¡Hola! aquí les traigo el segundo capítulo de "Mi destino eres tú", muchas gracias por reviews, me motivan que siga escribiendo :D.
Una cosa que me falto decirles fue que las parejas van a estar variando, pero al paso de la historia se van a dar cuenta cómo van a quedar.
Cómo un pequeño recordatorio todos son humanos y es de época antigua, al paso de la historia se describirá cada personaje.
-Hora de aventura le pertenece Pendleton Ward :D
-El circo de la noche es de Erin Morgenstern n_n
-La imagen le pertenece a Mizz-chama -w-
Bueno ya no les distraigo con más plática mía y los dejo a leer y espero que disfruten este capítulo.
Mi destino eres tú
Capitulo 2.- Desde hoy empieza todo
En una casa muy elegante en el cielo de California, de color blanco y de gran amplitud con ventanales enormes donde los rayos solares iluminaban a una joven rubia con un vestido negro que se encontraba en sentada en el piso de madera mientras observaba un montón de cartas y recaditos que decían "Lo sentimos", "La vamos a extrañar, fue una de las mejores", "Siempre la recordaremos". Fionna se dedicaba a leer aquellas palabras mientras sus ojos celestes se humedecían al recordar lo que sucedió la noche anterior.
Fionna, tras entrenar muy duro con su magia, dedico tomar un breve descanso en el jardín mientras admiraba el atardecer. Mientras lo observaba se percato que no había visto su madre todo el día, así que decidió ir a ver qué le sucedía en su cuarto. Al punto de llegar a su habitación con un par de tazas de té, ya bastante tiempo que no platicaban. Al tocar la puerta no oyó ningún ruido, al volver tocar sucedió lo mismo que hace un instante, decidida Fionna decide entrar.
-¿Madre?
Fionna se quedo asombrada por lo que veía, su madre haciendo muchas pociones, ya su recamara color crema con café ya no parecía recamara, parecía un laboratorio o como si Cake fuera una bruja. Cake aun no había presenciado que Fionna estaba ahí.
-Mamá… ¿Qué estás haciendo?- dijo con mucho asombro
Cake al oír la voz de su hija, volteo a verla inmediatamente diciendo…
-¡Lárgate!, no ves que estoy ocupada
-Pe…Pero…
-¡Que te vayas!
Fionna se salió algo pasmada por los gritos de su mamá y al instante en que salió, solo escucho el portazo de tras de ella. Al amanecer…Fionna estaba preparando los elementos necesarios para el funeral.
Marshall tomaba una taza de té desde su casa en Irlanda, mientras tomaba apuntes en su cuaderno, en departamento cómodo, cálido, con paredes rojas y una chimenea de ladrillo que se encontraba encendido. Marshall se encontraba concentrado en lo que hacía hasta que escucho que alguien tocaba la puerta, al abrirla se encuentra con…
-¿Jake? ¿Qué haces aquí? Hace dos años que no te veía- dijo asombrando dejando pasar a Jake
-Buena, ya ves, tuve que encárgame de alguien ¿Te gusta tu departamento?
-Esta de lujo viejo, gracias… ¿Gustas café o algún licor?
-Una copa de vino por favor- comento al tomar asiente en un sofá negro
Marshall se dirigió a una vitrina de madera color café oscuro con trozos rectangulares de vidrio enfrente, donde saco una botella oscura y dos copas de vidrio, colocándolas en una mesa de madera que se encontraba enfrente del sillón negro y de una silla color rojo.
-¿A que se debe tu visita?-comento Marshall al momento de servir el vino.
-Mi visita se debe a que debes conseguir trabajo
-¿Trabajo?-comento Marshall con un tono de duda-Aquí está tu copa-extendiendo su mano junto con una copa de vino.
-Gracias-tomando un sorbo de su botella- Si trabajo
-Pero ¿Dónde lo conseguiré?-dijo al tomar asiento
-Eso no será problema
-¿Porqué lo dice?
-Por esto- dijo Jake mientras sacaba una pequeña tarjeta blanca y teniendo su mano-Ten
Marshall tomo aquel papelito con algo de intriga, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de la voz de su mentor.
