¡Hola!, disculpen la tardanza, estuve acabando mi tarea, la odio ., pero bueno, aquí está el capitulo. Espero que les guste y muchísimas gracias por reviews, son mi inspiración, ;_;.

Bueno antes de leer, se que se confundieron con la historia, así rápido les puedo decir que en el momento en que Marshall conoció a Marceline, justo en ese momento fue el funeral de Cake, pero no se preocupen, la historia va ser algo confusa pero al paso de los capítulos se van a resolver esos misterios.

Les pediré una pequeña ayuda, dejen volar su imaginación; ya que me costo algo de trabajo, se los agradecería mucho .

Cómo un pequeño recordatorio todos son humanos y es de época antigua, al paso de la historia se describirá cada personaje.

-Hora de aventura le pertenece Pendleton Ward :D
-El circo de la noche es de Erin Morgenstern n_n
-La imagen no se de quien sea el artista le pertenece, pero lo doy sus créditos -w-

Bueno ya no les distraigo con más plática mía y los dejo a leer y espero que disfruten este capítulo.


Mi destino eres tú

Capitulo 3.- Almas encontradas

En un cuarto con las paredes rojas, aquel lugar parecía cálido, y en un sillón negro se encontraba una joven de cabellos negros leyendo un libro William Shakespeare, con un forro azul marino, todo parecía ser perfecto, leyendo bajo el calor de la chimenea y una paz armoniosa, pero todo eso fue interrumpido por el ruido de una puerta siendo azotada. Ella despego la vista del libro y vio a Marshall entrar muy enojado.

-¿Qué fue lo que paso?

-Ya sé quién es, Marcy- dijo mientras se metía a un cuarto

Marceline fue atrás de Marshall hasta llegar a su oficina.

-¿Quien? ¿Tu oponente?- colocándose sobre la orilla de la puerta.

Meses atrás, Marshall al sentir que Marceline es buena persona, le conto sobre su dichosa competencia, más aun no sabía bien en qué consistía.

-Sí, y es fuerte-dijo mientras buscaba libros en sus libreros.

-¿Cómo se llama?

-Fionna Meteners

Al escuchar que era una chica, Marceline no resistió en sentir celos.

-¿Formara parte del circo?

-Si- dijo sin dejar de leer sus libros

-Pero tú eres lo suficiente fuerte para derrotarla

-Al parecer no

Marceline saco su juego de cartas y la coloco sobre el escritorio entre los libros de Marshall, pero él no se dio cuenta, en ese instante Marceline empezó a leerle su futuro.

La primera carta era el trabajador, que se aprecia un hombre rodeado de pergaminos, al parecer él se iba a esforzar, la siguiente carta la dejo perpleja, se llama los amantes, y era una pareja estando abrazados apasionadamente.

-¿Cómo es?

-…

-¿Es hermosa?

-…

Al no tener respuesta de Marshall, se limito sacar otra carta llamada la prohibición, se apreciaba una puerta de madera con cadenas en forma de X y en el centro un candado, Marceline no comprendía muy lo estaba pasando pero al sacar la otra carta fue la definitiva, era una espada enterrada en un bloque de yeso conocida como La lucha. Marceline dejo de leer las cartas, las retiro y se acerco al marco de la puerta.

-Deseas que te traiga un té

-No gracias- dijo aun leyendo sus libros.

-Marshall

-¿Sí?

-Sé cómo puedo ayudarte

-¿A qué te refieres?- pregunto Marshall volteando a verla

-Si mira- dijo mientras se acercaba a él- con esto- enseñando sus cartas.

-¿Y cómo?

-Mashall, si entro al circo como una adivina te podre decir todo lo hace aquella mujer y así sabrás la clase de magia que ella realiza.

-¿Por qué quieres ayudarme en eso?

-Porque yo…-dijo sonrojada- porque yo quiero ayudar así nada más.

-Ok, no pienso cambiar tu opinión, pero como vas a enviar tu investigación.

-Por medio de cartas tontito- al decir eso dijo sacando la lengua al mismo tiempo que guiñaba

-Está bien-dijo sonriéndole


Tras a ver pasado algunos meses, Lumpy se encontraba en la casa de Gumball hablando de los últimos toques del circo, ya tenían las carpas, los espacios en lo que estarían los "artistas", los artistas que tras pasar la ultima audición el equipo aumento, formando que "La gran aventura" realmente se convirtiera en una aventura.

