gritaban los chicos, cuando el rubio dio un gran grito "Cuidado" y agarrándole el volante a George para salirse de la carretera y parar en seco, todos quedaron asustados, cuando el rubio salió del auto a prisa y se acercó al bulto que hacía en la carretera. Cuando se acercó más dijo el rubio "Princesa" cuándo… Candy escuchó la voz que la hacía que sintiera esa paz y amor desde que apareció en su vida, que como pudo se incorporó para verle a sus bellos ojos azul cielo como el amanecer y solo dio un paso más para echarse a sus brazos y decirle "mi amor perdóname" por no decirte la verdad, con lágrimas en sus bellas esmeraldas y el la cargaba y apretaba con suma delicadeza para decirle no mi vida, ya no temas a qui estoy yo aquí a tu lado, para protegerte de todo y todos atrapando su boca para besarla con devoción.

Continuará . . .