-Sigue esa dirección, y llegaras con un buen hombre
-Y ya sabe que trabajare para él
-No-dijo al levantarse dirigiéndose a la puerta
-Pe…Pero-levantándose también- Como esperas que me contrate, no tengo experiencia en ningún trabajo, me la he pasado estudiando los libros.
-Eso tu lo sabrás- Al decir eso empezó abrir la puerta
-¿Y el combate? ¿Cuándo será y como la encuentro?
-Eso también lo sabrás- Al finalizar aquellas palabras cerró la puerta.
Marshall se encontraba enfrente de un edificio alto, algo antiguo y muy grande.
-Adelante joven Lee, mi amo lo espera- dijo una joven con el pelo blanco con algunas mechas rojas y corto y un vestido azul y de ojos azules y piel muy clara.
-Gracias señorita
Al entrar a la enorme casa, se encontró en la sala de estar, lo primero que observo eran unas enormes escaleras y al lado de cada esquina se encontraba una estatua con formas de caramelo.
-Joven, por aquí- dijo la dama de llaves que se encontraba en el tercer escalón
-Oh, claro disculpe
Marshall fue guiado por aquella dama a varias puertas y llego a una puerta de madera.
-Señor, llegó la persona que esperaba
-Hazlo pasar señorita Mentita
-Si señor- haciendo una reverencia- Señor Lee-dirigiéndose ahora a Marshall-Puede pasar
Marshall entro a una recamara grande, con varios libreros con libros llenos acerca de Química, Física, Matemáticas, etc. El tapiz era… ¿Rosa claro? Con grandes ventanas y cortinas en un rosa más fuerte y casi el fondo un escritorio de caoba y atrás de él, un hombre de cabellos castaños rojizos que portaba un traje en morado claro con una camisa en rosa pálido; los ojos de aquel hombre eran cafés oscuros.
-Adelante joven Lee
-Gracias
-Tome asiento
-Gracias señor
-Dime Gumball
-Está bien…Gumball
-Y… ¿Que sabe hacer para que lo contrate señor Lee?
-Pues veras… se tocar algo de música, se hacer… creo que es todo
-Valla, esperaba más de ti
-Lo sé señor-dijo muy decidido- No puedo contarte acerca de mi magia Gayball- pensó Marshall mientras soltaba un pequeña risa
-¿De qué se ríe?
-De nada importante señor
-Ok, pues señor Lee- levantado de su asiento
-Si…Ga…Gumball- también levantándose
-Bienvenido a su nuevo trabajo- al decir eso extendió su mano
-Gracias, no lo defraudare- aceptando aquel apretón de manos
-Bueno, aquí esta su primer trabajo- tomando asiento- necesito que marque a estos números que vengan con urgencia el próximo viernes, le das la dirección de este edificio- al terminar le dio un papel con los nombres y los números.
-De acuerdo señor digo Gumball
-¡Mentita!
-Si señor- dijo entrando la joven al despacho
-Guíe al señor Lee a su nueva oficina.
-Si Gumball, joven Lee, puede seguirme
-Sí, gracias Gumball por darme trabajo
-No hay de que, sus experiencias me sorprendieron
-Me complace Gumball y con su permiso me iré hacer mi trabajo
-Adelante
Marshall se dirigió a su oficina y para su suerte no era rosa, era un gris oscuro y algo vacio el cuarto solo se encontraba un escritorio, una silla y un teléfono.
-Bueno…-tomando su asiento-A trabajar
Y así dio inicio a su nuevo trabajo
Cuando llego el viernes, todo estaba preparado en la casa del joven Gumball, él realizaba cenas esplendidas y maravillosas, la comida que sus chefs realizaban era un misterio, ya que cada comida no se sabía que eran, algún principio era salado pero siempre terminaban con un sabor dulce, era una combinación rara pero exquisita. La decoración del comedor era muy elegante, con varias velas y vajillas como los utensilios que eran de plata y un mantel blanco que cubría su gran mesa de roble.
Al anochecer los invitados fueron llegando, la primera en llegar fue Madame Simone, una señora de gran cabellera blanca y ojos azules y un vestido azul en el cual resaltaban sus grandes atributos, para ser una dama de edad avanzada se veía joven y atractiva.