-Entonces Gumball- dijo el joven que se encontraba sentado frente Gumball en su oficina- ¿Dónde será el inicio del circo?

-Ven mi querido Lumpy

Lumpy se levanto cumpliendo las ordenes de Gumball, vio en el escritorio un mapa entero de toda Europa, con los nombres de las ciudades, los caminos trazados, el relieve de las montañas y los verdes pastos que había por esas tierras.

-Sera aquí- señalando un lugar de Inglaterra.

-¿Por qué ahí señor?

-Mi secretario, Lee, me indico que ese es el mejor lugar para iniciar.

-Parece que Marshall es como su confidente ¿Verdad?- mirándolo

-No exactamente, lo tengo para opiniones del trabajo.

-Ok- dijo tomando asiento

-Por cierto Lumpy, ¿Qué paso con la estatua que trajo desde Rusia?

-Acaba de llegar ayer, Gumball

-Maravilloso, ¿Y si va de acuerdo con mi proyecto?

-Bueno- tragando saliva- Gumball, la estatua… como decirlo… es mágica, es como si ese objeto de cristal transparente y frío cobrara vida al circo.

-Pero los que le van a dar vida al circo son los artistas.

-Pero ese objeto, no es una simple estatua, es más que eso.

-Bueno, te creeré cuando lo vea

-Esplendido, y por cierto ¿Cuándo iniciara el circo?

-Mañana

-¡¿Qué?!- dijo Lumpy con los ojos abiertos

-Sí, tengo programado que para mañana

-Pero como va llegar un enorme circo de aquí- señalando su ubicación actual- hasta aquí- señalando donde se había dicho antes.

-No lo sé, pero la maga, Fionna, dijo que ella se encargaría de transportarlo.

-Está bien, me pregunto como

-Dijo ella, que un mago nunca revela sus secretos- dijo sonriendo

-Al parecer es buena respuesta

-Lo sé- dijo con un tono de ironía

-Es hermosa verdad- dijo al fin Lumpy

-Lo es- dijo Gumball sonriendo

-Aun eres joven para estar con ella

-No- dijo mirándolo- No tengo tiempo para el romance y aparte, ella es muy chica para mi

-Como tú veas

-Bueno será mejor que prosigamos con el proyecto

-Con cuerdo contigo mi querido camarada

Mientras ellos hablaban acerca del circo y nuevamente de la estatua, atrás de la puerta, Marshall se limitaba a escuchar.

-Creo que eso me servirá


Todo estaba preparado para empezar con el gran proyecto, las carpas rojas con negro se encontraban en el verde pasto de aquella mañana, al igual que varios fierros regados. Era un día soleado en un pequeño pueblo de Inglaterra donde se habían colocado varios carteles regados diciendo:

La gran aventura
Abre al atardecer y cierra al amanecer
Propetario: Gumball Bubblegum.

Todo el pueblo que intrigado al ver los carteles, pero les llamaba la atención de cómo un circo podría durar hasta la noche, ninguna de las personas comprendió de cómo llego un circo de noche a la mañana y en donde se localizaba, hasta que alguien del pueblo les digo la dirección, al instante todos voltearon y de un parpadeo a lo lejos vieron las carpas del circo.

Al llegar la dichosa noche, la gente estaba haciendo fila, niños, señoras, jóvenes, varias personas de edades diferentes esperando que se abrieran las carpas del aquel circo.

-¿Están todos listos?- dijo Gumball atrás de unas carpas

-Si- dijeron todos en un unisonó

-Ok, que todo esto de inicio.

En ese instante las carpas se abren dejando entrar a la gente, al entrar la gente vio varias butacas colocadas en forma circular donde el centro se aprecia un gran escenario, al colocarse la gente en orden, y que todo estuviera en orden y los lugares ocupados, atrás de las últimas butacas se encontraba Marshall para observar la escena conocida como la Iniciación.

-Buenas Noches- empezó a decir Gumball con un traje un rosa muy fuerte, con una camisa en blanco y un pedazo de tela color morado sobre su abdomen- Bienvenidos a la gran aventura, este circo será su aventura, una aventura que nunca olvidaran, una aventura que marcara su vida, como único acto que se presentara de apertura como muestra de la inauguración, este acto se conoce como La Iniciación.

Al decir eso, en ese instante se apagan las luces, al pasar alrededor de unos 30 segundo se visualiza una luz, color rosa pastel y en ese instante se ve la sombra de una mujer, su cabello rosa parecía estar rosando con el viento con un traje en rojo, aquella mujer hacia piruetas impresionantes en el aire, alcanzado cada una de los trapecios, todos estaban asombrados de que aquella dama hiciera todo en tan mágico con un poco luz, al acabar su última pirueta, colocándose arriba de uno de sus trapecios, en ese instante aparece un pedazo de tela roja en el techo, en medio del circo mientras de desenrollaba, aquella mujer brinco alcanzando aquel pedazo de tela realizando una clase de baile, jugando con ella, logrando que se moviera alrededor del circo, parecía que estaba volando, logrando ver el público de cerca, al dar una vuelta, la coloca en el centro nuevamente y la empieza a enrollar y cuando termina mete su mano adentro del remolino que acaba de hacer y en ese instante se apaga la luz logrando que se apreciara una luz dentro del remolino, al sacarlo era una antorcha, ella lentamente empieza a bajar hasta llegar a la punta, al estar en el suelo le prende fuego a la tela, haciendo que se perdiera de vista ya que el público quedo maravillado con lo que hizo, pero de repente al ver como el fuego se guiaba hacia arriba se visualiza una sombre de una mujer, con un vestido negro, elevando ambos brazos logrando que el fuego que se encontraba en la tela fuera directamente a sus palmas sin quemarla dejando notar su pelo rubio, en este instante coloca sus brazos en forma de cruz y aventara aquel fuego a sus lados y siendo desaparecida rápidamente pero aquel fuego que lanzo fue atrapado mostrando a una mujer y a un hombre, ambos pelirrojos con trajes rojos, y dando comienzo como una pelea por medio de varillas, aventándolas de un lado a otro siendo atrapadas para después el chavo colocara aquella varilla cerca de su boca haciendo que se viera una gran llamarada mientras la joven tomaba unas flechas y un arco que se encontraban escondidos en su traje empezara a lanzar cada una de las flechas pasando sobre la llamarada de su hermano, en lo cuál tenía que ser rápido, cada flecha rozaba con un aro que se encontraba alrededor del escenario logrando que se prendieran mostrando 4 aros, al acabar la llamarada se fueron acercando mostrando ambos unas pequeñas esferas una roja y otra negra lanzándolas hacia al suelo al mismo tiempo haciendo que saliera una nube de humo logrando desaparecerlos. En ese momento se ve la sombra de una mujer y poco a poco unos caninos se muestran, al desvanecer aquél humo se muestra una mujer de cabello negros con sus puntas moradas, su cabello con acaireles y sus ojos entre morados y grises, aquella mujer era la prima de Lumpy llamada Violeta, ella era la domadora de unos lobos, dos blancos y dos negros y poco a poco se vio como los lobos saltaban dentro de los círculos y como empezó a domarlos, y para finalizar un lobo cruzo el aro haciendo una pirueta pero al instante en que termino de pasarlo se apagaba y así hasta acabar con los otros 3 aros. Al estar nuevamente en la oscuridad una luz pero ahora blanca mostraba una mesa con un mantel negro y una mujer con una capa negra, poco a poco empezó a mostrar cada una de sus cartas al público y colocándolas sobre la mesa al tener al menos unas diez sobre la mesa pero las restantes las aventó por el aire y con la ayuda de la maga las mantuvo en el aire para después las cartas que se encontraban en la mesa se elevaran también, al tener todas las cartas en el aire las cartas empezaron a colocarse alrededor de aquella mujer formando una especie de esfera para protegerla pero de repente las cartas salen volando alrededor del escenario pero ahora ya no se veía la mesa y ni la dama, si no aquella se había mostrado con anterioridad, aquella rubia que llevaba una diadema con orejas de conejo y poco a poco las cartas fueron levantadas y siendo colocadas sobre su mano derecha, para que después verse como se quemaban pero se convertían en pequeñas mariposas de papel que volaban alrededor sin ningún rumbo fijo y cuando se juntaron en el centro en el aire se formo un fénix de fuego volando alrededor del circo para que finalizara cayendo sobre ella logrando que saliera humo y de repente el aviente se empezara a enfriar para ver donde se encontraba ella se aprecia una hermosa estatua de hielo, para que después se visualizara aquella mujer con el arcoíris empezara a brillar y salpicara agua, gracias al agua que fluía por debajo y a la magia de Fionna, se podía aprecia como un verdadero arcoíris, el joven con los brazos levantados salpicaba agua desde sus manos y era como si la trapecista de aquella estatua lograra tocar el arcoíris y el agua al mismo tiempo mientras era balanceada y los espectadores ahí reflejaban que podían tocar el rocío del agua. Toda la gente se puso de pie al ver aquel espectáculo y Gumball poco a poco empezó a bajar las escaleras que se encontraban entre cada sección de butacas, al estar en el centro del escenario junto al lado de la estatua, dijo estas palabras.