-Madame- dijo Gumball al besarle la mano
-Gumball, hace mucho que no nos veíamos
-Lo sé ¿Quiere una copa de vino?
-Claro que si- dijo muy complacida
-Esta bien, Mentita- dirigiéndose a la sirvienta- le puede traer una copa de vino a la dama
-Por supuesto señor- dijo dando una pequeña reverencia
Ambos comenzaron a platicar, para después llegara un joven como de 25 años, sus cabellos chinos castaños, sus ojos azulados dando un ligero tono en morado, con un traje negro una corbata morada se uniera a la plática.
-Buenas noches
-Buenas noches, joven Lumpy- dijo Gumball- Madame Simone, él es el arquitecto Lumpy
-Mucho gusto en conocerla- dijo Lumpy
-Mucho gusto, usted es a quien le dicen Grumoso ¿Verdad?
-Usted ha acertado Madame
-Y a que se debe el honor de ese…apodo
-Cosas de la vieja escuela
En ese instante entran un par de gemelos pelirrojos, sus ojo color ámbar, aunque la única diferencia es que son de sexos opuestos, la joven a quien se conoce como Rubí quedo cautiva con la mirada de aquel joven de ojos verdes, que… él no paraba de verla a pesar que su hermano estuviera ahí; ella llevaba un vestido rojo y su hermano un traje negro con una corbata roja.
-Bienvenidos hermanos Flama- dijo Gumball
-Gracias- dijo el hermano
-Señores, ella es Rubí
-Buenas noches a todos-dijo muy amable
-Y él es Joás
-Buenas noches- imitando a su hermana
-Bueno damas y caballeros pasemos al comedor.
Todos se dirigieron al comedor tomando un lugar en la mesa, Marshall solo se limitaba a observar aquellas personas y a escuchar la urgencia que tenía que decir su jefe, pero en ese instante entra otro invitado más dejando sorprendido a Marshall.
-Buenas noches señores, disculpen la tardanza
-Oh- dijo Gumball sorprendo- Buenas noches señor Jake, tome asiento
-Gracias- dijo Jake tomando asiento al lado de Joás.
En ese entonces dio inicio la cena, todos con distinto platillo probaron su comida gustosamente, obteniendo una aceptación entre los invitados de que la comida era sabrosa. Al terminar de cenar, todos aun en la mesa con una copa de vino esperando oír para que fueron reunidos.
-Querida gente de esta anoche- empezó decir Gumball mientras se levanta- Hoy fueron reunidos para hablarles acerca de mi nuevo proyecto, hace unos meses tuve un sueño acerca de un circo.
-¿Circo?- pregunto Joás
-Sí, un circo, estoy planeando crear un circo…pero no cualquier circo con payasos, perros, elefantes…No, un circo lleno de fantasía y magia-tomando una pequeña pausa- Los llame aquí por si les interesaba ser parte de este circo, en caso que su respuesta sea negativa, les pido que esto sea confidencial y que no cometen con nadie de esto. ¿Qué les parece la idea?
-En mi humilde opinión- empezó hablar Lumpy- Me parece esplendido, aquella idea, por mi parte tiene mi aprobación, y si usted le place, puedo yo hacer los planos inmediatos para el circo.
-Es justamente por lo que lo llame señor Lumpy, y con mucho gusto deseo conocer sus ideas… ¿Los demás que opinan?
-Bueno querido Gumball- ahora hablo Madame Simone- Sabes que estaré de acuerdo con lo que tú digas, así que puedes considerarme parte de tu nuevo proyecto.
-Me complace escuchar eso
-Y ¿Ella en que colaborará?- pregunto Rubí
-Mi querida muchacha-dijo Madame- yo ayudare en la decoración del circo y del vestuario
-Exacto-comento Gumball- Ella es una de las diseñadoras más prestigiadas en Francia
-Bueno por mí, eso suena bien- hablo Rubí, en ese instante mira a su hermano y vuelve a voltear hacia Gumball- Mi hermano y yo estaremos complacidos en formar parte del circo.
-Si le complace-comento Joás- Mi hermana y yo podemos dar un espectáculo de manipulación con fuego, hemos practicado desde que éramos pequeños.