-Gracias por percibir aquel momento mágico, pero ese no es todo el circo- en ese momento se empiezan a visualizar 5 puertas alrededor del escenario- detrás de estas puertas se encuentran los artistas que lograron hacer este espectáculo tan mágico y lleno de fantasía, cada una de las puertas se encuentra el nombre del artista para que puedan admirar las demás cualidades que pueden realizar.

Y en ese momento se apaga la luz para que vuelva a prenderse y no encontrarse con el maestro de ceremonias, toda la gente empezó ver aquellas puertas, los letreros en tono negro con letras rojas que decían "La Trapecista" otra "La Domadora" otra "La Maga" así mencionando los artistas de aquella iniciación.

Marshall solo se limitaba a ver como aquella gente entraba a las puertas de los artistas, algunas personas no se decían por cual entrar.

-¿Te gusto el show?

-Si- volteando a ver a Gumball- Muy…especial

-Lo sé- volteando al escenario- al parecer, lo que comenzó una idea en una noche de verano se convirtió en los sueños e ilusiones de las personas

-Eso parece- mirando nuevamente a la gente

-¿Cuántos vinieron al circo?

-Fueron- checando una pequeña libreta negra- 746 personas, señor

-Esplendido, mañana puedes revisar las cuentas de cuanta ganancia obtuvimos

-Sí, señor

-Gracias y buenas noches- al decir eso se fue dirigiendo a la salida

Las personas que entraban con la trapecista se quedaron maravillados con su escenario, a que era una de las secciones más altas y grandes ahí observando las piruetas inimaginables que ella podía realizar; con la domadora un lugar de gran espacio con varios objetos para los trucos de aquellos animales que incapaces de domar pero al parecer aquella persona sí; en la sección de la adivina no era muy grande pero ni muy pequeño, varias telas de color morado, rojo, negro colgaban en esa sección alfombras de esos colores y un olor peculiar a incienso y una mesa de color negro, teniendo una gran fila en espera; en la habitación de los mellizos era rojo, un gran escenario con algunas velas a su alrededor para una iluminación más apropiada para su espectáculo; la de la maga era oscuro, un escenario mediano con una luz blanca y una tela delgada roja como adorno, Fionna no necesitaba mucho material ya que su único material era su magia y su público.

La gente maravillada de los espectáculos que dieron, ya casi amaneciendo todos se dispusieron ir a sus casas a descansar soñar con la magia que acaban de ver. Al igual, los artistas acomodaron todo para ir a descansar en sus respectivos cuartos para el espectáculo nocturno que les esperaba.

Fionna, acomodando su ropa en un pequeño baúl de negro pero a la vez revolviéndola por estar buscando su bata blanca para dormir, al encontrarla se quito el vestido que tenia pero al estar colocándose su bata para dormir escucho aquella voz tan familiar.

-Al parecer te decidiste por un circo

-Sí, estoy en un escenario trabajando, al igual que tu… madre

En ese momento aparece una pequeña gata de ojos azules con manchas cafés claros y pelaje blanco.

-Pero creí que trabajarías en un teatro como yo

-Es casi lo mismo

-Claro que no, en el teatro posees fama

-A mi no me interesa la fama, a mi me interesa mostrar mi talento

-Que desperdicio estás haciendo

Cake al bajar del baúl camino dirigiéndose a la cama.

-¿Por qué me abandonaste en California?

-Por si no lo recuerdas- en ese momento voltea a verla-Tú me abandonaste primero

Marshall se encontraba en la entrada del circo, inspeccionando que no hubiera una persona más, al ya no encontrar nadie, dispuso cerrarla, camino por aquel escenario hasta que se tomo con aquella fuente, se quedo admirándola y en un instante decidió tocarla. Su piel pudo sentir aquel frío que provenía del agua y vio aquella mujer que en sus manos expulsara un arcoíris; recordando como aquella maga hizo que ese arcoíris lograra aparecer.

-Fionna- se dijo para sí mismo

-Al parecer ya conociste tu oponente

Al voltear para ver quién era para encontrarse con Jake.

-Así parece- para volver a ver la fuente- Ella es fuerte

-No tanto como tú crees

-Ella sabe utilizar su magia con perfecta coordinación y…

-No es lo que crees

-¿Por qué lo dices?- dijo mirándolo

-Al paso del tiempo comprendedoras

-¿Te puedo hacer una pregunta?- pregunto Marshall

-Claro- dijo Jake mirándolo

-¿Cuál es el objetivo de la competencia?-Pregunto Fionna

-Ya te lo he dicho muchas veces mi amor- dijo Cake

-Lo sé, pero no me las dicho muy claro- dijo Marshall

-Sé que es un reto de fuerza y precisión-dijo Fionna-pero…

-¿Para qué me va servir eso?- pregunto Marshall

-El objetivo- dijo Jake

-Del reto- dijo Cake

-Lo sabrás cuando más avance la competencia- diciendo en un unisonó Cake y Jake.


Esa misma mañana, encontrándose en su oficina Gumball feliz por el éxito que ha tenido su pequeña idea, viendo el total de dinero obtenido que hace unas horas atrás Marshall le enseño, y como tal felicidad hay que festejarla abriendo una botella de Champán, invito a Marshall a tomar un poco pero este lo rechazo, al parecer aun no tiene una buena relación con él, y como otra opción invito a su segundo camarada.

-Señor Gumball- dijo mentita abriendo la puerta

-Si- mientras daba un pequeño sorbo de su copa

-Ya llegó el joven Lumpy

-Hazlo pasar

Al entrar ambos se dieron un buen abrazo como buenos amigos que son.

-Mi camarada Lumpy, hoy festejaremos por el éxito del circo-mientras le servía su copa

-Me parece magnífico, llegó a tiempo a Londres-recibiendo su copa-Gracias

-Así es, no sé cómo Fionna logro hacer eso

-Es como habías dicho, un mago nunca revela sus secretos

-Jajaja, exacto mi querido Lumpy, salud por el buen comienzo

-Salud


Al pasar los meses, el circo emprendió la travesía de viajar por todo Europa, España, Austria, Portugal, Alemania, Escocia, Suecia, etc. Con ese viaje también iban las cartas de Marceline hacia Marshall.

Querido Marshall, la maga se la pasa encerrada en su sección
al parecer está practicando, pero mantiene su puerta cerrada.
Marshall… ¿Estas pensando en mí, como yo pienso en ti?

Querido Marshall, hoy tuvimos una reunión y la maga… Fionna
propuso acerca de hacer más secciones, desde mi punto de vista
se me hace absurdo, pero muchos aceptan su idea, pero bueno,
solo soy una en contra de su idea, Marshall… Te extraño.

Marshall sé que no has contestado ninguna de mis cartas, sé que
es por tanto trabajo que tienes halla en Irlanda, y que estas practicando
para ganarle Fionna y que yo solo soy una simple espía que te ayuda,
pero no puedo dejar en pensar en ti.

Marshall, al leer cada una de las cartas que recibía de Marceline, sentía que todo lo decía era totalmente innecesario, ya que no le proporcionaba ninguna información necesaria para su famosa competencia y lo más importante de su oponente.


Actualmente el circo se ubica en Italia, para más exactitud en Milán, pero para su desgracia, el buen clima no estaba favoreciendo, las nubes grises y el fuerte viento anunciaban una gran tormenta, por lo tanto colocaron un letrero negro con letras rojas:

Lo sentimos,
tuvimos que cerrar por el mal tiempo.