-Muy bien, al parecer el equipo está un casi completo- dijo Gumball
-Y el señor Jake ¿Qué va a realizar?
Todos voltearon al ver quién era y era Marshall.
-El señor Jake viene hablar conmigo acerca de negocios- comento Gumball- Con su permiso señores- levantándose- El señor y yo hablaremos.
-Disculpe Gumball
-Sí, Rubí
-¿Cómo se llamara el circo?
-Pienso llamarlo, "La gran aventura"
Al pasar unos meses, desde las lejanas tierras de Rusia, se encontraba un hombre, de edad avanzada, con barba y pelo largo y blanco, de ojos azules, se encontraba en su cabaña trabajando, hasta que oyó como la campanilla de la entrada dando inicio de que alguien entro.
-Buenos días joven- indico el señor
-Buenos días
-¿Que le puedo ofrecer?
-Deseo una estatua de hielo
-Con mucho gusto joven- colocándose atrás de un escritorio con un mostrador- ¿Qué figura quiere?
-La que usted desee
-¿La que yo quiera?- volteándolo ver
-Señor, deseo que la estatua sea mágica, que exprese alegría y fantasía, que sobre pase más allá de la realidad.
-Nunca eh hecho una así, siempre me dicen que figura quieren, y casi siempre son pingüinos.
-Pues este no es un pingüino.
-Está bien, tomo el reto.
-Bueno, si puede podría llevarlo a esta dirección- empezando a escribir sobre aquel escritorio- Y este es mi nombre- acabando de escribir y entregándole un papel
-Muy bieeen…señor… ¿Lumpy?
-Si
-Está bien, mi nombre es Simón
-Gracias y mucho gusto
Al despedirse Lumpy, aquel viejo comenzó a pensar y en la noche le llego la idea, una estatua grande, de un circo enorme con las carpas abierta, y en su centro con varios personajes pero no cualquiera de un circo normal, si no personajes que harán cosas extraordinarias, una mujer creando un arcoíris, dos personajes con las manos levantadas, varios espectadores admirando, un joven en medio de ellos con las manos levantadas, en el aire una mujer trapecista. Al acabar su creación y estar satisfecho con lo que ha creado, colocándolo en una caja de madera con una manta envuelta y alrededor de ella trozos de hielo para que no se descongele, al cerrar puso un letrero de frágil. Llevándolo a las estación de tren para que sea llevado a su destino.
Algunos días atrás… En Irlanda, en la casa de Gumball, nuevamente se volvieron a reunir.
-Y como van las cosas… ¿Y el señor Lumpy?
-Se fue a Rusia por una idea que le surgió para el circo- dijo Joás
-Me parece esplendido, algo me comento de su idea
-Bueno si no más cosas que hacer, me iré- dijo Madame levantándose
-Perdón por escuchar todo
Al oír la voz de una joven todos voltearon, dejando a Gumball anonado
-Bo… Bonnibel
En seguida se muestra una joven de cabellos rosados, lacios, un vestido largo color rosa pastel, sus ojos eran igual que los de su hermano, era idéntica a su hermano a excepción del color del pelo y del sexo.
-¿Qué haces aquí?- pregunto Gumball
-Escuche lo suficiente-entrando al comedor- hermano, quiero formar parte de tu proyecto- colocándose al lado de Gumball.
-¿Qué es lo que sabes hacer?- pregunto Rubí
-Yo…
-Ella sabe hacer piruetas en el aire- contesto Gumball
-Genial- dijo Joás
-Pues bienvenida al equipo…hermana- dijo volteándola a ver
-Gracias
En ese momento todos comenzaron a platicar sobre más temas del circo, mientras Marshall admiraba a la nueva joven que se unió, pero no solo por su belleza, si no por un especie de tatuaje que tenía en el cuello, parecía unas letras, letras que él se le familiarizaban, letras que venía en su libro de hechizo, la joven se percato de la mirada del joven Marshall.
-¿Por qué me miras tanto?
-Este… me preguntaba si se le ofrecía ¿Algo de tomar?
-No gracias- dejando de mirarlo
Marshall seguía intrigado por aquella marca.
Era 17 de Abril de 1871, en una calle de Irlanda, en un teatro, espera una gran fila varias personas, algunos con trajes chistosos otros normales, entre ellos se encuentra una joven con un vestido azul como el cielo con encaje blanco, una especie de capa que llega hasta los hombros junto con una gorra con orejas de conejos, pero en ese instante no la tenía puesta. Varios jóvenes y señores no dejaban de admirarla, ella solo miraba el número de turno… 34.
-El número 34 ¿Esta aquí?
-Sí aquí
-Adelante- dijo el joven anotando algo en su libro
Al entrar la joven, Marshall se limito a verla y quedo pasmada con su belleza, para él nunca había visto algo igual. Ella también no dejaba de verlo, era como si se pararan el tiempo para ellos dos.
Al estar más adentro del teatro, aquella joven se encontró en el escenario, viendo a dos personas en las butacas.
-Buenas tardes- dijo la joven
-Buenas tardes- dijeron aquellas dos personas
-¿Qué es lo que sabes hacer?- pregunto Gumball
-Magia- dijo la joven
Marshall al escuchar eso quedo intrigado al escuchar eso, dejando de escribir y poniendo atención en lo que realizara.
-Adelante- dijo ahora Madame.
-Madame- dijo Gumball- Mejor no, tal vez sea una impostora, que no realiza magia pura si no con trucos.
La joven al escuchar eso se quito su capa cayendo en el piso.
-Disculpe- dirigiéndose a Marshall- Me puede prestar su libro, por favor
-C… Claro- dijo dándole el libro.
-Gracias- dijo tomándolo.
Al colocarse nuevamente en el centro, coloco su libro sobre sus palmas extendidas hacia en enfrente, todos estaban ansiosos esperando. En ese momento el libro comenzó a elevarse y poco a poco perdió la forma del libro y empezó sacar unas alas negras, saliendo lo que parecerá pelaje y empezó a tener forma en lo que sería un murciélago, de repente empezó volar por todo el lugar dejando todos impactados, en ese momento tomo su saco y empezó a formar un pequeño conejo blanco con ojos rojos.
-Bravísimo- dijo Gumball estando de pie
-Eso fue… Magnifico- dijo Simone.
En ese momento se acercaron cerca del escenario, donde el murciélago se coloco arriba de ella tomando en forma nuevamente forma de libro, al instante cayo siendo atrapada por ella entregándole el libro.
-Gracias.
El conejo se dio un brinco, colocándose en su hombro y poco a poco empezó a tener forma de su capa, siendo colocándose en su cómo estaba en un principio.
-¿Quién te enseño hacer todo eso?- pregunto Gumball
-Mi madre- volteándolo a ver- Cake la magnifica
Marshall, al escuchar ese nombre, quedo en shock, su mano empezó a temblar, solo se limitaba a mirar aquella joven.
-¿Cake? Te refieres a la maga que acaba de…
-Si
-No sabía que tuviera una hija- dijo Simone
-Nadie sabía
-Bueno- dijo Gumball- Al parecer, formas parte del equipo señorita…
-Mi nombre es Fionna Meternes.
Bueno hasta aquí el capítulo de hoy, espero que les haya gustado y disfrutado y ya se conocen Fionna y Marshall al fin x3, el próximo capítulo se llamará: Almas encontradas.
Bueno les explicare algunos nombres:
Lumpy: es el nombre en inglés que se conoce a Grumosa y a Grumoso.
Gumball: por su nombre en inglés al dulce príncipe.
Rubí: lo relacione por la gema que tiene la princesa flama.
Joás: significa fuego de Yavéh, y lo relacione con el príncipe flama.
Bonnibel: por su nombre en inglés a la dulce princesa.
Simon: por el verdadero nombre del rey helado
Simone: por el nombre contrario del rey helado, así que se lo puse a la reina helada
Recibo con mucho cariño sus reviews, recuerden que acepto sus críticas positivas, negativas, constructivas, tomatazos, globos con agua, pueden aventarme comida, lo que ustedes deseen.
Gracias por leer el nuevo capítulo de mi historia.
Atte.:
Kuki Kiut