No deje de creer en sus sueños.

Ese día, los artistas al parecer lo tenían libre, así que varios se dispusieron a dar unas vueltas por las calles de la hermosa de la ciudad italiana, pero Fionna prefirió permanecer en su cuarto leyendo William Shakespeare, para ser más específicos "Un sueño en una noche de verano", pero al sentir mucho aire y el gran sonido del silencio decidió ir a un café para poder disfrutar más su libro, así que tomo su sombrilla de color negro.

-¿A dónde vas?- pregunto Cake al estar acurrucada en su cama

-A dar un paseo

-Pero tienes…

No pudo terminar de hablar, ya que Fionna se había marchado.

-Los jóvenes de ahora- dijo intrigada y volviendo colocar su cabeza sobre su cuerpo para seguir durmiendo.

Al estar caminando sobre un camino de piedras aplanadas, y calles iluminadas, Fionna en busca de un buen café al estar cargando en una de sus manos el pequeño libro de color azul mientras con la otra su sombrilla para evitar mojarse su vestido verde olivo pero no funciono ya que en las orillas de su vestido quedo empapado. Para su suerte encontró el café ideal, dejando su sombrilla cerca de las demás sombrillas notando que había mucha gente en el lugar, al estar más adentro del lugar sintió que alguien la observaba pero al voltear atrás no encontraba nadie en peculiar, así que se adentro hacia el fondo para encontrarse con una persona conocida y al ver que no había lugares desocupados, no tuvo opción que acercarse a ella.

-¿Marceline, verdad?

Marceline al oír su nombre y ver la persona quien era quedo impactada.

-Sí, ¿Qué paso Fionna?

-Perdón por interrumpir, pero-dijo apenada- puedo sentarme aquí contigo

-Claro- dijo señalando la silla de enfrente

-Gracias- tomando asiento- ¿Qué te hizo venir por aquí?

-Estoy esperando a alguien

-Valla

-¿Disculpe va querer algo de tomar?- dijo una camarera

-Me puede traer un té por favor- dijo Fionna

-Muy bien

-Me trae otra copa de vino- dijo Marceline

-Entendido, y con permiso- marchándose

-Y a ti que te trajo hasta aquí

-Vine a leer un rato- mostrando su libro

-Interesante

Pasaron algunos minutos de silencio para que aquellas dos jóvenes no se dirigieran la palabra, hasta que llego la camarera con sus respectivas bebidas.

-Gracias- dijeron en un unisonó

-Marceline- acabando de dar un sorbo de su té

-¿Si?- tomando un poco de su vino

-¿Traes tus cartas?

-Siempre las traigo, son mis compañeras, acaso… ¿Quieres que te lea las cartas?

-Si no es mucha molestia

-Por mí no, pero… la gente

-No te preocupes, les hare ilusionar que no van a ver tus cartas

-Ok- dijo no muy segura

En ese momento Marceline saco su mazo de cartas de una bolsa de tela color azul marino, empezando a barajearas y partiéndolas por la mitad.

-¿Cuál deseas?

Fionna tardo algunos segundos en cual elegir, entonces decidió por la de la derecha.

-Muy bien

Para que entonces volviera a barajearas y mostrara la primera carta llamada el trabajador, quedo intrigada al ver la primera carta, para su segunda carta quedo en shock, era los amantes así que decidió ir por la tercera y para su sorpresa era la lucha.

-Igual que Marshall- pensó Marceline

Al sacar la cuarta carta, su rostro torno un poco de duda, era una cuchilla ensangrentada tirada en un piso de piedra color morado y en el piso algunas manchas de sangre, esa carta se llamaba… el sacrificio.

-¿Qué significa todo esto?- pregunto Fionna.

-No lo sé con exactitud- mintió Marceline- al parecer te vas esforzar hasta el fatigarte por conseguir un amor.

-¿En serio?

-Si- dijo muy decidida

-Qué raro, bueno Marceline-dijo poniéndose de pie- Gracias por todo, regresaré al circo y espero que tu acompañante venga

-No hay de qué y gracias

Fionna dejo el dinero por su té y se limito a marcharse tomando su sombrilla. Al estar caminando por las calles de Milán noto algo raro, su ropa no estaba mojada como en un principio, ella paro de caminar por aquella calle iluminada, preguntándose el porqué no estaba mojada como hace unas horas, hasta que escucho una voz masculina.

-Disculpe señorita, al parecer tomo mi sombrilla

Al voltear para ver quién era, se topo con un joven de ojos verdes quien es sus brazos tenía una sombrilla que al parecer era la de ella.

-Perdoné, se parece bastante la mía.

-Al parecer si- dijo con un tono de ironía- Tome

En ese momento él tomo su sombrilla y le devolvió su sombrilla a Fionna, en ese momento Fionna sintió una sensación rara.

-Gracias- dijo ella y empezando a marcharse

-Disculpe otra vez señorita

-¿Si?- volteándolo a ver

-Perdón por si suena muy apresurado, pero deseo invitarle una copa de vino

-Oh, bueno… gracias pero tengo prisa, lo siento

En ese instante Fionna se limito a marcharse, al casi llegar a su camino, noto que su vestido estaba empapado de nuevo por lo que se detuvo para sentir el viento y las gotas de lluvia al rozar su rostro y sus cabellos rubios.

-He encontrado mi oponente- pensó Fionna


Al estar nuevamente en Irlanda, todos en el circo se mostraban descansando, pero para nuestra Bonnibel, se pondría sus mejores vestidos, que era uno rosa claro con holanes en blanco, su pelo en caireles en una cola del lado derecho, al estar lista se camino hacia la salida topándose con Fionna en una de las butacas.

-Fionna

-Si- mirándola

-¿Qué es lo piensas hacer?

-Creo que seguiré leyendo- mostrando el libro que tiene en sus manos

-Anda, te llevare a una cena

-¿Cena?

-Sí, anda, ponte algún vestido

-Pe…Pero

-Nada de peros- dijo obligándola de ponerla en pie

-Ok, en unos minuto regreso

Al pasar los minutos Fionna estuvo lista con un vestido azul cielo con algunos adornos en negro; Bonnibel y Fionna llegaron a un edificio al parecer gris, ya que era de noche. Bonnibel al tocar la puerta y ser recibida por la ama de llaves, al igual Fionna fue recibida, al entrar a la sala de estar Fionna se topa con aquel joven que se encontró en Milán, el secretario de Gumball, Marshall que se estuvieron viendo por algunos minutos pera después ver que se encontraban con Madame Simone, la que estuvo presente en su audición, los mellizos con los que trabaja, Gumball, el arquitecto del circo Lumpy, al convivir todos algunos momentos se dispusieron pasar al comedor y en lo les servía la comida comentaban acerca del circo.

-Lamento la tardanza- dijo un hombre con traje, quien era Jake- tuve un "pequeño" problema

-No te preocupes, Jake, toma asiento

Fionna quedo impactada al ver aquel hombre, para que en ese instante cerrara su puño, recordando la cicatriz que le hizo cuando era pequeña, pero ella solo se limito escuchar a los demás invitados. En ese momento la comida fue servida y como siempre, esa comida era rara pero sabrosa que todos digerían. Tras una hora de plática llego la hora de postre pero antes de que la sirvieran, escucharon un fuerte portazo y como alguien entraba corriendo y llegaba a la zona del comedor dejando los invitados con caras de interrogación pero solo 3 personas con un rostro de asombro.

-Jake, no pienso quedarme así

Jake solo se dispuso a ponerse de pie.

-Te dije que te que…

Pero no pudo terminar de decir su oración, ya que vio como la joven de cabellos rubios se empezaba levantar.

-¿F… Finn?


Hasta aquí el capítulo de hoy, espero que les haya gustado, recuerden que recibo reviews con sus criticas y observaciones positivas, negativas, tomatazos, globos con agua, huevos podridos, etc. Muchas gracias por leer, y el próximo capítulo se llama: El comienzo de una dulce agonía.

Como ya entre a la escuela y también voy a clases los sábados, se me complicara en escribir, pero procurare en escribir y subir en cada semana, y perdonen por si me llego a tardar.

¡Gracias por leer mi historia :D!

Atte.:

Kuki Kiut